
Loading summary
A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser Podcast siempre.
B
Hola Nieves, buenas tardes.
A
Hola, Buenas tardes, Carla.
B
¿Qué tal? ¿Has descansado? ¿Estás bien? ¿Estás en forma ya?
A
Estoy estupenda.
B
Muy bien, muy bien. Bueno, hoy abrimos semana. Vamos a abrir semana con esa. Con esa mezcla que tanto nos gusta entre la fe y la razón. Bueno, en realidad no es una mezcla, o no debería serlo, porque la religión va por un lado y la ciencia por otro. Pero ya nos entendemos porque es que la historia de hoy tiene de todo eso. Y además, que eso es lo más destacado, la necesidad de aclarar algo. Y creo, Nieves, que es algo importante lo que debemos aclarar.
A
Para mí muy importante, porque como también estuve engañada con esto, pero hoy vamos a derribar un bulo, otro más de la ultraderecha. Qué raro. Tampoco sé si exactamente un bulo o una manipulación muy bien armada porque nos han tenido a todos tragándonos la mentira. Es esa que dice que fue el franquismo el que creó el principal centro de investigación español, el CSIC, el Centro Superior de Investigaciones Científicas. Pues ya. Pero claro, si los golpistas no hubieran cerrado el que había y que llevaba funcionando extraordinariamente bien muchísimos años, no tendrían que haber abierto otro. Esto es como cuando los tramposos te dicen que Alfonso XIII fue tan progre que autorizó en 1910 que las mujeres españolas accedieran a la universidad en iguales condiciones que los hombres. Qué bueno Alfonso XIII, qué majo y qué fullero el Borbón este. Lo que no te dicen es que si su padre, Alfonso XII, no hubiera prohibido el acceso de las mujeres españolas a la universidad en 1882, que fue cuando lo hizo, Alfonso XIII no tendría que haberlo vuelto a autorizar.
B
Pues no.
A
Lo mismo pasa con el Centro Superior de Investigaciones Científicas que fundó el franquismo y que tanto cacarea la ultraderecha que si el 19 de mayo de 1938 no se hubieran cargado mediante decreto la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, pues no tendrían que haber fundado el CSIC. Es un centro, además, que nació con espíritu católico, así lo ponía. No puede haber nada peor ni menos científico que el catolicismo.
C
Come up to meet you, tell you I'm sorry, you don't know how lovely you are. I had to find you, Tell you I need you, tell you I set you up.
B
He de confesarte que yo no tenía ni la más remota idea de esta ¿Cómo era? Junta para la Ampliación de Estudios e investigaciones científicas. ¿Esto desde cuándo funcionaba?
A
Desde 1907. Es que llevaba 30 años funcionando la Junta. Esta Junta, la JAE, se creó según los principios de la Institución Libre de Enseñanza, o sea, que con eso está dicho todo. Y así se explica por qué se la carga la ultraderecha. Porque era un centro científico, era, por supuesto, de enseñanza en libertad, que buscaba una vía hacia el progreso a través de la reforma de la ciencia, la educación y la cultura. Porque es que España era un país inculto, era un país poco alfabetizado, estaba encorsetado por el catetismo que impone la religión. La JAE la llegó a presidir Santiago Ramón y Cajal y allí se formaron los mejores científicos e intelectuales de la época, gente escultura, como Severo Ochoa, como la humanista María de Maeztu. Y este organismo científico trajo a personalidades como Maria Curie o Albert Einstein. Estos científicos visitaban España. Gracias a esto era la institución española que más contribuyó al desarrollo y a la difusión de la ciencia en España. Este organismo puso en marcha programas científicos y culturales, construyó centros de investigación y laboratorios, creó programas de intercambio para profesores, para investigadores, para alumnos. Antes de que exist los Erasmus, existía esto ya. Becas para estudiar y asistir a congresos en el extranjero. Eso también intentaba ser la España de principios del siglo XX y hasta 1936, que fue cuando la ultraderecha impuso un frenazo social y cultural. La cultura nunca le interesa la ultraderecha, salvo para censurarla y para manosearla.
