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A
Ser podcast.
B
Soy Nieves con costrina y estás escuchando Acontece, que no es poco. Un podcast donde no te contamos nada nuevo pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio.
C
Hoy nuestro paseo diario por la historia nos conduce hasta un territorio muy poco explorado, al menos por nosotros. No te rías, Nieve. Buenas tardes. Espérate, déjame anunciar. Este territorio es el de los concursos de belleza, que a ver, los haylos Estos últimos días, por cierto, ha habido alguna novedad como que las mujeres casadas y madres ya pueden presentarse a Miss Universo que no podían hasta ahora el límite de edad sigue siendo de 28 años. Cosas que han salido estos días. Bueno, que hoy viajamos al inicio de esos certámenes, llamémosle así, en España, que fue tal día como hoy, un 25 de enero de 1929.
B
Madre mía, estamos casi a 100 años ya de aquello. Pues fíjate, no tenía todos estos datos que estabas dando, pero hasta donde sé la chorrada esta de Miss España ya no tiene tirón.
C
No, el que tenía desde luego creo que no.
B
Es un show ya muy desprestigiado y aunque han seguido, sí he visto que han seguido intentando reactivarlo bajo otra denominaciones, otras marcas entran nuevos patrocinadores. Por lo que parece esto ya no pita desde mi punto de vista, afortunadamente yo creo que el que más ha sufrido con la desaparición de Miss España ha sido Luis Marianson. Yo creo que el que peor las ha pasado este hombre el mandamiento tenía que estar en todos los certámenes y en primera fila. No había concurso de belleza que no presidiera. Y es lógico, es lógico que el señor Ansón estuviera siempre en el ajo de los concursos Miss España porque en el origen de toda esta organización para ver a mujeres desfilando está el periódico de la grapa, está el ABC. Bien es cierto que es el único periódico con grapa. Es cierto que hay ciertas contradicciones por lo que respecta al decoro, porque dada la estricta moral victoriana de la que hace gala desde hace más de un siglo este periódico tan responsable, tan católico y tan ultra, pues resulta raro que en sus patrocinios del concurso Miss España apostará con el paso de los años por ver a desfilar a mujeres, oye, cada vez con menos ropa. Cada vez con menos ropa el decoro. Pero bueno, vamos al principio de todo esto, lo de los concursos de belleza viene desde 1921 y los que lo inventaron fueron los que inventan estas cosas, los yankees. Tuvo mucho éxito y un periódico, el Chicago Tribune, lanzó un reto a Europa para que también buscaran a las guapas de cada país para ponerlas a competir con las estadounidenses. Ahí es cuando nace todo. Y el guante lo recogen en Francia, lo recogen dos periódicos franceses. Ahora explicamos esto más despacio, pero el caso es que todo esto acaba desembocando en que el 25 de enero de 1929, en la sede del moralista diario ABC, desfilaron 25 chicas enseñando tobillo y que aspiraban a ser no Miss España, Miss España. No, en España no había mises, aquí había señoritas, señorita. Bueno, señorita España. Aquí se elegía señorita España.- Y aquel 25 de enero salió elegida Pepita.
A
Mira que eres linda, qué preciosa que eres. ¿Verdad que en mi vida no he visto muñeca más linda que tú? Con esos ojazos que parecen soles.
B
Con.
A
Esa mirada siempre enamorada con qué miras tú, Mira que eres linda.
C
¿A ver, entonces los concursos estos de mises en Europa fueron iniciativa de los periódicos por el reto este que les plantearon y tal?
B
Sí, sí, sí. Es que además a ellos les venía de perlas a los propios periódicos. ¿Quiénes compraban periódicos? Sobre todo los hombres. Claro, ¿Y qué les gustaba ver a la mayoría de los hombres además de las noticias? Pues chicas guapas y con poca ropa.
C
Bueno, esto casi ha llegado hasta nuestros días en algún caso.
