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Cadena SER Announcer
Ser podcast.
Nieves
Estás escuchando Acontece que no es poco y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
Costrina
El imperio concostrino extiende sus límites casi hasta el infinito. Acabas de colar a tu vecino. Bueno, se ha colado él. Se ha colado él en la final de relatos que nadie veía cosas raras ahí, pero ya es casualidad. Es decir, mira que participan centenares, miles de oyentes y tiene que ser tu vecino de Cabo de Gata. El relator ha cojonudo. Hostia, el hígado, Houston, tenemos no un problema, sino un hígado muy bueno.
Nieves
Lo voy a ir a felicitarle, según iba dando la descripción y tal, y digo, coño, pues Carlos, qué bueno. Me alegro muchísimo.
Costrina
Bueno, hoy en nuestro paseo diario por la historia se nos van a mezclar varias cosas, ya lo aviso. Aunque yo creo que el resultado es interesante, De hecho, muy interesante. Si Acontece que no es poco fuera un potaje, yo creo que en la olla de hoy la olla entrarían la Iglesia. Si, usted que maneje seguro la monarquía y los suyos también el cine o la literatura. Porque hemos estado hablando antes de los personajes secundarios. Es que resulta que en la historia estos personajes, los secundarios, también aparecen. Oye, Nieves, ¿Algún papel? Es casi de Oscar. Casi, casi Oscar.
Nieves
Ya lo creo, ya lo creo. Fíjate, hoy vamos a darle su espacio a uno de esos personajes, como dices, secundarios, que además, evidentemente, no los estudiamos, no se conocen. Fíjate que los principales nos los enseñan de pasada, intentando que no se note lo malo, como para conocer a los de segunda fila. Ni en broma, no nos suenan ni de oídas. Si yo digo que hoy, 16 de mayo de 1609, a las dos de la tarde, nació en el Real Sitio del Escorial el infante Fernando de Austria. ¿Pues a ver, lo primero que te sale es decir, bueno, y a mí qué pollo quién era? Anda que no hubo infantitos entre legítimos y bastardos, llamados además todos Fernandos de Austria. Pero si decimos que este fue hijo del panoli de Felipe III, que se le conoce sobre todo como el cardenal infante, que también fue virrey de Cataluña, gobernador de los Países Bajos, que también fue un exitoso general del ejército y que tuvo varias novias y dos hijos, y que se murió con 32 años. Entonces ya lo que te sale. Pero cuántas cosas hizo este tío en tan poco tiempo, por favor. Y cuánta incompatibilidad en ese currículum, que esa es otra. Era infante, pero era cardenal y general también. Esto parece que no cuadra. Y siendo cardenal, hijo de rey, general de los ejércitos, también tuvo hijos. Y si además añadimos que fue nombrado cardenal con diez años.
Costrina
Diez años.
Nieves
10 años. Ya sólo nos queda preguntarnos qué clase de mandanga es esta. Además de que cardenal, infante, virrey, general. Era un corazón loco. Toda esta mandanga real tiene su explicación. Bam. Bam.
Unknown French Speaker
Bon ça se place, J' ai sur mon lit à bouffer sa langue dans du ventre en mon whisky. Quant à moi peu dormi bi débris, mais j' ai dû dormir dans la gouttière où j' ai eu un flash en quatre couleurs.
Costrina
A ver, necesitamos entender cómo es posible eso de que un niño de 10 años lo nombren cardenal. Se supone que sería el Papa, ¿No?
Nieves
Nombra. Pero además lo nombraron del tirón. No te creas que lo metieron a novicio con dos años, a cura con cinco, a obispo con ocho y a cardenal con diez. No. De golpe cardenal. Este niño en vez de hacer la primera comunión lo nombraron cardenal. Al margen de lo estrafalario del asunto y que con cosas como estas, pues queda muy al descubierto lo que es la religión y cómo la manejan los jefes del cotarro católico en beneficio propio. Para entender por qué se hizo, nos tenemos que ir unos años antes del nombramiento del chavalín como purpurado, que hubo que hacerle unas faldas a medida incluso. Claro, no había disfraces de cardenal de su tallo. A todos nos suena el duque de Lerma, el corrupto, el valido de Felipe III, mano derecha del rey Tolay y el que lo convenció para trasladar la corte de Madrid a Valladolid y luego otra vez de Valladolid. Claro. Sí, mientras este delincuente, el duque de Lerma, iba haciendo, pues ya sabes, sus chanchullos urbanísticos, sus maniobras especulativas de compraventa, desplomaba los precios en un sitio que previamente había desvalorizado para comprar barato, provocaba luego que se revalorizaran para vender car un chori. Hasta que se le vio el plumero y el duque empezó a caer en desgracia. Pero primero empezaron a caer en desgracia los colaboradores y gente de confianza del duque de Lerma que por cierto, tenía nombre de Cayetano Francisco Gómez de Sandoval Rojas y Borja, o sea, o sea, María Borja. Borja Mari. Bueno, casi todos los hombres de confianza del duque de Lerma fueron encarcelados y alguno ejecutado. El tal Rodrigo, que éste tiene un historión detrás y dijo él el duque de Lerma, como no me dé prisa, me quedan dos telediarios vivo. La única forma de salvar el pescuezo es meterme a cardenal. Más de una vez hemos recordado esa coplilla que le dedicaron al duque de Lerma por esa maniobra para no morir ahorcado El mayor ladrón de España se viste de colorado.
