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A
Ser podcast. Estás escuchando Acontece que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio en la ventana. Acontece que no es poco, un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena Ser.
B
Hola Nieves, buenas tardes.
A
Hola, Carla, buenas tardes. ¿Cómo estás?
B
¿Me dejas contar una cosa? Sí no, por favor, hombre, tú mandas. Hace una hora, cuando hemos abierto La ventana de los libros y hemos dicho que de lo que más nos fiamos todos los lectores es de que alguien con criterio nos recomiende un libro para leerlo, puedo decir que El círculo imborrable lo recomendasteis Jesús Pozo y tú misma.
A
Hombre, es un orgullo.
B
A santo se lo he dicho fuera de antena, pero vamos, yo la digo ahora para todos los oyentes.
A
Sí es que. Que es un libro. Pone los pelos de punta, es una maravilla. A mí me lo recomendó Jesús primero y luego ya estuvimos en la presentación en Madrid y es cuando te dijimos léelo, por favor, hay que leerlo.
B
Pues que siga corriendo, que siga corriendo la bola porque de verdad que merece muchísimo la pena. Bueno, hoy empezamos esta semana de Acontece que no es poco con una de matrimonios de conveniencia. A ver, lo más usual es que los protagonistas sean reyes y reinas, pero en el rango de nobles y aristócratas están también los emperadores, que son más, yo creo. Y uno de los grandes emperadores por antonomasia, que además está muy de moda, es Napoleón. Y también tiene. ¿Cómo lo diría yo? También tiene bibliografía al respecto. Nieves.
A
Sí, claro que la tiene. Además lo que has dicho es que está de moda. No sé si está de moda para bien o para mal, porque a mí todo lo que me llega es que la están poniendo a parir. Yo no la he visto. No, no, que no lo sé.
B
Bueno, perdón, opinión personal. Película de Ridley Scott tiene mucho más atractivo para mí todo el tema de batallas, de conflictos, que la profundidad del personaje de Napoleón. Pero bueno, es una opinión personal, claro.
A
Yo no lo he visto. Y lo que tampoco sé es cuánto protagonismo tiene, si es que lo tiene, María Luisa de Austria, su segunda esposa.
B
¿Discreto?
A
No lo sé. Y aprovechando que esta mujer murió el 18 de diciembre de 1847, tal que hoy he pensado que ya que apenas tiene protagonismo en la Historia con mayúsculas, que nadie le da más valor que el de haberse casado con este pirata megalómano, pues al menos saber quién fue y por qué tuvo que casarse con él. No es que se enamorara, fue la emperatriz consorte de los franceses, pero yo creo que si preguntas por ella no la conoce ni Dios. Pero María Luisa de Austria o de Habsburgo era la princesa más golosa de Europa en aquel momento. No había candidata más deseable por las distintas coronas para trincarla y que se dejara casar con algún heredero, porque es que significaba emparentar con el glamuroso Imperio austriaco. Era la hija más mayor del emperador Francisco I y además emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Francisco II, por eso lo llamaban doble emperador. Era un acaparador este hombre, un ansia viva con los imperios. Pues a su niña mayor le echó el ojo Napoleón, primero y fundamental para emparentar con una casa imperial de rancio abolengo, no con una vulgar princesa borbona o de otra dinastía que no pasaban de ser reyes. El emperador de los franceses tenía que entroncar, que menos con la familia de otro emperador. ¿Y nada, pues María Luisa era la candidata perfecta, pero ella no quería, oiga? ¿Who said they don't cry?
B
Bueno, esto de que las candidatas casi nunca querían tampoco es sorpresa, lo que pasa es que tampoco tenían mucha elección. Seguro que este matrimonio fue consecuencia de.
A
Algún acuerdo, siempre, eso por supuesto. Sí, sí, se casaron para sellar el tratado de Schönbrom Schönbrunn es el nombre de un palacio que hay en Viena, se firmó ahí, así lo llamaron después de una batalla en la que Francia le dio un palizón a Austria, la batalla de Wagram, que tampoco sé si aparece en la película esta. Dicen que Ridley Score se ha hecho un lío con tanta batalla porque ha querido meter tanto que al final ha quedado un pastiche de batalla. Yo no sé si tú las has diferenciado unas de otras.
B
Ahora mismo no sabría decirte.
A
Yo insisto en que no la he visto. Napoleón. A ver, Napoleón es inabarcable, absolutamente, o tú centras el tiro en algo concreto de su vida o mejor optas por una serie de 10 temporadas con 10 capítulos por temporada. Pero claro, es que esto resulta carísimo si no quieres que te quede cutre. Napoleón planteó 60 batallas no entran todas en una peli. Y una de las batallas contra los austriacos fue la de Wagram en 1809. Austria perdió estrepitosamente. Tuvo que ceder mucho territorio, pagar una indemnización millonaria a Francia y aceptar que la niña se casara con el emperador Napoleón. Para decir eso de bueno, venga ya, somos amigos y parientes y ya no vamos a volver a pelear. Mentira, porque luego se volvieron a enzarzar. La supuesta paz se selló en octubre de 1809. Y en cinco meses ya se estaban casando.
B
Estaba haciendo memoria. No sé si esta batalla es la del lago que lo bombardea Napoleón para que se hunda. No tengo ni idea. Ahora mismo no me acuerdo.
A
No lo sé. Si hay un lago.
B
Cuando vea la peli ya lo comentamos. Oye, ¿Qué iba a decir? ¿El divorcio de Josefina fue antes o después del acuerdo con Austria?
A
Fue después. Sí. Pues Napoleón no soltaba una cosa si no tenía amarrada la siguiente de Josefina se divorció en noviembre, un mes después del acuerdo con Austria. Que menudo disgusto se llevó la mujer. Sobre todo porque ella ya no podía tener hijos, que ese era el problema. Pero ya no se había comprometido a tener hijos con Napoleón. Es que ya no se casó con un emperador. Se casó con un general. Si luego te empeñas en llegar a emperador, es problema tuyo. Si necesitas herederos, tío, a mí no me metas en tu guerra. Y además ya había sucesores previstos al trono imperial. No era necesario que Josefina tuviera hijos. Y además sucesores aprobados por el Senado francés, que eran los hermanos de Napoleón, José, el nuestro y Luis. Pero entre que Napoleón quería un chaval propio, suyo, legítimo, entre las presiones familiares para que se divorciara de Josefina porque les parecía una mindundia, a la familia nunca le gustó. Y entre que Napoleón necesitaba un hijo que fuera aceptado por las dinastías europeas sin rechistar, que si no les gustaba porque fuera hijo de Napoleón, al menos les gustara porque la madre era miembro de una de las dinastías más guays de Europa, entre todas estas cosas se decidió a divorciar.
B
Motivos de peso.
A
Juntó todo y ya está. ¿Cuando comunicó oficialmente al consejo de familia francés su decisión? Esto ya lo contamos hace muchísimo tiempo. Aunque llevaba un discurso escrito. Dicen que soltó los papeles. Y sólo Dios sabe que esta decisión me ha destrozado el corazón. He encontrado coraje para ello sólo en la convicción de que sirve a los mejores intereses de Francia. Ella ha adornado 13 años de mi vida y su recuerdo permanecerá siempre en mi corazón. Y dicen que lloró el animalito. Me da igual que tengas mil novias porque sé que solo piensas en mí. Me da igual que las beses a todas porque tú solo me quieres a mí. Y si no fuera así, pues también me daría igual porque si no me quisieras.
B
Estaba pensando que el empeño de Napoleón era únicamente tener un hijo legítimo. Que has dicho tú. Porque algún hijo tuvo de relaciones extramatrimoniales. ¿No se rían esos o qué?
