Loading summary
A
En la ventana Acontece, que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena SER.
B
Cuando decimos que lo de viajar a la historia con Nieves nos sirve para descubrir episodios poco conocidos, yo creo que no estamos exagerando absolutamente nada. Nieves, buenas tardes.
A
Hola, hola, buenas tardes, Carlas, ¿Cómo estás?
B
Por ejemplo, reyes de España, nombres de reyes así de memoria, oyentes. Está Juan Carlos, está Felipe, ha habido otros Felipes, ha habido Carlos a secas, algún Fernando también. Pero Luis. ¿Ha habido algún rey en España que se llamara Luis? Porque a mí ese nombre me suena más bien a Francia. Bueno, pues sí, resulta que lo hubo y tal día como hoy, un 17 de enero de 1724, fue proclamado. Sí señor, ahí votando para que remates.
A
Sí, sí, sí, pero este no conoce casi nadie.
B
No me acabo de enterar, te lo digo de verdad.
A
Y además, incluso cuando se va al panteón de reyes del Escorial, en la cripta, y ves ahí a Luis I y dice quién era, como si se hubiera colado ahí. Bueno, es que verás, a veces en el cole se empeñaban en que nos aprendiéramos listas dinásticas de reyes para saber en qué orden ir. A mí eso me parece un error, porque eso es como recitar las preposiciones, que es que al final se quedaba en ver quién las decía más deprisa. Te bajo cabecón contra bla, bla, bla. Yo creo que más que memorizar el orden de los reyes, hay que conocer un par de datos. Iba a decir 4, pero con un par de datos y entonces la memoria te los recoloca, te los va poniendo en orden. Felipe V, el primer Borbón, ya sabemos, el repollo Pertur. Fernando VI, el pertur repollo. Carlos III, todo el mundo dice uy, el listo. Este era el listo. Carlos IV, este era el lerdo. Fernando VII, indiscutiblemente, el mastuerzo, el más tuerzo. Isabel II, la corrupta. Y oye, así vas colocándolos uno tras otro, pero en esta lista que he dado me he saltado a uno porque no lo conoce ni Dios, pero reina, reinó, es el único rey de España que se ha llamado Luis y que cascó a los siete meses de reinado. Era hijo del Pértur, hermano del otro Pértur, pero a este lo podríamos llamar el rey visto y no visto. Debe ser por eso. Además, este, esto es deducción mía, que a partir de entonces alguien dijo se acabó llamar Luisito a los chicos Borbones o Felipes o Carlos o Alfonso, que cuando nos salimos de la vereda con nombres nuevos o salen rana o se nos estropea. Así que ni Luises, ni Juanes, ni Juan Carlos, nada. En 300 años los reyes de España no han vuelto a llamar Luis a sus hijos. Sí, insisto en que es deducción mía, mera observancia. Luisas hay varias, pero esas no importaba que se murieran chicas. A lo que vamos es aquel 17 de enero de 1724. Ahí fue, deprisa y corriendo a lo loco, cuando se proclamó rey de España a Luis I de Borbón tras la sorpresiva e insólita abdicación de su padre. Porque Felipe V estaba deseando quitarse de en medio con la tabarra que dio el tío para encajarse en el trono en la guerra en la que nos metió encima de regalar Gibraltar. Luego va y pues ya no quiero reinar. Te doy así, mira, después de la que has liado.
B
A ver, eso de los datos importantes, Nieves. Primero, ¿Cuántos años tenía Luis I cuando fue proclamado rey?
A
Dieciséis. Dieciséis tacos. En plena edad del pavo. Pero papá rey ya llevaba dos o tres años viendo cómo se quitaba de en medio. Lo que pasa es que hasta que el heredero, hasta que Luis no estuviera un poco madurito y casado para dar continuidad al negocio cuanto antes con otros herederos, pues Felipe V no podía abdicar. Y parecía que en aquel enero de 1724 ya estaba todo medio en marcha. Lo que pasa es que hubo un fallo en la elección de la novia. Como esto de casar herederos era en realidad lo que yo llamo mercaprincesas, porque las mujeres eran esto, eran carne con ojos destinada solo a procrear. Pues a Felipe V le colaron género defectuoso, así que fue una ruina total. Ni la pareja procreó. Y encima el rey Luis le pilló la viruela y cascó a los siete meses de haber estrenado tronos. Vamos a ver, ¿Por qué las prisas de abdicar? ¿Por qué la mujer de Luis estuvo mal elegida? Pobretica, que no fue su culpa, ni muchísimo menos. Es decir, que más que mal elegida, Felipe V se la colaron. Primero damos la versión oficial de por qué abdicó el repollo Pértur. Si sólo tenía 40 años, Felipe V sólo tenía 40 tacos. Y fue porque dijo él yo lo que tenía que hacer ya lo he hecho. Pero esto, ojo, que está en la versión oficial. Yo ya lo que tenía que hacer ya lo he hecho, que era poner mis Borbones en España. Y como mi ánimo está muy pertur. Debo retirarme a mi palacio versallesco de La Granja a preparar la salvación de mi alma, porque me voy a morir de aquí a nada. Es decir, ni amor a la patria, ni sentido de Estado, ni leches. Lo que quería era dejar de currar para asegurarse un sitio en el cielo, porque estaba convencido de que su adicción al sexo le impediría la salvación eterna. Pero esta abdicación disfrazada de espiritualidad, esto no se lo come nadie. Al menos los que lo saben no se la comen.
