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Nieves
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser activa La radio Podcast siempre.
Carlos
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes, Carlos.
Carlos
¿Qué tal?
Nieves
¿Cómo estás?
Carlos
Oye, aquí el hombre, es decir, el ser humano, es un lobo para el hombre. Lo dijo un filósofo, Thomas Hobbes, y la verdad es que nos empeñamos en darle la razón cada dos por tres. ¿Hoy que se cumplen 20 años de los atentados del M. Qué les voy a contar? Estamos todo el día recordando. Pero si encima esa barbaridad se practica, se aplica entre compatriotas, todavía es peor. Si, puede serlo. ¿Pero aún es peor o no? No lo sé, da igual. En cualquier caso es un desastre. Y hoy recordamos y vamos a recordar algo cómo las imágenes que vemos estos días, por ejemplo, de palestinos huyendo para no ser masacrados, las vivimos también en España y tampoco hace tanto, tanto tiempo tampoco.
Nieves
Así es. Fíjate que el asunto de hoy no lo tratamos en su fecha correspondiente porque coincidía con el asunto de la huía.
Carlos
De la desbandad otra vez.
Nieves
Claro. Y es que ya iban a ser demasiados horrores. No seré yo la que se canse de hacer memoria, por mucho que duela. Pero a veces temo que recordar tanto sufrimiento y tan junto, pues provoque que algún simplón diga no puede ser esto que no pudo ocurrir a nosotros. No esto, exagerando lo que vemos ahora en los informativos, columnas de miles de palestinos huyendo de los asesinos israelíes, sin agua, sin comida, siendo bombardeados durante la huida o mientras recogen ayuda humanitaria. Eso que está ocurriendo ahora en 2024. Exactamente por eso mismo pasaron 475.000 españoles entre el 28 de enero y el 13 de febrero de 1939. Intentaban atravesar la frontera con Francia desde Cataluña, apelotonados en camiones, en carretas, andando sin víveres. Hablamos de febrero, pasando los Pirineos con un frío horrible entre la nieve. Y mientras durante esa huida, la aviación italiana de Mussolini y los militares españoles de ultraderecha, los militares españoles, que se dice pronto, los que ahora demuestran la cobardía más tremenda y no tienen pantalones de reconocer que asesinaban a sus compatriotas, bombardeaban las columnas de civiles para que llegaran vivos a Francia los menos posible. Aquello se conoció como la retirada y tampoco nos han hablado de ella. Nos habla muy poquito de ella. Fíjate, hablamos de medio millón de españoles. Bueno, pues entre aquel casi medio millón de españoles iban 15.000 andaluces supervivientes de la desbandá que continuaban su huida por el levante hacia el norte y que no podían creer que aquel infierno no acabara nunca.
Narrator/Singer
Soplaban vientos del sur y el hombre emprendió viaje. Su orgullo, un poco de fe y un regusto amargo fue su equipaje. Miró hacia atrás y no vio más que cadáveres sobre unos campos sin color. Su jardín.
Carlos
Lobo de Serrat nos pone siempre en la pista, en el camino. Porque uno de los que pasaron la frontera en aquellos días, durante aquella retirada fue Antonio Machado, con su familia, además, y más.
Nieves
Y otros personajes importantes, El presidente de la República, el jefe del Estado Manuel Azaña y el de la Generalitat, Lluís Compáis, atravesó a la vez. Y el lendakari Aguirre que cruzó para acompañar a Lluís Compáis. Y también el presidente de las Cortes Diego Martínez Barrio y Tarradellas y decenas de políticos demócratas y miles de soldados y miles y miles de civiles. Nunca hemos hablado de este éxodo masivo conocido como la retirada, aunque sí hemos comentado episodios individuales como el de Machado, como el de los barcos que fletó Pablo Neruda para sacar refugiados españoles hacia Chile o la ayuda que prestó México, que la ayuda de México fue impresionante, embarcando españoles para sacarlos de Francia, todos los que pudiera. Yo no sé cómo se nos puede olvidar que hace solo 85 años éramos nosotros, los españoles, los que buscábamos refugio para salvar la vida. Lo que se vivió en el paso de la Yunquera, aquello fue un horror, con las familias aglomeradas intentando cruzar una frontera para salvar la vida y las fronteras cerradas porque Francia no quería medio millón de refugiados españoles en su país. Algunos franceses tienen ahora muy mala conciencia por aquel episodio del cierre de fronteras y el maltrato posterior, tratando a los españoles como apestados en vez de como a víctimas de un golpe de estado, de una guerra, de un fascismo que luego sufrieron ellos y al que, fíjate, mira, pudieron combatir gracias a la ayuda de muchos españoles.
Carlos
Es verdad que ahora parece que poquito a poco van intentando reparar algunas pifias con detalles como el que contamos el otro día, que está muy bien la entrada del español Celestino Alfonso en el Panteón de Ilustres de Francia por haberse sumado él y otros a la Resistencia francesa.
