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Host 1
La sociedad española de radiodifusión presenta ser aquí va la radio podcast siempre.
Nieves
Yo creo Nieve. Buenas tardes. Yo creo que esta semana, no sé si eres tú, si soy yo, si somos los dos, pero le hemos cogido gustito al. Decíamos ayer, pero al ayer literal, porque. Porque ya lunes y martes recordamos, repasamos en dos capítulos la historia de Doña Ana y cómo estuvieron a punto de cargarse esa joya. Y hoy vamos a repetir, o continuar, mejor dicho, porque ayer dejamos a Colón y su catastrófico cuarto viaje a América, pero ya apuntamos que en ese viaje importó, sin saber muy bien su valor, importó chocolate, el cacao. Así que hoy retomamos el camino con el chocolate y con otro chocolate y con otro vicio que también nos digo de América, que es el tabaco. Ahí te preguntaba, ¿Tú fumas, no? Chocolate. Sí. Bueno, pues hoy los dos.
Host 1
Chocolate, sí, el tabaco. Y el tabaco afortunado ya es la mayor alegría de mi vida. Una buena decisión haberlo dejado. Pero sí es verdad, ya que. Espérate que no sea mañana, ya que estamos puestos, que luego vamos dejando migas y tengo que recoger las dos y dar muchas explicaciones. Así que tengo un amigo que siempre dice a veces mejor cenar dos veces que dar explicaciones. Esto está bien, pues esto pasa y he pensado que para qué dejarlo para más adelante, ya que dejamos ayer en suerte el asunto del cacao con el primer contacto de Cristóbal Colón, pues seguimos. Siempre hacemos bromas con la escena de los Monty Python en La vida de Brian, con eso de ¿Qué hicieron los romanos por nosotros? Además de los acueductos en alcantarillado, las carreteras, los baños públicos. Pues lo mismo pasa con los nativos de aquel lugar que nosotros llamábamos indias. ¿Qué han hecho los indios por nosotros, al menos en la parte culinaria, además de la tortilla de patata, el gazpacho, el tabaco, el pan de maíz, la coca, el pavo asado y el chocolate, ¿Qué han hecho? Además de revolucionar la dieta y los vicios del hombre blanco, también eran más listos, porque la coca la usaban como medicina. Y los hombres civilizados para suicidarse, que también es Muy bien. Pues resulta que esos indios asilvestrados a los que hubo que civilizar a cachiporrazos, metieron sus costumbres en los salones europeos más distinguidos. Resulta que fumar acabó siendo un signo de distinción social. Resulta que no hubo palacio, mansión o residencia de marqués donde dejaran de servirse tazas de chocolate para demostrar poderío social los pobres. Ni catarlo, por supuesto. Resulta que nadie podría discutir ahora si la tortilla tenía que ser con o sin cebolla, si no hubieran venido las papas. Y a ver cómo te haces un pisto sin pimiento o un gazpacho sin tomate. Eso sí, casi todo era pecado, ya sabes, era ilegal, inmoral o engordar. Y unas cosas tardaron más que otras en implantarse, porque mientras no le gustara un cura, esto no le podía gustar a nadie. Qué pesaos.
Nieves
Porque a ver, lo del chocolate, ¿Exactamente cuando empezó a consumirse en Europa? Ya me hemos contado, lo contamos ayer y hoy lo hemos repetido, que Colón lo trajo, pero sin tener ni idea de lo que traía y del valor que tenía.
Host 1
Pues esto entró poco a poco, porque ya dijimos que Colón se trajo un capazo de esas almendras, pero no se trajo la receta. Sabía que los salvajes hacían un brebaje con esas almendras de cacao secadas y molidas, pero como todo hay que saber hacerlo. El Xocotlatl, que así se llamaba el Xocolatlán, era una exquisitez para los mayas, para los mexicas, para los olmecas, pero era una bebida repugnante para los españoles. Les daba asco porque decían que los labios se quedaban como manchados de sangre, que sabía amargo, sabor picante. Hubo un cronista italiano, se llamaba Giorolamo Benzoni, que llegó a escribir que el chocolate parecía una bebida para cerdos más que para ser consumida por la humanidad.
Nieves
¿Pues como profeta, no?
Host 1
Ya, es que. ¿Sabes? A ellos los sacas de los espaguetis carbonara y se apañan mal.
Nieves
No seas así, hombre.
