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Host
Ser podcast.
Carla
Hola Nieves, buenas tardes, ¿Qué tal?
Nieves
Hola Carla, muy bien. ¿Cómo estás?
Carla
Me estoy acordando de Mara todavía. Qué año, ¿No? Que lleva en propio onda. Es una antena de oro.
Nieves
Que no acabe el 2023.
Carla
Anoche que hicieron el faro balance, yo creo que ya intuye algo. Ya es el balance de 2023 definitivo.
Nieves
Esto que se meta en 2024, pero que ella siga en 2023.
Carla
Hay un oyente del Faro, esto no lo hemos comentado antes porque no había tiempo, hay un oyente del Faro que le ha enviado Mara Torres. Es que este hay que llamarle un día y entrevistarle de verdad, o que lo hagan ellos o lo haremos nosotros. Bueno, ha hecho una lista exhaustiva. Sabes que el Faro ha cumplido mil temas hace poco, con todos los temas, pero por categorías, por orden alfabético, por colores, agrupados por temas. Bueno, bueno, bueno, en fin. Una cosa, un oyente de eso que dice joder, es que no puede ser. Oye, vamos a lo nuestro, Miranieves. Hoy yo me atrevería a mezclar dos sonidos que resultan bastante usuales en todo por la radio. Uno es vivo rodeado de ratas, este sería uno. Y el otro cosas nazis. Bueno, si a todo esto además le añadimos un poco o mucho de Pío XII, pues ahí tenemos ya la historia de hoy. Cómo se organizó desde el Vaticano la huida de las ratas, la huida de algunos nazis tras haber perdido la guerra, que ese es el tema que nos.
Nieves
Ocupa, de algunos de muchísimos nazis. Es verdad. Y fíjate que no quería, ya lo comentamos hace tiempo y no quería que se acabara el año sin recoger esas miguitas que siempre vamos dejando por ahí, que ya de estas deben estar rancias porque hace dos o tres meses que dejamos pendiente hablar de las rutas de las ratas, las vías de escape que utilizaron los nazis para huir a Sudamérica después de haber dejado el mundo sembrado con 60 o 70 millones de de muertos. Esas cosas que han olvidado mucho a estas alturas. Y además, como eso de decir nazis parece que es que se circunscribe a un grupo de asesinos muy determinado en un lugar y una época muy determinadas, vamos a dar también otra definición de nazis, para que nadie crea que son una raza extinta. Los nazis que aún pululan entre nosotros son gentes de ultraderecha, vulgares gentes de ultraderecha Allí se llamaban nazis, pero siguen aquí. Y son esos que se pasan la vida queriendo fusilar españoles o dispuestas a dar la vida por la patria hasta que se ponen las cosas del revés y pierden el culo para huir de la patria, como les pasó a los nazis. Hubo varias rutas diseñadas para la huida de las ratas patriotas de ultraderecha y que salían desde Alemania por el Mar del Norte, por España. Había otra, por supuesto, porque los franquistas tenían acogida, son nazis y eran aquí colegas. Y la tercera y más efectiva, que fue la que organizó el Vaticano por la Santa Sede. Escaparon a Sudamérica el 90 % de los criminales de guerra alemanes, austriacos, croatas, checos, con la ayuda del papa de Pío XII y la inestimable organización que lo hizo de lujo de un obispo austriaco que se llamaba Alois Fudal. Conociendo esta íntima colaboración de las jerarquías católica y nazi también se tiende mejor a esos populares ultraderechistas que estaban haciendo sus sorties, ponían ahí los rosarios delante de los cascos. Los antidisturbios frente a la selección del PSOE. Es que son parientes.
Carla
Por si alguien se está mesando los cabellos. Todo esto se ha demostrado con documentación desclasificada. Se ha demostrado que el Papa Pío XII fue colaborador de los nazis. A estas alturas, hace un tiempo, igual sí, pero no puede haber sorpresas ni nos puede extrañar nada.
