
Loading summary
Nieves
Ser podcast.
Jesús Pozo
En la cadena ser cualquier tiempo pasado fue anterior. Con nieves con costrina. Lunes 8 de septiembre de 1522 La Nao Victoria larga el ancla cerca del muelle de Sevilla. Al día siguiente bajaron a tierra todos sus tripulantes en camisa y descalzos, cada con un cirio en la mano, para visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria y la de Santa María la Antigua. Así lo habían prometido si salían vivos de aquel infierno que empezó para ellos tres años antes en ese mismo lugar. Ahora bien, nadie ha aclarado aún por qué demonios le dieron las gracias a la tal Vicky y a la Mari Si de los 250 hombres que salieron en cinco barcos sólo regresaron 18 en uno. Habría que preguntar a los otros 214, entre los que había secuestrados, desertores y muertos, qué opinarían de semejante agradecimiento a las doñas con cirios incluidos. A mí, la verdad, esto me parece un poquito de falta de empatía. Estamos hablando, evidentemente, de los hombres que culminaron la primera vuelta al mundo. Fueron a una cosa y acabaron haciendo otra. En aquellos momentos ni siquiera ellos entendían cómo lo habían hecho. Pero ocurrió. Sencillamente ocurrió. Salieron de un sitio en una dirección y volvieron por la dirección contraria al mismo sitio. Navegaron hacia occidente y regresaron por oriente. Fíjate tú, que resulta que la tierra era redonda. Hombre, eso saberse se sabía, pero siempre viene bien tener evidencias. La verdad es que en esto de la exploración, la conquista y los descubrimientos, las expediciones españolas han tenido una flor culo El que no se arriesga no triunfa. Cierto, pero vamos, en el caso de Colón, Magallanes y Elcano, ninguno de los tres salió para hacer lo que acabaron haciendo. Iban a otra cosa. Es más, dos de ellos cascaron sin tener ni idea de lo que habían conseguido. Esta es la historia de cómo dar una vuelta al mundo sin querer. Y la historia de esa primera vuelta al mundo empezó como una aventura comercial. Porque ya sabemos que de aquel siglo XVI los españoles no paraban de traer oro y plata de América. Pero había otras cositas más allá y que valían casi tanto como el oro y la la canela, el clavo de olor, la nuez moscada, la pimienta, el jengibre. ¿Por qué tanto interés? ¿Puede que se pregunte alguien en unos condimentos para que las comidas sepan más ricas? Pues porque no servían sólo para eso. En una época en la que no existían los frigoríficos, los europeos pagaban fortunas por especias que alargaban la conservación de los alimentos y que les daban un sabor estupendo cuando ya no estaban tan frescos. Pero la pimienta, la canela, el clavo y el resto de las especias se cultivaban en la otra punta del mundo, en las islas Molucas o Islas de las Especias, que estaban, para entendernos, encima de Australia, en nuestras antípodas. La única ruta conocida era Sitúense bajando por el Atlántico, llegando a la punta de más abajo de África, girar a la derecha, a la izquierda si van a bordo, entrar en el Océano Índico, remontar por el otro lado de África, pasar por debajo de la península Arábiga, tirar hacia la India, rodearla, seguir hacia Malasia, y luego en aquel follón de islas, buscar, localizar y pillar las especias. Una paliza. La mala noticia es que esa ruta estaba pillada. Los portugueses la habían abierto y la defendían con uñas y dientes para que nadie más la utilizara. El navegante portugués Fernando de Magallanes conocía las Islas de las Especias porque ya había estado allí navegando para su país. Pero este hombre tenía ideas propias. Y pensando, pensando, le hizo una propuesta al rey de Portugal, Manuel I. Le oye, rey, ya que tenemos pillada la ruta de las especias hacia el Este, si estamos listos y abrimos otra por Occidente hacia el oeste, los portugueses vamos a ser los reyes del mambo en esto de las especias. Financiame una expedición, le dijo Magallanes a su Majestad Manolo. Pero Manolo le dijo que no. Ya era la segunda vez que Portugal metía la pata. La primera fue con Colón. No importa lo que haga, sé que la voy a cagar porque todo me sale mal.
Nieves
Mal, mal. Todo me sale mal.
Jesús Pozo
Porque a los primeros a los que Colón les ofreció su proyecto para llegar a las Indias fue a los portugueses. Pero no lo vieron. Tenían razón en no verlo con los cálculos en la mano, porque Colón creía que el mundo era un 25 % más pequeño de lo que en realidad era. Y como los portugueses estaban seguros de ese error, y tenían razón, no quisieron invertir barcos y dinero en una expedición que partía con un cálculo fallido. Claro, nadie podía imaginar, ni el rey de Portugal, Juan II, que despachó al señor Colón con viento fresco, ni el propio despachado Colón, que antes de llegar a las Indias se iban a dar de narices con América. Pero el caso es que Colón se fue a ver a la reina de Castilla, Isabel la Católica, se la cameló y ella financió su expedición, porque ella de cálculo, ni idea. Y lo mismo hizo Fernando de Magallanes cuando Manuel I de Portugal le dijo que no a su expedición, que se fue a ver al rey Carlos I y se lo ofreció a él. No perdamos de vista que Carlos I sólo era un rey adolescente de unos 17 años cuando recibió la propuesta. Es decir, ni sabía ni entendía. Pero tenía asesores y el más eficaz de ellos fue el obispo Fonseca, que le aconsejó que aceptara esa aventura no sin reticencias y no sin tomar precauciones. Porque claro, ese tal Magallanes era portugués, un marino muy experimentado, un hábil soldado, y montó su expedición poniendo a portugueses e italianos como oficiales al mando. Portugal era el mayor adversario de España. ¿Podían fiarse de él? ¿Y si todo aquello era una maniobra portuguesa? ¿Y si cambiaba de opinión en mitad de la expedición y comenzaba a jugar a favor de los suyos? Había que meter a alguien que lo vigilara. Y ese alguien fue un misterioso personaje que se llamaba Juan de Cartagena, que como su propio nombre indica, creen que nació en Burgos. Y me preguntaba otra de Marujita.
Pepe Rubio
¿Y tú de quién.
Jesús Pozo
Eres? De Josefina, le dije yo a la vieja. ¿Conoce usted por casualidad a Rafaela? Lo de misterioso lo digo porque apenas hay datos de este pollo. Se sabe que era noble, que apareció un par de semanas antes de zarpar, que quedó al mando de la nave más grande, lujosa e importante de aquel convoy, la nao San Antonio, donde viajaba a la despensa de toda la expedición, que se le dio autoridad para tomar decisiones comerciales y financieras y que era el que tenía el sueldo más alto. Magallanes se mosqueó no solo porque cobraba menos que él, siendo el cerebro de aquella expedición, sino porque entonces hay quien mandaba. El tal Juan de Cartagena o él, ya tuvieron malos rollos antes de zarpar y las relaciones no mejoraron durante los primeros días de viaje. La primera bronca gorda fue después de aprovisionarse de agua en Tenerife, cuando volvieron a hacerse a la mar y Magallan no siguió la ruta marcada y acordada en Sevilla y decidió, sin consultar con los otros oficiales, tirar más al sur. Juan de Cartagena fue a reprenderle y a ordenarle que retomara el rumbo hacia el suroeste, tal y como eran las órdenes. Magallanes le dijo que no, que tenía que evitar cruzarse con barcos portugueses para que no adivinaran sus intenciones ni la ruta que iban a tomar. Por eso estuvo moneando por la costa africana, llegó hasta Cabo Verde, bajó hasta la altura de Guinea y cuando creyó oportuno, se adentró en el Atlántico. El siguiente encontronazo fue porque si me has saludado así y me deberías haber saludado asá, pues te he saludado como siempre serás tú que te lo has tomado como te lo has tomado. Total, que se retiraron la palabra y así se mantuvieron hasta que en noviembre, tres meses después de haber zarpado y antes de llegar a su escala en Brasil, se lió una muy gorda que provocó el primer muerto de la.