Nieves
Hombre, es que a la larga a Francia le acabó viniendo muy bien toda aquella por un lado, aquella mano de obra barata de los refugiados, unos 100.000 españoles fueron reclutados para trabajar en el campo y en empresas, porque entre los huidos iban muchísimos trabajadores cualificados, gente muy preparada. Y cuando Francia es a Francia que la cagó bien, que consideró que España no mereció su ayuda para defender la democracia tras el golpe de Estado franquista, cuando se vio invadida por Hitler. También comprobó lo útil que fue la ayuda de muchísimos españoles que integraron aquella retirada y que se sumaron a la Resistencia francesa y al ejército francés para luchar contra los nazis. Francia ya ha empezado a reconocer que la ayuda de resistentes extranjeros fue fundamental para derrotar al fascismo. Homenajes como el de Celestino Alfonso concediéndole el honor de que ingrese en el Panteón o homenajes como los que se han hecho al hombre a los famosos combatientes de la N. Nunca nos hemos detenido a hablar de ellos, pero ya son muy conocidos. Los de la 9 eran 150 españoles que formaban la segunda división blindada de la Francia Libre. Los blindados de la nueve fueron los primeros que entraron a liberar París de los nazis. En agosto del 44. Los de la 9 abrieron el desfile triunfal de los aliados por los Campos Elíseos, escoltaron a De Gaulle y como españoles que eran, ojo. Pasearon en sus estandartes, para gran cabreo de Franco, que mandó una queja oficial, los colores de la legítima bandera española, la de la República. Porque la amarilla y la roja era la de los golpistas, la de los traidores.
Narrator/Singer
Traidor, vil, asesino de mujeres y niños del pueblo español. Tú que abriste las puertas al fascismo tendrás eternamente nuestra maldición. Tú, que abriste las puertas al fascismo tendrás eternamente nuestra maldición.
Carlos
Quédate, Nieves. ¿Cómo fue aquella retirada en enero y febrero del 39? ¿Y por qué en esos días concretos ¿Qué ocurrió?
Nieves
Pues porque las fronteras estuvieron cerradas a cal y canto. Además en Cataluña estaban encajonadas decenas de miles de personas. Era una masa de gente que huía de la guerra desde varios puntos. Y cuando el 26 de enero cayó Barcelona, el éxodo ya era de medio millón de personas estampándose contra el muro francés que se negaba a dejar pasar a aquella marabunta. Unos intentando salir por barcos, otros caminando hacia Francia, o se iban o los mataba. Yo no sé si alguien se cree que aquella gente que huía lo hacía porque.
Carlos
Pues como los de ahora, igual.
Nieves
Hombre, por favor. Es que en España una vez que la ultraderecha iba tomando posiciones, iba fusilando. No es que si se quedaban hubieran podido vivir tranquilos en su país, aunque hubiera triunfado la ultraderecha. Es que al que se quedaba lo mataban ante el más mínimo dato sospechoso. Cualquier señalamiento servía. Francia estaba horrorizada con ese medio millón de personas que pretendía entrar al país y por eso mantuvo las fronteras cerradas. Pero el 28 de enero, dos días después de que cayera Barcelona, abrió la frontera civiles y el 5 de febrero dejó pasar a soldados, que esto sí que tenían la muerte asegurada. Pero una semana después volvió a cerrar. Pero claro, faltaba llegar la segunda parte. La humillación en Francia, el maltrato, el internamiento como ganado separando a las familias. Todo ello avalado por un decreto aprobado por Francia, que lo aprobaron tres meses antes, en noviembre del 38. Un decreto que obligaba a internar en centros especiales a los extranjeros indeseables. Así lo decía. Eso era los españoles que huían de la guerra. Extranjeros indeseables.
Carlos
Bueno, y volvamos a la importancia de las palabras. Llamar a las cosas por su nombre. Esos centros eran campos de concentración. Más las imágenes que se han visto y todo. Vamos, es que no totalmente.
Nieves
Esos campos de refugiado, bueno, ahora son de otra manera, porque ahí están ONGs además que van cuidando y tal, pero en aquel momento esos centros especiales eran campos de concentración. Francia sabía lo que estaba pasando en España desde 1936, pero se tiró tres años viendo llover. No reaccionaron, ni planificaron, ni calcularon las consecuencias que les iba a traer también a ellos la guerra en España. La primera infraestructura la empezaron a construir el 21 de enero del 39, cinco días antes de la caída de Barcelona, cuando ya había cientos de miles intentando salir. Habrá quien diga lo pensará. Bueno, claro que esto era un problema de España. Los franceses no tenían por qué hacerse cargo de la desgracia de los demás. Bueno, pues ya, pero ¿Acaso creían los franceses que el avance de la ultraderecha del fascismo? Lo que estaban haciendo Mussolini, Hitler y Franco no les iba a afectar a ellos. ¿Qué se creían? Pasaron de ayudar a España, ese país repleto de ciudadanos de segunda clase a los que consideraban más africanos que europeos. Y tuvieron un buen escarmiento cuando comprobaron cómo los nazis en merendaron Francia en un abrir y cerrar de ojos y tuvieron a Hitler pavoneándose bajo la Torre Eiffel.
