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A
La sociedad española de radiodifusión presenta ser activa la radio podcast, siempre.
B
En la Cadena SER. Cualquier tiempo pasado fue anterior. Con Nieves, con costrina.
A
Marzo del año 718 o septiembre del año 722, da igual. Por la mañana o por la tarde, también da igual. Día 15 del mes que fuera o día 23, también nos da lo mismo. El caso es que un día inventado de un mes fingido en un año apócrifo, un tipo llamado Pelayo o Pepe López, da igual también, participó en una batalla que no existió y en la que se apareció una muñeca que no se apareció. Pero toda esta retahíla de bulos dio principio a una fábula llamada Reconquista y sobre todo, inició un multimillonario negocio que los curas tienen instalado en Covadonga, en Asturias. Allí se inventaron que empezó la Reconquista. ¿Pero qué reconquista ni qué niño muerto? Pelayo no fue rey. Es mentira. La batalla de Covadonga fue una bronca local de las que había a diario. Y la muñeca es un fraude que ahí sigue cumpliendo su función de sacacuartos. ¿Alguien con dos dedos de frente se puede creer que apareció en los cielos asturianos una estatua para provocar un desprendimiento de rocas que ayudara al tal Pelayo a aplastar a unos musulmanes? Hombre, pues la verdad, Claro que se lo pueden creer, faltaría más. Luego estamos los que no nos podemos creer que se lo puedan creer. Pero claro, también es nuestro derecho. No hay ni una prueba que confirme semejante fábula. Y sí varios datos que demuestran que todo fue un cuento chino fabricado ciento y pico años después de la supuesta aparición estelar de la estatua para justificar el nacimiento de una dinastía asturiana y un reino astur, para adornar el comienzo de una reconquista que nunca existió y para respaldar todo ello con una supuesta cruzada de cristianos contra musulmanes, cuando aquí los cristianos estuvieron más tiempo aliados con los musulmanes que discutiendo con ellos. Esto hoy va de la farsa reconquistadora y de la Reconquista, esa palabra que hay que esforzarse en borrar de nuestro vocabulario, ya que la Real Academia no ayuda y en los asuntos ideológicos sigue anclada en su periodo más casposo. Tendremos que trabajarlo por nuestra cuenta. Son muchos los historiadores de distintas universidades, tanto españolas como extranjeras, los que han solicitado por no decir exigido a los académicos de la lengua que saquen del diccionario esa explicación ideológica que se inventaron para manipular la historia de una Reconquista que no existió. La Real Academia de la Lengua metió a capón en 1936 una segunda acepción de la palabra reconquista, que es mentira. Hasta entonces sólo había una acepción, que era acción y efecto de reconquistar. Pero en el 36, qué casualidad que fuera en ese negro año del golpe de la ultraderecha que provocó la guerra, encajaron el segundo recuperación del territorio hispano invadido por los musulmanes en 711, que termina con la toma de Granada en 1492. ¿Recuperación? ¿Cómo vas a recuperar lo que no era tuyo? Ya saben que el lema de la Real Academia es limpia, fija y da esplendor. Pues no. A veces, cuando se pone al servicio de determinada ideología y determinada creencia, ensucia más que limpiar y eso no da ningún esplendor. Lo que sí hace a veces es fijar, fijar una mentira. La mentira de la Reconquista es una de ellas. Y por cierto, ya que estamos, a ver si los señoros académicos además de buscar titulares en los medios por incluir palabras como machirulo, revisan machiruladas como el término cocinillas. Porque que todavía el diccionario diga que cocinillas es un hom que se entromete en las tareas domésticas, especialmente en las de cocina, nos indica que hay mucho más chirulo