
Loading summary
Nieves Concostrina
Ser podcast. En La Ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina, Cadena Ser.
Carlos
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves Concostrina
Buenas tardes, Carlas. ¿Cómo estás?
Carlos
Me he acordado mucho de ti hoy cuando he escuchado a la presidenta de la Comunidad de Madrid en el discurso oficial del 2 de mayo decir eso de que, recordando lo que ocurrió del levantamiento contra los franceses, que los españoles somos capaces de todo cuando nos unimos. Y he pensado, bueno, sobre todo de.
Nieves Concostrina
Dejar tirados a los demás.
Carlos
De fina unión, ¿No? De fina unión. Pero Bueno, hoy es 2 de mayo y como ya hace días que ventilamos efectivamente los antecedentes históricos de esa fecha, lo que nos contaron y lo que no, pues esta tarde Nieves, si no disponen lo contrario, apunta a los coñones en otra dirección. Bueno, o no tanto otra dirección, porque una de las instituciones que participó en la engañifa de ese 2 de mayo, que fue la engañifa, fue la jerarquía católica. Los que se aliaron con los nobles y los militares para que Fernando VII reinstaura el absolutismo en España. Eso es de lo que somos capaces cuando nos juntamos unos cuantos. Unos cuantos. Y vamos a hablar de la jerarquía católica y concretamente de cómo eligen a su máximo jefe.
Nieves Concostrina
Así es, lo sabemos todos. Que en el Vaticano llevan muchos siglos organizando conspiraciones y trampeándose entre ellos como para sorprenderse. Fíjate de todo lo que estuvisteis hablando el otro día en La Ventana con Vicent Lozano, tremendo autor del libro Vatican Gate, el complot ultra contra Francisco y la manipulación del próximo conclave. Llevan en esto siglos y siglos y siglos que. Que al Papa Juan Pablo I se lo cargaron los propios curas, esto es casi seguro. Y que este Papa jesuita de ahora se les coló y están viendo cómo lo quitan de en medio también. Tal y como yo lo veo, este señor Papa, a ver, desde mi punto de vista no es mejor ni peor de los que le quieren sacar de la circulación porque forma parte de la misma multinacional, del mismo negocio, de la misma farsa. Pero sí es cierto que hay, como en toda empresa, luchas entre facciones por controlar la dirección general y el Papa Francisco no gusta a la otra. La otra facción no le gusta nada. Detrás de la elección de un Papa hay mucho dinero, hay muchos intereses y hay muchísima corrupción, muchísima más de la que la gente pueda imaginar. Por eso están hostias entre ellos. A ver quién pilla cacho en el negocio. Porque de la persona que esté ahí dependen muchos millones. Así que hagan el favor, como ellos lo piden mucho. Y contra el vicio de pedir está la virtud de no dar por tantos embustes, por tantos pederastas protegidos. No muerquen.
Carlos
Qué fuerte lo del país de este domingo con el diario del jesuita en Bolivia. Qué fuerte. Esa historia ya está abierta. Una investigación, Claro.
Nieves Concostrina
Y que te piden y te piden y te piden y marca la X. Pues no marquen la X de la Iglesia en la declaración, que tienen mucho más de lo que necesitarían. Utilizan a los pobres y a los desfavorecidos en sus campañas como instrumento para la recaudación. Nada más. Vamos a dar un repaso a cómo empezó a funcionar esto de los conciliábulos de cardenales, pero muy por encima, porque es que cada cambio o reforma que se producía en el cónclave da para una historia particular. Tenemos que irnos muy atrás para saber cuándo empezaron los trapicheos para elegir Papa. El que quisiera pillar cargo tenía que negociar o comprar su elección, porque es un cargo muy rentable. Les da un poder perpetuo, casi obsceno, al convertirse en voceros de un ser inventado, que era lo que les permitía poner en boca de Dios lo que ellos mismos se inventaba.
Carlos
A ver, Nieves, ¿A cuándo nos tenemos que ir para saber cómo se elegía el cargo de papa?
Nieves Concostrina
Al siglo V. Nos vamos a ir al siglo V cuando ya se vislumbraba que el cristianismo era no el negocio del siglo, sino el negocio de los siglos venideros. Lo contamos muy rápido. En la elección del obispo de Roma antiguamente metía mano todo el mundo. Se supone que era el pueblo y el propio clero los que designaban al Papa. Siempre con el beneplácito de los nobles y en último término, con el beneplácito del emperador de turno, que era el que tenía las armas y el poder para defender los intereses cristianos. Esto tampoco era gratis por parte del emperador. El emperador daba su beneplácito, pero a cambio exigía remont. Claro, todo esto era oferta y demanda. Los nobles romanos también exigían pasta para dar apoyo a tal o a cual aspirante a Papa. El Papa no era elegido por méritos morales. Esto ya no se le escapa nadie. Al contrario, los aspirantes eran los más corruptos, los que más corrompían los que pagaban por el cargo. Mientras la Iglesia no tuviera el suficiente poder y sus propios ejércitos, necesitaba la protección y el apoyo del poder civil. Pero cuando ya tuvo territorios y siervos y dinero y armas, ya estuvo en disposición de someter al poder civil. Ahí es cuando llega el Papa Nicolás II. ¿Estamos en el año 1059 y dice él, mediante el decreto In nomine Domini, que no hace falta traducir, porque los que vamos todos los domingos a misa lo entendemos a la primera, y que dice? Se acabó, que aquí meta mano todo el mundo para elegir al Papa. Al Papa lo vamos a elegir entre nosotros, un selecto grupo del clero romano, que somos los únicos autorizados porque, y aquí viene su siguiente invento, somos los continuadores de los apóstoles.
Carlos
Pero a partir de ese momento. ¿Eso significa que la corrupción se relajó o no, o fue al revés?
Nieves Concostrina
No, eso fue peor. En el Vaticano impera la ley de Murphy. Todo lo que es susceptible de empeorar, empeora. El cargo de Papa se ha estado comprando sin pudor. En el Renacimiento eso ya fue un escándalo, eso ya era una cosa desmedida. Los cardenales se dejaban sobornar por tal o cual familia noble para colocar a sus miembros en el papado, porque era un negociazo. Los papas tenían apellidos de grandes familias. Eran los Borgia, eran los de la Rovere, eran los Medici. Claro, los Medici colocaron a cuatro Papas. Nadie creerá que fueron elegidos con una votación limpia. Simplemente eran los que mejor repartían sobornos entre los cardenales para que votaran a tal o a cual colega. Un siglo después de aquella decisión del Papa Nicolás II, se tomaron nuevas decisiones para ir metiendo en cintura el consejo de administración de los cardenales. Una de ellas, una de esas medidas, ha perdurado hasta hoy. El Papa elegido lo era si obtenía los dos tercios de los votos. Eso aún se mantiene. Pero ocurrió que a veces no había forma de alcanzar esos dos tercios. Los intereses eran tales que las discusiones eran eternas. No había acuerdo, no había forma de avanzar. Hasta el siglo XIII, los cardenales no se encerraban para tomar decisiones. Los cardenales entraban y salían, se reunían, lo dejaban. Ahora se iba cada uno a su pueblo, volvían a reunirse, con mucho relajo todo. Pero llegó un momento en que empezaron a relajarse de más y hubo que encerrarlos para que se decidieran. I just want to see my friends I want to walk the streets again.
Carlos
But I gotta be patient Let's enjoy this confination I just wanna feel your love Cause Instagram is not enough for me. O sea que de ahí viene lo del cónclave, lo de encerraros bajo llave.