Carlos
Oye, los refugiados de esta retirada, la retirada. ¿Cómo se repartieron?
Nieves
Pues nada más pasar la frontera eran separados, mujeres, niños y ancianos. Y los llevaron a los primeros campos de concentración a los pies de los Pirineos franceses. A los hombres los llevaron a campos de internamiento en las playas del Mediterráneo. Ahí mismo. Exactamente. Eran terrenos, esos campos de internamiento eran terrenos cercados por alambradas de espino sin techo. Los hombres dormían sobre la arena y todo el cercado rodeado de soldados senegaleses con orden de disparar si los españoles intentaban huir. Todos los días había algún suicidio. En todos los campos, todos los días. Muchos murieron en el mar intentando huir a nado porque las condiciones eran miserables. En la playa de argelés confinaron a 100.000 hombres. Otros 100.000 en las de Saint Cyprien y yo que sé cuántos miles en la de Barcagués. Todos estos campos utilizados para los españoles, vaya paradoja, fueron reutilizados luego por los nazis cuando invadieron Francia, como leí en alguna parte. Aquellos casi 500.000 españoles que pasaron a Francia no esperaban ser recibidos en hoteles de tres estrellas, por supuesto, pero tampoco esperaban ser humillados y maltratados como lo fueron a primeros de abril de este año. Por cierto, dentro de un mes hay una ruta senderista que va a recrear por segundo año aquella retirada de hace 85 años de Cataluña Francia. No hay tiempo para más. Pero sólo decir que nunca pudieron imaginar aquellos españoles que huyeron por la carretera de Málaga Almería en febrero del 37, que 15.000 de ellos continuarían huyendo en febrero del 39. Y que cientos de ellos fueron parte de los 9.000 o 10.000 españoles que acabaron gaseados en los campos de concentración nazis, sobre todo en el de Mauthausen.
Narrator/Singer
Cuando canta el gallo negro es que ya se acaba el día. Cuando canta el gallo negro es que ya se acaba el día. Si cantara el gallo rojo, otro gallo cantaría. Si cantara el gallo rojo otro gallo cantaría.
Carlos
Vaya ruta, vaya viaje para comenzar la semana, Nieves. Bueno, es lo que hay. Es lo que hay. Hay que contarlo, recordarlo. Venga mañana más.
Nieves
Muchas gracias.
Carlos
Un beso, Nieves. Hasta mañana.
Nieves
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Narrator/Singer
Todo lo que yo canto Se encontraron en la arena los dos gallos frente a frente Se encontraron en la arena los dos gallos frente a frente El gallo negro era grande pero el rojo fuera valiente El gallo negro era grande pero el rojo era valiente Ahí si es que yo miento Que el cantar que yo canto lo borre el viento Ay qué desencanto si me borrara el viento lo que yo canta. Se miraron cara a cara y atacó el negro primero Se miraron cara a cara y atacó el negro primero El gallo rojo es valiente pero el negro es traicionero El gallo rojo es valiente pero el negro es traicionero Ahí si es que yo miento Que el cantar que yo canto lo borra el viento.
Nieves
Ahí.
Narrator/Singer
Qué desencanto si me borrara el viento lo que yo canto Gallo negro, Gallo negro Gallo negro te lo advierto Gallo negro Gallo negro Gallo negro te lo advierto No se rinde un gallo rojo más que cuando está ya muerto No se rinde un gallo rojo más que cuando está ya muerto Ahí si es que yo miento Que el cantar que yo canto lo borra el viento Ahí qué desencanto si me borrara el viento lo que yo can.
Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Host: Nieves Concostrina
Date: March 11, 2024
Episode: Acontece que no es poco
This episode dives into “La Retirada”, the mass exodus of nearly half a million Spanish Republicans fleeing to France between January 28 and February 13, 1939, as the Spanish Civil War neared its end. Nieves Concostrina draws powerful parallels between these historical events and contemporary refugee crises, focusing on memory, solidarity, and the consequences of forgetting.
Nieves Concostrina’s language is direct, vivid, and tinged with indignation at historical injustices and the cyclical nature of human suffering. There’s a palpable urgency in her call to remember, and a sharp criticism of denial and forgetting, both at the individual and societal level.
This episode is a moving, unflinching look at a nearly forgotten chapter of Spanish history, linking it powerfully with the modern refugee experience. Through first-hand storytelling, analysis, and emotional appeal, Concostrina insists on historical memory as a form of justice and a warning—a plea not to become desensitized or complicit in repeated tragedies.