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Nieves
En la Cadena SER. Cualquier tiempo pasado fue anterior. Con nieves con costrina.
Pepe Rubio
Uno de vendimiario del primer año de la República. Los franceses salen tan quemados de aguantar a reyes repollos, a reinas manirrotas, a nobles emperifollados y a toda esa tropa de cortesanos que se la pasan de fiesta en banquete entre oros y espejos, que se revolucionaron de más. Porque la Revolución Francesa estuvo guay, pero lo que es se revolucionaron de más. Buscaban una ruptura total con el pasado. Una ruptura tan drástica con lo que llamaban la era vulgar que se pasaron de vueltas. Aquel primer día del mes de vendimiario del primer año del calendario republicano francés era en el resto del mundo 22 de septiembre de 1792. Y en realidad también lo era para los franceses, porque con el nuevo calendario que les acababan de imponer no había dios que se aclarara al margen de la propia revolución. Y por supuesto, dejando también a un lado el posterior y aún más desquiciado periodo del terror francés, en el que no daba tiempo a recoger tantas cabezas como rodaban, La época de mayor estrés de los ciudadanos fue aquellos 14 años en los que se estuvieron rigiendo por el nuevo calendario revolucionario. Por fin, el día 10 de Niboso del decimocuarto año de la República acabó siendo el último día de aquella locura. El día siguiente fue también en Francia, el 1 de enero de 1806. Más de un pedal se agarraron los franceses. No por la Nochevieja o el Año Nuevo, sino por poder volver a quedar con alguien un día de un mes a una hora y encontrarse reloj, no.
Jesús Pozo
Marques las horas.
José Miguel Viñas
Porque voy a enloquecer.
Pepe Rubio
Ella se irá para siempre. Este cualquier tiempo pasado fue anterior va de eso, del tiempo de los calendarios. El loco calendario revolucionario francés. Lo dejamos para el cuento final. Y ahora vamos con los otros. No con todos, por supuesto, porque ha habido y hay tal follón de calendarios en el mundo y tantas y tan variadas formas de medir el tiempo, que acabaríamos con la cabeza loca y enfollonados. Cada pueblo creó su calendario, cada religión el suyo. Venía un emperador romano e imponía el que le salía de su corona morena. Aparecía un dictador y lo enmendaba. Llegaba después un papa y lo recolocaba todo. Luego están los chinos, que les encanta meter monos cerdos y ratas, que más que un calendario, eso parece un zoo. Unos se guiaban con la luna para hacer su calendario, otros por el sol, otros se hacían un milisolar, los egipcios calculaban a partir del Nilo. En fin, un lío. En la aldea de Asteris, por ejemplo, se regían por el calendario celta, lógicamente, y sabían que para que el muérdago no perdiera sus propiedades mágicas había que recolectarlo con una hoz de oro el sexto día de la luna. Esto puede que les suene de algo a quienes hayan leído el segundo libro de Asterix el Galo, cuando a Panoramix se le rompe la hoz de oro que emplea para recoger el muérdago y no puede presentarse a la reunión anual de druidas sin su hoz. Y como sólo se fabrican en Lutecia, Asterisk y obelis, tienen que ir a conseguir otra. Y ya que sale a relucir el calendario celta, insistir en que esos plastas que se quejan continuamente de la celebración de Halloween son unos desinformados. Ese calendario celta es el primero en señalar la celebración de los muertos a finales de octubre. Aunque octubre no se llamará octubre, evidentemente. Fue un papachori, Gregorio III, el que le robó la fiesta a los celdas, porque plantó encima en la misma fecha la de todos los santos inventados y los dichosos difuntos. Y con todo su morro tacharon la fiesta celta como pagana y declararon chupi guay la de los muertos cristianos, que era la usurpadora.
Jesús Pozo
A veces llega un momento en que te haces viejo de repente, sin arrugas en la frente, pero con ganas de morir paseando por las calles. Todo tiene igual dolor.
Pepe Rubio
Aquella fue otra maniobra atrilera de los cristianos que consistía en aprovecharse de las fechas del calendario donde los demás tenían señaladas sus fiestas, plantar encima las que ellos se inventaban para eclipsarlas y perseguir encima a las víctimas del robo. Les birlaron las saturnales a los romanos en diciembre y las convirtieron en Navidades. Les quitaron la fecha del 25 de diciembre en la que nacía el Sol Invictus de Roma y se la adjudicaron al nacimiento de un tal niño Jesús. Y lo mismo hicieron con la fiesta de los muertos celtas, que se la quedaron para encajar a los difuntos cristianos. Así que, una vez más y hasta que se nos seque la boca. La fiesta celta de los muertos, la que ahora Llamamos Halloween, tiene 25 siglos de antigüedad. El sarao cristiano sólo es una mala copia y tiene 13 siglos. Retomo el asunto galo. Ya sabemos que julio César conquistó la Galia y aunque aquella aldea de irreductibles se le resistió en la ficción, lo cierto es que Roma acabó imponiéndoles a todos ellos, a todos los galos, los modos y las maneras del Imperio. Es decir, que a los druidas se les acabó el regirse por su calendario celta y acabaron tragando con el romano, que también era lunar. Julio César fue el que introdujo mejoras en el calendario romano. Por eso pasó a llamarse calendario juliano. No hace falta especificar que no lo hizo él que encargó que alguien lo hiciera. Él ya tenía bastante con sus asuntos invasores, sus broncas con el Senado, con si cruzaba o si no cruzaba el Rubicón y con no salir de casa sin su coronita de laurel para disimular su alopecia. Es que el hombre nunca superó el complejo, la verdad. El que estuvo echando cuentas como loco hasta que le salió el calendario juliano fue un astrónomo que atendía por Sosígenes de Alejandría hasta que julio César decidió meter mano en Roma. Asistía a un calendario de 10 meses ajustado a los ciclos de la luna. Pero resulta que cada año había que hacer muchos arreglos porque era un desastre. No cuadraban las estaciones. Hubo años en los que el calendario iba tres meses por delante de la estación, o la estación tres meses por detrás del calendario, según se mire. Por ejemplo, hacía un frío que pelaba porque el sol suele ir