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A
Ser podcast.
B
Estás escuchando Acontece, que no es poco. Y yo soy Nieves con Costrina, la que te lo cuenta. Un podcast de historia para conocer, para entretenerse, para criticar, para cotillear y para lo que se tercie. Que disfrutes del episodio.
C
Hola, Nieves. Buenas tardes.
B
Hola, Carlas, ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
C
¿Sabías que había tantos virus en el Cabo de Gata? Los normales, ya que son resistentes. No hay manera de quitarse esto de encima.
B
Claro, porque aquí están sanos, son virus sanos.
C
Te los llevas puestos y dejan de serlo. Muy bien.
B
Nadie dijo que fuera buena idea bañarse 4-12.
C
Muy bien. Bueno, oye, vamos a lo nuestro. Hay acontecimiento, mejor dicho, hay reconocimientos que por su propia naturaleza, hombre, invitarían a pensar que todo un país puede estar detrás apoyándolo. Yo que sé, ahora por ejemplo, lo del mundial, la selección de un país, o fuera del deporte, pues no sé, una cantante, Rosalía, que gane un montón de Grammys, o un actor o una actriz que gane un Oscar. Y luego está lo de los premios Nobel. A ver, que no tenemos tantos, pero hoy hablamos de uno que no generó precisamente unanimidad.
B
Mal rollo, mal rollo trajo este. Se me ha ocurrido además este asunto, al margen de que coincide perfectamente la fecha, porque es que acaba de entregar la Academia Suec. Premios Nobel de este año entregó el sábado por la noche. Y viene a huevo hablar de uno de los concedidos a un escritor español, quizás el más polémico, porque yo al menos no he tenido noticias de que se haya producido en otras ocasiones una recogida de firmas de escritores españoles en contra de que le den el Nobel de Literatura a un escritor español.
C
Es que es fuerte.
B
¿Que se la van a dar a este? Vamos a recoger firmas para que no se lo den. Bueno, pues vamos a eso. El 12 de diciembre de 1904 la prensa publicó la concesión del Nobel de Literatura José de Chegaray, y un grupo de escritores de moda por aquel entonces protestó pública y enérgicamente porque lo consideraban un autor vulgar y antiguo. Que no, ¿Verdad? Hay Azorín, Baroja, los hermanos Machado, Miguel de Unamuno, toda La generación del 98 firmó contraChegaray. ¿Qué haría este hombre para no caerle bien a nadie? La verdad es que hacer no es que hiciera, pero digamos que le tocó el gordo con un décimo regalado. Quienes reivindican su figura. Dicen que lo peor que le pudo ocurrir a Chegaray fue precisamente la concesión del Nobel porque la polémica del premio eclipsó las infinitas cualidades que tenía este hombre, que eran muchas, porque este hombre era pluridisciplinar, fue un genial matemático, era un magnífico ingeniero, era físico, era químico, académico, científico en general, claro. Profesor de mil materias, fue diputado, senador, ministro. Y parece que le dieron el Nobel apachas con otro autor precisamente por lo que peor hacía. Esto es muy loco. No es que escribiera mal, pero era vulgar, no era para Nobel. José de Chegaray llegó a ser un rostro en los billetes de mil pesetas. Fue el último billete que se emitió con la dictadura franquista, pero muy pocos conocían a ese pavo calvo con gafitas y perilla y bigotazos blancos que salían los billetes porque muy pocos manejaban billetes de mil.
C
De todas formas, Nieves, no sé, igual tuvo que haber algo más, ¿No? Igual sí que era un escritor vulgar o menos brillante que otros, pero que toda una generación de escritores firmaran contra un colega, no sé, yo lo veo muy raro. Bueno, a lo mejor hoy pasaría también, tal como corren los vientos, pero.
B
Sí, pero algo había, algún punto de envidia podría haber, es cierto. Pero sentó especialmente mal que con tanto escritor notable el primer español que conseguía el Nobel de Literatura fuera el más simplón de los dramaturgos, que era más simple que lo hace un cubo. La Academia de Estocolmo anunció que José de Chegaray recibiría el premio compartido con el francés Frédéric Mistral. La noticia cayó estupendamente bien en los círculos oficiales, muy españoles y mucho españoles, pero tremendamente mal en los círculos literarios. Lo raro es que a José de Chegaray le dieran el Nobel de Literatura porque distaba mucho de ser un escritor de recorrido excepcional. El de Matemática, por ejemplo, lo hubieran dado el de Matemáticas y hubiera dicho todo el mundo ah, pues muy bien, porque como matemático era muy bueno, no tenía rival, al menos en su entorno. De hecho las matemáticas eran. Eran lo suyo. Y quedó claro que le gustaba mucho esto de las matemáticas. Hasta en la carta que escribió al escritor francés con el que compartió el premio le decía Echegaray a la división del Premio Nobel con usted no es una división, sino una verdadera multiplicación de lo no recibido. Mira tú que he dicho. Pero las malas y las más acertadas lenguas dicen que efectivamente Echegaray no mereció el Nobel de Literatura. En su momento se dijo que la Academia Sueca se vio obligada a cambiar su inicial veredicto por presiones del gobierno español. Claro, es que aquí viene el tema, porque el elegido para el Nobel de Literatura, y ahora viene la sorpresa, queridos amiguitos, fue Ángel Guimerá, el máximo exponente del resurgimiento de las letras catalanas. Claro, todo encaja muy bien porque el rey era el Borbón Alfonso XIII, el Playboy, otro corrupto como su nieto, un tipo al que parece que solo le interesaba Cataluña para apoyar un golpe de Estado, cuando apoyó Primo de Rivera. Y también le interesaban los catalanes para crear allí, ya sabes, en Barcelona, su productora de cine por Royal Films. Para eso sí le interesaba.
C
De todas formas, Nieves, eso que has contado, que la Academia Sueca tal vez era permeable a las presiones políticas, bueno, también, y eso lo contaste tú una vez se supo que evitó dar el Nobel de Literatura Valle Inclán porque se quejaron los nazis.
B
La Alemania nazi, no, sí eso está en el magnífico documental de Manuel Menchón. Este.
C
Lo vimos y hablamos de él.
B
Palabras para un fin del mundo, que se titulaba. Y luego lo tiene en el libro también que escribió con Jambrina, que se llama La doble muerte de Unamuno. Es que hay instituciones, como se suele decir, de reconocido prestigio que han echado unos cuantos borrones. Y la Academia Sueca tiene unos cuantos. Miguel de Unamuno, efectivamente, fue propuesto para el Nobel de literatura de 1935 y lo tenía ganado. La Alemania de Hitler protestó ante la Academia o el Comité del Nobel de Literatura porque Unamuno se había posicionado públicamente, abiertamente contra el Tercer Reich. Había llamado idiota Hitler y a los nazis. Y los suecos arrugaron. Aquel año de 1935 el Nobel de Literatura quedó desierto porque se lo quitaron a Unamuno, pero no tenían a otro. Y bueno, no nos cansaremos de decirlo. Es que Unamuno era un señor muy de derechas y muy antifascista, aunque hay mucho desinformado, ignorantes, añado, y que no diferencian una cosa de la otra. El alcalde contaminador, Almeida, sin ir más lejos. Este señor, que hace falta ser ignorante para decir eso que dijo de seremos fascistas pero sabemos gobernar, pues dijo no. Martínez, Mira, le voy a decir a Martínez, por si está por ahí. Martínez, escucha, lo que dijo Unamuno a principios de los años 30. Y quédate con esto. Si triunfan los fascistas, España va a convertirse en un país de imbéciles como para que luego vaya soltando esas frases por ahí. Así que yo creo que si damos por confirmado que Unamuno es más listo que Almeida, pues no queda otra que darle la razón a Unamuno y aceptar que Almeida es uno de esos convertidos.
C
¿Y que dije yo antes? Valle Inclán. No sé por qué, si estamos hablando de Unamuno, Unamuno.
B
Pero se ha notado.
C
Bueno, pero en esto de meter presión también hay clases. Porque los nazis lo consiguieron. Pero con Chegaray está claro que la protesta de los colegas escritores no fue ninguna parte, porque el premio se lo acabaron dando.
B
Sí, sí, se lo acabaron entregando. Se lo acabaron entregando. Cuando he dicho que se ha notado, quería decir que se ha notado que era un lapsus lingüe y además provocó por mí. Bueno, la protesta efectivamente no fue a ninguna parte. Se quedó solo para que ahora estemos hablando de ello y para que José de Chegaray haya pasado a la historia por haber sido Nobel de Literatura sin merecerlo y estando en Murakami, que tampoco se lo dieron entonces. José de Chegaray no fue a recoger su novela porque estaba ya muy mayor y porque en aquel 1904, lo dirá Estocolmo, pues no estaba tan fácil como hoy. La pasta, el diploma y la condecoración se la enviaron desde Suecia, pero se montó una performance muy solemne para que todo eso se lo entregara Alfonso XIII. Y el rey se lo entregó en el Senado durante un pomposo acto en desagravio por el menosprecio de sus colegas del Senado. Echegaray fue paseado prácticamente en procesión hasta la Plaza de Oriente y luego de allí lo llevaron a la Biblioteca Nacional. Dijo la oficialidad española, y muy española, ¿Cómo podemos darle los morros a Baroja, a Zorín, a Unamuno, a Valle Inclán y a toda esa panda de intelectuales de pacotilla republicanos por haber recogido firmas contra la entrega del Nobel a Chegaray? Pues que sea el mismísimo Rey el que le entregue el Nobel. Es que, a ver, Echegarey no era un escritor para el Nobel, ni mucho menos. Era añejo. No tenía calidad, pero tenía mucho éxito entre el público triunfaba no porque leyeran sus obras, porque no las leían, sino porque acudían al teatro a verlas, o sea, a Echegaray no lo leían. Veían sus obras que dirigían e interpretaban otros.
C
El que le dio caña de manera especial, por cierto, fue Valle Inclán. De hecho, Benjamín ha contado anécdotas alguna vez.
B
Sí ha contado, sí, yo le he oído alguna. Aquel premio Nobel trajo mucha cola, pero también trajo muchísimo anecdotario. Lo más divertido que ha quedado para la historia literaria es la guerra que Valle Inclán le declaró Echegaray. Sólo por eso mereció la pena que le dieran el Nobel. El escritor gallego desplegó toda su inquina y no perdió oportunidad de provocarle en cuanto podía y le reventaba los estrenos de sus obras. Una vez, cuando Valle Inclán, a la espera de una transfusión sanguínea en un hospital, que esto es una de las cosas que ha contado alguna vez Benjamín, fue informado por el médico de que José Echegaray había ido a donar sangre para salvarle la vida. Valle se incorporó como pudo y yo no quiero la sangre de ese que la tiene lleno de gerundios. Pero Valle Inclán le tenía mucha manía a Echegaray, no sólo por lo del Nobel. Las relaciones se agriaron especialmente tras un par de certámenes literarios a los que se presentó Valle Inclán y en los que estaba de jurado José Dexgarán. Parece que Chegaray siempre fue crucial a la hora de impedir que Valle Inclán ganara, aunque lo mereciera.
C
Donde las dan, las toman. Oye, por alusiones a Benjamín y por asociación, podríamos decir que el Nobel a Echegaray trajo igual o más controversia que el de Bob Dylan.
B
Yo creo que más. Y sobre todo, a Echegaray solo le trajo disgustos. Y además traigo otro ejemplo como homenaje. Tras ganar el Premio Nobel, a Echegaray le pusieron una calle de Madrid a su nombre, donde, cuentan, vivía un amigo de Valle Inclán. Y cada vez que Valle escribía una carta al amigo, no ponía en la dirección calle de José Chegaray, sino calle del viejo imbécil. Y las cartas siempre llegaban a destino. Valle Inclán, además, asistía a todos los estrenos de Chegaray. Decía que para criticarlos con conocimiento de causa. Yo no sé, pero esto es el antecedente de Boyero con Almodóvar. Pero Valle no iba para criticarlas, sino para reventarlas. En una de esas obras, un personaje decía de una mujer que poseía nervios de acero bajo una piel de seda y Val Jin Clan se levantó de la butaca y gritó Eso no es una mujer, eso es un paraguas.
C
Bueno, Nieves, mañana más.
A
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Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Date: December 12, 2022
Host: Nieves Concostrina
Guest/Co-Host: Carlas
Theme: The controversy surrounding José de Echegaray's Nobel Prize in Literature (1904), the pushback from contemporary Spanish literary figures, and the political and cultural context of that era.
Nieves Concostrina presents the story of how José de Echegaray, a polymath better known for his work in mathematics and engineering, became one of Spain's most controversial Nobel laureates in Literature. The episode explores the backlash from leading literary figures of the time, hints of political interference in the Nobel selection process, and the lingering legacy of Echegaray's award. With her signature critical tone and humor, Concostrina also delves into similar cases of Nobel controversies, notably the influence of politics on the prize.
Date of the event: On December 12, 1904, newspapers announced Echegaray's Nobel Prize in Literature.
The recognition, shared with French author Frédéric Mistral, did not unite the Spanish literary world but instead sparked widespread protest.
Key Point: An unprecedented petition—spearheaded by the Generation of '98 writers, including Azorín, Baroja, the Machado brothers, and Unamuno—urged the academy not to grant the prize to Echegaray, considering him a "vulgar and outdated author."
"Un grupo de escritores de moda por aquel entonces protestó pública y enérgicamente porque lo consideraban un autor vulgar y antiguo. [...] Toda la generación del 98 firmó contra Echegaray."
Despite the backlash, official Spanish circles (i.e., political and establishment figures) celebrated the award, contrasting sharply with literary sentiment.
“Era pluridisciplinar, fue un genial matemático, era un magnífico ingeniero... Le dieron el Nobel precisamente por lo que peor hacía.”
“El elegido para el Nobel de Literatura, y ahora viene la sorpresa, queridos amiguitos, fue Ángel Guimerá, el máximo exponente del resurgimiento de las letras catalanas.”
“Alemania de Hitler protestó... porque Unamuno se había posicionado públicamente, abiertamente contra el Tercer Reich... Aquel año el Nobel de Literatura quedó desierto.”
alcalde contaminador, Almeida... seremos fascistas pero sabemos gobernar).“¿Cómo podemos darle en los morros a Baroja, a Azorín, a Unamuno, a Valle Inclán y a toda esa panda de intelectuales...? Pues que sea el mismísimo Rey el que le entregue el Nobel.”
Valle-Inclán had a particular vendetta, frequently sabotaging Echegaray’s premieres and delivering memorable jibes.
“El escritor gallego desplegó toda su inquina... Una vez... fue informado por el médico de que Echegaray había ido a donar sangre para salvarle la vida. Valle se incorporó como pudo y dijo: ‘yo no quiero la sangre de ese, que la tiene llena de gerundios’.”
Another recurring anecdote: Valle-Inclán, instead of using “Calle de José Echegaray” when writing to a friend, would address letters to “calle del viejo imbécil”—and they always arrived.
“Cada vez que Valle escribía una carta al amigo, no ponía en la dirección calle de José Chegaray, sino calle del viejo imbécil. Y las cartas siempre llegaban a destino.”
At a play, Valle-Inclán once stood up after a melodramatic line and shouted:
“‘Eso no es una mujer, eso es un paraguas.’”
"Un grupo de escritores de moda por aquel entonces protestó pública y enérgicamente porque lo consideraban un autor vulgar y antiguo..."
"Fue un genial matemático, magnífico ingeniero... Le dieron el Nobel precisamente por lo que peor hacía."
“El elegido para el Nobel de Literatura fue Ángel Guimerá...”
“Aquel año de 1935 el Nobel de Literatura quedó desierto porque se lo quitaron a Unamuno.”
“¿Cómo podemos darle en los morros a Baroja, a Azorín, a Unamuno, a Valle Inclán...?”
"Yo no quiero la sangre de ese, que la tiene llena de gerundios."
"Calle del viejo imbécil. Y las cartas siempre llegaban a destino."
“‘Eso no es una mujer, eso es un paraguas.’”
This episode humorously and insightfully dissects the paradoxes and politics behind a century-old Nobel Prize. It exposes how literary merit, national pride, and power struggles shaped Spain’s first Nobel in Literature—and how those fractures still echo in cultural memory. Concostrina’s blend of wit and critical eye makes this a revealing look at the messy intersection of honor, envy, and historical reputation.