Ana Baltierra
Expedición. La mer qu' on voit danser le long des golfes clairs a des reflets d', argent, La mer des reflets.
Jesús Pozo
Changeants. Ocurrió que pillaron a uno de los oficiales, un maestre, manteniendo relaciones con un grumete. Esto era muy común también entre la marinería, porque la homosexualidad forma parte de nuestra especie, como diría aquel de toda la vida de Dios. Pero debían de tener cuidado de que no los pillaran, porque el pecado nefando, que así se llamaba, estaba penado hasta con la muerte. Magallanes, capitán general de la expedición, reunió en su nave a todos los capitanes para tratar el asunto. Y otra vez Juan de Cartagena se mosqueó porque no se le había consultado previamente. Magallanes se infló y ordenó que lo engrilletaran para que dejara de dar el coñazo. Pero peor lo tuvo el maestre Antón Salomón, que fue condenado a muerte por estrangulación. Y aunque el grumete con el que se enrolló fue perdonado, el muchacho acabó arrojándose meses después por la borda. Bueno, arrojándose él, o lo mismo lo arrojaron. Nunca quedó claro. Por fin alcanzaron las costas americanas, aliviados porque nunca llegaron a estar seguros de poder cruzar el Atlántico, al que entonces llamaban Mar Tenebroso. No sabían que iban a encontrar tan al sur. ¿Y si los terraplanistas tenían razón y el agua se acababa más allá? ¿Y si había precipicios y temibles criaturas y serpientes y dragones? Ik sunt dracones. Aquí hay dragones, decían los mapas en aquellos lugares considerados inexplorados. Cuando llegaron a la costa americana, fueron costeando, bajando y buscando un paso que los llevara al otro lado, pero no lo encontraban. Veían una ría como la de Arousa, pero más gorda, y entraban a ver si por ahí, pero no, media vuelta. Otra ría, a ver si por aquí. Tampoco, media vuelta, otra vez. A ver si iba a ser por aquí. Pues no, esto es la desembocadura de un río. Seguían bajando y nada, no había forma. Y entonces volvieron a engancharse Magallanes y Juan de Cartagena. A ver, dos directores generales en una misma empresa nunca pueden acabar bien. Todavía sin encontrar el paso que les llevara al otro lado, tuvieron que parar a pasar el invierno austral en lo que hoy es el puerto de San Julián, casi abajo del todo, en la actual Argentina. La marinería ya andaba mosqueada y se empezaron a hacer corrillos diciendo unos que mejor volver a España y otros que no, que había que seguir intentándolo. Juan de Cartagena, humillado, apeado de sus cargos y sin salir del calabozo, estaba en el bando de los que querían regresar. Y con él varios oficiales y muchos hombres que se apropiaron de tres de las cinco naves y organizaron un motín. Por cierto, Juan Sebastián Elcano estaba entre ellos, entre los que querían volverse. ¿Que diría luego él? Uy, pues sí que estuve tonto yo, ¿No? Pero Magallanes era más listo que el hambre. No cayó en la trampa que le tendieron. Recuperó una de las naves amotinadas y acorraló a las otras dos. Aquel motín, cuando ni siquiera habían llegado a la mitad del recorrido, había que castigarlo de forma ejemplar. Pero claro, Magallanes no podía liarse la manta a la cabeza ejecutando a los 44 amotinados, entre ellos el Cano, porque necesitaba brazos para llegar a las Molucas. Así que al final sólo se cargó a dos, mediante descuartizamiento y apuñalamiento, Porque los españoles que fueron a civilizar el Nuevo Mundo eran muy creativos ejecutando. Y por supuesto, Juan de Cartagena no se iba a ir de rositas. Magallanes lo abandonó junto con un cura cómplice, unas galletas y un poco de vino en el puerto de San Julián. La armada de la especiería continuó rumbo sur cuando terminó el invierno austral, en su empeño por encontrar un paso hacia el otro lado. Y por fin ocurrió en octubre de 1520. Había pasado un año y dos meses desde que perdieron de vista Sanlúcar de Barrameda. Magallanes entró en el Estrecho de Magallanes cuando aún no se llamaba Magallanes. No se llamaba de ninguna manera, porque por allí no había pasado ni Dios que le pusiera nombre. Y cuando los de la nao San Antonio vieron la que se les avecinaba en aquel pasadizo infernal en el extremo sur del Nuevo Mundo, se dieron media vuelta y me la aspiro, vampiro.
Nieves
Por eso me voy, que lastima, pero adiós, me despido de ti. Me voy, que lastimo, pero adiós, me despido de.
Jesús Pozo
Ti. La canallada fue que la nave que desertó era el buque despensa, el de mayor tonelaje, el más vital para la expedición, porque tenía la mayor parte de los víveres. La nao San Antonio, en mitad de su deserción, decidió parar en el puerto de San Julián para rescatar a los abandonados Juan de Cartagena y su colega confesor. Pero oigan, ni rastro. Era imposible que sobrevivieran por sí solos un aristócrata y un cura que sólo saben subsistir si las habichuelas se las buscan otros, o se murieron de frío o de hambre, o se los cargaron los nativos cuando empezaron a dar la turra para cristianizarlos. Pero volvamos con Magallanes, que en aquel momento no se preocupó de ponerle nombre a ese estrecho, porque bastante tenía con esquivar vientos diabólicos, corrientes imposibles, tormentas que se sucedían sin parar, arrecifes que te aparecían donde menos los esperabas. Y todo esto sin Google Maps. Lo que sí bautizó fue el cabo que daba entrada a ese estrecho. Lo podría haber llamado cabo La Madre que lo parió, por lo que costó dar con él. Pero como el santoral dice que el 21 de octubre era el del martirio de Santa úrsula y las once mil vírgenes, Magallanes lo llamó así cabo de las once mil vírgenES. Ahora se llama cabo Vírgenes por abreviar, porque lo de las 11.000 es una coña de la secta católica. Magallanes y sus tres buques, porque la carabela Santiago naufragó, tardaron en salir de aquel estrecho de sólo 550 km 38 días. Qué infierno pasarían aquellas criaturas marineras que el último cabo que doblaron lo llamaron El Deseado. Y cuando por fin salieron y encontraron aquel manso mar, lo bautizaron como Pacífico. Pacífico, Pacífico. Eso si, lo peor estaba por llegar. Se estaban adentrando en la mayor masa de agua que existe sobre el planeta. Tres meses y veinte días estuvieron sin ver tierra. Aquello de Pacífico no tenía nada y era más largo que una teleserie turca. Vamos a morir. Vamos a.
