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A
Ser podcast.
B
Acontece que no es poco. Es un podcast y yo soy la humana que te lo cuenta. Nieves con costrina. Tenemos un género muy variado. Nacimientos, extravagancias, muertes, batallas, revoluciones, asesinatos, injusticias, farsas religiosas, reyes, más tuerzos, bodas. Aquí te dejo el que toca hoy.
C
Lo que me gusta tenerte aquí. A mi ver.
B
No te quiero contar lo que me gusta.
C
¿Cómo estás?
B
Muy bien. Encantada de estar contigo.
C
¿Sabes lo que me pasa cuando escucho a ti, a Francino? Que siempre me quedo como con ganas de más. Como ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado? Y el lunes pasado dejasteis Francino y tú a la patrona de Francia, Juana de Arco, ahí en la hoguera. Y lo de la beatificación ya lo cuento, porque esto merece capítulo aparte. Como si esto fuera una serie.
B
Exactamente.
C
¿Y nos lo cuentas hoy?
B
No, hoy vamos. Hoy vamos a por ello. A ver, Juana de Arco, además de por sus alucinaciones y por su estilismo, la verdad es que esta mujer tiene una panza reír gracias a todo lo que le pasó tras su achicharramiento en la hoguera. Por orden de Dios. Ella murió en la hoguera por orden de Dios. Resultó que el mismo Dios que le daba instrucciones a ella para ir ganando batallas, luego dio instrucciones a los enemigos de ella para que se la cargaran. Esto son informaciones contradictorias. Y lo que pasó tras su juicio eclesiástico, del que salió condenada a la hoguera por hereje relapsa, que ya explicamos lo que era, pues es que hubo que anularlo todo. Con Juana de Arco todo era política. El flipe que tenía ella con eso de que hablaba con santas y dioses le vino muy bien a Carlos de Orleans para deshacerse de sus enemigos borgoñones y de los ingleses. Pero en cuanto dejó de ser útil Juana, se deshicieron de ella. Cuando a Carlos VII le interesó recuperar políticamente la figura de Juana, la rehabilitó y la declaró inocente solo 25 años después de haberla asesinado. Esto era mucho bandeo. El otro día contamos lo que ocurrió antes de llegar a la hoguera. Y hoy vamos a lo sucedido después. Cuando ya estaba. Iba a decir criando malvas, ¿No? Criando malvas, porque era imposible. Las destruyeron del todo. De ahí que tuvieran que montar todo el teatrillo posterior para inventarse sus reliquias. Porque una santa sin reliquias, ya sabes tú que es una caca de santa. Digo que a lo que vamos es al follón que hubo con Juanita durante los 500 años siguientes a su ejecución, que fueron muy moviditos. El mismo que la entregó para que la juzgaran y la ejecutaran. Carlos VII, el tipo por el que ella se partió la cara para sentarlo en el trono fue el mismo que 25 años después del asesinato de Juana se encargó de anular el juicio de acuerdo con el Papa. Porque en estos chanchullos sabes tú que curas y reyes siempre van juntos de la mano. Y grita fuego. Mantenlo prendido fuego.
C
No lo dejes apagar. Y grita. ¿Pero qué beneficios políticos póstumos podía proporcionar Juana de Arco 25 años después de haber sido ejecutada?
B
Pues fíjate, parece una tontería, pero sí, sí, sí fue una maniobra política para que cuadrara los relatos. Lo vamos a ver enseguida. Carlos VII, cuando conquistó Normandía y echó a los ingleses, cuando ya digamos que quedó con toda Francia, para entendernos, le venía bien ratificar su legitimidad como rey designado por Dios, porque así lo proclamó Juana de Arco públicamente. Dios me ha dicho que este es el reino. Pero claro, si resulta que luego habían quemado a Juana por hereje y por decir que hablaba con Dios, pues era como decir que había mentido. Luego hubo que anular el juicio de su herejía y declararla inocente o las cuentas no cuadraban. Pero lo hicieron solo por eso. Pero vamos a ver ahora qué pasaba con los ejecutados en la hoguera. En aquella época. Lógicamente iban a un agujero donde pillaran o los tiraban al río si había uno cerca. Y lo que quedó de Juana lo tiraron al Sena a su paso por Ruán, que fue donde. Fue donde la ejecutaron, en la ciudad que la ejecutaron. Y ya está. Fin de Juana de Arco de la que nadie nunca más volvió a ocuparse. Hasta pasado en serio. A ocuparse en serio, digo, hasta pasados cinco siglos más o menos. A finales del siglo XIX empiezan a mover en Francia la beatificación de Juana de Arco. No tenían patrona. En Francia siempre han pasado mucho de estas cosas y parece que un país sin patrona va como pollo sin cabeza. Y así fue como En abril de 1909, con Pío X, se celebró la beatificación. Las imágenes en la plaza del Vaticano y dentro de San Pedro con el Papa haciendo sus magias y sus hechizos son Lo suyo sería decir que impresionantes por el gentío y tal, pero se ajusta mejor decir que son vergonzosas. Que esa misma gentuza con faldas y capelo hubiera quemado en la hoguera a una mujer a la que ahora estaban glorificando. Eso para mí es gentuza. Se repartieron estampitas donde ponían a Juana vestida con faldas, no con los pantalones, que era lo suyo, que era lo que llevaba. Y en esas estampitas estaba Juana en un lado y la cara del Papa al lado, con una leyenda que decí bienaventurada Juana de Arco. Reza por nosotros, protege a Francia.
