
Loading summary
Host
Ser podcast.
Nieves
Hola, nieves, buenas tardes.
Carla
¿Qué tal, Carla? Buenas tardes.
Nieves
Has estado escuchando a los ilustres ignorantes. ¿Tú has estado alguna vez en el programa o no? Ahora me falla la memoria.
Carla
Sí no, he estado dos veces. He estado dos veces con Coronas, con Pepe, con Javier Cansado.
Nieves
Está muy bien, tienes razón, Coronas, que hay que ir ahí a divertirse.
Carla
A divertirse.
Nieves
¿Y te diviertes?
Carla
Sí y no. ¿Y? Y vamos, que te libre quien sea de ser más gracioso. Para nada. Tú te sientas y respondes a las preguntas.
Nieves
Hay que pasar desapercibido.
Carla
Nada. Totalmente. A ser posible que no se te note ni que estar.
Nieves
Bueno, venga, vamos a seguir pasando lista. En este acontece, que no es poco. Ayer tocaba una reacción de injusticia y muy grande además. Hoy la protagonista diríamos que es la hipocresía. Hipocresía es real. Real de reyes, no de realidad. Porque tal día como hoy, 28 de noviembre de 1857, nació Alfonso XII. Hijo. Hijo. ¿Cómo podrías decir? Hijo del pecado. ¿Nieves, esto nos cuadraría?
Carla
Para ellos sí. A ver, para ti. Para mí seguramente es un hijo y ya está, pero para ellos sí. Para ellos era hijo del pecado. Hoy toca una de Borbon. Sí, sí, sí. En este caso, el nacimiento del heredero al trono, Alfonso XII, que como decimos, es efectivamente para ellos de una monarquía católica, en teoría practicante, pues es un hijo del pecado. El 28 de noviembre de 1857, a las diez y media de la noche, la reina Isabel II dio a luz un niño al que llamaron Alfonso Francisco Fernando Pío Juan María de la Concepción Gregorio Pelayo de Borbón y Borbón y Borbón y Borbón y Borbón y Borbón. Y creo que me faltan un par de Borbones todavía, porque esa era la endogamia. Lo llamaron Alfonso en primer lugar por ser. Esto es textual, lo dijo así alguien, por ser nombre glorioso en nuestra historia. Y en segundo lugar, le pusieron Francisco por su supuesto padre. Y la pena es que pese a la letanía de nombres, no se molestaran en incluir entre ellos el de Enrique, porque el chiquillo debería haberse llamado Alfonso Enrique, porque es que ese era el nombre del padre biológico. Era el monísimo oficial valenciano de Ontigné, Enrique Puigmoltó. Por eso al chaval se le conocía en corte como el pequeño Puigmoltejo, el marido de la reina Francisco de Asís sólo era el padre putativo. Lo quiso casi casi como un hijo, pero la verdad es que no era suyo. Ya se sabe que los historiadores serios, y así debe de ser, que de constancia, no se ocupan del salseo este de reyes y reinas, ni de sus inmoralidades, ni de sus bastardos, ni de sus adulterios, ni de sus vicios. Porque ellos van y tienen que ir a lo importante, a la figura respetable y respetada del rey o la reina, jefe del Estado, Claro. Pero a los demás, oye, a los demás nos gusta recrearnos en esto porque resulta que usan los recursos del Estado para sus negocios, sus adulterios, sus vicios y sus salseos. Y sobre todo, porque los Borbones, los de antes y los de ahora, son unos hipócritas que nos venden una moral que no practican ni dormidos.
Host
Eran uno, dos y tres los hijitos de Juan Carlos. Reconocidos, no hay más. Pero sí el pequeño Juan Froilán nunca va con ellos. Deja anécdotas sin fin, como Urdangarín. Alguien dijo por ahí me cago en la monarquía. Y le quisieron lavar la boca con lejía. Seguidores del Borbón. Son de vieja escuela. Cantaban el Cara al sol junto al opresor Reiborbón. Reyborbón, juega con tus amigos. Reborbón, Reborbón. Haya test y barquitos, Reborbón, Reborbón. Con Bolsonaro, Merkel, Trump y los demás. Reborbón, Reborbón. En el B, tocado Rey Borbón, Reborbón. Y en el G, hundido Rey Borbón. Rey Borbón. El mundo entero organizando a vuestros pies.
Nieves
Bueno, ¿Qué letra tiene esta canción, por favor? Oye, pues vamos al protagonista de la historia de hoy, Alfonso XII. Alfonso XII fue el tercero o el cuarto de los hijos de Isabel II.
Carla
El tercero fue. Yo me pierdo ya el tercero. Como para no perderse. El tercero en realidad fue el séptimo embarazo de la reina. Pero el tercero que prosperó, porque antes había una tremenda mortalidad infantil. Los otros cuatro se murieron a las pocas horas y uno de ellos nació muerto. Pero es que había que parir cuanto más mejor. Es que había que dar continuidad al negocio. Y encima solo habían prosperado hembras, como decían entonces, hembras. Con Alfonso XII pasó exactamente lo mismo que con Felipe VI, que había dos chicas por delante. Pero mientras hubiera uno con un par, aunque fuera el chiquirritín, pues reinaba el chiquirritín. Del par. Oye, que aún dentro de lo malo malísimo, en estas circunstancias actuales ha sido lo mejor, porque no quiero ver yo a Froilán cerrando bares por ahí. De Alfonso nos hemos ocupado de varios episodios destacables de su vida en la temporada pasada, de su muerte y su teatrero entierro y de cuando firmó la Real Orden, que te acuerdas también que.
Nieves
Prohibió el acceso de las mujeres a la universidad.
Carla
Exactamente. Tremendo. Otro año hablamos de su boda con la novia que le encajaron, la que no quería, María Cristina de Habsburgo, curranta, pero muy austriaca. Hace más años hablamos de la primera boda moñas con la primita Merche la Dalia, que cuidaba Sevilla en el parque de los Montpensier. Y ya tocaba hablar de su nacimiento, que es probablemente el hecho más importante de toda su vida. Y también fue un nacimiento muy importante para la corona, porque era chico. Por fin venía el chico, porque la monarquía tan machista de la que aún disfrutamos y la constitución machista que así lo respalda contemplan que solo reine la mujer en caso de que no haya un chico a mano. A mí me da igual quién reine, porque no me vale ninguno, pero cuando se nos llene la boca de constitución, menos aplausos hasta que al menos sea igualitaria, incluso en lo malo.
Nieves
A ver si ahora lo cambian. Bueno, cuando digo ahora digo en algún momento, pero bueno. Oye, de todas formas, volviendo a esto, la ventaja de que la mayoría de los embarazos de la reina no los provocara el rey, que eso, en fin, ya se sabía, bueno, dada la endogamia de los Borbones, es que al menos esos niños nacían más sanos. Durarían más o menos, pero de entrada nacían más sanos.
Carla
Claro, porque todo se refrescaba. Es que los hijos de Isabel y Francisco, aunque no fueran de Francisco, tenían 8 apellidos Borbón. Si hubieran sido suyos, imagínate lo que hay ahí mezclado. Y sí el embarazo que prosperaba, al menos prosperaba mejor que si hubiera sido hijo legítimo. El niño, Alfonso, nació, según lo describieron, fuerte, bien constituido y da todas las esperanzas de vida y de buena salud, decían. Y es verdad. Y además el padre era monísimo. Hay fuentes que dicen que ninguno de los 12 embarazos que tuvo Isabel II los provocó su marido. Otros dicen que eso, otros dicen ninguno. Otros dicen que, bueno, que eso es exagerado, que a lo mejor algunos sí de carambola y otros expertos hemos quedado porque pisar ese terreno es como que envilece lo fundamental, que rebaja la importancia de la historia. Vale, a mí me parece el viejo truco para hablar solo de lo bueno y de lo oficial, pero como da igual porque nosotros o yo soy vulgar, plebeya, indocta, pues sí puedo bajar al barro a hablar de esto. Por otra parte, y al margen de lo universalmente aceptado, que es que Isabel II fue una pésima gobernante, intelectualmente muy floja, de actitudes infantiles, muy promiscua. Bueno, todo esto muy bien, pero como borbona, la verdad es que no hizo nada nuevo que no hiciera su padre, el más tuerzo, que era un putero, y que no hicieran sus descendientes Alfonso XIII y Juan Carlos de Borbón. La diferencia es que estos señores hacían gracia con sus amantes y sus despiporres, pero Isabel II le sacaban coplas como esta tan elegante. Si la reina quiere corona, que se la hagan de viruta, que la corona de España no es para ninguna puta.
