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A
SER Podcast, soy Nieves con Costrina y estás escuchando Acontece que no es poco, un podcast donde no te contamos nada nuevo, pero te lo contamos de otra manera. Aquí te va otro episodio en La ventana. Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con Costrina, Cadena Ser.
B
No puedo asegurarlo porque no la tengo delante y no la veo, pero estoy casi convencido de que Nieves ahora mismo está salivando. A ver, Nieves está salivando. Sí, sí. ¿Por qué? Porque hoy, para cerrar tu semana de paseos por la historia, se han alineado los astros para ponerte a tiro dos de tus instituciones preferidas, que son la monarquía y la Iglesia católica. Y además, eso es importante. Además, todo empieza con dos personajes, dos jefes que siguen vivos. La cosa empieza con ellos.
A
Son dos mandamases. Dos mandamases. Aquí los dos se creen representantes de Dios. Los tíos, qué chulos. Uno en Roma y otro en Londres. Es que fíjate, tenemos teatrillo monárquico pasado mañana. Y hombre, aunque hemos hablado alguna vez, yo esto no me lo quería perder. Quería meter un poco de cuchara, no por la que van a montar, porque eso ya está en todas partes. Va a ser muy divertido porque yo creo que está el follón de ceremonia, que creo que algún anecdotario va a dejar este hombre, porque se va a equivocar de cetro, de bola, de corona, se va a equivocar, se va a poner la túnica que no es y.
B
Si se equivoca se acabare con alguien.
A
Claro, por eso. Pero es que además no vea el follón de gente que se monta a su alrededor. En fin, yo creo que va a estar divertido. Pero bueno, todo esto ya se contará porque habrá, supongo, habrá retransmisiones y se contará desde todos los ángulos posibles, pero yo quería fijarnos en algún detalle, que todo se ha dicho, la verdad, no tiene la más mínima importancia, pero es sólo bueno por el jueves, por chafardear un poco de asuntos más importantes. Ya hablamos en octubre pasado, por si a alguien le interesa, el 27 de octubre está el podcast, cuando hablamos de la silla de la coronación en la que va a sentarse Carlos III y el piedrolo. Va a haber un pedruzco ahí que va a estar debajo de su culo y que viajó desde Escocia hace una semana hubo un poquito de bronca porque muchos escoceses y muchos representantes políticos torcieron el morro. No les gusta que uno de sus símbolos, que es una piedra. Es una piedra, una historia que se han inventado de la piedra. Pero bueno, ellos la llaman la piedra del destino y sobre ella creen y dicen que se coronaban los reyes escoceses. Bueno, pues la llevan otra vez a Londres a que el rey se siente encima y demostrar que manda también en los escoceses, aunque no mande un mojón ni en escoceses, ni en galeses, ni en ingleses, ni en irlandeses. A lo que vamos es a un detalle muy tonto. Es un regalito que le ha hecho, salió publicado hace un par de semanas o tres. Un regalito que le ha hecho el jefe de la Iglesia Católica a su colega. El jefe de la Iglesia no veía.
B
Que pintaba el Papa aquí.
A
Francisco le ha regalado a Carlos III unas astillas. Unas astillas de madera. Que hace falta, serrata, que un juego de café, hombre, un fin de semana en un balneario o algo. Unas astillas de madera Milimétricas. Milimétricas. 5 milímetros. Se las mandó hace dos o tres semanas Francisco desde Roma diciendo que son de la cruz. Y en Londres han estupendo, pues muy bien, muchas gracias. Fuera de las formalidades que tienen que mantener Carlos III y Francisco, enemigos religiosos desde hace cinco siglos, solo en postureo. Ahora, evidentemente, esas astillas de madera son una tomadura de pelo. Y el Papa lo sabe y el Rey lo sabe. Un símbolo, sí, pero es una toma dura, no es un símbolo. Si dijeran es un símbolo, pero es que ellos dicen que es verdad. Claro, hay una diferencia. Francisco y Carlos III saben que todos los trozos de cruz que hay por el mundo son mentiras. Son muy falsos. Son muchos, además, que sí son muchos ni se sabe. Pero lo importante no es que lo sepan ellos, sino que se lo crean los demás.