en la Academia. Por mencionar solo a un par de historiadores formales, de los muchos que piden a los académicos desterrar el término Reconquista, aludamos al profesor Alejandro García San Juan, por ejemplo, que además nos va a ilustrar más tarde, que considera que ese concepto de Reconquista que se acuñó durante el siglo XIX lleva una fuerte carga ideológica españolista, es decir, se trataba de crear el mito de una nación española y cristiana forjada a golpe de batalla contra el Islam. Y otro historiador, el profesor medievalista granadino José Enrique Ruido Menec, que dice que el concepto de Reconquista fue convertido en el siglo XIX en un artefacto ideológico poderoso que llevó incluso a poner la R inicial con mayúscula ahí para darle más enjundia a la cosa con mayúscula, como si la Reconquista española fuera un hito histórico de la humanidad. Lo que viene a continuación es una historia de esas que pone de los nervios a los plastas de los españolistas patrios, especialmente a los catetos ultraderechistas que no ven más allá de la bandera. Verán, la Reconquista no existió. Es una farsa más grande que el Imperio español en sus mejores tiempos. Porque no se puede reconquistar lo que nunca se ha tenido. Lo que se dio en aquel periodo que terminó con la entrada de los Reyes Católicos en Granada en 1492 fue la conquista de un territorio dominado por los musulmanes desde hacía siete siglos y pico. Lo que emprendieron los distintos reinos cristianos durante más o menos 600 años y solo a ratos, fue una conquista, no una reconquista. ¿Qué leches iban a reconquistar los reyes leoneses, castellanos o aragoneses si cuando los omeyas entraron en la península en el 711 no existía el reino aragonés, ni el castellano, ni el leonés, ni siquiera existía el reino de los astures que es el más antiguo? ¿Cómo iban a reconquistar lo que nunca fue suyo? Y para entender que nunca existió la reconquista cristiana hay que conocer cómo se produjo la conquista musulmana. Es decir, esto es muy sencillo. Llegaron los musulmanes y conquistaron de sur a norte lo que no era suyo. Y luego vinieron otros y se pusieron a conquistar lo que tampoco era suyo pero de norte a sur. Ya está. No es tan complicado. Si el cuerpo te pide marcha, marcha, le tienes que dar Marcha, marcha, queremos, marcha, marcha, marcha, marcha, queremos marcha, marcha, marcha, marcha, queremos, marcha, vámonos. Al día que empezó el guateque entre omeyas, árabes, bereberes y visigodos, que la fecha y el momento del fiestón sí que están documentados y demostrados, fue el 27 de abril del año 711. Ese día, quienes los han contado dicen que 7.000 tíos con turbante pasaron desde Ceuta a la península ibérica. Llegaron a un peñón, lo llamaron Jabal al Tarik, que nosotros hemos convertido en Gibraltar, y se lo quedaron. ¿Qué era la península ibérica en aquel entonces si no existía ni el reino de los astures, ni el de León, ni el de Galicia, ni la Corona de Aragón, ni Navarra, ni Castilla? ¿Aquí quién había? ¿Quién mandaba? ¿Por dónde andaban? Pues aunque nos suene a chino, porque esto no lo oímos desde el colegio, lo voy a recordar. La península estaba dividida en territorios que se llamaban Tarraconensis, Basconia, Lusitania, Celtiberia, Baética, Carpetania. Y los que mandaban eran los visigodos, que por supuesto, andaban a broncas entre ellos por ver quién le quitaba a otro la finca de al lado. Lo de siempre desde que el mundo es mundo. Quítate tú, que me pongo yo. Y una de las broncas principales entre visigodos era la que tenía aliada dos un tal Witiza, que era el rey que mandaba hasta que se lo cargaron, y un tal Rodrigo, que fue el rey que le sucedió. Es que los godos se mataban mucho entre ellos. Los partidarios de