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A
Ser podcast. Estás escuchando Acontece, que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
B
Hola Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas, ¿Cómo estás?
B
Muy bien, muy bien. Muy contento de saludarte, como siempre. Hoy abrimos nuestra semana, un poco como lo dejamos el último día, abrimos nuestra semana de paseos por la historia con una de reyes.
A
Nos gustan los reyes.
B
De reyes y de reinas y de reinas, vamos de un rey y una reina, el de España, ella de Inglaterra. Pudieron haber hecho cosas juntos, pudieron incluso haberse casado, aunque fuera por interés, pero acabaron mal, acabaron como el rosario de la aurora, ellos y sus respectivos países y eso qué tal. Tal día Como hoy de 1559, Felipe II pidió la mano de Isabel I, pero al final ni mano ni hostias, o sea, nada.
A
Ni mano ni hostia, dijo Isabel. ¿Pero tú dónde vas? Le dijo al pavo de Felipe II. Fíjate que si algo nos han enseñado en el cole cuando tocaba estudiar la eterna rivalidad de los imperios Hispano en el XVI, es que Felipe II la cogió llorona con Inglaterra y contra la reina de Inglaterra, contra Isabel I. Estaba empeñado en invadir a los ingleses, estaba empeñado en humillar a la reina y empeñado en que los ingleses fueran cristianos católicos, que eran muy pesados. Este hombre se puso muy pesado, sobre todo porque los ingleses ya eran cristianos, pero lo que pasa es que iban a su bola. En esto eran mucho más listos. Ellos decían, bueno, que sí, hombre, que sí, que tragamos con lo de Dios y lo del Cristo y con lo del Espíritu Santo, pero no tragamos ni con los santos, ni con las vírgenes, ni con el celibato, ni con las mandangas católicos. Que nos dejéis ya, hombre. Y por supuesto, nada de pagar a Roma y mantener a toda aquella caterva de cardenales, obispos, sus novios y las amantes. El dinero de los cristianos ingleses se queda en Inglaterra, dijeron ellos. Y para la buchaca del rey de Inglaterra ¿Somos tontos o qué nos pasa? Al Papa de Roma que lo mantenga su padre. Pero bueno, esta rivalidad en la que tanto se hace hincapié en el cole, porque es que siempre hemos sido enemigos irreconciliables sólo fue a partir de un momento determinado. Poco nos hablaron de cuando el 9 de enero de 1559 Felipe II escribió a su embajador en Londres ordenándole que iniciara negociaciones para apañar. Esto era como tener ahí un celestino, vete haciendo algo. Que iniciara negociaciones para apañar el matrimonio con su ex cuñada Isabel, que encima era ex cuñada y ahora ya, claro, la hermana de María Tudor. Las dos eran hijas de Enrique VIII. Pues Isabel era la ex cuñada de Felipe, lo que pasa es que ahora era reina de Inglaterra. Por eso contamos. A veces repetimos mucho las cosas, pero porque así se nos van quedando a todos un poquito. La historia oficial ha preferido que nos quedáramos con la falsa y con la eterna rivalidad entre España e Inglaterra. Y no les gusta que sepamos que hubo buen rollo en su momento hubo buen rollo que Felipe llegó a ser rey consorte de Inglaterra porque se casó con su tita segundo, con María Tudor y que después quiso repetir y volverse a casar con otra reina de Inglaterra. Yo creo que Lo de Felipe II ya era vicio.
B
A ver, no adelantemos acontecimientos tampoco. Seguro que todo esto tiene una explicación y seguramente va a ser más política que sentimental o igual hay de todo, no lo sé.