Host 1
Para los españoles también nos sacaban del tocino con cebolla y también nos apañábamos muy mal. Pero en Centroamérica era una bebida de dioses. El chocolate era afrodisíaca, era energética. El chamán y sus fieles lo consumían en rituales durante sus ceremonias mágicas.
Nieves
Y algo más consumirían.
Host 1
Consumía de todo. Pero el chocolate es que te pone como una moto. También. Los chamanes católicos, sin embargo, para sus rituales mágicos prefieren el tintorro. ¿Donde está el chocolate? El cacao no solo era un alimento divino, también era moneda de cambio. Podías comprar cosas y pagar por servicios pagando con almendras de cacao. No se sabe cuando se produjo exactamente el primer contacto del primer español con el primer tazón de chocolate. Eso no sé si alguien lo apuntaría, yo no lo he pillado. Sí se sabe, eso sí, que cuando el flojo de Moctezuma recibió a Hernán Cortés creyéndose que ese tipo era un dios, lo obsequió con xocolat. Y Cortés. Cortés sí le pilló el punto y ahí dijo uy, esto. Y empezó a embarcar cacao camino de Europa.
Nieves
Pero ahí había pasado tiempo de lo de Colón, ¿No?
Host 1
Había pasado casi 20 años, porque Colón trajo el canasto en 1500, almendras de cacao hacia 1504 o así. Y Cortés 1520-1521 es cuando empezó a embarcar todo eso, más o menos. Lo que sí supieron apreciar Cortés y los suyos era la energía que proporcionaba el chocolate. El chocolat era a los conquistadores españoles era como el Red Bull a los que salen de after. Porque mucho menos dañino el chocolate, por supuesto. Pero claro, es que les ponía en marcha. Fue Hernán Cortés el que le presentó a Carlos V el chocolate. Y a partir de ahí, que por eso el chocolate triunfa mucho en Bélgica, en toda la parte de Alemania, en Bélgica. Y son unos maestros chocolateros. Y a partir de ahí el consumo se fue aceptando ya poco a poco. Los primeros que le pillaron el gusto fueron los curas y el chocolate empezó a correr por los monasterios. Los primeritos, los mejores chocolateros fueron los cistercienses. Los mejores y los más protestones con el chocolate, los jesuitas. Como no, Porque el argumento jesuítico para rechazar el consumo era de traca. Decían que el chocolate era contrario a los preceptos de mortificación y pobreza.
Nieves
Mortificate tú.
Host 1
Los jesuitas, que viven como curas toda su vida. Hay pobreza y mortificación. En fin, lo que les mosqueaba es que al ser bebido, al ser líquido, el chocolate se podía tomar en los periodos de ayuno obligatorio. Y eso no eran maneras aceptadas de sufrir.
Nieves
Bueno, pero hay que reconocer que no se le van razón los jesuitas, porque el chocolate no parece que cumpliera mucho con el objetivo del ayuno. Que lo que se trata es de castigar al cuerpo. Y el chocolate no lo castiga precisamente.
Host 1
El ayuno es para sufrir para provocar debilidad mental y física. Se lo inventaron porque así eres más manejable, piensas menos y piensas mejor. Esto lo hacen todas las religiones. Tienes que ser. Pues eso, que se te pueda manejar. El chocolate, al ser líquido, estaba permitido, pero a la vez era energético y era un alimento muy nutritivo y sabía rico, porque ya además se dulcificaba con vainilla y con canela, con lo cual eso era un mojón de ayuno. Y los jesuitas se negaban a que lo consumieran los. Bueno, yo estoy segura que ellos lo consumían a escondidas, pero se negaban a que lo consumieran los demás. El ayuno es para castigarse y para castigarte los demás. Por eso lo primero que te prohíben es lo dulce, porque el azúcar mantiene el cerebro despierto. Y esto, lo que viene ahora no es ninguna broma, porque hay determinadas sectas de monjas que lo primero que retiran a las chicas que reclutan es el azúcar para tenerlas muy flojitas. Hay una secta en Oropesa que es una secta absolutamente destructiva, está denunciada por todas partes, Está en Toledo, tiene un nombre kilométrico, se llama la Fraternidad Reparadora Apostólica en el Corazón de Cristo Sacerdote. Esta precisamente la fundó el jesuita Luis María Mendizábal, que es un personaje absolutamente nefasto, protegido por Rouco, protegido por el Carmelo Este de Castilla La Mancha, que le han dado una medalla, por cierto. Y conozco bien esta secta porque me tocó participar en un reportaje que si yo no hubiera visto, no lo hubiera creído. Es una secta denunciada por los familiares de las chicas, porque entre otras cosas, además de imponer el uso de cilicios y el rapado de pelo, tienen prohibido tener buena alimentación y el azúcar lo retiran de inmediato, porque así la cabeza la tienen muy floja y no tienen voluntad. El chocolate, por supuesto, ya se les ha olvidado lo que es, pero al final el chocolate en el siglo XVII vio permitido su consumo en los periodos de ayuno gracias a un cardenal que se llama François Marie Brancaccio, que dijo, lo dijo en latín, yo lo voy a decir en castellano, el líquido no infringe el ayuno. Y esto dijo, y ahí ya se.