A
Entonces, Bueno, nunca. Como se creía rey, pues no le servía. Bueno, emperador, lo que pasa es que aún no lo tenía. Estaba en camino. En estos momentos de los que hablamos se estaba gestando el niño Alejandro, que era producto de sus amores con la condesa polaca María Valesca. Como este hombre era ansia viva para todo, en lo personal y en lo profesional en aquellos meses últimos de 1809 y en los primeros de 1810, pues es que se le juntó todo. Dejó embarazada a María Valesca. Dos meses después se acordó el matrimonio con María Luisa de Austria. Un mes más tarde se divorció de Josefina. En abril ya se estaba casando y a primeros de mayo nació su niño Alejandro. Que estrés. Qué prisas para todo. Y como se empeñó en que al ser emperador tenía que hacer cosas de emperador, pues necesitaba un hijo oficial producto de un matrimonio oficial e imperial. Pero teniendo en cuenta que Napoleón, la verdad, se iba haciendo por el mundo lo que le salía del bolo. Si saltaba acuerdos, se saltaba tradiciones, saltaba protocolos. Hasta se coronó él mismo humillando al propio Papa poniéndose en la corona. Pues también se podría haber saltado lo de los hijos oficiales. Si hacía lo que le daba la gana. Pues que hubiera adoptado un huerfanito o que se hubiera esperado a legitimar al que nació en mayo. Que además el que nació en mayo fue un chaval sanote clavado a su padre. Clavado, clavado. Es la misma cara que Napoleón. Este hombre llegó a senador y a ministro. Pero el caso es que le tocó la china de casarse con este ansias de Napoleón a la pobre María Luisa.
B
De oye, ¿Y la boda qué tal? ¿Cómo fue y dónde fue sobre todo?
A
Pues como este hombre lo quería todo a lo grande, planeó una boda en Versalles. Pero mira, por ahí no pasó la novia dijo que por ahí. No, no, no. Versalles significaba volver a un lugar unido estrechamente a la que fue su tía, a María Antonieta, A la reina, porque María Antonieta era tía de María Luisa, A la reina guillotinada, uno de los personajes más odiados de Francia. Ya bastante tirria tenían los franceses a María Luisa antes de casarse y antes de conocerla, sólo por el hecho de ser austriaca y pariente de María Antonieta, como para encima casarse en Versalles, en el mismo sitio donde se casó su tía con Luis XVI. Y conociendo a Napoleón, este hombre querría montar un circo de tres pistas para superar la boda. Antonie y Jo, de eso nada. Al final la boda civil se celebró en el Palacio de Saint Claude tal que un día, y al día siguiente el matrimonio religioso en el Palacio del Louvre. Y hay un dato, en aquel momento estaba empezando a construirse el famoso Arco del Triunfo de París, el que encargó Napoleón. Pero es que los pilares apenas levantaban un metro del suelo, apenas sobresalían, estaba nada recién empezado. Y Napoleón se empeñó en pasar del Palacio de Saint Cl al del Louvre por la Plaza de l'. Etoile. Ahora se llama Plaza Chal de Gaulle. Allí la siguen llamando Plaza de Letoile de la Estrella. Y él se empeñó en atravesar su Arco del Triunfo. Que no hay Arco, le decía que no hay Arco. Claro, si es que estaban empezando a hacerlo. Pues que me hagan uno de cartón o que me lo pinten, pero igual de grande. Y ahí tienes al pintor y muralista Louis Lafitt construyendo una maqueta con bastidores y lienzos donde se pintó un Arco del Triunfo. El Arco del Triunfo que se iba a construir, pero un trampantojo. 500 obreros estuvieron trabajando a marchas forzadas y era tal el ritmo y lo mal que pagaban que se pusieron huelga. No hay Arco, dijeron los trabajadores. Esto es imposible, pero como aquello había que terminarlo, se pasó de pagar 4 francos al día los obreros a 24.
B
Toma.
A
Yo esto no es que lo haya consultado, pero probablemente es la mayor subida salarial de la historia. No sé echar bien las cuentas. Era un 500% más o menos, yo que sé. Pero lo importante es que Napoleón pasó con su señora Marisa por el Arco del Triunfo. De pega.