Costrina
Entonces aquí se podía meter a cardenal cualquiera, un duque, un niño.
Nieves
Sí, cualquiera. Tú mismo si quieres, si tienes el suficiente poder, por supuesto que sí. La Iglesia es un negocio y todo era cuestión de negociación. El duque de Lerma, que tenía hijos y tenía nietos, pero que ya era viudo, lo que ya sabemos que no es inconveniente para ser cura, lo de tener hijos y tal, no tiene sobrinas, solicitó su nombramiento a Roma en absoluto secreto y directamente a la Secretaría de Estado del Vaticano. El Papa Paulo V intentó disuadirle. Hombre, mira, Borja Mari que no está bonito que te nombremos cardenal así, a dedo, aunque sea viudo. A ver cómo argumentamos esto. Es muy complicado de justificar. Pero como el duque de Lerma todavía era válido aún de Felipe III, todavía era el tipo que más mandaba en el cristiano imperio español, le dijo al mira, tú te callas y te acuestas y me nombras cardenal o el que te apea del papado soy yo. Y lo nombró, claro que lo nombró. Tuvo que adjudicarle el capelo y así, protegido por las faldas cardenalicias, se libró de ser juzgado y condenado. Sí, así fue como fue la maniobra. Pero el duque de Lerma, sintiéndose ya a salvo como cardenal, porque perteneciendo a la Iglesia ya estaba protegido y no podía ser condenado, no sólo no rebajó su ambición ni sus ansias de dinero, es que se vino arriba y quería más poder, quería más pasta. Así que una vez conseguido su nombramiento como cardenal, solicitó también ser arzobispo de Toledo, porque por aquel entonces el arzobispado de Toledo estaba considerada la más alta dignidad espiritual de la cristiandad después del papado. Y no sólo espiritual, también había mucho.
Costrina
Moni money, o sea que Serro también llevaba aparejada dignidad monetaria. ¿Cuánto? ¿Cuánto?
Nieves
A ver, un pastizal. 300.000 coronas anuales.
Costrina
Eso es mucho, ¿No?
Nieves
Muchísimo. Yo no sé hacer la equivalencia a la actualidad, pero era una pasta gansa y el duque de Lerma la quería. Esa era la renta que le correspondía al arzobispado cada año y que salía de los presupuestos generales del Imperio. Yo no quiero imaginar cuántas decenas de millones de euros, quizás cientos, salen actualmente de los mismos presupuestos del Estado para ese mismo arzobispado de Toledo. Me enfermo. Compensado.
Costrina
No te enfermes.
Nieves
Sí, me enfermo. El duque de Lerma quería gestionar aquellas 300.000 coronas anuales de renta si conseguía su nombramiento como arzobispo de Toledo, porque su sueldazo como cardenal, pues parece que se le hacía poco sueldo de cardenal que salía de las mismas arcas públicas. El duque de Lerma podría haber sido el idóneo presidente del PP en la Comunidad de Madrid, ya te lo digo. Pero el duque de Lerma también tenía una oposición. Y esa oposición, que era el partido anti lermista, estaba encabezada por otro tipo con faldas. El cura aliado, el confesor del tola. Y Felipe III, efectivamente, que no pudo frenar al duque de Lerma cuando consiguió el cardenal, todo lo llevó muy en secreto, pero estaba dispuesto a todo para impedir que se hiciera con el arzobispado. Y se le ocurre una idea genial. La única manera de hundir la candidatura del cardenal duque de Lerma es poner un candidato de mayor dignidad, un infante de la Monarquía Hispánica. El Papa. Claro, entre un duque y un infante real no podía tener dudas. El único problemilla es que el nuevo candidato tenía 9 añicos. Pero daba igual, porque el que paga manda.
Costrina
Pero entonces eso significa que el cargo de arzobispo lo compraron, o sea, que pagaron, que sobornaron. ¿Significa eso o lo he entendido mal?
Nieves
No, no, lo compraron, pagaron, sobornaron. Pero si Roma era un cachondeo. Yo sigo sin entender cómo se exige respeto para estos mangoneadores corruptos que no tienen escrúpulos. Los cardenalatos, los arzobispados se compraban, los papas compraban los votos. Eso es la Iglesia católica. Corrupción. Así que hubo sus maniobras. El embajador español en el Vaticano presionó por un sitio, pagó por otro, fue comprando voluntades, pero ojo, manteniendo las apariencias. Porque hasta argumentaron la conveniencia de que un niño de nueve años fuera nombrado cardenal arzobispo de Toledo. Se dieron todo tipo de argumentos, todos absurdos, por supuesto, pero hicieron especial hincapié. Hicieron especial hincapié en que nunca un hijo de un rey de España había sido arzobispo de Toledo. Y que ya iba siendo hora.
Teo
Asuntos peligrosos del pasado me persiguen todavía Historias que la gente no olvidó y que me recuerdan cada día. Si llegué vivo aquí no me va a matar una vieja herida Déjales que hablen mal, se mueran de envid.
Nieves
Yo ahora creo.
Teo
Pero ahora creo porque un milagro como tú ha tenido que bajar del cielo. Yo era Teo, pero ahora creo.
Costrina
De todas formas, a pesar del gorrito rojo, los faldones, los encajes, todo eso. Yo imagino, imagino que al chaval mucha, mucha gracia. Lo de ser cardenal tampoco debe hacerle gran entusiasmo. Debía tener, digo yo.
Nieves
No, hombre, a él no le gustaba eso. A él le gustaban las armas, le gustaba el ejército, le gustaban las chicas. Y ojo, no se privó de nada, porque además el tío salió muy, muy listo. Era muy buen estudiante, se preparó muy bien, se convirtió en un magnífico estratega. Ganó además una batalla famosísima a los suecos. Y era un loco del sexo también, como sus hermanos Carlos y Felipe IV. Felipe IV, claro. Pues este era el hermano que no estaba previsto que reinara. Por eso lo meten al cardenal. Felipe IV era el rey. Y los tres hermanos eran unos locatis de esos. Les gustaban las camas ajenas. Más canto en tu lápiz. Como dijo alguien, los tres hermanos eran truenos en lo de perseguir mujeres. Y sí, como dijo Machado luego, aquel trueno vestido de Nazareno.
Costrina
Yo también creo en ti, Diebes. Hasta mañana. Un beso muy grande.
Cadena SER Announcer
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Podcast: Todo Concostrina, SER Podcast
Fecha: 16 de mayo de 2022
Presentadora: Nieves Concostrina
Co-presentadora: (Voz secundaria) Costrina
En este episodio, Nieves Concostrina aborda con su característico humor y espíritu crítico la rocambolesca vida de Fernando de Austria, conocido como el “cardenal infante”, resaltando el escándalo y el absurdo de las prácticas eclesiásticas y políticas de la monarquía y la iglesia en la España del siglo XVII. Nieves y su colaboradora exploran cómo Fernando, hijo de Felipe III, fue nombrado cardenal con tan solo diez años, utilizando su historia para desentrañar las luchas de poder, corrupción y favoritismos de la época.
[01:34] Nieves:
“Si yo digo que hoy, 16 de mayo de 1609, a las dos de la tarde, nació en el Real Sitio del Escorial el infante Fernando de Austria. ¿Pues a ver, lo primero que te sale es decir, bueno, y a mí qué pollo quién era?”
[03:43] Nieves:
“Este niño en vez de hacer la primera comunión lo nombraron cardenal. Al margen de lo estrafalario del asunto [...] queda muy al descubierto lo que es la religión y cómo la manejan los jefes del cotarro católico en beneficio propio.”
[05:37] Nieves:
“La Iglesia es un negocio y todo era cuestión de negociación.”
[07:11] Nieves:
“Un pastizal. 300.000 coronas anuales.”
[08:50] Nieves:
“No, no, lo compraron, pagaron, sobornaron. Pero si Roma era un cachondeo. [...] Los cardenalatos, los arzobispados se compraban, los papas compraban los votos. Eso es la Iglesia católica. Corrupción.”
[10:33] Nieves:
“A él no le gustaba eso. A él le gustaban las armas, le gustaba el ejército, le gustaban las chicas. Y ojo, no se privó de nada... Era un loco del sexo también, como sus hermanos Carlos y Felipe IV.”
Nieves Concostrina emplea un tono irreverente, sarcástico y desenfadado, usando expresiones coloquiales y comparaciones actuales para enfatizar el paralelismo entre la corrupción histórica y la del presente. El relato mezcla anécdotas históricas jugosas con comentarios mordaces, logrando una narración entretenida e informativa.
El episodio retrata de manera divertida y crítica el uso fraudulento de la religión y la Iglesia por parte de la monarquía y la nobleza española. Fernando de Austria, elevado a cardenal siendo apenas un niño, sirve como excusa para denunciar el absurdo, el nepotismo y la corrupción rampante de la época, con ecos irónicos en la actualidad.