B
Bueno, y tiene mucho miedo al progreso científico, eso, vamos. Bueno, si no los franquistas no se entiende, porque podían haber esperado a cerrar este organismo, la JAE, cuando ganaran la guerra y se impulsara la dictadura. Y ni a eso esperaron.
A
Lo hicieron en el 38, lo disolvieron en el 38. Esa por lo primero que van contra la cultura y contra la ciencia. Aquí había muchas ultraderechas. Estaba la militar, que estaba matando los patriotas militares españoles, matando los a tiros. Y luego estaba la ultraderecha intelectual, que no estaba fusilando, pero estaba aplaudiendo los asesinatos y ya andaba pergeñando cómo apropiarse de la cultura y la ciencia. Y estas cosas las saben hacer rapidito, las saben hacer muy bien. Por eso en noviembre de 1939. Fíjate, estaba España patas arriba, destrozada por la guerra, con la población hundida en la miseria y muerta de hambre. En esas circunstancias se creó el Consejo Superior de Investigaciones. Perdón, el Centro Superior de Consejo. Centro.
B
Consejo. Consejo.
A
ConseJO SUPERIOR DE Investigación Científicas, porque ya se habían ocupado de cerrar en el 38 el ajae. Y se pone en manos. El Consejo se pone en manos de un mangarran, José Ibáñez Martín, que en su discurso inaugural queremos una ciencia católica. Liquidamos, por tanto, todas las herejías científicas que secaron y agostaron los cauces de nuestra genialidad nacional y nos sumieron en la atonía y la decadencia. Nuestra ciencia quiere ser, ante todo, católica. Cierro comillas. Yo no sé si se pueden decir más gilipolleces juntas. Inaugurando un centro científico. Pues este impresentable, este mangarrán de Teruel. Ya siento Truroleses, pero este tipo tiene calle en el peor sitio donde la podría tener. Y tiene un montón de colegios con su nombre.
B
Además, ¿Dónde tiene la calle este hombre? Bueno, y por cierto, ¿Qué tienen que ver los colegios con el primer presidente del CSIC?
A
Pues que este, este pollino era un adulador baboso y casi rogó. Rogó. Existen cartas que le dieran más cargos. Y el dictador lo nombró ministro de Educación. La calle en Madrid se llama Ministro Ibáñez Martín y está en el distrito universitario. Es la calle cerca de Moncloa. Es la calle del pabellón de gobierno de la Universidad Complutense de Madrid. No damos más vergüenza porque no podemos. Calle Ministro Ibáñez Martín se llama. Hay muchos colegios en España que llevan su nombre. En Lorca, en Murcia, en Ferrol, en Jumilla. Yo no sé. Es que en este país nadie sabe quién fue quién. Como para arrojar esos nombres al retrete y tirar de la cadena ya directamente. En palabras del gran historiador Julián Casanova, Ibáñez Martín y su grupo de ultra. Abro comillas. Ibáñez Martín y su grupo de ultracatólicos echaron de sus puestos y sancionaron a miles de maestros y convirtieron a las escuelas españolas en un botín de guerra repartido entre familias católicas, falangistas y excombatientes. Cierro comillas. Este Ibáñez Martín, este Satanás lo tenga en su caldero y en su gloria. Defendía que la Iglesia era la que tenía que aprobar al personal docente.
B
Ya estamos.
A
Sí, sí. Y la que tenía es lo que está haciendo ahora en muchos sitios. Y la que tenía que vigilar que la enseñanza se ajustara a la pureza de la doctrina. Así que ya me dirás cómo no vamos a llevar el retraso educativo que llevamos en este país. Si es la retrógrada religión católica la que manejan los colegios concertados. Y encima los mantenemos. Es extravagante que la educación, la ciencia y la investigación quedaran en manos de este funesto personaje.
C
Qué asco que me das. Asco, qué asco que me das. Grima, qué grima que me das. Grima, qué grima que me das.
B
Oye, ya por saberlo todo, ¿Qué fue lo primero que hizo Ibáñez Martín al frente del CSIC? Algo, no sé. Destacable. Algo haría, claro.