a lo suyo y no entiende de las cuentas de los hombres. Pero el calendario lunar romano decía que estaba empezando el verano. Aquello había que arreglarlo. Pero los políticos romanos se resistían al cambio, que ya dirá. ¿Y a los políticos en qué les iba o les venía que se reajustara el calendario a los ciclos de la luna? Pues alucinen. Pues Porque esos reajustes que cada año había que hacer en el calendario lunar para que fuera al ritmo de las estaciones, los ordenaba el César, el jefe de gobierno. Él decidía en qué momento había que intercalar un mes o si había que añadir días aquí o allí. Y dependiendo de cuándo y cómo, el César ajust el calendario de ese año lunar podía hacer trampas con las fechas y alargar los mandatos políticos en cuanto se instalara el nuevo calendario solar, que ya no haría falta reajustar anualmente. A la porra las trampas. Fue cuando julio César decidió poner orden para no estar arreglando cada año aquel desbarajuste de fechas. Ajustó el calendario al sol, no a la Luna. Y desde entonces nos vienen los nombres de los meses y de los días. Porque a ver, ¿Qué nos han dado los romanos aparte de la irrigación, el alcantarillado, los baños públicos, las calzadas, los acueductos? Pues sí, también nos han dado los nombres de los meses. La nomenclatura de unos meses tiene relación con su panteón de dioses. El dios Jano, que luego derivó en Janeiro y después en Janeiro dio lugar a enero. El dios Marte derivó en marzo. Junio es por la diosa Juno. Y los nombres de otros meses tenían que ver con el orden que tenían inicialmente en el calendario romano, que, insisto, sólo tenía 10 meses. Es decir, el quinto mes se llamaba quintilis, el sexto sextilis, octubre, está claro que era el octavo mes. Noviembre, el noveno. El calendario juliano pasó a tener 12 meses en vez de los 10 del antiguo romano. Por eso ahora el mes de octubre ya no está en el lugar octavo, sino en el décimo. Y pasó algo más que movió los nombres y los meses. Y es que quisieron darles nombres de emperadores y césares. A saber, el mes de Quintilis, el que estaba en quinto lugar, pasó a llamarse julio por julio César. Y luego se decidió que Sestilis pasara a ser agosto en nombre del primer emperador, Augusto. Por supuesto, llegaron los dos perturbados de Calígula y Nerón, que también querían tener un mes a su nombre. Como no. Calígula, cuyo verdadero nombre era Germánico, llamó Germánicus al séptimo mes. Y Nerón quiso que mayo se llamara como él, Claudius. Ni que decir tiene que en cuanto se cargaron a estos dos psicópatas, los meses de Claudius y Germánicus volvieron a ser lo que son ahora, mayo y septiembre. Pero es que hasta Carlomagno quiso meter mano a los nombres de los meses para quedar retratado en ellos para la posteridad. Cuánto ego, por favor. De verdad, o sea. Lo malo es que la propuesta de Carlomagno era impronunciable. Enero, Wintermanov febrero, Hornung. Marzo, Lenzimarnov. Abril, Ostárnov. Vaya usted al guano, señor Carlomagno, que el latín es más digerible. Y salvo estos vanos intentos de tunear el calendario juliano. Por lo demás, casi, casi, casi todo sigue igual. Pero sólo casi, porque tampoco era perfecto el calendario juliano y tuvo que venir un papa a reajustarlo. El juliano tenía un fallo. Un fallito que al principio no se notaba pero que se fue acumulando con el paso de los años. El calendario de julio César era 11 minutos y 14 segundos más largo que el año solar, también llamado año trópico. El año solar es el intervalo de tiempo empleado por el Sol en completar su órbita en torno a la Tierra. Pero esto es conveniente sentarse a leerlo tranquilamente para entenderlo. Por ejemplo, los señores y las señoras astrofísicas de la Sociedad Española de Astronomía te lo cuentan estupendo todo en su web. A lo que voy es a que, lo dicho, el calendario juliano corría más que el año solar. Y aunque sólo fuera esos 11 minutos y 14 segundos, esa acumulación de minutillos año tras año hizo que el calendario volviera a descontrolarse. Así fue como Llegamos al año 1582, cuando el equinoccio de primavera que tenía que darse el 21 de marzo se produjo 10 días antes. ¿Y desde cuándo se ha visto que la primavera entre cuando le dé la gana y no cuando le toca? Para la Iglesia esto era muy grave porque la Pascua había que calcularla a partir del equinoccio de primavera y si esta estación entraba en el calendario cuando le salía del bolo ya todo lo demás iba de cabeza. Así fue como en 1582 el papa Gregorio XIII ordenó que alguien rehiciera las cuentas y mediante la promulgación de una bula se cepilló de un plumazo 10 días del calendario. Se trataba de que el siguiente equinoccio de primavera coincidiera cuando el calendario dijera que era 21 de marzo, ni antes ni después. Y esos 10 días se eliminaron de octubre. El 4 de octubre de 1582 los españoles se acostaron y amanecieron el día 15. Intenten buscar algo que ocurriera en España, Portugal o Italia el 7 o el 8 o el 10 de octubre de 1582. No van a encontrar nada porque esos días volaron del calendario. No existieron. La anécdota de la que todos echamos mano para contar esto de los 10 días de octubre que volaron para pasar del calendario juliano al gregoriano es la muerte de Teresa de Jesús. Esta mujer tuvo una puntería alucinante porque fue a cascar justo el 4 de octubre de 1582 y en todas partes se dice que fue enterrada al día Siguiente, el día 15. Más claro, Teresa murió el día 4 del calendario juliano y la enterraron el día 15 del calendario gregoriano. Pero ojo, que esa orden de reajustar el calendario venía directamente de un papa de Roma. Y no todo el mundo estaba dispuesto a perder el trasero porque ese señor dijera tal o cual cosa. Mucho menos en aquel año de 1582 que ya se había dividido la clientela cristiana en católicos, protestantes, ortodoxos, anglicanos, calvinistas. Menudo chocho cismático tenía el liado. Así que la mayoría de países dijo que nanai, que no cambiaban el calendario, que les daba lo mismo si el equinoccio de primavera caía a mediados de agosto o en pleno carnaval.
Jesús Pozo
No intentes hacerme cambiar. No me pidas ese favor. Siento decirte que no. Que no, que no. Que no. Que no.
