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Nieves Concostrina
En La ventana Acontece que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con costrina. Cadena Ser.
Carla
Hola Nieves, buenas tardes.
Nieves Concostrina
Buenas tardes, Carlas. ¿Cómo estás?
Carla
Muy bien, muy bien, muy bien. La semana que hoy ha empezado desde luego es. Es especial para La ventana. Hoy hemos dedicado una hora del programa a celebrar los 10 años de las becas Leonardo. Y lo hemos hecho con el mejor ejemplo de su utilidad, con proyectos de investigación, descubrimientos científicos, creatividad cultural. Pero es hoy. Pero es que además mañana. Mañana estaremos en Barcelona con motivo del día del Libro desde Sant Jordi. Y he pensado, oye, ¿Y si Nieves le echa una ojeada a este 23 de abril? Así nos adelantamos un poco. Dicho y eso va.
Nieves Concostrina
Por eso nos vamos a adelantar a la jugada. Y bueno, como vais a estar en Sant Jordi, pues hablemos de Sant Jordi. Y eso que cada. Es verdad que cada 23 de abril, cada año se me plantea el mismo problema. Pues que hay tantos días en los que cuesta encontrar asuntos atractivos. No digo porque no sean importantes, importantes son, pero que también tengan ahí su atractivo, su chispa, su tal. Y es que en cambio hay otros en los que se junta todo lo atractivo en el mismo día y dice ¿Ahora qué pillo? ¿Qué hago? Y Eso ocurre el 23 de abril. El 23 de abril pasa de todo. Es el día del libro. Las muertes de Garcilaso, Shakespeare y Cervantes. Bueno, aunque ya sabemos que ninguno murió.
Carla
Ninguno murió. El 23 de abril.
Nieves Concostrina
Es el día que se inventaron también lo de San Jorge, St. George o Sant Jordi. Que también es mentira que muriera el 23 de abril del año 303. El por qué también se podría contar. El por qué se lo quedaron como patrón en la Corona de Aragón, que por eso es fiesta allí, pero no es fiesta en Barcelona, que sigo sin entenderlo, con el follón que mo.
Carla
Yo tampoco.
Nieves Concostrina
A mí no me encaja. Tenemos también de fiesta a la comunidad de Castilla y León, aunque a los leoneses esta fiesta se la refanfinfla, porque en realidad es una fiesta castellana por la decapitación de los comuneros. El 23 de abril de 1521 no es una fiesta leonesa. El 23 de abril es el día también que los filipinos se comieron a Magallanes.
Carla
Eso no me acordaba.
Nieves Concostrina
Fíjate Pues al merendaron, al hombre que por eso no pudo dar la vuelta al mundo y tuvo que terminarla. El otro Juan Sebastián Elcano. Pero es que también es el día de la Cerveza en Alemania, que también tiene mucha historia detrás.
Carla
No es el Oktoberfest lo de la.
Nieves Concostrina
Fiesta de la cerveza, No, es que tienen varias. Son listos. A la cerveza hay que celebrarla mucho. El Oktoberfest, como su propio nombre indica, es en October, yo creo. Para mí, de todo lo que hemos contado, es el día más importante. Ni Sant Jordi, ni comuneros, ni libros, ni leche cerveza. Es el día que llaman de la pureza allí porque se conmemora que el 23 de abril de 1516 se decidió mediante decreto real, que la cerveza sólo se podía elaborar con tres ingredientes agua, cebada y lúpulo. Y al que se le ocurre añadir saborcito, que lo torturen hasta que se arrepienta de eso. En fin, que de casi todo hemos hablado en alguna ocasión, pero siempre quedan cosas por contar. Y puesto que la ventana estará mañana en Barcelona por Sant Jordi, pues conozcamos a este santo fraudulento.
Carla
O sea, que tú propones cambiarlo del santo súbito por santo falso, ¿No? Es un poco eso, ¿No?