Nieves
Morir.
Jesús Pozo
Vamos. Rumor se me entre. Solo en el trayecto del Pacífico murieron 20 hombres. Sufrieron escasez de alimentos. No sólo porque los canallas del buque despensa se rajaran y se volvieran a Sevilla con gran parte de las provisiones, sino porque el plan era ir reponiendo alimentos y agua dulce en distintos puertos. Pero es que no encontraron puertos donde aprovisionarse. En casi cuatro meses el agua se pudrió. El pan era pura proteína porque tenía más gusanos que harina. El que pillaba una rata se ponía más contento que con un cordero lechal. Lo peor no fue que se acabaran comiendo el cuero que forraba el palo mayor. Lo peor fue que cuando por fin alcanzaron las islas asiáticas, los nativos de una de ellas, Mactan, allá por Filipinas, también se merendaron a Magallanes. A los paisanos de aquellas tierras no les gustaron esos barbudos que entraban sin preguntar. Así que hubo bronca. Y bueno, pues allí se quedó Magallanes. Ese fue el momento en el que Juan Sebastián Elcano asumió el mando. Y fue con él cuando se alcanzaron las ansiadas Molucas, las islas de la Especiería. Sólo llegaron dos, La Victoria y la Trinidad, porque la tercera hubo que quemarla. Ya no había suficientes hombres para tirar de tres barcos. Y aún faltaba la bronca con los portugueses. Porque según el tratado de Tordesillas, con el que lamentablemente no nos podemos detener, porque el programa da para lo que da, los portugueses decían que todas aquellas islas eran suyas. Por resumirlo mucho, solo decir que el Tratado de Tordesillas, firmado casi 30 años antes entre las coronas de Castilla y Portugal, fue aquel que trazó una línea imaginaria que dividió en dos el planeta conocido. Y decía que Castilla tenía derecho a explotar de aquí hasta allí y Portugal de allí hasta allá. Bueno, ese tratado decía que las islas de las especias, las Molucas, estaban en la parte portuguesa. Pero según Magallanes y Elcano, no estaban en la parte castellana. ¿Y saben que? Parece que los portugueses tenían razón. Las Molucas, según dicen, estaban en su lado del mundo. Pero eso de si esto es mío o esto es tuyo, en aquel momento daba igual. Lo importante es que cargaron todas las especias que pudieron. Clavo de olor sobre todo y que había que volver a casa. La Trinidad lo intentó atravesando de nuevo el Pacífico, pero camino de Nueva España, lo que hoy es México, Porque lo que no estaban dispuestos era pasar otra vez por el infernal estrecho de Magallanes, que aún no se llamaba Magallanes. Pero bueno, fue imposible. Tuvo que dar media vuelta y fue capturada por los portugueses. Elcano al mando de la nao Victoria. Pues mira, yo tiro palante y tiró, tiró, tiró hasta que desembarcó en Sevilla con otros 17 marineros andrajosos. Y se fueron todos a dar las gracias a la Vicky y a la Mari por haber dejado en el camino ciento y pico muertos, cincuenta y tantos desertores y varios secuestrados. Yo más bien creo que los que salieron vivos se les escaparon a las vírgenes. Pero ustedes hagan el favor de apreciar aquella gesta. Miren de otra manera esos botecitos de especias que tiran ahí con desdén al fondo de la cesta del supermercado porque como nunca se rompen. Un poco de respeto, que antes había que jugarse el cuello para ir a buscarlo a la otra punta del mundo. Historias con sonido cara A con Emma Vallespinós Y llega la primera historia con sonido de hoy. Hola.
Emma Vallespinós
Emma. Hola, Nieves. Yo a los botes de especias los respeto mucho, muchísimo. Pero ellos a mí no tanto. Y tengo pruebas. Hace poco me la jugaron porque me puse canela en el yogur y era comino algo. Sí, sí. No lo hagáis en casa. No lo recomiendo para nada. Bueno, avancemos. La cara de hoy entra en la categoría de canciones ad hoc, es decir, de las que aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid. ¿Por qué? Porque hace mención a la cocina y por extensión aparece algunas especias. Así que oyentes, oídos atentos. No hay premio para el que las encuentre todas. Pero lo importante es participar, etc. La canción se llama Con las manos en la masa. Como la otra, como la famosa. Pero esta es de una banda llamada Tronco, que está formada por dos hermanos y es una lista de todos los progresos culinarios que ha hecho una chica desde que no ve a alguien, seguramente su ex. Y es un tema con el que cerraron su álbum Nine onye, publicado en.
Jesús Pozo
2021. Qué.
Emma Vallespinós
Bueno. Sí, es muy.
María Jesús Rodríguez
Buena. La escuchamos desde que no nos vemos. Te ha crecido el pelo. Debe hacer mucho tiempo desde que no nos vemos. Porque te lo he notado, no te lo has cortado. Debes estartelo dejando largo. Yo me he mudado desde que no nos vemos. Y en cocina he avanzado. Tengo más o menos desde que no nos vemos, controlado lo básico. Sé cómo ligar la salsa y tostar el gratinado. Pelar una calabaza y rallar una manzana. Y moler pimienta en grano y sofreír col morada. Si, añadir guindas al pavo. Y como literal, limpiar borrajas. Y como se dora un ajo. Y que se hace con un nabo bien cortadito en rodajas. Se le puede echar al caldo. Sé que las judías blancas se introducen al cocido con la olla destapada. Se mondar una naranja, separarlos intestinal y trocear avellanas. Reciclar para hacer guiso, que es la harina tamizada, caramelizar el pistón. Y para cortar pepinos, el secreto está en la magia y en afilar el cuchillo. Se aliñar una ensalada, hidratar tomates secos, descongelar espinacas, que es un plato de cuchara. Mezcla, mezcla. Remolacha y.
Jesús Pozo
Berros. Lo versátil de las pasas Contarte el arte. Ana Baltierra. Ana Baltierra Doctora en Historia del Arte. A ver, teniendo en cuenta que este programa va de la vuelta al mundo, creo que tienes todo el mundo a tu disposición para elegir tema artístico. Así que tú dirás. Hola.