Pepe Rubio
Que no, que no era una cuestión de cabezonería. Porque en este caso, excepto el Papa tenía razón. Por eso durante los dos siguientes siglos las fechas españolas no cuadraban con las inglesas, ni las inglesas con las italianas y ningunas cuadraban con las rusas. Porque hubo países como Grecia y Rusia que no tragaron con el calendario gregoriano hasta bien entrado el siglo XX. He ahí la famosa revolución de octubre, que en Rusia sería en octubre, pero en el resto de Europa fue en noviembre. Sin olvidar el famoso follón de fechas con las muertes de Shakespeare y Cervantes. Porque no, no murieron el mismo día del mismo año que aquí. La que se hizo un lío fue la Conferencia General de la UNESCO cuando decidió declarar Día Mundial del libro el 23 de abril. Según ellos, porque Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso, tres grandes de la literatura, murieron en ese día del año 1616. Mentira cochina, no dieron ni una. Cervantes murió el 22, no el 23 de abril del calendario gregoriano. El Inca Garcilaso ni siquiera tiene día concreto el 22. 23. 24. No se sabe. Y Shakespeare murió a primeros de mayo. ¿Quién enmarañó la madeja? El escritor Víctor Hugo, el autor de Los miserables, que fue el primero que destacó la coincidencia de las muertes de Cervantes y Shakespeare en el mismo día. De aquel mismo año de 1616, nadie dudó de su palabra. Pero es que el señor Hugo no tuvo en cuenta que España e Inglaterra se regían por distintos calendarios. Cuando Shakespeare murió, Cervantes llevaba once días enterrado. A estas alturas de curso, salvo algún grupo humano de la selva amazónica a quienes les trae al pairo si hoy es domingo o martes, si estamos en noviembre o en marzo, casi todo el mundo acepta seguir el calendario gregoriano, más que nada para poder quedar con un neozelandés, un panameño, un nigeriano o un egipcio y que cuadren las agendas. Luego, eso sí, cada comunidad sigue usando sus ancestrales calendarios para sus celebraciones festeras particulares y sus performances religiosas específicas. Es decir, los chinos circulan por el mundo rigiéndose por el calendario gregoriano, pero cuando llegan fiestas como la de fin de año, la del 31 de diciembre, se la refonfinfla. Si quieren celebrar Nochevieja, por supuesto la celebran, pero ellos son más de celebrar el nuevo año chino bien entrado enero. Concretamente su año nuevo, el primer día del año del conejo caerá o ha caído, dependiendo de cuándo. Escuchen esto en nuestro 22 de enero de 2023. Por su lado, los seguidores de las tres sectas religiosas, islámica, judía y cristiana, hacen su vida siguiendo el calendario gregoriano, pero cuando se trata de señalar sus movidas de dioses, ayunos y procesiones, entonces echan mano de sus calendarios lunares para ver cuándo tienen que empezar el Ramadán, cuándo toca hacerle la Pascua a un cordero y cenárselo y cuándo hay que crucificar al de todos los años, aunque cada año lo crucifiquen un día distinto y no vean el lío de cuentas que me llevan. Según calculen a partir de Cristo, a partir de Mahoma o a partir de Yahvé, unos viven en el año 2022, otros en el año 1144 y los más extravagantes, los judíos, actualmente habitan en el año 5783, porque ellos cuentan desde que su dios creó el mundo. La ciencia y el sentido común no van con ellos y los dinosaurios tampoco, que no saben dónde encajarlos en los 5.783 años del mundo.
Nieves
Historias con sonido cara A con Emma.
Pepe Rubio
Vallespinós Y vamos con la primera de nuestras historias con sonido. Hola Emma.
Emma Vallespinós
Hola Nieves. Tener ordenado el tiempo es fundamental, entre otras cosas, para que los funcionarios del Ministerio del Tiempo sepan qué puerta tienen que abrir. La serie española El Ministerio del Tiempo se estrenó en La 1 de Televisión Española en 2015. Una de las escenas más memorables fue la cuarta temporada, cuando uno de los funcionarios, Julián, advierte a García Lorca de que no vuelva a Granada, que lo matarán al inicio de la guerra. Cuando Lorca le pregunta cómo puede saber eso, Julián lleva al poeta a una puerta que conduce a 1979 y escuchan juntos a Camarón de la Isla cantando los versos de Lorca. En la leyenda del tiempo, que es nuestra cara de hoy.
Pepe Rubio
Qué pedazo de serie nos regalaron los hermanos Olivares, Pablo y Javier. Qué maravilla. La escuchamos.
Singer (Sonny & Cher cover)
El Señor va sobre el tiempo, flotando como un velero, flotando como un velero. Nadie puede abrirse. Mida en el corazón del sueño, En el corazón del sueño. El tiempo va sobre el sueño. Un día todos los cabellos hundidos hasta los cabellos ayer y mañana, comen oscuras flores de duelo. Oscuras flores de duelo. El sueño va sobre el tiempo, flotando como un velero. Flotando como nadie puede abrir semilla. En el corazón del sueño, en el corazón del sueño. Sobre la misma columna, abrazao sueño y tiempo. Abrazao, sueño y tiempo. Cruza en niño la lengua rota del viejo. La lengua rota del viejo. El sueño va sobre el tiempo, flotando como un velero. Flotando con un nadie puede abrirse vida en el corazón del sueño. En el corazón del sueño. Hizo el sueño fiel mue. El tiempo la se cre que nace en aquel momento, Que nace en aquel momento el sueño. Pasó el tiempo flotando como un velero, flotando como un velero. Nadie puede abrirse vida en el corazón del sueño. En el corazón del sueño.
Nieves
Contarte el arte Ana Baltierra.
Pepe Rubio
Ana Baltierra, doctora en Historia del Arte. Profesora divulgadora de arte con arte. Hola, Ana, ¿Qué nos cuentas de los calendarios?
Ana Baltierra
Hola, Nieves. Vamos a hablar de un gran tesoro, uno de mis sitios favoritos y visita obligada al viajar a León. La Colegiata de San Isidoro. Está al ladito de la catedral y es una de las obras románicas más importantes de Europa. En su panteón real, que es una auténtica maravilla, conservamos un precioso calendario pintado.
Pepe Rubio
¿Y cómo es ese edificio para que pusieran allí un calendario?
Ana Baltierra
Para que veas. Se construyó como monasterio femenino en el siglo X. Desde sus orígenes tuvo una gran importancia. En primer lugar porque se construyó para guardar las reliquias de Pelayo, un niño que supuestamente había muerto en Córdoba por negarse a tener relaciones sexuales con Abderramán III. Para que veas esas historias que son con Abderramán III. Bueno, al final esas historias que son un tanto locas de las guerras medievales entre cristianos y musulmanes en la península ibérica, donde una no sabe qué es lo real y qué es mentira. Ahora tú dicto mentira como si te leyera el pensamiento. En segundo lugar, fue muy importante porque las mujeres de la familia real las encerraban allí. En el siglo X lo llamaban monacato. Con el tiempo la importancia de este sitio fue en aumento porque se trasladaron allí los restos de San Isidoro de Sevilla, se hizo un importante scriptorium donde se copiaban muchos códices y se construyó un panteón real. Como ves, no le falta detalle a este sitio.