A
Un poquillo de todo hay, pero sobre todo fue política porque todo era interés económico e interés territorial. ¿Cuando se ha visto que los reyes o los príncipes de distintas monarquías se casen por amor? Se casaban porque se tenían que casar. Por hacer un recordatorio previo a este interés de Felipe II de emparentar con las reinas de Inglaterra, decir primero que salvó el pescuezo de milagro se lo podían haber cargado en Inglaterra lo intentaron muchas veces. Pues porque cuando se casó con la reina María, que era la hermana, para no liarnos, María era la hija de Catalina de Aragón, para no liarnos dice no, pero es que eran hermanas y su hermana Isabel era la hija de ana Bolena. Enrique VIII se divorció de Catalina para casarse con Ana bolena. Entonces las dos niñas eran hermanas, pero de distintas madres. Cuando Felipe II, que todavía no era rey, era príncipe, se casó con la reina María en 1554, que es cinco años antes del acontecido del que nos ocupamos. Pues aquello sentó muy mal a los ingleses. Hubo muchas intrigas para intentar cargárselo en varias ocasiones, pero es que era difícil pillarlo porque es que este tío no paraba por Inglaterra con tal de no cohabitar con su mujer, a la que llamaba mi tía. Claro, si es que entender al hombre también. Pues el príncipe Felipe de España, que en Inglaterra era Philip I the First, salía de Londres a Portavaco cada dos por tres. Y querían cargárselo porque la mayoría de los ingleses estaban de acuerdo con que años antes Enrique VIII hubiera cortado el vínculo con Roma. Y ese matrimonio de María con su sobrino nieto Philip devolvía a Inglaterra a la obediencia de Roma. Claro, es que ellos no querían ningún rollo con Roma. Hemos acabado. Se acabó. Divorcio total. Y es que, claro, doña Blody Mary, que es María Tudor, doña Blody Mary no hacía más que mandar cristianos protestantes a la hoguera por la mala influencia de su marido, el español. Pero el caso es que no había forma de cargarse a Felipe. Él iba un rato a Londres, hacía con su tita lo que tenía que hacer deprisa y corriendo y con una pinza en la nariz. Y salía por pies caminó de flande para estar cerca de papá Carlos V. Y porque en Inglaterra corría además demasiados riesgos. Él lo sabía. Pero bueno, nada, al final su tita María tuvo un par de embarazos psicológicos. Estuvo muy enamorada de Felipe, pero. ¿Embarazos psicológicos? La reina acabó muriéndose. Los ingleses largaron al King Philippe con viento fresco y nada, se fue a freír espárragos. La alianza anglo hispana.
B
Oye, ¿Y cuánto aguantó este hombre? ¿Cuánto aguantó Felipe, viudo, antes de volver a intentar casarse con la siguiente reina de Inglaterra?
A
Un par de telediarios.
B
Quería reenganchar rápido, hombre.
A
Se puso en marcha en el minuto uno de la viudez. Lo primero que hizo nada más enterrar a su mujer, o a su tita, según se mire, fue apostar por Isabel como sucesor al trono y apoyarla frente a otras potencias para después ligársela. Primero que se la hagan reina y ahora luego me la ligo. Aquí entra de lleno la política internacional. Felipe II, que ya era rey de España porque su padre había cascado en Houston, necesitaba una alianza con Inglaterra como fuera. Porque en ese momento el enemigo a batir era Francia. Lo importante era que estuvieran los dos imperios unidos e ir contra Francia. Es decir, Felipe tenía que tirarle los tejos a Isabel y ennoviarse para mantener a raya a los franceses. Y además es que aquella pareja ya era otra cosa. Es que eran monísimos. Los dos estaban más acorde en la edad y en todo. Felipe tenía un tipazo, era rubito, guaperas. Isabel, pues pelirroja, inteligen, una tía muy seductora. Y a los dos además les gustaba lo mismo. Les gustaba la caza, la cetrería, la equitación. Si es que coincidían en todo. Bueno, cosas de reyes, ¿Sabes? Vámonos de caza, querido. Por lo mismo. El caso es que la tita María murió tal que un 17 de noviembre y un mes después Felipe estaba escribiendo a su embajador en Londres diciéndole que fuera tanteando el terreno, pero con cuidado, ojo, no se fuera a hacer demasiadas ilusiones Isabel, porque él todavía se lo tenía que pensar. Y además lo dijo muy gracioso lo que dijo exactamente. Ni le deis esperanza ni la desconfiéis, sino que se vaya entreteniendo en el negocio hasta que yo me determine.