Ana Baltierra
Ana. Hola, Nieves. Qué bonito. El mundo artístico a mis pies. Como historiadora del arte. Pues sí, efectivamente. Una de las cosas más desafiantes que hicieron Magallanes y Elcano fue circunnavegar el mundo. Bueno, y hacerlos en Google Maps, o bueno, en su defecto, ¿Verdad? Ahora no sabríamos llegar ni a la calle de al lado. En su defecto, que no había Google Maps. Evidentemente con un mapa medio decente, sólo medio que les guiará. Pero esta historia, Nieves, de mapas y descubrimientos, no es nueva. Para entenderla mejor, viajaremos a la antigüedad griega, cuando se creó una maravillosa escultura que conocemos con el nombre de Atlas Farnesio. Bueno, en realidad el original no lo conocemos. Tenemos una copia romana que es bastante famosa, que representa a Atlas sosteniendo un globo celeste sobre sus hombros. Y lo interesante aquí, Nieves, es que este globo no es decorativo. Contiene una de las imágenes más antiguas conocidas del cielo estrellado. Toma ya. Y nos muestra con bastante precisión las constelaciones en un momento preciso del año, poniendo de manifiesto los grandes conocimientos científicos que existieron. La comprensión del cielo era una parte muy importante de la navegación y fue determinante en el viaje de Magallanes y.
Jesús Pozo
Elcano. Pues queda que nos presentes al señor Atlas y cuéntanos también qué hizo para que le tocara hacer semejante trabajo. Esto no tiene pinta de que fuera una cosa de presentarse.
Ana Baltierra
Voluntario. No, no, efectivamente, tienes toda la razón. Así resumido, era una especie de gigante que sujetaba el cielo. Esto es algo que tiene muchísima lógica en la antigüedad y que aparece en diferentes culturas. Si nosotros, Nieves, estamos de pie aquí en la Tierra y miramos al cielo lleno de estrellas y constelaciones, nos parece una losa superpuesta. ¿Qué es lo que impide que se te caiga sobre la cabeza? Pues que tiene que haber alguien ahí que lo sujete. Es que es de cajón. Pues este alguien era Alas, que lo retiene sobre sus hombros. Por eso nosotros podemos hacer nuestra vida tan tranquilos aquí en la Tierra. Era por el pana, por el periódico. Porque el pobre Titán Atlas sostiene ese peso tan grande que es el cielo. De hecho, si nos fijamos en la cara de Atlas de la escultura, vemos que o está sufriendo con el peso de su trabajo o tiene que incrementar su ingesta de fibra urgente. Además, aquí la pregunta, Nieves, es cómo terminó con semejante papelón. Como bien has visto, Pues parece ser que fue uno de los cabecillas de la Titanomaquia, que fue cuando los Titanes intentaron destronar a los dioses olímpicos. Los Titanes perdieron, así que Zeus le castigó a sujetar la esfera celeste sobre sus hombros. Así exactamente, Nieves, es como quedó inmortalizado en esta escultura llamada Atlas Farnesio, sujetando la bóveda celeste sobre sus hombros como castigo. Y lo conocemos con el sobrenombre de Atlas Farnesio porque fue comprada la escultura por alguien a quien le gustaba invertir en obras de caridad para los pobres en vez de riquezas artísticas. Le hace ironía el cardenal Alejandro Farnesio. Es una escultura espectacular que mide más de dos metros de alto. Y ojo, ese globo celeste que sostiene sobre sus hombros mide 65 centímetros de diámetro. Madre mía. La maravilla es que ahí, en ese globo celeste se representa un mapa del.
Jesús Pozo
Cielo. Cómo un mapa del cielo. Realmente consiguieron meter ahí el mapa del.
Ana Baltierra
Cielo. ¿Qué te parece? Así es. Representa a Atlas como un hombre barbado que hinca la rodilla en tierra, sujeta sobre sus hombros esta esfera celeste con las constelaciones que se conocían en el momento. Lo impresionante es que es el mapa del cielo más antiguo que se conoce hasta la fecha. Fíjate, representa 41 constelaciones. Bueno, en realidad serían 42 porque la mano de Atlas al sujetarlo tapa una de ellas y sabemos que representaría un momento del cielo concreto. Sería como una fotografía del cielo una noche en concreto. Hasta aquí, Nieves, todo bien. Pero es que el tema de los mapas, bien lo sabían Magallanes y Elcano, no era cosa fácil. Así que los estudiantes se han puesto a lucubrar sobre qué mapa en concreto del cielo estaría representando el.
Jesús Pozo
Escultor. Qué maravilla lo extendida que estaba la ciencia en aquella época helenística y que el escultor tuviera acceso a este.
Ana Baltierra
Conocimiento. Así es. Ciertamente había una gran preocupación científica. Pensemos que los astrónomos Hiparco de Nicea, Claudio Ptolomeo e Hipatia de Alejandría determinaron las posiciones de unas mil estrellas brillantes y utilizaron este mapa estelar como base para medir los movimientos planetarios. De hecho, Nieves, una de las teorías más extendidas es que la representación del globo Farnesio estaría basada en el catálogo de estrellas que recogió Hiparco en su obra del siglo atenta 2 antes de Cristo, que reflejó las posiciones de nada más y nada menos que 850 estrellas en 48 constelaciones. Este es el catálogo que sería usado por Ptolomeo en el siglo I-II después de Cristo para su almagesto, que son 13 tomos, repito, 13 tomos que compilan el saber astronómico de la época. Pero bueno, esto no está del todo claro. Así que es posible que este mapa globo se hiciera basándose en otra obra desaparecida. El helenismo es una época de gran conocimiento científico, como bien has dicho, y en las ciudades como Alejandría vivieron grandes y reputados astrónomos. Luego, Nieve, ya vino lo de la Tierra plana. Pero bueno, antes de todo eso existía un debate de cómo era la Tierra y su papel en el universo, que es lo que se plasma en esta escultura. Así que si nos fijamos en el globo celeste, podemos distinguir estas constelaciones porque el escultor, tal y como se debía hacer en los mapas de la época, las escenificó con dibujos que nos cuentan encima historias con lo que nos gustan.
Jesús Pozo
Aquí. Pero ¿Y cómo surge? ¿En qué momento? ¿Cómo es esa conexión entre el cielo y las.
Ana Baltierra
Historias? Pues son los llamados catasterismos. Este término se refiere. Es una maravilla. Es una maravilla. De hecho seguimos utilizándolos a día de hoy. Fíjate, es una cateterismo, pero es todo lo contrario. Es todo lo contrario. Bueno, este término se refiere a un proceso mitológico y astronóm muy especial. En la antigüedad se creía que ciertos personajes o historias mitológicas eran elevados al cielo y transformados en estrellas o constelaciones como una forma de inmortalizarlos. Es decir, un catasterismo es la estelarización de un personaje. El paso de la tierra al firmamento era un premio, lo contrario a Atlas. Hay muchísimos ejemplos, por ejemplo, la constelación de Orión representa al famoso cazador mitológico, o la Osa Mayor, que según la mitología griega es Calisto, una ninfa que fue transformada en osa y luego elevada al cielo por Zeus. Si lo pensamos, el globo Atlas Farnesio es como una galería de catasterismos, un mapa del cielo lleno de historias y de personajes que los antiguos griegos y romanos inmortalizaron en las estrellas. Por eso cuando tú miras este Atlas Farnesio, esta esfera, ves peces, que es la constelación de Piscis, no el signo zodiacal, un toro, que es Tauro, o un monstruo marino, que son Cetus o es Cetus, que siguen existiendo a día de hoy. Las llamamos igual. El caso, Nieves, es que desde el Atlas Farnesio hasta los trazos de mapas imperfectos que guiaron a Magallanes y Elcano hacia lo desconocido, vemos como el arte y la cartografía han sido compañeras inseparables en la eterna búsqueda de respuestas al.
