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Nieves
La sociedad española de radiodifusión presenta ser.
Carla
Aquí va la radio.
Nieves
Podcast siempre.
Carla
A ver, Nieves, buenas tardes. El ni de hoy tiene un motivo. Lo tiene siempre porque nos gusta tararear esta música que es maravillosa. Pero cada vez que hay Feria del Libro en Madrid ocurre algo y quiero que lo cuentes. Quiero que lo cuentes.
Nieves
Pues que se acerca a visitarme y lo agradezco muchísimo. Una descendiente directa de Luigi Boccherini en octava generación.
Carla
Octava generación.
Nieves
Octava generación. Se llama Mónica Reus Boccherini. Tiene el apellido compuesto y siempre se acerca y dice que lo que más ilusión le hace es oírte tararear, porque siempre tarareas tú. Dice que cuando oye, tararea a su tarabuelo, que ya está fascinada. Y bueno, agradecí mucho y es una maravilla.
Carla
Qué bien, qué bien todo. Qué bien todo. Oye, el otro día comentábamos un artículo de Matías Vallés en el Diario de Mallorca donde explicaba que en muchos países europeos el avance de la ultraderecha ha generado la multiplicación de partidos. Hay dos en muchos sitios. En Francia tienen a Le Pen y a Semur. En Italia a Meloni, a Salvini, que cuesta mucho distinguirles. En España tenemos a Vox y Albise. Y en Rumanía, no sé si lo escuchaste, en Rumanía, resulta que uno de los dos partidos ultras ha hecho los mítines de campaña con un figurante en el escenario que representaba a Vlad el Empalador. Sí, sí. Que ya por el nombre, no Vlad, sino Empalador, da una pista de por dónde van los tiros. Personaje que por cierto, para quien no lo sepa, inspiró la creación de Drácula. Pues hoy Nieves va a contarnos vida y milagros de este hombre. Bueno, y más cosas también. Venga, ya puestos.
Nieves
De verdad, vaya personaje que han pillado también estos.
Carla
Ver las imágenes de los mítines era una cosa gloriosa.
Nieves
Que tienen en la cabeza. En fin, deberíamos empezar diciendo que Drácula antes de ser un murciélago, fue un señor.
Carla
Sí, señora.
Nieves
Que alguien dirá hombre, pues ya sabemos que de día era un señor y por la noche era un quiróptero, que diría Ita, Carlos. Pero yo me refiero a que era otro señor distinto. El señor que inspiró el mito de Drácula. Aunque el mítico Drácula, el vampiro ese es Bambi, comparado con el tipo que lo inspiró. Yo creo que ya casi todo el mundo sabe o tiene una idea de que el personaje histórico y el literario no tienen nada que ver. Pero sí existió en el siglo XV un tipo, un príncipe de una crueldad desproporcionada al que llamaban Vladimir Draculea y más tarde Vlad el Empalador. De él deriva el nombre para la ficción. Así que aprovechando un acontecido que con el simple enunciado nos dejaría un poquito fríos, pero que tiene más chicha de la que parece, vamos a conocer al príncipe de Valaquia que dio origen al mito. El 17 de junio de 1462, Vlad III intentó asesinar al sultán otomano Mehmed II asaltando su campamento. No pudo cargárselo. Al final le salió mal. Lo mismo. No sé si te acuerdas, pero este hombre, Mehmed II, es de cuando estuvimos hablando hace unos meses de los sultanes turcos y su bonita costumbre de la.
Carla
Sucesión por fracción, que mataban a los hijos. Siempre.
Nieves
Consistía en. Bueno, pues eso, el hijo del sultán que quería heredar el sultanato para evitar toda competencia, pues iba asesinando a todos sus hermanos. Genial. Muerto el perro, se acabó la rabia. Pues de esa época hablamos. Es una época muy bestia en una zona por los Balcanes y toda la zona de los Cárpatos, y por Turquía, por la actual Turquía, donde todos eran especialmente bestias. Bueno, pues cómo sería de bestial el tal Vlad Draculea, que a los muy bestias les parecía demasiado bestia.
Musical Performer
The rhythm of the trembling heart is beating like a draw It beats for you and black it knows not how it sounds.
