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Nieves Concostrina
Ser podcast. En la ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina Cadena SER.
Presentador de La Ventana
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves Concostrina
Hola, ¿Qué tal?
Presentador de La Ventana
¿Qué pasa? Como el de México y se corta. No, no te oye.
Nieves Concostrina
No, no, yo estoy aquí.
Presentador de La Ventana
Bueno, supongo que yo supongo que todos los oyentes conocen. Bueno, y seguramente habrán practicado alguna vez aquello del 2 por el precio de uno. Y me imagino que también han preguntado alguna vez o les han preguntado eso de tengo dos noticias, una buena y una mala. ¿Por dónde empezamos? Bueno, pues esto es exactamente lo que Nieves nos propone hoy. Pero cuidado, aquí no se trata de ninguna promoción comercial ni de chorradas. Esto es muy serio. Son dos asuntos muy serios y separados en la historia por un solo día de diferencia. Hoy viajamos al 15 y al 16 de junio de 1977, que no está tan lejos tampoco.
Nieves Concostrina
No, no hace tanto. Y es verdad, la historia de hoy en realidad son dos historias. Sucedieron el mismo año en días consecutivos y las dos tienen que ver con la memoria. Una historia es muy bonita y la otra es muy fea. Lo mismo una noticia buena y otra mala. Una cosa bonita y otra muy fea. La historia bonita les sonará solo a unos pocos, cada vez a menos. Y la historia fea les sonará a muchos y sobre todo a los que todavía buscan de cuneta en cuneta o de fosa en fosa los huesos de un pariente asesinado. También les sonará a quienes la policía franquista les tiró a un hijo por la ventana tras torturarlo, pero. Pero a los padres se les dijo que se había suicidado en caso de Enrique Ruano. Esas familias se deben acordar a diario de todos los canallas legisladores franquistas con chaqueta de demócratas que aprobaron que todos los delitos cometidos en la dictadura hasta el 15 de junio de 1977 no podían ser investigados ni juzgados. Así quedó reflejado lo que yo llamo desmemoriada e ilegal, porque es ilegal. Ley de Amnistía de 1977. Esto de Amnistía es un nombre muy tramposo y por eso algunos expertos e investigadores de la memoria democrática prefieren darle un nombre más ajustado a la verdad. Que es la ley del crimen perfecto, lo llaman algunos porque se bendijo el crimen perfecto. Y la historia, esa es la fea. Y la historia bonita, que también tiene que ver con la memoria, pero en su sentido más administrativo, nos lleva a recordar la sentencia que los vecinos de uno de los barrios más miserables de Madrid escucharon, algunos llorando como niños, muy emocionados, el 16 de junio de 1977. Aquella sentencia del Supremo les daba la razón y venía a decir que la memoria de un plan urbanístico es de obligado cumplimiento. La memoria es vinculante. Ya hablasteis de esto en una primera hora de La Ventana hace tiempo. Esto significó que gente muy, muy, muy pobre tuvo acceso a una vivienda digna y para que los obreros de derechas refresquen sus orígenes. Ahí sigue, en el barrio de Orcasitas, en Madrid, en recuerdo de aquella sentencia, la Plaza de la Memoria. Vinculante. Es un nombre raro, pero precioso.
Cantante o artista invitado
No hay tanto pan, pan, pan. No hay tanto pan. No hay tanto pan, pan, pan. No hay. Unos son grandes y otros valientes. Unos traicionan y otros son fuertes. Despierta, Mercedes. Jaime y Patricia, Tomás, Martín, Juan, tú, Nieves.
Presentador de La Ventana
Cuando te preguntan eso de tengo dos cosas, una buena y una mala, ¿Por dónde prefieres empezar? Yo por la mala.
Nieves Concostrina
Siempre dejar lo bueno para que sepa mejor.
Presentador de La Ventana
Pues venga, vamos a empezar con la historia fea, con lo que tiene que ver con la ley de Amnistía del 77 y luego terminamos con mejor sabor de boca.
Nieves Concostrina
Sí, mejor. Pues la ley de Amnistía de 1977 es una de las leyes más fulleras de este país. Era necesaria para los miles de represaliados. Absolutamente necesaria. Por eso el nombre es tramposo. Lo decía, pero acabó redactándose, sobre todo en Venezuela, de los represores de derecha. Esto es muy loco, pero bueno, casi. Fue la farsante transición. Muy loca ella. Tras la muerte del dictador, cuando los Fraga Iribarne, los Adolfo Suárez y todos los franquistas en general estaban cambiándose la chaqueta por la de demócrata, la izquierda de este país reclamó una ley de amnistía para los miles de presos políticos. Para los demócratas que estaban en la cárcel. Se trataba de amnistiar los delitos políticos y se trataba también de dar alguna cobertura humanitaria a esos detenidos arbitrariamente durante una dictadura y que después de 15, de 10, de 20 años en la cárcel iban a salir sin haber cotizado la Seguridad Social, sin derecho a la jubilación, sin una formación profesional. Aquello era tremendo. Para esto se reclamó la redacción de la ley de amnistía y dijeron los franquistas que estaban organizando la transición. Chupi. Genial. Esto nos viene de perlas porque vamos a aprovechar esa ley para amnistiarnos a nosotros mismos. Es decir, vamos a soltar a esos pringados y a perdonarles los delitos políticos. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, nos vamos a meter nosotros en el paquete y nos vamos a perdonar los delitos de sangre, las torturas policiales, las ejecuciones, las desapariciones forzadas, los asesinatos disfrazados de suicidios, las violaciones. Vamos a amnistiarnos. Todo, todo y todo, todo, todo lo que hayamos hecho hasta el 15 de junio del 77.