Nieves Concostrina
Efectivamente. Al santo súbito para San Totustus, para Juan Pablo. Pues la verdad es que es un santo falso, como el 90%. Es un santo al que se le inventó una historia, se le añadió una estética, luego se le siguió yendo la pinza con la épica, y el tal Jordi, que no existió, ha acabado salvando princesas que no existieron y matando dragones inventados. Sí, chulísimo. La historia es chulísima. La historia más chula de todo el santoral. Eso es indiscutible. Y además, la historia de por qué el mito de Jordi, Jorge en castellano, y George para los ingleses, porque también es patrón de Inglaterra, ha llegado hasta hoy. ¿Por qué ha llegado vestido con armadura, ha subido a un caballo y lanza en ristre, pese a que se inventaron que murió en el siglo IV? Pues tiene su explicación y tiene su gracia. ¿Por qué ha quedado esto unido a la Fiesta del Libro? Pues por nada, porque sí, por una mera coincidencia. Aunque nosotros, si nos ponemos a rascar y encontrar la relación de San Jorge con los libros, pues la verdad es que a verla hay la. Ahora bien, las dos celebraciones, la del Libro y la del matadragones parten una de un error de cálculo con las fechas y la otra de una fábula. Pero eso basta sólo con saberlo, porque además no es en absoluto importante. Lo importante es la celebración.
Carla
¿Por dónde empezamos? ¿En qué momento quieres que nos situemos de la leyenda de Jordi, de Jorge o de George? Primero, ¿De dónde dicen que era este hombre?
Nieves Concostrina
Dicen que era romano. Dicen que era romano, era un oficial romano.
Carla
Pero lo de Jordi entonces no le pega mucho.
Nieves Concostrina
Digo, ni le pega nada, pero bueno, no se llamaba ni Jordi, ni Jorge, ni George. En todo caso lo llamarían Georgius, que era así como se llamaba, como dicen que se llamaba. Y la leyenda lo situó En aquel siglo cuarto, cuando el emperador romano Diocleciano publicó en el 303 su primer edicto contra el cristianismo. A este hombre, a Diocleciano, le encaja eso de cría fama, échate a dormir, porque a partir de entonces le han echado muertos encima por un tubo. Todos los personajes del santoral del siglo IV que cascaron el siglo IV, parece que se los cargó Diocleciano. Que mentira. Y si no, Bueno, pues es igual. Se los había cargado Decio. Y si no Aureliano. Y si no, que se maroto el de la moto. No había tanto cristiano para tanto emperador asesino. No había cama para tanta gente, como decía aquel. Pero es que no sólo perseguían a los cristianos, es que además parece que todos disfrutaban mucho torturándolos. A Lucía le sacaron los ojos, a Sebastián lo cosieron a flechazos, a Águeda le cortaron las tetas, a Apolonia le sacaron todos los dientes. Hombre. Es decir, a toro pasado y con las persecuciones que ordenaron los distintos emperadores, era muy fácil después inventarse perseguidos y adornar esas personas con sangre y tormentos y mucha épica, como decía. ¿Total, pues quién iba a desmentirlo? Si los cristianos se lo comen todo. Tú invéntate cualquier cosa que se la creen. Un palomo que es padre de un muchachillo, un tipo hecho de barro, otro tío construyendo un barco y que se deja a los dinosaurios en tierra o encuentra pingüinos en el desierto. Da igual. También te digo que poco se los persiguió para lo que hicieron. Y luego siguieron destruir arte, derribar templos, impedir el conocimiento, ejecutar a los que ellos llamaron paganos. Pobre Hipatia de Alejandría destrozada por una turba de cristianos. Yo soy muy de Diocleciano. Me gusta Diocleciano. Y como algún jodido capullo se mueva, me cago en la leche, me pienso cargar hasta el último de vosotros.
Carla
A ver, tu, partidaria. ¿Y aquel tal Georgius, el soldado romano? Se supone que fue una de las víctimas de la persecución ordenada por Dios Greciano.
Nieves Concostrina
Claro, eso es lo que se inventaron. Que el tal Georgius, este Georgius, fue uno de aquellos perseguidos y torturados. Por supuesto, había que perseguir y torturar. Además, parecía que tenía más chicha decir que era un soldado romano que se hizo cristiano y defendió su fe soportando indescriptibles torturas. Y que luego lo decapitaron. Según las primeras iconografías del Georgius, el pobre tico, sólo iba vestido con unos trapos a modo de taparrabos. Sólo eso. Se supone que lo enterraron en una ciudad de Tierra Santa. Y ya está, ahí acaba Georgius. Luego se liaron a engordar el santoral con más presuntos mártires, con más santos, y listo. Georgius pasó a ser un mártir más del montón. Así Llegamos a la primera cruzada, a finales del siglo XI. Y a los cruzados de entonces no había cosa que les pusiera más que encontrar símbolos cristianos, tumbas de mártires, huesos de personajes bíblicos. Sobre todo porque el trapicheo con reliquias que se traían a Europa, eso era un negocio muy, muy boyante. Decir que te habías encontrado la cabeza de San Juan Bautista era la leche. Si no fuera porque hay tres cabezas de San Juan Bautista. Y aquellos cruzados dijeron haber encontrado la tumba del santo mártir Georgius. La historia del hallazgo de la tumba del santo mártir, del hallazgo de lo que añade uno, lo que añade otro, uno lo adorna, otro lo engrandece, todo eso empieza a mezclarse de ese tal Georgius que murió en calzoncillos y decapitado, con otras leyendas medievales centroeuropeas cuando se trajeron aquí la historia. Y claro, ya tenemos el guión perfecto, que no es más que un cuento.