Nieves
Se sabía algo, se sospechaba, pero vamos, ya que está demostrado, se sabía que estaba implicado en esta ruta de ratas y se sabía que era conocedor del genocidio. Lo que pasa es que no había pruebas. Por eso siempre se intentaba salvar la cara de este hechicero jefe de Pío XII. Los católicos lo disculpaban. Hombre, es que él no sabía. ¿Cómo iba a sospecharlo? ¿Cómo se iba a entender que el representante de Dios en la Tierra fuera cómplice pasivo del asesinato de millones y millones de personas? Bueno, pues sí resulta que sí que lo era, no está en el infierno. Ya saben ellos que no existen. Pueden hacer lo que les dé la gana. Aquí los ultraderechistas que salieron huyendo no contaron sólo con la ayuda del Vaticano. También necesitaban un buen recibimiento allá donde fueran destinados. Porque claro, se les iba a facilitar nuevas identidades para ellos y sus familias allí a donde fueran. Necesitaban protección oficial, trabajos en el ámbito civil para disimular. Fue toda una trama muy, muy bien organizada. Y los principales países que recibieron en masa y con los brazos abiertos a los asesinos nazis fueron evidentemente los ultraderechistas, los simpatizantes nazis. Franco en Españ Juan domingo Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, en los años siguientes. Luego ya muchos pudieron saltar a Paraguay cuando ya estaba el dictador Alfredo Stroessner.
Carla
Oye, Nieves, ¿Hay cifras? Quiero decir, ¿Se sabe más o menos cuántos nazis subieron a Sudamérica a través de estas rutas?
Nieves
Más o menos hay. Y hay una oficina que las tiene contabilizadas. La Oficina Central para la Investigación de Delitos Nazis se llama. Es una oficina oficial en Alemania, porque los alemanes sí pusieron manos a la obra en cuanto pudieron para controlar para esta memoria democrática que llevamos aquí, con mucha resistencia de la justicia, que la tuvieron, como aquí también, porque la mayor parte de los jueces habían sido colaboradores nazis, como aquí también, pero se trataba de evitar en la medida de lo posible que no se olvidara el horror vivido, juzgar a quienes lo provocaron y sobre todo vigilar que no se repitiera. Y aquí, como digo, se llama memoria democrática. Pero claro, aquí te pones a ello con 40 años de retraso, muy hábilmente calculado ese retraso, pues ya es muy fácil engañar a los más simples diciéndoles que bueno, que son cosas de batallas del abuelo, que quién se acuerda de eso. Esa oficina alemana que vigila la memoria calcula que unos 5.000 nazis fueron a la Argentina de Perón, que alrededor de 2.000 recalaron en Brasil, puede que no llegue a 1.000. Los que se instalaron en Chile, en Paraguay y Uruguay no tienen una cifra clara. Y un asunto para otra cosa, para poner. Me voy a poner la venda antes de la pedrada. En castellano se conoce como ruta de las ratas, esto de lo que estamos hablando, pero más bien por una asociación fonética. En realidad se llamaba ratline, pero una radline dicho en castellano es un flechaste. Explico esto el lenguaje marinero. Los flechastes son en esas escalerillas hechas de cuerda en los barcos, por donde se sube a los más. Bueno, pues el trozo de cuerda horizontal donde se pone el pie, ese trozo de cuerda es en jerga marinera inglesa, el rat line, que es la única escapatoria que le queda. Daba el marinero si su barco se hundía o si atacaban los piratas, pues se llamaba Radline. La única vía de escape que les quedaba a los nazis a través sobre todo el Vaticano se llamó Radline. Y aquí se trasladó al castellano como Ruta de las ratas. Porque además rata y nazi ultraderechista, pues casa muy bien.
Host
Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida. Adefesio mal hecho, infrahumano, espectro del infierno. Maldita sabandija, cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida. Te odio y te desprecio, rata de dos patas. Te estoy hablando a ti. Porque un bicho rastrero, aún siendo el más maldito, comparado contigo se queda muy chiquito.
Carla
A ver, sigamos. ¿Cómo estaba organizada esta Ruta de las ratas?
