
Loading summary
A
Ser podcast.
B
Hola Nieves, buenas tardes.
A
Buenas tardes, Carlas, ¿Qué tal?
B
Esta semana estamos practicando un ejercicio realmente novedoso para este acontece, que no es poco. Ya no sólo que le demos a la historia un formato de capítulos como si de una serie se tratara, sino que tenemos una serie de televisión, la Reina Serpiente, que nos sirve, vamos, te sirve a ti, para ir contando quién fue y qué hechos rodearon la vida de Catalina de Médici, conocida así como la Reina Serpiente, por motivos bien curiosos, la verdad. Y por cierto, por cierto, que durante su reinado estallaron las guerras de religión, las peores que hay siempre, las de religión, que dejaron un montón de muertos en Francia. Pero vamos a retomar la historia donde la dejamos ayer, que es cuando ella aún no mandaba, pero estaba a puntito de hacerlo.
A
Ya estaba a punto, ya dijimos, durante el reinado de su marido ni pinchó ni cortó, solo fue una reina, lo que eran todas, una reina paridora y llevando los cuernos de la mejor manera que podía. Su momento llegó cuando enterró a su marido, que ahí se cortó los cuernos y envió al amante a hacer gárgaras lejos de la corte. Se acabó. Se acabó para Catalina ser un modelo de virtud y de prudencia. Los doce años de ninguneo que vivió como reina consorte los aprovechó pues para observar y para aprender. Estuvo arrinconada, es verdad, pero desde su rincón se convirtió en una política muy mañosa y con mucha capacidad. Cuando llegó el momento para moverse entre las dos familias facciosas que estaban literalmente a hostias por ver quién pillaba poder con la religión como arma de guerra, ya dijimos, los gisa y los. Por supuesto, ahí comenzó a adquirir mala fama de mujer intrigante, ocupada sólo de sus intereses dinásticos, con actividades oscuras, ahí envenenando a diestro y siniestro. Envenena.
B
Claro, de hoy vendría lo de llamar la Reina Serpiente.
A
Claro, es así, es una leyenda lo de su envenenamiento, pero ese fue el apodo que le pusieron mientras Catalina estuvo despreciada en la corte sin problemas, pero en cuanto tocó poder ya empezaron a correr todo tipo de inventos sobre ella. Catalina de Medici era italiana, o sea que ya Francia era una extranjera ya mal vista. Encima mostró interés por la astrología. Catalina tenía muchísimo contacto con Nostradamus, le consultaba para saber qué hacer y solucionar problemas. Estaba. Le consultaba muchas cosas. El hecho de que por fin, lo que contamos ayer, después de 10 años sin poder tener hijos, empezar a parir como loca, se achaca alguno a que lo consiguió gracias a nuestra Damu, pero es mentira. Ya dijimos que fueron los médicos que buscó su contrincante, Diana de Poitiers. Lo grave. ¿Qué quieres que te diga? ¿No era esto en el siglo XVI, lo de nuestra Damu? Lo grave y penoso es que en 2025 todavía haya gente llamando a Esperanza Gracia para que les prediga el futuro cuando hay algo que les atormenta, les inquieta o les perturba. Pues ese interés de la reina Catalina por la astrología llevó a que le inventaran otra serie de cosas relacionadas con magias y que se envenenaba unos y que se envenenaba otros. Y así acabó con el apodo de la reina serpiente.
B
Bueno, vamos a lo concreto, va. Al margen de los apodos y las cosas, ¿Cuándo empieza a notarse el poderío de Catalina en Francia?