B
Efectivamente. Pues yo no sé si todavía sigue.
C
Pues ahora mismo me pilas.
B
Es que en la web sí sigue.
C
Ah, pues entonces sí, o sea que.
B
Vamos a contar primero cómo nació Miss América para ver cómo saltó luego a Europa a través de Francia y llegó a España. Además, lo de Miss América nació en un sitio que puede que a muchos les suene. Nació en el paseo marítimo de Atlantic City, en Nueva Jersey. Quien haya visto la serie de HBO.
C
Bodwall Empire, buenísima por cierto, maravillosa serie.
B
Bueno, pues quien la haya visto se habrá hartado de ver ese paseo marítimo, porque está ahí el imperio de ese paseo marítimo, el imperio en plena ley seca y todo esto. Bueno, pues ahí nace el concurso de Miss America con una intención turística. Y es que a la temporada veraniega en Atlantic City le ponía punto final el primer lunes de septiembre. Ese primer lunes todavía es fiesta federal en Estados Unidos es el Día del Trabajo. A los yankees no les gusta eso de celebrar el 1 de mayo el Día del Trabajo. No les gusta porque les huele a muy rojo.
C
Vaya hombre.
B
No, no. Ellos en mayo lo pasaron al primer lunes de septiembre, con lo cual siempre hay un fin de semana largo, un puente que marcaba el final de la temporada turística. Y Atlantic City, que era el lugar de veraneo por excelencia, para alargar la tempor y que el cotarro no se viniera abajo al final del verano, pues se les ocurrió convocar un concurso de guapas en septiembre que se iba a celebrar allí mismo, en el paseo marítimo. En el primer Miss América de 1921 hubo nueve candidatas, muy poquitas y todas muy cerquita. Había cuatro de Nueva Jersey, dos de Nueva York, tres de Pensilvania. Pero al año siguiente, en 1922, ya hubo 59 candidatas. Esto corrió la voz muy bien, se vieron todas en los periódicos y hay que estar aquí. Y así fue Animand, esto de convocar guapas en Atlantic City, hasta que el Chicago Tribune lanzó un reto a Europa para celebrar un concurso intercontinental para encontrar a la guapa mundial, a Miss Mundo.
C
Y el guante lo recogen, has dicho, dos periódicos franceses, ¿No? Que eran vales.
B
El Journal y la Intransigeant. Sí, con lo fácil que decir el intransigente, porque hay que decir la entran. Bueno, pues estos dos periódicos a su vez se ponen en contacto con otros 20 periódicos europeos para que organizaran concursos de mises en sus países. Ellos organizaban y patrocinaban, porque los que más fácil lo tenían para anunciar, difundir, para publicitar el concurso eran evidentemente los periódicos. ¿Y quién dijo en españ yo me encargo? El ABC. El ABC fue el que asumió la alta responsabilidad de recolectar no mises, sino señoritas decorosas. Porque las dos principales cualidades a tener en cuenta, además de bonita sonrisa y buena planta, era pertenecer a una familia honrada y tener una conducta irreprochable. No sé quién ponía. Quién definía lo de conducta irreprochable. La convocatoria se hizo el 2 de enero de 1929. El ABC hizo un llamamiento ese día a las españolas de entre 16 y 25 años que fueran guapas y estuvieran solteras. Fíjate, decir que han cambiado esto ahora.
C
Mismo, lo de que puedan estar casadas y ser madres, además.
B
Bueno, pues tenían que estar solteras e hizo un llamamiento para que se presentaran a un concurso que se celebraría tres semanas después en la sede del periódico en la calle Serrano de Madrid. El premio era una joya valorada en 6.000 pesetas, la publicación de la carita en portada y un viaje a París para medir la belleza española con otras representantes europeas. Hubo un obispo que se puso de los nervios.
C
¿Qué le pasó?
B
Aconsejó de inmediato a padres y maridos que encerraran a sus hijas y esposas a Calicat. Había que alejarlas del pecado y de que tuvieran la tentación de presentarse a eso. Bueno, pese a todo, se presentaron veint candidatas en ABC y con ellas nació el concurso Señorita España. Ahora se entiende muy bien por qué se convirtió en tradición que todas las mises que en España han sido siempre llevaran pegado al trasero un director de ABC.
C
¿Nos cuentas cómo fue aquel primer desfile? Pero el ju. Jurado. ¿Que? ¿Se sabe cuál fue el primer jurado? Bueno, serían señores, claro.
B
Eso no hay duda. ¿Cómo lo sabes? Claro que eran señores. ¿Quiénes sino ellos pueden decidir quién es la señorita España? Mafetén por los señores no. Integraban el jurado el escultor Mariano Benlliure. Si tenía nivel el pintor Manuel Benedito y el escritor José Juan Cadenas, que era presidente de la Sociedad General de Autores. A esto había que darle una pátina de intelectualidad. Y estos eran tres intelectuales del copón para elegir a la más guapa. Delante de ellos desfilaron las chicas vestidas de traje de calle o de noche y según decían las bases, y cito, quedaba excluida toda toilette que no responda a la más absoluta honestidad, que es la base de este concurso. Lo de toilette se refiere al estilo.
C
Eso iba a decir. ¿Qué significa eso?
B
Estilo. Que la vestimenta fuera sobria, nada de pasarse con escotazos ni nada de esto. Y nada, las chicas desfilaron y la primera señorita España fue Pepita Samper Bono, valenciana para la época. ¿Guapa? Seguro que sí. Yo no lo dudo. Era alta tirando a rubia, ojos verdes. Tenía 21 años. Pero bueno, como los cánones de belleza han cambiado mucho, cuando ves su foto en la portada del ABC, pues te dan ganas de decir eso de ya verás cuando llegues a la edad que aparentas. Es que parecía que Pepita tenía 38. Pero sí, pero por la estética de entonces no parecía que tuviera 21, ni vamos, ni de lejos. La elección además no gustó al resto de candidatas. Estas cosas siempre suelen surgir, las envidias. Porque eso de ser tan alta como que no. Y lo de ser rubia, pues como que tampoco. Una candidata se quejaba de que al ser tan alta iba cargada de espaldas. Eso no estaba bonito. Otra decía que tenía un diente de oro y que entonces, por tanto, la dentadura no era perfecta. Otras decían que Pepita Samper no era el modelo de mujer española, que tenía que ser más del tipo Carmen de España y olé más morena, agitanada y que era así rubieta.
C
No sé si quiere seguir.
B
Sí. Pues vas a seguir porque todavía nos queda secar. Esto hay que conocerlo. Por eso nos alegramos de que esto vaya de capa caída. Otra se quejó de que el concurso fue una vergüenza porque uno de los miembros del jurado no especificó quién le había pedido que se levantara la falda por encima de las rodillas y que eso contravenía las normas. Y ahora ya entro a lo que pienso yo. Que a mí me mosquea mucho que ganara la valenciana porque dos de los tres miembros del jurado eran de Valencia. Coño, Mariano Benlliure y el otro. A mí me parece un escándalo.
C
Oye, ¿Y esta primera Señorita España llegó a competir en Señorita Europa o como se llamara?
B
Sí, sí, bueno, ayer a mis Europa llegar llegó. Llegó a lo que llamaron el Gran Concurso Internacional de Belleza. Se llamó así, pero se retiró. Como lo prometido era deuda, efectivamente. El periódico ABC le pagó el viaje a París a Pepita con un familiar. Hubo un primer desfile, pero un día antes de la final, que fue el 6 de febrero, va y mira tú y se muere doña Reina Madre Cristina de Habsburgo, la madre de Alfonso XIII. ¿Y qué hace Pepita? Pues retirarse del concurso en señal de duelo o porque lo mismo estaba claro que ya no ganaba. Y yo aquí ya no sigo y tengo la excusa perfecta. Pero da igual, porque la verdad es que 1929 fue el año de Pepita Samper. En su tierra, en Valencia, la eligieron como reina de las Fallas. Aún no existía la figura de fallera mayor. Pero es que Al año siguiente, 1930, coincidió que otra valenciana, Elenita Pla, siempre eran Elenita Pepitas. Bueno, pues también salió elegida señorita España. Y aquí ya no he querido mirar quién era el jurado. Y también aprovecharon en Valencia ese año y dijeron pues Elenita también va a ser la reina de las fiestas falleras. Pero mira, llega 1931 y ya no ganó una valenciana, porque eso empezaba a oler ya. Y como Valencia se quedó sin una chica seleccionada a la que nombrar reina de las fiestas y ya le habían pillado el gusto a nombrar a una, buscaron a una guapa por su cuenta, la vistieron de fallera y ahora sí, acababa de nacer la figura de la fallera mayor. Fue ahí al rebufo de Señorita España. Ahora por terminar, si se puede elegir, a mí Me gusta la señorita España de 1931. La que salió elegida en enero se llamaba Emelina Carreño, era de Alcázar de San Juan de Ciudad Real, monísima, republicana en todo, como le dijo la prensa. Sí, sí, se manifestó así en enero del 31, todavía no había llegado las elecciones, pero le dijo cuando Alfonso XIII la invitó a ser recibida en audiencia en Palacio antes de ir a Miss Europa. Emelina le mandó al guano y no fue. Los señores que trafican con mis sueños, las tertulias que peculan con mi muerte, las portadas que nunca hablarán de mí, sino del carmín, de la falda, del escote.
C
Bueno, yo te despido, pero bien, que conste. Venga, ya está. Hasta mañana, Nieves.
B
Un beso.
C
Adiós.
B
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A
Audio favorita, Cadena ser, la radio.
Episode: Acontece que no es poco | La elección de Señorita España, la belleza en cara y tobillos
Host: Nieves Concostrina (B), with Co-Host/Interviewer (C)
Date: January 25, 2023
In this episode, Nieves Concostrina dives into the history of beauty pageants in Spain, focusing particularly on the election of "Señorita España" on January 25, 1929. The discussion explores the origins of these contests, the cultural norms and contradictions of the time, and the peculiar evolution of Spanish beauty standards. As always, Concostrina brings her trademark wit and critical perspective to a subject often treated with superficiality.
On the Contradictions of ABC’s Sponsorship:
“Dada la estricta moral victoriana de la que hace gala... resulta raro que en sus patrocinios del concurso Miss España apostará... por ver a desfilar a mujeres, oye, cada vez con menos ropa.” — (B), [01:53]
On Jury Fairness and Regionalism:
“A mí me mosquea mucho que ganara la valenciana porque dos de los tres miembros del jurado eran de Valencia. Coño, Mariano Benlliure y el otro. A mí me parece un escándalo.” — (B), [11:16]
On Female Protest and Agency:
Referring to Emelina Carreño:
“Le dijo cuando Alfonso XIII la invitó a ser recibida en audiencia en Palacio... Emelina le mandó al guano y no fue.” — (B), [13:23]
And quoting the press:
“Los señores que trafican con mis sueños, las tertulias que peculan con mi muerte, las portadas que nunca hablarán de mí, sino del carmín, de la falda, del escote.” — (B, quoting press), [13:55]
The tone is irreverent, witty, and critical, as is characteristic of Nieves Concostrina. She blends hard historical facts with sardonic asides and pointed commentary, maintaining an engaging rhythm throughout. The episode exposes both the frivolous and serious dimensions of a nearly century-old Spanish tradition.
This summary provides a structured, comprehensive view of the episode, capturing the essential content, context, and memorable insights for listeners, even if they haven’t tuned in.