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A
La sociedad española de radiodifusión presenta ser.
B
Podcast siempre.
C
Nada, lo prometido es deuda, decíamos ayer. Hoy va a misa. Nieves, buenas tardes. Y lo de la misa, nunca mejor dicho, Ya está. Yo no tengo del todo claro si la expresión segundas partes nunca fueron buenas resulta acertada o no. Supongo que depende, como tantas otras cosas. Pero si nos atenemos solo al tamaño, a la magnitud de lo que nos ocupa, en este caso una historia o dos historias, yo creo que aquí la segunda entrega de Grandes fraudes de la Iglesia que estrenamos ayer no desmerece en absoluto. Pero bueno, confírmalo tú. Yo creo que no desmerece en absoluto. La de ayer de Constantino era buena, pero la de hoy tampoco sé qué datos.
B
La de ayer de Constantino es la base de toda la estafa de la Iglesia Católica.
C
¿Quieres creer que no tenía ni idea de lo que contamos? Bueno, no es que se haga nada especial. No tenía ni puñetera idea de la donación de Constantino.
B
Y yo voy descubriendo, cuando vas estudiando la historia de la religión y a los historiadores que lo saben, esto a mí no me viene por ciencia infusa, voy aprendiendo y me voy quedando ojiplática como todo el mundo. Yo soy atea de nacimiento, pero claro, me reconfirmo en esto. Mira, además todo esto va por lo que decía aquello que decía Goebbels. Si tú repites muchas veces una mentira.
C
Pues acabas convirtiéndola en verdad. Efectivamente.
B
Y si esa mentira ha sido trasladada al papel por escrito en una época remota cuando el 99% del personal era analfabeto, pues es fácil que el 1% restante sea el que maneje a ese 99%, el que manejará el negocio y el que habrá dejado el trabajo hecho para que en los siglos venideros esa mentira se haya convertido en verdad y ya esté rulando. Ayer contamos cómo los papas se empadronaron en Roma y se quedaron con los territorios de alrededor creando los poderosos y extensos Estados Pontificios, inventándose que el emperador Constantino les había hecho una donación de esas tierras. Y bueno, como lo pusieron en un papel que lo justificaba, ahí quedó. Y esa misma técnica utilizaron para crear en estas tierras el fraude de Santiago. Primero uno se inventó que Santiago estuvo aquí, luego otro se inventó que volvió muerto, otro flipado se inventó que encontró unos huesos. Todo esto lo pones por escrito y listo. Así creció el negocio, que engordó y aún engorda el buche de los curas. Y vació, y aún vacía los bolsillos de los ciudadanos.
C
Venga, pues vamos por el principio. ¿Quién fue el primero que puso a rodar la bola sobre Santiago?
B
Pues un señor que se llamaba Beato y que vivía en Liébana. Este es el primero que enreda. Finales del siglo VIII. Era un fraile muy erudito, monje, teólogo, un artista dibujando, iluminando libros, que se decía entonces. Lo más famoso que hizo, porque es una maravilla artística, es el comentario al Apocalipsis de San Juan, que es precioso, es muy bonito. Pero aclaremos que Beato de Liébana hizo un comentario fantasioso basándose en textos fantasiosos. Es decir, escribió un cuento sobre la base de otros cuentos. El señor Beato era muy listo. Imagínate tú, un monje que no tiene otra cosa que hacer todos los días de su vida que leer, escribir y dibujar. Claro, te vuelves muy listo. Aunque fueron más listos los que vinieron después y los que hay ahora, porque han montado un alucinante emporio financiero en Liébana, en Cantabria, en torno a la figura del señor Beato. Allí también te piden dinero a cambio de enseñarte un trozo de madera de los 587 mil que hay en el mundo, que te cuentan que fue de la supuesta cruz del supuesto crucificado. Y fue el señor Beato el que decidió por su cuenta y riesgo que el apóstol Santiago había estado predicando en Hispania 700 años antes. Se lo sacó él de la manga y debió pensar él. Y el que tenga perendenguez que me desmienta, porque las mentiras es que lo bueno que tienen nunca hay que demostrar.
C
Hombre, con esto queda claro porque el monasterio de Liébana está incluido y además subrayado como lugar importante en uno de los muchos caminos de Santiago.
