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A
Ser podcast. Soy Nieves con costrina y estás escuchando Acontece que no es poco. Un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio.
B
¿Quién dijo aquello de que segundas partes nunca fueron buenas? En otros campos no lo sé, pero en la historia ese dicho no funciona. Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas, ¿Qué tal?
B
Y ejemplo muy fin, muy cercano. Lo que contamos ayer de Alfonso XIII, rey de España y rey del porno. Lo que contamos ayer tenía tela. Y lo contamos porque fue un 28 de febrero de 1941, el día que palmó. Pues hoy seguimos. Orden cronológico, coherencia No nos falta. ¿Hoy seguimos con qué? Con el funeral.
A
Con el funeral.
B
Tú lo anunciaste ayer y hoy lo confirmamos. Venga.
A
Así es, así es. Que hay veces que las cosas le dan pena matarlas ahí en un solo día. Ya que hablamos de muertos, pues no, los temas tienen que seguir vivos. Bueno, pues sí, es verdad. Ayer nos quedó por contar cómo fue el entierro del rey de España y del rey del porno, Alfonso XIII, tres días después. Se verificó el 3 de marzo. Y algún detallito también de su testamento y del cínico decreto de Franco ordenando duelo nacional en España. Y tampoco pude describir cómo fue el recordatorio, uno de los muchos, Pero vamos, este era el más oficial recordatorio funerario de Alfonso XIII que ahora es objeto de colección. Esas cosas que se guardan ahí, como no todo el mundo lo tenía. Este hombre murió en Roma en ese recordatorio que se distribuyó y del que voy a poner imágenes en redes luego para que se pueda ver cómo era.
B
Yo lo tengo aquí delante.
A
¿Lo tienes? Es un documento tan curioso como absurdo, pero bueno, lo vamos a describir para quien no pueda acceder. En la parte izquierda, con su imagen pone Rogad a Dios en caridad por su majestad, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Que es lo que se pone siempre que entregó su alma a Dios en Roma. Lo de los santos sacramentos, lo de la bendición apostólica y RIP, como decía, rip, rip, hurra. Y se recogen ahí las jaculatorias que oyó en sus momentos postreros. Y sí, eso se pone ahí también. Y los días que le quitaban de estar en el purgatorio por escucharlas y.
B
Repetirlas a quién se la quitaban.
A
Alfonso.
B
Pensaba que era el que tuviera el recordatorio.
A
No, no, no.
B
Sé, no sé pregunto.
A
No, no, no. Si tú decías estas jaculatorias Al rey del porno. Por escuchar en tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. 500 días de indulgencia.
B
¿Eso está tasado, es así?
A
Sí, eso lo ponía. Eso te lo ponen los obis, pero ellos lo cambian y lo ponen y tal. Supongo que un rey le darían más que un humano normal.
B
En tus manos soñar encomiendo mi espíritu. Quinientos días de indulgencias.
A
Quinientos días DE indulgencias. Si escuchaba. Jesús mío, misericordia. Trescientos días de indulgenciaS Por escuchar y repetir. Corazón de Jesús, En vos confío. 300 días de indulgencias. Y por decir Jesús, María y José, que así se llaman mi marido y mis suegros.
B
Es verdad.
A
Siete años de indulgencia. Las veces que habré dicho yo Jesús, María y José. Bueno, pues yo creo que por muchos años que quisieran amortizarle con todo lo perjuro, corrupto y sinvergonzón que era, pues aún le quedarían tres o cuatro siglos para salir del purgatorio. Bueno, claro, esto si no lo hubiera abolido Benedicto XVI.
B
Es verdad que lo eliminó en 2011.
A
El Papa descatalogó el purgatorio. Es que dejó de ser rentable.
B
Está bien traído el título de la canción, ¿No? Carretera al infierno. Bueno, ya está. Oye, a ver, sigamos con el recordatorio. La parte derecha del recordatorio fúnebre de Alfonso XIII.