Nieves
No tiene gracia, pero es que Paquita del Vaticano. Sí. Bueno, hablemos de la principal. La principal ruta de las ratas, que es la del Vaticano, que es por donde se les facilitó la huida a la mayoría de los criminales nazis. Las rutas de huida, tanto la del Vaticano como la de España, estaban preparándose desde un año antes de que acabara la guerra en 1944. Pero es que por ejemplo en Argentina, dos años antes de su rendición, el Tercer Reich mantenía contactos extraoficiales para asegurar el recibimiento de nazis a los que se les tendría que proporcionar nueva identidad. Los patriotas ya estaban organizándose para huir de la patria desde el año 43, desde antes de la llegada de Perón al poder. Resulta paradójico que la mayor cómplice para ayudar a la huida de nazis organizada por el Vaticano fue en Italia, la Cruz Roja. Sí, esto es tremendo. En algunos casos dicen que sin saberlo, porque estaba tan desbordada atendiendo a miles, a millones de desplazados, que en mitad de este desbarajuste, en los últimos meses de guerra, cuando los nazis vieron que estaba todo perdido y empezaron a huir, muchos se les camuflaban entre los desplazados gracias a la documentación falsa que les proporcionaban en el Vaticano. Y es cierto, iban camuflados. Pero la Cruz Roja Internacional hacía la vista gorda con esos camuflados. Sabía que estaba facilitando la salida de nazis porque las órdenes llegaban desde arriba, desde San Pedro. San Pedro el Vaticano, San Pedro el del cielo. Y todo esto pese a que los nazis sentían por los católicos un profundo desprecio. Muchísimo a los católicos en cambio les caían bien los nazis, porque como estaban deshaciéndose de los judíos y los comunistas, pues ya por eso les sentían un poquito más colegas. No significa que todos los nazis que entraban a Italia salieran enseguida. No lo tenían tan fácil. Algunos estuvieron refugiados en monasterios del norte de Italia durante años. Incluso. Por eso esta ruta de ratas a través de Italia se llamaba la ruta del Vaticano o la ruta de los monasterios.
Host
Maldita sanguijuela, maldita cucaracha que infectas, donde picas, qué hieres y qué matas.
Carla
No tiene desperdicio esto. Oye, has mencionado al comienzo a un obispo austriaco como uno de los organizadores de esta ruta de huida de los nazis.
Nieves
Sí, sí, fue el que organizó todo. Lo organizó el que se llama este. El que he mencionado, Alois Ural. Es austriaco. Era austriaco. Y creó, atención al nombre, la organización de refugiados de la Santa Sede. Fíjate qué nombre tan bonito.
Carla
Blanco y en botella.
Nieves
Sí. Hasta allí llegaban los oficiales nazis. Algunos directamente cuando cruzaban los Alpes, y otros desde los monasterios donde se refugiaban hasta que pudieran salir zumbando o que se recuperaban económicamente, porque también necesitaban algo de dinero. Allí en Roma, en esa oficina del obispo, el Vaticano facilitaba unos documentos falsos que decían que ese nazi era en realidad un pobrecito refugiado con otro nombre. Evidentemente, con ese papelito falsificado ya se podía conseguir un pasaporte sellado por el Comité Internacional de la Cruz Roja que permitía al nazi ser recibido en varios países del mundo, porque pobrecito, era un exiliado. Desde esa oficina del Vaticano se conseguían los pasajes en barco, se fabricaban las identidades falsas y se presionaba la Cruz Roja para que facilitaran los pasaportes e hicieran la vista gorda. Cuando esos nazis que habían diseñado el Holocausto, que habían dirigido campos de concentración, que habían organizado el exterminio de judíos, gitanos, homosexuales, comunistas, discapacitados físicos y mentales, que habían experimentado cruelmente con personas que toda esta gentuza pudiera tener una nueva vida. El obispo Alois consideró, y así lo dijo, que ayudar a los nazis a huir eran actos de caridad. Así que Dios lo tenga en su gloria, porque desde luego es uno de los suyos.
Carla
Yo creo que igual está en otro sitio.
Nieves
Ojalá existiera. Autopista al infierno.
Carla
¿Y alguno de esos nazis que escaparon gracias al Vaticano acabaron en España?