Carla
Es ahí cuando al santo lo visten con armadura y lo suben a un caballo. Es la imagen que tenemos todos en la cabeza.
Nieves Concostrina
Es eso, efectivamente. El relato es muy bonito, pero es una mezcla de tú te traes un santo por un lado, que se han inventado, y luego te lo traes a Centroeuropa, en Centroeuropa se mezcla con otras cosas y ya está. Y te sale que érase una vez un reino en el que había un lago muy grande donde vivía un dragón apestoso que tenía atemorizados a todos los paisanos. Solo lo apaciguaban dándole de comer ovejas. Hasta que las ovejas se les acabaron y hubo que empezar a echarle humanos. Al parecer, a los humanos los elegían por sorteo. Y un día salió la bolita de la hija del rey. Que me voy a creer yo que la hija del rey entraba en el sorteo para que se la comiera un dragón. Pero bueno, es un cuento. Y cuando el dragón se iba a merendar a la hija del rey, aparece un guaperas en un caballo blanco con armadura chula y lanza en ristre. Pero el caballero no mató al dragón. El caballero se puso a dar órdenes. Le dijo a la quítate el cinturón, ata al dragón y tira para el pueblo. Los aterrorizados habitantes de la aldea vieron llegar a un tipo con armadura a caballo y a la hija del rey tirando del dragón como si fuera un Yorkshire grande. A mí esta parte del guión me falla un poco, pero sigue siendo un cuento. Sigue siendo un cuento. Y aquí es cuando Jordi o Jorge les suelta que está allí porque lo envía Dios para salvarles del monstruo. Pero sólo lo hará si todos se bautizan.
Carla
Ah, amiga, ese detalle no lo conocía. Yo tampoco.
Nieves Concostrina
Claro. Esa es la unión que hacen del santo con Dios, con la cristianismo y con la leyenda. Claro, es eso. El cristianismo es un gran mejunje. El caso es que todos se bautizaron, el chantajista de Jordi mató al dragón. Y así pasó este tipo de mártir en calzoncillos a caballero andante.
Carla
Pero ¿Cómo triunfó tanto la leyenda? ¿Tanto hasta llegar a ser patrón de Inglaterra y de la Corona de Aragón?
Nieves Concostrina
Por los libros. Y este es el único punto de unión de Jordi con el día. Ocurrió que el obispo Jacobo de la Vorágine era obispo de Génova.
Carla
Se llamaba así. Jacobo de la Vorágine.
Nieves Concostrina
Jacobo de la Vorágine. Que tenían nombres graciosos eran así. Bueno, pues este hombre escribió en el siglo XIII un famosísimo libro. Se llamaba La leyenda áurea o La leyenda dorada. Esta era la recopilación de las vidas de santos. Y el rey del mambo. En ese libro, con todo su golpe de caballero con armadura, dragones y princesa, era evidentemente St. George. Era el santo más divertido del libro. Y además con un estilismo inigualable. A partir de ese libro de la leyenda áurea, triunfó San Jorge, tan guerrero, tan santo, tan guapo. Y se convirtió en el favorito de pintores, escultores, miniaturistas. Era muy atractivo. La fama se disparó y a partir del siglo XIV pasó a ser patrón de ciudades y naciones. Los primeros que se lo apropiaron fueron los ingleses. El rey Eduardo III lo declaró patrón de Inglaterra, pero no declaró patrón al mártir en canzoncillo. No le gustaba el otro, le gustaba el de la armadura y la lanza. Y los reyes de Aragón fueron los copiotas de los inglese. Gustó tener un santo a caballo y con lanza, porque en aquellas épocas estaban pegando con los musulmanes. Y claro, siempre viene bien decir que ha bajado del cielo en un caballo blanco un señor con lanza para ayudarte a ganar a los musulmanes. Claro. Este es el pastiche. Si se inventaron que bajó el tal Santiago, a ver ¿Por qué no iba a poder bajar también el tal Jordi, que ya venía con lanza incluida? Así fue como lo declararon patrón de la Corona de Aragón. Y hasta hoy. Pero que conste que este tío iba en calzoncillos.
Unknown/Background Voice
No tengo alergia, no tengo gases, ni tengo sarampión, No tengo lombrices, no tengo varices, ni tengo.
Nieves Concostrina
Cogido.
Carla
Bueno, pues Nieves, no te digo hasta mañana, porque mañana hacemos una ventana especial con motivo de Sant Jordi en la calle. En plena calle, en Barcelona, frente a los estudios de Radio Barcelona. Pero el miércoles nos reencontramos aquí. ¿Vale?
Nieves Concostrina
Muy bien. Disfrutad mucho.
Carla
Mañana hablaremos de libros, no de santos. Mañana hablaremos de libros. Un beso, Nieves.
Nieves Concostrina
Un besico. Chao. Gracias.
Unknown/Background Voice
No soy mío, pero tengo callo y nunca esta otreña. No tengo ardores, no tengo carie, ni tengo hermosillo. Por eso cualquier sitio donde voy del mundo me dice Que bueno que toy. Qué bueno que toy. Qué bueno que toy. Qué bueno que toy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Es bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy. Qué bueno que estoy.
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: April 22, 2024
In this episode, Nieves Concostrina brings her sharp wit and irreverent take to the origins and myths behind the celebration of April 23rd – a date famed for Sant Jordi, the Day of the Book, and the supposed deaths of literary and cultural figures. She focuses particularly on unraveling the history and invention of the figure of Sant Jordi/San Jorge/St. George, exposing him as “el santo falso” and revealing how much of the legend is literary fabrication and medieval pastiche.
Sobre la dificultad de elegir tema: Nieves comenta cómo el 23 de abril está cargado de celebraciones y efemérides históricas:
"El 23 de abril pasa de todo. Es el día del libro. Las muertes de Garcilaso, Shakespeare y Cervantes. Bueno, aunque ya sabemos que ninguno murió."
— Nieves Concostrina (00:53)
"El 23 de abril es el día también que los filipinos se comieron a Magallanes."
— Nieves Concostrina (02:01)
Desmitificación de santidades: El mito de Sant Jordi, Jorge o George es el ejemplo paradigmático de santo inventado, “como el 90%”:
"Es un santo al que se le inventó una historia, se le añadió una estética, luego se le siguió yendo la pinza con la épica, y el tal Jordi, que no existió, ha acabado salvando princesas que no existieron y matando dragones inventados."
— Nieves Concostrina (04:11)
Nombres y contexto histórico:
Sobre la (inexistente) persecución y martirio:
"Todos los personajes del santoral del siglo IV que cascaron el siglo IV, parece que se los cargó Diocleciano. Que mentira... No había tanto cristiano para tanto emperador asesino."
— Nieves Concostrina (06:05 - 07:00 aprox.)
La transformación visual de Georgius traslada su imagen:
"Las primeras iconografías del Georgius... sólo iba vestido con unos trapos a modo de taparrabos... Luego se liaron a engordar el santoral con más presuntos mártires..."
— Nieves Concostrina (08:27)
El relato legendario:
"Esa es la unión que hacen del santo con Dios... El chantajista de Jordi mató al dragón. Y así pasó este tipo de mártir en calzoncillos a caballero andante."
— Nieves Concostrina (11:43)
‘La Leyenda Dorada’ como motor:
"Este hombre escribió en el siglo XIII un famosísimo libro. Se llamaba La leyenda áurea o La leyenda dorada... el santo más divertido del libro... Y a partir de ese libro... triunfó San Jorge."
— Nieves Concostrina (12:21)
Utilidad política y simbólica:
"Gustó tener un santo a caballo y con lanza, porque en aquellas épocas estaban pegando con los musulmanes..."
— Nieves Concostrina (13:24)
La ironía final:
"Pero que conste que este tío iba en calzoncillos."
— Nieves Concostrina (14:08)
Nieves Concostrina desmitifica el día de Sant Jordi y su protagonista con su tono directo, humor mordaz y una mirada crítica al relato histórico-religioso. Entre anécdotas, ironía y datos, expone el mecanismo por el que mitos y leyendas se consolidan en la cultura popular a través de literatura, intereses políticos y conveniencia simbólica. El brillante remate: el caballero que inspiró tanta iconografía heroica, en origen, iba en calzoncillos.
Next episode: La Ventana especial en Barcelona por Sant Jordi, centrada en libros, no en santos.