Pepe Rubio
No falta ni un calendario.
Ana Baltierra
Efectivamente, qué es lo que le va a traer a nuestra sección hoy su calendario pintado en el intrados o la parte interior curva de un arco. Son 12 medallones, uno por cada mes del año. Estas pinturas son excepcionales y es una de las cosas más bonitas que, como decía, se pueden ver en León. El calendario está en la parte del panteón real donde se enterraban o se enterraron en su día 23 reinas y reyes, 10 infantes y otros nobles. Es decir, en una parte muy importante del edificio cuyos muros y techos se cubrieron de luminosas pinturas que conservamos excepcionalmente bien sobre temas cristianos. Entre ellos, en este arco, el calendario y una decoración que fue encargada por doña Urraca.
Pepe Rubio
¿Urraca? ¿Cuál de ellas?
Ana Baltierra
La que vuela.
Pepe Rubio
Tenemos unas cuantas Urracas.
Ana Baltierra
Sí, de todo tipo, además. Y en la actual también. Bueno, Urraca Fernández o Urraca de Zamora, que es una de las personajes históricos más importantes del siglo XI, era infanta de León y heredó la plaza de Zamora tras el reparto realizado por su padre antes de fallecer. Al final de su vida se retiró a vivir a este monasterio, donde murió aproximadamente, porque ya sabes que el calendario patina en el 1101 y se enterró, al igual que sus padres, en este panteón real. También gracias a ella conservamos en esta colegiata un famoso cáliz que algunos han dicho que sería el Santo Grial y no en Indiana Yorks. Ya sabes, Nieves, el vaso que supuesto usó Cristo en la Última Cena. Es una pieza maravillosa formada por dos vasos romanos del siglo I unidos, hechos con piedra, concretamente en ágata y ónice. En el siglo XI Doña Urraca donó sus joyas para hacer este montaje que vemos hoy, porque lo ha decorado por todos lados, donde en la pieza romana va a incrustar joyas, oro, piedras preciosas y por supuesto una inscripción que nos recuerda que ella nos lo ha dado porque Nieve. Si algo le gusta a los reyes es que todo el mundo se entere de cada cosa que devuelven al puebl.
Pepe Rubio
Como no devuelven casi nada, que se note lo que devuelven. ¿Cómo es el calendario pintado en el panteón?
Ana Baltierra
Pues por ejemplo, el mes de enero está representado por una figura masculina que tiene dos caras, es decir, es como un monstruo con un cuerpo y una cabeza, pero de esta cabeza salen dos caras, una que mira a la derecha y otra que mira a la izquierda. Donde la artista ha pintado dos puertas representa a Jano, el dios romano de los comienzos y los finales, que con una cara miraba al año que terminaba y con otro al que empezaba. Era la personificación de la Nochevieja, el Cristina Pedroche del siglo XI, pero peor vestido claro que ella. Febrero está representado por un anciano cubierto por una capa con capucha que está estirando las manos y las piernas para acercarlas a la lumbre y quitarse el frío. Es una premonición sobre lo que nos espera con el precio de la luz y el gas, volver al siglo XI.
Pepe Rubio
Y así uno por uno, todos los.
Ana Baltierra
Meses, uno por uno, la imagen de una actividad significativa de este mes en el león de la época y su nombre. Por ejemplo, en marzo, como se podaban las viñas, se representa un personaje con capa que sujeta la cepa con su mano izquierda mientras va a podar con un instrumento curvo. Abril, como salen flores, es un personaje que sujeta en cada mano unos brotes. Mayo es un señor a caballo, porque la mejor época del año para hacer campañas militares parece ser que era mayo. Junio y julio, campesino segando con la hoz. Agosto es un señor que está trillando, no sé si quiere que siga Nieves, porque me siento como si fuera Esperanza Gracia dando el horóscopo de madrugada. Ya que me he quedado en Leo. Efectivamente, ya que me he dado en Leo. En agosto termino el año.
Pepe Rubio
Termina el año con los señores, porque veo además que todos son señores.
Ana Baltierra
Sí, sí, por supuesto, todos señoros. Bueno, septiembre es un señor recogiendo uvas. Octubre otro señor recogiendo bellotas para unos cerdos que están a su lado, que les están cebando de cara a la matanza. Noviembre están matando al pobre cerdito que da mucha penita. Y diciembre es un señor. Bueno, a ti no, pero A mí sí.
Pepe Rubio
¿Cómo que no? A mí me da pena que lo mate, lo que no me da comerlos.
Ana Baltierra
Ah, bueno, pero es que es un paso necesario.
Pepe Rubio
Sí es así, soy omnívora, ¿Qué le voy a hacer?
Ana Baltierra
Bueno, diciembre es un señor comiendo en una mesa con un fuego al lado. Parece que, como puedes ver, el mes de diciembre ya terminaban hasta el moño de comidas navideñas con la familia, la empresa, reuniones con todos los amigos de todos los colegios y todas las fases educativas por las que has pasado. Que tenemos un año entero para vernos. Qué necesidad, por Dios. Hago aquí el llamamiento. Y lo cierto es que el calendario o mensuario, que también se le ha llamado así, es muy curioso de ver rodeado de todas esas pinturas.
Pepe Rubio
Y pusieron un calendario en el Panteón Real. ¿Qué le importa el tiempo muerto?
Ana Baltierra
Seguramente poco le importa. Algunos investigadores han dicho que sería una descripción del año agrícola, pero otros, y seguramente vayan a esta línea, que sería una representación del paso del tiempo adaptada a los roles de la realeza y la aristocracia masculina. Claro, hay que pensar dónde está en un panteón real. Esta interpretación explicaría por qué algunas de las figuras que personifican los meses llevan capas, ropas que parecen muy lujosas, que evidentemente no llevaría un campesino. También daría sentido a las referencias mitológicas como el dios de las dos caras, Jano, o la personificación de la primavera, que era el hombre ese que le salían plantas de las manos.
Pepe Rubio
Ya me extrañaba a mí que la realeza se preocupara por los campos y.
Ana Baltierra
De segar ellos mismos en persona, ¿Verdad? En verano no era lo habitual. Pensemos que desde los últimos siglos del Imperio Romano la aristocracia pasaba largas temporadas en sus villas de campo pastoreo. Muchas de esas imágenes usadas para los meses del año se fueron heredando y llegaron al románico, que incorporó algunas de cosecha propia y nunca mejor dicho en este caso, como ese hombre montando a caballo que representaba el mes de mayo y que seguramente tenga mucho que ver con las guerras religiosas que dominaron estos siglos de la historia occidental.