Nieves
Varios. Varios. Y otros directamente ayudados por Franco. Hay uno enterrado cristianamente en el cementerio de San Isidro de Madrid, que es propiedad del arzobispado, que salió por la ruta de ratas del Vaticano Argentina, pero acabó recalando en España. Este fue uno de los mayores genocidas nazis croatas. Ante Pavelic se llamaba. Y está ahí enterrado cristianamente. En los campos de concentración que creó murieron 600.000 personas. Y este tío tenía un colega también croata, que era el que gestionaba esos campos, que también consiguió asilo de Franco. Y una nueva identidad que le proporcionaron sus colegas de la ultraderecha. Pasó a llamarse Vicente Pérez García, con un acento croata que tiraba para atrás. Pero como vivía en Carcassén, en Valencia, lo de Vicente le iba muy bien. Así que te diga es mentira. No hay justicia ni divina ni humana, ni nada. La mayoría de los asesinos nazis acabaron muriendo en sus camas, llamándose Rafael, Alfredo, Vicente. No les pidieron cuentas porque el mundo volvió a enzarzarse en una guerra, esta vez fría, y estaban más preocupados de vigilar al comunista de enfrente. Y el comunista entretenido en vigilar al capitalista que los criminales nazis. Mientras continuaron con sus vidas.
Carla
Nada, por la autopista nos vamos, Nieves. Hasta mañana.
Nieves
Hasta mañana. Un beso grande.
Carla
Un beso muy grande. Adiós.
Nieves
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Podcast: Todo Concostrina
Host: SER Podcast
Episode Date: December 13, 2023
Host: Nieves Concostrina, joined by Carla
Main Theme:
A revealing historical examination of how the Vatican, under Pope Pius XII, orchestrated the escape of Nazi war criminals to Latin America through the infamous ‘Ratline’ routes, with the help of the International Red Cross and various dictatorial regimes.
This episode, driven by the unique style of Nieves Concostrina, delves into the so-called "Ruta de las ratas" (Ratlines): secret escape routes that enabled thousands of Nazi and fascist war criminals to flee Europe after World War II. The discussion unveils the logistical network coordinated by the Vatican, the involvement of the International Red Cross, and the enthusiastic support from certain ultraderechista (far-right) regimes, including Franco’s Spain and Perón’s Argentina.
“Los nazis que aún pululan entre nosotros son gentes de ultraderecha, vulgares gentes de ultraderecha... Allí se llamaban nazis, pero siguen aquí.” (Nieves, 02:31)
“Todo esto se ha demostrado con documentación desclasificada. Se ha demostrado que el Papa Pío XII fue colaborador de los nazis…” (Carla, 03:55)
Red Cross Complicity:
“La Cruz Roja Internacional hacía la vista gorda... Las órdenes llegaban desde arriba, desde San Pedro.” (Nieves, 09:45)
Monasteries as Safe Havens:
Alois Hudal’s Role:
“Ayudar a los nazis a huir eran actos de caridad.” (Nieves sobre Hudal, 12:23)
“En realidad se llamaba ratline... aquí se trasladó al castellano como Ruta de las ratas. Porque además rata y nazi ultraderechista, pues casa muy bien.” (Nieves, 07:34)
Examples of Nazi Settlers in Spain:
Justice Deferred:
“La mayoría de los asesinos nazis acabaron muriendo en sus camas, llamándose Rafael, Alfredo, Vicente...” (Nieves, 14:31)
On Modern Nazis:
“Son esos que se pasan la vida queriendo fusilar españoles o dispuestas a dar la vida por la patria hasta que se ponen las cosas del revés y pierden el culo para huir de la patria, como les pasó a los nazis.” (Nieves, 02:44)
On the Vatican’s Involvement:
“Se sabía que estaba implicado en esta ruta de ratas y se sabía que era conocedor del genocidio...” (Nieves, 04:14)
On Red Cross and Vatican Coordination:
“En Roma, en esa oficina del obispo, el Vaticano facilitaba unos documentos falsos que decían que ese nazi era en realidad un pobrecito refugiado con otro nombre...” (Nieves, 11:44)
On Impunity:
“No hay justicia ni divina ni humana, ni nada. La mayoría de los asesinos nazis acabaron muriendo en sus camas...” (Nieves, 14:34)
With her characteristic biting irony, Nieves Concostrina exposes one of the darker, lesser-acknowledged chapters of 20th-century history: the calculated and systematic escape of Nazi criminals, with the active involvement of the Vatican, international organizations, and far-right states. Far from being a mere post-war anecdote, the "Ruta de las ratas" symbolizes persistent patterns of authoritarian complicity and the thin, shifting line between morality and political expedience.