Nieves
Tiró todo el mundo Oye, has dicho antes que consumir casi todo lo que venía de América era pecado. ¿Qué más? Además del chocolate, ¿Qué más cosas?
Host 1
Pues todo lo pecado no, pero al menos lo demonizaban. Todo lo desconocido si lo consumían los salvajes. No era apto para cristianos. El consumo de papas no llegó a ser pecado, pero se consideraba impuro y se echaba al ganado. Lo mismo ocurrió con el tomatl, otra palabra náhuatl, el tomatl. Tomatl termina en tl. Pero lo verdaderamente peca fue el tabaco.
Nieves
Este no es tabaco seca.
Host 1
Hace casi 10 años que hablamos de ello. Y el primer contacto con el tabaco sí fue en el primer viaje de Colón. Y él mismo, el propio Cristóbal Colón, lo recogió en sus notas. Escribió que cuando recalaron en lo que ahora es Cuba, mucha gente, hombres y mujeres, iban con un tizón en las manos, un tizón relleno de hierbas que chupeteaban con fruición y que luego les hacían expulsar. Les hacía expulsar esos tizones. Humo por la boca. Colón no lo vio, pero escribe lo que le contaron dos de sus hombres, que eran Luis de Torres y Rodrigo de Jerez, que allá donde paraban le contaron a Colón, cada vez que paramos hay una fiesta, un agasajo, porque al principio se creían que iban de buen rollo los españoles y que cada vez que paraba en un sitio les daban un tizón para que lo chuparan. Cuando volvieron a la carabela ya iban fumando como carreteros estos dos. Y Colón le explicaron cómo era ese tizón más o menos con estas unas hierbas secas metidas en una cierta hoja también seca que los indios encienden por una parte y por la otra chupan y sorben para dentro el humo. Eso lo traslada a Colón a su diario y pasa a ser la primera descripción de la acción de fumar y de lo que es un cigarro.
Nieves
Y descripción muy precisa, además. Entonces los españoles cuándo empezaron a fumar enseguida.
Host 1
Esto no fue como el chocolate. El chocolate no se hicieron, pero esto sí. La planta viajó en la carabela a la Niña con Rodrigo de Jerez, que fue el que empezó a extender el vicio en su pueblo. Yo creo que los primeros que fumaron fue Lordiamonte, Huelva. Este llegó. ¿Qué has traído? Me he traído unos cigarritos con la tontería de hacer demostraciones de cómo liarse un puro. Hubo cierta alarma en el pueblo y algunos de sus paisanos denunciaron a este hombre ante la Inquisición por hacer brujería. Claro. Solo el diablo podía dar a un hombre el poder de echar humo por la boca. La Inquisición estuvo de acuerdo en que aquello era cosa del demonio y lo metieron en la cárcel. 7 años de cárcel por fumal. Retrayeron a Rodrigo de Jerez.
Nieves
Pobre.
Host 1
Bueno, a él se le pasó el síndrome de abstinencia a la cárcel, pero cuando salió, media España estaba fumando.
Nieves
Oye, y el co. El consumo tardó mucho en extenderse por el resto de Europa.
Host 1
Pues a ver, ¿No dicen que ningún otro hábito se ha propagado tanto ni tan rápido? Ninguno. Dos siglos después de aquel primer cigarrito de Rodrigo de Jerez, toda la humanidad conocía el tabaco y todo el mundo de toda condición tenía acceso a él. La Inquisición fue la primera liga antitabaco por considerarlo una práctica diabólica y procedente de una cultura salvaje. Pero en menos de 100 años, en Roma estaban todos fumados. Porque hubo un cardenal que se llamaba. Otro cardenal que se llamaba Próspero Santa Croce, que introdujo el tabaco en 1585. Y en todos los huertos de los monasterios se cultivaba la planta al principio, porque eran unas hierbitas que curaban cosas. Pero acabaron todos enganchados. Se les prohibió fumar. Hubo que prohibir fumar durante los oficios. Que no fuméis en misa. Las iglesias estaban llenas de humo, pero muchos no aguantaban una misa de dos horas sin salir a fumar a la mitad. El franciscano Giuseppe Convertino disculpaba a todos los fumetas porque decía que libraba a los religiosos de la tentación de la carne.