Presentador de La Ventana
Bueno, ¿Esta ley de amnistía es el argumento esgrimido por los jueces para investigar la violación de derechos humanos en España durante la dictadura? Siempre que se ha planteado algo así, la respuesta es esta. No.
Nieves Concostrina
Exactamente no. Es que la ley no permite investigar esto. Así es. Si ya sufrimos una lacra de jueces y fiscales ultraderechistas que ya ni se molestan en disimular su parcialidad, pues imagina que encima tengan a mano una ley que les permite no tener que juzgar crímenes de su añorado franquismo. Está internacionalmente reconocido que España cometió durante la dictadura de Franco crímenes de lesa humanidad. Es decir, esa ley de amnistía es así. Declaro una mierda de ley. El Comité contra la Tortura de la ONU, el Comité de Derechos Humanos de la ONU, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, el Relator Especial de la ONU sobre Verdad, Justicia y Reparación, Amnistía Internacional y varios organismos más llevan años recordándole a España, incluso a los gobiernos progresistas, que esa ley de amnistía que impide llevar ante los tribunales a los autores de graves violaciones de derechos humanos es incómodo, compatible con sus obligaciones internacionales. Pero a España le entra por un oído y le sale por el otro desde hace 40 años. Por eso, por poner sólo un ejemplo, el policía criminal conocido como Billy el Niño, el que se murió de Covid sin que nadie juzgara sus torturas y sus asesinatos en la cama, tan tranquilo. Bueno, pues murió condecorado porque uno de los suyos, el ministro del Interior del PP, Juan Ignacio Zoido, más partidario del verdugo franquista que de las víctimas que sufrieron sus torturas se negó a retirarle las condecoraciones tal y como le pidió la Asociación de Memoria Histórica.
Cantante o artista invitado
Y que si es. Contigo un poco más y que te falte el aire y que te ahogue el silencio y llores todos los días como me hiciste llorar a mí. Y que tus días se lle de infinito desierto y que te abrace el frío y un día casi me abraza.
Presentador de La Ventana
Recuerdo perfectamente la bronca que hubo con ese tema de las condecoras de Billy el Niño. No hace tanto. Es que tampoco hace tanto de eso, la verdad.
Nieves Concostrina
Finalmente fue Marlaska, el ministro Marlaska, el que retiró las condecoraciones.
Presentador de La Ventana
Oye, lo prometido es deuda. Hemos dicho dos cosas, una buena y una mala, una fea y una más bonita. Pues bonito como del faro de esta noche. Vamos con la historia en positivo. Recordemos el por qué una plaza de un barrio obrero de Madrid tiene ese nombre tan. No sé si raro, pero infrecuente. La Plaza de la Memoria Vinculante. Vamos a recordar eso, que es una historia maravillosa, de verdad. Es otra memoria.
Nieves Concostrina
Esta es otra memoria. Esto le sirve a Mara porque son dos acepciones distintas de memoria. El sur de Madrid en los años 50 y 60 se pobló de barrios de gente muy pobre, pobrísima, que vivían infraviviendas o en chabolas, sin luz, sin agua corriente, sin retrete. Las llamaban colonias de barro. No hace falta explicar por qué. La televisión británica hizo un reportaje donde mostró la pobreza, la suciedad y el abandono en el que vivíamos en las colonias de barro. Aquel reportaje se tituló El tercer mundo a las puertas de Madrid. Yo conocí bien ese tercer mundo porque nací en una de esas colonias de barro en Villaverde Cruce cerca de otra de la que ahora hablamos de Orcasitas. Las condiciones de vida de los vecinos de Orcasitas eran tan miserables que el Ayuntamiento de Madrid en 1971 elaboró un plan parcial para la remodelación de la zona.
Presentador de La Ventana
Está pensando que ahora medios internacionales hacen reportajes de la falta de luz en la Cañada Real, o sea que en algunas cosas la historia conecta totalmente.
