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A
Ser podcast.
B
Soy Nieves con costrina y estás escuchando Acontece, que no es poco, un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio.
C
Hola, Nieves, buenas tardes.
B
Hola, Carlas, ¿Cómo estás?
C
¿Has escuchado el podcast del País, el silencio roto?
B
Sí, y además estaba muy atenta. Y me gustaría añadir una cosa.
C
Añade, añade. Como sé que es un tema muy.
B
Tuyo, Sí no, es que he estado documentando mucho un asunto como este precisamente, porque vamos a hacer cualquier tiempo pasado fue anterior, sobre el anticlericalismo del XIX y cómo influyó la pederastia en la Iglesia. Porque es que nos está sonando como que todo esto es muy nuevo y la prensa está cuajada en los periódicos a finales del XIX y principios del XX de casos de pederastia de curas condenados, hasta de linchamientos de curas en los pueblos porque los pillaban violando a niños en los colegios. Lo que pasa es que estos asuntos quedaron en la prensa, luego se silenciaron totalmente. Y ya no te quiero contar durante el franquismo lo que se podía contar, pero la pederastia en la prensa a finales del XIX, principios del XX estaba muy presente y había muchas condenas a curas, porque esto es una epidemia que está ahí encastrada desde hace dos mil años.
C
Qué bien. Pues está muy bien recordarlo. Sí, señora. Venga, vamos a lo de hoy. A estas alturas yo creo que no supone ninguna novedad recordar que en el bolsillo de muchísimas personas, de muchas familias y muchas empresas también, el precio de la luz provoca agujeros considerables. Pero como hasta ahora tampoco se trata de cabrear al personal más de la cuenta. Vas a hacer una cosa si te parece, porque estarás de acuerdo que la luz, la energía, resulta fundamental en la vida de todos nosotros. Eso es. Así que hoy vamos a viajar. Exacto. Así que hoy va. Mira, el otro día en la sede del PP, cuando se fue la luz en mitad de la rueda de prensa. Así que hoy viajamos al origen de todo, a Edison, a Tesla, o a Tesla y a Edison, mejor por este orden. Y también algunas derivadas realmente curiosas. Venga, todo tuyo.
B
Y además vamos a empezar con una historia, pero para luego llegar a otra, a otra que dejamos pendiente. Esto también va a ser así, un zig zag que vamos a hacer, pero es que es una historia que dejamos pendiente hace unos meses cuando estuvimos hablando de la guerra de corrientes entre el chori de Thomas Alva Edison, el que se dice que inventó todo, incluso hasta lo que inventaron los demás también lo inventó él, y el genio de Nikola Tesla, que era más raro que un perro verde, pero la verdad, mejor científico y con más ingenio que el chori se nota quién me cae mejor. La excusa que tenemos es que el 4 de septiembre, tal que ayer, el 4 de septiembre de 1882 se puso en marcha la primera central eléctrica de la historia, la primerísima. La puso en marcha Edison en Nueva York y empezó dando servicio a 85 clientes que tenían instaladas casi 400 lámparas incandescentes. Que eso, lámpara incandescente, es lo que ahora llamamos bombilla directamente. Esta es la excusa. Pero antes deberíamos conocer a otro tipo muy, muy listo para unas cosas y muy torpe para otras. Que es lo que además nos ocurre a la mayoría de humanos. Efectivamente, sabemos hacer una cosa y somos unos torpes para otras. Tener una carrera no te convierte en inteligente, te convierte en una persona con carrera, nada más. Fíjate, Núñez Feijóo, que se licenció en Derecho y estuvo hasta interno con los Maristas, no aprovechó los estudios, pero el hombre cree que badajoces de Andalucía y que vuelva a esta bañada por el medicament.
C
¿Confundido alguna vez?
B
17 veces también se ha confundido. El tipo listo, barra torpe del que hablamos era el británico Sir Erasmus Wilson, que era un médico cirujano muy hábil, una muy buena persona, era muy solidaria y un gran dermatólogo. Y cuando este hombre de gran reputación social y académica conoció el invento de la bombilla, dijo que esa cosa no podría sustituir nunca a los candiles. Y voy a abrir comillas, que la luz eléctrica morirá con el fin fin de la Exposición Internacional de París. Luego no volveremos a oír hablar de ella.
C
Pues no.
B
Ahí cierro las comillas. Como dermatólogo este hombre era genial, pero como profeta tenía muy pocas luces. Lo que yo llamo el perfecto ejemplo del Gil del Candil.
C
¿Oye, pero que has dicho algo de la Expo de París? ¿Qué pasó en esa Expo para que se refiriera concretamente a ella?
B
Sí es que fue importante esta Expo. En la Expo de París de 1881, en el Palacio de la Industria, los visitantes pudieron ver una instalación de bombillas de Edison. Y aquello fue la atracción de la feria. Fue impactante. Apretabas un interruptor y. Y de unos cablecillos que daban luz, volvías a apretar el interruptor y la luz se iba. Aquello era, pues eso, alucinante. Pero el dermatólogo, que fue un visionario para asuntos, por ejemplo, como impulsar la introducción del baño turco en Inglaterra, el que trabajó mucho la termoterapia, la cosa de los spas y todo esto, pues le pareció que eso de las bombillas era una chorrada que pasaría de moda en cuanto se acabara la Expo. Por eso se refiere a la Expo. Aquello en realidad fue el principio. Y digo mal, porque el principio en realidad se había dado un año antes de la Expo. El día de año nuevo de 1880, en un pueblito de Nueva Jersey que se llamaba Menlo Park, Edison iluminó por primera vez una calle con luces de Navidad. Menlo Park, que es donde vivía Edison y tenía su casoplón, fue la primera localidad del mundo en contar con luz eléctrica. El resto del planeta seguía con el alumbrado por gas. La fama que dio esto a Edison fue impresionante. Fue la leche. Y por eso cuando preguntas ¿Quién inventó la bombilla? 10 de 10 te dirán Edison y un mojón. Edison lo que hizo fue mejorar la lámpara incandescente que ya había inventado otro tipo 20 años antes, y que otros fueron a su vez también mejorando, porque esto no era de uno solo. Edison puso la guinda. Llegó, puso la guinda y parecía que había hecho el pastel entero. Pero no, hijo, en el pastel habían trabajado 20 reposteros.
C
Entonces lo que hizo fue instalar muchas bombillas juntas para iluminar toda una calle por primera vez.
B
Eso sí, indiscutible acumulación. Sí, exactamente. Eso sí lo hizo. Él iluminó por primera vez una calle. Fue el primero que la electrificó y el primero que instaló una central de abastecimiento eléctrico con corriente continua. En marzo pasado, que a eso iba, estuvimos hablando que esa corriente continua era genial al principio porque no se sabía hacer de otra manera, pero que tenía muchos inconvenientes y era manifiestamente mejorable. Ahí es cuando apareció Nikola Tesla y trabajando para Edison le ofreció la solución, que era la corriente alterna. Un sistema más barato, más seguro y era más estable. ¿Pero Edison va a venir aquí este pipiolo croata, este larguirucho, a enseñarme a mí nada de electricidad? Venga ya, hombre. Y acabaron embroncados los dos. Ahí empezó lo que ya adelantamos que era la guerra de corrientes acá DC, ACD. Sí. ¿Que es el grupo? La corriente alterna de Tesla, AC por sus siglas en inglés, contra la corriente continua de Edison, DC. Lo que pasa es que fue una guerra muy sucia. Mientras Tesla se ocupaba de demostrar las ventajas y la seguridad de su corriente alterna y se ponía él mismo como conejillo de indias en las demostraciones que montaba para que se viera, Edison trabajaba sobre todo en desprestigiar a Tesla. Y para conseguir ese desprestigio, Edison no paraba de electrocutar caballos, perros, monos y hasta elefantes.
C
¿Elefantes?
B
Sí. Con la corriente alterna de Tesla para demostrar que era peligrosísima. Por supuesto lo hacía, pero haciendo trampas como era Edison. Un tramposo.
A
Time on the seduction land She was one of the kinds of just command Oh, my wanna know Applause Just another cause Made a meal out of me And come back from our head to cool and down to take her another round Now we're back in the ring to take her another swing That the walls were shaking The earth was quaking My mind was aching and we were begging You should be.
C
Aunque sólo fuera por inspirar el nombre del grupo de Easy Sex. La bronca esta que tuvieron no está mal. Pero a ver, esa guerra de corriente que cuentas, ¿Fue sólo como parece una lucha de egos o había algo más detrás? Quiero decir, porque después hemos visto con el tiempo que detrás de la industria eléctrica hay un montón de negocio, de pasta, de intereses y de todo. Pero el factor humano ahí tiene pinta de que pesó mucho.
B
Pesó mucho, Sí. Los egos ahí estaban por las nubes. Pero se estaban jugando el control del mercado para iluminar el mundo. General Electric, que era la compañía de Edison, contra la de George Westinghouse, que era la que respaldaba a Tesla. En realidad se estaban librando tres batallas de la misma guerra. Era la batalla de los egos por pasar a la historia como el que consiguió la energía más segura. La batalla económica para ver quién se llevaba más contratos para iluminar Estados Unidos. Y la batalla legal por registrar más patentes. Había ahí mucho. Era todo encarnizado. Y en la batalla de los egos, Edison fue muy sucio. De hecho, financió al tipo que desarrolló la silla eléctrica, Harold Brown, pero utilizando la corriente alterna de Tesla. Para unir el nombre de la corriente de Tesla a la ejecución de humanos hace falta ser retorcido. Lo que no quisieron contar después es que aquella primera. El invento fue tremendo. Aquella primera ejecución fue un desastre porque el reo estuvo muriéndose a brinco.
C
Pero entonces, Nieves, ¿Cuándo fue exactamente lo de la silla eléctrica? ¿Fue antes o después de electrocutar animales? ¿Que contabas?
B
Iba a decir en paralelo, antes y después. Antes y después. Porque Edison y su colega Brown frieron perros, monos, caballos y elefantes. Antes y después. Pero haciendo trampas con los voltajes. Y esto de la silla eléctrica es curioso. El primer ejecutado en la silla eléctrica fue en 1890. Fue en una prisión de Nueva York. Porque fue el Estado de Nueva York el que empezó a plantearse cuatro años antes, en el 86, un método más humano de ejecución. Le dijo a la gente que se pusiera a pensar. Lo del ahorcamiento les parecía cruel, pero parece que lo de freír a un tío sentado les parecía buena idea. Ya ves, ni Edison ni Westinghouse querían unir los nombres de sus compañías a la silla eléctrica. Lógicamente, porque entonces la gente dirí mira qué bien mata la corriente continua de Di Sorio. Mira qué bien te fríe la corriente alterna de Tesla. Nadie querría poner en su casa la misma corriente que electrocutaba a criminales. Y entonces llegó la solución. Con un tipo que parecía ir a lo suyo, como que iba a su bola de independiente, pero que luego se demostró que estaba financiado por Edison, el tal Harold Brown. Le colocó al Estado de Nueva York en sus prisiones una silla eléctrica con corriente alterna, la de Tesla. Previamente se había tirado unos cuantos años haciendo demostraciones públicas de lo peligrosa que era la corriente alterna de Nikola Tesla. Empezó electrocutando perros. Luego después perfeccionó el espectáculo para acabar ya haciendo demostraciones con público para que la gente fuera a verlo diciendo que tantos voltios de corriente continua no mataban a un perro, pero que muchos menos voltios de corriente alterna lo freían en un pisparro. Siguió electrocutando un caballo en el laboratorio de Edison, con convocatoria de prensa incluida. Pero como si Edison fuera ajeno ahí a todo y solo le hubiera prestado el local cuando en realidad estaban compinchados en el mamoneo.
C
Oye, pues Por cierto, ya le olvidé la canción. Y la ejecución del elefante también fue pública. Porque me he quedado con lo del elefante de antes.
B
Esto fue tremendo. Esto fue pública y fue a lo grande. Fue en plan show. Montaron un show. Esto fue en 1903. Era una elefanta de tres toneladas que tenía 28 años. Tenía muy mala leche el animal, pero como para no tenerla. Te capturan en el sudeste asiático, te llevan a un parque de atracciones en Estados Unidos. Y todavía esperan de ti que sea simpática y tengas buen carácter. Se llamaba Topsy, la elefanta. Y en el parque fue domada y maltratada. Muy maltratada. Tenía un cuidador, un canalla que le daba para comer cigarrillos encendidos. Y Topsy, cuando se mosqueaba además, pues se revolvía. Acabó matando al cuidador, que no nos preocupa. Y mató a dos tipos más. Y decidieron que era mala y que había que sacrificar. Y ahí estaba la empresa de Edison, que muy amablemente ofreció los recursos de su compañía, General Electric, para matar en público a la elefanta en el parque Luna Park, en Coney Island, en Nueva York. Eso sí, usando la corriente alterna de Nikola Tesla. No la suya, la de Tesla. Situaron a la elefanta sobre una plancha metálica. Le pusieron un zapatito de cobre en su pata trasera izquierda, Otro en su pata delantera derecha. Para que cuando lanzaran la descarga, atravesara su cuerpo. 6.600 voltios de corriente alterna. Mil personas y cien periodistas asistieron al elefanticidio. Este Edison lo grabó todo con una cámara. Una cámara que por supuesto fue de su invención. Y llevó su peli por todo el país para que vieran lo peligrosísima que era la corriente alterna. Por cierto, si alguien quiere verlo, el vídeo está en YouTube, se puede ver. Y hasta aquí las pifias de Edison. Solo decir, para terminar, que aquella primera central eléctrica que abrió Edison en 1800. 1882. Se cerró en 2007. Y que el mundo ya no quiere oír hablar de su corriente continua. La corriente alterna de Tesla es la que ilumina el mundo.