A
¿Qué pone ahí? Se recoge y leo su oblación por España. Una oblación es una ofrenda o sacrificio. Su oblación por España al recibir el manto de la Virgen del Pilar el día antes de su muerte. Y la oblación era la Esto se supone que lo dijo él Estoy dispuesto a lo que la Virgen quiera. Si me quiere conseguir la salud y mi vida sirviera para bien de España, yo haré todo lo que pueda para su engrandecimiento. Pero si quiere que mi muerte sea para la salvación de España, yo caigo y ella queda en pie y pensará en España. Fin de la cita. Fin de lo que dijo se supone que dijo este hombre. Yo creo que no se pueden inventar más tonterías en tan pocas líneas, porque este hombre estaba agonizando. Eso sí, parece que la Virgen decidió cargárselo al día siguiente por el bien de España. Y debajo de esta oblación se recoge su propia ejaculatoria. Esas oraciones cortitas que decía Virgen del Pilar, ruega por España y por mí. Que plasta con la Virgen del Pilar. Su oración fue que ahí está recogido también, Padre, que se cumpla tu voluntad. Sus últimas palabras España, Dios mío. Y su último acto, besar el crucifijo. Y ya está. Así de jugoso es el recordatorio funerario que se distribuyó entre los fanes. El entierro de Alfonso XIII estuvo presidido por el rey de Italia, Víctor Manuel III, que era de la misma calaña que Alfonso XIII. Igual, porque apoyó al fascista, apoyó a Mussolini, lo que pasa es que a este se le hicieron pagar caro. Nosotros no hacemos esas cosas. Se puso al lado de Hitler. Y luego, claro, los italianos le pidieron cuentas y lo echaron a él y a toda su parentela a la porra, a la monarquía en Italia. Rarísimo fue que acudiera al entierro de Alfonso XIII su mujer, la reina Victoria Eugenia, que vivía en Suiza, y lo único que se dedicaban eran insultos. Pero bueno, por aquello de mantener las formas. También fue, también fue. Y fue con una de las hijas, La otra estaba casi de parto en Turín y no pudo ir. Y los dos hijos que quedaban, Juan, príncipe de Asturias y ya jefe de la Casa de Borbón, y Jaime, el que tuvo que renunciar a sus derechos a favor de Juan. Tampoco fueron muchos más españoles al entierro, porque apenas 20 consiguieron el permiso para ir.
B
¿Cómo consiguieron permiso? ¿Pero había que tener permiso para acudir al entierro de Alfonso XIII?
A
Sí, sí, había que dar permiso. Claro, claro, pero estamos en el 41, dictadura. Tenía que dar permiso para salir el Ministerio de Asuntos Exteriores. Hubo 300 peticiones, pero desde el Ministerio franquista se pusieron todos los inconvenientes posibles para impedir que fuera mucha gente. Solo se autorizó a unos 20. El duelo nacional que decretó el dictador Franco, ya dijimos ayer, era de un cinismo insoportable. Mucha misa por toda España, mucha bandera media asta, pero con una advertencia a toda la prensa. Esa advertencia era que sólo podían publicar de la muerte y el entierro de Alfonso XIII los comunicados que salieran de la Agencia F. Ni una sola palabra por cuenta de nadie. Serrano Suñer, el cuñado de Franco, ordenó a todas las instituciones que se abstuvieran de realizar expresiones de aprecio por el rey muerto. Luego la antimonárquica soy yo, ¿Sabes? El embajador de España en Roma sugirió hombre, ya que se ha muerto este hombre aquí en Roma podíamos montar la capilla ardiente en la embajada, pero desde Madrid dijeron que ni en broma, que se estuviera quieto. Se confirmó con ello las palabras que había pronunciado Alfonso XIII en su momento cuando después de apoyar el golpe de Estado en España y de pasarle sus buenos cuartos a Franco, después de buscar ayuda de Mussolini para que también lo apoyara, después de declararse que hace falta ser mutuo falangista de primera hora, como dijo porque los falangistas son antimonárquicos, Lerdo. Pues lo que dijo Alfonso XIII elegí a Franco cuando no era nadie y él me ha traicionado a cada paso. Yo no sé si todos estos detallitos de desprecio hacia su pariente los conocía Juan Carlos, los conocía el niño Felipe cuando llamaba Abu abuelito a Franco en sus veraneos en el Pazo de Meirás o es que les importaba un pito el maltrato a su verdadero abuelo y bisabuelo con tal de pillar el trono. Pues yo creo que va a ser esto. Tan aburrida está muda por una calle de.
B
Un pulver. Para seguidores y fans del acontece, que no es poco, les recomiendo que gusten esa canción de Al Spets los pedos que se titula Yo voy ser rey, yo quiero ser rey. Que busquen la letra que está en catalán y como no la pillan toda que la busquen, que merece la pena, como lo del recordatorio, oye. ¿Dejó alguna sorpresa en el testamento Alfonso.