Carla
Mira que era buena la banda sonora de la peli. Fantástica. Bueno, Bram Stoker saca el nombre de Drácula de este príncipe, es verdad. Y sitúa el castillo en Transilvania, porque Transilvania están los Járpatos, también es verdad. ¿Pero poco más tienen que ver, no?
Nieves
Muy poquito. Nada, prácticamente nada. Nos vamos a ir al siglo XV, a Centroeuropa, a los Balcanes, a una época en la que por allí andaba todo Dios. Aguantazos. Serbia, Bosnia, Moldavia, Hungría, Macedonia, Bulgaria. Y por allí estaba también Valaquia. Valaquia era una región histórica que ahora ocupa el sur de Rumanía. En Valaquia mandaba un príncipe, un señor feudal que se llamaba Vladislaus II. Lo llamaban Vlad, por la cosa de abreviar. Y este Vlad entró a formar parte de una especie de hermandad europea que se llamaba la Orden del Dragón y que se creó para defender la cristiandad de los otomanos, de los turcos, que es que no paraban de atacar, estaban todo el día dando la turra para comer territorio. La Orden del Dragón. En húngaro dragón es drac. Bueno, pues la Orden del Dragón la formaban 24 nobles de alto rango, entre ellos el príncipe Vladislaw II, que a partir de ser admitido en esa Champions League cristiana, digamos, comenzó a ser conocido como Vlad Drácul o Drácul. La intención en realidad era llamarle Vladimir el Dragón, pero en su principado en Valaquia, ni se conocía la figura mitológica del dragón, ni existía la palabra dragón en el rumano que se hablaba entonces. Así que lo que hicieron fue sustituir la palabra por otra que se pareciera. Y la palabra más parecida a la húngara drac era dracul, que significa diablo. Por eso empezaron a llamar a Vlad II Vlad Dracul. Pero por lo de diablo, no es que fuera malo, era un título honorable. Cuando el principado lo heredó, el hijo pasó a ser Vlad III Draculea o Draculea. Es decir, es que no sé cómo se hablaba el romano de entonces. Bueno, es decir, Vlad III, el hijo del diablo.
Carla
El hijo del diablo, eso queda claro. Lo de Vlad el Empalador, bueno, también por razones obvias se le llamaba.
Nieves
Madre mía. Es que este hombre tenía esa manía compulsiva de clavar a sus enemigos por miles en lo alto de. Sí, sí, sí, tremendo. En lo alto de un palo. A ver, que algunas de sus atrocidades hayan sido exageradas por las crónicas, bueno, pues sí, podría ser, pero los historiadores creen que. Bueno, que a lo mejor no fueron 100 mil los empalados durante el gobierno de este angelito. ¿Que es lo que calcularon? Pues que a lo mejor sólo fueron más, 70.000, 80.000. Pero tampoco veo yo la diferencia. En lo que coinciden todos es en que ejercía una crueldad nunca vista, o pocas veces vista. Aunque el empalamiento no lo había inventado él, también hay que decirlo, era un método de tortura y ejecución milenario desde Asiria. Lo que pasa es que Vlad III empalaba por miles, y cuando llegaban visita diplomáticas a su principado de Valaquia, preparaba banquetes con los empalados a la vista. Para que toméis nota, bonitos. En realidad Vlad III ha pasado a la historia por sus atrocidades, todas muy morbosas, porque por lo que respecta a su principado, hacía lo que hacía cualquier dirigente de aquella época. Él tenía que defender la independencia de su mierdecilla de territorio de los ataques de Hungría de los del Sacro Imperio por otro lado, de los otomanos por otro. El principado de Balak estaba rodeado. Y además, Vlad III perdía el gobierno. Lo recuperaba, volvía a perderlo, volvía a recuperarlo, se lo quitaban otra vez, otra vez lo recuperaba. Y cada vez más cabreado. Cada vez era más sanguinario y más cruel.
Carla
Y además, el empalamiento. ¿Que otros métodos utilizaba contra sus enemigos?
Nieves
Madre mía. Nos va a quedar la sección perdida de sangre, yo creo. También te digo que como sus mayores atrocidades las cometió en el nombre de Dios, pues oye, tampoco es tan grave ni tan mal. Salvajadas hizo muchas, pero las dos más sonadas tienen que ver con aquel 17 de junio de 1462, cuando Vlad II intentó asesinar al sultán otomano Mehmed II. Pero bueno, se perdieron en el campamento, no dieron con la tienda y no lo pudieron matar. Y el sultán turco estaba establecido en ese campamento porque había ido a atacar Valaquia muy cabreado desde que Vlad III cortó orejas, narices y cabezas de exactamente 23.884 turcos y búlgaros. ¿Orejas y narices? Todas esas las metió. Bueno, todas no, parte. Las metió en dos sacos y se las envió a un rey húngaro. Al rey húngaro Matías Corvino, para demostrarle lo bestia que era. Mira qué bruto soy. Y pedirle que se uniera a él en la lucha contra el turco.
Carla
Oye, ¿Y esa precisión, ese número exacto que Has dado de 23.884 otomanos muertos? Muertos y mutilados.
Nieves
Sí, sí, así está puesto. Debió de poner a alguien a hacer recuento de desorejados y desnarigados, porque él mismo da ese dato. Con esos sacos de orejas y narices y cabezas. Vlad Draculea adjuntó una carta dirigida al rey húngaro que decí he matado a campesinos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, que vivían en Óvulzicha y Novoselo, donde el Danubio desemboca en el mar, hasta Raoba, cerca de Chilía. Desde el bajo Danubio hasta lugares como Samovit y Gigem. Matamos a 23.884 turcos, sin contar a los que quemamos en las casas, ni a aquellos cuyas cabezas fueron cortadas por nuestros soldados. Terminemos juntos lo que juntos hemos iniciado y aprovechemos esta situación, puesto que si Dios Todopoderoso escucha las oraciones y los ruegos de la cristiandad. Si favorece los ruegos de sus piadosos servidores, nos concederá la victoria sobre los infieles enemigos de la cruz. Cierro comillas. Claro, por eso digo, es que este hombre se lo tomó esto como una cruzada. Por eso digo que eso de empalar y asesinar a destajo lo hacía en nombre de Dios contra el infiel. Que por cierto, comparte Dios con los otros cristianos. Aquí sólo hay un Dios, pero con tres grupos terroristas a su servicio. Están los cristianos, los judíos y los musulmanes. Al final, El sultán Mehmed II abandonó el intento de tomar Valaquia y cuando iba de retirada se encontró con el famoso bosque de los empalados, que como su propio nombre indica, era, pues eso, lo que era.
Musical Performer
Anymore, Yeah, it's taking a toll on me trying my best to keep from tapping the skin off my bones Don't you know I lose Come. Hello. ¿When you're not next to me I'm falling apart right in front of you Can you see?
Carla
Oye, Nieves, estaba pensando en la película que hizo Coppola sobre el Drácula de Bram Stoker. ¿Esa película no empieza con una batalla y un plano de hombres empalados? ¿Precisamente?
Nieves
Sí es que es el arranque. Lo hace ahí en plan muy peliculero. Pero empieza justo en el acontecido que estamos recordando. La batalla de los bestias del príncipe Vlad contra los otomanos tras el asalto al campamento del sultán aquel 17 de junio. Además, es que fíjate, lo primero que se oye en la peli es año 1462. Constantinopla había caído. Los turcos musulmanes se extienden por Europa amenazando a toda la cristiandad. Así empieza y se ve ahí ya se ve mucha batalla. Y luego un plano de empalados en lanzas. Esto yo creo que un poquito mal, porque un empalado no se sostiene en una lanza y se escurre para abajo. Coppola pretendía emular el bosque de los empalados que vio el sultán Mehmed II en su retirada. Vlad Draculea ordenó talar un bosque entero y dejar los troncos en punta para empalar en cada uno a un turco. 20.000 empalados dijeron.
Carla
Que posiblemente sea una exageración. Puede que solo te pongo solo entre comillas, que fueran la mitad, que fueran 10.000. No fueron ni dos ni tres.
Nieves
Ya, pero es que es tan salvaje todo que 20.000, 10.000, 8.000. Da igual. Mucha gente cree que como la película de Coppola se llama Drácula de Bram Stoker, es la que más se ajusta al límite. Pero no se parecen en nada. Absolutamente en nada. Bram Stoker recogió el nombre de Drácula, se lo puso a su vampiro, lo empadronó en un castillo de Transilvania, porque en Transilvania nació el personaje histórico. Y hasta aquí ya está. En ningún momento del libro Bram Stoker vincula a Drácula con la figura histórica de Vlad III de Valaquia, como plantea Coppola. Aquí cada uno se ha hecho su propio cóctel, por supuesto, faltaría más. Pero a ninguno le ha salido tan sanguinario y cruel como el personaje histórico. Hablando de cine, todo el mundo recuerda al más famoso de los intérpretes clásicos de Drácula, casi al original, Bela Lugosi. Pues este pobre tico. Este hombre se metió tanto en el papel de Drácula, tuvo tantos problemas, además, al final de su vida de salud mental, tantas adicciones, que acabó yendo por la vida vestido de Drácula y su cadáver. Así lo decidió su familia. Fue expuesto e incinerado con su traje de vampiro. Corre una anécdota, seguramente falsa, que dice que todos los demás intérpretes de los distintos Dráculas fueron a despedir a Lugosi. Los más famosos fueron Vincent Price y Christopher Lee. Y dicen que al verlo ahí, los dos tan en su papel, tumbado con su traje de Drácula, alguno alguien debería clavarle una estaca en el corazón para asegurarse que no vuelva. Y por cierto, fue Frank Sinatra el que se encargó de pagar el funeral y entierro de Bela Lugosi. Acabó el pobre vampirizado por la morf fina y sin un centavo.
Carla
Vaya historia para empezar la semana. Nieves. No se nos ha dado mal.
Nieves
Bueno, dedicado a Mónica Reuso.
Carla
No hay quien lo tarare. Bueno, mañana más, Mañana más. Gracias, Carla. Un beso, Nieves. Adiós.
Nieves
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Nieves
Your name was Nexa. Nine thousand.
Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Episode: Acontece que no es poco | Vlad Draculea, el príncipe más bestia entre los bestias
Date: June 17, 2024
Host: Nieves Concostrina, with Carla as co-host
This episode explores the notorious historical figure Vlad III Draculea—better known as Vlad the Impaler—whose infamy as a monstrous, bloodthirsty ruler inspired the novelistic character "Drácula," but whose actual deeds far surpassed the horrors attributed to the fictional vampire. Nieves Concostrina uses her signature witty, irreverent approach to dissect the myths, brutal realities, and later cultural echoes spawned by Vlad and his times.
The Infamy of Empalement
Other Atrocities
Beyond impalement: beheadings, mutilations (cutting off ears and noses).
On June 17, 1462, Vlad failed in an ambitious plot to assassinate Sultan Mehmed II by assaulting the Ottoman camp.
As revenge for attacks on his territory, Vlad sent two sacks filled with the ears and noses of 23,884 Turks and Bulgarians to the Hungarian king, to both boast and request alliance.
Religious Justification:
Nieves (02:13):
"El mítico Drácula, el vampiro ese es Bambi, comparado con el tipo que lo inspiró."
Nieves (07:29):
"Muchos calculan que a lo mejor sólo fueron más, 70.000, 80.000 [empalados]. Pero tampoco veo yo la diferencia."
Nieves (09:44, quoting Vlad):
"He matado a campesinos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, que vivían en Óvulzicha y Novoselo, donde el Danubio desemboca en el mar..."
Nieves (13:07):
"Mucha gente cree que como la película de Coppola se llama Drácula de Bram Stoker, es la que más se ajusta al límite. Pero no se parecen en nada. Absolutamente en nada."
Nieves (14:33, about Bela Lugosi):
"Dicen que al verlo ahí, los dos tan en su papel, tumbado con su traje de Drácula, alguno alguien debería clavarle una estaca en el corazón para asegurarse que no vuelva."
The conversation is lively, sarcastic, and irreverently humorous, with Nieves Concostrina’s trademark combination of historical rigor and playful skepticism. The hosts maintain a brisk, engaging tone even while recounting grim historic truths, always foregrounding the humanity (and inhumanity) behind the headlines and legends.
Summary for the Uninitiated
This episode is a thorough debunking of the myths surrounding Vlad the Impaler. Nieves explains how a truly savage and politically embattled prince, driven by the politics and religiosity of his time, spawned stories that later became mere shadows of his bloody reality. At the same time, she highlights the strange afterlife of legends—how Vlad’s echo endures in both modern politics and popular culture, often in deeply warped forms. If you’ve thought Drácula was scary, you should meet the real Vlad… in Nieves’s words, “ese vampiro es Bambi, comparado con el tipo que lo inspiró.”