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A
En La Ventana. Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena Ser.
B
7 y 7 minutos de la tarde, 6 y 7 en Canarias. Nieves con costrina. Buenas tardes. Hola.
A
Hola, buenas tardes, Carlas. Muy bien. Aquí seguimos de Navidad aquí.
B
Bueno, has escociado el debate hoy a los oyentes y tal, que ha habido de todo.
A
¿Entro yo ahí, soy la única disidente?
B
No, no, ya has visto que luz también hoy en La Ventana. En este Acontece, que no es poco. Hoy nos toca uno de delitos, si te parece bien. A ver, el robo y el hurto se distinguen en que uno se perpetra con violencia y el otro no, pero son lo mismo. Quedarse con algo que no es tuyo. Luego además, encima, para explicar lo que son esos comportamientos feos e indeseables, se utilizan palabras que transmiten un cierto disimulo. Y ahí es cuando aparece Nieves con su espada o con su pluma o con su denuncia. Bueno, simplemente con la historia en la mano, o sea que ya. Venga.
A
Fíjate que esto de lo que hablamos hoy se me ocurrió. Bueno, han coincidido varias cosas, pero es que hace un par de semanas, ¿Te acuerdas que hablábamos a raíz del premio periodístico Manuel Chávez Nogal que les dieron a Valentina Rojo y a Javier del Pino? Estaríamos hablando de las inmatriculaciones de la Iglesia, que efectivamente eso es un maldito eufemismo, porque eso es el robo con premeditación y alevosía de 35 mil inmuebles que se ha quedado la multinacional católica. Podríamos decir que es una inmoralidad, que eso es una indecencia, que es una obscenidad de los arzobispos, cardenales, curas y demás fauna eclesiástica, pero es mucho más que eso, porque robarle a un ayuntamiento humilde desde el cementerio hasta el local municipal donde se celebraban las fiestas, esto es solo una prueba de la absoluta mezquindad y de la avaricia de la Iglesia en España. Y esto lo llevan haciendo siglos, que esto es lo que nos enlaza la historia. Están entrenados en el delito y lo que traemos hoy es la prueba histórica. Es una noticia que apenas ha salido en un par de medios y que me hizo llegar. Tengo que remitirme a la fuente, la hizo llegar el amigo Nacho del restaurante Como Sapiens hombre en Atapuerca. Sí, Natapuerca, sí. Pues es que sabemos interesan estos temas. Bueno, pues me lo envió y yo aluciné, claro, ya busqué, me documenté la noticia tal y lo que me mandó era la primera página del Correo de Burgos que abría tres columnas con un bonito título que decía El pasado falsificador de los monjes del monasterio de Cardeña. Esos monjes falsificaron un documento para presentarlo ante la justicia y poderse quedar con una iglesia que no era suya. Y esta nueva pifia de la iglesia se acaba de descubrir gracias a una investigación interesantísima, a mí me pareció muy interesante, de la Universidad de Burgos y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La investigación ya ha concluido, ha durado cinco años y los responsables de desmontar la mentira y destapar el fraude de los monjes del monasterio de San Pedro de Cardeña han sido los profesores Sonia Serna y julio Scalona. Porque en Cardeña, esto lo sabe todo el mundo, hay unas morcillas buenísimas de Burgos, muy buenas, pero también hay unos monjes muy chorizos.
C
No hay tanto pan, pan.
A
No hay.
C
Tanto pan, pan, No hay tanto pan, No hay tanto pan.
B
¿A ver, vayamos al principio de la historia, Nieves, o sea, esta gente qué falsificó y cuándo y por qué?
