
Loading summary
Nieves Concostrina
Ser podcast.
En La ventana. Acontece que no es poco, Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena SER.
Carlos
Hola nieves, buenas tardes. ¿Estás calentando la banda ya? Sí, calienta, calienta. Oye, ya he perdido la cuenta de las veces que hemos dicho aquello de que conocer la historia sirve para entender mejor el presente, que es verdad, e incluso poder proyectar el futuro, que también lo es. Pero es que hoy traemos a este Acontece que no es poco, un ejemplo que no puede resultar más oportuno. Una historia que comienza hace dos siglos en Estados Unidos y que ahora mismo, en la actualidad, conecta como un tiro, y lo de tiro no es azaroso, con los planes de Donald Trump.
La Doctrina Dunro la han bautizado las.
Nieves Concostrina
Secciones internacional de los periodistas están mencionando mucho últimamente con esto de la llegada a la presidencia de Estados Unidos de este kamikaze Donald Trump. La Doctrina Monroe, que algún periódico yankee como el New York Post ya la está llamando la Doctrina Dunro, un juego de palabras entre Monroe y Donald. De esto me enteré porque le leí un post a Guillermo Fesser, que sabemos que vive allí, no porque yo desayune leyendo el New York yo soy más del Final Times. La Doctrina Monroes, como su propio nombre indica, una doctrina, es decir, un ideario, un conjunto de ideales, de creencias, que no significa que sean ciertas, ni acertadas, ni congruentes, ni lógicas, nada. Simplemente alguien se la ha inventado, se ha inventado esa doctrina y detrás van los que han decidido creérselo y aplicarla. Pues muy bien, esas son las doctrinas, da lo mismo que sean políticas o religiosas y pueden ser muy dañinas. Y la Doctrina Monroe se llama así porque ese ideario que se condensa con la frase América para los americanos lo lanzó hace más de 200 años el presidente estadounidense James Monroe en diciembre de 1823. Porque por cierto, cuando hablamos del nacimiento de Liberia dije que la capital se llamaba Monrovia por el presidente John Monroe. Pues no, James Monroe.
Carlos
James Monroe. Bueno, no se llama, pero Monroe sí.
Nieves Concostrina
Monroe sí no se llamaba Juanito, se llamaba Jaimito. Y el que faltaba para enredar más era Donald Trump. ¿Supongo que casi todo el mundo se ha dado cuenta de que desde siempre, no? Ahora muchos presidentes y y muchos estadounidenses en general, cuando hablan de su país dicen América, no hablan e incluso nosotros.
Carlos
A veces lo hacemos y es que.
Nieves Concostrina
Muchos les han comprado el discurso y el lenguaje. Y a veces a mí también me pasa. Y nos hemos dejado contaminar. América no es Estados Unidos y América del Norte tampoco es Estados Unidos. Estados Unidos es solo Estados Unidos.
Carlos
A ver, para empezar a explicarlo todo. Bueno, no hace falta ser muy avispado para entender que esa Doctrina Monroe de hace 200 años nace en otro contexto y para enfrentar otras circunstancias.
Nieves Concostrina
Imagínate hace 200 años, dos siglos. Pero claro, explícale eso a un tipo de un pueblo de Kentucky. Tu Kentucky, que es que no sitúa a Dinamarca en el mapa. Y que además se cree que los dinosaurios se extinguieron porque Noé no tenía sitio para ellos en la barca. Pues a eso. Vamos a contar el contexto de la Doctrina Monroe que el presidente James Monroe soltó por su boquita en 1823 durante un discurso en el Congreso de Estados Unidos.
Para ver si acabamos de entender cómo han ido reinterpretando y manipulando la Doctrina Monroe a la que constantemente recurren y que les hace creerse los árbitros unas veces y otras la policía del continente directamente. Porque en esta doctrina es donde están sus argumentos para intervenir en los países americanos cuando a ellos les sale de la peineta como si esa doctrina fuera una ley universal o fuera un acuerdo internacional de alguien. En el año del que hablamos.
Muchas naciones habían conseguido independizarse de las monarquías de Francia, de Portugal y de España. Y los mismos estadounidenses se habían declarado independientes de Reino Unido. En 1776 los británicos perdieron la guerra, aceptaron que su colonia de ultramar estaba perdida para los restos, pero se adaptaron y vieron negocio por otro lado estableciendo acuerdos comerciales con otros países americanos, que esos ya habían conseguido su independencia. Pero mientras el resto de monarquías europeas, todas absolutistas, se organizaban para hacer piña y frenar los procesos revolucionarios e independentistas. Y Reino Unido, que también es una monarquía, ahí a mí esto ya no me interesa. Yo no estoy ya con los reyes europeos. Yo estoy a mi comercio y a mis negocios con los americanos.
Carlos
Resumiendo, sería algo así Si yo he perdido mis colonias en América, ya no me interesa que las demás coronas las mantengan o las recuperen.
Nieves Concostrina
Claro. Es decir, si yo ya no tengo mi pastel allí.