B
De todas maneras, estaba pensando. Los católicos sí, pero la Iglesia anglicana venera reliquias como para que el Papa Francisco le envíe unas astillas de la cruz o de la supuesta cruz.
A
No veneran ni huesos, ni pellejos, ni nada de nada. Pero bueno, las astillas de la supuesta cruz hacen como que tragan, porque el simbolismo del Cristo es de las pocas cosas que comparten los cristianos. Y aunque los anglicanos no se crean nada de las reliquias, con las supuestas maderitas tienen que hacer como que sí, como que se lo creen. Yo tenía además en cartera, y lo sigo teniendo, hablar un día de estos del mayor relicario del mundo que está en el Monasterio del Escorial.
B
En El Escorial.
A
Están en El Escorial. Son miles de despojos humanos, trozos de tela, espinas de coronas, huevos del Espíritu Santo, pelos. En conjunto es una absoluta guarrería que Felipe II fue recogiendo y que era lo que tiraban a la basura los protestantes, Léase luteranos, anglicanos, calvinistas. Él lo recogía todo. Era como un homeless que va por los contenedores recogiendo todo. Pues eso hizo. Pero como a cuenta de la coronación de Carlos III se ha cruzado este regalo de astillas de Francisco a su colega Carlos III, he dejado para otro día contar cómo Fue reuniendo Felipe II, pero queda pendiente. Sí, sí, sí. Yo le llamo el friki de los huesos, pero tiene una loca colección. Además casi no se encaja en fecha lo de la cruz, porque ayer esto lo contamos algún año, 3 de mayo los católicos celebraron el día de la Cruz. Las cruces de mayo lo llaman el día que se inventaron. Que doña Elena de Constantinopla, la madre de Constantino, encontró la supuesta cruz, encontró también los supuestos clavos y la supuesta corona del presunto Cristo. Además encontró el sepulcro, también la columna de la flagelación, el látigo con el que le arrearon, la esponja con la que le dieron vinagre, el cuchillo de la circuncisión, la piedra donde circuncidaron al judío Cristo. Bueno, los ocho prepucios resultado de la circuncisión fueron apareciendo en los siglos siguientes, pero ya los han hecho desaparecer porque era mucho prepucio para tan poco Cristo. No salían las cuentas. La estafa con esto de las reliquias es tal que cuando se produjo la escisión de la Iglesia en dos empresas, católica y protestante, lo primero que hicieron los seguidores luteranos fue tirar toda la reliquia.
B
Y es por influencia del luteranismo que los anglicanos hacen lo mismo. Cuando se separaron de Roma, ahí no.
A
Coinciden, copiaron un protocolo. Enrique VIII, el decapitador de esposas, fue el que envió a Freire espárragos todos los huesos de muertos que había en las distintas iglesias. Pero es Lutero el primero que dice ya vale de mamandurrias de huesos y gadillos o que hay una sábana donde Cristo se hizo un selfie, o decir que tenemos un trozo de mantel de la última cena. Por favor. Como si hace dos mil años comieran con mantel en Palestina. Yo creo que compensar un poco es suficiente. Es todo demasiado absurdo. Los que estamos en este negocio, dijo Lutero, y él lo estaba, porque cura, sabemos que las reliquias son un fraude y que su veneración no intercede por el favor divino, que es lo que te dicen para lo que sirven. Es pura superstición. Esto es como quien lleva una pata de conejo para que le dé suerte. Te lo puedes creer, pero no dejas de saber que es una pata de conejo, nada más. Y al igual que se tiraron las reliquias por carecer de base bíblica, porque en ningún sitio dice que haya que venerar huesos de muertos ni trozos de cruces, los luteranos rechazaron todo lo que tampoco estaba recogido en la Biblia, como la confesión a los curas. Esto también es un invento. Los ayunos también. El purgatorio, el pagar por un papelito que te libraba de ir a ese purgatorio inventado. El luteranismo concluye que todas esas cosas de reliquias, confesiones, ayunos, meterte miedo con el purgatorio, además de para ganar dinero para oprimir y angustiar al personal, no tienen otra utilidad. No sirven para.
B
Pues es un avance, ¿No?