Nieves
Mejor la carne que el tabaco.
Host 1
Mejor que fumen y no toquen niños.
Nieves
Exacto. Bueno, eso ya sería decir.
Guest or Additional Speaker
Que corra la nicotina, hombre. Que corra la nicotina. Venga a vivir al estanco. Sin bronquio ni pulgo. Producto nace.
Nieves
Bueno, Nieves, la próxima semana más A descansar un poquito. No fumes, no.
Host 1
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Guest or Additional Speaker
Que corra la nicotina. Hay Ducados en la esquina. Que corra la nicotina. Venga a vivir al estanco. Grábula español sin bloqueo ni pulpo. Producto nacional.
Podcast: Todo Concostrina | SER Podcast
Episode: Acontece que no es poco | ¿Qué han hecho los indios por nosotros? Xocolatl, tomatl y tizones encendidos…
Date: April 4, 2024
Host: Nieves Concostrina
This episode explores the profound impact of indigenous American cultures on European diets and habits following the Columbian exchange, focusing on chocolate (cacao) and tobacco. With her signature sharp wit, Nieves Concostrina examines how foods and vices from the “Indies” transformed European high society, challenged religious doctrine, and often faced early suspicion, prejudice, or outright condemnation.
[00:18]
“¿Qué han hecho los indios por nosotros, al menos en la parte culinaria, además de la tortilla de patata, el gazpacho, el tabaco, el pan de maíz, la coca, el pavo asado y el chocolate, ¿Qué han hecho?” – Nieves, [01:34]
[03:11]
“Un cronista italiano, Girolamo Benzoni, llegó a escribir que el chocolate parecía una bebida para cerdos más que para ser consumida por la humanidad.” – Host 1, [03:56]
[04:27]
“Lo que les mosqueaba es que al ser bebido, al ser líquido, el chocolate se podía tomar en los periodos de ayuno obligatorio. Y eso no eran maneras aceptadas de sufrir.” – Host 1, [06:27]
[07:09]
“El líquido no infringe el ayuno.” – [09:22]
[09:26]
“Hubo cierta alarma en el pueblo y algunos de sus paisanos denunciaron a este hombre ante la Inquisición por hacer brujería.” – Host 1, on Rodrigo de Jerez, [11:15]
“La Inquisición estuvo de acuerdo en que aquello era cosa del demonio y lo metieron en la cárcel. 7 años de cárcel por fumar.” – Host 1, [11:30]
[12:04]
“Mejor que fumen y no toquen niños.” – Host 1, [13:04]
On American crops revolutionizing European cuisine:
“Y a ver cómo te haces un pisto sin pimiento o un gazpacho sin tomate.” – Nieves, [02:30]
On religious attitudes toward chocolate:
“El chocolate al ser líquido, estaba permitido, pero a la vez era energético y era un alimento muy nutritivo y sabía rico … eso era un mojón de ayuno.” – Host 1, [07:02]
“El ayuno es para provocar debilidad mental y física. Así eres más manejable, piensas menos y piensas mejor.” – Host 1, [07:20]
On the arrival of tobacco:
“Colón no lo vio, pero escribe lo que le contaron dos de sus hombres, … que allá donde paraban … les daban un tizón para que lo chuparan. Cuando volvieron … ya iban fumando como carreteros estos dos.” – Host 1, [10:29]
On first Spaniard jailed for smoking:
“La Inquisición estuvo de acuerdo en que aquello era cosa del demonio y lo metieron en la cárcel. 7 años de cárcel por fumar.” – Host 1, [11:30]
On the church’s shifting stance toward tobacco:
“Las iglesias estaban llenas de humo, pero muchos no aguantaban una misa de dos horas sin salir a fumar a la mitad.” – Host 1, [12:45]
Nieves Concostrina maintains an irreverent, satirical, and witty style throughout—exposing contradictions, mocking ecclesiastical dogma, and giving credit to indigenous cultures for their underestimated contributions to European life.
This episode is a fast-paced, humorous, and enlightening look at how indigenous American foods and vices fundamentally altered European societies, often overcoming fierce resistance by tradition, religion, and ignorance. It’s history with a bite, and a distinctly Concostrina flavor.