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Nieves Con Costrina
SER, podcast en la Cadena SER. Cualquier tiempo pasado fue anterior con Nieves con costrina. Ocurrió en la Nochebuena de 1935 en Orihuela, su pueblo y el mío se me ha muerto como del rayo Ramón Sig, con quien tanto quería. Así comienza la célebre y celebrada elegía que le dedicó su amigo Miguel Hernández y que continuaba Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupa sistercolas, compañero del alma. Tan temprano, tan temprano porque Ramón Sigé murió con 22 años de una septicemia. Miguel Hernández conoció su muerte estando en Madrid, cuando se la comunicó su amigo el escritor Vicente Alexandre. Hernández y Sigé andaban un poquito alejados en el último año por cuestiones ideológicas y sobre todo religiosas. Sig se dolía de que su amigo Miguel hubiera sufrido esa transformación que él llamó terrible y cruel, alejándose de la secta católica y Miguel se lamentaba de que su amigo Ramón defendiera un clericalismo igualmente cruel y terrible. Pese a este distanciamiento, Hernández rompió a llorar cuando conoció la muerte de su amigo y por no haber podido besar su frente antes de que entrara en el cementerio. Puede que hasta quisiera enterrarse con él, pero ya se sabe que con la muerte no se pueden hacer planes.
Ana Baltierra
Yo quiero ser llora.
Pepe Rubio
De lano de la tierra que ocupas
Nieves Con Costrina
y hasta el cula
Carmen Alemán
compañérico de la. Tan temprano.
Nieves Con Costrina
La Diputación de Jaén custodia el legado de Miguel Hernández y ahí pueden ver una imagen del poeta sonriente tumbado un soleado día de primavera de 1936 sobre la Tierra que guardaba a su amigo Ramón Sig, enterrado sólo cuatro meses antes. Poco después se instaló una curiosa sepultura. Tenía forma de libro abierto, pero un libro abierto boca abajo. El lomo del libro separaba dos lápidas como si fueran las tapas. Sobre una de ellas se inscribió Psijé y la otra tapa quedó en blanco a la espera de inscribir, según cuentan, Miguel Hernández. También existen imágenes de esta tumba y menos mal, porque ya no existe. El plan de que los amigos Ramón Sigé y Miguel Hernández yacieran bajo el mismo libro en el cementerio de Orihuela se desbarató por muchas razones de sobra conocidas. Ahora el panteón de Sigé es normal, vulgar, corriente, de los miles que pueblan todos los cementerios de España. Una sepultura doble en donde en un lado yace Sig y en el otro miembros de su familia. A la porra la originalidad. Pero lo cierto es que todo se puso en contra. Nada salió como debía salir. Todo se precipitó, todo se arruinó. También fue demasiado temprano Miguel Hernández a ocupar y estercolar la tierra porque unos militares rebeldes, antipatriotas y asesinos dieron un golpe de estado y trajeron la guerra y el horror a España. Miguel Hernández se sumó a la defensa de la legalidad de la República. Aquí no van a oír hablar de bandos porque no hubo bandos. Aquí hubo un país democrático que fue atacado y destruido por unos golpistas. Ni bandos ni hostias. Aquí estaban los legales y los golpistas. Y sí, los ilegales. Los golpistas ganaron la guerra e instalaron el horror en este país. Y sí, Miguel Hernández fue detenido y juzgado en dos consejos de guerra ilegales e ilegítimos que ya han sido anulados.
Carmen Alemán
Llego con tres heridas,
Pepe Rubio
la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Nieves Con Costrina
Existen dos sumarios judiciales, el 21001, muy extenso, con muchísima documentación, y el 4487, el segundo consejo de guerra se le abrió porque tras el primero lo pusieron en libertad por un error material. No exagero si digo que esos procesos tenían el mismo rigor jurídico que muchos de los actuales. Vamos, que los jueces Peinado y García Castellón se lo habrían pasado en grande en los consejos de guerra del franquismo. Porque tampoco hacía falta trabajar. Bastaba con inventarse un delito y luego buscar pruebas en los recortes de los periódicos para argumentarlo. Los antecesores del juez peinado hace 80 años podían condenar a muerte por motivos ideológicos. Y eso hizo el juez Manuel Martínez Gargallo, titular del Juzgado Especial Militar de Prensa. Gargallo fue el encargado de depurar a periodistas, dibujantes, poetas y escritores que defendieron la República, o sea, condenaba por haber apoyado la legalidad vigente, el gobierno legítimo. Recomendar con muchas ganas el libro Nos vemos en Chicote, buenísimo del investigador y catedrático de la Universidad de Alicante Juan Antonio Ríos Carratalá. Ahí están todas las andanzas del juez canalla Manuel Martínez Gargallo. Las condenas, los asesinatos y las muertes que provocó, entre ellas las de Miguel Hernández. A Miguel Hernández lo acusaron, agárrense, de adhesión a la rebelión. Hay que repetirlo. Adhesión a la rebelión, o sea, unos militares rebeldes dan un golpe de Estado y acusan a los ciudadanos legales de un Estado de derecho de adhesión a la rebelión por haber defendido la legalidad vigente frente a los rebeldes, esto es, la ultraderecha nazi española retorcida, maquiavélica. El juez Martínez Gargallo consideró, abro comillas, plenamente acreditado, que dicho individuo, de tendencias notoriamente contrarias al Movimiento Nacional, desarrolló, apenas iniciado éste una activísima labor literaria en contra de los ideales que lo encarnan, apareciendo como firmante de varios manifiestos destinados a sembrar en España y en el extranjero la idea de que tan glorioso movimiento no era sino una vulgar invasión plagada de crímenes. En fin, no hace falta explicarlo, pero por si hay algún nazi de Vox a la escucha, que no creo, lo hacemos. El delito de Miguel Hernández fue escribir, delito por el que fueron fusilados unos 30 periodistas y otros muchos condenados a muerte, pero que afortunadamente luego varios vieron conmutadas sus penas por 30 años de prisión. Y vuelvo a recomendar otro libro del mismo autor citado, el catedrático Juan Antonio Ríos Carratalá, titulado Las armas contra las letras. Los consejos de guerra contra periodistas y escritores 1939-1945. Y añado, porque es noticia reciente, que han aparecido documentos franquistas que reconocen que Miguel Hernández fue condenado a muerte por hechos de escasa trascendencia. Dicho así escasa trascendencia. Así que ole vosotros, franquistas