B
¿Y cuáles se supone que eran entonces las verdaderas razones para dejarlo?
A
Volver a Francia a la primera de cambio. Volver a Francia en cuanto pudiera. Dejar al niño Luis reinando en la cateta España con los españoles, que eran poco finos, no le gustábamos nada. Y esperar atento y casi con las maletas hechas en palacio en La Granja, a que corriera turno en el trono de Francia y plantarse allí y Holi. He vuelto. Bonjour. Mientras, en La Granja de Jajaja. Con su esposa Isabel, siempre y cuando la cabeza se lo permitiera y no anduviera este hombre dando saltos por los salones creyéndose una rana, Felipe V sólo pensaba en darse a la buena vida del emérito y al sexo con su señora Isabel de Farnesio. Porque lo de este hombre, que era un no parar, pim pam, pim pam, pim pAm. Estaba todo el día liado. Cuanto más sexo tenía, más pecador se sentía. Así que nada, sexo, confesión, sexo, confesión. Tenía los curas aburridos. Pero era importante que cuando Francia necesitara nuevo rey, que iba a ser en nada, porque el que había estaba muriéndose a chorros y no había sustituto, porque era muy jovencito, era un adolescente también el que era Luis XV. Que Felipe V estuviera libre de responsabilidades para salir zumbando a su querido Versalles, que La Granja no dejaba de ser una imitación en miniatura. Esa era su verdadera intención, al parecer. Recuperar sus derechos al trono de Francia, que los tenía. Pero la única posibilidad de ser rey de Francia era estar en la línea de salida. Y para eso tenía que haber renunciado previamente al trono. Claro, es que no podía postularse a recuperar sus derechos si previamente no había dejado de ser rey en España. Pero es que resulta que Luis XV, el que se estaba muriendo, se vino arriba, que no se murió. Y el que empezó a morirse fue el recién inaugurado Luis I, aunque se moría, que se moría y que se murió en siete meses. Así que el repollo Pertur no sólo se quedó sin trono francés, sino que también se quedó sin hijo. Bueno, no importaba, tenía más.
B
Oye Nieves, cuando has comentado antes que la elección de Luis I para seguir perpetuando la dinastía tal y tal, ya estaba todo a punto. 16 años. Lo casaron entonces. Dos años antes estaba casado ya entonces.
A
Sí, sí, sí, lo llevaba casado dos años. Lo casaron con 14 y que la novia tenía 12 años recién cumplido. Sí era María Luisa de Orleans. Malamente sabía esto. Estos dos adolescentes lo que tenían que hacer. Es que además la niña no estaba bien, tenía problemas mentales muy serios, no sé qué diagnóstico tendría hoy, pero entonces estaba absolutamente desquiciada la convivencia de aquella pareja de adolescentes. Convirt palacio en un manicomio. Sí, sí, sí. Y alguien estará diciendo eso es presentismo, no se puede juzgar con los ojos de hoy. Una leche, no se puede juzgar. Vamos a ver. Y pese a todo, es que esta pareja estaban destinados a ser reyes de España, porque los reyes lo son por designación divina y ya sabemos el ojo que tiene Dios para elegir papas y reyes. Va de cagada en cagada. Y cuando antes decía lo de mercaprincesas, ya lo hemos comentado alguna vez, nos referimos a que con tal de que hubiera un útero en una hembra que fuera de familia real y que estuviera aparentemente sana por fuera, ya valía lo que hubiera dentro de la cabeza. Eso daba igual. Y lo mismo que casi nadie conoce a ese rey de España que fue Luis I de Borbón, mucho menos conoce nadie a la reina María Luisa de Orleans, que también fue reina de España y murió siendo reina de España. Ni Dios la conoce, porque encima la monarquía española la devolvió a Francia por defectuosa en cuanto se quedó viuda la devolvieron. Que yo soy muy cansina de verdad con las monarquías porque me parecen lo peor, pero lo cierto es que aporto pruebas de por qué son lo peor. Esta niña, María Luisa d', Orleans, la mandó a España la monarquía francesa, para intercambiarla por otra niña que mandó la monarquía española a Francia otra de las hijas del repollo, Felipe V, Marianina, la llamaban, una niña encantadora. Cinco añitos tenía la niña y sus padres la mandaron a Francia a que terminara de crecer allí y en cuanto tuviera la primera menstruación, cosa de la que se informaba pública y oficialmente, ala. A casarla y a parir. ¿Sabes además, dónde se hizo este famoso intercambio de princesas? Donde Francia entregó su niña y España entregó la suya. Pues no, sí te va a sonar. La famosa isla de los faisanes en mitad del río Bidasoa.