A
XIII dejó mucha pasta? Dejó pasta el que más pilló, Juan de Borbón, por supuesto. Como era el jefe de la Casa de Borbón, pilló poco más de 7 millones de pesetas del año 41, sin contar los inmuebles que luego fue puliendo a partir de que Franco les devolvió el Palacio de la Magdalena, la Casa Real, Casa de Campo de Miramar, la isla de Cortegada, tres pedazos de fincas en Hernani, el edificio entero de Gran Vía 47, otros edificios, garajes, chalés como el de Villagiralda en Estoril, palacetes. Una pasta y el resto de parentela tocaron a dos millones y medio de pesetas por cabeza, insisto, del año 41. Pero también pillaron algunos de los cinco hijos de estrangis. El famoso Leandro de Borbón, que murió hace un par dos o tres años, y su hermana, hijos de su Católica Majestad Alfonso XIII, con la actriz Carmen Moragas. Estos recibieron un milloncejo de pesetas también, que dejó ingresado en una cuenta en un banco de Suiza. Todas las cuentas de los Borbones estuvieron y siguen estando en Suiza. Alguna, como Cristina de Borbón, se fue incluso a vivir allí para tener a mano el cajero automático que estaba más cercano. El testamento de Alfonso XIII es extensísimo, tiene ciento y pico folios. Pero me voy a detener en lo que dejó a su esposa, la reina Victoria Eugenia, a quien y Leo le serán restituidos conforme al derecho. ¿Qué derecho? Si hay una dictadura en España. Conforme al derecho, la dote aportada por ella al matrimonio. Y lego el usufructo de la cuota viudal que establece el Código Civil español. Si con estos recursos y los demás procedentes de bienes que pudieran corresponderle en razón de mi muerte, no llegara a reunir la renta anual de 6.000 libras esterlinas que le vengo pasando, es mi voluntad que se le adjudique en usufructo el capital que se juzgue necesario para completar dicha renta. Y resultó que no. Resultó que no se alcanzaban las 6.000 libras anuales. Así que la reina llamó a Franco y le oye, mi pensión vitalicia que las Cortes estipularon cuando me casé con el rey, 450.000 pesetas anuales, la mitad de ellas. Y enviudo.
B
Y Franco se la concedió. La pensión.
A
Se hizo rogar un poquito.
B
Pensión que pagaríamos todos los españoles.
A
Ellos dan las pensiones, pero salen de los presupuestos y los presupuestos eran nuestros. Se hizo rogar un poquito. Pero sí. En 1955 Franco firmó un decreto en Coruña por el que se restablecía la vigencia del artículo segundo de la ley de 23 de marzo de 1906. Ese año es el del matrimonio de Alfonso XIII con Victoria Eugenia. Eso significaba que le restablecía la pensión anual a doña Reina y que en 1960 ya ascendía a 700.000 pesetas. Seguíamos manteniendo a los Borbones en su retiro dorado, a los pobrecitos pagándoles. En fin, que el 3 de marzo enterraron a Alfonso XIII en la iglesia de Montserrat después de tirarse un día de capilla ardiente en la suite 23 del Gran Hotel de Roma y otros dos en la basílica de Santa María de los Ángeles porque no permitieron que fuera la embajada. En la iglesia romana de Montserrat, ya lo dijimos ayer, quedaron los tres españoles apestados o repudiados. Aunque los dos papas Borgia, Calisto III y Alejandro VI, no eran españoles, cuando se murieron pertenecían a la Corona de aragón. A estos dos papas los repudió el Vaticano y Alfonso XIII los repudió Franco. Y así que allí junticos, a esperar que alguien los pusiera donde les tocaba. Alfonso XIII, por mucho que dijera Franco que iba a dar instrucciones oportunas en el 41 para enterrarlo en el Escorial, nada, era mentira. Alfonso XIII se lo trajo su nieto Juan Car en 1980 y tenía tanta, tanta prisa por meterlo en la cripta para que viera todo el mundo que el Boomerang Bor estaba de vuelta, que no consintió que pasara por el pudridero para reducirse y ordenó que lo encajan. Tiene que estar ahí como sea. Y lo encajaron. Lo encajaron doblado a empujones en la caja para que entrara en el sarcófago de la cripta, que es muy pequeño y que sólo mide un metro. Hace falta ser Bridi, no te cortes. No, una última. Una última cosa. Cuando Juan Carlos y Sofía hicieron una de sus visitas a Roma, el director del Gran Hotel de Roma le ofreció a Juan Carlos ocupar la suite donde vivió y murió su abuelo. Sí. Y dijo que ni de coña que se la dieran a Sofía.
B
Capítulo Muerte y funeral de Alfonso XIII cerrado al menos de momento. Al menos de momento. Mañana más. Nieves, un beso. Carla, un beso.
A
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Host: Nieves Concostrina
Guest/Co-host: Carlas Francino
Date: March 1, 2023
Duration: ~14 minutes
In this episode of Acontece que no es poco, historian Nieves Concostrina (with conversation partner Carlas) delivers her unique, irreverent take on the death and burial of Alfonso XIII, former King of Spain. Titled “Entierro del rey (del porno) Alfonso XIII,” the episode dives into the king's peculiar funeral rites in exile, the farcical memorabilia associated with his death, the political cynicism of Franco's regime, and the tangled financial legacy left in his will. With humor and biting commentary, Concostrina exposes the hypocrisy and drama surrounding the final days of one of Spain’s most controversial monarchs.
The episode deftly unmasks the farce surrounding Alfonso XIII’s death and burial—his lonely exile, a funeral mired in fascist hypocrisy, the financial windfalls for his sprawling, legitimate and illegitimate progeny, and the continued impact of royal privilege on Spanish public life. With sharp wit, Nieves Concostrina shines a light on the ways in which royal myth-making and political expediency distort historical memory.