A
Claro, sí, eso es lo que hicieron. Pero por eso les hizo mucha pupa este cisma. Pero vamos, era mucho. Yo ninguna religión, pero los luteranos tenían por lo menos que. No es que fueran mejores, pero por lo menos eran más lógicos. Cuando ya empieza a extenderse el asunto luterano, las otras sectas protestantes que van surgiendo hacen suyas, con variaciones, las mismas decisiones. Por tanto también el rechazo a las reliquias. Y aunque ahora hagan como que les hace gracia lo de las astillas, las reliquias de la cruz fueron especialmente rechazadas porque ya saben ellos que nunca apareció la supuesta cruz. Nadie encontró nada. De ahí que Calvino, líder de los calvinistas, dejara su famosa sentencia escrita que dice Si quisiéramos recoger todo lo que se ha encontrado de la cruz de Cristo, habría suficiente para cargar un gran barco. El Evangelio atestigua que la cruz podía ser portada por un hombre. Qué desfachatez. Llenar la tierra de tal cantidad de fragmentos de madera que 300 hombres no podrían transportar.
B
Esto lo dijo Calvino, Esto lo dejó.
A
Escrito en su Tratado de las reliquias. Está escrito hace un montón de siglos. Pues Francisco va y le regala a su colega Carlos dos trocitos de una mentira. Es como decirle a alguien que Que le está regalando un anillo de oro cuando se lo has comprado en el chino. Hombre.
B
Hastar el chino. Venga. Pero bueno, mira, ya puestos, podíamos recordar, aunque sea así un poquito por encima, de dónde viene que los ingleses se separaran de la obediencia de Roma. Que aquí el verbo obedecer es muy importante.
A
Sí, sí, exactamente. Lo cuento por encima para poderlo contar mejor y más tranquilamente por la hora. Pero dices bien los ingleses, no los británicos. Porque cuando Enrique VIII manda al Papa a Freire Espárragos en 1534, él sólo era rey de Inglaterra. Los galeses, los escoceses, los irlandeses iban a su bola católica. Luego enseguida se quedó con Gales y casi dos siglos después pilló Escocia. Quiero decir que el anglicanismo es lo que manda en Gran Bretaña, pero sobre todo en Inglaterra. Y que en los tiempos en los que estamos ya no hay persecución. Los católicos ya no asesinan a protestantes ni los protestantes asesinan a católicos. Pero porque no pueden, no porque no quieran. Cuando Enrique VIII, rey de Inglaterra, quiso divorciarse de su primera esposa católica española, hija de los Reyes Católicos, Catalina, la nuestra, y el Papa le dijo que no, pues Quique se rebotó y dijo pues porque tú lo digas no me voy a divorciar. Yo dejo de obedecerte. Y si tú te crees representante de Dios en Roma, pues yo a partir de ahora voy a ser el representante de Dios en Inglaterra. En Inglaterra, con un par. Tú dices una cosa, pues yo la otra. Ahí nace el anglicanismo. Y desde entonces el rey de Inglaterra y por tanto de Gran Bretaña, en este caso Carlos III, es también jefe de la Iglesia anglicana. No hay ni un solo cargo eclesiástico por encima del rey. Carlos III hace lo que le sale de sus orejas morenas. Y la máxima autoridad religiosa, el arzobispo de Canterbury, el que va a dirigir la ceremonia de coronación, y que más vale que no se equivoque porque tiene mala leche, el rey está por debajo de él, bajo las órdenes de Carlos III. Es de los pocos países además, donde los altos cargos eclesiásticos verían bien la separación Iglesia Estado.
B
¿Y en Inglaterra se llegaba a plantear en serio alguna vez esta posible separación?
