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A
A muchos muertos les han pasado cosas que vosotros no creeríais. Algunos incluso han llegado más allá de Orión. Te lo contamos en El Nuevo Polvo Eres, el podcast exclusivo de Podimo en el que comprobarás que algunas muertes enseñan mucho de la vida. En la descripción del episodio tienes un enlace para disfrutar de una oferta especial en exclusiva. Ser podcast. Estás escuchando Acontece, que no es poco. Y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
B
Hola nieves, ¿Qué tal?
A
¿Qué tal, Carla? Buenas tardes.
B
Tenemos que tararear juntos un día. ¿Qué tal estás?
A
Bien, muy bien, muy bien.
B
Con fuerza para arrancar la semana.
A
Sí, contenta de encontrarte otra vez.
B
Pues mira, yo también. Yo creo que han pasado ya los días suficientes para hacer la digestión. A ver, me explico. La verdad es que ha sido muy grande el despliegue, pero tampoco ha alcanzado las dimensiones de casos precedentes, creo yo. Sea como sea, ya tenemos enterrado a otro Papa. Y como las exequias por Benedicto XVI han tenido muchos detalles y han generado muchos comentarios, ¿Qué tal si rebuscamos en otros ejemplos de la historia? Porque esto de los Papas, el Vaticano, la ceremonia, el dominio de la imagen, el dominio del relato. Todo eso da mucho de sí. Así que Nieves, tú dirás ¿Por dónde empezamos? A ver.
A
Pues vamos a empezar por el principio, como siempre. Aunque más que el principio es el final. Porque como esto va de los Papas que se van muriendo y además lo que pasa es que además está el tema muy, muy, muy divertido en el Vaticano. Están a navajazos ahí con todo lo del libro del arzobispo y toda la lucha de poder que tienen ahí. Bueno, pues como ya tenemos al ex Papa enterrado, en breve se va a jubilar otro. Están presionando además para que lo haga cuanto antes.
B
Eso parece, ¿No?
A
Sí, sí, sí. Vamos a ver, ahora que se ha muerto Ratzinger, los que han quedado aquí ya van a muerte a por él. Estos son los trumpistas del Vaticano. Estos van a saltar cualquier San Pedro. Pero bueno, la cuestión es que tenemos a uno que también se va a convertir en ex Papa más pronto que tarde. Inmediatamente van a tener que elegir a un tercer Papa ejerciente. Y a lo que vamos es que esto no está bien. Es que esto no puede hacerse. Costumbre, están tentando un poquito la suerte y va a llegar el momento en que el Papa reinante se va a morir antes que el Papa jubilado, o que habrá dos Papas jubilados a la vez, como ha estado a puntísimo de ocurrir. Y todo esto es consecuencia de que las cosas no se está haciendo como Dios manda. Y esto lo digo como hay que decirlo, como Dios manda. No se está siguiendo la hoja de ruta. Si tú mismo te has montado la película de que el Papa sale elegido por inspiración del Espíritu Santo, pues lo menos que debes hacer es seguir tu propio guión y no ir improvisando ahí en escena, porque esto desconcierta, desconcierta a los espectadores y altera la función. Esto es, tú lo has visto, como la función que siempre sale mal.
B
Qué buena es, por cierto. Muy divertido.
A
Bueno, pues además hay cargos en el organigrama que deben hacer cosas que no han podido hacer debido a que los Papas ya no se mueren como Dios manda, ni mucho menos. Cuando Dios manda no pasa nada tampoco, porque no hay consecuencias póstumas, pero en ellos no está bonito. La norma es que un Papa se tiene que morir en el ejercicio del cargo, bien sea por enfermedad o asesinado, da igual, pero en el cargo lo contrario es señalar al Espíritu Santo de haber inspirado malamente la decisión del cónclave. Y a eso vamos hoy, a las alteraciones del guión y a recordar la neces de que un Papa se muera como Dios manda para no alterar el protocolo.
B
Oye, Nieves, ¿Hace cuánto hace casi 20 años que se celebró el funeral de un Papa En el cargo ha pasado mucho tiempo? ¿Pero cambia mucho el protocolo de enterrar a un Papa o a un ex Papa?
