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A
En la ventana Acontece, que no es poco. Un relato personal de la historia con Nieves con Costrina. Cadena SER.
B
Nieves con Costrino. Buenas tardes.
A
Buenas tardes, Marta. ¿Qué tal?
B
¿Cómo estás?
A
Muy bien, yo muy bien.
B
Qué gusto escucharte. Hoy hemos abierto ahí la ventana dos días seguidos que lo tiramos. Hemos abierto la ventana hoy hablando de desinformación, de fake news, de polarización, por las consecuencias que puede tener o que está teniendo ya en nuestra sociedad, la nuestra y en los países de nuestro entorno. Lo hemos visto en un montón de el Brexit, todo lo que fue la presidencia de Trump, etc. Pero claro, esto no es algo que nos hayamos inventado ahora en el siglo XXI. Lo de retorcer los hechos y maquillar la realidad por fines políticos viene de atrás. Y para muestra un botón o un motín, el del té de Boston del 16 de diciembre de 1773.
A
Sí, así es. Y además, tú que has estado bien por allí, bien conoces cómo se ha ido retorciendo todo esto, porque no sólo lo sabes, sino que has padecido además sus consecuencias durante tu corresponsalía en Washington. Efectivamente, hablamos del motín del té en Boston ocurrido el 16 de diciembre de 1773. Fue un hecho crucial en la historia de los Estados Un tan crucial que muchos lo consideran, y supongo que tienen razón porque para eso lo han estudiado, que es el punto de partida de la guerra de los británicos de América contra los británicos de la metrópoli de Gran Bretaña para conseguir la independencia y que de ahí acabarán naciendo los Estados Unidos, las 13 primeras colonias. Y digo que padeciste las consecuencias, pese a que habían pasado más de dos siglos, porque viviste en vivo y en directo durante tus años de corresponsalidad, como la manipulación de un hecho histórico por parte de la ultraderecha acabó derivando en un disparate populista hasta desvirtuar el hecho histórico. Era un manoseo insoportable. Los ultra trumpistas tramposos o trumpistas, como sea, con el cateto mayor a la cabeza con Trump, se han apropiado de ese hecho. Se lo han apropiado intentando hacer creer a los más incautos que ese hecho les pertenece. Del motín del té hablamos con Francino en esta sección en 2019, un año antes de que los perturbadores de la ultraderecha saltaran en el Capitolio de Washington para derribar la democracia. Y a ti te pilló allí de lleno. Así que, aunque el motín del té ya lo contáramos, vamos a añadir unos cuantos datos para intentar entender cómo es posible que se haya manoseado el hecho histórico del Tea Party, que es como allí se llama, hasta convertirlo en un símbolo de la ultraderecha, que en el fondo es un símbolo robado. El Tea Party de hoy es un robo. Nada tiene que ver con el Tea party de hace 249 años. Pero gracias a la desinformación y, como digo, al catetismo de muchos estadounidenses, ha sido muy fácil utilizar ese hecho para convertirlos en ultraderechistas. Ya sabes tú que es que la ignorancia es la madre del atrevimiento.
B
Hagamos una cosa. Vamos a recordar brevemente qué fue el tí par, o sea, el motín del té en Boston. Para quien no lo escuchara en su.
A
Momento o no lo conozca, vale, Sí rápidamente lo contamos así por encima, el 16 de diciembre de 1773, o sea, tal que mañana, los colonos británicos que vivían en Boston, en la costa este, para entender arriba del todo, en la costa este, arriba del todo, se disfrazaron de nativos, se pusieron plumas en la cabeza y mocasines y asaltaron tres barcos ingleses que estaban amarrados en el puerto y cargados de té. No olvidemos que los británicos se pirran por el té. Están enganchados. Eso es producto de primera necesidad. Y resulta que Londres, la metrópoli, metía unos impuestos salvajes al té que entraba en América. Es decir, los británicos de América pagaban mucho más caro el té que los británicos de Gran Bretaña, porque con esos impuestos tan altos, su graciosa majestad british lo que hacía era financiar los gastos y el mantenimiento de los soldados y los funcionarios y el arroyo armamento y las guerras y las chorradas varias que había que sostener en América. Es decir, a los colonos británicos de América les salía carísimo ser británicos, les salía muy caro. Y bueno, pues estos colonos se fueron inflando, pero estaban especialmente inflados los bostonianos, porque Boston las estaba pasando mal. Estaba en plena crisis económica, tenía un puerto muy próspero. Pero últimamente Nueva York, un poquito más abajo y Filadelfia, pues les estaban comiendo la tostada. Con lo cual, al cabreo por el altísimo impuesto al té que les tenían metidos, se unió una crisis económica y las ganas de empezar a meter ya el dedito en el ojo a la corona británica. Así que se buscan las vueltas y los bostonianos empiezan a trapichear con té, pero con té de contrabando comprado a los holandeses.