Witiza, mosqueados con Rodrigo, no estaban por la labor de que este tipo siguieran el trono. Y plantearon batalla. Y ahí fue cuando, sabiendo que los Omeyas estaban ahí mismo, en Ceuta, los visigodos de Witiza les oye, Omeyas, ¿Vosotros nos echaríais un cable para desalojar al tal Rodrigo? Hay que ver qué cosas. Unos supuestos cristianos invitando a los musulmanes a entrar en la península y luchar contra otros cristianos. Pero el caso es que los Omeyas aceptaron. Como no dijeron si. Nos viene hasta bien porque estamos en plena expansión de nuestra secta y si podemos entrar con invitación en la península, mejor que hacerlo a lo bestia, porque encima seremos bien recibidos. La siguiente pregunta que se nos plantea ¿Por qué estaban los Omeyas en Ceuta ahí mismo, si ellos eran de Siria? Pues se entiende fácil. Verán, los Omeyas pertenecían a una familia emparentada con el mismísimo Mahoma. Ese mismo. Sí, Mahoma, el mismo. El que se había inventado el Islam hacía menos de 100 años, cuando se percató de que lo rentable en esto de la religión para mangonear a los hombres y la pasta era hacer lo mismo que hacían judíos y cristianos, tener un solo dios, no tropecientos como tenían los árabes. Cuando Mahoma consiguió la suficiente clientela y los puso a todos mirando a La Meca, lo siguiente fue animar a invadir, imponer el nuevo dogma y expandir el negocio. Así fue como los Omeyas, invadiendo e imponiendo al nuevo dios, que era el mismo que el de los otros dos clubes, el mismo perro con distinto collar, avanzaron, digo, los Omeyas, desde Siria se fueron quedando con el norte de África, con todo el Magreb, y llegaron a Ceuta. Como eran muchos y muy peleones los cristianos enemigos del rey visigodo Rodrigo vieron a los Omeyas como perfectos aliados para conseguir su propósito. Y oigan, la alianza de visigodos, cristianos y musulmanes funcionó de maravilla. Se organizó la célebre batalla de Guadalete, cerca de Arcos de la Frontera en Cádiz. Rodrigo cascó en La Bronca y los Omeyas se hicieron con el poder tan fácilmente que no se lo podían creer. La península ibérica no era un ejemplo de unidad territorial, ni religiosa ni social. Es decir, no había España que valga. Ese país español que manosean los tramposos no existía, no había nación, no había un mojón de esa identidad nacional que venden algunos y que sólo compran los más crédulos. Nadie pensará que una vez dentro los árabes se iban a volver por donde habían venido, porque además vieron que estaba chupao seguir invadiendo. De batallita en batallita, o más bien de racia en racia, fueron ganando territorio y subiendo de sur a norte apenas encontraron resistencia. ¿Como se explica si no que los musulmanes ya pudieran hacer sus primeras incursiones al norte de los Pirineos sólo ocho años después de haber entrado en la península? Las primeras correrías musulmanas en Francia fueron en el 718. 719 y al principio con más interés en conseguir botín que territorio, o sea que entraban, pillaban y se volvían a este lado de los Pirineos. Pero lo que estaba claro es que no tenían ninguna intención de pararse y llegó el momento de tomarse en serio la expansión hacia Europa. Esa fue la orden que llegó desde Damasco, desde Siria, donde tenían la sede central los califas de la dinastía Omeya, a por Occidente. Fue la orden por toda la orilla del Mediterráneo hasta hacernos con todo Bizancio y hasta que cerremos el círculo. El triunfo en la Hispania visigoda había sido demasiado fácil y rápido como para conformarse y quedarse ahí. Había que enviar los ejércitos a la Galia, o sea a Francia, para entendernos. Y la verdad es que lo tuvieron muy fácil, porque los romanos habían dejado hecha una estupenda calzada que iba desde