A
No ha cambiado mucho en lo que hemos visto. Lo que pasa es que el conjunto pierde mucho porque falta un acto fundamental.
B
Es que falta el conclave, la elección del nuevo.
A
Claro, claro. Es que es eso. El show es todo. Cuando se muere un Papa, el funeral y el entierro van seguidos del cónclave y se monta la de Dios en Roma, el turismo desbordado, hay cientos de cardenales venga corriendo a ver si me eligen a mí. Miles de obispos preparándose también con medios de todo el mundo para retransmitir el show business. Aquí lo extravagante es que haya un cónclave sin un funeral previo o un funeral sin cónclave posterior. Cada Papa deja por escrito cómo tienen que ser sus funerales o sea que lo dejan medido. A no ser que pase como con Juan Pablo I, que lo quitaron de en medio en un mes y el Señor no tuvo tiempo. El Señor, me refiero al Señor Juan Pablo I. Este Señor no tuvo tIempo de dejar instrucciones porque no tenía previsto morirse tan joven, tan sano y tan pronto. Y por eso hubo que utilizar con él, con Juan Pablo I, el mismo protocolo que se usó con Pablo VI. El funeral y entierro de Juan Pablo II se fue de órdago, porque él lo organizó para que fuera de órdago. Él lo quería así. Humildad cero, cero patatero. Sobriedad menos todavía. Fue a lo grande, absolutamente a lo grande. Juan Pablo II, además se fue muriendo en directo, que eso es lo que tiene acojonado al actual ir muriéndose poco a poco delante de las cámaras. Pero yo que sé, hijo mío, es que eso va en el sueldo. Juan Pablo II aguantó el tirón, cumplió con la norma vaticana. Te mueres en el cargo. Como decían antiguamente en Roma, un Papa no está enfermo hasta el día después de su muerte. Eso para decir que de la salud del Papa no se habla. Tú estás ahí porque es donde tienes que estar. Lo ha decidido Dios así. Pero claro, es que eso era imposible. El que no hubiera cámaras y no morirte en directo en el año 2005 con tropecientas televisiones encima. Y que es que se retransmitieron las últimas 48 horas de agonía de Juan Pablo II. Él dejó instrucciones detalladas para sus funerales desde nueve años antes, desde 1996, cuando promulgó la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis. Y ahí dejó claros los pasos, clarísimos los pasos a seguir durante la sede vacante. Pero no dejó ni un cabo suelto.
B
Ni un cabo suelto. ¿Qué significa, Nieves? Quiero decir qué instrucciones yo exactamente.
A
Es que fue todo, todo, absolutamente todo. ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo? Su entierro debía producirse entre el cuarto y el sexto día después de su muerte. Las músicas tenían que ser tal y cual y tenían que sonar Tal día esta, tal día esta otra. Al entrar en un sitio el féretro que sonara esto, al entrar a otro que sonara lo otro. El entierro que tenía que ser en las grutas vaticanas, en la misma sepultura, en tierra que ocupó Juan XXIII. Nada de encerrarlo en un sarcófago elevado sobre el suelo, que fue el caso de Juan Pablo I. Y hubo algo. Además hubo algo que obsesionó Juan Pablo II y lo dejó especificado en el artículo 30 del capítulo quinto de esa constitución Apostólica sobre sus exequias. Me la sé muy bien porque la tuve que comprar en el Vaticano. Yo creo que lo único que he pagado voluntariamente a la Iglesia el libro que tuve que comprarlo y leo lo que ponía ese artículo. A nadie le está permitido tomar con ningún medio imágenes del Sumo Pontífice enfermo en la cama o difunto. Si alguien después de la muerte del Papa quiere hacer fotografías para documentación, solo documentación, deberá pedirlo al Cardenal Camarlengo. Es evidente que el Vaticano interpretó que el Papa sólo se refería a fotografiarle muerto en la cama y que la prohibición no afectaba ni a la capilla ardiente ni a su periplo por la Plaza de San Pedro. Porque vamos, ya lo vimos todo. No ha habido un Papa muerto más fotografiado que Juan Pablo. Él quiso protegerse para que no ocurriera como con la muerte de Pío XII, el papa nazi en 1958. Porque es que el médico del papa de Pío XII trapicheó con fotos y se publicaron en Parismach. Esta historia del médico de Pío XII es tan estrafalaria como divertida, porque los funerales de aquel Papa fueron una fantasía de la cantidad de cosas que pudieron pasar. Y todos los Papas que después han sido solo tenían una cosa clara que a mí no me ha hagan como le hicieron a como Pío XII, nada. Porque este hombre, Pío XII, marcó un antes y un después. Fueron unos funerales entre lo cómico y lo asqueroso. Pero con esto no nos podemos entretener. Lo que también ordenó Juan Pablo II fue que se actualizara el libro de los funerales utilizado en 1978 con Pablo VI y con Juan Pablo I para adecuar algunos rituales, porque esto también fue muy cómico.