Host
La vida me ha dado un hambre voraz y tú apenas me das caramelos. Me voy con mis piernas y mis juventud por ahí, aunque te maten los celos.
Carla
Claro.
Nieves
En el caso de Isabel II, por el hecho de ser mujer se utilizó su promiscuidad para deslegitimar a la monarquía o para intentarlo al menos.
Carla
Claro, claro, es que fue así, que tampoco esto es una defensa de ella, pero ocurrió así. Claro, pero es que con el mismo argumento podrían haber tirado por tierra a los señores. Esto explica muy bien por qué costó tanto convencer al defenestrado Juan Carlos para que saliera diciendo eso. Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir. Hubo mucha bronca con esta frase en esa habitación de la Clínica San José porque le insistían en que algo tenía que decir y él se negaba a pedir disculpas porque no iba a pedir perdón por tener amantes y las tenía desde el día siguiente de casarse era el rey, hacía lo que le salía del bolo con las mujeres, con los elefantes y con nuestro dinero. Y bueno, hasta que se consensuó esa frase que ya ves que fue decirle y salir pitando, decirla mal. Me he equivocado, me he equivocado. La promiscuidad de la reina fue muy bien utilizada por la oposición para perderle el respeto. Pero la que empezó. Lo cierto es que la que empezó aireando las ansias de la adolescente reina Isabel fue su propia madre, Cristina de Borbón, la ideóloga de la corrupción en Borbonia. Fíjate, cuando Isabel tenía 15 años y alcanzó la edad fértil, todas las cancillerías europeas fueron informadas. Ya sé que esto era así, pero a mí me sigue repugnando que cada vez que una princesa, una reina o una infanta tuviera su primera menstruación, se informara oficialmente a todo el mundo para que se supiera que ya estaba lista la máquina de parir. Y que bueno que abrieran la puja, a ver quién da más.
Nieves
Eso hay que ver Juego de Tronos, que lo cuenta muy bien y con varios ejemplos, además.
Carla
¿Además que? Pues en el caso de Isabel II, y esto lo cuenta la historiadora y su biógrafa Isabel Burdiel, tiene una obra buenísima, pues fue Cristina de Borbón la que iba diciendo que su hija tenía instintos animales y que estaba preocupada porque podría ocurrir cualquier desgracia si no se casaba pronto, o sea que se podría enredar con cualquier pelandusco porque la chiquilla estaba un poquito desatada, hormonalmente hablando, siempre según su madre.
Nieves
Oye, Nieves, ¿Y cómo recibía el marido de la reina los embarazos o los nacimiento?
Carla
Las dos cosas, según le pillara. Según le pillara, según lo que sacara. Con el primer niño que nació muerto ordenó que se le hiciera un molde del cuerpo y un retrato para ver a quién se parecía. Fíjate, con la cuarta niña, que se llamaba María Cristina y se murió a los dos días, montó un pollo tremendo. Primero hubo muchísimas críticas a que se pusiera la niña María Cristina, que era el nombre de la abuela, el nombre de la corrupta y que acababa de ser expulsada de España por corrupta. Y por segunda vez, además. Pues cuando esta niña nació, el 5 de enero de 1854, el mismo día que Juan Carlos nació, con un frío que pelaba, la niña se murió con un catarro tremendo por la estúpida y tradicional ceremonia que se hacía con todos los príncipes e infantes que nacían y que consistía en exponer al recién nacido desnudo.