Pepe Rubio
Además de este calendario, ¿Qué más pinturas hay en los muros de ese Panteón Real?
Ana Baltierra
Son escenas religiosas, Nieves, identificadas con su nombre para no perdernos. Una adoración de los pastores, un Cristo sentado con su mandorla de los cuatro evangelistas, hasta una crucifixión con los mecenas que construyeron el Panteón arrodillados a los lados otra vez para dejarse ver, Fernando I y la reina Sancha. Lo cierto es que las pinturas es lo que mejor conservamos de este Panteón Real. Las tumbas están bastante estropeadas porque la Colegiata, y aquí agárrate que viene en curvas, fue usada como cuartel por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. Y esto no es lo más curioso, lo curioso es que en algunas de sus capillas, incluido este Panteón Real, fueron utilizadas como cuadras para los animales y los sepulcros se llegaron a utilizar como abrevaderos. Se sacaron a los muertos y ya está. Y apañado, ya tenías ahí el recipiente. Así que imagínatelos pacientes, los sepulcros de la realeza y con vistas a semejante espectáculo pictórico. Una auténtica locura.
Pepe Rubio
Bueno, me fijaré en la visita cuando vaya en ese calendario con sus 12 señores haciendo cosas. Es que cuando he ido al Panteón de San Isidoro solo pienso en la cantidad de reyes muertos que hay. Muchas gracias de nuevo por ilustrarnos.
Ana Baltierra
Gracias, Nieves.
Nieves
El invitado con Jesús Pozo que quiere.
Pepe Rubio
El río que viene a curarme, bajades en la montaña hasta ninguna parte. Excelente invitado el que acompaña Jesús Pozo para ilustrarnos en esto de los calendarios. Físico, gran comunicador, científico grandérrimo diría yo, y especialista en meteorología, José Miguel Viñas.
Interviewer with José Miguel Viñas
Un físico, un meteorólogo que tiene mucho que decir sobre cómo el clima, el sol, el aire, la luna, marca la medición de nuestro tiempo.
José Miguel Viñas
El calendario lunar es uno de los calendarios más antiguos que hay, de los más primitivos, porque la Luna históricamente ha ejercido una gran influencia y sus ciclos, el tiempo que pasaba desde una fase nueva hasta la siguiente, o una fase llena hasta la siguiente, pues fue una de las primeras medidas que se tenían controladas en la antigüedad y eso al final se trasladó a un calendario que se le dio un uso agrícola. Tanto el Sol como la Luna han sido los dos astros que han tenido una mayor influencia en la manera de medir el paso del tiempo. Luego ya se incorporaron los movimientos de las estrellas y los planetas y ya se fue sofisticando el calendario. Pero la base de nuestro calendario actual está basado en el Sol, en el movimiento de la Tierra orbital alrededor del Sol. Y el calendario lunar históricamente ha representado también una manera de cuantificar el tiempo también muy importante.
Pepe Rubio
El calendario lunar ha servido para un roto y para un descosido, hasta para echarle la culpa de la ovulación.
Interviewer with José Miguel Viñas
Nada con cotrina, nada. Bulos. Leyenda urbana. Mira qué bien lo explica José Miguel Villa.
José Miguel Viñas
Los ciclos lunares se suele desde muy antiguo decir que son de 28 días. Sin embargo, cuando uno analiza los datos astronómicos precisos, se puede establecer un ciclo lunar que en promedio tiene 29,5 más o menos días. Es decir, ese error ha sido muy importante porque el hecho de pensar de que el ciclo lunar tenía 28 días lo hizo coincidir con el ciclo menstrual de las mujeres que tiene 28 días. Existe todavía la creencia de que hay una clara relación entre la luna llena y el momento en el que las mujeres ovulan y el momento en el que es más probable que den a luz. Pero se han hecho estudios ya con bastantes elementos de muestra, miles de casos, para determinar si realmente la relación podía existir. Y no, Pues la verdad es que no. Puede dar la casualidad que en un hospital determinado, si se analizan todos los casos de nacimientos, pues coincida que hay más en una fase lunar que en otro. Pero eso es fruto de la casualidad, no tiene ningún tipo de fundamento.
Interviewer with José Miguel Viñas
¿Y también se relacionaba con el líquido amniótico y el parto?
José Miguel Viñas
Pues tampoco. También se relacionaba eso con el líquido amniótico, el tema de que el cuerpo de la mujer cuando está con el niño dentro, pues tiene ese líquido agua, y la luna ejerce una influencia sobre esa agua para desencadenar el proceso del parto. En fin, todas estas cosas. Si existiera realmente esa conexión que fuera más probable que en luna llena dieran a luz las mujeres, pues también tendría que ocurrir para el resto de las hembras de otras especies de mamíferos, por ejemplo. Pero claro, vemos que el ciclo menstrual de una elefanta pues es muchísimo mayor que el de una mujer o de otro tipo de animal, de manera que tendría que darse esa circunstancia en cualquier ser vivo, no únicamente en los seres humanos, porque entonces ya sí que sería una influencia que solamente nos afectaría a nosotros, no a otros seres vivos. Que conviven con nosotros en la Tierra.
Pepe Rubio
Es que no hay como pararse a pensar y preguntar a los que saben la verdad. ¿Y eso de que la Luna también tiene algo que decir en asuntos agrícolas?
Interviewer with José Miguel Viñas
Pues otro bulo a desmentir. Ni la siembra ni la recogida.
José Miguel Viñas
Bueno, ¿Qué se decía en los antiguos tratados agrícolas? Pues si estábamos con luna nueva, se supone que el flujo de la savia bajaba por las plantas y se concentraba en la raíz. A medida que iba avanzando en fases la Luna, llegábamos a creciente, ahí había ya un cambio, empezaba a ascender la savia y se concentraba en las ramas y en los tallos. Durante la luna llena la savia ascendía y ya se concentraba en la parte alta de un árbol, por ejemplo, o de un arbusto. Y finalmente, ya en menguante, ya volviendo hacia la fase nueva, pues la savia volvía a bajar, a descender por la planta y volvía a los tallos y a las ramas. En base a esto surge lo que muchos agricultores hoy en día siguen aplicando, es decir, que cualquier tarea agrícola que esté relacionada con el crecimiento del cultivo, por ejemplo poner semillas, preparar el suelo, se relaciona con la fase creciente y luego con la recogida, pues sobre todo la fase lunar de referencia es menguante, es decir, cuando se recolecta, cuando se siega el cereal en verano, cuando se recogen los frutos, pues muchos agricultores lo mismo esperan a que justo esté en menguante. Y según la tradición popular y según su creencia, si eso no se hace en las dos fases correspondientes, pues el proceso no va bien. Y esto realmente no tiene fundamento científico. Y cuando uno habla con un agricultor, pues siempre discute.