asesinos. Miguel Hernández fue de los que vio conmutada su condena a muerte por la de 30 años de prisión. ¿Por qué? Porque la acusación era falsa, porque el sentido común dice que no se puede asesinar a nadie por escribir. No se la conmutaron porque el haber asesinado y arrojado una fosa común en 1936 al poeta Federico García Lorca por su condición de homosexual había dañado mucho la imagen de los ultraderechistas de Franco en el exterior y hasta primeras figuras intelectuales como Manuel de Falla, un señor de derechas pero no fascista, tuvo que abandonar España porque este país capaz de asesinar a un poeta, a su amigo García Lorca, ya no era su país. A efectos propagandísticos. A los golpistas, ya instalados al frente del gobierno de la dictadura no les venía bien ir asesinando a según qué intelectuales y por eso buscaron otras tácticas para asesinar sin que se notara o simplemente para dejar morir. Ahí tienen el caso de Miguel de Unamuno, otro señor de derechas, republicano, la figura intelectual española más internacional y propuesto para el Nobel de Literatura. Tuvieron que asesinarlo, pero diciendo que fue un ictus. Ictus que le dio justo, justo cuando le visitaba un falangista, que ya está demostrado que fue su asesino por orden de Franco. Y con Miguel Hernández lo mismo. Simplemente dejaron que se muriera sin tratarlo y aceleraron la enfermedad proporcionándole un encierro en pésimas condiciones. Por eso siempre se dice que Miguel Hernández no se murió aquel sábado 28 de marzo de 1942. Más bien lo murieron, o como dijo el poeta Marco Sana murió de franquismo, no de tuberculosis. Miguel Hernández pasó por 13 cárceles y cada una de las últimas le fue poniendo una banderilla de muerte. En Palencia lo dejó tocado una neumonía, en la de Ocaña se cebó con él una bronquitis. Cuando llegó al reformatorio de adultos de Alicante le estaba esperando un tifus. Y por último la tuberculosis. Ya no le entraban más enfermedades en el cuerpo y por mucho que rogaba que lo trasladaran al hospital de tuberculosos de Valencia porque nadie lo estaba tratando en la cárcel ni caso. Y el tratamiento se lo negaban porque lo estaban chantajeando. Si quería ser tratado en Valencia, antes tenía que firmar un documento por el que prohibía la edición en España y América de su obra Viento del pueblo. Miguel Hernández se negó, no lo aceptó y por eso no llegó a cumplir los 32 años.
Pepe Rubio
¿Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, decidme en el alma quién levantó los olivos? Andaluces de Jaén, andaluces de Jaén.
Nieves Con Costrina
Y no solo se negó él al chantaje, también defendió su obra su esposa Josefina Manresa. Contó la viuda de Miguel Hernández en una entrevista que mantuvo en 1986 con el investigador Hosan Ferrandi, también oriolano su extrañeza cuando su marido, muriéndose ya a chorros, le pidió que fuera a la cárcel de Alicante para casarse de nuevo, esta vez por la Iglesia. Era otra de las maneras de vencer sin convencer, haciéndote pasar por el aro de la secta católica. Miguel Hernández y Josefina Manresa llevaban casados cinco años, desde 1937, pero en 1942 ya mandaban los malos en España y según las leyes de la dictadura franquista, Miguel y Josefina seguían siendo solteros porque quedaron anulados todos los matrimonios civiles. Si no les casaba un señor con faldas y alzacuellos, seguramente hasta pederasta, no les darían por válido el matrimonio y mucho menos el hijo que tenían en común. Manolito sería legítimo. Miguel Hernández escribió una carta a Josefina diciéndole que si le estaba pidiendo otra vez que se casara no era por voluntad propia, sino porque le estaban chantajeando y porque los pocos derechos de autor que pudiera generar se perderían si no había herederos legales. Los ojos franquistas legales ya eran tanto el matrimonio como el hijo, pero no para el dictador. Hubo tres curas malignos implicados en esta canallada. Uno fue el jesuita Joaquín Vendrell, que no paraba de dar la turra a todos los presos del reformatorio de Alicante para que se convirtieran. Otro era Luis Almarcha, vicario, paisano y antiguo amigo de Miguel Hernández. Un tipo que llegó a obispo de León y que estaba empeñado en que Miguel Hernández fuera al cielo o al purgatorio, pero no al infierno, supongo que para no coincidir. Y otro era el que celebró la boda, Salvador Pérez Yedó. Entre unos y otros le hicieron creer que si aceptaba casarse por la Iglesia inmediatamente se tramitaría su traslado para que lo trataran de su tuberculosis en Valencia. Todo era mentira. Qué raro, ¿Verdad? Un cura mintiendo. El jesuita le dijo a Miguel Herná nosotros no vamos a conseguir de usted lo que queremos, pero tampoco usted conseguirá lo que pretende. Mira tú. Le estaba diciendo que si no se convertía, si no daba muestras de tener fe, si no se casaba por la Iglesia, se olvidara del traslado al hospital de tuberculosos. Creo que a esto los católicos lo llaman caridad cristiana. Hubo que tragar, claro, y la ceremonia con cura se celebró en la enfermería de la cárcel sólo 24 días antes de que le llegara la muerte a Miguel. Además de los novios y el cura, estuvo la hermana del poeta, Elvira Hernández, y dos reclusos que hicieron de Fausto Tornero y Teodomiro López. La hermana contó y leo tal cual lo apenas nos atrevíamos a mirarnos ni a pronunciar palabras. Sentíamos sobre nosotros el ruido mortificante de la respiración entrecortada de mi hermano, que miraba fijamente a Josefina con ojos sin parpadear, como si todas sus sensaciones se concentraran en su pensamiento, en el fondo de sus sentimientos. Un día antes de la boda también obligaron a Josefina Manresa a confesarse y tuvo que hacerlo con la jesuita. Ella contó que puesta ya de rodillas en el confesionario, no le salía a decir eso de Ave María Purísima. Yo me acuso porque no tenía nada de lo que acusarse. Y el cura la apremió Vamos, venga. Y Josefina respondió Lo único que puedo decirle es que mi marido se está muriendo en la cárcel y yo estoy sufriendo mucho. Respuesta del Hija, la Iglesia no tiene la culpa de eso. La culpa la tienen los hombres. Creo que se puede decir sin miramientos que era otro cura cabrón. Y por eso Josefina se levantó y se largó. Tanto Miguel Hernández como Josefina se negaron a confesarse antes de la payasada de la boda católica.
Pepe Rubio
Beso so.