B
Oye, y la boda religiosa, la del Louvre, también sería lo grande, me imagino.
A
Sí, sí, hay que imaginar lo que hoy es la gran galería del Museo del Louvre, que es larguísima y muy ancha, donde ahora se expone la formidable colección de pintura italiana del Louvre. Pues hay que imaginar eso, con toda la corte poblando aquel larguísimo y ancho pasillo, todos con sus mejores galas y la pareja avanzando hacia la capilla del final. El mundo tan contento. Bueno, todo el mundo menos los obispos que tenían que casarlo porque ellos no aceptaban el divorcio de Napoleón con Josefina. Pero allí se decía lo que decía Napoleón. Si los obispos querían seguir viviendo del cuento y no le retiraban el sueldo. Todas las reticencias hacia la austriaca se pasaron, la verdad, cuando nació el muchachillo, cuando nació Napoleón, Francisco José Carlos. Y no era filósofo, destinado a ser además el siguiente emperador de los franceses. Pero bueno, de él ya. Ya hemos hablado y ya hemos contado que la vida no se le dio muy bien. Y como Napoleón lo único que le interesaba de su esposa era su hijo, lo apartó inmediatamente de ella porque sus planes no eran que el chico se le reblandeciera por los cuidados maternos. ¿Le pusieron nodrizas, luego instructores militares, le pusieron maestros y ya ves tú, total, para qué? Para na. En cuanto lo encerraron a Napoleón en su primer exilio en la isla de Elba, la emperatriz María Luisa agarró a su hijo y se largó a su tierra normal, a Austria, claro, escribió a su padre, al emperador Francisco, y le papa, que si puedo volver a casa, voy con el chiquillo y pavimente para ca hija. Y ya nunca más Napoleón volvió a ver ni a su mujer ni a su hijo.
B
Nieves, hasta mañana.
A
Hasta mañana, Carla. Suscríbete. Acontece que no es poco. Todos los episodios y contenidos adicionales en la app de Cadena Ser y en nuestros canales de Apple Podcast, Spotify, Ivoox, Google Podcast y YouTube. Escúchanos en directo en la SER de lunes a jueves a las 7 de la tarde.
Host: Nieves Concostrina (with Carla)
Date: December 18, 2023
Podcast: SER Podcast
In this episode, Nieves Concostrina shines a spotlight on María Luisa de Austria—Napoleon’s often-overlooked second wife. Framed by Concostrina’s signature irreverent style and sharp humor, the discussion uncovers the origins, political machinations, and personal misfortunes behind this ‘convenience marriage.’ The conversation not only highlights María Luisa’s background and how she became the Empress consort of France, but also explores Napoleon’s motivations for marrying her, the minimal agency María Luisa had, and the extravagant (yet somewhat farcical) circumstances surrounding their wedding.
“Sólo Dios sabe que esta decisión me ha destrozado el corazón. He encontrado coraje para ello sólo en la convicción de que sirve a los mejores intereses de Francia. Ella ha adornado 13 años de mi vida y su recuerdo permanecerá siempre en mi corazón.”
—Nieves, recounting Napoleon’s words (07:37)
On the lack of choice for royal brides:
“Las candidatas casi nunca querían, tampoco tenían mucha elección.” — Carla (04:14)
On Napoleon’s endless ambitions:
“Este hombre era ansia viva para todo, en lo personal y en lo profesional...” — Nieves (08:22)
On the spectacle of power:
“Si no hay Arco, pues que me hagan uno de cartón o que me lo pinten, pero igual de grande.” — Nieves, imitating Napoleon (11:13)
On sudden wage inflation:
“Se pasó de pagar 4 francos al día los obreros a 24. [...] Probablemente es la mayor subida salarial de la historia.” — Nieves (12:00)
For further exploration:
Listen to the full episode of "Acontece que no es poco" for more of Nieves Concostrina’s uniquely incisive take on overlooked chapters of history.