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SER Podcast La Ventana en SER Podcast soy Nieves con Costrina y estás escuchando Acontece que no es poco, un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio en La Ventana.
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Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con Costrina.
A
Cadena SER.
B
Nieves con Costrina buenas tardes.
A
Buenas tardes, rafa, ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
B
Mira, a ver, en la primera hora de La Ventana hemos estado hablando de una película de dibujos que se estrena mañana, Migración, un viaje patas arriba se llama. Sirve para conocer los problemas que atraviesan las aves migratorias al cruzar nuestras ciudades. Y tú ahora, en esta última hora de Ventana, quieres empezar hablando de otra película de dibujos, un clásico que dices que nos va a servir para conocer un poco mejor a su creador. A ver si te encaja este título para lo que traes. A ver, Blancanieves. En realidad la madrastra era Walt Disney. Es por ahí por donde tiramos.
A
Por ahí vamos. Por ahí vamos. Un canalla. Sí. El estreno de Blancanieves y los siete enanitos El 21 de diciembre de 1937 no fue solo un acontecimiento porque en Estados Unidos vieron por primera vez un largometraje de animación, que eso estuvo muy bien, es que también se le empezó a desdibujar a Walter Elias Disney la careta de señor agradable y se descubrió que debajo de esa sonrisa con bigote estaba la madrastra. No fue el primer largometraje de animación que se hizo en el mundo. Hubo dos antes, uno en Argentina, pero sí, es verdad, pero eran blanco y negro y este es que quedó perfecto y a todo color, o sea que se puede considerar el primero. Así que aprovechando este aniversario del estreno de la primera película de dibujos animados, yo creo que podríamos conocer mejor al Sr. Walt Disney, que ya no engaña a nadie porque ya se ha publicado lo suficiente sobre él para saber que era racista, homófo, fanático, anticomunista, ultraconservador, era ultra todo, ultra todo, ultracongelado, ultra todo, pero no estaba congelado. Pero por si acaso alguien no lo tiene calado, pues que bueno, pues vamos a hablar de él, que al menos sepa que ese señor era un mal tipo y se le empezó a ver el plumero precisamente con Blancanieves. Es una peli a la que la prensa llamó la locura de Disney, porque hasta entonces sólo se habían hecho en Estados Unidos cortos de animación con el Pato Donald y el ratón Mickey. Y hombre, pretender hacer una película de una hora y 23 minutos a base de dibujitos que se tenían que mover luego, pues eso era efectivamente una locura. Y también fue una locura, cierto, el éxito que cosechó. Y una locura cómo empezó a crecer la factoría Disney. Y una locura, absoluta locura, lo mal que el tío Wall trataba a sus trabajadores.
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Suéltalo, suéltalo. No lo puedo ya retener. Suéltalo, suéltalo ya No hay nada.
B
Es una curiosidad. Entre el Pato Donald y Mickey Mouse había guerra de bandas.
A
Yo al pato en Mickey Mouse. No me gusta.
B
Somos del pato.
A
Yo somos del pato.
B
Volvemos a Blancanieves. Hace muy poco, un par de meses, que Disney. Disney, la factoría, no, Walt Disney, ha reconocido que el castillo de Blancanieves está inspirado en el Alcázar de Segovia. Hasta ahora no había forma de que lo admitieran.
A
No había forma, o sea, es que mira que han esperado a confirmarlo en el centenario de la fundación de la compañía Disney, pero durante décadas y décadas, miles y miles de personas preguntaban en qué castillo estaba inspirado el Blancanieves. Unos decían que uno de no sé dónde, otro de Checoslovaquia, otro de Alemania, otro de Austria. Y bueno, pues ya lo han dicho. A ver si ya contestan. A ver si yo consigo que me expliquen por qué el Pato Donald siempre va desnudo de cintura para abajo, pero cuando sale de la ducha se tapa con una toalla.
B
Pasaba spinete también.
A
Sí, sí, entendido. Pero no se entiende que hayan tardado tanto en reconocer lo del castillo, porque sin embargo, se sabe desde el principio que la imagen de la madrastra está inspirada en una escultura medieval que hay en el coro de la catedral de Naumburgo, en Alemania. Es una escultura preciosa, recomiendo que lo busquen en Internet. Es de una dama que se llamaba Uta von Wallenstedt, que vivió en el siglo XI. Y es que en el verano de 1935, Walt Disney viajó por Europa tomando apuntes y buscando inspiración para sus personajes en Blancanieve. Seguramente, yo no sé si en ese viaje también tomó. Porque él vino a España varias veces y tomó nota de Segovia. No sé si fue en ese viaje antes, no lo sé. Y buscando inspiración para sus personajes en Blancanieves hizo ese viaje y alguien le aconsejó que se fijara en la escultura de esta señora de Uta, que tiene un gesto y una postura muy elegante, así un gesto muy bello y que inspiró efectivamente el personaje de la madrastra, que en el cuento original no era madrastra, en el cuento original era la madre.
B
A ver, entramos en fenómeno. Madrastra. En el cuento original dices el de los hermanos Green, la mala no era la madrastra, era la propia madre.