A
Sí, las cinco W. Vamos a por ello. Bueno, pues nos tenemos que ir a burgos al año 943, que estamos hablando hace 11 siglos. Aquel año una pareja de nobles con mucho poderío económico que eran los condes de Castilla. Esta pareja hizo una donación de mucha pasta y de parte de su patrimonio a los monjes del monasterio de San Pedro de Cardeña. Este monasterio está a 15 kilómetros de Burgos. Se creían que así tendrían asegurado el cielo y lo único que hicieron fue el canelo. El monasterio de San Pedro de Cardeña guarda muchísima, mucha, mucha perip. Histórica y reciente también, que si da tiempo la contamos por encima. Al final pasaron dos siglos de aquella donación que hicieron los señores condes a los monjes de Cardeña, que no conformes con haber heredado lo que les dieron, pues quisieron más. Se quedaron con una iglesia que hay en un pueblo de Segovia que se llama Cuevas de Probanco y puesto que esa iglesia segoviana no les pertenecía, agarraron el testamento de los condes de dos siglos antes, lo falsificaron y los monjes de San Pedro de Cardeña se pusieron ellos como beneficiarios. Este es el documento que la experta en paleografía. La profesora de la Universidad de Burgos Sonia Serna ha estado investigando y lo estudia porque este documento se suponía que era muy importante dado que apenas existen pergaminos del siglo X, son joyas. Y claro, investigando, investigando, la mujer dice resulta que es que el testamento de los condes no era un documento del siglo X, sino un testamento falsificado por los monjes en el siglo XII para que apareciera la cesión de esa iglesia que nadie les había dado y demostrar que era suya.
B
¿Pero demostrarlo ante quién? ¿Ante quién tenían que demostrar?
A
A ver, la reclamaban esta iglesia la reclamaban, la reclamaron en su momento los que seguramente eran los. Yo esto no lo sé, claro, pero los que digo yo que serían los verdaderos propietarios, que eran los concejos, los ayuntamientos de Peñafiel, pueblo que conoces bien, y Castrillo de Duero. Es una reclamación que hace la autoridad civil diciendo oigan, que esta iglesia es nuestra y se la han quedado unos tíos con faldas que hay en Burgos y este pleito. Bueno, pues esto llega a los tribunales. En ese juicio es donde los monjes de San Pedro de Cardeña presentan el testamento fabricado, falsificado, donde dice que los condes de Castilla les han legado a ellos la iglesia de Cuevas de Pro y luego dos monjes en el juicio que juraron que el testamento falsificado era auténtico. Y claro, así se consumó el robo de la Santa Madre Iglesia. Por eso digo que vienen entrenándose en los numerosos delitos desde hace muchos siglos. Aquello fue la primera inmatriculación documentada, podríamos decir, o yo qué sé, el primer robo. Antes hubo muchos más, pero este está documentado y es muy clara la conclusión del trabajo de investigación de Sonia Serna y de julio Escalona. Dicen ellos que los monjes fabricaron una verdad creíble para engañar a un tribunal y que para conocer la historia de cualquier periodo histórico es muy importante saber cómo se reescribieron los hechos y cómo se manipuló el pasado. Yo animo desde aquí al bufete de abogados cristianos que como lo pierden todo, pues yo, que no conozco yo un bufete más desastroso ni con peores resultados judiciales, yo digo que denuncien a los actuales monjes del monasterio San Pedro de Cardeña para que compensen a Peñafiel y a Castillo de Duero. Por lo menos ganarían un caso.
C
Te felicito Que bien actúas. De eso no me cabe duda con tu papel. Continúa. Te queda bien, Sello. Te felicito. Que viene tú vas. De eso no me cabe duda con tu papel. Continúa. Te queda bien, Sello.
B
A ver, has dicho antes que el monasterio de San Pedro de Cardeña guarda mucha historia antigua y reciente también, ¿No?