B
No andaba mal de autoestima el hombre.
A
El rey de España. Bueno, y fue en aquella carta de enero de 1559, a la que hacemos mención de 9 de enero, cuando ya sí le dijo al oye, que ya me lo he determinado. Y ahora vuelvo a citar. He resuelto ofrecerle mi voluntad y deseo en casarme con la reina de Inglaterra. Pero el tío es que encima poniendo una condición, el catolicismo tenía que tolerarse en Inglaterra y él no tenía que estar obligado a vivir con ella, con su mujer.
C
Y si descubrieras lo que está vivo en nosotros, que estamos hechos justo el uno para el otro.
A
Si tú descubrieras lo que verte me produce. Hay prenda mía. Enciende de una vez las luces.
C
Si pudiera hacer algo y cambiar la historia entera. Cualquier cosa que tú me pidieras.
A
Se me ocurre algo así. ¿Tan fácil me lo pones? Porque dulzura, no te cortas los cojones.
C
Todo fue mentira. Todo fue mentira.
B
A ver cómo sigue esto. Espera.
C
Lo que yo creí real. Y si todo fue mentira, ¿Qué hago ahora con mi vida? Esto es tan solo una sugerencia. Pero tal vez piensa que desaparecer siempre una opción.
B
A ver, vamos a ver. Como el spoiler ya se ha hecho, Como ya sabíamos que no llegaron a casarse, está claro que la reina Isabel rechazó la propuesta. La pregunta o la duda es ¿En algún momento se lo tomó en serio? ¿Llegó a considerar la oferta en algún momento?
A
Es que si el pollino este no hubiera ido poniendo tantas condiciones de entrada. Pues que lo mismo lo hubiera considerado, porque según defienden algunos historiadores, algún encontronazo erótico festivo ya tuvieron estos dos cuando eran cuñados.
B
Pero claro, ¿Quién se reina viva todavía?
A
Claro, pero si es que la otra era su tía y era mayor. Era 17 años mayor que él. Isabel tenía la misma edad. Pues cuando coincidieron en la corte tuvieron algún encontronazo.
B
Ya pasa.
A
Bueno, y además. ¿Pero quién se creía que era el beato este de Felipe para ir poniendo condiciones a la reina de Inglaterra? Hombre, dando por hecho que estaba con la por él o que perdía el trasero por casarse con el Bosch del imperio hispano. Poniéndole condiciones. Tú fíjate a ella, que lo tenía de más clarísimo, que es que no se casó en todo su reinado, en toda su vida, porque no le salió de su corona pelirroja y porque ella no estaba dispuesta a repartir su poderío. Y el otro encima exigiendo que Isabel I abandonara su apoyo al protestantismo. Pues no, ese novio no le interesaba. La reina era ella. Lo tenía clarísimo. Y el que quisiera casarse con ella no iba a pasar de ser un consorte obediente. Isabel I de Inglaterra se pasó todo el reinado rechazando propuestas para casarse. Estuvo a cascoporro. Por eso pasó a la historia con el apodo de la Reina Virgen. Hace falta ser muy cínico para cargarle el San Benito de virgen solo porque no se casara. Anda que no tuvo amantes. Más que un atudor, parecía un Borbón. En resumidas cuentas, que Isabel dio calabazas a Felipe por ir de sobrao. Pese a todo, mantuvieron buenas relaciones porque los dos se gustaron en su momento y porque los dos estaban de acuerdo en algo. Los monarcas eran monarcas por decisión divina. Estaban puestos ahí por Dios. De otra manera no se entiende que alguien, por muy idiota que pudiera ser, llegara a ser rey si no es porque un tal Dios lo ha puesto ahí. Hay una frase fantástica, me la apunté yendo y vinier, lo resume muy bien. Está en la primera temporada de The Crown, que es cuando la abuela de Isabel II, la reina María, se está muriendo y le dice a su nieta ante de la coronación La monarquía es la misión de Dios para dignificar y glorificar la tierra, para darle a la gente corriente un ideal por el que luchar, un ejemplo de nobleza que les haga trascender su miserable vida. A mí me cabreó mucho esa frase, pero me la apunté. Bueno, pues es que eso somos los súbditos, unos miserables que sin reyes estamos, como diría José Mota, como vaca sin cencerro.