Interviewer with José Miguel Viñas
Discusiones agrícolas.
Pepe Rubio
Y lo de las mareas, eso tampoco.
Interviewer with José Miguel Viñas
Sí, sí, en este caso sí es verdad todo lo que nos han contado, ¿Por qué es diferente una gran masa de agua que una pequeñísima parte de agua en una planta o en un humano?
José Miguel Viñas
Las fuerzas de marea, que eso sí que son fuerzas físicas, sí que actúan sobre grandes masas de agua en la Tierra, es decir, que sí que se detecta una oscilación en el nivel marino a escala de la Tierra. Y hay momentos en los que la posición de la Luna y también el Sol no solamente es una influencia lunar, pues determinan que en una zona está como abombado el océano y ahí tendremos una zona con marea alta y en una zona en otra zona terrestre como hundido y aparece la bajamar o marea baja. Es decir, eso es un proceso físico que se entiende, se ha estudiado y hay una causa real, pero eso no se puede aplicar al agua en general. También hay muchas personas que dicen que como nosotros somos un 80% agua, pues la Luna ejerce una influencia en nosotros y eso no tiene ningún fundamento. La diferencia entre una fase y otra es que la proporción de superficie lunar que refleja luz hacia la Tierra es distinta, es decir, llega algo menos de radiación luminosa. Cuando uno piensa en un invernadero, pues se desmonta todo esto, porque al final lo que se busca es una máxima productividad y lo consigues concentrando ahí el calor, al margen de que fuera haga un día más frío, menos frío, de que la Luna esté en cuarto creciente, en menguante o en hiena.
Pepe Rubio
Descartamos también al hombre lobo, No, yo estoy muy disgustada, por supuesto. Se nos están cayendo mitos importantes.
Interviewer with José Miguel Viñas
Sí, se nos están cayendo mitosis. ¿Y qué me dices de la cara oculta? ¿Qué hay en la cara oculta de la Luna? ¿Y cuál es el interés de las naciones ricas y tecnológicamente más avanzadas por controlar?
José Miguel Viñas
La Luna oculta está prácticamente como un queso de gruyere, todo lleno de huecos y cráteres, porque es una zona más expuesta a todos los objetos que están por ahí flotando en el sistema solar y que de vez en cuando impactan. Entonces la Luna a nosotros nos protege a la Tierra, porque muchos de esos objetos no terminan llegando aquí, sino que impactan allí en la Luna. Pero bueno, ejerce esa especie de función protectora de objetos que están por ahí en el sistema solar a gran velocidad moviéndose. El interés de la Luna, pues bueno, ahora mismo lo que principalmente interesa son las materias primas que se sabe que hay la Luna y eso es lo que está de alguna manera impulsando de nuevo la vuelta a la Luna. Y bueno, pues ya sí que se plantea una vuelta por un lado para poner a prueba el ser humano por si en un futuro llega a viajar a Marte, que es algo que todavía está en un horizonte demasiado lejos en el futuro y más como está el mundo hoy en día. Pero antes de ir a Marte parece claro que tendríamos que tener una estación lunar.
Interviewer with José Miguel Viñas
Y también le pregunté a José Miguel Viña, si nunca hubiera habido Luna, ¿Cómo habría sido la Tierra habría habido Tierra sin Luna?
José Miguel Viñas
Bueno, eso plantea un escenario muy diferente al actual. El hecho de que esté la Luna ahí, pues influye en muchas cosas, empezando por las mareas. Podría tener cabida un planeta sin satélite, estando el Sol a la distancia que está, pues podría quizá haber vida. Pero digamos que hay un equilibrio de fuerzas entre la Luna, el Sol, aunque está mucho más lejos, y otros astros que hay en el sistema solar. Y si no hubiera Luna, pues la Tierra sería claramente muy distinta, probablemente su configuración no sería parecida a la que hay hoy en día. Y el tema de los mares, el efecto marea, que más allá de que sea una oscilación, tiene un efecto en la erosión, es decir, que transforma el paisaje de manera que las costas de la Tierra y probablemente la configuración que tiene de continentes y océanos sería totalmente distinta. Y quizá en ese hipotético planeta distinto, pues no hubiera surgido la oportunidad de la vida tal y como la conocemos hoy en día.
Interviewer with José Miguel Viñas
Y como me conoce muy bien, no me pude contener y le pedí su opinión sobre cómo viene el tiempo del cambio climático.
José Miguel Viñas
Hay muchísimos datos que desde luego no invitan al optimismo. Esos escenarios están encima de la mesa, es decir, no pensemos en algo que es ciencia ficción. Se plantean como posibles, pero yo creo que sí que tenemos margen para evitar ir ahí. Ahora es una misión muy difícil porque estamos viendo que incluso en una situación como hemos vivido, tan tremenda como la pandemia, de donde tendríamos que sacar enseñanzas, pues vemos que no, vemos que caemos otra vez en el mismo error, en los mismos errores y. Y queremos volver a la vida pre pandémica con todo lo que eso puede suponer de cara a impactos en el medio ambiente, la degradación ambiental y por supuesto en el cambio climático. Ha habido muchos a lo largo de la historia de la Tierra, pero este es particularmente rápido y este además lleva nuestra huella. Esa es la principal diferencia con cualquier otro cambio climático que ha podido ocurrir en millones de años.
Pepe Rubio
José Miguel Viñas Divulgador, científico, físico, meteorólogo, amigo. Siempre tan pedagógico y siempre tan clarito. Muchas gracias Jesús por haberlo traído y gracias por vuestra charla.
Interviewer with José Miguel Viñas
Adiós.
Nieves
Esto era un gato con los pies de trapo y la cabeza al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
Jesús Pozo
Cuéntame un cuento y verás que contento. Me voy a la cama y tengo lindas señas Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama y tengo lindos sueños.
