
Loading summary
A
La Sociedad Española de Radiodifusión presenta Ser Podcast siempre.
B
Buenas tardes, Nieves, ¿Qué tal?
A
Hola, muy bien. Carlos, bebe agua. Un poquito de agua.
B
Oye, a ver qué te parece. Hoy vamos a recorrer una página de la historia a caballo del más difícil todavía, o bueno, si lo prefieres, de la mezcla más variopinta jamás pensada. En el acontece, que no es poco, de esta tarde van a entrar, entre otras cosas, lo los nazis, que aparecen siempre como las pelis de Indiana Jones, siempre están por ahí. Soldados, aliados, claro, para darle réplica, obras de arte, trenes, túneles, minas y un dentista que hizo bueno aquel dicho de en casa herrero, cuchillo de palo, porque siendo dentista como era, no supo mantener la boca cerrada. Pero mira, gracias a él. Bueno, cuéntalo tú, Nieves. Gracias a él.
A
Pues oye, sí, la verdad que es una historia que tiene dentro de lo que es la tragedia de la guerra, pero tuvo. Pero voy a poner unos antecedentes a ver si alguien se acuerda. Yo supongo que no, supongo que ya nadie se acuerda. Primero porque vivimos atropellados por la información, ya no hay cabeza que recuerde tanto. Y segundo porque es una cosa que ocurrió en 2015 y encima la noticia saltó en pleno agosto, o sea que estaba todo el mundo ahí a la playa. Fue una noticia que tuvo repercusión internacional y todos los medios estuvieron pendientes varias semanas y Todavía incluso en 2024 da algún coletazo. Al sur de Polonia creyeron localizar en una inmensa red de viejos túneles construidos por los nazis y cegados al final de la Segunda Guerra Mundial, creyeron localizar, digo, un tren escondido y que se sospechaba podría estar replet de obras de arte o de lingotes de oro, quizás de armamento o solo de documentación, pero de documentación muy valiosa, o puede que tuviera de todo eso a la vez.
B
Yo no me acuerdo de esa noticia. 2015.
A
2015. En agosto de 2015, cuando el georradar dejó entrever que en esa red de túneles cegados parecía haber un tren de unos 100 metros de largo, el gobierno de Polonia se volcó en el tema, protegió la zona para contener a los cazatesoros porque fueron allí como locos. ¿Por qué tenía tantos visos de ser cierta la noticia? Pues porque los nazis eran capaces de todo y porque no era la primera vez que ocurría. El 8 de mayo de 1945, un día después de que la ultraderecha nazi hubiera firmado su rendición incondicional, un grupo de soldados aliados llegaron a una mina de sal cegada en Austria. Sospechaban que allí dentro se escondía el mayor botín en obras de arte de la historia del mundo mundial. Lo inimaginable. Pero si no llega a ser por un dolor de muelas, allí seguiría el botín al fondo de la mina de sal, o quizás no habríamos vuelto a saber nada de él, porque estaría repartido por medio mundo.
B
Bueno, esta música es un poco de fanfarria. Tiene su razón de ser porque esto que suena es la banda sonora de The Monument's Men, una peli dirigida y protagonizada por George Clooney que muchos oyentes tendrán en la cabeza porque cuenta esta historia, la de verdad. Lo de Polonia creo que no, pero lo de la mina de Salaustriaca sí. Cuenta cómo recuperaron todo ese botín de los nazis.
A
Exactamente. Se llamaron ahí los hombres de los monumentos. Era un grupo de soldados aliados que tuvo como misión en los dos últimos años de guerra evaluar en Europa los daños artísticos, evitar que se bombardearan monumentos y localizar arte robado por los nazis. Aunque los llamaron los Monuments Men, en realidad el nombre serio era Subdivisión de Monumentos, Bellas Artes y Archivos. Estos pobres las pasaron fatal porque sus enemigos no eran solo los nazis. También los aliados bombardeaban y se cargaban joyas arquitectónicas. El plan que tenía esta subdivisión era avanzar con las tropas y cuando fueran a atacar no, no disparéis allí. Ese edificio no lo bombardeé. Toquéis aquello, esto no lo rompáis. A veces ni puñetero caso les hacía. Por ejemplo, la abadía de Montecassino, al sur de Roma, que era una joya del siglo V y sexto. Bueno, esto la destrozaron en el 44.
B
Hay un pedazo de batalla.
A
Madre mía. Bueno, pues quedó arruinada totalmente en el 44. Pero por los bombardeos aliados nadie se preocupe, ya está toda reconstruida. Bueno, pues ahí en esa abadía era donde el tal Benito de Nursia, el de Hora et Labora. Claro, este es el que también tenía más rollo que un saco TV. Ahí fundó la primera empresa benedictina.
B
Lo que no recuerdo, Nieves y yo he visto la peli. Lo que no recuerdo es si lo del botín de Austria se localizó gracias a un dolor de muela. ¿Si lo contaban en la película o no? Ahora mismo me falla la memoria. La peli no está mal. La peli está bien. ¿Se deja ver?
