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A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser Podcast siempre.
B
Esta tarde nos toca un clásico de la colección Decíamos ayer, pero ayer literal. Nieves von Costrina, buenas tardes.
A
Hola Carlas, buenas tardes.
B
El epígrafe general podría ser Nobles y aristócratas que mueren de mala manera. Seguimos y con mucha sangre, seguimos en el siglo XVII. ¿Si ayer la víctima era Rodrigo Calderón, el valido del Duque de lerma, hoy avanzamos tres años, nos situamos en 1622 para preguntarnos quién mató al Conde de Villamediana?
A
Y ahí no hemos dejado pasar tiempo. Recogemos hoy las miguitas de las miguitas.
B
De ayer y no podemos responder a esa pregunta.
A
No, no podemos. No tenemos ni repajolera idea de quién lo mató. Yo insisto en pasarle esto a Patricia, que busque ella la especialista, entre otras cosas también vamos a contar esto rapidito porque para contar este asunto que dejamos apuntado, el asesinato del Conde de Villamediana, no tendríamos fecha disponible. Que se lo cargaron en pleno agosto, el 21 de agosto, y en agosto los acontecidos están en la plaza. Y otra razón es que ya que ayer estábamos metidos en el Madrid del siglo XVII y puesto que la historia que vamos a contar hoy pasó en el mismo sitio de lo que contamos ayer y hay muchos protagonistas comunes, pues así seguimos situados en la época y en el lugar y no nos despistamos. Juan de Tasis, conde de Villamediana, era un tipo muy célebre en Madrid, un poeta muy satírico. A este le daba igual gobernantes, aristócratas, cortesanos o cardenales. Era además un ligón, era jugador, era fiestero. Y una noche de agosto, domingo, se lo cargaron cuando volvía de unas farras con su amigote Luis de Haro. ¿Quién lo mató? ¿Fue por orden directa del rey? Quién sabe, o la orden la dio el sinvergonzón este del Conde Duque de Olivares. ¿Fue porque se fijó en la chica que no debía o porque también le gustaban los pantalones? Estaba toda la corte harta de sus gracietas con las rimas. Bueno, pues nunca se ha sabido ni el móvil ni se ha conocido a los asesinos.
B
A ver, en el capítulo anterior dejamos adelantada esta historia con la frase de picar alto que dijiste que viene de entonces. Yo me preguntaba por el significado del verbo picar en esta circunstancia pero bueno, cuenta, cuenta.
A
Pues sí, es que además esa fue quizás una de las razones de su asesinato. Puede picar alto. Al conde de Villamediana se le atribuye algún escarceo con la reina Isabel de Borbón, con la esposa de Felipe IV, una tontería, insistimos, para fijarlo en la memoria y tener localizado al tipo. Felipe IV fue el de las 30 amantes y los tropecientos bastardos. Contexto, o sea que si la reina se la pegó con el conde de Villamediana, bien pegada está, tampoco pasa nada. Pero la verdad es que no se sabe, seguramente ni fue cierto. Y es que un día, durante la celebración de una corrida de toros en la Plaza Mayor, en el mismo sitio donde degollado, porque es que la Plaza Mayor era mercado, era patíbulo, era lugar para organizar grandiosos autos de fe, era coso taurino también, ahí servía para todo, Plaza Mayor. Bueno, pues un día el conde de Villamediana participaba en un festejo con toros picando, luciéndose a caballo con lanza, con una pica, para entendernos, los reyes estaban presentes y cuentan que la reina Isabel de Borbón le dijo a su marido Felipe qué bien pica el conde, y que el rey contestó a su pica bien, pero pica muy alto, bonita, le faltó decir, dando a entender que sabía que el conde le estaba tirando los tejos a la reina o que ya se los había tirado. De ahí eso que se dice de alguien que se está pasando de listo o es un trepa ese picalto. Bueno, esta pudo ser una. Pudo ser, nadie sabe si lo fue, una de las razones de su asesinato y por eso corrió el rumor de que la orden había venido directamente de él.