C
Pero es que hay alguna razón para que decidieran beatificarla precisamente en ese momento, o sea, cinco siglos pasando de ella.
B
Y ahora cinco siglos. A ver, ¿No hay algo de buena voluntad en la Iglesia cuando se trata de negocio? Claro que había una razón. Había una ración y una razón. Había muchas raciones de razones. La Asamblea Nacional de Francia acababa de aprobar la separación de la Iglesia y el Estado. A la porra al Concordato, que les engordaba la buchaca. Desde aquel momento, desde que se declaró esa separación Iglesia Estado, que fue en 1905, no se reconocía ya ningún culto oficial. ¿Quiere esto decir que se acabaron las paguitas? A la Iglesia ya no la mantenía el Estado. Por eso los curas se movilizaron. Había que atizar la fe de los católicos para salvar lo que se pudiera del negocio. Por eso hasta 1906 más o menos, no arranca el proceso de beatificación. Hasta entonces apenas le hicieron caso a Juana. Hubo un grupo integrista católico que se apropió de su figura en el siglo XVI, pero vamos, unos cuantos. Durante las guerras de religión, Voltaire se estuvo pitorreando de Juana. Iba a decir Juana la Loca, pobretica de Juana de Arco, por los flippers de esta mujer. Los revolucionarios franceses, no te puedes imaginar, pasaron de ella. A Napoleón le hizo cierta gracia Juana de Arco por su espíritu guerrero, pero en plan símbolo. Este es el caso que se le había hecho a Juana de Arco. Eso sí, cuando llegaron los Borbones, tras la caída de Napoleón, agarraron a Juana de Arco y dijeron esta va a ser nuestro emblema, la que legitime nuestra dinastía sagrada. Hasta que llegó, claro, la Tercera República y la separación Iglesia Estado. Por eso los católicos montan el teatrillo de la beatificación con reliquias incluidas. ¿Y luego ya vino la canonización, porque no se quedó esto en beatificación? Claro, y la invención de milagros, porque sin milagros y sin huesos o riñones garrapiñados, pues no vale ser santo.
C
Pero es que los huesos y los restos ya los habían tirado 500 años atrás. ¿De dónde los sacaron?
B
Buena pregunta. ¿De dóndE los sacaron estos tramposos? A ver, yo no sé si nos escuchaste hace unas semanas o así, cuando estuvimos hablando Fracín y yo de Elena, la patrona de los arqueólogos, que encontró la cruz, la corona, los clavos, el mantel de la Última Cena, la copa, los cráneos de los Reyes Magos, todo. Ellos no tienen problemas para encontrar estas cosas. Te lo inventas y ya está. Cuando Juana de Arco fue achicharrada, algunos de sus seguidores salvaron una costilla, algún huesecillo más y algo de su ropa. Y todo eso lo guardaron con mucho mimo durante cinco siglos, hasta que todo eso apareció en una botica de París, en una farmacia. Por supuesto, en la caja donde se guardaba todas esas cosicas ponía. Lo ponía en francés, lógicamente. Reliquias salvadas en la hoguera de Juana de Arco, doncella de Orleans. Están. Claro, eran suyas. Lo ponía ahí. Si lo ponía ahí es que eran suyas. Y por eso, tras la canonización, hemos dicho que primero fue la beatificación en 1909, luego llegó la canonización en 1920, esas reliquias pasaron a manos del arzobispo de Tours, que la verdad, este hombre siempre tuvo la mosca detrás de la oreja. Así que cuando llegó 2006, fijaos que ya estamos en el siglo XXI, 2006, un grupo de científicos le dijeron al arzobispo, al arzobispo de oiga, ¿Usted nos dejaría estudiar esos restos? Y el arzobispo pues claro que sí, guapi. Esto es lo nunca visto, porque jamás, jamás la Iglesia permite el estudio de reliquias, porque claro, todas son falsas. Lo dejó, lo dejó, lo dejó. Sí, sí, pasen, pasen. Tengan ustedes las reliquias que tenemos y estudien. Como con Juana de Arco había mucha bronca, y no toda la Iglesia de Francia estuvo de acuerdo con la beatificación y la canonización, a ver si revienta esto de una vez y se acabó. La beatificación se logró por un grupo de presión que había en el Vaticano, un lobby. Pero para la mayoría de la comunidad católica en Francia no tenía sentido esa beatificación. Primero la ejecutan, luego la canonizan. Vaya empanada. El caso es que aquel grupo de científicos forenses puso manos a la la obra y las conclusiones se publicaron en la revista Nature. Estudiaron el ADN para determinar primero si el hueso era de un hombre o de una mujer. Hicieron pruebas con el carbono 14 para ver si cuadraba la época y analizaron la tela para saber si tenía residuos. Residuos de polen de primavera, porque la ejecutaron en mayo.