Zaragoza atravesando Navarra y pasando por Roncesvalles. Aquello era una autopista sin peaje por donde avanzaron miles y miles de árabes, ojo, con familias incluidas, porque el plan no era guerrear y conseguir botín, el plan era ocupar el territorio e instalarse, era colonizar. Cayó Burdeos a la primera de cambio y los árabes siguieron creyendo que aquello iba a ser un paseo parecido al que se dieron por el reino visigodo hispano. Avanzaron hacia el norte camino de Tours y llegaron hasta Poitiers, casi en el centro de Francia, arrasando, invadiendo. Pero allí en Poitiers se les puso a los musulmanes la suerte de culo, o para no quitar mérito a quien lo tiene mejor decir que los francos supieron parar la invasión musulmana, los obligaron a retroceder y reconquistaron de inmediato el territorio perdido. Eso sí fue una reconquista. Y eso no lo hicieron los visigodos en la península. Estamos hablando del año 732. A ver, es que hacía sólo 20 años que los musulmanes habían cruzado el estrecho de Gibraltar. Desde el 711. Y en sólo dos décadas, ante la absoluta pasividad de unos y la connivencia de otros, la Hispania visigoda se esfumó y casi toda la península ibérica pasó a ser Al Ándalus, una provincia más del vasto imperio de los Omeyas que se extendía desde Pakistán hasta Marruecos y alcanzaba los Pirineos. Aunque ellos no lo llamaban provincia. Al Ándalus era un balíato omeya regido por un balí y el balí era el gobernador. No.
C
Rien de rien.
A
No, je ne regrette rien. Ni la mía, por cierto. Los franceses no necesitaron inversión inventarse reyes llamados Pelayo, ni apariciones de muñecas disfrazadas de virgen, ni apóstoles montados en caballos blancos, ni tuvieron que ensuciar su historia con mentiras como las batallas de Covadonga y Clavijo para fabricar un mito religioso cateto que aún lastra este país. Los franceses no se inventaron cuentos en Poitiers, sus héroes tienen nombre y apellidos. No necesitaron vírgenes y santos para adornar su triunfo. Simplemente hubo una batalla entre hombres, unos que invadían y otros que no se dejaban invadir. Y si ganaron los galos fue gracias a la estrategia militar que emplearon las tropas del caudillo franco Carlos Martel y las del duque Odón de Aquitania. Punto pelota. No bajó del cielo ningún Matamoros ayudar. ¿Cómo puede ser alguien tan simple como para creerse semejante idiotez? En fin, muy al contrario, el vencedor galo Carlos Martel, fundador de la dinastía Carolingia, ya saben, de la que luego salió Carlomagno, lejos de andar con mamandurrias de apariciones de vírgenes y santos por promovió la expropiación de bienes de la Iglesia para crear una fuerza armada eficaz contra los musulmanes en la península, en cambio, en vez de ayudar en la guerra, los curas se aprovechaban de ella para sacar tajada y abrir líneas de negocio tan jugosas como las que aún perduran en Compostela y Covadonga. No quiere todo esto decir que tras la estrepitosa derrota en la batalla de Poitiers En el año 732, los musulmanes dejaran de dar la turra por Francia. Siguieron intentándolo durante 7 u 8 años más, pero acabaron por retirarse del todo y ahí se frenó el avance musulmán por Occidente. Y menos mal, porque si no les llegan a parar los pies en Poitiers, ni se sabe hasta dónde podrían haber llegado y a cuántos nos habrían puesto mirando a La Meca. Qué horror. Bien es cierto que los musulmanes abandonaron las pretensiones en la Galia porque las cosas en Al Ándalus empezaron a complicarse. Los árabes, los bereberes, los omeyas también tenían broncas entre ellos y había guantazos por repartirse el territorio peninsular. Hay un detalle importante, además, que no podemos dejar de mencionar. Hemos dicho que en Damasco estaba la sede central de los califas de la dinastía omeya. Pues sí, pero esto fue hasta que llegaron los de otra dinastía, los abasíes, y se cepillaron a todos los omeyas. El único que quedó vivo fue un jovenzuelo llamado Abderramán. ¿Lo mismo le suena? Pues Abderramán salió por pies de Damasco con sus leales y no tenía otro sitio hacia donde huir que la provincia omeya de Al Ándalus, puesto que aquí estaban instalados los suyos. Cuando Abderramán entró en la península habían pasado 44 años desde que los musulmanes iniciaron su conquista y además de haber sufrido la estrepitosa derrota en Poitiers, tenían sus propias guerras entre ellos a veces, y a veces contra los visigodos. Tampoco esto quiere decir que todos los visigodos estuvieran enfrentados con los musulmanes, ni mucho menos. Anda que tardaron en firmar alianzas para unirse contra el vecino. Tan pronto los bereberes se unían a los cristianos visigodos para pegar a los omeyas, como los omeyas se unían a los visigodos para pegar a los bereberes, como los bereberes y los omeyas se juntaban para pegar a los visigodos. Es decir, cuando el omeya Abderramán, único superviviente de su dinastía, llegó al Ándalus en el año 755 el ambientillo estaba revuelto, pero necesitaba poner su huevo califal en algún lugar, porque si había perdido su califato omeya en Damasco, tenía que inaugurar su califato Mella en algún sitio. Y ese sitio fue Córdoba. Al Ándalus pasó de ser un valiato a un emirato. Nació la Córdoba califal que tantas alegrías turísticas nos proporciona. Aún desde aquel siglo VIII, cuando se puso fin al reinado de los visigodos. Y durante las siguientes centurias hubo idas venidas. Nacieron reinos cristianos que tan pronto desaparecían como se unían con otro. Se crearon taifas, los musulmanes gobernaban apachas con los cristianos, los cristianos firmaban acuerdos con los musulmanes. Recuerden al mercenario Rodrigo Díaz el Cid, que dependiendo de quien mejor pagara, luchaba con unos o luchaba con otros. No hubo un plan cristiano para reconquistar nada. De haberlo habido, la cosa se hubiera alargado durante casi 800 años. Pues vaya mierda de plan. Los musulmanes se quedaron con toda la Hispania visigoda en menos de 20 años y los cristianos tardaron 800. Lo que se produjo a lo largo de esos siglos, muy poco a poco, de forma lentísima, fueron constantes avances y retrocesos territoriales de unos y otros, hasta que la desunión y el enfrentamiento entre reinos musulmanes fue debilitando el poder de Al Ándalus y facilitando las conquistas de los reinos cristianos, de la misma manera que la desunión de los visigodos facilitó en el 711 la conquista musulmana. Si los visigodos hubieran plantado cara y hubieran hecho retroceder a los omeyas, eso sí habría sido una reconquista. Si los chicos del tal Rodrigo, el rey godo que perdió en Guadalete, hubieran vuelto a por lo que les quitaron, vale, sería una reconquista. Pero nadie más pudo reconquistar nada, porque no se puede reconquistar lo que nunca se ha tenido.
B
Historias con sonido cara A con Emma.
A
Vallespinós Primera historia con sonido del programa de hoy. Hola Emma.
D
Hola Nieves. Hoy esta primera historia es un poco disco dedicado, que sé que esta canción te encanta. Hablabas hace un momento de los visigodos y de sus mandamases y nuestra cara es una peculiar lista de reyes visigodos por parte de una banda de rock humorístico, los Gigatrón, que como ellos se autodenominan son los reyes del metal visigod. King's Powerlist La canción que vamos a escuchar es exactamente lo que una lista de los reyes. Están Gesaleiko, Amalarico y toda la tropa, aderezada con una combinación de música medieval, cuchilladas y metal.
A
Es una canción fantástica, muy buena. Vamos a escucharla.
