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Nieves
La sociedad española de radiodifusión presenta ser.
Poet/Reader
Aquí va la radio.
Nieves
Podcast siempre.
Carla
Hola, Nieves, buenas tardes.
Nieves
Buenas tardes, Carla.
Carla
Dándole vueltas a un alcopón de ayer, No, no, no, que fue una historia del copón. Oye, ¿Por qué poquito? Por un día no pillas Aniversario del F, que es mañana, ¿No? Yo estoy seguro que con la coincidencia redonda hubiéramos tenido buen sarao con el intento de golpe de estado. Eso sí que fue un intento de golpe. Del que por cierto, aún no se saben algunas cosas, o bastantes. Y si se saben, no se cuentan. Pero bueno, ya está, dejémoslo ahí. Sí, no te rías. Eso sería mañana. Mañana día 23, pero hoy es 22 de febrero. ¿Qué tenemos hoy?
Nieves
Hoy tenemos un tema muy bonito, aparte de que de aquí me voy directamente al teatro de.
Carla
Te falta nada, una horita. ¿Estrenáis en Cáceres?
Nieves
Sí, Estoy nerviosa. El centenario de la SER, La historia de la radio con los fetén.
Carla
¿Te tratan bien en la emisora? Ahí está bien.
Nieves
Sí, maravilloso.
Carla
Me han hecho buen.
Nieves
Sí, sí, sí.
Carla
Yo estaba pensando si hoy hacíamos esto o no, pero bueno, ya tenéis todo ensayado y preparado.
Nieves
Está preparado. Yo estoy muy contenta, muy nerviosa, pero muy feliz, Muy feliz porque creo que va a ser un encuentro muy bonito. Y este es el principio de muchos encuentros.
Carla
Y por poco no estrenas al F.
Nieves
Por poco no estrenar F. No hubiera estado nada mal.
Carla
22 de febrero. ¿Qué pasa?
Nieves
Algún guiño haremos el 22 de febrero. Para mí es que es un poquito intenso. En nostalgias, el 22 del mes dos murieron dos Antonios. Uno se apellidaba Machado y otro se apellidaba Fraguas.
Carla
Anda, Forges.
Nieves
Es verdad. Uno murió en 1939, dolorido de cuerpo y alma, lejos de su tierra, exiliado. El otro, forge, murió hace 6 años, en 2018. Y como siempre nos estaba recordando que no nos olvidáramos de algo. No te olvides de Haití, no te olvides de los refugiados. Pues yo me resisto, no voy a olvidarme de él. Tengo muy presente siempre esta fecha por varios motivos. Porque la muerte de Antonio Machado me remueve mucho, casi tanto como la de Miguel Hernández. Por las circunstancias tan tristes, tan injustas que rodearon sus fallecimientos. Siempre lo digo, más que morirse los murieron, los murieron. Y siempre me acordaré también cada 22 de febrero, del amigo Antonio Fraguas Forges, porque en su incineración tuve la suerte de conocer a Ramón López. Claro. Y es que a mí todo es un día que se me conecta, todo. Y cuando rememoro a los dos Antonios que murieron el 22 del 2, pienso en lo opuestos que fueron sus entierros. El de Machado, tristísimo, deprimente, en un día lluvioso, con solo dos familiares presentes, su hermano y su cuñada, y gente refugiada que cuando conoció la muerte no lo conocían, pero se acercaron, quisieron acompañar. Ese fue en Collie, en Francia, sólo 24 días después de haber tenido que abandonar España porque los militares españoles lo habrían matado. Y el entierro de Forges en Madrid, en cambio, tristísimo también, evidentemente, pero fue en un día luminoso a más no poder, con centenares de amigos que no pudimos entrar en la pequeñísima sala laica del crematorio. Muy triste, como digo, pero con algunos detalles amables, simpáticos, que yo me empeño en no olvidar, porque así será como recuerde siempre Antonio Fragua Forges. Pues con la sonrisa puesta y con un recuerdo unido al de Ramón Lobo.