Nieves Con Costrina
Pese a todo, los casaron, porque lo que buscaban aquellos curas malvados, representantes de la diabólica Iglesia del franquismo, era disfrutar con la humillación. Como dijo el vicario Luis Almarcha, el que acabó siendo obispo de Leó Una vez casado y considerada salvada su alma, Miguel se podrá morir en la cárcel o donde fuera. A partir de la boda, Josefina Manresa contó que el cura Luis Almarcha se ofreció a agilizar los trámites para trasladarlo al hospital, pero que dejó caer que primero estaría bien que le dejara ver los manuscritos originales que había dejado Miguel Hernández y sobre todo los de Viento del Pueblo. Josefina le dijo que rotundamente no, que no se los daba porque ya se temía lo que iban a hacer con ellos. Los destruirían. Por eso no trasladaron a Miguel al hospital tal y como prometieron. Solo hacía falta demorar los trámites burocráticos para dejarlo morir. Y murió. Murió en condiciones deplorables, agónicas. Duele hasta contarlo. Por eso dejamos para el final el relato detallado. Por supuesto, el homicida Luis Almarcha aún disfruta en su pueblo del título de Hijo Predilecto, título que no tiene el poeta. ¿Cómo va a tenerlo si la mayoría de los oriolanos prefieren que les gobiernen los descendientes de los que dejaron morir a Miguel Hernández? En septiembre de 2024 la ultraderecha del PP y sus aliados nazis en Orihuela votaron en el pleno del Ayuntamiento en contra de la anulación de los juicios que condenaron al poeta Miguel Hernández por eso, por ser poeta, por escribir. Está claro que les pareció bien que lo condenaran y lo dejaran morir, empezando por su alcalde anti hernandiano Pepe Vegara, que debe creer que Miguel Hernández se murió por su culpa. Pues que no hubiera pillado la tuberculosis, hombre. Pues que no hubiera sido republicano, pues que no hubiera sido poeta.
Pepe Rubio
Que mi voz suba lo man. Que va a la tierra y truene.
Nieves Con Costrina
Y miren si son hipócritas los populares y boxeros de Orihuela, junto con la Fundación Miguel Hernández que manejan y que es pura fachada al servicio de la ultraderecha, puesto que esta institución está en manos de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Orihuela. A ver en qué cabeza cabe que la memoria política y cultural de un poeta represaliado por el franquismo esté gestionada por los franquistas. Esto es de locos. La última jugada contra Miguel Hernández del Ayuntamiento de Orihuela y la Generalitat Valenciana ha sido dejar sin recursos en este 2026 la famosa senda del Poeta e intentar acabar con esta actividad que se celebra desde hace 30 años. Es una actividad senderista que reúne a miles de personas, dirigida sobre todo a escolares y que por eso se celebra en fin de semana. Es una senda que arranca en Orihuela y recorre durante tres días los lugares de la provincia significativos en la vida del poeta hasta terminar en su tumba en el cementerio de Alicante. Evidentemente esto pone de los nervios a la ultraderecha del PP y Vox de Orihuela y a la Generalitat, que han retirado toda ayuda para su celebración. Sin embargo, la Senda del Poeta, aun en contra de la mayoría de los oriolanos y con un mes de retraso, se ha podido celebrar en 2026 gracias a la ayuda económica facilitada por el Ministerio de Cultura. Seguirán desde el Ayuntamiento de Orihuela intentando fulminar la memoria de Miguel Hernández, pero no lo conseguirán. Como les dijo en su cara el presidente de la Plataforma Tu pueblo y el mío, Lucas López, aparte de la corporación municipal sentada en primera fila durante la inauguración de la Senda del Poeta Pudisteis matarlo una vez, pero no podréis matarlo una segunda. La Senda del Poeta sigue viva sin ustedes.
Pepe Rubio
Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, se esparcen el corazón y me aventan la garganta. Los bueyes doblan la frente impotentemente mansa delante de los castigos los leones la levantan.
Nieves Con Costrina
En fin, decía que si en Orihuela fueron indecentes votando en contra de anular los juicios ilegales a Miguel Hernández, no se pierdan a las lumbreras de Vox del pueblo de al lado de Elche, que también votaron en contra de la anulación del proceso judicial si no se anulaba igualmente. Siéntense. El juicio a Federico García Lorca no son sólo unos zoquetes. Encima carecen del sentido del ridículo. Que a García Lorca no lo juzgaron socenutrios de Vox. En Elche lo ejecutaron y lo tiraron a una fosa. No hubo juicio. Los franquistas son más partidarios del tiro en la nuca. Si los nazis españoles no quieren dejar de votar a los de Vox por malos, al menos deberían dejar de votarlos por cazurros. Afortunadamente, un mes después de la negativa de Orihuela a sumarse a la anulación de los procesos franquistas a Miguel Hernández, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática entregó a la familia del poeta los documentos que recogen la nulidad de los procesos judiciales y la ilegitimidad de los tribunales. Como el alcalde de Orihuela, José Begara, está en el momento de emitir este programa, en pleno proceso judicial por su imputación por presunto fraude fiscal y falsedad documental, le deseamos al menos que disfrute de las garantías judiciales de las que no pudo disfrutar su paisano Miguel Hernández. Porque si al alcalde lo llega a pillar algún juez de sus admirados franquistas, lo mismo lo hubieran fusilado sólo por ser sospechoso de fraude al glorioso Movimiento Nacional. Fran. Ana baltierra. Hasta donde sé, Miguel Hernández pintaba poco, pero pertenece a una generación que pintó mucho en el arte y en la historia reciente de este país. Ana Baltierra, Doctora en Historia del Arte. Muy buenas. Sorpréndenos como tú sabes sorprendernos.