A
Sí. A ver. Y yo la tengo pendiente porque no la he visto. Sé de qué va toda la historia, pero no la he visto. Pues mira, ocurrió lo siguiente.
B
A ver. A por el dentista.
A
Sí. A punto de terminar la guerra en Europa, estamos ya en marzo del 45, cuando ya los nazis lo tenían todo en contra, uno de los hombres de los monumentos fue un dentista en la ciudad alemana de Tréveris, por un dolor de muelas. Y el dentista, al ver que era un oficial de los aliados, intentó negociar con él. Le dice que a lo mejor le interesaría hablar con su yerno, el yerno del dentista, que era oficial, ex oficial de las SS, que había particip en los expolios en Francia y otros puntos de Europa, que conocía el escondite de muchos tesoros expoliados, y que ahora venía el premio gordo. Ese yerno sabía dónde estaba oculto un fabuloso botín artístico, que era la colección personal de Hitler. Las obras que el propio Hitler había reunido y apartado para crear su sueño, que era el Führermuseum en Linz, en Austria. Es una ciudad cercana a donde. A donde nació el nazi. Este. El dentista, a cambio de ponerle en contacto con su yerno, pues lo que quería era un salvoconducto para él y para su familia, o sea, querían huir de Alemania. Yo no sé si consiguió o no los salvoconductos, pero igualmente puso en contacto a los Monument con el nazi. Y el nazi cantó. Les habló de las minas de sal de Althause, por el centro de Austria. Allí encontrarían, les dijo, un fabuloso tesoro artístico. Pero claro, aquello era un laberinto. Esas minas de Althause son un laberinto de 138 túneles. Y a ver quién era el listo que encontraba el túnel con el tesoro. Y sobre todo, ojo, a ver si no se había ejecutado allí, lo que conocieron, como se llamó el Decreto Nerón, una de las últimas órdenes que firmó Hitler, mes y pico antes de suicidarse.
B
El decreto Nerón es el que ordenaba al ejército destruir a los nazis todo lo que tenían almacenado, para que no lo aprovecharan los otros.
A
Exactamente.
B
El nombre de Nerón está bien traído, al menos.
A
Sí, lo que pasa es un nombre. Lo pusieron después. En realidad tenía un nombre más rimbombante. Era Orden sobre las demoliciones en el.
B
Territorio del Reich, mejor la orden Nerón.
A
Pero lo de la orden Nerón o Decreto Nerón se lo pusieron después, porque el emperador pirado crió esa fama de pirómano de haber destruido Roma deliberadamente. Y como eso ordenó Hitler también, pues dijeron. Pues lo llamaron Decreto Nerón, porque Hitler decidía que lo que no era para él, no era para nadie. Los alemanes pusieron en el poder a un tipo desequilibrado que solo pensaba en asesinar y en destruir. Yo ya he dejado intentar entenderlo. Ni a los de antes ni a los de ahora. Acordémonos de cuando los aliados recuperaron Francia y obligaron a huir a los nazis, que Hitler había dado órdenes de poner minas en todos los monumentos de París para dinamitarlos antes de abandonar la ciudad. Y de esto hay un libro, bueno, mucha gente lo habrá leído, de Lapierre, Dominique Lapierre y Collins en la película Art de París. Art de París, sí. Pues Art de París, esa era la pregunta que Hitler le gritaba a su general al mando en París, para asegurarse de que se había cumplido su orden de dinamitar todo. Y que por cierto, meto un kitkat cuando hablamos de la muerte de Isabel II en París. El Palacio de Castilla donde murió, fue subastado dos años después por el señorito Alfonso XIII. Sacó una pasta. Bueno, pues el palacio lo adquirió un empresario que lo derribó y construyó en su lugar el famoso Hotel Majestic de París. Y en ese hotel es donde se instaló el gobierno de los nazis, donde el general Von Cholcig, el cholchi este. Bueno, pues el general ahí aguantaba los gritos de Hitler que le Arde París. Pero arde París. Ahí el cholchi este, sin tener valor para decirle que no, que no había dado la orden de volar París.
C
I've been too long I'm glad to be back. Yes, I'm letting loose from the news Else kept me hanging about the Hurricane Lambda I got nine lions cat Zion everyone.
B
Bueno, se salvó París y se salvaron también las minas de sal de Austria de la destrucción.