E
Bicygoth Kings Powerlist Bicygoth Kings Powerlist Bicygod Kings Powerlist Bicygod Kings Powerlist La lista de los reyes godos es algo sin par. Unos van delante de otros y otros van detrás. Si tú quieres ser muy lista la lista, tú te sabrás. Si te los aprendes todos godo, tú serás. Recaredo Libapalitos y también Viterico Bundemaros y Sebuto. Y Recaredo Palitos Chintila. Sí Sedando Chintila Tulja Chinda es Vinto Reces Vinto Bamba y Arvigio Jicavitiza Palitos y otro Ajila más. La lista de los reyes codos que salgo sin par. Normalmente al de delante lo mata al de.
B
Contarte el arte. Ana Baltierra.
A
Ana Baltierra, doctora en Historia del Arte, nos va a aportar seguro, no, segurísimo, dosis de realidad artística a esta fábula de la Reconquista. Y sin haberlo deseado, me ha salido un pareado. Hola, Ana.
F
Hola, Nieves. Bueno, pues aprovechando el tema de la supuesta reconquista, vamos a dedicar la sección a la monarquía asturiana, porque en arte.
A
Tuvo mucho que decir, eso es indiscutible. Por supuesto, derribando mitos, pero esto no.
F
Hay quien se lo hay que lo discuta muy bien. Bueno, ellos se van a considerar los herederos directos de la monarquía hispano visigoda, ya se ha hablado de ellos, ya desaparecida. Así que van a intentar restablecer sus sedes regias emulando la corte toledana. Para ello van a construir varios edificios que son una auténtica maravilla en Oviedo, que es a donde se va a trasladar la capitalidad. Por centrar un poco el tiro, vamos a irnos al gobierno de Alfonso II, en arte siempre, que fue el que trasladó la capital a Oviedo, y el de Ramiro I, que fue breve pero muy intenso a nivel artístico, fue el rey que hizo levantar en Naranco un conjunto de edificaciones palatinas, de las que conservamos dos, que hoy llamamos Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.
A
Nos tocaba estudiar mucho esto, qué es lo que mandó a hacer Alfonso II.
F
Bueno, pues Alfonso II trasladó la capital a Oviedo. Como la capital de los hispano visigodos había sido Toledo, lo que pretendió fue reproducir en Asturias la Toledo visigoda. Ahí queda eso. Allí entonces se van a empezar a levantar edificios que van a ser la imagen del Estado astur. Durante todo el proceso de esta supuesta reconquista medieval, Toledo fue la ciudad a la que se miró para articular el discurso de le Estado. Es decir, Nieves, siempre se va a mirar con nostalgia el pasado visigodo en Toledo. Una especie de cualquier tiempo pasado fue mejor, cuando aquí todos sabemos de sobra que cualquier tiempo pasado fue sólo anterior y nunca fue mejor. Nunca mejor anterior. Sí, bueno, lo hizo la monarquía asturiana y lo harán todos los de después. Ellos fueron los primeros, incluidos los nacionalismos, como por ejemplo Franco. El que inicia ese mirar con cariño hacia la corte de Toledo es el rey Alfonso II. Alfonso II, fíjate que va a donar a Oviedo la llamada Cruz de los Ángeles, que está en el tesoro de la Cámara Santa de la catedral de Oviedo. Es una cruz griega recubierta con filigrana de oro e incrustaciones de pedrería realizadas a principios del siglo IX. Estaba hecha para contener reliquias, así que realmente es un relicario. Para que te hagas una idea visual, Nieves, es la cruz que aparece en la bandera de Oviedo. Ahora sí, esta cruz. Ahora, muy fácil. Esta Cruz de los Ángeles es una emulación de las cruces de la monarquía visigoda. No conservamos cruces visigodas así en oro y piedras preciosas parecidas a esta de otro tipo. Sí, pero sí que están esculpidas en algunos edificios visigodos, como en San Juan de Baños, en Palencia. En el pórtico ingreso hay una cruz parecida a esta que estamos hablando, que imita todas estas cruces de orfebrería. Se llama, Nieves, Cruz de los Ángeles porque en una de las crónicas que relatan la vida de Alfonso II se dice que se aparecieron unos ángeles que le ofrecieron hacer la cruz, bajaron, hicieron la cruz y luego desaparecieron. Es decir, ya estamos. ¿No iba a ser todo datos de algún mito? Tenía que aver enar. Claro, es decir, el nombre no es por los dos ángeles que se ven ahora al mirarla, que aparecen también en la bandera que están a los lados, porque estos son un añadido renacentista posterior a raíz de esta leyenda.