Ana Baltierra
Muy buenas con costrina. Efectivamente, Miguel Hernández pintar poquito, pero se relacionó con un montón de artistas que pintaban mucho y muy bien. Así que vamos a hablar de más artistas cuyas vidas quedaron rotas, como has contado ya, por la Guerra Civil española. Concretamente vamos a hablar de una pintora surrealista absolutamente excepcional que es Remedios Varo, que en su caso tuvo que huir de dos guerras, porque su vida y por supuestísimo, sus derechos como mujer, que ya sabes que puntúa doble, corrían serio peligro. Esta artista nació en 1908 en Anglés, en Girona. Su padre era ingeniero hidráulico y esto tuvo una influencia decisiva en la formación de ella como pintora, porque le va a enseñar dibujo técnico, perspectiva, precisión absolutamente mecánica. Y es estos detalles son importantísimos en su pintura, porque basta mirar cualquiera de sus obras para ver que en esos mundos imaginarios surrealistas que va a crear, hay una precisión mecánica detrás absolutamente sobrecogedora. Pero en cambio, para que veas, hablabas también de religiosos. Su madre era profundamente religiosa. De hecho, tú fíjate que le puso Remedios por la Virgen de los Remedios, que es la patrona de Angles. La pobre señora había perdido antes a dos hijos y prometió, muy desesperada, que si aquella niña sobrevivía, pues que llevaría el nombre de la Virgen. Y sobrevivió, Nieves sobrevivió. Aunque bien es cierto que salió delicadilla. Remedios tuvo una salud frágil toda su vida, algo que quizá contribuyó a convertirla en una niña muy observadora, imaginativa y probablemente más acostumbrada a refugiarse en libros y dibujos que a correr por el campo. Que bueno, pensándolo bien, esto es una suerte para la historia del arte y bueno, una desgracia para el atletismo español, pero una suerte para nosotros sobre todo. Fue un verdadero prodigio de la pintura. De hecho fue, fíjate, una de las primeras mujeres que estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
Nieves Con Costrina
Pues sí, una tía admirable, la verdad. ¿Por qué se fue de España?
Ana Baltierra
Pues ella estaba vinculada a círculos artísticos muy modernos, republicanos, cercanos a las vanguardias, y en Barcelona, que era por donde andaba, se frecuentaba ambientes surrealistas y bohemios que eran bastante incompatibles con una España ya que se estaba convirtiendo básicamente en un gigantesco. Señora, tápese usted la boca y deje de leer cosas raras, que era lo que estaba pasando en el momento. Además, fíjate que su pareja de entonces, el poeta surrealista francés Benjamin Perret, era comunista, agitador profesional y una de esas personas que incluso en tiempos tranquilos, yo apostaría a que ya tenía una carpeta abierta en comisaría, es decir, no necesitaba que le empujaran mucho. Peret había venido a España durante la guerra y estaba claramente alineado con los republicanos. Así que el panorama para la pareja empezaba a ponerse francamente feo. Y cuando la situación se volvió insostenible lo que hicieron fue marcharse a París. ¿Por qué París, Nieves? Pues porque París no era simplemente otra ciudad. Bueno, él era francés, decíamos. Era como Hollywood, Silicon Valley y Berlín todos juntos pero con absenta, manifiestos artísticos y un montón de gente discutiendo durante siete horas sobre el subconsciente en cafeterías llenas de humo. Era el centro mundial de las vanguardias. Si tú querías dedicarte al surrealismo, tarde o temprano acababas allí. Es que era imposible evitarlo. Así que el París de entonces funcionaba como una especie de imán para cualquier artista joven convencido de que la realidad pues estaba sobrevalorada. Pero claro, Nieves, Remedios se sale de una guerra para meterse en otra porque Francia pronto va a caer bajo la ocupación nazi y los surrealistas, izquierdistas y extranjeros pues empiezan otra vez a ser perseguidos. Su pareja, Perret, acaba detenido por sus actividades políticas y ella sobrevive haciendo trabajos comerciales, ilustraciones y diseños publicitarios. No era nada glamuroso lo que está haciendo en estos años. Era más bien el equivalente artístico de hay que pagar el alquiler como sea, que ya sabes que es un tema que está complicado entonces y ahora. Finalmente, en 1941 logra exiliarse a México y ahí sí encuentra por fin un lugar donde reconstruir su vida y desarrollar plenamente su pintura.
Nieves Con Costrina
Estupendo. Ya conocemos a la persona, pero tú que eres la experta en esta cosa artística, háblanos de su obra. ¿Qué pintaba esta mujer?
Ana Baltierra
Pues tiene pinturas curiosísimas y muy modernas. Yo traigo una que podría valernos para hoy, en el 2026. Está de plena actualidad, es un tema de debate hoy. Se llama, fíjate el título, Visita al cirujano plástico. Para que veas si la visualizamos. En ella lo que nos vamos a encontrar es una mujer vestida con una túnica plateada y con una nariz muy larga, muy larga, muy larga y muy puntiaguda. Es casi como un pico de pájaro y la lleva tapada por un velo fino. Es como si estuviera acomplejada y va a entrar en un sitio, va a abrir una puerta y mira hacia atrás, pero es para ver que nadie la ve, que está entrando ahí, está entrando a escondidas. Nieves no quiere que nadie sepa que está entrando en ese sitio, en ese local. ¿De qué se trata? Pues lo hemos adelantado en el título de la pintura y Remedios además nos lo aclaran, el cartel que pone encima de la puerta donde podemos leer Clínica plasturgencia. Plasturgencia, Plastourgencia. Vendría a decir que son operaciones estéticas de urgencia. Entendemos que la nariz esa, pues a lo mejor se le. Que hace un retoquito. Es una clínica estética como las muchas que hay hoy en las grandes ciudades. Si nos fijamos en la arquitectura de esta pintura, es que es tremendamente curiosa, porque tiene un aspecto como de fortaleza gótica, oscura, cerrada, como un poco amenazante. Y esto es muy típico en la pintura de Remedios Varo, coger algo que aparece aparentemente es moderna, como estas clínicas de estética, y convertirlo en algo inquietante, algo medieval. Como si quisiera decirnos que ciertas obsesiones modernas no son tan modernas después de todo, como estamos viendo que en 2026 sigue valiendo. Y oye, que tiene razón, que aquí seguimos con la misma obsesión por estas clínicas y los pinchazos en la cara unos cuantos años después. Es espectacular esta obra. En el escaparate hay un maniquí femenino, se ve la puerta que ya está abriendo y un maniquí femenino y tiene tres filas de pechos. Tres. ¿De qué nos está hablando? Pues de la obsesión ya en esos años de ponerse pecho, de operarse el pecho.
Nieves Con Costrina
Perdona, te he acordado cuando dicen eso, oye, es que tengo muchas tetas y Tienes más de dos. ¿Cómo es esto?
Ana Baltierra
Efectivamente, Remedios Varo pensaba ya igual.
Nieves Con Costrina
Tres filas, tres filas.
Ana Baltierra
Pero bueno, lo más importante es que el maniquí este que estamos viendo no tiene ni manos ni piernas y está reducido solo al cuerpo. Está convertido en un producto para exhibir y ya no parece una persona. Nos lo están poniendo como mercancía.
Nieves Con Costrina
Bueno, ya me conoces un poco. Llámame mal pensada, pero fíjate que a mí me da la impresión de que Remedio Varo estaba criticando.
Ana Baltierra
Nunca, nunca. Yo diría que tú eres mal pensado.
Nieves Con Costrina
Nada, para nada. No, hombre, no, no, no.
Ana Baltierra
Está criticando, efectivamente, una sociedad obsesionada con modificar el cuerpo femenino y con convertirlo en objeto de consumo. Y aquí además hace porque a ella le gusta mucho el humor absurdo. Es una persona con mucho sentido del humor y la pintura parece un anuncio exageradísimo. Y fíjate que hace en un tono humorístico que es debajo de ese maniquí va a introducir el eslogan de la clínica. El eslogan, Nieves, es genial. Lo leo literalmente. Abro comillas. Superamos a la naturaleza. Claro, otra fila de pechos. La naturaleza es que está mal hecha, Nieves, necesitas una fila más. En nuestra gloriosa era plastinailonítica no hay limitaciones. Osadía, buen gusto, elegancia y turgencia es nuestro lema. Hablamos francés porque durante mucho tiempo todo parecía como más elegante y sofisticado. Si sonaba en francés, entonces da igual que te estuvieran vendiendo una barbaridad estética imposible, como tres filas de pechos, pero si venía con aire parisino, pues ya automáticamente nos parecía chic y lo comprábamos. Bueno, lo más impresionante, Nieves, es que Remedios pintó esto hace décadas, pero sigue pareciendo tremendamente actual. Hoy no se llama plasturgencia, ahora son clínicas de retoques, filtros de Instagram, tratamientos milagro. Pero bueno, la idea sigue siendo la misma, convencernos de que el cuerpo natural de las mujeres siempre necesita mejoras. Además, como si los hombres no les colgaran con los años algunas partes del cuerpo no se arrugaran. Es que igual que nosotras. Así que bueno, pues yo desde aquí doy las gracias por la preocupación estética, colectiva, social, pero igual ustedes pueden irse elegantemente a freír espárragos. Remedios Varo, desde el exilio dixit. Bueno, en realidad no lo digo yo, no le dice Remedios, pero yo estoy segura de que para el caso es lo mismo y ella os lo hubiera dicho igual.
Nieves Con Costrina
Bueno, pues se puede añadir eso tan socorrido de a quien no le guste que no mire. Encantada de que nos hayas traído la vida y la obra de Remedios Varo. Muchas gracias, Ana.
Ana Baltierra
Gracias a ti, Nieves.
Pepe Rubio
La invitada con Jesús Pozo Hoy estoy sin saber. Yo no sé cómo. Hoy estoy para pena solamente. Hoy no tengo amistad, solo tengo ansias.
Nieves Con Costrina
Jesús Pozo, periodista, urdidor de programas y localizador de muy buenos impresiones, ha conversado con una especialista en la obra y la figura de Miguel Hernández. De las dos primeras personas que accedieron al archivo completo de los manuscritos que custodiaba Josefina Manresa Carmen alemán es catedrática
Emma Vallespinós
de Literatura en la Universidad de Alicante y experta en Miguel Hernández y en literatura iberoamericana de los siglos XX y XXI. Quiero recomendar dos de sus textos inéditos inconclusos de Miguel Hernández, editado por la Universidad de Jaén y Miguel Hernández, el desafío de la escritura, el proceso de creación de la poesía hernandiana. Y con eso vamos a empezar con el proceso creativo del poeta.
Carmen Alemán
En el momento en el que la escritura es más libre que nunca es en el cancionero romancero de ausencias. ¿Por qué? Porque en Perito en lunas él quiere ser como los autores del 27, quiere escribir octavas como los del 27, ¿Verdad? Con el rayo que no cesa, él está escribiendo sonetos, tal y como hacen los autores de la generación del 36, que en ese momento escriben sonetos. Después llega la Guerra Civil y entonces él tiene que hacer un tipo de poesía comprometida, porque la quiere hacer también, pero digamos que hay un condicionamiento histórico y ya cuando entra en la cárcel ya es un poeta ya muy formado, le salen los versos, el proceso creativo ya es muy breve, es muy corto y si lo hay, son prácticamente como prosas poéticas. Pero dicho esto, puedo también afirmar absolutamente lo contrario, porque un poema como Hijo de la luz y la sombra, tríptico, que a mí me parece que es la obra suma de Miguel Hernández, aunque aunque no sea uno de los poemas más conocidos, hay un proceso de creación bestial para llegar a esos tres poemas. Hay como nueve fases antes de llegar al poema definitivo. Eso me parece extraordinario.
Emma Vallespinós
Carmen alemán me habló también de una persona concienzuda, constante, trabajador y con un gran deseo de aprender.
Carmen Alemán
Es consciente de que no tiene la formación que tienen los poetas del 27, ni de lejos, y entonces una manera de formarse es llegar al lenguaje, buscar en diccionarios, aprender palabras, leer mucho, fundamental para cualquier poeta y sobre todo uno que ha tenido una, no diría mínima formación, porque la formación que tuvo Miguel Hernández, pues la verdad es que estuvo bastante bien. Su estancia en el colegio de Santo domingo de los Jesuitas, pues fue muy importante.
Nieves Con Costrina
Bueno, es otra visión de Miguel Hernández, no sólo la del poeta Cabrero.
Emma Vallespinós
Sí nuestra invitada nos relata su forma de trabajar las palabras, pues visitando en
Carmen Alemán
muchísimas ocasiones la Biblioteca Nacional y accede a los diccionarios. Mi sorpresa fue máxima cuando estaba transcribiendo todos esos manuscritos y veo que él lo que hace es ir escribiendo ideas en los manuscritos que separa entre guiones, y a veces podemos ver que de un guión a otro hay un verso endecasílabo o un verso octosílabo. Ahí apunta de todo él es como una olla a presión. En ese momento, sorprendentemente, de repente aparece la definición de una palabra, él anota el significado y después esa palabra aparece en Perito en lunas o también Diccionario de rimas, para jugar con las rimas.
Emma Vallespinós
Y como verás, se va cayendo el famoso mito del poeta Cabrero.