Jesús Pozo
Conocimiento. Wala. Me ha encantado. Fantástico. Me ha gustado mucho haber conocido de tu mano al Sr. Atlas. Y lo de los catasterismos, eso me flipa. Viva el conocimiento. Viva el conocimiento.
Ana Baltierra
Chao. Mil gracias.
Pepe Rubio
Nieves. El INVITADO CON Jesús.
Jesús Pozo
Pozo. Jesús Pozo, periodista, pensador y urdidor de este programa, se ha traído al mejor invitado posible para el asunto especiero que nos ocupa, el CEO de la principal empresa española de especias, Carmencita, que ya estaba aquí incluso antes que la Cadena SER, que acaba de cumplir 100 años antes que Telefónica, que también ha cumplido 100. Pues Carmencita más. Hola, Jesús.
Jesús Navarro
Hola. Con Cotrina. Exactamente. 101 años y no podíamos invitar a nadie mejor, porque además de ser una empresa ejemplar en todos los aspectos, tienen una historia apasionante. Nos va a hablar Jesús Navarro, representante de la tercera generación de la familia que empezó vendiendo sobres de.
Pepe Rubio
Azafrán. El abuelo, que procedía de una familia pobre agrícola, que se dedicaba a la sal para gatas en aquella época, pues vio una manera de progresar en la vida y se dio cuenta de que allí había un futuro. Entonces, apoyado por otros comerciantes locales, se dio cuenta de una cosa que luego Kotler, el que llegó a ser el padre del marketing moderno, acuñaría yo siempre digo que él se dio cuenta de que si no eres una marca, serás una mercancía. Con esta filosofía empezó el abuelo con la idea de la marca y hemos continuado nosotros durante los 100 años. Él no quería comprar, vender azafrán como hacían otros. Entonces ¿Qué hizo? Pues lo que hizo fue coger lo que tenía más cerca, que era su hija. Le hizo una foto con una foto extraña, porque es con un sombrero cordobés y un mando de Manila. De ahí que muchos piensen que Carmencita es andaluza, pero no, Carmecita es alicantina. Y hoy todavía esa foto sigue siendo la imagen de nuestras especias y por qué no, del sabor en.
Jesús Navarro
España. Pero vamos a conocer todavía más de aquellos comienzos y quédense con el concepto.
Pepe Rubio
Porche. En Alicante, en la Velda, a las fábricas de especias se les llama porches, porque estaban en los porches de las casas. Entonces en ese porche se envasaba a mano el azafrán y después de la guerra, pues apareció el colorante alimentario y las mujeres son las que envasaban esas carteritas de azafrán y de colorante. Era una época que lo fácil era vender, porque la sociedad estaba desabastecida y lo difícil era envasar, no había máquinas. Entonces aparece la primera máquina, al final de los años 40, que envasaba las carteritas. Y ahí se produce una decisión importante, porque el abuelo no despedimos a nadie. Cada máquina hacía el trabajo de 10 mujeres. Con 10 máquinas, pues prácticamente se envasaba todo el azafrán y el colorante que hacían todas las mujeres. Entonces, en vez de despedir a nadie, lo que se hizo fue diversificar a todas las especies. Las máquinas envasaban las carteritas y luego el resto de personal, pues se envasaban ya canelas, cominos, pimientas, Y así hasta.
Jesús Pozo
Hoy. Desde luego, cuando una empresa aguanta más de 100 años y está a punto de incorporar a la cuarta generación de la misma familia, esto no es ni suerte ni por.
Jesús Navarro
Carambola. Además tienen muy claro que una empresa cinética no es ninguna.
Pepe Rubio
Empresa. La primera responsabilidad social que tiene una empresa debe ser el tener beneficio. El beneficio de una empresa tiene que derivar de unos principios éticos que respeten a los clientes, a los trabajadores, a los proveedores y también a la sociedad, ya que esta es la única manera de garantizar la sostenibilidad tanto del empleo como de la propia empresa. Nuestros trabajadores son todos fijos prácticamente desde el principio. Tenemos varias generaciones de familias trabajando con nosotros. Con los proveedores también mantenemos una relación basada en principios éticos. Las materias primas en España no se producen apenas en todas todas vienen del sudeste asiático, de África o de Sudamérica. En concreto, por ejemplo, el orégano viene de.
Jesús Pozo
Bolivia. Orégano en Bolivia, en el.
Jesús Navarro
Altiplano. Te va a sorprender Jesús Navarro cuenta por qué y cómo trabaja Carmencita en Bolivia y también en otros lugares del.
Pepe Rubio
Mundo. Entonces allí trabajamos con una cooperativa que aglutina a unas 2.000 familias que producen todo, tanto los plantones como el compost. Como cultivan a 3.000 metros de altura, prácticamente no usan productos fitosanitarios, con lo cual la calidad de nuestro orégano es magnífica. Pero de la misma manera trabajamos en Sri Lanka con las canelas, las pimientas. Lo mismo tenemos cultivadores de pimienta en Vietnam y en Indonesia, con los cuales hemos transmitido nuestras preocupaciones con la calidad y ellos van aportando todo lo que saben del producto para que eso sumado a nuestro conocimiento en los sistemas de aseguramiento de la calidad, produzcamos unas especias de máxima calidad. También exigimos que nuestros proveedores cumplan determinados principios, como que es que los niños estén escolarizados, que los niños no trabajen hasta que no tengan la edad de trabajar. Pero tanto en Bolivia como en Sri Lanka o en.
Jesús Navarro
Indonesia. ¿Cómo te has quedado? Pero lo más grande es que este trabajo social ya lo hacían también en su pueblo y lo siguen haciendo, como han hecho con la Dana en Valencia, aportando miles de menús calientes para los afectados, con Alicante Gastronómica.
Pepe Rubio
Solidaria. Cuando empezó, como procedía de una familia agrícola, apenas pudo ir al colegio y entonces digamos que apenas sabía leer y escribir. Cuando empezó con El mundo este de las carteritas de azafrán. Entonces él sí se planteó la necesidad que en el momento pudiera. No quería que nadie en el pueblo tuviera los problemas que él había tenido. Entonces lo que hizo fue regalar los terrenos para un colegio de educación infantil que llevaba el nombre de la abuela Carmen Valero y un colegio de educación primaria que lleva el nombre suyo, el de Jesús Navarro. Joel igual que fue un adelantado en el marketing, también fue un adelantado en la responsabilidad social con la donación de estos terrenos para los.
Jesús Pozo
Colegios. A mí me gustan los colegios que llevan nombres de personas que han hecho cosas en beneficio de la comunidad. Me da igual que sea local o mundial, me da igual. Los santos y las vírgenes nunca han hecho un mojón por nadie. Pues sí, y les ponen nombres en todos los.
Jesús Navarro
Sitios. Exactamente. Bueno, pues aquí son nombres de gente que en sobra Bazafrán. Pero escucha el poder que tienen las especias en la memoria emocional de las.