A
Pues casi, casi tras la muerte de su marido, pero no inmediatamente. Cuando enterraron al bello tenebroso Enrique II. ¿Te acuerdas? Cuando enterraron a este hombre, subió al trono su hijo mayor, que era el previsto como Francisco II de Francia. Era el mayor, pero tenía 15 años, primogénito, pero muy joven. Y enseguida lo engancharon bajo su influencia los guisa la facción católica, pues para gran cabreo de los Borbones, que era la facción protestante. Pero Catalina ya estaba. Y Catalina ya estaba en la sombra, estaba maniobrando, estaba atenta, conspirando, mintiendo si hacía falta. Porque quede claro que aquí no estamos diciendo que Catalina de Médici fuera un alma cándida, una política impecable y honesta, ni muchísimo menos. Fue una mujer que se abrió paso a bocaos, como hacían todos los gobernantes, hombres y mujeres. Pero en su caso fue muy recurrente asociarla a artes oscuras y malvadas. Catalina era lo que era. Lo que estamos hablando de ella no es una defensa de ella como reina, es sólo quitar leyendas y poner de manifiesto su poderío. Decía que subió al trono de Francia su hijo de 15 años, Francisco II, que ya llevaba casado un año, desde que tenía 14 años el chaval, con otra jovencita un poquito mayor que él, de 17 años, a la que tenemos que identificar. Sin ánimo de liar a nadie, pero es que es importante decir quién era. Estaba casado con María Estuardo, que ella.
B
Ya era rey de Escocia, ¿No?
A
Claro, efectivamente, era la reina.
B
Vos dices que sí me pierdo.
A
Pero no, no te pierdes, no te pierdes. Tienes perfectamente colocada a la gente. Pero es que María Estuardo además es muy famosa. Era la reina titular de Escocia. Esta fue famosa porque luego la decapitó su prima, la reina de Inglaterra, Isabel. Bueno, pues María Estuardo era una católica enfermiza, era una fanática. Era sobrina de los Guisa, que estuvieron muy hábiles colocando a la niña como esposa del que iba a ser rey de Francia.
B
Por eso cuando llega al trono Francisco II, la influencia de los Guisas sobre el rey era tremenda.
A
Estuvieron muy listos. Y claro, no sólo la influencia, sino que como era como Francisco II era inexperto, era un tío además debilucho, estaba un poquito bastante atontado. Francisco II delegó todo el poder en los tíos de su esposa, en los Gisa. ¿Que decir? Que eran intrigantes. Eso es quedarse muy cortos. Y bueno, con los protestantes Borbones subiéndose por las paredes por esa influencia que tenían sus enemigos. Vamos a escuchar traído un audio extraído de la serie La reina serpiente para hacernos una idea del brutal enfrentamiento entre Gisa y Borbón. Al margen de que sea una serie, ojo. El que habla es el padre de Antonio de Borbón y Luis de Borbón echándoles una bronca a sus hijos impresionante por dejarse comer el terreno por los Guisa. Mantener la influencia. Y ni eso habéis conseguido. Es cierto, fallamos. No puedo comprender cómo ha pasado. Ah, no, Luis, yo sí puedo. Sois príncipes de sangre y os habéis dejado mandonear por una familia de follacerdos. Lo siento, papá. Lo siento, papá. Nosotros no somos cerdos que alguien se folla, somos los Borbones y somos nosotros.
B
Los que follamos un cabreo del 14.
A
Sí, pues para que te hagas una idea.
B
Oye, una cosa, ¿Y Antonio y Luis de Borbón eran tan torpes, tan lerditos, como lo refleja la serie?
A
Sí, parece, sí, parece. Pero bueno, vamos a ver. En la serie aparecen como pagafantas, quizás un poco caricaturizados, pero todos en la serie son muy malos. Todos. Los Guisa, los Borbones, los Medici. Es que fue un periodo tremendamente tenso y políticamente muy, muy cruel. Pero hablando de cerdos, a todo cerdo le llega su San Martín y resulta que Francisco II, Paquito, duró reinando año y medio. Era flojo y el chaval muy enfermizo. Murió sin dejar heredero. Con lo cual María Estuardo, reina de Escocia y reina consorte de Francia, se quedó colgada de la brocha, pero pretendió quedarse en Francia, en la cor amiga. Ahí le dijo, perdona, bonita, pero aquí dos reinas viudas, tú y yo, esto ya son multitud. Así que te vas yendo ya para Escocia, que tienes allí liada una buena, porque se te están volviendo todos protestantes. Aire, María, aire.
B
Vale, María, es tarde, se va a tomar viento. Pero por recuperar ya tenemos que Catalina de Medici ha enterrado a dos reyes de Francia. 2. A su marido, a Enrique y a su hijo Francisco. Sí, sí, pero falta alguno más, Jorge.
A
Sí, falta. Vamos a por el tercero. Al siguiente que le tocaba reinar era su hijo Carlos, que subió al trono como Carlos IX de Francia. Pero claro, es que tenía 10 años. Y aquí sí entró como regente, como gobernadora de Francia, Catalina de Medici. Las tensiones religiosas entre católicos y hugonotes. Hugos. Hugonotes. Así llamaban a los protestantes, sobre todo a los calvinistas. Esto fue a más, a más y a más. Los giza católicos mosqueados porque se les había muerto su títere. Y los Borbones, los hugonotes, viendo la oportunidad ahora de pillar cachú.
B
Es que estoy pensando, Nieves, que puede ser que a muchos oyentes les esté llamando la atención que todo el rato estemos hablando de los Borbones. Borbones protestantes, siempre se les identifica. Bueno, yo los identifico como una dinastía católica, ¿No?
A
Así los tenemos, como siempre. Pero los Borbones, y no sólo ellos, sino las que se suben al rentable carro de los Borbones, tienen como lema el mismo que Groucho Marx. Estos son mis principios. Si no le gusta, pues ya tengo otros. Anda que un rey o una reina tarda mucho en darle una patada a su Dios para abrazar al del otro. Si eso acarrea beneficios. Y eso hicieron los Borbones, volverse católicos un poco más adelante, de la noche a la mañana. Igual que Manuel Fraga se acostó franquista brazo en alto, y cuando se levantó se le había caído el brazo e intentó hacerse pasar por demócrata. Estos cambios son fáciles. Sólo hay que ser un farsante, nada más. Sigo con Catalina y nada menos con Catalina como regente del reino, porque El rey tenía 10 años. Su principal preocupación era defender el trono en la familia porque había buitres por todas partes. Había lugares en Francia donde eran más poderosos los clanes nobiliarios que la propia casa real. Catalina intentó entenderse bien con católicos y con protestantes, trampeando, mintiendo, conspirando, diciéndole una cosa, otra, daba igual. Pero se trataba de mantener en la medida de lo posible un reino en paz, de situarse en un punto equidistante entre las dos facciones para evitar la guerra. Pero bueno, con las sectas religiosas es imposible, porque su medio natural es la bronca. Siendo regente, cuando el rey todavía tenía 12 años, Catalina sacó adelante el edicto de Saint Germain, que daba más libertad legal a los protestantes. Bueno, estaba bien. Ese edicto permitía en las ciudades libertad de culto siempre que fueran privados. En privado. Pero se permitía el culto de forma pública en las afueras de esas ciudades o en los pueblos.
B
Pues está muy bien. Esa es una ley claramente en favor de la tolerancia.
A
Lo era claramente. En las afueras de pueblos y ciudades os podéis reunir. Pero la tolerancia a los católicos es que les va fatal siempre. Y los Giza organizaron una matanza de protestantes cuando estaban realizando sus magias en un granero a las afueras de la ciudad de Basílica, que lo permitía la ley. Estaban haciéndolo de acuerdo a la ley, celebrar cultos en los arrabales. Allí hubo 74 muertos y 100 heridos, lo que llevó a los protestantes a clamar venganza. Así se encendió la mecha de las guerras de religión en Francia, que fue uno de los acontecimientos más traumáticos. Hay historiadores que dicen que fue el acontecimiento más traumático de Francia, por encima de revolución.
B
¿Cuánto duraron esas guerras?
A
Hubo cinco guerras de religión y duraron 30 años. Los enfrentamientos más crueles y sangrientos que podamos imaginar se produjeron. El punto álgido de estas guerras fue la conocida como Noche de San Bartolomé, que fue una masacre en París de hugonotes que no contamos ahora porque todavía nos queda que Catalina entierre a este tercer rey, su hijo Carlos IX, para asistir al reinado de un tercer hijo.
B
Escucha, escucha. Pero llegó a la mayoría de edad para reinar el que se murió Carlos IX.
A
Sí, sí, llegó a reinar. Carlitos llegó a reinar por su cuenta, siempre bajo el mangoneo de su madre, la reina Catalina, porque ella nunca abandonó el poder. Pero vamos, Carlitos se mantuvo en el trono 13 años, pero incluso así se murió jovencísimo, con 23 años. Así que Bueno, pues que pasara el siguiente. Y el siguiente fue Enrique III, que llegó en plenas guerras de religión y que para mayor desgracia era estéril. Y porque si nos fijamos, en ningún momento estamos hablando de que los hijos de Catalina que reinaron Francisco II, Carlos IX y Enrique III tuvieran herederos. Por eso tenían que ir sucediéndose en el trono los hermanos. No había ningún hijo. Y esta circunstancia de que no hubiera hijos fue la que acabó poniendo en manos de los Borbones el trono de Francia. Ya llegará esto. Catalina estuvo a punto de enterrar también a Enrique, pero bueno, tuvo la suerte de morirse siete meses antes que él porque debió pensar mira, mira, ya asistir a una quinta coronación. Basta ya. Voy a dejar esto aquí. Pues no, no lo voy a dejar. Porque una vez que hemos conocido a esta poderosa Catalina de Médici, habrá que saber cómo y por qué los Borbones se hicieron con el trono de Francia y ya de ahí saltaron a España. Hay que conocer el origen de esta condena divina.
C
Quand il me pend dans ses bras, il me parle tout bas Je vois la vie en rose. Il me dit des mots d', amour, des mots de tous les jour et ça me fait quelque chose.
B
Ya tengo ganas de mañana que siga esto.
A
Sí, sí, ya verás. Esto no se queda aquí, esto se hincha.
B
Hasta mañana, Nieves.
A
Hasta mañana. Un beso. Gracias. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Fecha: 28 de octubre de 2025
Host: Nieves Concostrina (A)
Co-presentador: Carlas (B)
Podcast: SER Podcast
En este episodio, Nieves Concostrina sigue su miniserie histórica sobre Catalina de Médici, la célebre figura renacentista italiana que se convirtió en reina de Francia e influyó decisivamente en la historia del país durante el siglo XVI. Concostrina aborda los orígenes del apodo “la reina serpiente,” desmonta leyendas negras sobre venenos y brujería, y describe el conflicto brutal entre católicos y protestantes que devastó Francia bajo su regencia y la de sus hijos. El episodio presenta una perspectiva lúcida y desenfadada sobre las manipulaciones políticas y la lucha de poder familiar en la corte francesa.
Catalina, reina marginal:
“Fue una mujer que se abrió paso a bocaos, como hacían todos los gobernantes, hombres y mujeres. Pero en su caso fue muy recurrente asociarla a artes oscuras y malvadas” (Nieves, 04:09).
La crítica a la superstición persistente:
“Lo grave y penoso es que en 2025 todavía haya gente llamando a Esperanza Gracia para que les prediga el futuro cuando hay algo que les atormenta, les inquieta o les perturba” (Nieves, 02:53).
Ironía política sobre las casas reales:
“Estos son mis principios. Si no le gusta, pues ya tengo otros” (Nieves sobre los Borbones, 10:02).
Audio de la serie sobre la rivalidad dinástica:
“Sois príncipes de sangre y os habéis dejado mandonear por una familia de follacerdos.” (Serie, 06:45).
Tiempos brutales:
“Fue un periodo tremendamente tenso y políticamente muy, muy cruel” (Nieves, 07:15).
Este episodio mezcla divulgación rigurosa, humor cáustico y el estilo desenfadado de Nieves Concostrina para reinterpretar la leyenda negra de Catalina de Médici. Destaca el rol ambiguo y a menudo injustamente tratado de mujeres poderosas en la historia, explora la instrumentalización política de la religión y setea el escenario para el acceso de los Borbones al trono francés, tras la dramática saga que protagonizó la reina serpiente. El avance queda prometido para la próxima entrega, manteniendo el tono serializado y adictivo.
Próximamente: