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Nieves
La sociedad española de radiodifusión presenta ser.
Guest Singer
Aquí va la radio.
Nieves
Podcast siempre.
Carla
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes.
Carla
A ver, hoy nuestro paseo diario por la historia para conectarnos con uno de los instrumentos más crueles, pero seguramente más eficaces también, que se han inventado para matar a alguien. Hombre, digo cruel porque matar a alguien es una crueldad, pero también eficaz, porque fallar, la verdad que no fallaba casi nada. Hoy hablamos de la guillotina, pero sobre todo de su víctima más ilustre o más conocida, que fue María Antonieta.
Nieves
Pobre pobreta, pobretica. ¿En qué lío se metieron estos solicos? La verdad, porque los reyes no están preparados para la vida en general. No están preparados porque no saben, lógicamente, nacen entre algodones y ya está, todo lo tienen hecho, todo lo tienen solucionado. Siempre están rodeados de pelotas, cortesanos que les dan la razón, no les dicen a las claras verá, majestad, así no, que la va a cagar, no lo hagas así. Así que cuando los reyes y las reinas se ven obligados a tomar decisiones, pues efectivamente suelen cagarla. El 20 de junio de 1791 la pifiaron, pero bien pifiada, los reyes de Francia, Luis XVI y María Antonieta, cuando decidieron fugarse de París y abandonar el cautiverio al que los tenían sometidos los revolucionarios. Pero la fuga la organizaron ellos. Y claro, los reyes no saben fugarse discretamente. ¿Qué es lo que requiere una fuga si tú te tienes que fugar? Discreción, por favor. Pero tú le pides discreción a un rey y te dice ¿Discreción de qué? ¿Por qué discreción? ¿Qué es discreción? A mí esto me recuerda un poco a la. ¿Has visto una serie? La condesa de Grantham en la serie de Autonavi.
Carla
Autonavici.
Nieves
Hombre, me encanta. Es cuando una de las nietas le dice a la condesa de Grantham, que es Violet, creo que se llamaba, le dice abuela Violet, este fin de semana haremos una comida campestre. Y dice la abuela, ¿Qué es fin de semana? Pues eso, claro, porque para los grandes vividores, pues todos los días son domingos, el fin de semana no tenía sentido para ellos. Bueno, pues tampoco para los reyes tiene sentido la discreción. Y María Antonieta a la hora de fugarse, su lema era antes muerta que sencilla. Y otra cosa importante cuando te fugas es no dejar una nota diciendo que te estás fugando, por favor. Y eso es lo que hizo Luis XVI, dejar no una nota, sino todo un documento explicando las razones de su huida. Así que hoy hablamos de la famosa fuga de Barents, que en realidad debería llamarse la fuga de París y la pillada en Barents.
Guest Singer Female
El cinta de avión, toque de Rime, moldeador como un artista de cine. Peluquería, crema hidratante y maquillaje. Que belleza. Al instante. Abre la puerta que nos vamos pa la calle. Que a quién le importa lo que digan por ahí. Antes muerta que sencilla. Ay que sencilla. Ay que sencilla. Antes muerta que sencilla, Ay que sencilla.
Carla
A ver, sencilla, ¿Es posible que de no haber montado esa fuga, que terminó en fracaso total, es posible que hubieran salvado el cuello a María antoneta y Luis XVI?
Nieves
Yo qué sé. Pues que vete a saber por qué a los revolucionarios los carga el diablo y los decapitaron por pitos a esta pareja, pero también los podrían haber decapitado por flautas. No se sabe por dónde habría ido esto. Lo que sí está claro es que esta fuga cabreó mucho y las ganas de acabar de un tajo con la monarquía se volvieron más virulentas. ¿Vamos a ver por qué deciden fugarse? Y esto tiene que ver con eso de no estar preparado para la vida real, Para la real vida sí, pero no para la vida real. Y el no saber que no supieron calcular los riesgos. Ya sabemos todo que la toma de la Bastilla fue a mediados de julio de 1789, el follón fue en París, pero ellos estaban en Versalles y en Versalles seguían como si eso no fuera con ellos, o sea, ellos continuaban con sus bailes, con sus pelucas empolvadas, jugando a los pastorcillos, no entendían tanta queja, el hambre, la miseria, por favor. Porque hubieran nacido ricos estos también por eso. Tres meses después, a principios de octubre, una muchedumbre muy cabreada, encabezada sobre todo por 5.000 mujeres, asaltaron Versalles. Aquello debió ser para verlo, porque fueron horas de caminata desde París, diluviaba, todos llegaron embarrados con cuchillos y palos, con los delantales, las mujeres, los delantales en la cabeza dando voces, agitando trozos de pan mohoso como símbolo de su protesta. De este trance salieron los reyes ahí como pudieron, pero aquel día fue la última vez que vieron Versalles.