C
Y te da la risa porque me puedo imaginar que ni el ADN, ni el polen, ni el carbono 14 no cuadraba nada.
B
Nada de nada de nada. Uno de los huesos era de una momia egipcia y el otro era el fémur de un gato también momificado egipcio. La prueba del carbono 14 dijo que estos dos personajes, el gato y la otra momia, habían muerto entre el siglo VII y III antes de nuestra era, o sea, hacía 3.000 años. Eso sí, como el ADN estaba muy deteriorado, no pudieron determinar el sexo ni de la momia humana ni del gato momia tampoco. Una vez confirmado esto, como es lógico, al trozo de tela no le hicieron ni puñetero caso, porque sería un trozo de la venda de la momia. El que las reliquias fraudulentas estas que bendijo con sus manitas el papa de turno estuvieran en una farmacia tiene una explicación. Porque un farmacéutico lo tenía fácil para armar el fraude, puesto que en las boticas estaban todos los materiales necesarios. En el siglo XIX, que es cuando se monta la farsa, las boticas todavía tenían algunas momias, como ahora tienen paracetamol. Hasta el siglo XVIII vendían polvo de momia como remedio medicinal. Luego cayó en picado la venta. Pero algunos boticas todavía tenían un stock de momias en la rebótica. Aquel farmacéutico de París que estaba en el grupo de los que querían beatificar y canonizar a Juana de Arco. Dejadme solo, que ya monto yo el operativo. Cogió una costilla de una momia de las que tenía para pulverizar y convertirla en gragea, cogió otro hueso de un gato momificado, un trocito de lino, le puso un cartel que decía Reliquias de Juana de Arco salvadas de la hoguera. Y aquí paz y después gloria. Si alguien quiere saber por qué una farmacia de París tenía stock de momias en la rebótica, Pues eso ya otro día. Hoy ya no entra más. Extravagancias. Otra vez.
C
Lo que me gusta a mí escuchar tus extravagancias. Nieves con costrina. Muchísimas gracias.
B
Gracias a ti, Marta.
A
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Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: June 1, 2022
In this characteristically witty and irreverent episode, Nieves Concostrina revisits the life, afterlife, and especially the posthumous legend-making around Joan of Arc (Juana de Arco). The focus is on how her memory and supposed relics were manipulated over centuries for political and religious purposes, leading up to the extraordinary result that fragments fraudulently attributed to the saint turned out to be Egyptian mummy and cat bones.
Concostrina humorously recounts how Joan was condemned and burned for heresy, only for her reputation to be politically "rehabilitated" decades later once it suited the French monarchy:
After execution, Joan’s ashes were thrown into the Seine and "nadie nunca más volvió a ocuparse" (nobody cared anymore), until her legend was conveniently revived centuries later.
On Contradictory Divine Orders:
"El mismo Dios que le daba instrucciones a ella... luego dio instrucciones a los enemigos de ella para que se la cargaran. Esto son informaciones contradictorias." — Nieves Concostrina (01:11)
On Beatification Hypocrisy:
"Lo suyo sería decir que impresionantes por el gentío y tal, pero se ajusta mejor decir que son vergonzosas." — Nieves Concostrina (04:10)
On Relic Forgery:
"Te lo inventas y ya está." — Nieves Concostrina (08:01)
"La prueba del carbono 14 dijo que estos dos personajes, el gato y la otra momia, habían muerto entre el siglo VII y III antes de nuestra era, o sea, hacía 3.000 años." — Nieves Concostrina (10:52)
On the Willingness of the Church to Allow Scientific Testing:
"Esto es lo nunca visto, porque jamás, jamás la Iglesia permite el estudio de reliquias, porque claro, todas son falsas..." — Nieves Concostrina (09:45)
On the Paradox of Joan's Fate:
"Primero la ejecutan, luego la canonizan. Vaya empanada." — Nieves Concostrina (09:58)
This episode employs Concostrina’s sharp humor and skepticism to dismantle the myth-making around Joan of Arc, especially focusing on the farcical creation—and eventual scientific debunking—of her supposed relics. Listeners are left with a vivid sense of the political opportunism and institutional hypocrisy behind sainthood, and an entertaining look at one of history’s oddest relic scams.