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Nieves Costrina
Ser podcast esto es Acontece, que no es poco. Y yo soy Nieves con costrina, la que te lo cuenta en cuanto te descuides. Cada fecha esconde grandes historias, minúsculas o no, a veces guarda pequeñas historias con mayúscula. Aquí te dejo escuchando una.
Carlos
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves Costrina
Buenas tardes, Carlas. ¿Qué tal?
Carlos
Bien, bien. Contento aquí con el básquet, sufriendo. Claro, vas haciendo el programa con un ojito aquí.
Nieves Costrina
Y otro la comida. Qué gracioso comidista, me he reído.
Carlos
Oye, hoy nuestro. Sí, Sí, los lavavajillas. ¿Tú has cocinado alguna vez un salmón en el lavavajillas? Ya me imaginaba, pero ya por preguntar. Ya por preguntar.
Nieves Costrina
No, no, ya escuché el otro día que me sonó muy raro cuando dijeron que había un botón en la vajilla.
Carlos
Digo, bueno, no sé, eso no, eso no. Bueno, a ver, vamos a lo nuestro. Hoy en este paseo diario por la historia, esto no es un paseo, hoy se convierte en una carrera de fondo. De hecho, en la carrera de fondo por excelencia que es el Maratón. Esta tarde en la Ventana, Nieves va a aportarnos datos y contexto sobre un episodio que no siempre nos han contado exactamente cómo fue. Nieves.
Nieves Costrina
Sí, vamos a ello. Además es un episodio divertido, a mí me lo parece al menos. Y vas a ver, con esto de las distancias, yo creo que si le preguntamos a cualquier persona que esté un poquito informada cuántos kilómetros hay de Salamanca, Zaragoza, pues lo primero que te dice así de a bote pronto, pues yo qué sé, ¿No? Yo qué sé lo que habrá, o bueno, ahora lo tenemos fácil. Miras Google Maps y lo abres y te dice hay 530 kilómetros en coche, se tarda 5 horas y 10 minutos con peajes. Eso es eso, Google Maps está medidísimo. Pero si a esa misma persona que, insisto, está mínimamente informada, le preguntas cuántos kilómetros hay de Atenas a Maratón, vamos, ni Google Maps, ni leche, ni nada, te lo dice del tirón. 42 kilómetros, ¿No? Y si se pone exquisito te dirá que en realidad hay 42 kilómetros y 195 metros. Lo sabe porque esa es la distancia de la famosa prueba de atletismo, 42 kilómetros y un pico de 195 metros. Pero esto del pico fue un capricho británico. Lo contamos hace un par de años. La carrera de maratón empezó a disputarse en los primeros Juegos Olímpicos modernos a finales del XIX, para conmemorar la supuesta carrera que se pegó el supuesto Filípides de Maratón, Atenas, para decir hemos ganado a los persos. Y la distancia inicial en los juegos era 40 kilómetros más o menos. Es que ni siquiera tenían una distancia fija establecida. 40 y pico, 41, 39 y muchos. Pero en 1908, en los Juegos de Londres, la reina consorte Alejandra, para situarnos, aunque nos situemos malamente, es la tatarabuela del actual rey de Inglaterra. Esta era la mujer de Eduardo VII, el Gamberro, que se encajaba en las.
Carlos
Bañeras con los amantes, o sea, bisabuela de Isabel II.
Nieves Costrina
Exactamente, bisabuela de Isabel II y tatarabuela. Bueno, pues la reina Alejandra consorte quiso que la carrera partiera del ala este del castillo de Windsor para que lo viera. Bueno, pues que quiero que lo vea la royal family. Y además la salida de la carrera la tenía que dar su nuera y sus nietos. Yo soy muy de caprichos. Desde el castillo de Windsor hasta el estadio Olímpico se diseñó un recorrido de 42 kilómetros justos. Pero entonces dijeron hombre, es que desde el palco real, luego en el estadio no vemos bien la llegada a la meta, que se queda un poco atrás. Bueno, pues venga, movemos. La meta está justo debajo del palco real. Sí, sí, esto es así, es la realeza. No solo dan el coñazo vivo, sino que luego se mueren y te dan 10 días más el coñazo bueno. Así pusieron 195 metros más. Ahí está la distancia oficial del maratón, 42 kilómetros y 195 metros. Y todo esto es para decir que ayer, 12 de septiembre del año 490 antes de nuestra era, se produjo la batalla de Maratón y la presunta carrera del supuesto Filípides. Hoy se cumplen 2.512 años, que a mí me parecen una exageración de años.
Musical Performer
¿If I told you things I did before told you how I used to be, Would you go along with someone like me? If you knew my story, Would you go along with someone like me.
Carlos
Oye, Nieves, que siempre hablamos más de la carrera que de la batalla. ¿Dónde está Maratón?
Nieves Costrina
Lo primero, en el sur. En el sur de Grecia. Sí lo situamos, está a orillas del mar Egeo. Es una bahía muy mona, con una playa estupenda. Aquella batalla fue una de las incluidas en las guerras Médicas. Esto no lo contaban en el col. Y nos parecía muy peñazo. Las guerras púnicas, las guerras médicas. Nos sonaba fatal lo de las guerras médicas. Nos sonaba a que se estaban pegando por las competencias sanitarias. Y resulta que había una región antigua en Asia que se llamaba Media, donde vivían los medos, que eran persas, y las guerras que declaraban se llamaban guerras médicas. Ya está. Los persas eran muy pesados, invadiendo, pero muy pesados. Y se empeñaron en quedarse con Atenas atacando desde el sur. Y para eso llegaron a orillas de maratón 600 barcos con 25.000 tíos dentro. ¿Veinticinco mil? Eso era una exageración también. Los atenienses empezaron a organizarse a toda leche y reunieron a todos los ciudadanos, soldados que pudieron. Estos soldados griegos atenienses se llamaban hoplitas, porque llevaban un escud redondito, cóncavo, así muy mono, llevaba delante pintado con una especie de emoticonos, y se llamaba el escudo oplón u oplón, no sé cómo se pronuncia. ¿Tú sabes griego? Bueno, pues de ahí lo de hoplitas, por el escudo. Y tiraron todos estos hoplitas con sus hoplones andando a toda leche de Atenas a maratón entre 42 y 48 kilómetros, dependiendo por el camino que vayas, para, evidentemente, frenar a los persas. Entre todos estos hoplitas iba uno, además, que luego se hizo muy famoso, Esquilo. Es el que luego se puso a escribir tragedias como loco.
Carlos
Oye, pero además de esquilo, has dicho 25.000 persas. ¿Cuántos griegos más se juntaron para recibirles?
Nieves Costrina
Unos 10.000. No muchos, fíjate, No demasiados. Ese era el problema, que es que no eran bastantes para enfrentar la que se venía encima. Y aquí, mientras los atenienses van camino de Maratón, es donde aparece por primera vez el tal Filípides, que le anda, Fili, vete a Esparta y pide ayuda porque somos pocos. Que se vengan los espartanos para Maratón o nos comen los monger y los mongers y los persas. Y Filípides corre de atenas a Esparta, 220 kilómetros. Claro, aquí vamos. Llega en día y medio y se encuentra con que en Esparta están de fiestas patronales. Celebraban ellos las Carneas, estaban en pleno jolgorio. Y le dicen a Phil, mira, dile a tus generales que sentimos mucho que dentro de seis días, cuando se acaben las fiestas, vamos a ayudar. Pero ahora mismo no podemos porque los dioses nos impiden combatir durante las Carneas. No queremos cabrear a Polo, entiéndelo. Entonces, ¿Como si te vas a pedir ayuda a San Sebastián en plena Semana Grande? Oye, pues te dice los donos tierra, mira, chico, ahora no nos viene bien. Filípide se tuvo que volver a buscar a los hoplitas otra vez, corriendo otros 200 y pico kilómetros para decirles, oye, que los espartanos no vienen, que si acaso dentro de seis días. Dentro de seis días estamos fritos.
Carlos
Pero entonces, a ver, la carrera de Felipe fue Atenas Esparta y Esparta Maratón, que yo voy sumando, me salen más de 400 kilómetros.
Nieves Costrina
Exactamente, exactamente. Por eso andaba yo con lo del presunto y el supuesto. Sigo avanzando con la batalla y al final se entenderá todo mejor. ¿Y dónde está la mezcla de realidad y mito? El caso es que los griegos montaron su campamento en un montecillo. Los hoplitas montan el campamento en un montecillo cerca de la llanura de Maratón, a kilómetro y medio de la playa. Controlar a los persos desde arriba. Insisto, recuerdo 600 barcos y 25.000 persas. Desembarcaron solo unos 6.000 con unos cuantos caballos, como para entretener a los griegos. Los griegos que se percatan de la maniobra de distracción y ven cómo la flota empieza a moverse y dicen, ya está, estos nos quieren tener aquí pegándonos en esta playa con unos cuantos que han bajado. Mientras la flota se va más al sur, desembarcan los otros 19.000 persas. Llegan a Atenas, que encima está indefensa porque estamos todos aquí. Y los espartanos de Semana Grande. Ahí es cuando dicen los al ataque. Eso fue el 12 de septiembre. Se lanzaron en plan suicida. Pillaron a los persas con el pie cambiado. Los griegos eran una especie de apisonadora. Bueno, cómo lo harían de mal los persas, que murieron 6.400 y sólo cayeron 192 atenienses. Están contados además, porque los enterraron a todos juntos en un túmulo que ahora visitan muchísimos turistas, una especie de montecillo. Y dicen ahí. Ahí está el. Los 192 atenienses que cayeron en Maratón después de cepillarse a los 6.000 persas en dos horas, corrieron a la otra playa para esperar a los que se habían escabullido. Y cuando los persas vieron Mira, que esos bestias de hoplitas los estaban esperando en esta otra playa y que eran los mismos que estaban antes en Maratón, Mira, ya vendremos otro día. Levaron anclas y se largaron. Y mientras Filípides corría ya los 42 kilómetros de maratón a Atenas para decir hemos vencido. Y se supone que Axcar extenuado inmediatamente después. Pero como diría M. Rajoy, todo presunto.