Carmen Alemán
La idea del mito siempre nos atrae mucho. Y además el mito del poeta Cabrero, que él también difundió en parte, él cuando va a Madrid le hacen dos entrevistas y entonces él dice que es Cabrero. Y después, durante tiempo él vuelve sobre la idea del Cabrero, porque es una manera de impresionar también a los demás. Bueno, pero el chico Cabrero se pasaba las noches leyendo, se pasaba los días escribiendo, se le escapaban las cabras porque no paraba de anotar, de escribir versos, de leer. El chico Cabrero se dio cuenta de que tenía que formarse y es entonces cuando empieza un proceso brutal de formación, porque lo que quería era escribir octavas y décimas. ¿Por qué? Porque lo hacían los poetas del 27 y él yo puedo. Y efectivamente pudo.
Nieves Con Costrina
Está clarísimo que curraba mucho. Sí, que las musas te pillen trabajando, se suele decir. Y además tuvo el importante apoyo de su Josefina Manresa, que tanto lo quiso y lo ayudó.
Emma Vallespinós
A pesar de todo lo que sufrió
Carmen Alemán
Josefina, sus ojos van siempre hacia Miguel, hacia su enamorado. Pues cuando él tiene claro que es Josefina la mujer que quiere que sea la madre de sus hijos, eso lo tengo clarísimo, pero decide compartir la vida con ella. Se casa con ella, se la lleva a Jaén en plena guerra, que eso también es alucinante, se queda muy pronto embarazada, te pierden a los 9 meses al primer hijo y prácticamente por hambre y por la falta de sanidad, bueno, por tantísimas cosas. Y después la alegría de la llegada del segundo hijo, pero también la cárcel ahí, o sea, es una vida dolorosísima. La muerte tempranísima del marido y después tener que criar a un hijo con todo en contra.
Emma Vallespinós
Y menos mal que contó con la ayuda de unas pocas personas para mantener el hogar y el legado de su marido.
Carmen Alemán
Muy pocos amigos. Y ahí también la figura de Aleixandre es especial, porque es quien le consigue dinero todos los meses. Hay un listado de Josefina en el archivo donde ella anotaba cada mes lo que le daba gente. Importantísimo. Igual que después María Gracia Ifá, que también la ayudó muchísimo. Ayudó para que hubiera publicaciones sobre Miguel Hernández, para sostenerse mínimamente con lo poco que le podían dar. Y después ella perdiendo la vista, perdiendo la vista, cosiendo. Y después oír todas las cosas que decían sobre Miguel Hernández. Es que eso es tremendo. Estaba señalada con el dedo.
Nieves Con Costrina
Falta todavía el homenaje a Josefina Manresa. Se dice poco. Cómo defendió y lo que se jugó por defender la obra de Hernández.
Emma Vallespinós
Eso mismo defiende nuestra invitada, que sin ella no hubiéramos leído ni una mínima parte de su enorme obra.
Carmen Alemán
Soy de las que reivindican siempre la figura de Josefina Manresa, porque sin ella todo ese proceso creativo nos hubiéramos quedado con el mito. Y gracias a ella también se sacaron de la cárcel de Alicante manuscritos. Y además fue la persona que conservó esos manuscritos con todo tipo de peligrosidades. Yo creo que Josefina Manresa también tuvo un mérito impresionante para que esos manuscritos los podamos disfrutar hoy en día. Porque Miguel Hernández se lo dijo en una de las cartas, le comenta que tiene que guardarlo. Josefina, guárdalo todo. Miguel Hernández era consciente de que esos borradores, porque claro, ¿De qué poeta a día de hoy podemos encontrar más de 1.000 borradores de su poesía? Eso es prácticamente inédito. Él lo guardó a lo largo de toda su vida, toda su vida de escritura, desde los principios hasta el final, todo. Y le dijo a Josefina que lo guardara todo. Y ella pues imaginémonos en plena posguerra y con ese material.
Nieves Con Costrina
Ya que estamos con Josefina, ¿Qué dice nuestra invitada sobre la relación entre Miguel Hernández y Maru jamás sabía yo que
Emma Vallespinós
iba a salir este tema, ¿Verdad?
Nieves Con Costrina
Siempre hay que saberlo.
Emma Vallespinós
La catedrática Carmen alemán lo tiene clarísimo.
Carmen Alemán
Sí que sabemos que hay un enamoramiento brutal por parte de Miguel Hernández hacia Maruja mayo. Es la experiencia más sensual y sexual, porque precisamente es la otra cara de Josefina Manresa y además una de las preferidas, una de las mujeres preferidas del 27. Un volcán. Entonces llega Miguel Hernández, que para ella también sería sumamente atractivo comparado con el elenco del 27, o sea, una persona totalmente diferente. Entonces yo creo que ahí hay una traición, una atracción sexual impresionante, que desde luego va a ir directamente a los poemas y que hace que cree también un nuevo tipo de metáforas mucho más surrealistas, mucho más pictóricas, relacionadas también con la obra de ella. Yo creo que ella lo alimenta, o sea, se retroalimentan de alguna manera, pero yo creo que en el caso de Miguel Hernández, él como que toma más.
Emma Vallespinós
Pregunté a nuestra invitada también por las incursiones del poeta en el teatro y por su afición al cine.
Carmen Alemán
Él no fue un buen autor teatral, lo que pasa que lo que hizo fue llevar su arte poética a las obras de teatro, pero él era muy insistente y entonces iba de un tipo de teatro a otro tipo de teatro, ¿Verdad? Porque nada tiene que ver quién te ha visto y quién te ve y sombre de lo que eras, porque a quién se le ocurre en esos momentos escribir un tipo de género que es del siglo XVI, ¿Verdad? Y entonces después el torero más valiente, por ejemplo, intenta ser mucho más vanguardista. A él le faltaba instrumento para el teatro, le faltaba formación para el teatro, aunque la primera vez que él sale, cuando él se va a la antigua Unión Soviética, allí va a un congreso sobre teatro, porque le interesa mucho el teatro y también tenía mucho interés por el cine y habla también del cine como algo del mundo de los sueños. Hay un interés ahí por la escritura y la imagen también.
Emma Vallespinós
Y terminamos con la lectura por parte de Carmen alemán de uno de los últimos textos escritos por Miguel Hernández en la cárcel, poco antes de que lo murieran, un poema titulado Negro. Recordemos, nuestra invitada es una de las dos personas que vieron y estudiaron por primera vez todos los manuscritos juntos del poeta cuando lo cedió, Josefina Manresa entre ellos.
Carmen Alemán
Negro como la fuente que brotará, luto fino, luto rizoso. Negra fuente derramada hacia atrás tu pelo. La espuma larga y negra por tu frente serenamente se resuelve en cejas y en pestañas que vuelan largamente. Me traspasan los clavos de estas rejas, de estas aleteantes celosías donde la espuma de los ojos dejas. Huelen tus ojos líquidas, umbrías, altos tus ojos, cuerpos, melodías, color de penumbra de puerta entornada.
Emma Vallespinós
Creo que queda muy claro de quién es el magnífico retrato que hace el poeta, que por otra parte ya se siente muerto totalmente.
Nieves Con Costrina
Magnífico retrato y magnífica invitada. Gracias a los dos por la conversación. Y bueno, para saber más, ahí dejamos dos de las obras de Carmen Alemain Textos inéditos e inconclusos de Miguel Hernández y Miguel Hernández. El desafío de la escritura. El proceso de creación de la poesía hernandiana. Muchas gracias, Jesús.
Emma Vallespinós
Adiós.
Nieves Con Costrina
Esto era un gato con los pies de trapo y la cabeza al revés.
Emma Vallespinós
¿Quieres que te lo cuente otra vez?
Carmen Alemán
Cuéntame un cuento.
María Jesús Rodríguez
Si.
Nieves Con Costrina
La muerte de Miguel Hernández fue prácticamente un homicidio. El entierro fue tristísimo. Decía al principio que duele hasta contarlo. Miguel Hernández murió siendo solo piel y huesos. Por eso se fue a la tumba con los ojos abiertos, porque estaba tan consumido que no se los pudieron cerrar. Desde el mismo momento en que bajaron el cadáver del poeta las duchas del reformatorio de adultos de Alicante, los franquistas no escatimaron desprecios hacia el poeta. Sus compañeros reclusos pidieron permiso para hacer una máscara funeraria, pero el director de la cárcel lo prohibió. Pese a todo, a escondidas, allí mismo en las duchas, José María Torregrosa hizo a carboncillo el último retrato de Miguel Hernández con los ojos abiertos. Y allí mismo en las duchas, lo metieron en una caja hecha con cuatro tablas. Un féretro de caridad lo subieron a un carro de caballos y cinco personas formaron aquel cortejo camino del cementerio. Los velatorios solían celebrarse en las casas, pero Miguel venía de una cárcel y la única posibilidad de velarlo era en el depósito del cementerio, que ya pueden imaginar cómo un cuartucho frío, feo, oscuro, mugriento. Las únicas cinco personas que quisieron velar el cadáver durante aquella noche previa al entierro ni siquiera pudieron, se lo prohibieron porque no querían testigos de los asesinatos que seguían produciéndose cada noche en las tapias del cementerio.
Pepe Rubio
Pintada, no vacía, pintada está mi casa del color de las grandes pasiones.
Nieves Con Costrina
En aquel año 1942, tres años después de terminada la guerra que nos trajo el golpe de estado de Franco, los franquistas seguían fusilando casi todas las noches en las tapias del cementerio de Alicante. Desde que el fascista general Mola dijo aquello de que había que matar a todo el que no piense como nosotros. Los fusiles de los franquistas no pararon de asesinar españoles durante los años de la dictadura. Josefina Manresa, la hermana de Miguel, y los otros tres parientes se fueron a casa tras acompañar el cuerpo hasta el cementerio y volvieron al día siguiente para el entierro del poeta, previsto a las 10 de la mañana del día 29 de marzo en el nicho 1009, en la primera fila, a ras de suelo. Aquí ya pudieron acudir algunos amigos más. Catorce personas asistieron al entierro el día que a Miguel Hernández lo enterraron como a un cura, con los pies por delante. Estos detalles ya se van perdiendo en los entierros, afortunadamente, porque son supersticiones impuestas. Pero los antiguos enterradores sabían que un féretro siempre se introducía en el nicho de cabeza, salvo en el caso de los curas, que se introduce con los pies por delante para que la cabeza quede en la boca del nicho y lo más cerca posible de la cruz que se supone habrá en la lápida. Así lo indica el ritual de exequias de la secta católica. Pero no tuvieron esto en cuenta los que enterraron a Miguel. Por eso cuando estaban introduciendo el féretro en el nicho, el hermano de Ramón Sigé, Justino, tan ferviente católico y tan informado de estas cosas, advirtió a los enterradores de que lo estaban metiendo al revés. Ni caso hicieron y continuaron a lo suyo. La viuda Josefina Manresa se sonreía muchos años después cuando recordaba qué gran paradoja, que a Miguel Hernández lo enterraron como a un cura.
Pepe Rubio
La cebolla es escarcha cerrada y pobre escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla.
Nieves Con Costrina
¿Le pusieron cruz en la lápida a un ateo como Miguel? Pues al principio ni cruz ni lápida. No había dinero para nada. Fue un amigo, el pintor Miguel Abad Miró, el que se gastó 700 pesetas en una lápida en la que sólo ponía Miguel Hernández poeta, eso sí, Hernández sin tilde, que tiene guasa en la tumba de un escritor. Y se equivocó él o el marmolista, uno de los dos en el año de nacimiento, porque se inscribió 1911 en Romanos y Miguel nació en 1910. Da igual, no era importante. Pero lo que no faltó fue la cruz, porque la ponían sin preguntar. Cosas de la doctrina del nacionalcatolicismo en la dictadura franquista. Ustedes perdonen, pero había que ser católico por cojones. El susto llegó 10 años después del entierro, en 1952, cuando Josefina Manresa recibió un requerimiento del Ayuntamiento de Alicante diciendo que si no pagaba la renovación del nicho 1009, los huesos de Miguel Hernández irían a la fosa común. 2.042 pesetas pedía el ayuntamiento por la renovación del nicho, dinero que la viuda no tenía. Pero los amigos se movilizaron, escribieron a Gabriel Zelaya, a Vicente Alexandre y a otros poetas y entre todos juntaron el dinero para salvar a Miguel Hernández del desahucio. No sé en qué momento instalaron el buzón junto al nicho del poeta para que recibiera correspondencia, al igual que la recibe Antonio Machado en su sepultura del pueblo francés de Collie. Pero en aquel 1952 todavía no estaba ese buzón. Tuvieron que instalarlo después de llegada a la democracia, porque antes los franquistas no lo habrían permitido. La primera imagen que conozco en donde se ve el buzón es precisamente cuando exhumaron a Miguel Hernández en 1984, porque había muerto su hijo Manuel, el niño de las nanas de la cebolla. Esta vez el Ayuntamiento de Alicante quiso enterrar al hijo de Miguel Hernández en un nicho aparte para que no se tocara la tumba del poeta, pero Josefina se negó. Su hijo tenía que ser enterrado con su padre en el mismo nicho 1009 y juntos esperaron la llegada de la madre y la esposa.