Carla
¿Y a dónde se fueron los reyes? Bueno, ¿A dónde se los llevaron?
Nieves
Sí, se los llevaron. Se organizó una caravana que iba encabezada además por dos cabezas clavadas en unas picas que no se sabe de quiénes eran, y los reyes custodiados por sus guardias. La mayor parte de los guardias iban heridos de la bronca de toda la noche anterior, pues todos enfilaron caminito de París. Los reyes, sus hijos y sus servicios se instalaron allí, en el frío, húmedo y destartalado palacio de las Tullerías, que era un palacio, pero claro, no era Versalles. Y lo peor, estaban en el centro de París, obligados a vivir con su pueblo, en mitad de la miseria de su pueblo y en medio de la Revolución. Acostumbrados como estaban a la libertad de entrar, salir, de moverse entre fuentes y frondosos jardines, pues de repente se vieron ahí, encajados en el follón de la ciudad, protegidos, bueno, más que protegidos, vigilados por la Guardia Nacional. Y acabaron muy hartos, hartísimos. Así que seis meses después de estar ahí, en las Tullerías, cuando llegó la Semana Santa, la familia real tan campante, nos vamos a celebrar el domingo de Ramos a nuestra casita de campo de Saint Claude, que París está imposible. Pero claro, es que como estaban fuera de toda realidad, los parisinos no les dejaron, claro, los frenaron a la salida. ¿Dónde creéis que vais? Si nosotros no tenemos vacaciones de Semana Santa, vosotros tampoco. Anda para adentro, anda. ¿Listos? Luis XVI se mostró públicamente muy ofendido por aquello. Dijo que se sentía prisionero, claro. Y animado por su esposa, se decidió que había que organizar una fuga.
Guest Singer Male
Se me olvida que no me quieres. Sobre todo cuando es viernes. Sobre todo cuando. Cuando es viernes. No respondas mis mensajes. No merezco tu atención. No merezco tu atención.
Carla
Hablando de atención, lo raro, lo extraño con lo que cuentas, es que no hubieran escapado antes, cuando pudieron. Que pudieron. Cuando empezó la Revolución y las cosas se pusieron muy serias en París. Claro, si no estaban ni se enteraban de lo que pasaba en París, pues mal.
Nieves
Claro, es que estaban en su mundo. Muchos nobles escaparon tras los incidentes de la Bastilla. Dos hermanos del rey llevaban meses fuera de Francia. Varios, además, aconsejaron a los reyes que huyeran hasta ver por dónde salía eso que tenía tan mala pinta, pero es que les resultaba inconcebible que los súbditos se puto revolucionaran contra los reyes, como dicen. ¿Cómo podía ser eso? Y seguro que además todas las coronas europeas los defenderían. Todo volvería a su cauce, todo acabaría pasando. Todo aquello sería un mal sueño. Los reyes eran intocables, eran inviolables, eran inmunes. Hasta que se percataron de que no, que se acabó. Efectivamente, había que huir, pero era muchísimo más difícil, estaban mucho más vigilados. Y así llegamos a la noche del 20 de junio de 1791. El objetivo de la fuga era pegarse un palizón de 20 horas de carretera a toda leche, parando lo menos posible pasar a Bélgica, que por aquel entonces Bélgica estaba bajo la órbita de Austria, que era la patria de María Antonieta entonces. Aquí estamos protegidos. Y querían pasar por la frontera de Montmedy y conseguir ayuda de las coronas extranjeras para recuperar el poder y aplastar.
Carla
La revolución, que ya es mucha ambición, pero bueno. ¿Y la fuga, ¿Cómo la organizaron?