B
Oye, y el aparente buen rollo este entre el rey Felipe II y la reina de Inglaterra, ¿Cuánto duró?
A
Pues en realidad, sí es que duró mucho tiempo. En realidad hubo más tiempo casi de buen rollo que de malo, o No, pero bueno, 10 años. Porque es que también los dos países tenían claro que el enemigo común. Lo de Francia, no, claro, era Francia. ¿Para qué discutir entre ellos si tenían el mismo objetivo enfrente? ¿Para qué parecerse a la izquierda española? Incluso Felipe II estuvo un poco incómodo cuando el Papa excomulgó a la reina Isabel. Porque los papas iban, los papas de Roma iban excomulgando a todos los reyes y reinas de Inglaterra que no pagaban el tributo a Roma. Tú no pagas, pues te excomulgo.
B
Este era el motivo fundamental.
A
Claro, si no volvían a la obediencia de Roma, no pagaban el tributo. Si todo se reducía y se reduce a dinero. Además es que España no quería cabrear a Inglaterra en aquellos momentos. Y sobre todo Inglaterra no quería cabrear al imperio español, que es que era mucho imperio. Era muy poderoso. Ya sabemos que era tan grande que nunca se ponía el sol. Y al final, ¿Quién vino a liarla? El de siempre, Dios. El Papa no paraba de comerle la oreja a Felipe II para que limpiara el mundo de toda herejía protestante. Claro, si te quitas a los protestantes, todo el mundo vuelve a la obediencia de Roma y todo el mundo vuelve a pagar. Y venga a decirle a Felipe, vigila el catolicismo, ejecuta todo el que tengas que ejecutar. Pero esto es así, que es que lo de amar al prójimo sólo es una divina gilipolles para quien se lo crea. Y nada, al final Felipe se Uy, hemos perdido nieve.
B
¿Qué pasó al final? Sigue, sigue, sigue. Se había perdido momento. Sigue, sigue.
A
Que Felipe se convenció de que España tenía que aplicar el 155 en Inglaterra. Y dijo aquello de que había que matar o prender a la reina Isabel y poner en su lugar a una reina católica. Y bueno, ahí ya partieron peras. Felipe empezó a liarla con lo que llamó la empresa de Inglaterra, que era la invasión directamente. Y la reina Isabel respondió y dijo, pues te voy a freír con la piratería Macho, y sí lo frió y se lió muy gorda. Bueno, la lió Dios, el jefe de los malos rollos.
B
Hasta mañana, Nieves.
A
Un beso. Carlos, muchas gracias. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita, Cadena ser, la radio.
Episode: Acontece que no es poco | Felipe II pide la mano del Isabel I
Date: January 9, 2023
Host: Nieves Concostrina (with Carlos)
Podcast: SER Podcast
In this episode, Nieves Concostrina unpacks the historic, curious, and often overlooked proposal of marriage made by Felipe II (King Philip II of Spain) to Isabel I (Queen Elizabeth I of England) in 1559. Rather than focusing solely on their later infamous rivalry, the episode dives deep into the underlying political machinations, international alliances, and personal quirks that defined this peculiar royal courtship—and why it was doomed from the start.
The episode is rich in historical detail, irreverent humor, and Nieves’s trademark bluntness. Her language is direct, sarcastic, and packed with witty metaphors—making history accessible and highly entertaining while inviting listeners to question official narratives.
Nieves Concostrina provides a fresh, critical, and entertaining retelling of the failed royal marriage proposal between Felipe II and Isabel I, embedding the story in the broader context of European politics, religious struggles, and royal egos. Rather than focusing on the rivalry alone, the episode reminds us of the pragmatic (and sometimes farcical) alliances that could have changed the course of history—if only royal pride and clerical meddling hadn’t gotten in the way.