A
Sí, ya lo creo. Pero los hombres de los monumentos estos llegaron convencidos de que todo había sido destruido. Llegaron diciendo. Esperaban no encontrar nada. Pero bueno, resultó que no. Las bombas para volar las minas con todo el botín artístico dentro, estaban preparadas para explotar. Y la verdad de por qué no las volaron, por qué no saltaron por los Aires. La verdad se supo en 1980 porque es que en un principio se atribuyó el mérito a la resistencia austriaca. Pero no, no fueron ellos. Los austriacos tuvieron muy poquita resistencia. Eran casi más nazis que Hitler. La explicación era mucho más sencilla. La orden de dinamitarlo todo tenían que ejecutarla personal de las minas, que decidieron sabotear la orden. No porque les preocupara que se perdieran las obras de arte, ni mucho menos. Pero es que si volaban las minas se fastidiaba la extracción de sal y perderían sus trabajos. Entonces dijeron todo el mundo quieto. Los pueblos de alrededor vivían de esas minas. Pero conste que a los austriacos no les preocupaba ni la destrucción del arte, ni les caía mal Hitler, porque eran de los suyos. Lo que pasa es que los austriacos son grandes disimuladores. Ya lo dijo Billy Wilder. Cuando llegaron los de la subdivisión salvadora se encontraron con que las minas no las habían dinamitado, solo estaban cegadas. Y cuando accedieron, allí apareció lo más grande.
B
La colección personal de Hitler. No, qué había datos.
A
Madre mía. Pues Allí había casi 7.000 pinturas, 2.300 dibujos y acuarelas. Había 137 esculturas, tapices, libros, documentos, grabados. Allí había obras flamencas, renacentistas, barrocas. Era una locura. Producto todo ello del expolio nazi en museos de Europa y en colecciones privadas. Allí estaba desde la famosa pintura de Manet en el invernadero hasta la escultura de Miguel Ángel, la Madonna de Brujas. Estaba el famosísimo altar de Gante. Y estaba la obra favorita de Hitler. Esa iba a ser la estrella de su museo. El astrónomo, de Vermeer. Es una pintura muy chiquitita que perteneció a los ricachones judíos de los Rothschild, los de la rama francesa, la británica. Cuando estalló la guerra en el 39, los Rothschild escondieron sus joyas artísticas en sus castillos de Normandía. Pero claro, cuando los nazis invadieron Francia, los chincaron todo. El astrónomo fue marcado por detrás con una esvástica y la marca H. Cuando una obra llevaba la H significaba que iba para Hitler. El astrónomo se recuperó, se les devolvió a los Rothsch. Pero como estos señores judíos no eran mucho de pagar impuestos y los pillaron, tuvieron que pagar con arte. Por eso el astrónomo está en el museo del Louvre. Fue un pago de impuestos. De las minas de Altause también salió La Gioconda, pero no era la Gioconda. Era un señuelo que pusieron los franceses. Era una copia para hacerle creer a Hitler que la tenía y dejara de buscar el escondite donde estaba la auténtica.
B
¿Oye, Nieves, y lo de los túneles de Polonia que comentábamos al comienzo? ¿Se ha encontrado algo finalmente o no?
A
No, nada, nada. Todo ha quedado en agua de borraja por ahora. Porque unos dicen que en esa zona de Polonia, que es verdad, hay túneles construidos por los nazis. Otros dicen que sólo es un laberinto de minas antiguas. Algunos siguen buscando y otros dicen que, bueno, que esto solo son leyendas. Para que les viene muy bien a los de la nave del MIS.
B
Qué es lo que debieron cantar los Monuments Men con su descubrimiento. No se lo creían.
A
Qué locura.
B
Oye, pues la peli Recupérala, que no está mal.
A
Sí, sí.
B
No, no es una obra maestra, pero se deja ver muy bien.
A
Sobre todo es imperdonable que yo no haya recuperado a George Clooney.
B
Ahora no me meto. Ahí no me meto. Venga, Nieves, hasta mañana.
A
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
C
Okay.
SER Podcast
Date: May 8, 2024
Host: Nieves Concostrina
Co-host: Carlos
En este episodio, Nieves Concostrina y Carlos narran, con su estilo característico de humor y anécdota, uno de los episodios más insólitos y espectaculares del rescate de arte saqueado por los nazis: cómo la mayor colección de obras robadas durante la Segunda Guerra Mundial fue localizada y salvada gracias a un simple dolor de muelas. Junto a la referencia a la película The Monuments Men, el dúo desgrana la historia real detrás de la recuperación del “botín” artístico oculto en una mina de sal en Austria y las numerosas peripecias que rodearon su hallazgo.
[01:03]
[02:05]
[05:27]
[07:11]
[09:52]
[11:16]
Como es habitual en Todo Concostrina, el tono es desenfadado, didáctico y salpicado de humor y referencias culturales y cinematográficas. Nieves utiliza la anécdota y el sarcasmo para criticar la hipocresía histórica y compartir datos curiosos, sin perder el rigor documental.
Este episodio muestra cómo la casualidad, la burocracia nazi y el pragmatismo minero se aliaron, entre tragedia y comedia, para salvar una parte monumental del patrimonio artístico europeo. Evita mitificar al “héroe anónimo” y pone en contexto lo extravagante y humano detrás de este evento histórico mientras desmonta leyendas contemporáneas como la del tren nazi en Polonia.
Para profundizar: