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Muchacho
Ser podcast.
Host
Hola, nieves, buenas tardes.
Nieves
¿Qué tal, Carlas? Buenas tardes.
Host
Bienvenida. ¿Qué tal?
Nieves
Muy bien, muchas gracias.
Host
Yo también muy bien. Hoy abrimos semana. Esta semana va a ser especial, pero hoy abrimos semana en este acontece, que no es poco, invocando un derecho largamente peleado, largamente negado, y que hoy afortunadamente, está fuera de duda. Bueno, al menos en la inmensa mayoría de. De países civilizados. Lo que pasa es que aquí, como en todas las conquistas, hay que mirar a las personas, a los nombres propios, a los y a las que se partieron la cara para conseguirlo. Y hoy hablamos, yo creo que para mucha gente, descubrimos a una mujer, Olymp de Gurges, decisiva para la aprobación del voto femenino en Francia.
Nieves
Tremenda. Se habla poco.
Host
Yo no tenía ni idea de quién es esta mujer. Y Alicia me está mirando y tampoco le suena.
Nieves
Olimpia también se llama Olympe de Gouges. Vamos a aprovechar una fecha para luego recoger hilo e irnos siglo y pico atrás con esta señora, pero sin movernos del sitio, sin salir de París. El 12 de febrero de 1932, después de muchos años de bronca de las mujeres, desde que la primera sufragista francesa empezara a dar la turra, que era la gran Olympe de Gouge, por FIN, en el 32, la Asamblea Nacional francesa aprobó el voto femenino, pero para un ratico, solo un rato, porque pasó eso que desconcierta a mucha gente todavía, que no hace por entenderlo, y que todavía hoy seguimos oyendo qué ocurre en los países que tienen Congreso y Senado, que se tiran, ni se sabe el tiempo, discutiendo un asunto en el Congreso, y cuando lo sacan adelante, ese asunto pasa al Senado y lo tiran abajo. Pues eso ocurrió en Francia. Aquí también pasa. Pues eso ocurrió en Francia aquel 12 de febrero, que la Asamblea Francesa, que es como decir el Congreso, aprobó que las mujeres pudieran votar. Pero el sufragio universal en Francia duró menos que Paris Hilton en una biblioteca, la verdad. Resulta que la ley. Bueno, la ley llegó al Senado y los más que senadores, podríamos llamarlos frenadores, pues llegó al Senado y los señores senadores mira, los señores asambleístas han tenido un mal día, seguramente han bebido, y esto de que las mujeres voten no se puede permitir. El argumento que dio uno de los senadores para impedir el sufragio universal fue el. A ver, estamos dispuestos a dar a las mujeres todo lo que su sexo tiene derecho a pedir. Pero fuera de la política, darles el derecho al voto es un salto a lo desconocido. Hay que defender la república del feminismo. Yo me cago en todo. Yo si lo pillo me lo como.
Muchacho
Muchacho, tú eres tonto. Y en tu casa lo tienen que saber. Porque aquí estamos hartos de saberlo. ¿Que eres tonto, y qué le vas a hacer? Eres tonto, Muchacho, tú eres tonto. No comprendes ni quieres comprender a las chicas que tanto te enamoran. Eres tonto. ¿Y qué le vas a ver?
Host
¿A qué te ha gustado la canción? A qué es oportuna. ¿A qué es oportuna? Es oportuna.
Nieves
Es más, siempre encuentro la canción oportuna.
Host
Bueno, de hecho. De hecho, las francesas, con todo este lío, acabaron siendo las más tardías en conseguir el derecho a votar, pese a que Francia había sido pionera en su momento en reivindicar los derechos del ciudadano. Pero se ve que no de las ciudadanas, o no tanto. Pequeño matiz.
Nieves
Esta es paradoja de la historia. Las francesas no consiguieron su derecho a voto hasta 1945, después de la Segunda Guerra Mundial. Tremendo. Esto es algo parecido a cuando contamos que los franceses declararon que todos los hombres nacían libres e iguales, menos los negros de la colonia de Haití. Que estos convenía que siguieran siendo esclavos. No les venía bien a los ciudadanos franceses dejar de tener mano de obra gratis. Ni les venía bien que las mujeres votaran. Porque una cosa son las personas y otra los negros y las mujeres. Son categorías distintas. Y respecto a esto hay una anécdota simpática, podríamos decir. Y es que fíjate que el primer lugar del mundo donde se aprobó el voto femenino, pero sin querer, claro, fue en Nueva Jersey en 1776. Y se incluyó en la Constitución también por error. Todo fue sin querer. Para entendernos, cuando las 13 colonias británicas se juntaron y se declararon Estados Unidos de América, cada estado redactó su propia constitución antes de redactar la famosa, la que iba a ser para todos. Y en la redacción de la Constitución de Nueva Jersey de 1776 se empleó el término personas para referirse a quienes podían ejercer el derecho a voto. Claro, qué tontería. En cuanto se percataron, enmendaron su Constitución y sustituyeron la palabra personas por hombres.