C
Pues nada, Nieves, nos quedamos con AC. Venga, y mañana más. Un beso muy grande.
B
Otro para ti. Gracias. Carla.
C
Son las siete y veinte. Las seis y veinte en Canarias.
B
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Podcast Title: Todo Concostrina
Episode: Guerra de corrientes. Edison, Tesla, el cirujano visionario y la elefanta Topsy
Date: September 6, 2023
Host: Nieves Concostrina (with Carlas, co-host)
Description: A historical deep dive with Nieves Concostrina's sharp wit and unique perspective. This episode explores the “war of currents” between Thomas Edison and Nikola Tesla, the invention and adoption of electric lighting, and the tragic fate of Topsy the elephant—showcasing the collision of science, business, ego, and spectacle at the turn of the 20th century.
The episode recounts the fierce, often dirty "war of currents" between Thomas Edison (champion of direct current, DC) and Nikola Tesla (inventor and proponent of alternating current, AC), illustrating how rivalry, technological innovation, business interests, and personal egos shaped the modern electric world. The story weaves in sidelights involving showmanship, animal cruelty, and the misuse of scientific progress for personal vendettas, ending with the infamous electrocution of Topsy the elephant.
First Central Electric Plant:
Edison launched the world's first electric power plant in New York on September 4, 1882, serving 85 customers and about 400 incandescent lamps (03:00).
Who Really Invented the Light Bulb?
Edison is credited universally, but as Concostrina notes: "Edison lo que hizo fue mejorar la lámpara incandescente que ya había inventado otro tipo 20 años antes... Edison puso la guinda y parecía que había hecho el pastel entero. Pero no, hijo, en el pastel habían trabajado 20 reposteros." (05:53)
Technological Rivalry Turns Personal:
Tesla worked for Edison, inventing improvements using AC, which Edison dismissed out of arrogance (“¿va a venir aquí este pipiolo croata... a enseñarme a mí nada de electricidad? Venga ya, hombre.”, 07:02).
Dirty Tactics:
Edison tried to discredit Tesla's AC, staging public executions of animals using AC to showcase its supposed dangers (08:05).
“Edison trabajaba sobre todo en desprestigiar a Tesla. Y para conseguir ese desprestigio, Edison no paraba de electrocutar caballos, perros, monos y hasta elefantes.” (07:54)
Notable Quote: “Mientras Tesla se ocupaba de demostrar las ventajas y la seguridad de su corriente alterna y se ponía él mismo como conejillo de indias... Edison trabajaba sobre todo en desprestigiar a Tesla.” (07:42)
Business, Ego, and Legal Battles:
The battle for technological supremacy was also a commercial and legal war:
Edison Associated Tesla’s AC with Death:
Edison secretly financed Harold Brown to develop the electric chair using AC, trying to taint Tesla’s system as deadly:
Animal Executions as Public Spectacle:
Brown staged public electrocutions of dogs, horses, and more to demonstrate AC’s lethality, all with Edison’s backing (11:35).
Tragic Show of Power and Cruelty:
Topsy, a mistreated circus elephant who had killed her abusive handler and two others, was publicly electrocuted—a show arranged in part by General Electric (Edison’s company) using Tesla’s AC (12:50–14:57).
Available Footage:
“Por cierto, si alguien quiere verlo, el vídeo está en YouTube, se puede ver.” (14:52)
Nieves Concostrina delivers a sharp, irreverent, and insightful chronicle of how ambition, ego, and spectacle shaped the dawn of electrification. She exposes the darker side of Edison’s legacy, honoring Tesla’s innovations while lamenting the cost—and cruelty—of their rivalry.
You learn about the invention and commercialization of electric light, the often vicious competition between Edison and Tesla, and how public stunts—including the infamous electrocution of animals and Topsy the elephant—were wielded as weapons in a battle for technological and economic dominance. The world now runs on Tesla’s alternating current, but the history behind this technical standard is as electrifying—and disturbing—as any current running through a wire.