Nieves Concostrina
Claro que conecta, sí no, no. Usted me puede a mí cortar cuando quiera. Bueno, pues en la memoria de este plan urbanístico, en este plan parcial, se decía que una vez terminadas las obras, los vecinos que habían tenido que irse provisionalmente a otr sitios, a otras chabolas. Volverían a su barrio para habitar las casas dignas que se iban a construir. Así estaba escrito. Pero el Ayuntamiento no tenía previsto cumplir con su compromiso ni de lejos, porque el alcalde de Madrid era un fascista llamado Miguel Ángel García Lomas. No iba a construir mejores casas y mejorar todo un barrio para dárselo a una panda de desarrapados analfabetos. Además, no había nada firmado que obligara al Ayuntamiento de Madrid hacer lo que dijeron que iban a hacer. Solo existía la memoria del Plan Urbanista.
Presentador de La Ventana
Y esta memoria aparentemente no vinculaba nada. Quiero decir, ¿No estaba obligado el Ayuntamiento a construir el barrio?
Nieves Concostrina
Claro, esa era la baza que jugaba el alcalde franquista, que nada le obligaba. ¿Y que era un barrio para pobres? Pues gente ignorante, sumisa, sin recursos ni económicos ni mucho menos intelectuales. ¿Qué iban a hacer? ¿Qué iban a hacer esos desgraciados? Pues nada, pero lo hicieron. Hicieron mucho. Empezaron a organizarse los vecinos, fueron a manifestarse a las puertas del Ayuntamiento y del Ministerio, Crearon la Asociación de Vecinos de Orcasitas y tuvieron la fortuna de dar con un abogado que se partió la cara por aquella gente. Tan desamparada era aquel tipo que habría que poner su nombre en letras de oro. Es Eduardo García de Enterría, que fue considerado después uno de los más prestigiosos juristas españoles y el primer juez español en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Este hombre agarró el caso de los vecinos de Orcasitas y luchó en los tribunales hasta que el Supremo resolvió, y era inapelable, que toda memoria incluida en un plan urbanístico tiene efecto jurídico y es de obligado cumplimiento. Y si en la memoria del Plan Parcial de Orcasita se decía que los vecinos tenían que volver a su barrio, a sus terrenos y a sus viviendas dignas que les prometieron construir, eso era vinculante. Toma La sentencia llegó el 16 de junio de 1977. Aquello sentó jurisprudencia, pero sobre todo ocurrió algo maravilloso. Con la ayuda del urbanista José Manuel Bringas, la Asociación de Vecinos diseñó su barrio, Eligió ladrillos, sus calles, su centro social y vieron cómo se instalaba el primer retrete.
Presentador de La Ventana
Y por supuesto, una de las plazas del barrio pasó a llamarse Plaza de la Memoria Vinculante.
Nieves Concostrina
El plan para nombrar las calles se lo llevaron al alcalde Enrique Tierno Galván, que fue el que aprobó tan extraña nomenclatura. Allá van los nombres Calle de los Encierros, Calle de los Retrasos, Calle de la Remodelación, Plaza de las Promesas, Plaza Mil Delegados, Plaza de la Solidaridad. Sólo hubo un nombre que Tierno Galván no aprobó Calle de la Despropiación.
Presentador de La Ventana
Es que no está bien.
Nieves Concostrina
No, claro, por eso la cambió él mismo. Esto no se puede llamar así. La cambió y desde entonces existe la calle de la Expropiación. A los vecinos de Orcasita se les encastró en los genes la solidaridad vecinal y la participación ciudadana y por eso tiempo después, cuando se instaló la calefacción en las casas, entre todos decidieron que no hubiera llaves individuales para que no se cortara la calefacción a quien no pudiera pagar. Muchos vecinos de aquellos barrios miserables, de aquellas colonias de barro, descendientes de gentes analfabetas, obreras, solidarias y luchadoras, yo creo que han olvidado demasiado pronto quienes les han traído hasta aquí y quienes intentaron que no salieran, que no saliéramos de la miseria.
Presentador de La Ventana
Un beso Nieves, hasta el lunes. Cuídate mucho.
Nieves Concostrina
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Podcast Summary: Todo Concostrina | "La desmemoriada Ley de Amnistía y la sentencia de la Memoria Vinculante"
Date: June 15, 2023
Host: Nieves Concostrina | SER Podcast
Episode Theme:
An insightful reflection on Spain’s complicated relationship with historical memory through two poignant stories from June 15 and 16, 1977: one centered on the controversial Ley de Amnistía (Amnesty Law), the other on the transformative victory of the humble neighborhood of Orcasitas, Madrid.
Nieves Concostrina maintains her direct, biting, and poetic style throughout. She does not mince words in criticizing institutional hypocrisy while narrating the resilience of everyday people with empathy and pride. Her manner is personable, ironic, and historically sharp.
This episode is a meditation on how Spain remembers—and forgets—its past. It denounces the legal mechanisms that safeguard impunity for dictatorship crimes while celebrating the tenacity and solidarity of ordinary people determined to create a future worth remembering. The contrasting stories offer a sobering but hopeful reflection on the forces that shape national and local memory.
For listeners new to these events, this episode elucidates how laws and grassroots action can either erase or empower historical memory, painting a vivid portrait of Spain’s unfinished work with its own recent past.