
Loading summary
A
SER Podcast La Ventana En SER Podcast soy Nieves con Costrina y estás escuchando Acontece que no es poco, un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio. En La Ventana, Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con Costrina, Cadena SER.
B
Vamos allá, Nieves. A ver, mira. Hoy hace exactamente una semana, nuestro economista Santiago Núñez Becerra, que había estado también, nos analizaba lo cochambrosa que está desde hace años la economía argentina y cómo el futuro se presenta muy complicado tras el plan de choque anunciado por el presidente Milley. La clave, nos decía Santiago, es ver si consigue o no mantener la paz social. Y claro, aquí, como en tantos otros casos, la historia juega un papel determinante. La historia reciente incluso, Porque hoy hace 22 años, el presidente de Argentina tuvo que salir por piernas tras haber puesto en marcha lo que se conoció como corralito. Yo creo que es muy oportuno recordarlo hoy con toda la que está cayendo.
A
Nieves, además que sí no es una historia antigua, muy reciente. Pero la verdad es que da igual, porque parece que por Argentina no pasa el tiempo. Fue a las 8 menos 10 de la tarde, hora local de Buenos Aires, aquel 20 de diciembre de 2001, cuando una muchedumbre de porteños concentrados en Plaza de mayo estaba a pedradas con la policía, y la policía a tiros contra ellos, porque estaban exigiendo desde hacía horas el cese inmediato de todo el gobierno. Y toda esa muchedumbre veía elevarse desde el tejado de la Casa Rosada, la sede presidencial, pues veía elevarse un helicóptero. Dentro de ese helicóptero, a esa hora iba llorando el recién dimitido presidente Fernando de la Rúa. Hacía 20 días que el gabinete de la Rúa había tomado un medida económica que provocó un estallido ciudadano. Era el corralito. Los argentinos llaman corralito a esas jaulas donde se mete a los bebés para que no se escapen, que nosotros llamamos parque infantil. Tiene más sentido lo del corralito. Y corralito, ese lugar que limita los movimientos, que restringe tu libertad, es como un periodista argentino llamó a aquel decreto de primeros de diciembre que prohibía a los argentinos sacar del banco más de 250 pesos a la semana, que limita el movimiento de sus fondos. Aquellas jornadas de protesta dejaron en Argentina 39 muertos, cientos de heridos, 4.500 detenidos absoluta ruina, saqueos. Aquello fue tremendo. Queremos que esto no ocurra de nuevo, lo queremos todos, que los argentinos no sufran más. Pero bueno, lo que sí sabemos es que lo han elegido. Y al menos esta vez van avisados por el líder ultraderechista. Y parece que han elegido que van a sufrir. Ya lo ha dicho no hay plata.
B
El mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el 506 y en el 2000 también. Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafados, contentos y amargados, valores y doble. Pero que en el siglo XX es un despliegue de maldad insolente, ya no hay quien lo niegue, ¿No? Pero en esto de Nieves, como en tantas cosas, para intentar entender por qué se produce algo, hay que irse bastante más atrás. Porque la debacle económica argentina no es de hace 10 años, ni 15. Viene de antiguo esto ya.
A
Esto viene casi 100 años atrás. Y cuanto más empeoran las cosas además más difícil es arreglarlas. A veces la culpa a veces es de los políticos, pero son los ciudadanos los que ponen ahí a los políticos. Algunos intentan arreglar la debacle, pero lo que alguien ha destrozado en 10 años no, no puede arreglarlo el siguiente en uno. Que eso también a veces es lo que pide la ciudadanía. Quizás eso le pasó al presidente Fernando de la Rúa, que heredó un desastre económico que venía de muchísimo tiempo atrás, desastre al que contribuyó con muchas ganas su predecesor, el peronista Carlos Menem, el Patillas. Y que el gabinete de De la Rúa, que se encontró con 5 millones de parados, una salvaje economía sumergida, una deuda pública, que eso era absolutamente de locos, y miles de millones de dólares que perdieron los bancos, pues no supo cómo frenar, cómo evitar el colapso financiero, salvo con el famoso corralito. No me voy a meter en asuntos económicos porque yo estas cosas de verdad tampoco entiendo mucho. Además para que se entienda las tiene que explicar Javier Ruiz. Pero sí vamos a hacer un recorrido sencillo, un nivel usuario, digamos, para al menos tener una ligera idea por lo que han ido pasando los argentinos, que no entienden el mundo tampoco, ¿Cómo es posible que un país tan rico en recursos como el suyo no levante cabeza? Es increíble.
B
Bueno, pues venga, ¿Dónde arrancamos esta historia?
A
Vamos a arrancar a principios del siglo XX, principios, cuando Argentina era uno de los países más ricos del mundo, Sus ingresos per cápita eran parecidos a los de Francia o Alemania. Aquello era una maravilla. Gobernaba el país un presidente demócrata, un poco tirando a la izquierda y metiendo patas también, claro. Y durante ese mandato se produjo el crack del 29, una crisis financiera mundial que también afectó a Argentina. El país se desestabilizó. Hubo además una crisis política interna. Y ahí estaban los militares, como casi siempre. Ojo avizor, que o gobierna la ultraderecha o no les gusta que gobiernen otros. Y con la excusa de la crisis política y económica en Argentina, ojo, crisis que formaba parte de una crisis mundial, pues los militares de extrema Derec. En 1930, el primer golpe de Estado que registró el país en el siglo XX. En este golpe de Estado ya estaba enredando Juan domingo Perón, muy jovencito, pero yo estaba enredando. El general que dio el golpe de Estado llegó como llegan todos los golpistas, militares y civiles, diciendo que lo que primero van a hacer es arreglar el desastre, que luego hacen unas elecciones democráticas cuando todo esté encauzado. Ellos lo van a encauzar todo enseguida. Mentira. Todo esto luego no los echan ni con agua caliente. Y si convocan elecciones, pues son fraudulentas para continuar instalados en el poder. Y precisamente eso hicieron a partir de 1930. Fue una época que en Argentina la conocen como Década Infame. El nombre ya lo dice todo. Década Infame. Resulta que los patriotas militares facilitaron una corrupción salvaje, pusieron el país en manos de capitales extranjeros. Ahí empezó Argentina a endeudarse muchísimo. Y desde entonces se instaló como costumbre dar un golpe de Estado cada cierto tiempo. Ahí empezó todo. Si aparecía durante un ratito un gobierno democrático, las zancadillas de la extrema derecha civil y militar eran tales que apenas duraban esos gobiernos, unos tomaban una decisión económica, venía otro y tomaba la decisión totalmente contraria. Luego llegó Perón, el populismo, los queridos descamisados a los que tanto amaba Evita, mientras ella se cambiaba de abrigo, de visón, tres veces al día. Pero ella quería a los descamisados. Pero los argentinos la querían, con lo cual, todo bien para ellos.
B
Oye, pero los peronistas tampoco es que hayan solucionado las distintas crisis económicas que ha sufrido Argentina.
A
No he solucionado ni una. Pero son los favoritos siempre. En los años 70. El caos económico que dejó la viuda de Perón, Isabelita, fue de órdago. Que por cierto, esta señora peronista que salió del país forrada de pasta y aún la disfruta, aún disfruta todo de ese dinero y disfruta de la vida, está a punto de cumplir 94 tacos en su chalé de Madrid. Ya sigue viviendo su exilio dorado. Después de Isabelita, siguiendo la costumbre, otro golpe de estado. Ahí vinieron, cuentan, unos crímenes. Vuelos de la muerte, asesinatos, robos de niños, todo eso que la mayoría de los argentinos saben que es mentira, que es un invento, porque por algo han votado mayoritariamente al tipo que dice que nada de eso ocurrió. Aquello no fue para tanto. En fin. Bueno, pues parece que los argentinos tampoco lo creen. El golpe militar y la asesina dictadura del general Videla trajo un mayor desastre económico al país. La deuda externa se multiplicó. Cerraron 400.000 empresas. 400.000. Hubo una especulación de locos. Bueno, otra debacle nunca vista durante la dictadura. Y llega la democracia con el presidente Alfonsín, Raúl Alfonsín. Y claro, ponte tú a arreglar un país que desde 1930 iba en picado, gobernado sobre todo por militares de ultraderecha y por peronistas que lo iban a arreglar todo, pero que cada vez que tocaban algo, o lo rompían, o se lo quedaban, o lo vendían al capital extranjero. Alfonsín lo intentó. Puso en marcha unos planes a los que el Fondo Monetario Internacional le muy bien, esos planes son muy buenos, nos parecen una buena idea. Hazlo, hazlo. Nada, unos planes que resultaron una ruina. Tú si quieres salir de una crisis, nunca le preguntes al FM Nunca Jamás. Haití se hundió aún más. Y Argentina, desde luego, le fue de pena. Conclusión, que Alfonsín se fue. Y como los argentinos vieron que no les arregló 50 años de desastre en 5 años, dijeron pues venga, que vuelva.
B
Y llegó Carlos Menem de las Patillas a finales de los 80, principios de los 90. Fue ahí, si no calculo mal, fue.
A
Esa época en el 89. Llegó en el 89 con grandes ideas económicas, o lo que viene a ser lo mismo, pan para hoy y hambre para mañana. Paridad del dólar y el peso. Puso Uy, qué alegría. Dijeron todos, qué bien, un peso vale un dólar y un dólar vale un peso. Y ahí se acabó la discusión. Oye, ¿Y parece que la inflación se frenó? Milagro del Patillas, decía Viva el peronismo. ¿Y qué era lo que no se veía? Lo que no se veía era que para mantener esa paridad del dólar y el peso hacía falta que entrara mucho dinero al país. Mucho, mucho dinero. ¿Y cómo conseguir que el dinero no parara de fluir? Privatizando los servicios públicos, privatizando las empresas estatales, que es una bonita forma de dejar a la ciudadanía más desgraciada sin los servicios más esenciales. Y se pidieron más préstamos al Fondo Monetario Internacional. Y se duplicó la deuda externa. Y lo más bonito de todo, con ese gobierno peronista, que gran parte del dinero de las privatizaciones fue a parar a políticos y funcionarios corruptos.
B
Bueno, de hecho el propio Menem se enfrentó a varias causas por corrupción, muchas.
A
En total no sé si tenía 12 o 13.1. Parte de ellas por corrupción y otras por otra cosa. Cuando se fue, dejó Argentina privatizada, endeudada y empobrecida totalmente. Así entró el país en el año 2000 y el siguiente presidente heredó una situación a la que calificar de calamitosa. Se queda muy corto. Fernando de la Rúa intentó tomar medidas bien intencion, pero impopulares o que no funcionaban. Pero es que cuando el desastre es absoluto, no lo arreglas en un año, no lo arreglas en cinco y no lo arreglas en diez. El ciudadano exigía soluciones inmediatas a un caos económico y político que arrastraban desde hacía 70 años. La gente corrió a sacar su dinero de los bancos. Querían sacar dólares, no pesos, porque como era una paridad, yo quiero dólares, no pesos, el sistema financiero iba a colapsar, iba a reventar. Y el gobierno prohibió que se sacaran más de 250 pesos a la semana. Eso fue el corralito. De la rúa dimitió aquel 20 de diciembre y desde entonces todos peronistas. Pero Argentina sigue sin levantar cabeza. Y dadas las circunstancias, pues se puede presentar BOPE esponja a las elecciones que lo van a votar. Da igual. Los peronistas en Argentina son como los Borbones. Es un boomerang que vuelve siempre para fastidiarla. Así que nos sumamos al deseo que el otro día expresó el fantástico actor Ricardo Darín en Valencia, presentando una obra. Lo que acaba de llegar a Argentina, dijo, va a ser vertiginoso. Esperemos que no sea peligroso y ojalá de verdad que las reivindicaciones sociales reunieran en Argentina tantísima gente y provocaran la misma unión como cuando ganan un mundial o cuando se les muere un futbolista.
B
Pues sí, tienes toda la razón. Hasta mañana, Nieves. Un beso.
A
Un beso, Carla. Gracias. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: December 20, 2023
This episode, led by Nieves Concostrina, offers a spirited and insightful historical review of Argentina’s longstanding economic and political crises, framed by the anniversary of the dramatic resignation and escape of President Fernando de la Rúa on December 20, 2001. The episode weaves together key historical facts, colorful commentary, and the trademark humor of Concostrina, providing context for Argentina's economic troubles and relating them to the current atmosphere surrounding President Milei’s controversial measures.
“Fue a las 8 menos 10 de la tarde… cuando una muchedumbre de porteños concentrados en Plaza de Mayo estaba a pedradas con la policía, y la policía a tiros contra ellos...” (01:09)
“Queremos que esto no ocurra de nuevo, lo queremos todos… parece que han elegido que van a sufrir. Ya lo ha dicho, no hay plata.” (02:33)
“A veces la culpa es de los políticos, pero son los ciudadanos los que ponen ahí a los políticos… Lo que alguien ha destrozado en 10 años no puede arreglarlo el siguiente en uno.” (03:41)
“En 1930, el primer golpe de Estado que registró el país en el siglo XX…” (05:27)
“Los patriotas militares facilitaron una corrupción salvaje, pusieron el país en manos de capitales extranjeros…” (06:02)
“…los descamisados a los que tanto amaba Evita, mientras ella se cambiaba de abrigo de visón tres veces al día…” (06:50)
“No ha solucionado ni una. Pero son los favoritos siempre.” (07:56)
“Después de Isabelita, siguiendo la costumbre, otro golpe de estado. Ahí vinieron… los crímenes… la mayoría de los argentinos saben que es mentira… porque por algo han votado mayoritariamente al tipo que dice que nada de eso ocurrió…” (08:22)
“Hazlo, hazlo. Nada, unos planes que resultaron una ruina… Si quieres salir de una crisis, nunca le preguntes al FMI. Nunca. Jamás.” (09:04)
“Paridad del dólar y el peso. Puso Uy, qué alegría… y ahí se acabó la discusión.” (10:10)
“Gran parte del dinero de las privatizaciones fue a parar a políticos y funcionarios corruptos.” (10:59)
“El gobierno prohibió que se sacaran más de 250 pesos a la semana. Eso fue el corralito.” (11:38)
“Los peronistas en Argentina son como los Borbones. Es un boomerang que vuelve siempre para fastidiarla.” (12:28)
Nieves Concostrina delivers the history with her characteristic blend of dry wit, irreverence, and pointed social commentary. She makes deft use of irony and colorful metaphor—sometimes bordering on the sarcastic—while maintaining accessibility for listeners not versed in economic history.
This episode is not only a succinct historical overview but also a sharp critique of Argentina’s political cycles, the electorate’s choices, and the persistent specter of economic chaos. Through Concostrina’s humor and particular narrative style, the events of 2001 are connected to nearly a century of recurring crises, culminating in a poignant wish—echoed from actor Ricardo Darín—that Argentina might one day unite in solidarity not just for football victories, but for long-overdue social and economic change.