Pepe Rubio
Personas. A través de la cátedra de la Universidad de Alicante hicimos una exposición de las especias como universo del sabor. Entonces vino a visitarla una asociación de enfermos de Alzheimer de Alicante. Enfermos de Alzheimer que no conocían a su marido que iba al lado o a su mujer que la tenía al lado, olían las especias y recordaban un plato de su casa. Eso fue una cosa emocionantísima porque olían las especias. Olían una mezcla de especias y se acordaban de su madre cuando en realidad no recuerdan ni quién es su madre. Eso hace hincapié en lo que comentábamos de las especias como una historia de.
Jesús Navarro
Vida. Ahí los olores de la infancia. Y claro, no pude evitar preguntarle a Jesús Navarro, como CEO de Cara Carmencita, cuáles eran sus especias.
Pepe Rubio
Preferidas. El azafrán tiene su mística y es la especia más mística porque además era de los pocos que se cultivaban en España. Hoy en día en España prácticamente no queda azafrán, pero aún así sigue siendo la especie llamándose el oro rojo y sigue siendo la especia que más atrae por su mística y su historia. A mí yo creo, la especie que me gusta es la pimienta. La pimienta aunque te pases no pasa nada. Puede que te pique un poquito, pero no pasa nada. Es curioso que la canela tiene grandes detractores y grandes amantes y cuando la canela es un sabor así dulzón que pica. Si, la canela. Pones mucha, la canela llega a.
Jesús Pozo
Picar. Y apuestos. Oye, yo me quedo con la nuez moscada. Y la verdad es que también con la pimienta y el clavo de olor, que es alucinante el poderío que tiene. Y bueno, el ajo. Me encanta el ajo. El ajo cuenta como.
Jesús Navarro
Especie. Yo me quedo siempre con las que pican. A mí me gustan las que pican. Y por cierto, ¿Dirías que los españoles utilizan muchas o pocas.
Pepe Rubio
Especias? En España se usan muy poquito. Se usan en pizcas porque la gente tiene miedo a estropear un plato o un buen pescado o una buena carne. Pero es un miedo cultural que llevamos impregnados porque cruzas la frontera y te das cuenta de que en Francia tienen en el sur de Francia la misma carne, el mismo pescado en el norte de España. Y ellos usan pimientas, todas las especias, usan mostazas, usan de todo. Estamos intentando que en España aumente el uso de las especias, pero si te das cuenta la cantidad de verbos que hacen referencia al uso de las especias. Tenemos aderezar, adobar, aliñar, condimentar, escabechar, salpimentar, sazonar. Estas han sido las verdaderas protagonistas de la cocina a lo largo del tiempo. Hay que recordar Marco, Polo, Colón, Magallanes y Elcano. Todos salieron buscando especias y acabaron encontrando otras civilizaciones y dando la vuelta al mundo. Es curioso como las especias en aquel momento fueron la fuente de grandes avances.
Jesús Navarro
Históricos. Y vamos terminando. Jesús Navarro, ya hemos dicho CEO de Carmencita, ¿No? Estaba al principio de la conversación donde había comenzado todo en 1923 y yo pedía que os quedarais con la palabra.
Pepe Rubio
Porche. Pues escucha, el patio que unía el porche con la casa, pues era el patio donde jugaba todos los primos, jugábamos las manos, las rodillas, siempre estaban impregnadas del amarillo, de las mezclas de las distintas especies de la canela, del colorante del curry. Y cada noche que te duchabas, pues el agua salía amarilla. La relación de la tercera generación con las especias empieza en ese patio que unía el porche con la casa. Ese espíritu familiar que se ha vivido siempre entre nuestros padres y los abuelos y toda la plantilla, intentamos seguir manteniéndolo a pesar de tener ya más de 450 personas en.
Jesús Pozo
Plantilla. Eso también es memoria emocional. No sólo la que provocan las especias en una persona con Alzheimer, sino la que aún guarde a toda la familia Navarro para que el espíritu solidario y honesto de Jesús y Carmen, aquel matrimonio que empezó en Sobrando azafrán, siga dando la vuelta al mundo. Muchas gracias, Jesús Pozo y Joe. Gracias, Jesús Navarro, por 100 años.
Jesús Navarro
Más. Adiós de los.
Jesús Pozo
Jesúses. Esto era un gato con los pies de trapo y la cabeza al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? Cuéntame un cuento y verás que contento. Me voy a la cama y tengo lindas.
Nieves
Señas. Cuéntame.
Jesús Pozo
Un. Además de Magallanes, el principal prota de esta aventura, porque fue el que tuvo la idea de montar la expedición, hay otros dos personajes sin los que esto no hubiera sido lo mismo. Juan Sebastián Elcano, que fue el que completó la circunnavegación del planeta, y Antonio Pigafetta, el cronista de a bordo. Ahora bien, el exitazo de aquella expedición fue precisamente lo que no estaba previsto. Fue una proeza descubridora, pero no un éxito comercial, que era el objetivo de la expedición. La nueva ruta que abrió la armada de la Especiería no podían explotarla comercialmente. Era demasiado larga y peligrosa. Volvieron con especias. Sí, pero en un solo barco. Aquello no fue gran cosa. Lo grande estuvo en el aspecto científico. La noticia de la vuelta al mundo fue impactante en la é bordear el sur del continente americano. Bueno, aquello fue la leche. El haber atravesado el Pacífico. Eso, una machada. Haber concretado aún más el tamaño del planeta, descifrar vientos, estudiar las corrientes. En todo ello radicó el éxito de la expedición. Antes dijimos que Magallanes y los tres buques que le quedaban emplearon 38 días en recorrer los 550 kilómetros del estrecho que les permitió pasar del Atlántico al Pacífico. Pero no tardaron tanto. Solo por las malas condiciones climatológicas y marítimas es que se pararon mucho a cotillear. Y Pigafetta lo apuntó todo, No. Pukavita. Ya no se. Conferum. Arriba. Talasman. Un coti ben. Salsero. Camarga. Si. Balsa. Si disponemos de una crónica minuciosa de aquella circunnavegación es gracias a él, al italiano Pigafetta. Sabemos al detalle, por ejemplo, con qué y cuánto fueron pagando a los nativos a cambio de conseguir provisiones en unos sitios y especias en las Molucas. Porque todo se hacía mediante trueque. Para ello llevaron telas de brillantes colores, tanto paño como terciopelos, nuestra especia local, que también teníamos el azafrán. Marfil. Frascos con mercurio. Objetos dorados como tinteros o sillas o vasos, también vasos de vidrio y cuentas de colorines. Peines, anzuelos, cuchillos, tijeras, espejitos, collares, cascabeles. Y también llevaron 200 gorritos marineros rojos, que son muy parecidos, iguales a la barretina catalana. Debió de ser muy simpático ver a los nativos de Lambolucar vestidos como si fueran de la Hampurdad. Además de sus notas sobre los intercambios comerciales, en sus detalladísimas crónicas, Antonio Pigafetta no descuidó apuntar y dibujar toda novedad de aquellos territorios inexplorados para los europeos. Bicho desconocido que veía, bicho al que le ponía nombre humano peculiar que conocía. Humano que clasificaba. Porque Pigafetta se encontró por la Patagonia patos muy raros, que en realidad eran pingüinos. Vacas de mar, según él, que resultaron ser focas grandes, gentes muy altas. Y hablando de la Patagonia, ¿Por qué Magallanes llamó patagones a los patagones? Pues Pigafetta no lo explicó, pero sí reconoce que fue el jefe de la expedición el que así los llamó. Eran, tal y como todos los describieron, gente muy grande, altísima, con patas grandes. Patagones. Esta es una de las variadas teorías, pero vamos, no está confirmada. El caso es que aquella tierra se ha quedado con el nombre de la.
Pepe Rubio
Patagonia. Partimos.
Jesús Pozo
Temprano. Mundo.
Pepe Rubio
Desconocido. Te volviste a dormir. Yo acariciaba tu pelo. Despertamos confusos, más allá del.
Jesús Pozo
Silencio. Y luego está Tierra de Fuego, nombre extraño para un lugar donde hace un frío que corta el cutis. Pero es que en los primeros días de navegación por el Estrecho, cuando todavía no se atrevían a bajar a tierra, veían muchas hogueras encendidas por la noche y se imaginaron que eran caníbales haciéndose unas costillas a la brasa. Pero no. Los patagones eran gentes cordiales. Se intercambiaron regalos, enseñaron a cazar a los españoles, les dijeron lo que se podía comer y lo que no. Y donde la pifió Magallanes fue cuando intentó bautizar a uno de los patagones. Pero El nativo le ¿Dónde vas? Que es que se os da la mano y os tomáis el brazo. Circule, que ya tenemos nosotros nuestras propias hechicerías. Bueno, la cosa no pasó a mayores. Antonio Pigafetta fue probablemente el que mejor se lo pasó en aquella travesía por la Patagonia. Escribió él No creo que haya en el mundo más hermoso y mejor estrecho que este puertos segurísimos, aguas excelentísimas, hierba dulce, leña que parece de cedro. ¿Está claro que Pigafetta estaba en sus mundos de yupi, porque si le hubieran preguntado al resto de la marinería que no respiraban, esquivando el envite de las olas, subidos a los palos mayores para no meterse en callejones sin salida, con un constante ir y venir de barcas que iban de avanzadilla para localizar los arrecifes y comprobar el camino que tenían que seguir? ¿Y qué fue delcano? Pues salvo pasar a la inmortalidad por haber concluido la primera circunvalación al planeta, poco más sacó de este mundo. Lo segundo que hizo Juan Sebastián Elcano cuando desembarcó en Sevilla, después de haber ido a dar las gracias a las vírgenes por haberse cargado a tres cuartas partes de los españoles expedicionarios, fue escribir al emperador Carlos V pidiéndole que intercediera para la liberación de los colegas secuestrados en Cabo Verde e informándole de que habían descubierto y redondeado toda la redondeza del mundo yendo por el Occidente e viniendo por el Oriente. Qué palabras tan bonitas. Pues mira qué bien debió decirle Carlos V. Pues yo a ti te informo de que cuando fuiste yo era rey y ahora ya soy emperador. Y te voy a nombrar hidalgo. Y además te voy a conceder un escudo de armas muy bonico con un globo terráqueo donde fuiste el primero en rodearme. Y voy a ponerle dos ramitas de canela cruzadas así muy monas, y también un clavo y una nuez moscada. Va a quedar muy cuqui, ya verás. Y también te voy a conceder una pensión vitalicia de 500 ducados al año, que tú aún no lo sabes, pero no las vas a cobrar en tu vida. El cano, efectivamente, nunca cobró sus 500 ducados anuales. Entre burocracias, papeleos, retrasos, pitos y flautas, el que redondeó la redondeza del mundo no vio ni un chavo. ¿Y al final qué? Pues al final nada. Mira que las pasaron crudas atravesando el Pacífico. Pues Elcano aceptó capitanear una segunda expedición a las Molucas porque ya se sabía el camino. Pero resultó que aquel océano era tan largo y tan peligroso como la primera vez. Esta vez le tocó a él pillar escorbutos, cascó en mitad del Pacífico y acabó siendo alimento para los boquerones. Historias con sonido Bienvenido Cara B con Emma Vallespinós Y terminamos, como siempre, con.
Emma Vallespinós
Música. Sí, hemos estado hablando de la Vuelta al Mundo y nos despedimos con las que siguen dándolas hoy en día. Porque si hubiera que buscar una analogía con esto de surcar los mares con fines comerciales en el siglo XXI, tendríamos que hablar de las giras de las grandes estrellas de la música. Y entre ellas, la protagonista de la más taquillera de la historia de Taylor Swift con su Eras Tour. Esta GIRA, realizada entre 2023 y 2024, convirtió al artista en un fenómeno popular sin precedentes. Su gira ha sido la primera en sobrepasar los mil millones de dólares de recaudación. Así que acabamos con la Elcano y Magallanes del Pop y con su tema Blend space, incluido en 2014 en su álbum 1989. Esto parece un trabalenguas, pero no lo.
Jesús Pozo
Es. Mucho año ahí tú fíjate el pobre del Cano. 500 ducados que no recibió por dar la primera vuelta al mundo. Y está mil millones. Y no para el muggel que he repartido. Está el planeta muy mal, muy mal repartido. Bueno, la escuchamos enseguida. Pero antes nos despedimos. ¿Quiénes? ¿Quién va a ser el equipo habitual? Jesús Pozo, Ana Valtierra, Emma Valle Espinos, Pepe Rubio, María Jesús Rodríguez y yo misma. Nieves con costilla Ala. Hasta la.
Nieves
Próxima, My God. ¿Look at that face You look like my next mistake Loves the game Wanna play new money suit and tie I can read you like a magazine Any funny rumors fly And I know you heard about me So hey, let's be friends I'm dying to see how this one ends really passport in my hand I can make the bad guys good for a weekend So it's gonna be forever Or it's gonna go down in planes You can tell me when it's over If the high was worth a paying gonna Starbucks lovers They'll tell you I'm insane Cause you know I love the players And you love the guy Cause we're young and we're red left We'll take this way too far It'll leave you breathless Or with a nasty star Got a long list of X lovers They'll tell you I'm insane But I've got a blank space, baby And I'll write your name? ¿Cherry lips, crystal skies I could show you incredible things stolen Kisses really lies You're the king, baby, I'm your queen Find out what you want Be that girl for a month Wait, the worst is yet to come Oh no Screaming, crying perfect storms I can make all the tables turn both Garden filled with thorns Keep your second guessing like oh my God who is he? I get drunk on jealousy But you come back each time you leave Cause, darling, I'm a nightmare Dressed like a daydream So it's gonna be forever Or it's gonna go down in flames You can tell me when it's over If the high was worth The pain go on My Starbucks lovers They'll tell you I'm insane Cause you know I love players And you love the guy Cause we're young and reckless We'll take this way too far It'll leave you breathless Or with the nasty sky Got along with Starbucks lovers They'll tell you I'm gonna say But I got a blank space, baby And I'll write your name Boys only want love if it torture Don't say I didn't say I didn't warn you Boys only want love If it's torture Don't say I didn't say I didn't warn you So it's gonna be forever Or it's gonna go down in flames You can tell me when it's over But if I was worn Go all My Starbucks lovers They'll tell you I'm insane You know I love the players And you love the game Cause we're young and regular We'll take this way too far It'll leave you breathless Guy go Starbucks lovers They'll tell you I'm insane But I gotta.