A
Sí, reciente, sí, sí. Y ya verás en cuanto lo digamos, que te va sonar muchísimo, pero es más jugosa la reciente que la antigua. Y además las peripecias antiguas, las históricas, requerirían mucho más tiempo del que nos queda. Porque en ese monasterio estuvieron enterrados el Cid y su señora, doña Jimena, y vinieron los soldados napoleónicos. Acabaron todos esturreados por el suelo, los huesos acabaron repartidos por Europa. Mucho lío, pero muy divertido que requiere su tiempo para contarlo. La historia reciente, que es la que te va a sonar, es la más gamberra. Y además vuelve a decir mucho de la catadura moral de los monjes trapenses que pululan actualmente por el monasterio de San Pedro de Cardeña. Ahora hay unos 18 monjes que viven como curas en un gigantesco monasterio. Es un paraje de lujo, es un sitio precioso y sin que les falte de nada, porque para eso se lo pagamos entre todos. La historia afecta al espía Francisco Paesa, al experto en chanchullos famoso por el caso Luis Roldán, que se ha muerto hace poco, el corrupto director de la Guardia Civil. ¿Dónde está parte del dinero que malversó Roldán? Pues en el bolsillo de Paesa. ¿Y dónde está el dinero que pagó el gobierno por la entrega de Roldán? Pues también en el bolsillo de Paesa. Paesa es como el emérito de Abu Dhabi, el delincuente que pillaba por todas partes. Pillaba de uno y de otro. Este hombre, paesa, ha cumplido 86 años y creo que sigue viviendo en París, pero pretendió hacerse el muerto para quitarse del medio, haciéndonos creer que le había dado un infarto en Tailandia.
B
Eso fue a finales de los 90, cuando la detención de Luis Roldán.
A
De hecho, claro, eso fue en el 98, cuatro o cinco meses después de que condenaran a Roldán a 28 años de cárcel. Pues entonces Paesa se quiso hacer el muerto porque estaba en busca y captura. Se había quedado con mucha pasta y quería gastarse todos los millones tranquilamente. El 21 de julio de 1998, en el diario El País salió publicada la esquela de Francisco Paisa y nunca jamás un país, no el país, sino un país, se ha reído tanto al unísono por la muerte de alguien. Porque el intento fue tan cutre y tan chapucero que aquello rozó el esperpento. Tras la esquela apareció la familia con un certificado de defunción falsificado Y por último, la misma familia apareció llorosa ante los medios de comunicación. Nadie se creyó nada. La que hizo sobre todo el mayor ridículo fue la hermana. Fue todo muy cómico porque quienes urdieron el engaño además cometieron varias torpezas, entre ellas la redacción de la esquela. La redacción decí francisco Paesa falleció en Tailandia el 2 de julio de 1998, donde fue incinerado. Tu familia y tus amigos no te olvidan. El funeral tuvo lugar en la más estricta intimidad. Las misas gregorianas que durante todo el mes de agosto se celebran en el monasterio cisterciense de San Pedro de Cardeña creer se aplicarán por su alma y para confortar a los que le llevamos en el corazón. El primer error, además de la esquela, es que no llevaba cruz. Luego era contradictorio ese diseño laico por un lado y que por otro se encargaron misas por su alma.
B
Oye, pero un momentito. ¿En el monasterio de San Pedro de Cardeña dieron o no esas misas?
A
Vamos, que si las dieron 30. No, no, lo que era verdad es que lo que era mentira es que se hubiera muerto.
B
Ya, ya. Lo de las misas, digo.
A
Sí, sí, sí. 30 misas gregorianas por el alma de Paesa durante todo de agosto del 98. Yo fui una de las que llamó al monasterio. El abad, que se llamaba Marcos García, ya se ha muerto. Hablabas con no sabemos nada de esto, no sabemos nada. Y le decíamos la gente de prensa que llamábamos pero si están pagadas. ¿Como que usted no sabe nada? Pero es que si volvías a llamar y pillabas a un monje despistado te confirmaba que sí, que sí, que todos los días había una misa gregoriana por el difunto Francisco Paesa. Porque las misas gregorianas tienen que ser 30.
B
¿Ah, sí?
A
No es que sean cantadas. Las gregorianas son porque las puso Gregorio Magno. Es un papa y es un oficio.
B
De difuntos y van de 30 y 30.
A
Sí, y tienen que ser 30 misas seguidas. Pero es que te decían que tenían que ser y tú contraatacabas y decías pero oiga, vamos a ver, que ya se sabe que este hombre no está muerto, que están ustedes celebrando oficios de difuntos por un tipo que está vivo. Y te respondían que eso no era de su incumbencia, que cuando les encargan misas por un difunto, aunque sólo sea un supuesto difunto, presunto, presunto difunto, que ellos las dan sobre todo porque las han cobrado y porque no tienen por qué dudar de que el muerto que esté muerto. Bueno, las conversaciones con aquellos monjes eran kafkianas del todo. Aquel verano del 98 fue muy cómico y muy estrafalario. Paesa sigue vivo. Pero bueno, al menos nos hizo reír aquel verano. Y este hombre cuando se muera de verdad.