B
La isla de los no faisanes.
A
Exactamente. No ha pisado un faisan en su vida. Ahí, en territorio neutral.
B
Territorio neutral. ¿Oye, exactamente qué le pasaba a esta chica, María Luisa de Orleans? Has dicho un problema mental. Tenía pinta de comportamiento ¿Qué pasaba?
A
No era todo junto, es que se juntó todo. Entonces se resumía en que estaba como una regadera y ya está. Igual que Felipe V, que era una montaña rusa de emociones, pasando de la depresión a la euforia en minuto y medio. Pues es que la niña, María Luisa se crió solita. Se crió en un convento. Por supuesto, no recibió ninguna instrucción ni formación intelectual. Acabaron expulsándola porque era una niña infernal y la encajaron en la corte española para quitársela de en medio. Para parir seguramente serviría, pero como la niña no estaba bien, no guardaba ninguna compostura. Ya bebía mucho con sus trece, catorce años, bebía mucho vino en los banquetes y entre horas se pillaba unos pedos. Bueno, se pillaba unos pedos y se los tiraba, porque es que estaba totalmente desinhibida. Eructaba delante de los embajadores, era bulímica porque se atiborraba y vomitaba o se negaba a comer, se desnudaba y salía a los jardines en pelotas, a subirse.
B
A los árboles como una regadera.
A
Tú lo has dicho totalmente. Doce, trece. Es que tenía catorce años cuando hacía estas cosas. Era una niña con problemas mentales y además sin formar y sin educar. Como dijo la esposa del repollo, la reina Isabel de hemos hecho una terrible adquisición, porque eso era la nena. Una adquisición que devolvieron por defectuosa. A ver si un día de estos nos paramos a conocer mejor a esta pobreza chica, María Luisa d', Orleans, a la que llamaron la reina loca, porque nos va a dar tremenda pena, pero creo que merece la pena. Y sobre esos cimientos han crecido las casas reales.
B
Nieves, para completar la historia falta una pregunta. Bueno, la respuesta creo que es muy sencilla. ¿Qué hizo Felipe V cuando se le murió el hijo? Retomar el reinado y ya está.
A
Claro, claro. Sí ya no quedó otra y ya no tuvo más geniales ideas. Enterró a Luis I de España y retomó el reinado porque total, el trono de Francia ya se le había escapado. Luis XV, el que tenía que morirse, no se murió.
B
Pues aquí lo dejamos, Nieves. Pero mañana más. No fallas mañana más. Un beso, Nieves. Adiós.
A
Gracias.
C
What if there's no on the radio That somebody's gonna die I'm gonna get in trouble My ex will start a fight He's gonna start a fight We're all gonna get a fight. Moves And I don't need you And guess what I'm having more fun And now that we're done I'm gonna show you tonight I'm alright And you're a tool So what I am a rock star I got my problem And I don't want you tonight You weren't there you never were You weren't at all But that's not fair I gave you life I gave my all you were in there Let me go so so wide I'm still a rock star I got my rock nose I said I don't need you Guess what I'm having more fun And now that we have it I'm gonna show you the night I'm alright. I am a ro. I want you tonight You will.
Host: Nieves Concostrina
Podcast: SER Podcast – Acontece que no es poco
Date: January 17, 2023
Theme:
A witty, irreverent deep-dive into the curious and little-known episode of Luis I, the only Spanish king named Luis, whose reign lasted only seven months. Nieves Concostrina reveals the quirks, motivations, and mishaps surrounding his brief monarchy and the dynastic games of the Bourbon family.
"A mí eso me parece un error, porque eso es como recitar las preposiciones, que es que al final se quedaba en ver quién las decía más deprisa." — Nieves Concostrina [01:19]
“Ni amor a la patria, ni sentido de Estado, ni leches. Lo que quería era dejar de currar para asegurarse un sitio en el cielo, porque estaba convencido de que su adicción al sexo le impediría la salvación eterna.” — Nieves Concostrina [04:51]
“Con tal de que hubiera un útero en una hembra que fuera de familia real y que estuviera aparentemente sana por fuera, ya valía lo que hubiera dentro de la cabeza, eso daba igual.” [09:38]
“Ya sabemos el ojo que tiene Dios para elegir papas y reyes. Va de cagada en cagada.” [08:51]
“Claro, claro. Sí ya no quedó otra y ya no tuvo más geniales ideas. Enterró a Luis I de España y retomó el reinado porque total, el trono de Francia ya se le había escapado.” [13:00]
El episodio se caracteriza por el humor mordaz, la crítica clara pero ingeniosa hacia las monarquías y el desenfado en relatar los hechos. Nieves Concostrina no oculta su escepticismo hacia la realeza ni su empatía por las víctimas de sus intrigas.
Esta entrega de "Acontece que no es poco" desmitifica la figura de reyes anodinos y la retórica gloriosa en torno a la monarquía, centrando la atención en la tragicómica historia de Luis I y el absurdo de las dinastías. Anécdotas, chistes, y una crítica feroz a la frivolidad dinástica; una escucha ágil y muy reveladora.