A
Destacable para mal. Muy destacable. Pues mira, lo primero que hizo fue robarle un cráneo a León. A León lo suelto así a bocajarro. Bueno, a ver, un trozo de hueso supuestamente de un cráneo. Y me explico. Entre lo primero que se hizo cuando la ultraderecha franquista creó el CSIC es construir una iglesia que se entregó a esa peligrosa organización llamada Opus Dei, que todavía la tiene en sus manos. Es la Iglesia del Espíritu Santo. Esa iglesia, que ahí está al lado del CSIC, se construyó sobre el auditorio de la Residencia de Estudiantes, en el mismo sitio donde Federico García Lorca tocaba el piano. Pues encima pusieron una iglesia del Opus. Y según orden publicada en el BOE del 8 de marzo de 1940, firmada por el fanático Ibáñez Martín, en esa orden se decía que el Consejo Superior tendrá por patrono espiritual de todas sus empresas al glorioso San Isidoro, arzobispo de Sevilla, que representa en nuestra historia el primer momento imperial de la cultura española. Y ahora viene la extravagancia. Ya sabemos todos que la secta católica tiene por norma trapichear con huesos de muertos para ponerlos debajo de sus altares. Y para la inauguración de esta sede del Opus en el CSIC buscaron los huesos más oportunos, dado que habían declarado patrón espiritual al tal Isidoro de Sevilla.
C
¿Te puedes imaginar el asco, El casco que me das? Asco, qué asco que me das.
B
Oye, entonces el trozo de cráneo que robaron los Elcesic a León era del de Isidoro o nos.
A
Bueno, el que dicen ellos que es de San Isidoro, ese hueso es mentira. Y vete a saber si es de un occipital o de una clavícula. Y el dueño se llamaría Mariano, Fulgencio o Mohamed. Podría, porque lo mismo están venerando un trozo de hueso de un maometano en una iglesia del Opus. Y yo me parto porque es que el periplo de los huesos de San Isidoro es una payasada de principio a fin. Pero el caso es que desde Madrid se pidió al obispado de León, aunque esa petición era en realidad una orden, que cedieran el cráneo de Isidoro para honrar al organismo científico recién creado. No es que fuera un robo, porque claro, lo tuvieron que entregar, pero no podían negarse. Estamos hablando de la dictadura. Desde entonces, desde aquel 1940, la cocorota que dicen que es de Isidoro está en una iglesia de un organismo científico que maneja el Opus. Esto es una bufonada clarísima. Y ahora resulta que el Cabildo de la Real Colegiata de San Isidoro de León lleva reclamando desde 2009 al Consejo Superior de Investigaciones Científicas que les devuelvan el cráneo de Isidoro. A veces da un poquito de rabia también, porque pararte a explicar esto es como darle carta de naturaleza. Pero yo creo que es necesario contarlo en su contexto para que se conozca la estupidez. Primero porque ese cráneo es mentira, es de un anónimo, como el 99% de los huesos que veneran los del club. Y segundo porque es una guarrería católica estar con trozos de muertos para arriba y para abajo.
B
Hombre, oye, ¿Y el CSIC no ha querido devolver el trozo de cráneo? Sea de quien sea, da igual, pero no ha querido devolverlo.
A
Es que CSIC pasan de las peticiones de León porque eso es un organismo científico y no están para atender tonterías supersticiosas de esta gente, ni mucho menos para ni siquiera dar respuesta a algo tan alejado de la ciencia como la religión. CSIC no hace ni caso. Y en su momento, en 2009, cuando hicieron la primera reclamación, el propio Rouco Varela, cuando todavía era de la alta jerarquía eclesiástica, antes de irse a vivir a su todo el mundo se ha olvidado de su ático de 370 metros cuadrados con dos sirvientas y de millón y pico de euros. Pues este señor dijo que no, que el hueso no se movía de donde estaba. Y ahí siguen los del Cabildo de León reclamando que le devuelvan un hueso que en realidad es un Kraude fabricado hace mil años. Es un poco simpático, pero podríamos contar un día de estos cómo se armó esta farsa. Puede que todavía haya gente que se para a pensar y deje de venerar huesos de muertos. En concreto, el supuesto hueso del supuesto cráneo del supuesto Isidoro.
B
Pues sí, señor, a pesar de todo, el mundo es maravilloso, o puede serlo, o puede serlo. Mañana más, Nieves. Un beso. Adiós.
A
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
C
What I do know what it was to and if this one could be with you for the wonderful world this would be. Now I don't claim to be an a student but I'm trying to be for maybe by being an a student. Baby, I can win your love for me. Don't know much about history, don't know much biology, don't know much about a science book, don't know much about the French I took, but I do know that I love you and I know that if you love me too for the one of the world this would be La cha cha. It's your le. Yeah, But I do know that I love you and I know that if you love me too what a wonderful world is for me.
Host: Nieves Concostrina (with Carla, co-host)
Date: May 20, 2024
Podcast: SER Podcast | 'Acontece que no es poco'
This episode delves into the manipulation of Spanish scientific history by the Franco regime, specifically debunking the widespread myth that Francoism created Spain's preeminent scientific institution, the CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Nieves Concostrina, with her characteristic critical wit, exposes how the Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE)—an internationally recognized and progressive research body—was forcibly closed by the Francoist coup, only to be replaced by the CSIC, an institution conceived with an explicitly Catholic and reactionary spirit.
“Es esa que dice que fue el franquismo el que creó el principal centro de investigación español, el CSIC... si los golpistas no hubieran cerrado el que había… no tendrían que haber abierto otro.” (00:44–01:09)
“Es como cuando los tramposos te dicen que Alfonso XIII fue tan progre… Lo que no te dicen es que si su padre… no hubiera prohibido el acceso…” (01:14–01:39)
“La JAE la llegó a presidir Santiago Ramón y Cajal y allí se formaron los mejores científicos e intelectuales de la época...” (03:41–03:59)
“La cultura nunca le interesa la ultraderecha, salvo para censurarla y para manosearla.” (04:37–04:44)
"Queremos una ciencia católica. Liquidamos, por tanto, todas las herejías científicas..." (06:11–06:24)
“No sé si se pueden decir más gilipolleces juntas.” (06:27)
"Ibáñez Martín y su grupo de ultracatólicos echaron de sus puestos y sancionaron a miles de maestros..." (07:26–07:41)
“Lo primero que hizo fue robarle un cráneo a León... una guarrería católica estar con trozos de muertos para arriba y para bajo.” (09:06–12:03)
“CSIC pasan de las peticiones de León porque eso es un organismo científico y no están para atender tonterías supersticiosas de esta gente...” (12:23)
“Puede que todavía haya gente que se para a pensar y deja de venerar huesos de muertos.” (13:39)
On Francoist manipulation:
“…si los golpistas no hubieran cerrado el que había… no tendrían que haber abierto otro.”
(Nieves, 00:46)
On Ibáñez Martín’s inauguration:
“Queremos una ciencia católica… Liquidamos… todas las herejías científicas…”
(Ibáñez Martín, inaugural speech, 06:11)
On Catholic influence in education:
“Así que ya me dirás cómo no vamos a llevar el retraso educativo que llevamos en este país. Si es la retrógrada religión católica la que manejan los colegios concertados…”
(Nieves, 07:59)
On relics as superstition:
“Lo mismo están venerando un trozo de hueso de un maometano en una iglesia del Opus.”
(Nieves, 10:58)
Nieves Concostrina maintains her signature tone: direct, irreverent, iconoclastic, and densely informative, using biting humor and cultural references to challenge dominant narratives about Spanish history. Her critiques are unflinching, but packed with cited sources and vivid anecdotes.
This episode deconstructs how Francoist Spain rewrote the country’s scientific history, dismantling a world-class progressive research center to create one built on rigid Catholic dogma. Through vivid historical context and sharp comedic commentary, Nieves exposes the mechanisms and lingering legacies of this cultural rupture—both in stone, and in bone.