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Nieves Costrina
Ser podcast. En La ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con Costrina, Cadena Ser.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Mira que nos cansamos de repetir eso de que una y otra vez insistiendo en lo importante que es conocer la historia para entender mejor el presente, proyectar el futuro y esas cosas. Eso resulta siempre positivo, aunque a veces haya que irse muy atrás. Hoy, por ejemplo, hoy se celebra el Día Internacional del Beso. Nieves, buenas tardes.
Nieves Costrina
Hola, buenas tardes.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Muy bien, muy bien, muy bien. Pero hoy bien. Y en la antigua Roma ¿Qué pasaba con los besos? Pues pasaba lo de casi siempre, ¿O no, Nieves? Venga, cuéntalo tú.
Nieves Costrina
Es que tú fíjate que luego dicen que si decimos que si tal, que si cual, que si las chicas esto, que lo otro, pero es que ya son muchos siglos de aguantar a mucho plasta, de verdad. Y hoy traemos pruebas, además de una historia chula que tiene que ver con el vino, tiene que ver con la juerga, con los besos, con el machismo. Porque como bien has dicho, hoy es el Día Internacional del Beso y nosotros nos vamos a ir dos mil y pico años atrás para contar una de romanos para hablar del ius osculi, el ósculo o derecho de beso a una mujer, lo quisiera o no, porque más que un derecho a besarla, eso era una prueba de alcoholemia. A modo de resumen, decir que evidentemente todo se enmarca dentro de una sociedad machista romana, donde los hombres podían beber el vino que les diera la gana y las mujeres no, porque cuando una mujer bebía podía despiporrarse, era ella más propensa a perder el control y estaba predispuesta a cometer fácilmente adulterio por la desinhibición que provoca el tintorro. Que no te digo yo que no, pero bueno, es que es exactamente el mismo efecto que tenía el vino en los hombres.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Eso iba a decir, pero bueno, es.
Nieves Costrina
Que en este caso no era problema porque según ellos mismos tenían más control sobre su voluntad. Porque yo lo valgo. Por eso los señores se ponían hasta las trancas si querían y las señoras decentes romanas, las matronas, no podían ni olerlo. Y para comprobar que no habían probado el vino, todos los parientes tenían el derecho de besar en la boca a las mujeres para comprobar si sabían a vino, si habían bebido como el Dalai.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Lama, vamos, un poco.
Nieves Costrina
Ese es el ius osculi un control de alcoholemia. Y yo la verdad, yo no veo. Ahora la Guardia Civil de tráfico lo veía venir. Sople aquí. Dame un besito.
Carla
Apatrullando la ciudad Apatrullando la ciudad por la noche con su coche Apatrulla la ciudad. Apatrullando la ciudad Apatrullando la ciudad Por.
Nieves Costrina
La noche con su coche Apatrulla la ciudad.
Host (possibly a male presenter or co-host)
A ver, vamos a acotar un poquito el terreno de juego. Cuándo has dich dicho que los parientes tenían derecho a ejercer su derecho, no al veto, sino al beso, ¿De qué parientes estamos hablando?
Nieves Costrina
Todos. El marido, por supuesto, los hijos varones, los padres, los tíos, los primos, los cuñados. No sé si entraban en el paquete, pero ellas estaban obligadas por ley, es una ley, de ahí lo del iusos. Una ley que por supuesto se inventaron los hombres. Unos hombres que por supuesto también se buscaron como excusa a un personaje de ficción para decir que lo había decidido él hay que hacerlo porque lo ha dicho ese, cuando no es un dios, es un mito. Pero siempre viene bien decir que hay que hacer tal cosa porque la ha ordenado alguien que no existe, porque así no tienes que demostrarlo. En este caso se inventaron que fue Rómulo, el fundador de Roma, un ser mitológico, el que prohibió beber a las mujeres. Pero las mujeres respetables, las matronas, las otras mujeres, las prostitutas, las que trabajaban en tabernas, las actrices, las cantantes, las bailarinas, esas sí podían beber vino. Porque sí venía bien que esas mujeres se desinhibieran, la mujer romana, como es debido, no podía beber porque el vino se relacionaba además con los abortos. Se creía que las mujeres podían usarlo como método abortivo y una mujer no podía abortar en Roma sin el permiso del marido. Pero lo que más les preocupaba era el adulterio. Una copita de más se podría liar con cualquiera, tenemos la cabeza muy loca. Y entonces ahí vendrían los hijos ilegítimos. La costumbre era que el marido cuando volvía a casa de trabajar, le decía a su ven pa acá, un besito, a ver qué te has tomado. Así que ¿Qué han hecho los romanos por nosotros? Pues también el beso que los maridos dan a sus mujeres cuando vuelven a casa.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Oye, pero aquí falta la segunda parte, o sea. Si, en fin, por no entrar en el origen otra vez, si se sospechaba por el derecho de beso o se tenían evidencias de que la mujer había bebido, entonces ¿Qué pasaba a partir de ese momento?