Nieves Concostrina
Claro, ahí es la palabra confinados. Efectivamente. En latín cum clave, conclave. De ahí viene. Pero cuando se decidió regularlo para que ya siempre se hiciera así, encerrar bajo llave a los cardenales, fue a partir de la elección que se celebró en Viterbox en 1268, hasta ahora el cónclave más largo de la historia. Aquello fue más largo que un día sin pan. A partir de ahí empezaron a encerrarlos cuando veían que se alargaban mucho, que se ponían de morro, porque es que se enfadaban porque no llegaban a un acuerdo, abandonaban la ciudad sin solucionar la sede vacante y no volvían hasta meses después. Y es que del cargo papal dependían muchas cosas, era un cargo político y económico. Y como la elección de Viterbo se alargaba tanto, empezaron 20 cardenales y terminaron 17, porque se murieron tres por el camino. Lo largo que fue aquello. Alberto de Montebono, que era el mandamás de la zona, los encerró bajo llave en el Palacio Papal, que aún existe, es uno de los. El sitio que se visita actualmente en Biterbo es el Palacio Papal. Bueno, pues Alberto de Montebono los encerró bajo llave en el Palacio Papal. Cuando llevaban un año discutiendo sin decidirse, les pasaba comida por un agujero del techo. De aquí no salís hasta que decidáis algo. A los dos años y diez meses, por fin habemos papa. Dos años y diez mese habemos papaya. Y Gregorio X, el papagoyo, que es el que salió elegido de ese cónclave de Viterbo, dijo mira, una y no más. Santo Tomás, yo arreglo esto porque no podemos seguir así. Y en el segundo Congreso de Lyon promulgó una constitución que regulaba la reclusión en cónclave y estableció hasta la dieta, lo que tenían que comer los electores con progresiva austeridad. Es decir, si después de tres días de encierro no había Papa, se restringía la comida a una sola racionalidad.
Carlos
Así no falla la cosa.
Nieves Concostrina
Y si continuaban sin elegir, se los mantenía a pan y agua y deja tú a un cura sin comer. Se empezaron a elegir Papa toda leche.
Carlos
Oye, pero el Papa no se elige. Y va en serio la pregunta ¿No se elige por inspiración del Espíritu Santo?
Nieves Concostrina
No, esa pregunta no es en serio. No puede ser en serio. Eso fue un poquito más adelante. El Espíritu Santo llegó más adelante. El Pálomo sólo viene cuando se le ordena. A partir del cónclave de Viterbo, a lo largo de los siglos se fueron añadiendo prohibiciones y vetos porque había que ir regulando las trampas que hacían los cardenales. La vaina de que el papado es un cargo espiritual se la comen los ilusos, los fanes de la multinacional, pero no quien conozca mínimamente la historia del papado. Hubo que poner normas como que estaba prohibido votarse a sí mismo.
Carlos
Antes se podía hacer eso entonces, pero.
Nieves Concostrina
No te imaginas lo que se imaginas lo que se hacía. No valía tampoco convencer a otros para que votaran a tal o cual cardenal, no valía chafardear entre ellos. Y entonces, en una de estas revisiones de las normas, en 1562 se estableció como sistema de elección la inspiración, el Palomo. Aquí es cuando dijeron va a ser el Espíritu Santo el que nos inspire. Y ahí siguen intentando hacer creer que los cardenales votan porque les inspira un espíritu que baja y les dice vota a este, vota al otro, y si sale este os lo cargáis. El argumento es tan estúpido que si de verdad fuera el Palomo el que les inspira, el Palomo inspiraría el mismo nombre a todos y habría unanimidad en la primera vuelta, o es que el Palomo es un liante y a cada uno le da un nombre según tenga el día. Y siguieron corriendo los siglos y siguieron sumándose normas técnicas que tienen que ver con el número de votos, con el escrutinio, con los candidatos que pueden o no pueden acceder. Pero bueno, ya no nos detenemos en esta parte técnica porque además es aburrida y solo demuestra lo ya dicho, que el Espíritu Santo no inspira un mojón.
Carlos
Oye, y por ir terminando ya, el conclave tal y como lo conocemos ahora, con las normas y los protocolos actuales, ¿Desde Cuándo se celebra? 1940 y reciente.
Nieves Concostrina
Claro, por eso te digo que fueron reuniendo todas las normas y lo hace Pío X, es el que reúne todo lo que se había venido dictando, el que unifica todo y sanciona. Sanciona todas las normas en una constitución que se llama Vacante Sede Apostólica. Pero por ejemplo, para elegir a este pollo hubo siete votaciones para elegir a Pío X, o sea que el palomo inspiraba mal, muy mal. Decía Vargas Llosa, no voten mal. Bueno, pues el palomo inspira mal. Este Papa fue el que condenó severamente los tratos simoníacos entre los cardenales. Insisto, estamos en 1904 y esos tratos simoníacos era lo habitual desde que empezaron las elecciones papales. La simonía, para quien no lo sepa, es la compraventa de voluntades espirituales, tanto para conseguir cargos eclesiásticos como para pagar que te libren de ayunar como hacía el hipócrita de Carlos V, te pagaba para que le dejaran comer en Semana Santa el viernes Santo. Tampoco se puede pagar por el trapicheo de reliquias, no se pueden vender oraciones, no se puede excomulgar a alguien a cambio de dinero. Todo eso es simonía, corrupción y todo eso que condenan sobre el papel es lo que practican a diario desde hace 1500 años tanto el párroco más rural como el cardenal mejor situado en la curia vaticana. La simonía lo compran y lo venden TODO BAJO LA TRAMPA DEL DONATIVO. Hasta las oraciones que le dedican a un difunto tienen un precio. ¿Y luego que? ¿Por qué está considerada una multinacional? Pues por todo esto. Así que por tantos trapicheos no marquen la X de la Iglesia.
Carlos
Hasta mañana Nieves. Un beso Carlos, Adiós.
Nieves Concostrina
Suscríbete. Acontece que no es poco. Todos los episodios y contenidos adicionales en la App de Cadena Ser y en nuestros canales de Apple Podcast, Spotify, Ivoox, Google Podcast y YouTube. Escúchanos en directo en la SER de lunes a jueves a las 7 de la tarde. Cadena SER, la radio.
Podcast: Todo Concostrina
Episodio: Acontece que no es poco | Los cónclaves y la corrupción en la multinacional vaticana
Fecha: 2 de mayo de 2023
Host: Nieves Concostrina (con Carlos)
En este episodio, Nieves Concostrina y Carlos exploran la historia de los cónclaves papales y la corrupción inherente a la elección del Papa en el Vaticano. Con su característico tono irónico y crítico, Concostrina desmonta la imagen idealizada del proceso, proporcionándole un contexto histórico que revela tramas de poder, intereses económicos y manipulación que han caracterizado a la institución durante siglos.
“Que al Papa Juan Pablo I se lo cargaron los propios curas, esto es casi seguro.”
(Nieves Concostrina, 01:41)
“El Papa no era elegido por méritos morales. (...) los aspirantes eran los más corruptos, los que más corrompían, los que pagaban por el cargo.”
(Nieves Concostrina, 05:03)
“En la elección de Viterbo (...) les pasaba comida por un agujero del techo. De aquí no salís hasta que decidáis algo.”
(Nieves Concostrina, 08:37)
“El argumento es tan estúpido que si de verdad fuera el Palomo el que les inspira, el Palomo inspiraría el mismo nombre a todos y habría unanimidad en la primera vuelta.”
(Nieves Concostrina, 11:29)
“La simonía lo compran y lo venden TODO BAJO LA TRAMPA DEL DONATIVO. Hasta las oraciones que le dedican a un difunto tienen un precio.”
(Nieves Concostrina, 13:47)
Este episodio da un repaso mordaz a los mecanismos de elección en el Vaticano, poniendo de manifiesto el trasfondo de dinero, poder y corrupción que, según Concostrina, siempre han predominado. La host defiende con datos históricos que el proceso ha estado marcado, más que por inspiración divina, por intereses mundanos y toda clase de trampas. Con su habitual sarcasmo y rigor, invita a la audiencia a cuestionar los relatos oficiales y a no dejarse engañar por la retórica espiritual.