Pepe Rubio
Hemos dejado para el final el desquiciado calendario revolucionario francés. Porque luego se necesita tiempo para pararse y digerirlo. Era un disparate. Por eso decíamos al principio del programa que lo de la revolución estuvo bien, muy bien, Pero que con cosas como estas del calendario se revolucionaron de más. Quisieron crear un calendario laico porque el gregoriano estaba repleto de celebraciones y fiestas dedicadas a vírgenes, santos y demás personajes de ficción. Pero los franceses se enredaron sin necesidad y acabaron cambiando la organización de las semanas, de los días, de los meses, de las horas. Lo cambiaron todo y sólo consiguieron que nadie entendiera nada. Hubiera bastado eliminar las fiestas cristianas y sustituirlas por otras racionales y razonadas. No dinamitarlo todo y volver locos a los ciudadanos. Las autoridades revolucionarias buscaban acabar con lo que llamaban la era bullying. Y todo lo vulgar era la corona, la religión, una sociedad sometida. Una cosa es acabar con las mafias monárquicas y eclesiásticas. Cambiar los colores de la bandera, el himno, la moda o sustituir la fiesta de la Virgen del Mondongo por el día de la Alcachofa. Y otra muy distinta, modificar la medición del tiempo.
Singer (Sonny & Cher cover)
Ça se plaçit sur mon lit à bouffer sa langue en buvant mon whisky. Quant à moi peu dormi vie débris. Mais j' ai dû dormir dans la gouttière où j' ai eu un flash.
Pepe Rubio
El calendario revolucionario francés también era solar. Y también tenía 365 días. Y también tenía 12 meses. Pero los años dejaron de empezar el 1 de enero. Entre otras cosas porque enero dejó de ser enero. Los nombres de los meses desaparecieron. El año nuevo del nuevo calendario era el día del equinoccio de otoño. Cada año empezaba el 22 de septiembre. Solo que ahora septiembre se llamaba vendimiario. Y el día 22 era día 1. Y ya no se contaban los años 1792, 1793, 1794. No, ahora eran primer año de la República, segundo año de la República, tercer año de la República. De reorganizarlo todo se encargó un equipo multidisciplinar. Matemáticos, astrónomos, agrónomos y una tropa de ayudantes. Y también un poeta guionista. Porque no se trataba sólo de hacer nuevas cuentas, sino de poner nombre a todo lo nuevo. Entre todos tenían que conseguir que nada recordara ni se pareciera en nada a todo lo anterior. La ruptura tenía que ser total. El poeta guionista, que se llamaba Favré Deglantina, argumentó muy bien y muy floridamente los porqués de los nuevos nombres de los meses. Y de defendió así las nuevas denominaciones. Abro comillas. Hemos buscado cómo aprovechar la armonía imitativa del idioma en la composición y la prosodia de las palabras. Cierro comillas. Y si esto suena cursi en castellano, imaginen cómo suena en francés. Y seguía argumentando él los nombres de los meses que componen el otoño tienen un sonido grave y una extensión media. Los del invierno tienen un sonido pesado y una extensión larga. Los de la primavera, un sonido alegre y una extensión breve. Y los del verano, un sonido sonoro y una extensión larga. Ay, mon Dieu. Y encima todos esos rimaban. Atentos. Los tres meses de invierno terminaban en oso, niboso, pluvioso y ventoso. Los tres de primavera acababan en al, germinal, floreal y pradial. Los tres meses de verano terminaban todos en mesidor, termidor y fructidor. Y los tres meses de otoño rimaban en ario, vendimiario, brumario y frimario. Nunca vuelvan a preguntarse para qué sirve un poeta. Para esto sirve un poeta. Bien es cierto que años después lo decapitaron al hombre. No por las rimas, sino porque llegó un momento en Francia en que te cortaban el pescuezo por decir bonjour a destino. Fue la época del Terror. Tremendo. No sólo cambiaron el nombre de los meses. También las semanas dejaron de llamarse semanas porque dejaron de tener 7 días. Les recuerdo que la palabra semana viene del latín septimana, que tiene que ver, por supuesto, con el 7. En el nuevo calendario republicano, las antiguas semanas pasaron a llamarse décadas porque tenía 10 días. Días que, por supuesto, dejaron de llamarse como se llamaban, porque, al igual que ocurría con los nombres de los meses del calendario juliano y gregoriano, mayoría hacían referencia a dioses. Martes, por el dios Marte. Miércoles, por el dios Mercurio. Jueves, por el dios Júpiter. Los revolucionarios no querían ver ni en pintura a ningún dios, ya fuera romano, cristiano, griego o vikingo. Los diez días de la década pasaron a llamarse según el orden que ocuparan aquí se dejaron de florituras poéticas. Primidi, duodi, tridi, quartidi, quintidi, sestidi, septidi, octidi, nonidi. Idiota. Que por ser el décimo y último, era el festivo. Seguro que alguien anda ya echando cuentas. ¿Como que en diez días sólo había un festivo? No estaba todo calculado. Se instituyó media jornada de descanso en mitad de la década, el día quintil. J' ai perdu ma tête dans la rue Saint Honoré. J' ai cherché ça et là je ne l' ai pas trouvé.
Singer (Sonny & Cher cover)
¿Dis moi, où est ma tête?
Pepe Rubio
Y luego estaban las fiestas gordas, las del jolgorio nacional. Se acabó celebrar natividades y encarnaciones y espíritus santos y crucificados. Las fiestas se renombraron como Día de la Revolución, Día del Saber, del Trabajo, de la Virtud, Día de la Razón. Esta era la más la diosa Razón, que fue hasta entronizada en la catedral de Notre Dame. Un poco incongruente, porque acabaron cayendo en lo mismo que vilipendiaban, endiosando el pensamiento. Por supuesto, todos los santos volaron del calendario vulgar. Ahora cada día que terminaba en 5 iba asociado a un animal o a una herramienta agrícola. Si terminaba en cero, el resto de días se dedicaban a plantas o a minerales. Teníamos el día de la oveja, el del ruiseñor, el del champiñón, el del pepino, el del rastrillo, el del fresno. Pero que los días estuvieran asignados a conejos o geranios no influía en el discurrir porque no afectaba a la vida diaria. Simplemente eran nombres. Lo complicado fue la división del tiempo. El número 10 pasó a ser la base de todas las divisiones temporales. Cada día tenía 10 horas, 94. Cada hora tenía 100 minutos, no 60. Cada minuto, 100 segundos. Mae mía, qué locura. Tuvieron que hacer relojes de pared y de bolsillo con doble esfera para que la gente viera el nuevo horario, pero sabiendo cuál era el antiguo, el horario vulgar dio igual. No se aclaraba ni Dios Padre ni la diosa Razón. Era tal disparate que lo de los nuevos horarios lo abolieron a los seis meses de estrenarlo porque los franceses estaban a punto de revolucionarse contra la Revolución. Mi corazón. Te lo dije bien. Permanece a la escucha.