Nieves
¿Desnudo? ¿Pero por qué desnudo?
Carla
Porque tenía que ser así, había que enseñar que era niño o que era niña y se exponía desnudo en una bandeja de plata se exponía ante la corte y ante las altas autoridades que esperaban en palacio fuera de la habitación del parto a los bebés. Que ya te cuando no se les morían, los mataban directamente. Tras la decepción que mostró todo el mundo de que la niña no fuera niño, llegó el numerito del rey Francisco, que sabía que la niña no era suya y se negó a la tradición de sacar él mismo a la niña en la bandeja para enseñarla. Hizo que la sacara una marquesa y él estaba al lado como diciendo esto de aquí no es mío.
Nieves
Oye, y cuando nació el que nos ocupa hoy, que es Alfonso XII, la.
Carla
Prensa dijo que el rey recibió el nacimiento de este varón sano con júbilo. Mentira. Bueno, a ver, Mostró el mismo entusiasmo que si le hubieran presentado un boniato. Y en la corte se temieron la verdad, otro incidente como con la niña, pero lo cierto es que no lo hubo. Parece que ya estaban institucionalizadas las propinillas que recibía por cerrar el pico y mantener las formas. Un diplomático, me parece que fue el británico, que escribió a su país El rey tiene en sus manos varias cartas de la reina, que es extremadamente indiscreta y ha conseguido grandes sumas de dinero de su Majestad y recibido muchos favores para sus amigos bajo la amenaza de ausentarse en el momento del parto, protestando así contra la legitimidad del niño, o sea, tenía todo agarrado. Dicen que por cada parto antes tenían que darle una pasta impresionante. Se habló de 200.000 reales en algunos casos para que él aceptara sacar al niño en la bandeja de plata, aunque como ocurrió con la niña Cristina, pues directamente se les murió. Así que recibió al boniato Alfonso con frialdad pero sin aspavientos por lo rentable que resultaban los partos de la jefa del Estado. Lo digo en serio, esto. A veces me pregunto qué parte de la historia de su dinastía les estarán ocultando o contando a las hijas de Felipe VI. Aunque también sospecho que si estudian en Gales de las mamandurrias de los Borbones pues hablarán más bien poco porque no les interesan. Ya te digo yo que mejor. Ojos que no ven, corazón que no siente. Qué vida tan dura, tan dura, Que vida tan dura. Estoy tan lejos de casa que estoy considerando mudarme a la luna.
Nieves
Qué bueno, Sar de Bogotá que estuvieron el viernes aquí en la ventana Qué bien. Para cerrar. Bueno, Nieves, pues mañana más, ¿No?
Carla
Sí, eso espero. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: November 28, 2023
In this characteristically irreverent and sharply critical episode, Nieves Concostrina and Carla revisit a peculiar and controversial chapter in the Spanish monarchy: the birth of Alfonso XII, son of Queen Isabel II, amid rumors of infidelity and enduring hypocrisy within the Bourbon dynasty. The hosts examine the “moral double standards” of the royal family, the consequences of their endogamy, and the socio-political implications of royal births, all while maintaining their signature sardonic and conversational tone.
The conversation maintains Nieves Concostrina’s signature mix of biting satire, pop culture references (“Juego de Tronos”), and anti-establishment critique. There is ample use of colloquial language, humor, and direct attacks on the moral and political failings of Spanish royalty, both historical and contemporary.
This episode deconstructs the myth of royal sanctity by exposing the contradictions, double standards, and self-serving rituals that have characterized the Bourbon dynasty. By using the birth of Alfonso XII as a lens, Nieves and Carla mock the theater of royal legitimacy, revealing how issues of gender and power were manipulated and how little has changed in terms of hypocrisy and privilege. Perfect for listeners who enjoy irreverent, honest, and engaging takes on history.