Singer
Antonio Fraguas, el favor rey de la raza Calé musa de Jorge Luis Borges y de pro. Eres el amo de la viñeta, el diestro del por favor. Antonio Fragua, Son filigra tu muleta, tu pincel y rotulador. Antonio Fragua.
Carla
Bueno, pues acaba yo esta canción maravillosa. Empecemos con el entierro de Forges y recordando cómo fue, ¿No?
Nieves
Sí, apretujado, apretujado. Al margen de que Ramón Lobo y yo, con el permiso de la familia, dejamos tiritando varias coronas de flores para hacer luego el recorrido por el antiguo cementerio civil. Sí, ir dejando flores en las tumbas. Esta es la costumbre que tenía Ramón Lobo, y aquel día me fui con él. Se dejan flores en las tumbas de Pío Baroja. Dejamos flores a Carmen de Burgos, Colombine, Arturo Soria, a Pablo Iglesias, a tres de los presidentes de la Primera República, los fundadores de la Institución Libre de Enseñanza, a Benito Pérez Galdós. En el muro donde fusilaron a las trece Rosas, quedaron los dos últimos claveles que birlamos de las coronas de Antonio, y que además es una pena, porque cuando se hace una incineración sin entierro. Siempre lo digo para que lo tengan en cuenta, el dineral en coronas de flores que se quedan en las afueras.
Carla
No pensamos nunca en eso.
Nieves
Ténganlo en cuenta que no se quiere menos por menos flores. Fue un día de muchísimo frío y de muchísimo sol y recuerdo que en el crematorio del cementerio de la Almudena pasaron varios, porque como eso es un constante dependiendo de los días, bueno, pues los de la sala de al lado nos miraban un poquito raro, casi como con envidia. Los que estaban, estábamos acompañando a Forges, que allí hay dos salas, una pequeñaja muy cutre que es la sala laica y luego está la sala católica que es tres veces más grande. Muchos bancos, mucha luz, muchos adornos. Pero mientras nosotros éramos cientos que no pudimos entrar en la sala católica, en uno de los incineraciones que pasaron por allí había cuatro gatos y casi todo vacío. Esas salas se supone que son multiconfesionales, es decir, se retiran los símbolos religiosos para que sirvan al funeral de un budista, de un Hare Krishna o de un ateo, pero como no se pida, al final no se retiran las estatuas y los Cristos. Así que acuérdense, pídenlo, si van a ser muchos, que retiren todo para que puedan entrar los que se apretujan en una sala cutre, que es como estuvimos con Forges mientras la sala católica estaba.
Singer
A veces casi vacía y sin uso antaño. Fragua, eres el amo de la viñeta, el diestro del.
Nieves
Por favor.
Singer
Antonio, Fragua, son filigranas, tu muleta, tu pincel y rotul.
Carla
Oye, Nieves, y con Jorges ¿Hubo solo incineración o también entierro?
Nieves
Hubo incineración por la mañana y entierro por la tarde. Las coronas que habíamos despeluchado Ramón Lobo y yo quedaron disimuladas entre la enormidad de coronas que se acumularon sobre la sepultura, que ahí parece que tiene más sentido como las dejan. Ahí sobre la tumba había tal montaña de flores que creo que fue Berta fue una de las hijas que cuando lo vio dijo la tumba de mi padre. Pero si parece la de una corista, por Dios. En fin, detalles que se me han quedado grabados. Desde luego es digna, digna hija de su padre. Mientras esperábamos que llegaran las cenizas, el entretenimiento era leer las cintas de las coronas y Pilar, me acuerdo, la mujer de Forges, nos contaba los planes para la lápida, porque iba a poner, para grabarla, iba a poner unos blasillos, que es lo que hay ahora en la lápida de Forges, unos blasillos, una corona. Era de lo Purdei, que dijo a ver, o esta no es nuestra. Los del Opus no han entendido absolutamente nada. Parte de esa corona del Opus estaba despeluchada porque de ahí habíamos quitado muchos claveles. Con lo cual los fans de Escrivá, de Balaguer y el Opus financiaron las flores que acabaron en las tumbas del cementerio civil, a los que, mira tú, se les negó o rechazaron el entierro en sagrado. Creo que esto se llama justicia poética. Y cuando llegaron las cenizas para enterrarlas, Toño Fraguas, el hijo, no dejó que su padre se fuera a la tumba sin su instrumental, porque metió junto a la urna el papel que utilizaba con la forma de sus viñetas, una de sus plumas y el paño de algodón usado con manchas de tinta que utilizaba para limpiarlas. Y bueno, ya está, ya está. Va todo tan rápido, nos atropella.