José Miguel Viñas
Permanece A la escucha.
Ana Baltierra
12 de la noche en La Habana, Cuba.
José Miguel Viñas
11 de la noche en San Salvador, El Salvador.
Pepe Rubio
11 de la noche en Managua. ¿Hasta cuándo duró esto? Se preguntarán ustedes con voz entrecortada. Pues hasta que llegó Napoleón, que empezó siendo republicano y acabó coronándose emperador. Y mira, un calendario republicano rigiendo la agenda de un emperador. No, de eso nada. Hasta ahí podíamos llegar. 14 años después de que empezara aquella chifladura de calendario, los franceses dejaron de quedar a la hora sexta y 80 minutos del 2 de brumario que caía en Quintili coincidiendo con el día del Pío, porque era tal follón que con tal de no echar cuentas no iba.
Singer (Sonny & Cher cover)
¿Qué voy a hacer yo no sé? Je ne sais plus. ¿Qué voy a hacer?
Pepe Rubio
Je suis perdu.
Singer (Sonny & Cher cover)
¿Qué hora son, mi corazón?
Nieves
Historias con sonido, cara B con Emma.
Pepe Rubio
Vallespinós Y terminamos con música con la cara B.
Emma Vallespinós
Si. Toda esta amargura con el calendario y el tiempo me ha recordado muy mucho a Bill Murray, atrapado en el día de la Marmota, la mítica película de los 90. El día de la marmota existe, es el 2 de febrero, o sea, el segundo día de pluvioso, o el día del apio, o qué sé yo. Ya es una tradición que se celebra en algunos lugares de Estados Unidos y Canadá para predecir de aquella manera cuánto queda de invierno. En la película, un hombre del tiempo, Phil, es enviado a cubrir el evento en un pueblo y se queda atrapado en aquel día que revive en bucle una y otra vez, haga lo que haga. Y hace de todo, despierta cada mañana con el despertador marcando las 6 y con la misma puñetera canción, la misma con la que vamos a terminar hoy el I Got You Babe de Sonny Ancher.
Pepe Rubio
Pues vamos a escucharla enseguida. De todas maneras, nosotros, como no hay calendario que nos rija, pues ya volveremos cuando tengamos que volver o salga del bolo. A nosotros también. En fin, les recordamos que este programa ha sido posible gracias a Jesús Pozo, a Ana Baltierra, a Emma Vallespinos, a Pepe Rubio, a nuestra técnico de sonido, a María Jesús Rodríguez y a mí misma, Mi ce qu' on construit.
Singer (Sonny & Cher cover)
I got you, baby They say I love Won't pay the rent Before it's earned Our money has all been spilled I guess that's so We don't have a plot But at least I'm sure of all the things we got. I got you, baby I got you, baby I got flowers.
In the spring.
I got you to wear my ring And when I'm saying And if I get scared you're at the wrong.
José Miguel Viñas
Let.
Singer (Sonny & Cher cover)
Them say your hair's too long I don't care with you I can wrong Then put your little hand in mind There ain't no hill or mountain We can't fly, baby I got you, babe I got you, baby. I got you to hold my hand I got you to all the with me I got you to talk with me I got you kiss good night I got you to I got you I won't let go I got you to love me so. My God you, you b. I got you, babe I got you, baby I got you, baby I got you, baby I got you, baby I got you, baby I got you, baby.
SER Podcast | 27 noviembre, 2022 | Con Nieves Concostrina
En este episodio, el programa de historia "Todo Concostrina" se adentra con humor y rigor en uno de los temas más enredados de la humanidad: la medición del tiempo. Nieves Concostrina y sus colaboradores exploran el caos de calendarios en la historia, desde el extravagante calendario revolucionario francés hasta el arte medieval y los mitos populares. A lo largo del episodio, se destapan los intereses políticos, religiosos y científicos detrás de cómo contamos los días, meses y años, mostrando que, en esto del tiempo, nadie se ha puesto nunca del todo de acuerdo.
“No por la Nochevieja o el Año Nuevo, sino por poder volver a quedar con alguien un día de un mes a una hora y encontrarse reloj, no.” — Pepe Rubio [01:57]
“La fiesta celta de los muertos, la que ahora llamamos Halloween, tiene 25 siglos de antigüedad. El sarao cristiano sólo es una mala copia y tiene 13 siglos.” — Pepe Rubio [04:04]
“¿Qué nos han dado los romanos aparte de la irrigación, el alcantarillado...? Pues sí, también nos han dado los nombres de los meses.” — Pepe Rubio [07:06]
"Cuando Shakespeare murió, Cervantes llevaba once días enterrado." — Pepe Rubio [15:00]
“Era la personificación de la Nochevieja, el Cristina Pedroche del siglo XI, pero peor vestido, claro que ella.” — Ana Baltierra [25:55]
“No tiene ningún tipo de fundamento… eso es fruto de la casualidad.” — José Miguel Viñas, sobre la supuesta relación entre la luna y los partos [32:32] - La luna protege la Tierra del impacto de objetos espaciales y afecta la configuración planetaria.
“Era tal disparate que… lo abolieron a los seis meses de estrenarlo porque los franceses estaban a punto de revolucionarse contra la Revolución.” — Pepe Rubio [48:30] “Nunca vuelvan a preguntarse para qué sirve un poeta. Para esto sirve un poeta.” – Pepe Rubio, sobre las rimas de los meses [45:10]
“El día de la marmota existe, es el 2 de febrero, o sea, el segundo día de pluvioso, o el día del apio, o qué sé yo.” – Emma Vallespinós [50:21]
El episodio está salpicado de humor irónico, guiños actuales, metáforas históricas y críticas afiladas a las inconsistencias y arbitrariedades de la forma en que los humanos hemos intentado organizar el tiempo. Combina rigor histórico con lenguaje cercano y referencias pop, haciendo muy accesible la comprensión de temas complejos.
Perfecto para quienes se plantean cuestiones sobre el tiempo y su medición, así como para cualquier curioso de la historia y la cultura popular. El episodio desmonta mitos, explica el origen de los días y meses, y muestra cómo nuestra forma de estructurar el tiempo nació del caos, la imposición y, a veces, la pura arbitrariedad. Ayuda a entender por qué el calendario es como es… y por qué todo podría haber sido más raro aún.