Nieves
Simulando cómo pudieron. Siguieron la rutina habitual. Tras la cena, departieron con los cortesanos hasta las once y media de la noche. Dieron instrucciones a la servidumbre para el día siguiente. Todo muy normal. Se retiraron a sus aposentos, se metieron en la cama, esperaron a que se relajara la vigilancia y ahí ya pusieron en marcha el plan. Se vistieron todos de plebeyos, María Antonieta con un sobrio traje gris y un velo en la cara. Se reunieron todos en el sitio convenido. Luis XVI eran su mujer, sus dos hijos, el aristócrata sueco que les ayudó a preparar la fuga y les iba a acompañar hasta la mitad de camino. Y también iba la institutriz de los príncipes. Iban dos camareras, el peluquero y otros dos o tres ayudantes más. El peluquero, claro. Toda esta muchedumbre.
Carla
Antes muertos que sencillos.
Nieves
Efectivamente, coño, Echa a correr y lárgate cuanto antes. Esto llevó. Además, todo esto salieron con dos horas de retraso, que también esto fue una mala noticia, pero claro, unos 12 o 13 que iban en total, iban cómodamente instalados en un carruaje enorme, nuevo y lujoso. Todo para no llamar la atención. Ahora suma los baúles, que eran unos cuantos ahí con ropa con vajilla, llevaban cristalería, zapatos chorraditas, varias pelucas, vino. Iban baúles con vino, Sí. No, sin mi Borgoña. Eso, por supuesto. Con todo y con eso, como abandonaron el Palacio de las Tullerías a las dos de la mañana, con dos horas de retraso, y pese a la falta de discreción, pudieron salir de París sin que nadie los parara.
Carla
Pero entonces, cuándo descubrieron la fuga a la mañana siguiente, cuando les llevaron el.
Nieves
Desayuno o cuándo fue Uy, ¿Dónde están sus majestades? Va a tomarse la tostada. Pues más o menos a las 8 de la mañana. Al principio creyeron no que se hubieran fugado porque los consideraban demasiado torpes para eso, sino que se los habían llevado los contrarrevolucionarios que los habían rescatado de la prisión de las Tullerías. Pero en cuanto encontraron la notita del rey diciendo eso de nos hemos fugado por esto, por esto y por esto, dijeron que se han pirado. Se ordenó el cierre de fronteras de inmediato y la detención de cualquier persona que intentara abandonar Francia. A los fugados aún no les habían dado tiempo. No les había dado tiempo a cruzar a Bélgica. Por supuesto, todos iban con identidades falsas. Luis y María Antonieta iban de criados. Y la institutriz de los niños hizo pasar por una aristócrata rusa llamada baronesa de Korf. Pondría acento, digo yo. Soy una baronesa rusa. Y el rey iba disfrazado de criado. También fue un milagro que llegaran a Barents, a sólo 50 kilómetros de la frontera.
Carla
Se quedaron muy cerca. ¿Y quién los pilló? ¿Cómo les pillaron?
Nieves
Pues los pillaron porque en una de las postas, bueno, los sitios estos donde se paraba a refrescarse o a cambiar caballos y tal, el maestro de postas, que era un antiguo militar que vio en una ocasión a la reina, se fijó en que esa plebeya se parecía mucho a la Toñi. Pero es que el criado que iba dentro de ese pedazo de carroza se parecía mucho al rey. No porque lo hubiera visto antes, a este no lo había visto, pero es que la cara de Luis XVI estaba en los billetes que circulaban en el papel moneda. El maestro de postas no dijo nada, se quedó con la copla ahí, porque él solo no podía detenerlos. Pero cuando la carroza partió, él agarró un caballo, tiró por otro camino hasta Barents y allí avisó a las autoridades. Lo que pasa es que aunque avisó se quedaron ahí un poquillo mosqueados. No era tan fácil identificar al rey. Ahora buscas en Google el careto de alguien y lo identificas. Pero antes no. Y por mucho que le insistía el maestro de postas a la autoridad competente en que esos dos eran los reyes intentando huir, pues no acababan de creérselo. Hasta que llamaron a un tipo de allí, de Barents, que una vez estuvo en Versalles, y le a ver si reconoces a alguien. Y en cuanto llegó y vio al rey, se arrodilló y Oh, Siré. Y dijo Luis XVI, ya la hemos pifiado.
Carla
Claro, claro.