Carla
Pero está muy bien recordarlo, que yo.
Nieves
Quiero hacer esfuerzos por no olvidar determinadas cosas y sobre todo a determinadas personas, como Antonio Fraguas Forges, que se largó hace hoy seis años.
Carla
Seis años ya. Joder, cómo pasa el tiempo.
Poet/Reader
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos. Camino sobre la mar. Nunca perseguir la gloria ni dejar en la memoria de los hombres mi canción. Yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de amor.
Carla
Antonio Machado tampoco se odia a nadie, claro. Su tumba sigue siendo una de las más visitadas y eso que sigue enterrado en el sur de Francia. Y Nieves, ¿Qué podemos contar Antonio Machado que no hayamos dicho ya? ¿Que nos haya contado?
Nieves
Pues sí, pues hemos hablado varias veces de él, pero siempre hay algo que contar. Recibe infinidad de visitas, no solo departamento, sino de asociaciones, de profesores, con alumnos que los llevan hasta allí. Es una maravilla. Es fantástico que no te olviden. Y como de la muerte y el entierro ya hablamos hace cuatro años, podríamos contar, por ejemplo, que ya quisiera su hermano Manuel Machado, enterrado muy cerquita de donde está forges, tener un 1 % de las visitas que tiene su hermano Antonio Manuel Machado, y esto lo dicen los que saben, fue un poeta y un escritor extraordinario. También sus defensores dicen que mejor que Antonio, pero que en la memoria ha pesado más la ideología que la calidad literaria. Yo no lo sé, la verdad. Esto va en gustos. En todas partes se cuenta la anécdota de Jorge Luis Borges cuando alguien le preguntó durante una visita a Santander por la obra de Antonio Machado. ¿Y que dicen que contestó algo así Antonio no sabía que Manuel tenía un hermano? Borges era muy borde. Pero así son las paradojas de la vida y de la muerte. Antonio Machado murió casi en soledad, sin un duro, en tierra extraña, sin amigos. El velatorio fue en el sótano de un hotel, con dos sillas sosteniendo el féretro. Acabó en una tumba prestada y no le olvida nadie. Manuel Machado, sin embargo, tuvo un pedazo de entierro en 1947. Un multitudinario velatorio en la Real Academia. Mucha prensa presente, pero apenas alguien sabe dónde está enterrado.
Poet/Reader
Murió el poeta lejos del hogar que cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar. Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Golpe a golpe, verso a verso.
Carla
Está claro que la guerra separó a los hermanos. Don Manuel no tuvo que huir de ninguna manera. Manuel era franquista.