B
A ver, Nieves, A ver, mentito. ¿Que pueden tener de cómicos los rituales de un funeral papal?
A
Lo cómico fue que cuando se murió Juan Pablo II hubo mucha prensa que se remitió a los. A ver, es que ahora tenemos mucho acceso a la información, antes no había tanto. Y hay mucha prensa que se remitió a los rituales antiguos. Prensa de la que se dice muy seria, Por ejemplo, es que llegó a publicarse, y estábamos en 2005, que para confirmar la muerte de Juan Pablo II, el cardenal Camarlengo golpeó tres veces en la frente del Papa con el tradicional martillo de plata. Hacía casi 130 años que la muerte de un Papa no se confirmaba arreándole tres martillazos. Estamos ya en el siglo XXI. La última vez que se usó el martillo fue con pío Nono en 1878. El camarlengo que tuvo que certificar la muerte del siguiente Papa, que fue León XIII, ese ya se negó en 1903 a usar el martillo por considerarlo ya entonces un instrumento innecesario. Hombre, con los siguientes cuatro papas tampoco se utilizó. Y luego llegó al trono pontificio Juan XXIII, que a ver, esto lo vamos a abolir porque es una chorrada. El camarlengo. El camarlengo, por cierto, es un cardenal, es el boss del Vaticano. Cuando un Papa casca ahí, es el que maneja. Y los camarlengos hace 22 años que han visto alteradas sus funciones laborales. También el camarlengo es el que certifica la defunción del Papa a su manera, al margen de la ciencia. La ciencia lo hace de su manera. El camarlengo, a la suya, es el que arreaba, por ejemplo, antes los tres martillazos, agarraba el martillo. Si el Papa no se acordaba del padre del camarlengo, pues nada, fijo que estaba muerto. Y también es el que, y esto no ha cambiado, se acerca a la oreja del Papa y le llama tres veces por su nombre de pila, con un intervalo de 3 minutos entre cada llamada. Si el Papa no responde, fijo también está muerto. ¿Te acuerdas cuando hablábamos de Alfonso XII, que le llamaban señor, señor? Si es que se copia. Les gustan mucho estos rituales. Y bueno, además de llamarle tres veces, también le da un golpecito con la mano en la cabeza, sin martillo. El camarlengo, una vez convencido de que el Papa está frito, dice eso de Vere Papa, mortus est. No hace falta traducirlo. Le quita el anillo y lo rompe a martillazos junto con el sello de plata papal. Los Papás no reciclan anillos de oro ni sellos de plata. Los rompe o los inutilizan. Y el siguiente va con todo de estreno. Será por dinero. Ese destrozo es lo que simboliza que se acabó la autoridad del Papa. Y a partir de ese momento es cuando el camarlengo se convierte en lo más del Vaticano. Durante la sede vacante, mientras el Papa vive, es el administrador de la pasta y el administrador de los bienes, de todo. Cuando se muere el Papa es el que decide, el que ordena, el que organiza el cónclame, el que más manda.
B
El jefe, o sea, se supone que nada de esto de certificar la muerte y todo esto ha habido que hacerlo con Ratzinger porque ya no era Papa. Ahí no hacía falta camarlengo.