B
Sí, totalmente. También te digo que el que no se inventa otra ruta del camino es porque no quiere. Tú abre una ruta pasando por Magaluf, pones unas placas con el dibujito de la concha de la vieira y tienes el negocio hecho. Porque, bueno, pues habrá unos cuantos miles de pavos que son como Vicente, que van donde va la gente. El caso es que al señor Beato de Liébana, en el año 780 y mucho se le ocurre nombrar a Santiago patrono de Hispania, porque lo dice él, pero con una intencionalidad política, territorial, económica y militar. Y ojo, que el señor Beato era independentista. Esto es muy alucinante. Lo que intentaba en aquel momento, insisto, años 780 y muchos, era erigir una iglesia asturiana y gallega, marcar distancias con Roma. Si Roma tenía al apóstol Pedro, Asturias y Galicia tendrían a Santiago. Lo que el espabilado del señor Beato pretendía era abrir otra línea de negocio en esas tierras asturianas y gallegas en esos momentos, que eran las que estaban libres de la invasión musulmana, para luego, a partir de ahí, ir ganando territorio cristiano utilizando a Santiago como el mayor abanderado. Así nació el mito de Santiago mata moros, que era el Santiago militar, y ahí nace su iconografía. Caballo y con espada. Beato de Liébana eligió a Santiago como el apóstol que estuvo predicando en Hispania hace 2000 años. Pero si hubiera elegido a Manolo, pues yo que sé, hoy tendríamos el negocio en torno a la tumba de Manolo. Pues Manolo de Compostela.
C
Entonces, el orden de los acontecimientos. Primero se fabrica la historia de Santiago predicando en Hispania, guerreando y lo que sea, y luego el hallazgo de la tumba. Y luego se inventan lo otro.
B
Claro, ese era el siguiente paso a la hoja de encontrar una tumba para convertirla en centro de peregrinación y de devoción. En Roma estaban levantando un emporio sobre la supuesta tumba del apóstol Pedro. Pues lo mismo había que hacer aquí. El señor Beato puso los cimientos del cuento. Y veinte años después salta el notición. En el año 813, un obispo encuentra los huesos de Santiago en Iria Flavia. Prueba irrebatible de que Santiago no sólo estuvo en Hispania predicando es que luego quiso volver después de muerto y volvió en una barca de piedra sin timón.
C
¿Cómo sin timón?
B
Sí, claro. Así vino Santiago a España. Una barca de piedra. Yo supongo que sería de piedra pómez. Bueno, pues vino en una barca de piedra sin timón, porque se supone que era un milagro. ¿Como llegó? ¿Salió por el Mediterráneo, atravesó el estrecho, remontó el Atlántico para que alguien enterrara sus huesos en iría a Flavia? ¿En Galicia? No, en Sanlúcar de Barrameda, No, en Motril. Tenía que ser en Galicia. Primero porque el obispo espabilado que se inventó la tumba estaba en Galicia. Y porque era allí, en el norte, desde donde se tenía que animar la fe y el culto para ir bajando y conquistando terreno a los musulmanes, no reconquistando, conquistando Sin re. Sin re. Si además le robabas negocio de peregrinos a los papas de Roma con esto de. De Santiago, pues guay. Otra de las pruebas irrefutables de que Santiago predicó en Hispania hace dos mil años es que en el año 44 la adúltera virgen María, la que se la pegó a su marido a José con un palomo, dejó puesta una lavadora en Palestina y se vino en carne mortal a Zaragoza con un pilar debajo del brazo para subirse en él y desde arriba decirle a Santiago que le hiciera una iglesita a orillas del Ebro. Este cuento se lo inventan para justificar que Santiago había estado en España, o sea, como prueba ya puedes comprobar que no tenía fisuras. Y la única prueba irrefutable es que somos gilipollas.
A
Ahora que estamos sentados. Ahora que estamos sentados vamos a contar mentiras. Vamos a contar mentiras, Tralará. Vamos a contar. Por el mar corren las liebres. Por el mar corren las liebres. Por el monte las sardinas. Tralará. Por el monte las sardinas, Tralará. Por el monte las sardinas.
C
Sigamos adelante, Nieves, no nos encallemos. A ver, lo del supuesto hallazgo de la tumba, ¿Cómo fue o cómo se ha contado?