A
Era la madre, la mala. Y en el original de Hansel y Gretel, que escucharemos ya este que ha preparado, pues en el original la mala, la que envía a los niños al bosque para que murieran de hambre o devorados por las fieras, es la madre, no la madrastra. Ya sabemos que los hermanos Grimm no son los autores de los cuentos, son los que recopilaron esas historias orales para reunirlas y que no se perdieran. Caperucita, Hansel y Gretel, Bancanieves, Cenicienta. Todos estos están en el libro de los hermanos Grimm que se llama Cuentos de niños y del hogar, pero que.
B
Existían ya eran.
A
La mayoría, los sacaron de entrevistas en concreto, además que están identificadas porque ellos tomaron. Tomaron nota de todos, eran 20 mujeres, otros ya estaban publicados por otros autores. Pero varios de los cuentos eran muy crudos, muy duros, y los hermanos Grimm retocaron algunos detalles porque pensaron que no eran convenientes para los niños. Por ejemplo, pues mira, no estaba bonito decir que la que quiere envenenar a Blancanieves era la propia madre, como si no hubiera madres malas y por eso ponen a la madrastra. Cenicienta es otro cuento retocado por los Grimm, porque en el relato original las hermanas se cortan los dedos de pies y los talones por orden de la madre para que les entrara el zapato. Sí, sí, es muy sangriento. Y también hay unas palomas que son los animalitos de estos colegas de Cenicienta, que se vengan de las hermanas sacándoles los ojos a picotazo. Cenicienta es muy gore, el original es muy gore. Y además el cuento europeo está copiado a su vez, el de Cenicienta, de un cuento egipcio milenario, que no le quitaron un zapato, sino una sandalia a una egipcia. Es que así son todos los cuentos, son copiados de distint lugares y luego adaptados. Es igual que las religiones. Lo que pasa es que a muchos les han convencido de que tienen que creerse los cuentos que vienen en la Biblia y no los de los hermanos Gr.
B
En esto de la madrastra podemos considerar absuelto a Disney. Sospechamos que los responsables de la mala fama de las madrastras no es Disney, sino los hermanos Grimm. Pero lo que sí sabemos, y aquí no es una sospecha, es que lo que tocaba la explotación laboral. Ahí sí que Walt Disney era un experto.
A
Era tremendo, era explotador. Y era un tipo odiador. Este tipo odiaba a los negros, odiaba a los judíos, odiaba a los homosexuales, odiaba a los sindicalistas, Odiaba todo lo que se meneaba y que no fuera como él consideraba al genuino ciudadano americano. A Disney se le fue la olla a raíz precisamente del éxito de Blancanieves. Incluso un poquito antes se le empezó a ir porque su empresa había empezado con siete empleados. En cinco años tuvo ya 200, casi 200. Y tras el estreno de Blancanieves alcanzó los mil empleados. Eso ya era claro, eso ya eran palabras mayores. Y una compañía así requería organización, organigrama, condiciones laborales y sobre todo, un buen empresario detrás. Pero Walt Disney quería ser más que empresario, estos paternalistas pesados. Quería ser el padre de todos y que los trabajadores le quisieran como un padre. Y que fueran sus protegidos a los que les decía constantemente lo buenos chicos que eran y lo bien que trabajaban. Pero es que los guionistas, los dibujantes, los compositores musicales no querían palmaditas en la espalda y abracitos.
B
Mi abuelo decía la mitad en cuartos cuando le decían que era buen labrador.
A
A mí me tratas bien como trabajador, pero me pagan. Me reconocen mi trabajo. Y además ellos querían reunirse en un sindicato que defendiera sus derechos laborales. Bueno, eso a Walt Disney le parecía de comunista peligrosísimos. Y no permitió que sus trabajadores se afiliaran. Disney prometió además que daría una bonificación a sus trabajadores por el esfuerzo que tuvieron que hacer para sacar adelante Blancanieves. Fue un esfuerzo titánico. Pero pese a la pasta que recaudó la peli, el canalla del tío Walt invirtió todo lo ganado en nuevos estudios y se endeudó hasta las cejas esperando seguir ganando al mismo ritmo con los siguientes largometrajes. Pero resultó que no.
B
Ya, resultó que no. Eso tiene toda la pinta de que las bonificaciones esas prometidas no llegaron nunca. Pero él siguió haciendo películas por dónde siguió.
A
La siguiente fue Pinocho y Fantasía, que estuvieron bien, pero no arrasaron como Blancanieves. Ahí no recaudó lo que le esperaba. Y efectivamente no No hubo bonificaciones para los empleados. La relación de empresario y trabajadores se fue amargando mucho. Y en 1941 el 40% de la plantilla se puso en huelga en mitad de la producción de Dumbo. Porque las condiciones de trabajo que tenían eran tremendas. Sin horarios, seguía sin dar las bonificaciones que prometía. No incluía en los créditos los nombres de guionistas y dibujantes. Parecía que es que todo lo hacía el tío Wall. Cuando en realidad él ya ni dibujaba, ni escribía guiones, ni dirigía películas, ni componía canciones, ni nada. Sólo molestaba. Aquella huelga no la perdonó. Aquella huelga del 41 no la perdonó Walt Disney. Sobre todo las pancartas, porque utilizaron al Ratón Mickey. Claro, como eran guionistas los que se manifestaban, sabían hacer unas pancartas muy chulas. Y hacían pancartas con el Ratón Mickey, el Pato Donald, que tenían cara de cabreados contra Disney. Con un dibujo de Pinocho y el estribillo de una de las canciones de la peli que decía No hay hilo sobre mí. Como diciendo que ya no iban a permitir que el patrón no lo siga manejando como Marion. Después las pancartas están por ahí porque hay cantidad de fotos de aquellas manifestaciones que hacían. Después de todo aquello, hubo muchos despidos en la empresa. Y Disney nunca olvidó a los cabecillas de aquella huelga. Juró venganza y esperó su momento.