Nieves Costrina
Claro, esa era la parte mala, pues por lo general llamaban a otro guardia civil para asegurarse Bésala tú a ver si también te sabe el aliento a vino. Que otro hombre ejerciera su derecho a ósculo podía servir para confirmar la sospecha o para descartar, porque también podría venir alguien y decirle al oye, To Lai, que el que ha bebido eres tú, no ella, por eso te sabe a vino. Pero si la prueba de alcoholemia daba positiva, libre albedrío para el castigo, el marido podía repudiar o podía divorciarse incluso aunque no hubiera bebido. Si un ciudadano romano pillaba a su mujer con las llaves de la bodega en la mano, también podía repudiarla o divorciarse. Pero esto es en el mejor de los casos, porque el castigo lo elegía el marido desde encerrarla en un cuarto hasta asesinarla si quería. Hay casos de mujeres muertas a palos tras un derecho a beso que ha dado positivo y hay mujeres muertas de hambre y sed que fueron encerradas. Todo ello se hacía sin juicio público. Pero es que en ausencia del marido también podían tomar esa decisión los parientes, o sea que algún caso se habrá dado, que no lo sé, que el marido volviera de algún viaje y se encontrara con que era viudo. Pero Capachao nada, que se tomó gin. Tony sentó ausencia. Eso ha pasado para no exagerar la historia, aunque todo esto que hemos contado está ahí, es cierto, se conocen casos de asesinatos a palos o por inanición, pero no era lo habitual.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Poco talibanes en la antigua Roma.
Nieves Costrina
Claro, eso era, digamos, las medidas más estrafalarias o más estrategias extravagantes. Lo normal era que el castigo fuera encerrarlas un rato.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Me imagino que muchos y muchas oyentes estarán como yo ahora mismo, intentando digerir esto que nos cuenta. Soy Nieves. En fin, el del derecho de beso, que por cierto, ¿Estuvo vigente siempre o cuánto tiempo duró esta costumbre?
Nieves Costrina
La prohibición de beber vino por las mujeres respetables estuvo vigente casi siempre en la antigua Roma, pero lo del beso, bueno, pues lo relajaron. Referencias del ius osculi hay desde por lo menos 200 años antes de nuestra era y hasta al menos 30 años después, o sea, durante toda la etapa de la República de Roma y los primeros años del Imperio. Porque fue el emperador Tiberio, el viciosillo, que alguna vez hemos hablado de él, que siempre estaba aliado con unas y con otros, que además se lo bebía todo, se llamaba Tiberio Claudio. Pero lo llamaban sus hombres Viverius Caldius. ¿Qué no bebería este hombre? Bueno, pues al parecer fue este emperador Tiberio o Viverius, el que intentó acabar con el derecho de beso por una cuestión social más que moral, por salud. Porque resulta que tanto beso con tanto pariente trajo una epidemia de herpes labial. Esto no es ninguna broma. ¿Entonces? Parece que sí. Parece que es que se prohibió. Dejad de besaros todos sin ganas. Que se limitara el derecho de beso no significa que ya estuviera bien visto que las mujeres bebieran. Pero poco a poco se fue admitiendo. Porque el vino para los romanos era alimento. Era un símbolo de distinción. Era el rey de las fiestas. Tenía implicaciones religiosas y sociales.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Me estoy acordando. Estamos todos hartos de oír hablar de los banquetes romanos y verlos en el cine. Y ahí todo el mundo bebía, mujeres incluidas.
Nieves Costrina
Es que el vino era el aglutinador de la convivencia. Y de hecho, lo de reunirse a cenar con vino, por supuesto, lo llamaban convivium. Los griegos a esto lo llamaban symposium, que era un festín. Era beber y comer en común, todos juntos. ¿Que? Yo hay otra cosa que no entiendo. No sé por qué ahora a reunirse para trabajar lo llaman simposio. Se supone que había que reunirse para comer y beber, no para trabajar. Esto es una perversión del simposio. Nos vamos de banquete.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Comida de trabajo.