Carlos
Vamos a ver. Pero al final ¿Fue o no fue Filípides?
Nieves Costrina
Es que a ver, porque los 400.
Carlos
Y pico de kilómetros sí que los.
Nieves Costrina
Ahí es donde aparece esa carrera. Todo con toda la prevención del mundo, porque hablamos de una documentación de hace 2.500 años. Sí, pero aquí lo que. Lo que. Ahí es donde aparece filípides, en esos 400 y pico kilómetros, que es donde se pega esa pared de Atenas a Esparta, ida y vuelta. No se entiende por qué ha pasado a la historia por los birrias. 42 kilómetros de maratón a Atenas y además, hasta donde sabe, no se murió después, o al menos no está claro. Esto de que hubiera griegos que corrieran como posesos era de lo más habitual. Eran corredores profesionales, les pagaban para eso, era su oficio. Se llamaban hemeródromos, eran correvidiles, IBM, IBM a este, IBM al otro. Iban a la carrera llevando recados, decían a ver tú, arte, acércate a tal sitio y les dices tal cosa, o tú, Andreas, pues vete a pedir ayuda que nos están dando por todos los lados. Y estos mensajeros de larga distancia, los hemeródromos, iban dopados hasta las cejas, iban puestos de todo, se metían de todo para aguantar el carrerón. Algunos tenían visiones por el camino, decían que se encontraban con dioses griegos que les decían cosas. Como no te van a decir cosas y vas hasta arriba. Bien, pues el historiador Heródoto, el que décadas después de la batalla de Maratón escribe la historia de Filípides, es el que pone el nombre al corredor y es el que lo adorna con la muerte por extenuación tras decir eso, Nenique Camén. Hemos vencido. No es para extrañarse que se muriera por correr 42 kilómetros del mojón. Bueno, quiero decir, a mí me extraña porque eso se lo hacían con la gorra. A no ser, ya te digo, que se metiera una sobredosis. Los hemeródromos acostumbraban a correr ciento y pico y doscientos kilómetros. Eso era habitual para ellos, puestos de todo. Insisto, como nadie les hacía un examen de orina al llegar al sitio, bueno, pues la verdad, podían tomar lo que quisieran. ¿Quién fue entonces el que el que llevó el famoso mensaje después de la batalla de Maratón hasta Atenas? Pues no está claro. Otro, pero es que probablemente no apuntaron el nombre. Para mí que Heródoto era un poco liante.
Carlos
¿Cómo nos conecta la música con esta historia de la antigua Grecia? Está bien traída. Está bien traída. Hasta mañana, Nieves. Un beso.
Nieves Costrina
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Date: 13 de septiembre, 2022
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Carlos
In this episode of "Acontece que no es poco", Nieves Concostrina delves into the historical myth surrounding the origins of the marathon race and the figure of Filípides. With her signature wit and irreverence, Nieves challenges the popular narrative, dissecting the actual events of the Battle of Marathon, the roles played by the ancient Greeks, and how modern obsessions with distance owe more to royal whims than to ancient heroics.
On origin of the marathon distance
“Así pusieron 195 metros más. Ahí está la distancia oficial del maratón, 42 kilómetros y 195 metros. Y todo esto es para decir que ayer, 12 de septiembre del año 490 antes de nuestra era, se produjo la batalla de Maratón y la presunta carrera del supuesto Filípides.” – Nieves (04:15)
On hoplites’ shields and Greek word origins
“Estos soldados griegos atenienses se llamaban hoplitas, porque llevaban un escudo redondito, cóncavo... se llamaba el escudo oplón... de ahí lo de hoplitas, por el escudo.” – Nieves (06:09)
Fun with historical school lessons:
“Nos sonaba fatal lo de las guerras médicas. Nos sonaba a que se estaban pegando por las competencias sanitarias.” – Nieves (05:35)
Nieves Concostrina uses her characteristic humor and skepticism to debunk the myth of Filípides’ marathon, highlighting how the true history is more complex (and less romantic) than the well-known version. She reminds listeners that the marathon as a modern athletic event owes more to royal spectacle than to ancient heroism, and that what we celebrate today is a blend of storytelling, historical distortion, and cultural invention.
Listen if you're ready to separate fact from fiction with a healthy dose of irony and delightfully nerdy storytelling.