Nieves
Ahora sí que, como dice la de todo por ahora sí que la he liado. Bueno, dicen los testigos que el rey, durante el regreso a París, estuvo apático, como sólo. Como si estuviera solo, así como decepcionado. Como si no entendiera la gravedad de su situación, ni mucho menos la gravedad de Francia. Las masas enfurecidas son terriblemente injustas en esto. Pero los franceses estaban muy, muy cabreados. La familia real regresó a la más cruda de las realidades. Esa realidad que ni entendía ni iba con ellos y que nunca creyeron que les fuera a alcanzar.
Guest Singer
I am the passenger and i ride. I r.
Carla
Y colorín colorado, estos reyes se han acabado.
Nieves
Hasta aquí hemos llegado.
Carla
La semana sí que mañana hay fútbol, ya te dije. Así que nada, hasta el lunes.
Nieves
Hasta el lunes.
Carla
Venga, Nieves, un beso. A cuidarse mucho. Adiós.
Nieves
Gracias, Carla. ¿Cha para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita? La.
Guest Singer
Get to the car We'll be the passenger We'll ride through the city tonight We'll see the city's ripped backsides We'll see the bright and hollow sky We'll see the stars that shine so bright Made for us tonight. ¿Oh, the passenger How he rides Oh, the passenger He rides and he rides He looks through his window What does he see? He sees a sight and hollow sky He sees the stars plow. Tonight it says the city has ripped back sides It says the winding ocean, Dries. And everything was made for you and me All of it was made for you and me Cause it just belongs to you and me So let's take a ride and see what's mine.
Podcast: SER Podcast
Host: Nieves Concostrina
Guest: Carla
Date: June 19, 2024
En este episodio, Nieves Concostrina y Carla abordan con el característico humor y rigor histórico de Nieves, uno de los episodios más insólitos y determinantes de la Revolución Francesa: el fallido intento de fuga de Luis XVI y María Antonieta en junio de 1791, conocida como la "fuga de Varennes". Separando mito y realidad, el programa explora el desconcierto real en pleno colapso político y social, y cómo la torpeza y la falta absoluta de discreción de la familia real aceleraron su final. Todo esto, con guiños a la cultura pop, ironía y reflexiones sobre la (ir)realidad en la que vivían los Borbones de Francia.
[00:47] Nieves:
"Para los grandes vividores, pues todos los días son domingos, el fin de semana no tenía sentido para ellos. Pues tampoco para los reyes tiene sentido la discreción."
(Nieves, 01:58)
[03:32] Nieves:
“Lo peor, estaban en el centro de París, obligados a vivir con su pueblo, en mitad de la miseria y en medio de la Revolución.”
(Nieves, 05:08)
[07:22] Nieves:
[08:42] Nieves:
“Iban baúles con vino. Sí. No, sin mi Borgoña.”
(Nieves, 09:29)
[10:22 & 11:28] Nieves:
“La cara de Luis XVI estaba en los billetes que circulaban en el papel moneda.”
(Nieves, 11:40)
[12:45] Nieves:
“La familia real regresó a la más cruda de las realidades. Esa realidad que ni entendía ni iba con ellos y que nunca creyeron que les fuera a alcanzar.”
Nieves sobre la torpeza real:
“Los reyes no saben fugarse discretamente. ¿Qué es lo que requiere una fuga si tú te tienes que fugar? Discreción, por favor. Pero tú le pides discreción a un rey y te dice ¿Discreción de qué? ¿Por qué discreción? ¿Qué es discreción?” (00:52)
Carla, irónica sobre el destino de los reyes:
"A ver, sencilla, ¿Es posible que de no haber montado esa fuga... hubieran salvado el cuello?" (03:23)
Sobre la desconexión de la realidad:
“Lo peor, estaban... obligados a vivir con su pueblo, en mitad de la miseria de su pueblo y en medio de la Revolución.” (05:08)
La nota de despedida:
“Otra cosa importante cuando te fugas es no dejar una nota diciendo que te estás fugando, por favor. Y eso es lo que hizo Luis XVI, dejar... todo un documento explicando las razones de su huida.” (01:50)
Humor sobre la falta de discreción:
“Antes muertos que sencillos...” (09:30)
Nieves Concostrina ofrece una mezcla brillante de divulgación y sarcasmo, relatando cómo la falta total de sentido común, la desconexión de la realidad y el exceso de pompa terminaron con la última esperanza de Luis XVI y María Antonieta. Un episodio que recuerda con humor y rigor los peligros de vivir aislados de la realidad social y de tomar decisiones… muy, pero muy mal acompañado.