Nieves Costrina
¿Comida de trabajo? ¿Qué coño es esto? Pues una perversión del lenguaje. Lo del vino y los romanos es, al margen ya de esto del ius osculi, esto era tremendo. Además de muchísima variedad, también había un complejo protocolo para elegir los vinos y para consumirlos. Por ejemplo, cuando a uno lo invitaban a una cena romana de categoría, convenía ir mentalizado de que el anfitrión no se iba a cortar a la hora de marcar las diferencias entre los invitados con el vino. Plinio el Joven contó que en un banquete al que asistió se sirvieron tres clases de vino. Una clase era para el anfitrión y los invitados principales. Otro tipo de vino era para los amigos menos cercanos. Además, donde se incluían los que habían pegado la gorra a última hora.
Host (possibly a male presenter or co-host)
También nos han dejado eso los romanos en herencia.
Nieves Costrina
En Roma había mucho gorrón, Muchísimo. Marcial, el poeta, no el torero, que era hispano, era de Bílbilis, de Calatayud, para los de la generación digital. Bueno, pues Marcial describía muy bien las habilidades del gorrón para hacerse el encontradizo en el foro o en las termas, cuando se sabía que alguien estaba organizando un banquete. Por ejemplo, decía, pero Marcus, vaya tipazo, lo veía en las termas, por ejemplo. Te está quedando. Y eso que todo Roma habla de la exquisitez de tus cenas. Mañana das una, ¿No? Por cierto. Y pues sí, decía Marcus, ¿Quieres venir? Y mira, voy a intentarlo por no hacerte un feo. Bueno, pues a estos que se apuntaba y a los conocidos no, amigos, se les daba otro tipo de vino.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Pero has dicho tres clases. Falta una, claro.
Nieves Costrina
Porque es que había otra clase de vino en las cenas que se destinaba a los libertos, que eran los antiguos esclavos. Ya eran hombres libres, pero no se les trataba igual y se les daba un vino de inferior calidad.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Como si ahora invitas a una cena alguien a tu casa. A uno le das reserva, a otros crianza y al otro tinto con casera.
Nieves Costrina
Siempre ha habido clases. A alguno se le da tinto de verano y ya está. Y eso de los libertos, los esclavos liberados, también tiene mucha guasa. Porque algunos eran muy ricos, pero eran nuevos ricos y muy horteras. Eran muy ostentosos para superar lo de sus antiguos amos. El mismo Marcial de antes describió cómo actuaba un liberto llamado Zoilo en los banquetes que organizaba y lo que hacía él tumbado en su triclinium. Y lo describe así Marcial cuando tiene calor, una concubina tendida a su espalda le sopla un fresco aire con un abanico verde y un esclavo joven le espanta las moscas con una vara de mirto. Una masajista recorre su cuerpo con ágil arte y extiende su mano experta por todos sus miembros. Un eunuco reconoce la señal de sus dedos cuando chasquea y encargado de controlar su mimada orina, dirige el pene borracho de su dueño mientras él bebe. Por favor, no era vago el tal Zoilo ni nada.
Carla
Sale de mí un agüita amarilla, cálida y tibia. Y baja por una tubería, pasa por debajo de tu casa, pasa por debajo de tu familia, pasa por debajo de tu lugar de trabajo. Mi agüita amarilla, de agüita amarilla.
Host (possibly a male presenter or co-host)
Mira que he escuchado a veces esta canción, pero a partir de ahora lo haré con otros ojos o con otros oídos. Un beso, Nieves, otro para ti.
Nieves Costrina
Gracias, Carla. Adiós. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita, Cadena ser, la radio.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Episode Date: April 13, 2023
Episode Theme: Examining the machista Roman practice of the “ius osculi”—the right of male family members to kiss women to detect if they had consumed wine, contextualized by the historical significance of the kiss on International Kissing Day.
In this episode, Nieves Concostrina offers her signature witty and critical take on an ancient Roman tradition, the "ius osculi," or the "right of the kiss." Ostensibly a sign of affection, this so-called "right" was in reality a patriarchal method of policing women’s behavior—specifically, whether they had drank wine. Concostrina deftly unpacks the legal, social, and misogynistic implications of this law, sharing anecdotes, historical context, and memorable quips, all while connecting the topic to International Kissing Day.
This episode spotlights the “ius osculi” with piercing humor and critical reflection, illustrating how ancient practices, entrenched patriarchy, and the culture around wine intersected in Roman society. Nieves Concostrina uses sharp wit—often blending contemporary analogies with historic findings—to question what progress, if any, has been made in gender equity, while reminding listeners that “knowing history” is fundamental to understanding our present.
Host: Nieves Concostrina
Listen for: A sharp, irreverent, and highly informative breakdown of Roman customs that will make you rethink both the act of kissing and the history of policing women’s bodies.