B
Y ese momento, Nieves, ese momento que esperaba llegó con la caza de brujas de los años 40. Con ese infame Comité de Actividades Antiamericanas que tanto daño hizo.
A
Sí, sí. Y un poquito antes de este infame, como dices, Comité, antes se unió a otros prendas como John Wayne, Elia Kazan, Ronald Reagan, Gary Cooper, en una cosa también infame que se llamaba Alianza Cinematográfica para la Defensa de los Ideales Americanos. Que vaya nombre. También. Escucha la declaración de intenciones que hizo Disney en esta alianza. Nos gusta la forma de vida americana y creemos en ella. La libertad de hablar, pensar, vivir, rendir culto a Dios, trabajar y gobernarnos como hombres libres. Por creer en estas cosas estamos absolutamente en contra de la oleada creciente de comunismo. Y nos comprometemos a luchar contra cualquier grupo o persona que intente desviar la lealtad del cine hacia la América libre que le dio vida.
B
Toma ya.
A
Toma. El canalla este. Siempre que un ultraderechista use la palabra libertad es para defender la suya. Y cuidado, que te está quitando la tuya. Disney habla de libertad y luego denunciaba al que no pensaba ni hablaba como él. Qué bonito. Así acabaron investigados Humphrey Bogart, Katherine Herburg, Henry Fonda, Kirk Douglas. El padre de Michael Douglas, Walt Disney, denunció en 1947 ante el Comité infame a varios guionistas en venganza por la huelga que le habían montado seis años antes.
B
Perdono, pero no olvido.
A
Claro, ese era el bicho del tío Walt, un fanático. Que había comunistas. ¿Donde? No lo sabía. Ahí ya le han visto. En el infierno persiguiendo a Stalin y a Blancanieves persiguiéndole a él por haberla puesto a fregar y hacer las camas y la comida de los siete enanitos.
C
Silbando al trabajar Cualquier quehacer es un placer Se hace sin pensar Se entona una cara y es un gozar el trabajar al ritmo de un buen son Si el cuarto hay que barrer, escuda hay que tener y sin sentir Bailando vas barriendo al ritmo y al compás Oh, no. No usen agua con la lengua no se lavan Y el tiempo pronto nieves.
B
Tengo el día de mañana. Lo tengo aquí marcado en rojo en la agenda. Porque no sé si al ritmo de Silbando a trabajar. Pero vienes. Vienes a la ventana, ¿No? Como casi todos los días, pero a las 4, en plan Paco Umbral, hablar de mi libro.
A
Yo he venido a hablar de mi libro. De mi libro, que es un poco de todos.
B
Pues mañana te escuchamos a las 4 con ese acontece, que no es poco el libro que estás presentando.
A
Muy bien. Muchísimas gracias.
B
Hasta mañana.
A
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Host: Nieves Concostrina
Date: December 21, 2023
Podcast: SER Podcast
This episode, timed with the anniversary of Disney’s "Snow White and the Seven Dwarfs" premiere (December 21, 1937), dives into the darker, less publicized side of Walt Disney. Host Nieves Concostrina uses history and humor to deconstruct the myths of Disney's affable persona, exposing his controversial beliefs, harsh treatment of workers, and the real origins of famous fairy tales.
On Disney's true nature:
“Ese señor era un mal tipo y se le empezó a ver el plumero precisamente con Blancanieves.” (01:43) – Nieves Concostrina
On the mother/stepmother swap in fairy tales:
“En el cuento original... la mala no era la madrastra, era la propia madre.” (05:14) – Nieves Concostrina
On Disney’s management style:
“Walt Disney quería ser más que empresario, estos paternalistas pesados. Quería ser el padre de todos y que los trabajadores le quisieran como un padre. Pero es que los guionistas, los dibujantes... no querían palmaditas en la espalda y abracitos.” (08:25)
On the Hollywood blacklist era:
“Siempre que un ultraderechista use la palabra libertad es para defender la suya. Y cuidado, que te está quitando la tuya.” (12:44)
Memorable humor:
Nieves Concostrina’s narration is sharp, witty, and irreverent, blending historical facts with pointed social critique and humor. The tone balances informative depth with conversational ease, making complex cultural and historical critiques both accessible and entertaining.
Recommended for listeners interested in cultural history, hidden truths behind pop culture icons, and those who appreciate history told with humor and critical perspective.