B
Bueno, es lo que te decía, que ha sido televisor.
A
Claro, te llega con las misas ya celebradas.
B
Qué te oigo rumiar por ahí de fondo.
A
No, estaba poniéndole ritmo.
B
Ya veo, ya veo. Bueno, mañana más. Venga, no te escaques. Un beso, Nieves. Hasta mañana.
A
Gracias, Carla.
Podcast: Todo Concostrina – SER Podcast
Date: December 20, 2022
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Carlas Francino
Duration: ~13 minutes
In this episode, Nieves Concostrina delves into the long and colorful history of property acquisition—often through dubious means—by the Catholic Church in Spain. Triggered by contemporary debates about ecclesiastical property registrations, Concostrina recounts the first documented case of church property being illicitly claimed: a medieval episode involving forged documents crafted by monks at the Monastery of San Pedro de Cardeña. The conversation weaves between historical research, sharp social critique, and a humorous anecdote linking the monastery to the modern-day escapades of notorious con-man Francisco Paesa.
[01:16 – 03:22]
“Eso es el robo con premeditación y alevosía de 35 mil inmuebles…”
— Nieves Concostrina (01:30)
“…es una indecencia, que es una obscenidad de los arzobispos, cardenales, curas y demás fauna eclesiástica…”
— Nieves Concostrina (01:36)
[03:40 – 07:19]
The Historical Case:
Notable Quote:
“…los monjes fabricaron una verdad creíble para engañar a un tribunal…”
— Nieves Concostrina ref. Sonia Serna/Julio Escalona (06:30)
[05:33 – 07:19]
“…yo digo que denuncien a los actuales monjes del monasterio San Pedro de Cardeña para que compensen a Peñafiel y a Castillo de Duero. Por lo menos ganarían un caso.”
— Nieves Concostrina (07:06)
[07:43 – 12:25]
Recent Anecdote: The monastery is not just a relic of medieval controversy but also involved in the farce surrounding Francisco Paesa, infamous Spanish con-man linked to the Luis Roldán corruption case.
In 1998, Paesa fakes his own death. The ploy includes a paid obituary and, notably, 30 Gregorian masses at San Pedro de Cardeña.
Clerical Pragmatism:
“…que cuando les encargan misas por un difunto, aunque sólo sea un supuesto difunto, presunto, presunto difunto, que ellos las dan sobre todo porque las han cobrado…”
— Nieves Concostrina (11:47)
Notable Quotes:
“Aquel verano del 98 fue muy cómico y muy estrafalario. Paesa sigue vivo. Pero bueno, al menos nos hizo reír aquel verano.”
— Nieves Concostrina (12:18)
On ecclesiastical euphemisms:
“Inmatriculaciones de la Iglesia, que efectivamente eso es un maldito eufemismo, porque eso es el robo con premeditación y alevosía…”
— Nieves Concostrina (01:24)
On the historic fraud:
“Los monjes de San Pedro de Cardeña presentan el testamento fabricado, falsificado… dos monjes en el juicio juraron que el testamento falsificado era auténtico. Y claro, así se consumó el robo de la Santa Madre Iglesia.”
— Nieves Concostrina (05:57)
On the Paesa fiasco:
“Las misas gregorianas tienen que ser 30… pero oiga, vamos a ver, que ya se sabe que este hombre no está muerto, que están ustedes celebrando oficios de difuntos por un tipo que está vivo. Y te respondían que eso no era de su incumbencia…”
— Nieves Concostrina (11:41)
This summary encompasses the core content and memorable flavor of the episode for anyone interested in Spain’s tangled history of ecclesiastical property, legal maneuvering, and the morality—or lack thereof—of religious institutions across the ages.