B
Lo que pasa es que llega un momento en que en Gran Bretaña, digo yo que se enteraron del trapicheo y ahí empezó la bronca.
A
Claro, claro, ahí fue Gran Bretaña. Se enteraron los colonos. Los bostonianos tenían obligación de comprar el té a Gran Bretaña. Pero dicen, al precio que me lo pones, pues por aquí te lo compro. Y ahí es cuando se mete en el mercado negro. Y Gran Bretaña tomó una serie de medidas para fastidiarles ese negocio del mercado negro del té a los bostonianos. Los bostonianos se inflaron aún más. Y pues en cuanto llegue el siguiente cargamento de té británico al puerto de Boston, estos se van a enterar. Y sí, llegaron tres barcos con 40 toneladas de té que no se atrevieron a descargarlas porque estaban ahí los bostonianos, ahí, que no paraban de merodear. Hasta que aquel 16 de diciembre, 50 bostonianos disfrazados de nativos mohicanos asaltaron los tres barcos. Respetaron todas las mercancías, todas menos el té. Y el té tiraron al agua 342 cajones que estaban valorados en 10.000 libras. Aquel motín, aquel asalto, se conoce como el Tea Party, la fiesta del té. Este fue el principio de un sentimiento nacionalista de los colonos británicos para iniciar la guerra de la Independencia. Y aquí es donde encuentro la única coincidencia real, cierta, de aquel Tea Party de 1773 con los desquiciados ultraderechistas que han mamado su extremismo del movimiento Tea Party surgido del siglo XXI. Y es que los asaltantes de Boston se disfrazaron de nativos americanos para asaltar los barcos. Y luego vimos aquel garrulo que asaltó el Capitolio en enero 2021, que se disfrazó de bisonte con cuernos. Bueno, no hay más similitudes.
B
Lo que hizo el movimiento ultraderechista del Tea Party, que nace dentro del Partido Republicano en 2009, es apropiarse de ese hecho histórico muy arraigado en el imaginario estadounidense, que además lleva implícita esta idea de libertad y su nacionalismo y los valores que ellos consideran fundamentales de la sociedad estadounidense.
A
Claro, se lo quedan por eso te decía al principio, que esto era un robo directamente. Eso hace siempre la ultraderecha. Se apropia de símbolos que son de todos, que pertenecen a todo un país, hacen creer que son suyos en exclusiva. Y así todo el que esté en contra de ellos dicen que están en contra de los símbolos. Es que es muy maquiavélico, pero es una cosa que está inventada por los.
B
Fascismos y que funciona.
A
Coño, que si funciona. Fíjate, los fachas en España te llevan la banderita desde en el collar del chucho hasta en la cinturilla de los calzoncillos. No hay mejor manera de desvirtuar un símbolo que poniéndolo en los lugares más ridículos. Pero bueno, los manoseadores fachas de banderas quieren hacer creer que quien desprecia el facha desprecia también el símbolo. Claro, le acabas cogiendo manía al símbolo, pero no lo desprecias. Bueno, pues lo mismo en Estados Unidos, la tal Sarah Palin, aquella que estaba dos por tres, la que quiso vicepresidenta de los Estados Unidos, que era ultraderechista, una populista con moño. Esta mujer pasaba mucho tiempo en la peluquería, siempre estaba con su moño puesto. Una mujer, por supuesto, homófoba, antidivorcio. Pero mira tú, ya se ha divorciado Cachi pasa como a casco. Ya lleva tres divorcios. Se supone que iba a destruir las familias y se ha divorciado ya tres veces. Álvarez Cascos. ¿Que hombre este, no? Bueno, pues a Sarah Palin también, que decía le da lo mismo una misa católica que una misa pentecostalista, por si es que tiene un follón de sectas cristianas en la cabeza que no se aclara. Bueno, pues esta mujer en todos sus discursos tenía detrás una inmensa bandera con las palabras T part impresas, con el águila al lado, el águila calva, la de cabeza blanca, el símbolo estadounidense. Y en sus mítines, como también se pudieron ver en el asalto al Capitolio, siempre aparecían las banderitas esas amarillas que se usaron durante la Guerra de la.
B
Independencia, las guts and flags, las llamas que tienen un fondo amarillo y una serpiente cascabel enroscada así como en posición defensiva. Y un lema que dice Don't thread on me. Que es algo así no pases por encima de mí o no me pises.