Pepe Rubio
Menos tu vientre, todo es confuso.
Nieves Con Costrina
Menos tu vientre,
Pepe Rubio
todo es futuro fugaz, pasado.
Nieves Con Costrina
Josefina Manresa murió en 1987, tres años después que Manuel, su hijo, por supuesto. Pidió ser enterrada con su marido y con su chaval. Y fue el momento de reunirlos a los tres en un lugar preferente, ya declarado oficialmente Lugar de Memoria Democrática, a la sombra de tres palmeras, siempre con flores frescas, en una gran sepultura en tierra, en el centro del cementerio de Alicante y bajo una losa de mármol blanco. El Nicho 1009, por respeto, no se ha vuelto a ocupar. Y en ese nicho fue donde Vicente Aleixandre, en la visita que hizo a Miguel Hernández en 1952, dejó un papel escrito que decí tú, el puro y verdadero tú, el más real de tú, el no desaparecido. Y no, Miguel Hernández no ha desaparecido por mucho que los políticos de la ultraderecha del PP y Vox de Orihuela, por decisión de miles de oriolanos y oriolanas que los votan, querrían hacerlo desaparecer. Como ya hizo la dictadura de Franco en su momento. No sólo con él, también con su obra. Miguel Hernández es el muerto más ilustre del cementerio de Alicante. Y allí sigue su buzón para quien quiera decirle algo. Él mismo lo pidió y aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté escríbeme a la tierra que yo te escribí de él
Pepe Rubio
menos tu viene tre claro y profundo.
Emma Vallespinós
Bibliografía recomendada con Emma Vallespinós
Nieves Con Costrina
Hoy estrenamos sección con Emma Vallespinós, un espacio con el que acabaremos el programa y que se titula Ya lo han oído, Bibliografía recomendada. Así que aquí hablaremos de libros.
María Jesús Rodríguez
Eso es. En cada programa propondremos algunas lecturas recomendadas, que no obligatorias, que aquí todo lo que sea obligatorio nos da como repelús.
Nieves Con Costrina
Te lo hemos puesto fácil con Miguel Hernández.
María Jesús Rodríguez
La primera recomendación, evidentemente, es leerlo a él, volver a su obra. Empezando por Viento del pueblo, libro que le costó la vida y que los golpistas quisieron destruir, que no quedara ni rastro. Y a esa gente hay que llevarle siempre la contraria. Miguel Hernández dedicó su poemario a Vicente Alexandre y escribió los poetas somos viento del pueblo. Nacemos para pasar soplados a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas. Hoy, este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja de un imponente modo, a ti, a mí, a varios, hacia el pueblo. El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo.
Nieves Con Costrina
Primera recomendación, Viento del pueblo.
María Jesús Rodríguez
Y seguimos, porque este 2026 se cumplen 90 años de otro de sus El rayo que no cesa, su poemario amoroso, publicado poco antes del inicio de la Guerra Civil. Y la editorial Lumberg acaba de editar una versión ilustrada por Pedro Ollarbide, que es el autor de las cubiertas de la saga Blackwater.
Nieves Con Costrina
Venga. Y una más, una más.
María Jesús Rodríguez
Nuestra última obra citada es una de las facetas menos exploradas de Miguel Hernández, la periodística. La editorial Alianza ha publicado El hombre acecha al hombre, los escritos periodísticos de guerra que escribió entre 1937 y 1938 para cabeceras como Milicia Popular, La voz del combatiente o Al ataque. El libro recupera 35 artículos inéditos e identifica algunos que firmó con seudónimo. Miguel Hernández hizo reporterismo de guerra desde el frente. Desde Madrid en enero del 37, escribió medio año de lucha contra el fascismo nos ha dado una honda experiencia a los hombres de las trincheras. Aquí estamos cada día más hechos al plomo, a la metralla, a los accidentes buenos y malos de la guerra. Cada día más curtidos en la pólvora, con más cicatrices en la carne y más hierro y firmeza en la decisión, en nuestra decisión de combatientes populares.
Nieves Con Costrina
Magnífica, Emma, magnífico estreno de sección. Impresionante. Muchísimas gracias. Y nos despedimos ya. ¿Quiénes? Los de siempre. Esto no se mueve. Ana Valtierra, Jesús Pozo, Emma Vallés Pinos, Pepe Rubio, nuestra técnico de sonido, María Jesús Rodríguez y yo misma, Nieves con costrina, que he venido. Adiós. Para no perderte ningún episodio, síguenos en
María Jesús Rodríguez
la aplicación o la web de Láser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Episode Title: Cualquier tiempo pasado fue anterior | Acoso, agonía y muerte de Miguel Hernández
Date: 31 May, 2026
This episode, guided by Nieves Concostrina’s characteristic blend of sharp wit and historical rigor, unpacks the tragic last years, persecution, and posthumous legacy of poet Miguel Hernández. The program not only traces the personal and political forces leading to his demise under Franco’s regime but also explores the broader climate of repression against intellectuals, the resilience of his widow Josefina Manresa, and the ongoing controversies over his memory. The episode closes with a brief shift to the life and work of surrealist painter Remedios Varo and several recommendations for exploring Hernández’s life and oeuvre further.
On Francoist justice:
"Ni bandos ni hostias. Aquí estaban los legales y los golpistas. Y sí, los ilegales. Los golpistas ganaron la guerra e instalaron el horror en este país."
— Nieves Concostrina (03:06)
On medical and religious coercion:
"El jesuita le dijo a Miguel Hernández: nosotros no vamos a conseguir de usted lo que queremos, pero tampoco usted conseguirá lo que pretende.”
— Nieves (13:19)
On memory and the present:
"Pudisteis matarlo una vez, pero no podréis matarlo una segunda."
— Lucas López, president of Plataforma Tu pueblo y el mío (quoted at 18:40)
Throughout, Concostrina maintains a balance of irreverent humor, emotive narrative, and searing indictment of Spain’s historical injustices. The language switches between poignant, biting commentary and tender homage, especially in conversations about love, creativity, and grief.
This episode provides a vivid, critical, and multi-faceted portrait of Miguel Hernández—his suffering, resistance, and enduring inspiration—while condemning continued attempts to mute his legacy. With contributions from experts and personal stories from those closest to Hernández, the episode not only revives his voice but points to the cultural battles still being waged over memory, justice, and history in Spain.