A
No, el anillo de Ratzinger no fue destruido ni se lo quitó el camarlengo, él lo entregó. Lo entregó Ratzinger cuando se fue y sólo fue inutilizado con un rayajo. Ni el camarlengo fue a llamarle tres veces por su nombre. Joseph, Joseph, Joseph. Y por el camino que van tampoco se necesitará hacer con Francisco cuando se muera, porque se va a jubilar. Y si se muere sin ser Papa, tampoco hará falta camarlengo. Lo que no vamos a saber aún es si le han quitado algo a Ratzinger para organizarlo de nombrarle beato o santo o virgen y mártir, que lo harán seguro, no si le habrán quitado pelo o sangre o una uña. Porque para beatificar o santificarse necesitan reliquias, trocitos de gente o cosas de esa gente a las que rezarle luego para decir que tal pellejo o tal dedo ha concedido tal milagro. Con Juan Pablo II algunos se empeñaron en que lo iban a extraer el corazón para enviarlo a Cracovia, cuando hacía ya más de 100 años que a los papas no se les eviscera para sacarles nada, porque a ellos mismos les da co conste, a Juan Pablo II le sacaron una ampolla de sangre, que es la que está haciendo milagros por ahí. En fin, dejamos aquí que es cabría para empezar y no acabar. El resumen es que si salen elegidos papas, es la voluntad de Dios. Cuando Benedicto dimitió también dijo que era la voluntad de Dios. Aquí Dios te vale para un roto y te vale para un descosido. Es la enorme ventaja de ser el ventrílocuo de Dios.
B
Hasta mañana, Nieves, un beso.
A
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Podcast: Todo Concostrina
Episodio: Los papas ya no se mueren como dios manda
Fecha: 16 de enero, 2023
Conductoras: Nieves Concostrina y Carla
En este episodio, Nieves Concostrina analiza, con su característico humor crítico y afilado, la evolución (y el desbarajuste actual) de los rituales funerarios papales. A raíz del reciente entierro de Benedicto XVI y su peculiar estatus de "ex Papa", se profundiza en cómo han cambiado los protocolos, los rituales, las luchas internas y el “dominio de la imagen” en el Vaticano, ilustrando la extraña situación de los papas que ya no "se mueren como Dios manda".
[01:44] Nieves sobre el ambiente vaticano:
“Están a navajazos ahí con todo lo del libro del arzobispo y toda la lucha de poder que tienen ahí.”
[02:23] Nieves, sobre tener varios Papas vivos:
“Va a llegar el momento en que el Papa reinante se va a morir antes que el Papa jubilado, o que habrá dos Papas jubilados a la vez, como ha estado a puntísimo de ocurrir.”
[05:50] Nieves, sobre la agonía televisiva de Juan Pablo II:
“Juan Pablo II, además se fue muriendo en directo, que eso es lo que tiene acojonado al actual [...] pero eso va en el sueldo.”
[07:36] Nieves lee el reglamento:
“A nadie le está permitido tomar con ningún medio imágenes del Sumo Pontífice enfermo en la cama o difunto.”
[09:53] Nieves se burla del mito del martillo:
“Para confirmar la muerte de Juan Pablo II, el cardenal Camarlengo golpeó tres veces en la frente del Papa con el tradicional martillo de plata. Hacía casi 130 años que la muerte de un Papa no se confirmaba arreándole tres martillazos… La última vez que se usó el martillo fue con Pío Nono en 1878.”
[12:55] Nieves, sobre reliquias post-mortem:
“No sabemos si le han quitado algo a Ratzinger para organizarlo de nombrarle beato o santo [...] necesitan reliquias, trocitos de gente o cosas de esa gente a las que rezarle luego para decir que tal pellejo o tal dedo ha concedido tal milagro.”
[13:33] Frase de cierre de Nieves:
“Aquí Dios te vale para un roto y te vale para un descosido. Es la enorme ventaja de ser el ventrílocuo de Dios.”
El episodio ilustra, con rigor histórico y mucha sorna, el contraste entre el guión litúrgico católico y las realidades actuales del Vaticano, especialmente ante el fenómeno de los papas eméritos, la escenificación funeraria y la mercadotecnia asociada. Concostrina pone el dedo en la llaga sobre las contradicciones de una institución que improvisa sobre dogmas y tradiciones milenarias según convenga, mostrando la teatralidad, comicidad y política interna que rodean la muerte de un Papa.