Transcript
A (0:02)
Ser podcast. Soy Nieves con Costrina y estás escuchando Acontece que no es poco, un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio.
B (0:26)
Nieves con Costrina. Buenas tardes, ¿Cómo estás?
A (0:30)
Muy bien, muy bien.
B (0:31)
A ver, que no se te oye bien en este. Me estoy aquí estás, estás. Que te estoy viendo, además, hoy más.
A (0:36)
Que nunca no se me oye. Me cambio.
B (0:38)
Todavía no se te oye en este. Ahora yo creo que sí.
A (0:41)
Ahora ya si me oigo hasta yo.
B (0:43)
Eso, muy bien. Te vemos pero no te oímos. Ahora sí. Hace unos días, cuando el rey emérito volvió a España después de dos años fuera, en esta visita medio verbenera para algunos a Sancho San, se habló de un asunto que aparece y desaparece, así como el Guadiana, que es el tema del modelo de Estado. Si en este país se debería preguntar a los ciudadanos si quieren seguir con la monarquía o si prefieren una república, que es algo que no sé cuándo, pero igual no está de más el preguntar a la gente.
A (1:20)
De hecho, ¿Para qué nos van a preguntar si somos tontos y no sabemos responder lo mismo?
B (1:24)
Sí, sí, de hecho en otros países con otras monarquías si lo han hecho, se han preguntado. Y tú nos vas a contar hoy un ejemplo de esa consulta.
A (1:34)
Clarísimo, Además tiene muchos paralelismos con nosotros.
B (1:37)
No fue hace tantísimo tampoco.
A (1:39)
Y además, no sé si recordarás, pero hace no mucho estuvimos hablando del último zar de Rusia, de Nicolás II, y dijimos que todos decimos eso, que fue el último, pero que en realidad fue el penúltimo. Lo que pasa es que como el último De verdad duró 24 horas, nadie le echa cuentas al animalico. Pues en Italia pasa lo mismo. Casi siempre nos referimos a Víctor Manuel III como el último rey de Italia, pero tampoco fue el penúltimo, porque después hubo otro, su hijo Humberto, que recibió un trono tan podrido que duró un mes con la corona puesta. Yo lo llamo el rey abracadabra. Ahora lo besa, ahora no lo ves. Los italianos mandaron a tomar viento fresco al rey de Italia y al reino de Italia y nunca más quisieron volver a oír hablar ni de los malditos reyes ni la maldita monarquía. El 2 de junio, tal que hoy de 1946, se celebró el referéndum vinculante para preguntarle a los italianos qué preferían, monarquía o república. Y los italianos votaron República. Ese referéndum que tal y como le pedía Europa, nunca quiso hacer en 1978. El tramposo señor Suárez. Ese señor que tiene nombre de aeropuerto de Barajas, por cierto. Porque como dijo bien claro, no preguntamos a los españoles si quieren al rey Juan Carlos porque sabemos que perdemos. Mejor les colamos al campechano corrupto aunque no quieran. Tras los resultados del Referéndum de aquel 2 de junio, el rey abracadabra Humberto II de Saboya, heredero del trono envenenado, tuvo que salir por pies. Pero nadie se preocupe, siguió viviendo a cuerpo de rey. También le gustaba este pasar sus ratitos por Galicia. Este por La Toja. Este iba por La Toja. ¿Por qué será que todas las dinastías corruptas y traidoras a su país se copian tanto entre ellas para cagarla en lo mismo?