A
Sí, pues esas, esas de la guerra de la Independencia aparecieron ahí. Los Pertur de los ultraderechistas agarraron una bandera de la guerra de la Independencia, que nace como consecuencia del motín del T y también se la queda. Y acaban apropiándose ante los desinformados, insisto, del concepto de libertad y americanismo, que eran los pilares del Tea party del siglo XVIII. ¿Qué hacen con esos pilares? Se los traen al siglo XXI. Los pegan de manera tramposa al movimiento ultraderechista del Tea Party. Los pegan y ya quedan unidos. Y así se entiende que aquel episodio del motín del té en el puerto de Boston acabe derivando en un idiota disfrazado de bisonte asaltando el Capitolio. Dice cualquier persona allí, o quien conozca esto, medianamente informada y con dos dedos de frente, dice pero bueno, ¿Qué ha pasado? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
B
Está completamente asociado ahora mismo al trumpismo, esa bandera.
A
Claro, claro. Entonces dice, pero bueno, qué retorcimiento. Y los del T Party fascista son muy trileros. Se inventan que la base de su ideología se remonta, y esto es textual, a orígenes filosófico constitucionales de los Estados Unidos. Es una frase enrevesada, además de mentirosa, que viene muy bien para impactar. Tú dices eso, orígenes filosóficos constitucionales, y se lo dices a alguien, a un desinformado, no entienden qué les estás diciendo, pero les suena muy bien. Les suena nación, les suena patria, pero nos enteran de que les están engañando. Porque no es casualidad que el Tea Party ultra naciera justo. Además, también te lo sabes, cuando el presidente Barack Obama empieza con sus reformas.
B
La ley de la reinversión y recuperación de Estados Unidos por la recesión, que provocó de hecho la crisis de la subprime, o el paquete de medidas fiscales, o el famoso Obamacare, que es que la ultraderecha todavía a día de hoy lo odian.
A
Bueno, pues fíjate los torpes, que son quienes más necesitan de esas medidas, que acaban sumándose a los ultras que no quieren esas medidas, porque los pobres les dan igual si tienen o no tienen sanidad, si tienen o no para un coche. A la ultraderecha rica le da lo mismo, pero los pobres acaban apoyando a los que les quitan derechos, porque engañan muy bien unos y los otros se dejan engañar mejor, aunque te están quitando lo que necesitas, o bobo. Tampoco el movimiento del Tea Party de 2009 surgió como una seta. Es verdad, esto venía cociéndose desde hacía medio siglo, porque el americano medio el blanquito, el cristiano, el machista heterosexual, veía cómo se le iban derrumbando los pilares de su grandiosa sociedad americana. Por decir cuatro datos en el 47 el Supremo prohibió la segregación racial en las escuelas públicas. En el 53 prohibió que el rezo fuera obligatorio en las escuelas. En el 67 ya pudieron votar las mujeres afroamericanas. En los 70 los homosexuales conquistan derechos, Claro, se les va cambiando la cara.
B
De color y sus privilegios se van cayendo poquito a poco.
A
Claro, claro. Y los populistas, heterosexuales, supremacistas, blancos y cristianos se cabrean. ¿Pues sabes lo que te digo? Que les dé. Toman baños calientes con su orina.
B
Gracias Nieves. La semana que viene más. Un besazo.
A
Un beso. Enjoy.
B
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A
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Fecha: 15 de diciembre, 2022
Host: Nieves Concostrina
Podcast: SER Podcast
Este episodio revisa el Motín del Té en Boston (1773), su evolución en la narrativa estadounidense y su apropiación moderna por la ultraderecha. Nieves Concostrina, con su estilo irónico y crítico, analiza cómo la manipulación histórica —lo que hoy llamamos "fake news"— no es un fenómeno contemporáneo, sino una estrategia vieja rehabilitada con nuevos símbolos y significados políticos. Se hace especial hincapié en el proceso por el cual este evento, símbolo de los orígenes estadounidenses, ha sido tergiversado y "robado" por movimientos modernos como el Tea Party y el trumpismo.
El episodio explora cómo el Motín del Té, emblema de los inicios de la independencia estadounidense, ha sido distorsionado por el discurso ultraderechista actual —particularmente el movimiento Tea Party y el trumpismo— convirtiendo un símbolo nacional en una bandera sectaria y manipulando la historia para movilizar a sectores sociales que, irónicamente, se ven perjudicados por las políticas que defienden. Nieves Concostrina, con tono crítico, humor e ironía, revela las conexiones (o la falta de ellas) entre los hechos históricos y su uso en la batalla política moderna, mostrando que la apropiación tramposa de la historia es tan antigua como la propia política.