Host
Bueno, pues repetimos. Repetimos.
Nieves
Asunto solucionado.
Muchacho
Eres tonto, muchacho. Tú eres tonto y en tu casa lo tienen que saber, porque aquí estamos hartos de saberlo. Que eres tonto. ¿Y qué le vas a hacer tontos.
Host
Desde Francia hasta Nueva Jersey? Oye, de eso sí podemos presumir en España, de haber sido un país pionero en el voto femenino, porque aquí se reconoció en 1931.
Nieves
Es que conviene territorio Isaías. Vaya. Claro. Y además es que siempre nos lo recuerda él, porque hay que insistir en ello. El sufragio universal en España se consiguió en el Congreso, debatiéndolo, peleándolo con la palabra y ganándolo. Eso no se ha conseguido en ningún otro país. En otros lugares ha sido en plan lucha callejera prácticamente. Manifestaciones, broncas, encarcelamientos, huelgas de hambre. Han quedado muchas muertas en el camino. ¿Clara Campoamor lo peleó? ¿Clara Campoamor? No. Ella sacó adelante el sufragio desde la tribuna del Congreso. Porque hubo un tiempo en que este país fue progresista y tuvo una Constitución, la única enteramente democrática. Pero ahí estaba la ultraderecha y borbonia para destruir todo lo ganado. Y hablando de broncas y de muertas y de cabezonería por querer votar, que por eso he dicho que íbamos a recoger hilo luego para llegar a la primera sufragista francesa, a Olympe de Gouges. De esta mujer se habla muy poco. Y lo lamentable es que hablando con algún amigo francés, al parecer, es que se habla también muy poco de ella en Francia. Que ya tienen más delito que mira que a mí me gusta la Revolución Francesa por lo que supuso. Pero en cuanto le quitas la capa de moñería a la liberté, a la egalité y a la fraternité, la Revolución se te queda en n lo todos los hombres libres menos los negros, todos los ciudadanos iguales menos las mujeres. Por eso Aulline de Gouges, en cuanto dijo eso. Oiga, aquí cuando se vota. Claro. La guillotinaron.
Host
Oye, pues habrá que conocer un poquito más por encima quién era esta mujer. ¿Quién era? ¿Era escritora? ¿Era política?
Nieves
Era.
Host
¿Qué era? ¿Era doctora? ¿Qué era?
Nieves
Era una mujer que surgió de la nada. Era escritora. Pero vamos, se formó. Era escritora. Fue autora teatral. Un poco broncas. No se callaba ni debajo del agua. Era una tía muy gu. Y con ideas muy locas, como por ejemplo que la unión de un hombre y una mujer tenía que ser mediante un contrato que facilitara una separación en caso de que la relación se diera mal. Sí, lo desarrolló además muy bien y lo tituló Forma del contrato entre el hombre y la mujer. Y tú te lo lees y era muy parecido a la actual legislación sobre parejas de hecho. Era parecidísimo. Defendió también que debía haber un sistema que protegiera a hijos e hijas nacidos fuera del matrimonio para que estos, que había muchos, no quedaran desasimidos ni discriminados por ser bastardos. También reclamó, todo esto lo dejó por escrito, reclamaba que se diera asistencia social a personas ancianas que estuvieran solas, que se hicieran casas para viudas con hijos, mujeres que no tuvieran recursos, casas para huérfanos y que se dieran cursos de formación a personas que no encontraban trabajo y que se pusiera un impuesto al lujo. Esta mujer todo lo que proponía era de siglos adelante. Y lo escribía aprovechando que le pilló la Revolución Francesa en París, que era un buen momento, momento político. Ella quiso intervenir en política y porque pensó que efectivamente era una revolución para acabar con los privilegios de unos pocos y ganar derechos ciudadanos.
Host
El problema, el problema entre comillas, es que entre esos derechos estaban los de las mujeres.
Nieves
Claro, efectivamente. Y ahí ella fue la que plantó cara porque Olympe de Gouges redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la ciudadana. ¿Cómo reaccionó cuando vio publicada la Declaración de los Derechos del Hombre? Y aquí, donde estamos nosotras, no aparecían por ningún lado. Exigía el derecho a votar porque la mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Les dio un ataque de risa, por supuesto, pero ella siguió ahí dando la brasa. En realidad era muy. Yo incluso no estaba de acuerdo con ella en algunas cosas, pero era muy sensata porque defendió en un principio la monarquía constitucional hasta que se dio cuenta de que eso no le sirve a nadie, ni a la democracia, ni al país, ni a los ciudadanos. Las monarquías parlamentarias son mamandurrias que sólo sirven para que los reyes y su prole vivan como Dios. Tú las quitas y todo sigue igual. No sirve para nada. Olympe de Gouges escribió a la reina María Antonieta. Incluso la quiso tener en cuenta pidiéndole que se implicara en la protección de la mujer. Ni caso. También se opuso a la ejecución del rey, porque ella sí defendía de verdad los derechos de la persona. Ella estaba contra la esclavitud, contra la pena de muerte, estaba por la igualdad de derechos. Pero nada, da igual, todo ruina. Por mucho que se desgañitaba diciendo que si las mujeres podían ser guillotinadas por sus actividades políticas, no tenía sentido que no pudieran votar y ser votadas.