Nieves
Manuel Machado era Fran. Puede discutirse si fue por conveniencia, por miedo, por interés académico. Yo eso sí que no lo sé. Sí sé que le hizo poemas a Franco, porque esos están ahí. Que lamentó la muerte de Antonio, sin duda, porque estuvieron muy unidos, pero estaban en las antípodas ideológicas. La familia se dividió porque Antonio Machado huyó a Colliour con su hermano José y su cuñada. Y la madre. De hecho, la madre y Antonio Machado estuvieron agonizando en la misma cama. Murió él. Dos días después murió Manuel Machado. Se quedó en España. Salió beneficiado por el golpe de Estado. Lo nombraron académico de la Lengua en plena Guerra Civil, en 1938. Por sorpresa, por unanimidad. La única condición que le pusieron era que tenía que aceptar el nombramiento de inmediato. La decisión se la comunicaron José María Pemán y Eugenio Dors, dos señores muy franquista. Y mira que me llamen mal pensada, pero aquel empeño en que un Machado entrara en la Real Academia en plena guerra y deprisa y corriendo, era para darle los morros al otro Machado. Antonio.
Carla
Pues igual sí. Oye, sigue vivo. El empeño de algunos de repatriar los restos de Antonio Machado.
Nieves
Pues yo espero que no. Y que dejen en paz a Antonio Machado en el lugar que más lo cuidó en su último mes de vida y durante toda su muerte. Aunque sólo sea porque el franquismo estuvo intentando repatriar los restos y apropiarse de la figura de Antonio Machado desde los años 50, como hizo con Manuel de Falla, como hicieron con Ortega y Gasset, como intentó hacer con Pío Baroja y lo intentaron con Machado. Todo intelectual se lo quería traer. Franco cuando le consult, ocultaron el traslado de sus restos a su hermano José, que estaba exiliado ya en Chile. Creo que cuando los mandó a paseo debió retumbar ese que no llegó a España. Y el ministro de Franco, el fascista de Fraga, volvió a intentar la repatriación en los años 60, aprovechando que se murió José, el hermano, pero tampoco pudo. Y espero que todo el mundo se esté quieto. Nadie va a cuidar ni a celebrar a Machado en ninguna parte, como lo cuidan y lo celebran en Collie, en Francia. Ese es su sitio. Que aquí en España, y tenemos mucha experiencia con los muertos, hay mucho fuego artificial. Y luego si te he visto no me acuerdo.
Poet/Reader
Tus ojos me recuerdan las noches de verano. Negra noche sin luna, orilla mar salado y un chispear de estrellas de un cielo negro. Y bajo tus ojos me recuerdan las noches de verano.
Carla
Bueno, pues no es por nada, pero dentro de poco más de media hora, cien años de radio con Nieves con costrina y Fetén, fetén en Cáceres como estreno de una gira que, como los grandes grupos de rock, os llevará por media España.
Nieves
Qué ilusión, Carla. Qué honor participar de esto.
Carla
Iba a decir mañana. Bueno, mañana te dejamos descansar. Mañana presento el Librón Café, pero yo f. Pues ya la semana próxima comentamos el estreno. ¿Cómo ha ido? Un beso muy grande, Nieves.
Nieves
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Todo Concostrina · SER Podcast
Host: Nieves Concostrina
Date: February 22, 2024
This episode of "Todo Concostrina," hosted by Nieves Concostrina, marks the poignant anniversary of the deaths of two influential Spanish figures, both named Antonio: the poet Antonio Machado (1939) and the legendary cartoonist Antonio Fraguas "Forges" (2018). Through her trademark mix of historical rigor and bittersweet humor, Nieves reflects on the contrasts and connections between these two lives and deaths, weaving in personal anecdotes, historical context, and a call to remember those who have shaped Spanish collective memory.
On the two Antonios:
On Forges' funeral:
On repatriating Machado:
Machado’s poetic perspective:
The episode is rich in personal recollections, historical anecdotes, and subtle irony—hallmarks of Nieves Concostrina's storytelling. She combines deep respect for Spain’s cultural legacy with candid, sometimes wry observations about the country’s complicated relationship with its past. Deep emotion is balanced by gentle humor, particularly when recalling Forges and his family.
For listeners and history enthusiasts, this episode offers a heartfelt meditation on memory, loss, and the lasting impact of artistic and moral courage—even amid political adversity and exile.