B
¿Y al asesinato Cómo se produjo? ¿Cómo se lo cargaron a este?
A
Pues está documentadísimo porque hubo muchos testigos, porque se recogió en todas las crónicas, porque cuando corrió la noticia cientos de madrileños se arremolinaron en la zona. Hay una famosísima pintura, además colgada, creo que está colgada en el Prado, si mal no recuerdo, es una pintura de Manuel Castellano titulada Muerte del Conde de Villavicencio Villamediana. Hasta ahí fue célebre su asesinato. Aquel domingo de agosto el conde y su amigo circulaban por la calle Mayor en su faetón. El faetón era un carruaje descubierto, como era verano, de cuatro ruedas, así alto, ligerito.
B
Yo la marca de barcos.
A
Bueno, pues también era eso, Estos iban por la calle Mayor, las barcas van por el mar, iban por la calle Mayor de Madrid y en la esquina con la calle Coloreros. El lugar está señalado con una placa. Un tipo salió de un portal, se arrimó a donde iba sentado el conde y le arreó. No se sabe si fue un espadazo o una cuchillada en un costado. El tipo salió por pies y nunca más se supo. Al parecer los criados que acompañaban a los dos señoritingos lo persiguieron, pero según los testigos, el asesino tenía cómplices allí mismo, que se encargaron de frenar a los criados, de entorpecer la persecución. Parece que aquello estaba muy bien planeado. La herida era terrible, dicen. También está descrita, está escrito así Le tiró un solo golpe más, tan grande que arrebatándole la manga y carne del brazo hasta los huesos, penetró el pecho y corazón y fue a salir a las espaldas. No sé yo en qué quedamos, o le dieron en el costado o en el pecho, pero el caso es que fue una única herida mortal, no murió en el momento. Enseguida lo llevaron a la casa de su padre, al Palacio Doñate, que estaba ahí casi ya en la Puerta del Sol, y allí tumbado en el portal, que es el momento que recoge el cuadro, a atender por un médico, pues ahí casco el conde.
C
Hasta que no me duele más.
A
Hasta.
C
Que no me duele más, hasta que.
A
No quiero llorar, hasta que no me.
C
Duele más.
A
Hasta que no me duele más.
B
Vamos a ver, si el motivo del rey era una Suponiendo que hubiera dado la orden él, era una supuesta infidelidad de su mujer con el conde, ¿Cuál sería el móvil del conde duque de Olivares? Porque antes lo ha citado también como posible sospechoso.
A
Sí, bueno, es que al conde de Villamediana le podría haber asesinado cualquiera. Es que sus amoríos eran escandalosos. Debía pasta a un montón de gente por deudas de juego. En las fiestas de la corte siempre montaba alguna era un derrochón, Le encantaba, era un tipo que le encantaba llamar la atención, además con los ropajes más suntuosos. Y además era un gran poeta satírico. Prácticamente hacían cola para matarlo, o al menos para tenerle ganas. Si el rey no ordenó directamente su muerte, aunque esa era la versión que creía todo Madrid, bien pudo dar la orden el conde duque por el mismo, por haberse enamorado de la reina y encima hacer ostentación de ello. Ejemplos que se cuentan, por ejemplo, un día el conde apareció en la corte luciendo un lema prendido en su ropa que decí son mis amores reales. Claro, y para jugar frase con claro, pero vete tú a saber si de verdad llevaba esa frase prendida o no, es que este anecdotario nunca se sabe hasta dónde es cierto. Y también escribió poemas de amor, esto sí es cierto, a una talla Francelisa o Franzelinda, como la reina Isabel era francesa, por ahí buscaron también la relación, pero cuesta creer esto de la reina, porque el conde era un insolente y un fanfarrón, pero lo mismo no era tan gilipollas como para jugarse así el pescuezo. No sé, el conde duque de Olivares le tenía ganas, muchas, porque en sus sátiras lo llamaba el conde Olivete, esto no debía gustarle nada, y porque varias veces se había cebado, había cebado con él Villamediana no se cortó con nadie, y por cierto que nunca lo decimos, aunque ayer también mencionamos el versito, pero ese verso dedicado al duque de Lerma, que siempre mencionamos, que tiene varias versiones, pero que el original dice el mayor ladrón del mundo para no morir ahorcado se vistió de colorado, este verso era del conde de Villam.
B
Pues no está mal, o sea, entonces eso quiere decir que soltaban dobles a Tokiski, a todo el mundo, al valido de Felipe III, al valido de Felipe IV y a quien se pusiera por delante, o sea, que se la jugaba.
A
No paraba, no paraba, nadie en la corte se libró de sus dardos, nadie. Por ese verso contra el duque de Lerma fue desterrado de la corte, pero con el nuevo rey Felipe IV y con el nuevo valido, el de Olivares pudo volver porque, digámoslo así, ya se habían muerto sus enemigos, pero es que no tardó en empezar otra vez con sus sátiras contra los nuevos, uno de ellos el conde duque de Olivares. Parece que el conde de Villamediana también picaba alto en la política y quería hacerse con algún puesto, y este es otro argumento para decir que el de Olivares quiso, quisiera deshacerse de él. Por supuesto, si la ejecución de Rodrigo Calderón que contábamos ayer, dio lugar a que la mayor parte de los poetas top del momento ahí se lanzaran a dedicarle sonetos por su entereza, por su fama y porque pocas veces se tenían noticias de la ejecución de un alto cargo. Cuando se produjo el asesinato del conde de Villamediana, los mismos y unos cuantos más no dejaron de dedicarle escritos, algunos como Lope de Vega y Quevedo, dejando caer que le estaba bien empleado por excederse con la sátira y con el ligoteo y otr. Y otros, por ejemplo, como su amigo Luis de Góngora, que señaló veladamente que la orden venía del rey.
C
Entrar en este verso como el viento que mueve sin propósito la arena, como quien baila que se mueve apenas por el mero placer del movimiento, sin pretensiones, sin predicamento, como un eco que sin querer resuena. Dejar que cada sílaba en la oncena encuentre su lugar y su momento, que el soneto nos tome por sorpresa como si fuera un hecho consumado, cómo nos toman los rompecabezas que sin saberlo nacen ensamblados así.
B
Bueno, parece, está muy claro que esto venía fuera quien fuera de muy arriba lo de picar alto estaba, y que a estas alturas yo creo que para Patricia Peiro ya es tarde para que descubra el móvil.
A
Sí, sí, va a estar muy difícil. Esto está claro, o la orden la dio el rey o la dio el conde duque, o el conde duque convenció al rey para que diera la orden. Es que no hay otra. Hay una tercera versión sobre por qué mataron al conde, y es que meses después del asesinato, meses después de que lo mataran, hubo un proceso judicial que terminó con la condena y ejecución de cinco criados del conde de Villamediana. 5. El delito fue lo que se llamaba entonces pecado nefando, sodomía. Algunos historiadores, solo algunos, aseguran que el conde pudo ser bisexual, un Oscar Wilde del siglo XVII lo ha definido alguien, y que mantuviera juergas con chicas y con chicos. Su nombre, sin embargo, no aparece en el proceso que abrió el Consejo de Castilla por el que ejecutaron a esos cinco. Y también hay explicación para esto, porque como era noble y ya estaba muerto el rey y el celoso, dicen que dio instrucciones para que no se citara al conde en el proceso por ser ya muerto y no infamarle. Y una cuarta hipótesis, se lo carga. Sí, sí, sí, es que claro, como se ha especulado tanto, han tenido casi cuatro siglos para especular y para investigar, se lo cargaron, dicen, para arrebatar a la familia del conde el cargo de Correo Mayor de España, que esto era la leche, o sea, el jefazo de correos, para entendernos. Había mucha pasta por en medio, era un cargo muy goloso que pasaba de padres a hijos, como los Borbones. Y como el conde de Villamediana no dejó hijos, el cargo pasó a un sobrino. La corona pleiteó para arrebatarle a la familia el control de las estafetas y fue un proceso judicial que se alargó durante 11 años y se conoció como el pleito de las estafetas. Finalmente ganó la familia de Villamediana y pudieron retener el cargo de correo mayor. Pero bueno, ya ves, estamos como al principio. Entre todos lo mataron y él solito se murió.
B
Pues esto ya estaría, ¿No? Por hoy, creo.
A
Sí, sí, Creo que no tenemos a nadie a quien matar.
B
Venga mañana más. Seguramente cambiamos de tercio mañana, ¿No?
A
Sí, seguro que sí.
B
Venga. Hasta mañana, Nieves.
A
Gracias, Carlos. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
C
Que el sonento nos tome por sorpresa como si fuera un hecho consumado.
A
Cómo.
C
Nos toman los rompecabezas que sin saberlo nacen ensamblados. Así el amor igual que un verso empieza sin entender desde dónde has llegado, sin entender. Desde donde llegado.
Host: Nieves Concostrina (with Carlos, as co-host)
Date: February 20, 2024
Podcast: SER Podcast | Todo Concostrina
Episode Theme:
A deep dive into the mysterious murder of Juan de Tassis, the Count of Villamediana, an infamous satirical poet and nobleman of 17th-century Madrid. Nieves Concostrina explores the historical context, scandalous rumors, and long-standing speculation over the true motive and perpetrators of his assassination.
This episode looks at the unsolved assassination of the Count of Villamediana—one of Madrid’s most notorious, witty, and polarizing nobles of the early 1600s. With her characteristic irony and wit, Nieves revisits the vibrant but dangerous world of Madrid’s Golden Age court, focusing on the overlapping intrigues, possible motives, and cultural footprint left by the Count’s dramatic end.
The episode continues from a previous discussion about high-profile court murders, specifically following yesterday’s story of Rodrigo Calderón.
The Count of Villamediana’s murder occurred on August 21, 1622 in Madrid, a few years after Calderón’s execution.
Nieves:
“Seguimos y con mucha sangre, seguimos en el siglo XVII... pues así seguimos situados en la época y en el lugar y no nos despistamos.” (00:27)
Villamediana was notorious for his sharp satirical poetry targeting everyone from royals to clerics, as well as his flamboyant lifestyle (“ligón, jugador, fiestero”).
“Nunca se ha sabido ni el móvil ni se ha conocido a los asesinos.” (01:46)
“Hay una famosísima pintura… de Manuel Castellano titulada Muerte del Conde de Villamediana.” (04:46)
Potential Motives Summarized:
Notable Quote (about Villamediana’s legendary verses):
“El mayor ladrón del mundo para no morir ahorcado se vistió de colorado.” (08:47)
This satirical quip about the Duke of Lerma contributed to Villamediana’s many enemies.
The Count’s assassination inspired numerous poetic tributes (some admiring, others less kind), from Lope de Vega, Quevedo, and Góngora.
It’s speculated that Olivares or the king orchestrated the crime, but no definitive proof ever surfaced.
Alternate Theories Discussed:
Closing Irony (12:57):
“Entre todos lo mataron y él solito se murió.”
“Era un ligón, era jugador, era fiestero… Debía pasta a un montón de gente por deudas de juego… Hacían cola para matarlo.” (05:52; 07:18)
“Si la reina se la pegó con el conde de Villamediana, bien pegada está, tampoco pasa nada…” (03:11)
“Nunca se ha sabido ni el móvil ni se ha conocido a los asesinos.” (01:46)
“El mayor ladrón del mundo para no morir ahorcado se vistió de colorado” (08:47)
“Esto está claro, o la orden la dio el rey o la dio el conde duque, o el conde duque convenció al rey para que diera la orden. Es que no hay otra.” (11:43)
“Entre todos lo mataron y él solito se murió.” (13:44)
This episode delivers an engaging, witty, and insightful historical detective story, carefully balancing the sensational rumors and factual ambiguities of the Count of Villamediana’s untimely death. It is as much a lesson in the dangers of courtly life and satire as it is an ongoing mystery, with Nieves inviting listeners to appreciate both the color and chaos of Spain’s 17th-century aristocracy.