Emma Vallespinós
Blame. Cadena ser la.
Podcast: Todo Concostrina (SER Podcast)
Fecha: 2 de diciembre, 2024
Host: Nieves Concostrina
Tema central: La primera vuelta al mundo por Magallanes y Elcano — la historia real, sus azares y consecuencias inesperadas, desde una perspectiva irónica y desenfadada, ligada a la relevancia de las especias y su eco hasta la actualidad.
En este episodio, Nieves Concostrina y su equipo narran con su característico humor la famosa "primera vuelta al mundo" por la expedición de Magallanes y Elcano (1519-1522). El relato desmonta mitos heroicos, recalca lo imprevisto del logro y lo desgrana en tono irónico y riguroso. El objetivo era encontrar una ruta comercial alternativa para las ansiadísimas especias, no dar la vuelta al mundo. El episodio añade capas con historia del arte, el impacto de las especias en la memoria y una mirada contemporánea a su comercio.
[00:12]
Jesús Pozo abre narrando el regreso de la Nao Victoria a Sevilla, subrayando el absurdo de agradecer su supervivencia a las vírgenes cuando de 250 hombres sólo regresaron 18:
“Habría que preguntar a los otros 214... qué opinarían de semejante agradecimiento a las doñas con cirios incluidos. A mí, la verdad, me parece un poquito de falta de empatía.” (Jesús Pozo, 01:00)
El episodio deja claro que la expedición comenzó como una aventura comercial, motivada por el tremendo valor de las especias, entonces imprescindibles para conservar alimentos.
[02:50]
Ruta portuguesa y obsesión por las especias:
Los portugueses controlaban la única ruta conocida para traer especias desde las Molucas (Islas de las Especias), y defendían ese monopolio con uñas y dientes.
Magallanes, rechazado en casa, fichado por España:
“Le hizo una propuesta al rey de Portugal... Finánciame una expedición... Pero Manolo le dijo que no. Ya era la segunda vez que Portugal metía la pata. La primera fue con Colón.”
(Jesús Pozo, 04:05)
Tanto Colón como Magallanes ofrecieron sus ideas primero a Portugal. Ninguno buscaba hacer lo que acabaron haciendo; Colón quería llegar a Asia por occidente, Magallanes encontrar una nueva ruta por el oeste.
[06:00 - 16:00]
Desconfianza y espionaje:
España teme que Magallanes, portugués, juegue doble. Para controlarlo, le imponen como “vigía” a Juan de Cartagena (de Burgos, a pesar del nombre).
Constantemente a punto de estallar:
Los roces de autoridad entre Magallanes y Juan de Cartagena acaban en motines, encarcelamientos y ejecuciones (usan métodos brutales: descuartizamiento, apuñalamiento).
Homosexualidad a bordo:
El juicio sumario y la ejecución de un oficial por “pecado nefando” evidencian la mentalidad de la época.
El infierno logístico y moral:
“Era imposible que sobrevivieran por sí solos un aristócrata y un cura que sólo saben subsistir si las habichuelas se las buscan otros.” (Nieves Concostrina, 14:30)
Primeros grandes retos:
“Tardaron en salir de aquel estrecho de solo 550 km, 38 días. Qué infierno pasarían aquellas criaturas marineras...” (Nieves, 15:20)
El Pacífico, nada pacífico:
“Estuvieron tres meses y veinte días sin ver tierra... lo peor fue que cuando alcanzaron las islas asiáticas, los nativos también se merendaron a Magallanes.” (Nieves, 16:40)
[17:10 - 19:50]
Tras la muerte de Magallanes en Filipinas, Elcano, uno de los primeros amotinados, lidera el pequeño grupo sobreviviente hasta las Molucas y luego de vuelta a Sevilla.
El resultado económico es pobre:
“Volvieron con especias, sí, pero en un solo barco. Aquello no fue gran cosa. Lo grande estuvo en el aspecto científico.” (Jesús Pozo, 43:16)
La ruta resultó demasiado larga y peligrosa para ser explotada comercialmente.
[43:15 - 47:30]
Se subraya la importancia del cronista Antonio Pigafetta:
Pigafetta contrastaba con el sentir de la marinería:
“No creo que haya en el mundo más hermoso y mejor estrecho que este...” (Pigafetta, citado por Nieves, 46:10)
[47:50 - 49:50]
Elcano, convertido en héroe casi a regañadientes, apenas recibe recompensa:
“Elcano nunca cobró sus 500 ducados anuales. Entre burocracias y retrasos, el que redondeó la redondeza del mundo no vio ni un chavo.” (Nieves, 49:02)
Intenta una segunda expedición: también fracasa y muere de escorbuto.
[31:31 - 42:58]
Origen y evolución de la empresa “Carmencita”, referente español en especias.
“Si no eres una marca, serás una mercancía.” (Jesús Navarro citando a su abuelo, 32:25)
Impacto social y laboral:
“Nuestros trabajadores son todos fijos... mantenemos una relación basada en principios éticos.” (Jesús Navarro, 35:00)
Cadena global, ética y calidad:
La memoria emocional y el poder de los olores:
“Olían las especias y recordaban un plato de su casa. Eso fue una cosa emocionantísima porque olían las especias... y se acordaban de su madre cuando en realidad no recuerdan ni quién es su madre.” (Jesús Navarro, 38:25)
Cuál es la especia favorita del CEO:
“El azafrán tiene su mística...(pero) la pimienta... aunque te pases no pasa nada.” (Jesús Navarro, 39:14)
Consumo en España:
“En España se usan muy poquito. Se usan en pizcas porque la gente tiene miedo a estropear un plato...” (Jesús Navarro, 40:21)
[23:22 – 31:27]
Ana Baltierra (historiadora del arte) cuenta la conexión entre viajes, navegación y conocimiento astronómico a través de la escultura del Atlas Farnesio:
“El globo del Atlas Farnesio... representa el mapa del cielo más antiguo que se conoce hasta la fecha.”
“El paso de la tierra al firmamento era un premio... como Orión, Calisto... El globo Atlas Farnesio es como una galería de catasterismos, un mapa lleno de historias y personajes...”
(Ana Baltierra, 26:56 – 31:10)
[20:03 – 23:22 y 50:55 - cierre]
Conclusión:
El episodio encierra el espíritu de la serie: humanizar la historia, burlarse de su versión oficial y resaltar los reveses y el azar que forjaron gestas aparentemente heroicas. Con costumbrismo y humor, demuestra que el "éxito" de la primera vuelta al mundo fue resultado de intereses comerciales y una larga serie de imprevistos… como la vida misma.