A
Sí, sí. Bueno, no se ha llegado a plantear oficialmente, pero se ha dejado caer. Pero es que tanto la monarquía en Gran Bretaña como los paripés anglicanos forman parte de un teatrillo que aunque es una performance maravillosa y muy colarista, nadie se la toma en serio. Y revolver todo por algo que nadie se cree es costoso y cansado. Y además a los británicos les gusta, les gusta mucho este teatrillo es divertido, es colorista. Quien quiera verlo ya lo verá el sábado. Los Windsor están a guantazos, que esta es otra ventaja. Y es muy entretenido verlo. Son graciosos. No como los Borbones en nuestra monarquía, que también están a guantazos pero no tienen maldita gracia porque son todos unos aboríos y encima nos han robado. Han utilizado España como objeto de negocio. Ya quisieran tener la mitad de arte que los british organizando verbenas de este tipo. En 2008, lo que preguntabas, hubo una filtración que enzarzó a laboristas y conservadores en una tremenda bronca en la que terció el arzobispo de Canterbury. Se filtró que el gobierno laborista de Gordon Brown para modernizar las leyes monárquicas tenía previsto abolir La ley de 1701 que prohíbe reinar a los católicos en Gran Bretaña. Esto sigue vigente. Un católico no puede reinar. Y ese se consideró que iba a ser el primer paso para inmediatamente después separar la Iglesia Anglicana del Estado. Los conservadores se pusieron de los nervios porque eso era minar la posición de la Iglesia. Y el arzobispo de Canterbury, que entonces era Rowan Williams, se llamaba ya se ha muerto, el que va a organizar todo, el que va a dirigir toda la ceremonia de su sucesor. Pues este Rowan Williams dijo que no para tanto enfadarse, que no pasaba nada. Es más, mis obispos y yo veríamos con buenos ojos la separación, entre otras cosas porque estamos hasta las narices de que cualquier cosa que acordemos en la Iglesia Anglicana tenga que ser ratificado por el Parlamento.
B
Absurdo también, ¿No?
A
Claro, porque a los curas no nos gusta tener por encima ni a Dios, ni a la patria, ni al Rey. Y mucho menos a un Parlamento. Hombre.
B
Oye. Pues muy instructivo esto. Como siempre, Nieves.
A
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Acontece que no es poco | La tomadura de pelo del papa Francisco a Carlos III
Host: Nieves Concostrina
Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Date: May 4, 2023
In this episode, Nieves Concostrina offers her characteristic, irreverent take on the interplay between monarchy and the Catholic Church. Centered around Pope Francis’s recent “gift” of supposed fragments of the True Cross to King Charles III ahead of his coronation, Concostrina explores the absurdity and symbolism of relics, the history of their veneration (or rejection), and the ongoing peculiar relationship between the British Crown and religious institutions.
On “La tomadura de pelo” of relics
“…esas astillas de madera son una tomadura de pelo. Y el Papa lo sabe y el Rey lo sabe.”
— Nieves, 03:41
On Protestant logic
“…los luteranos tenían por lo menos que. No es que fueran mejores, pero por lo menos eran más lógicos.”
— Nieves, 08:37
On relic proliferation (Calvin quote)
“…la cruz podía ser portada por un hombre. Qué desfachatez. Llenar la tierra de tal cantidad de fragmentos de madera que 300 hombres no podrían transportar.”
— Juan Calvino (citado por Nieves), 09:22
On the English Church’s odd autonomy
“…en Inglaterra, con un par. Tú dices una cosa, pues yo la otra. Ahí nace el anglicanismo.”
— Nieves, 10:51
On Anglican fatigue with Parliament
“…mis obispos y yo veríamos con buenos ojos la separación, entre otras cosas porque estamos hasta las narices de que cualquier cosa que acordemos en la Iglesia Anglicana tenga que ser ratificado por el Parlamento.”
— Rowan Williams (citado por Nieves), 13:41
Faithful to Nieves Concostrina’s trademark style, the episode is irreverent, sharp, and full of historical sarcasm. The tone ranges from playful (“se va a equivocar de cetro”) to scathing (“es una absoluta guarrería”), consistently demystifying both monarchical and ecclesiastical traditions.
In this spirited episode, Nieves Concostrina debunks the seriousness of religious and royal gestures—especially the Pope’s sending of "reliquias" to Charles III—exposing them as performative and often absurd relics of the past. With historical detail and biting wit, she illuminates how both the British and Spanish monarchies put on their shows—the former with color and entertainment, the latter with less charm and more scandal. Ultimately, the podcast invites listeners to see through the pomp and recognize the long tradition of theatricality underpinning both crown and church.