B
Sí. Bueno, pues cómo será la cosa, Que esto ya está reflejado en los libros de historia como la invención de Teodomiro. Encima nos reconocen que fue una invención. Teodomiro era un genio del marketing, porque además decidió que no aparecieran solo los huesos del tal Santi, aparecieron también los de Teodoro y Atanasio. Estos dos pavos, según la novela bíblica, acompañaron siempre a Santi en sus predicaciones. Luego, si los huesos de Santiago aparecían también con los de Atanasio y Teodoro, pues sería más fácil colar la historia. Así fue como en el año 813, veinte años después de que el señor Beato deje por escrito que Santiago estuvo en Hispania, un supuesto ermitaño llamado Pelayo. ¿Cómo no se iba a llamar Pelayo? Bueno, pues corrió hacia el obispo Teodomiro para contarle que había visto en el cielo un resplandor que formaba un campo de estrellas, un campus stellae, un Compostela, que señalaba un lugar en el bosque. Esa luz milagrosa decía Aquí, aquí, buscad aquí. Y Teodomiro buscó y encontró. Pilló huesos de tres muertos, vete tú a saber de dónde lo sacó y vuela. Aquí tenemos a Santiago, Teodoro y Atanasio. Y ahí tienes tú a Teodomiro, el primer antropólogo físico de la historia del mundo mundial.
C
¿Has dicho año 800 y pico? Ochotrece. Estamos hablando más o menos de la misma época. Los mismos años en los que también fabricaron lo de la donación de Constantinopla que contamos ayer.
B
Claro, Los cristianos descubren que la mejor manera de propagar un bulo y darle verosimilitud es dejándolo por escrito. Hago un repaso rápido de años para que se vea cómo se urdió la estafa cristiana. Año 778. Los Papas se inventan y escriben la donación de Constantino para justificar que Roma y alrededores son de su propiedad. Año 788. El Beato de Liébana se inventa y escribe que Santiago predicó en Hispania y lo Nombra patrón. Año 813. El obispo Teodomiro se inventa y escribe que ha encontrado la tumba de Santiago. Pero todavía faltaba por redondear el negocio porque Teodomiro, gracias a su invento de la tumba, consigue que el rey asturiano Alfonso II le construya una iglesita, un templito sobre los huesos. Porque así atraerían peregrinos, así le harían competencia a Roma, animarían la fe y sacarían una pasta. La Iglesia ya sabemos que ha sufrido varias reformas y ampliaciones. Gracias. Ha crecido un poquito gracias a que en Compostela no dejaba de entrar pasta a mansalva desde que añaden otro capítulo al cuento y se inventan que el 25 de mayo del año 844. ¿Te das cuenta que seguimos en rango de años? Santi Matamoros bajó del cielo a eso, a matar moros durante la batalla de Clavijo. Y tanto los reyes como los cristianos de a pie se vieron obligados a hacer donativos a Compostela en agradecimiento a Santiago por haber bajado en un caballo blanco del cielo a matar moros. ¿Por qué había que pagar a Compostela? Pues porque lo prometió un rey y porque por algo estaba allí la tumba. Alguien tenía que cobrar en nombre de Santiago.
C
Sí, pero escucha, escucha. Una batalla de Clavijo. Tú ya has contado lo de la batalla de Clavijo. Esta batalla no existió.
B
No no existió. La batalla se creó para justificar la obligación de pagar a Compostela. Pero aquí tuvieron un pequeño fallo, que esta batalla de Clavijo no la dejaron por escrito en su momento. Y claro, alguien llegó y ¿Pero por qué leches tengo yo que estar pagando a Compostela? Y cuando aflojaron los ingresos, cuando empezaron a decir oiga, que nadie me dice que tengo que pagar, empezaron a aflojar los ingresos. Y fue entonces cuando un canónigo que se llamaba Pedro Marcio agarró papel y pluma y escribió con todo detalle en el siglo XII. Ahí es donde describe la batalla de Clavijo, que no existió. Ahí describe la promesa del rey que no hizo. Ahí escribe la obligación de pagar la aparición estelar del Matamoros, lo que había que pagar y cómo había que apagarlo, cómo había que pagarlo. Y se acabaron las dudas. Todo el mundo dio por buena la promesa de un rey que nunca hizo tras una batalla que no existió, para que la multinacional se haya hecho inmensamente rica gracias a la estafa de unos huesos y una tumba.
C
Mira, toda esta historia me ha hecho acordarme de mi padre, que tenía un amigo, un muy amigo suyo, se llamaba Matamoros. Un sueño de Tortosa muy simpático. Me he acordado del señor Matamoros a partir de la historia.
B
De ahí vienen los apellidos, las vueltas.
C
Que da la cabeza. Bueno, Nieves, a descansar, que el próximo hay que volver a la carga, ¿Vale?
B
Venga, volveremos.
C
Muchas gracias.
B
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Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (with interlocutor; likely Jesús Pozo)
Episode: “La tumba de Santiago, el segundo gran fraude de la cristiandad (y 2)”
Date: May 23, 2024
Duration: ~14 min
This episode explores what Nieves Concostrina calls the “second great fraud of Christendom”: the legend surrounding the tomb of Santiago (Saint James) in Spain. Concostrina, with her trademark acerbic wit, investigates how each layer of the myth—from the apostle supposedly preaching in Hispania to the "miraculous" discovery of his tomb and the economic exploitation that followed—was purposefully invented, written down, and maintained for centuries for political and financial gain.
Quote:
Written myths in an illiterate society are powerful; the minority controls the narrative and, by extension, the wealth.
The earliest textual source is Beato de Liébana, an erudite monk from the late 8th century.
Beato invents that Santiago evangelized in Spain for clear political, territorial, and economic reasons.
The intention: create an “independent” Asturian-Galician church, separate from Rome—with its own saint, thus competing with Rome’s economic and spiritual power.
Quote:
The persistent commercialization: even today, the region monetizes Beato’s legacy with supposed relics.
The lie served as a unifying, legitimizing force against Muslim-ruled territories and as a rallying point for Christian expansion.
By installing their own saint, local power centers could collect pilgrim money and reinforce territorial claims.
Quote:
C. asks for clarification on the chronology: myth first, relics later.
After Beato, bishop Teodomiro claims to find the tomb in Iria Flavia in 813, with a miraculous story of a glowing star (hence ‘Compostela’ from ‘campus stellae’).
Multiple companions' bones are also “discovered” for extra credibility.
Quote:
The most ridiculous legends are added retroactively: the Virgin Mary travelling to Spain “in carne mortal” to cheer up Santiago, the barca de piedra, etc.
Nieves uses ridicule and exaggeration to underline the lack of credible evidence.
Quote:
Short musical interlude: “Vamos a contar mentiras Tralará” [08:14]
The church is physically and economically built around the myth—King Alfonso II builds a church, pilgrims arrive, and money flows.
Another episode is invented: Santiago “Matamoros” supposedly descends miraculously at the (likely fabricated) Battle of Clavijo (844), providing a justification for royal donations (la “voto de Santiago”) and taxes funneled to the cathedral.
Quote:
The story is written down much later (12th century) by Pedro Marcio—solidifying a completely fictional event as legal and spiritual obligation.
Quote:
| Timestamp | Segment | |---------------|-------------------------------------------------------------------------------------| | 00:16-01:29 | Opening; framing the theme of repeated religious frauds and historical lies | | 03:07-06:02 | Origins: Beato de Liébana invents Santiago preaching in Spain; creation of the myth | | 06:12-08:14 | The supposed discovery of the tomb and miraculous embellishments | | 08:14-08:52 | Musical interlude: "Vamos a contar mentiras"—satirizing the far-fetched stories | | 08:52-12:10 | Institutionalization: Teodomiro’s ‘invention’, construction of church, and invention of "Santiago Matamoros" and the Battle of Clavijo | | 12:10-13:36 | The Battle of Clavijo is retroactively invented to justify financial flows to Compostela | | 13:45-14:02 | Closing comments, personal anecdote, sign-off |
In her signature sharp, skeptical, and humorous style, Nieves Concostrina deconstructs the legend of Santiago’s tomb, showing it as a constructed myth designed for political, economic, and spiritual manipulation. The episode delivers a condensed, witty, and biting look at how written “truths” can become the bedrock for centuries of religious authority—and profit.