Host
Claro.
Nieves
Pues nada, le dio igual. Su frase textual si la mujer tiene derecho de subir al cadalso, también tiene derecho de subir a la tribuna. Vale, pues muy bien. Dijeron no tiene sentido lo que tú digas, pero no tenéis derecho y no votáis. Es más, además de no votar, te vamos a guillotinar solista.
Host
¿Pero entonces la condena fue por pedir el voto o porque alguien entendía que se pasó de revolucionaria?
Nieves
Fue por todo. Es que fue por todo. Fue una amalgama de cosas. Y a los revolucionarios no les venía bien porque ya se pasó de demócrata. La excusa para detenerla fue un panfleto que escribió, que no firmó, pero lo escribió. Y bueno, pues alguien se encargó de chivatearlo y se difundió, donde planteaba que en cada departamento de Francia se votara para elegir entre tres tipos de el republicano, el federal o el monárquico. Solo se lo pillaron los jacobinos, los de Robespierre, que eran unos intensos, los que instalaron la época del terror. Y oye, bonita, aquí no hay nada que votar. República y punto pelota. La trincaron y ahí la guillotinaron. Justo antes de guillotinarla dicen que hijos de la patria, vosotros vengaréis mi muerte. Y también dicen que todos los espectadores gritaron Viva la República. Ya está. Yo más que hijos de la patria, que no vengaron un mojón. Yo los hubiera llamado cabrones. Porque Olymp de Gouge cayó en el olvido durante casi dos siglos en los que en Francia siguieron sin votar las mujeres. Y aquí termino recordando a otro tipo que dicen que fue un gran poeta nicaragüense, Rubén Darío. Yo no lo pongo en duda, también era periodista y diplomático. ¿Sí? Pues vamos a llegar a un sitio estupendo. Durante su estancia en Francia, a principios del siglo XX, dejó escrita su opinión sobre las sufragistas, esas locas que pedían el voto. Escribió este grandísimo poeta, que tenía una prosa muy fea. Escribió lo que tengo a la vista, unas cuantas fotografías de esas políticas, como lo podréis adivinar. Todas son feas y la mayor parte más que jamonas. Estos marimachos merecen el escarmiento. Así que a este también. Si lo pillo, lo crujo.
Chorus/Singer
Depuis la nuit des temps les femmes nous sommes le continent de poisons Nos entraves de poux de pou de po.
Host
Bueno, crujidora. Sosiégate. No. Bueno, joder. Pero hay motivos cuando uno revisa estas cosas. Venga mañana más nieves. Un beso.
Nieves
Un beso. Gracias. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Chorus/Singer
Malheur les femmes de l' autre ignorée ils nous ont divisés les femmes et de nos sœurs séparées de beau fameux esprit reconnaissons nous les femmes parlons nous regardons nous ensemblons Nous opprimes les femmes ensemble révoltons nous de vos fameux esclaves et brisons nos entraves. Le temps de la colère des femmes Notre temps est arrivé Connaissons notre force et femme découvrons nous des milliers debout femmes Esclaves et brisons nos entrailles de mocho de vous Fameux esclave et brisons nos entraves.
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Podcast: Todo Concostrina, SER Podcast
Host: Nieves Concostrina (with co-host Carlas)
Episode Date: February 12, 2024
This episode explores the history of women’s suffrage in France, focusing on the trailblazing yet often overlooked figure, Olympe de Gouges, and the convoluted, frustrating path to recognizing women’s right to vote. With Nieves Concostrina’s trademark sharp wit and irreverence, the episode uncovers paradoxes in the French revolution’s legacy, draws comparisons to other nations, and underscores the ongoing fight for equality.
Colloquial, witty, unapologetically irreverent, and cutting in its criticism of historical and ongoing sexism. Nieves Concostrina uses humor and emotion to make the injustices of the past relevant and vivid.
This episode is a rich, accessible crash course on how hard-fought—and how fragile—women’s rights have been, centering Olympe de Gouges as an essential and still under-recognized revolutionary voice. A must-listen for anyone interested in women’s history, revolutionary France, or the ongoing struggles for equality.