Nosotros tampoco. Y entonces Estados Unidos y Reino Unido se hacen socios, colegas. Se les ha pasado un poco el mosqueo que tenían. Se hacen colegas, se alían los dos para evitar que vuelvan a mangonear en el continente americano otras potencias europeas. Y sobre todo porque Reino Unido defendía así el comercio casi en monopolio con las naciones que se habían hecho independientes allí en América. Reino Unido contaba con la ayuda de los estadounidenses para defender su negocio y a la vez los jóvenes Estados Unidos podían contar con la flota británica si había que pelearse con alguna otra potencia europea. Porque claro, Estados Unidos no tenía ni un barquito de papel. Aún quedaban procesos independentistas en marcha, pero aquello, en fin, eso ya no tenía marcha atrás. Pese a ello, las monarquías europeas no se conformaban, peleaban o intentaban recuperar los territorios perdidos. ¿Te acuerdas cuando hablamos de María Cristina de Borbón que quería colocar a un hijo, quitarle otra vez la independencia a Ecuador, colocar ahí a un hijo? Bueno, en fin, este era el contexto. Cuando en 1823 el presidente James Monroe dijo en el Congreso, y aquí abro los continentes americanos, por la condición de libres e independientes que han asumido y mantienen, no deben ser considerados en adelante sujetos de futura colonización por ninguna potencia europea. Fin de las comillas. Esa es la doctrina Mono.
Carlos
Eso es otra cosa. Claro, eso es algo muy concreto.
Nieves Concostrina
Claro, fíjate, era una advertencia a los países europeos para que se mantuvieran alejados de América. Ellos también se comprometían a no meter mano en Europa. Lo vuestro es cosa vuestra. Si algún país europeo atacaba a alguna nación americana, Estados Unidos lo consideraría como una agresión a ellos mismos. América para los americanos, América para los.
Carlos
Americanos americanos o América para los Estados Unidos. Porque no sé si huele a paternalismo o a qué, pero eso no huele bien.
Nieves Concostrina
Eso no huele. Eso apesta a paternalismo. Ese gesto estaba disfrazado de solidaridad hacia los otros países para ayudarles ante cualquier ataque a sus independencias. Y esos países se lo creyeron. Después de esta declaración en el Congreso, Simón Bolívar proclamó Inglaterra y Estados Unidos nos protegen. Hubo otro político de la Gran Colombia, Francisco de Paula, que era vicepresidente, el segundo de Simón Bolívar, dijo que contaban con Estados Unidos y Gran Bretaña como aliados y se sentían amenazados. México también, Fíjate, México, tan felices ellos, los mexicanos, porque Reino Unido y los yanquis les iban a sostener su independencia. Argentina, Chile, todos dando las gracias. Gracias al amigo americano de más arriba y a los british que en realidad solo estaban defendiendo el negocio. Y a ver si de paso también pillaban algo. Porque claro, ¿Qué pasó cuando los británicos se quedan con Malvinas? Eso no era americano. ¿Y qué pasaba con el control que ejercían sobre Jamaica y la Honduras Británica, la actual Belice y otros territorios del Caribe? ¿Dónde estaban los de la Doctrina Monroe? ¿Dónde Estaba ese América para los americanos? Los estadounidenses no movieron ni un dedo contra los británicos. No intervinieron para impedir que los británicos estuvieran ahí instalados. Y es que llegó el momento en que cada presidente estadounidense interpretaba la Doctrina Monroe como le salía del bolo.
I was feeling insecure.
You didn't love me anymore.
I was swallowing my pain.
Carlos
Claro, Está bien que contemos el principio de esta historia de cómo nace la Doctrina Monroe, porque luego se acaba convirtiendo en una política expansionista e intervencionista también.
Nieves Concostrina
Totalmente.
Carlos
Si un país americano toma una decisión que no le gusta a Estados Unidos, patapam. Tenemos derecho a intervenir porque nos ampara la Doctrina.
Nieves Concostrina
Así es, así es. El primer presidente que interpretó la Doctrina Monroe como una política para la expansión fue uno que se llamaba James K. Polk, el undécimo Monroe fue el que. El quinto, para entendernos, para situarnos. Y con todo su morro, fue este presidente, el tal Polk, el que invadió México y le arrebató más de la mitad de su territorio, el 55%. Todo lo que ahora es el suroeste de Estados Unidos se lo quitó. ¿Y por qué? Porque México se negó a cederles. Texas. ¿No me das Texas? Pues te quito el doble para hacer Putin. Así fue. Y Llegó después el 19º presidente, Rutherford B. Hayes. Y a este le salió del bolo decir que la Doctrina Monroe significaba que Centroamérica y el Caribe eran de influencia exclusiva de Estados Unidos. Amigo, ¿Por qué Centroamérica? Porque ahí están Nicaragua y Panamá. Y el comercio entre el Atlántico y el Pacífico se hacía por ahí antes de que existiera el Canal. Era la zona más estrecha. Pero es que faltaba por saber qué le salía del bolo al 25º presidente, William McKinley, que entró a saco en Cuba y Puerto Rico para echar a los españoles y quedárselas. Él suma y sigue. Llega Teddy Roosevelt y dice que la Doctrina Monroe significa que podemos intervenir en los asuntos internos de cualquier nación americana si consideramos que no se portan bien.
Carlos
Y lo han hecho.
Nieves Concostrina
Y lo han hecho. Pero es que con este morro han llevado a cabo treinta y tantas intervenciones.
Carlos
En países americanos, o sea, resumiendo, la Doctrina Monroe nace en un contexto colonialista que hace mucho, muchísimo, que dejó de tener sentido. Y ahora lo que decíamos, que se conecta con la actualidad. Si faltaba alguien para hacer otra interpretación, pues este es Donald Trump.
Nieves Concostrina
Por eso lo están llamando la doctrina Dunroe. Y si Monroe compró la Florida, España, y la Luisiana, Francia. A ver, ¿Por qué Donald Trump no va a comprar Groenlandia a Dinamarca, aunque Dinamarca no quiera? Si Elon Musk necesita el litio y el grafito de allí, a por ella. Y si Trump quiere el petróleo, pues a por ella. Y si quiere en el Canal de Panamá, a por el Canal. Y como siempre, esto es una cosa muy mía. Evidentemente la comunidad internacional se deshará en declarar absurdas y grandilocuentes. Mantendrá una actitud tibia. Se mostrará incrédula creyendo que como lo que quiere hacer Trump no es correcto, pues que no lo hará. No sé, lo mismo que han estado 15 meses pidiéndole a Israel que por favor no asesine a más niños. No haga esto. Y hablando de nazis, como le leía el sociólogo y escritor Unai Goicoechea, hace casi un siglo hubo otro líder al que también se le ocurrió jugar con mapas como si el mundo fuera un tablero de Monopoly. También anexionó un país e invadió otro antes de que el mundo se percatara de que no iba de farol.
Carlos
No está mal haber recordado esto en la semana en la que Estamos de los 80 años de Auschwitz. Está muy bien haberlo recordado. Bueno, a ver si sirve de algo.
Nieves Concostrina
Bueno, ya te digo a ti que no.
Carlos
Ya contarás cómo estoy. Venga, feliz estreno.
Nieves Concostrina
Gracias, Carlos. Gracias.
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Host: Nieves Concostrina (with Carlos)
Date: January 30, 2025
Podcast: SER Podcast, Cadena SER, “Acontece que no es poco”
In this episode, Nieves Concostrina delves into the origins, manipulation, and enduring consequences of the Monroe Doctrine—a 200-year-old US policy encapsulated by the phrase “America for the Americans.” Through her trademark irreverent and direct style, Concostrina unpacks how this doctrine, born in the early 19th century, has been reinterpreted to justify US intervention and expansionism in Latin America, drawing sharp parallels to current US political rhetoric, particularly under Donald Trump—now humorously dubbed “Doctrina Dunroe.”
Context
Quote:
“Por la condición de libres e independientes que han asumido [los países americanos]… no deben ser considerados en adelante sujetos de futura colonización por ninguna potencia europea.”
(Nieves, 05:17; quoting Monroe)
Satirical Contextualization:
“Explícale eso a un tipo de un pueblo de Kentucky... que se cree que los dinosaurios se extinguieron porque Noé no tenía sitio para ellos en la barca.”
(Nieves, 03:34)
Alleged Solidarity vs. Realpolitik
“Ellos también se comprometían a no meter mano en Europa... América para los americanos, decían.”
(Nieves, 06:51)
Victim Perspective:
“¿Dónde estaban los de la Doctrina Monroe?... Los estadounidenses no movieron ni un dedo contra los británicos.”
(Nieves, 08:15)
Successive Reinterpretations by US Presidents
“¿No me das Texas? Pues te quito el doble para hacer Putin. Así fue.”
(Nieves, 09:50)
“Llega Teddy Roosevelt y dice que la Doctrina Monroe significa que podemos intervenir en los asuntos internos de cualquier nación americana si consideramos que no se portan bien.”
(Nieves, 10:38)
Thirty-Plus Interventions
“¿Por qué Donald Trump no va a comprar Groenlandia a Dinamarca, aunque Dinamarca no quiera?... Y si Trump quiere el petróleo, pues a por ella.”
(Nieves, 11:27)
“La comunidad internacional se deshará en declarar absurdas y grandilocuentes... No sé, lo mismo que han estado 15 meses pidiéndole a Israel que por favor no asesine a más niños. No haga esto. Y hablando de nazis...”
(Nieves, 11:44)
“No está mal haber recordado esto en la semana en la que estamos de los 80 años de Auschwitz. Está muy bien haberlo recordado.”
“Bueno, ya te digo a ti que no.” [That it won’t help.]
The conversation is irreverent, critical, and sprinkled with humor and biting asides—true to Concostrina’s style. There’s skepticism toward official U.S. narratives and a consistent spotlight on historical manipulation and selective memory.
This episode reveals not only the original intent and context of the Monroe Doctrine, but—through vivid examples, sharp wit, and historical parallels—how it has been twisted across centuries to justify naked self-interest, expansion, and intervention by the United States. From Monroe to Trump, Concostrina suggests the same logic prevails, summarized in the sardonic phrase: “América para los americanos, y si hay que robar, se roba.”