A
¿Pero hasta donde recuerda? Y otra cruz astur en la Cámara Santa. Pero no me haga mucho recuerdo tú sabrás mejor que yo.
F
Sí, sí, sí, sí. Bueno, aquí se vinieron arriba con las cruces. Efectivamente. Hay otra cruz ahí. Es la Cruz de la Victoria, que es justo de un siglo después. Esta sí que es muy, muy, muy famosa porque es la que aparece en la bandera de Asturias sobre fondo azul, con lo cual todos tenemos esa imagen. La leyenda decía, y vamos otra vez a las leyendas, que en el interior de esta cruz estaba la cruz de madera que enarboló Pelayo en la batalla de Covadonga. Toma ya. Sí, pero bueno, no es ciert sorpresa.
A
¿Qué me dices?
F
Qué disgusto. A esta de madera ya se le han hecho pruebas de carbono 14 y sabemos. Ya sé que estás disgustadísima, Que es bastante posterior a Pelayo. Bueno, esta Cruz de la Victoria también era un relicario. Más sorpresas. Tiene en el centro un compartimento para guardar reliquias y parece que en el pasado contenía un supuesto trozo del Lignus Crucis o de la Cruz de la Crucifixión de Cristo. Y al exterior, pues es lo que vemos, recubierta de oro y de piedras preciosas.
A
¿Y qué hay de esas edificaciones de Ramiro I que decías que eran palatinas pero que tienen el San delante? Eso parecen nombres de iglesias.
F
Pues sí, puede resultar confuso, pero Santa María del Naranco, que está en la ladera sur del monte Naranco, en Oviedo, originariamente se proyectó como un edificio civil. Es decir, el San fue después, en origen era una edificación de carácter representativo para la monarquía, que tenía múltiples funciones. Podía usarse como sala de fiestas o banquetes, porque era edificio polifuncional, como eran muchos edificios civiles en la Edad Media. Lo que llamamos Santa María del Naranco, por tanto, era una parte del palacio. El resto del conjunto palacial fue desapareciendo, quedando aislada esta zona que vemos hoy y fue convertida en iglesia bajo este nombre de Santa María de Naranco.
A
Más tarde. Eso ya fue más tarde, efectivamente.
F
Hay una cosa muy curiosa que te voy a contar en torno a este edificio, y muy reciente además, y por eso muy interesante a nivel arqueológico. Decíamos hace un momento que en el discurso de la monarquía asturiana está siempre emulando la corte visigoda de Toledo. Quieren ser como la Toledo visigoda. Esto hasta hace poco lo sabíamos por las crónicas, pero no teníamos pruebas materiales, arquitectónicas, no teníamos restos, hasta un descubrimiento arqueológico reciente en Toledo, en el sitio arqueológico de Hitos de Arisgotas. Los resultados de estas excavaciones de este yacimiento se han ido publicando desde el año 2016. En esas excavaciones se ha encontrado la cimentación de un edificio de planta rectangular dividido en tres ambientes con muros muy muy gruesos como para ser abovedado. Los arqueólogos lo han reconstruido y esto sí que es una sorpresa.
A
¿Otro más?
F
¿No, pero estas de verdad es un edificio idéntico a Santa María del Naranco? Bueno, no es tan sorpresa. Si ves las recreaciones virtuales, las dos son iguales, los dos edificios. Entonces, al principio, cuando se descubrió este edificio en Hitos de Arisgo, en Toledo, los franceses dijeron que es un poco envidioso siempre con estas cosas, que era un edificio tardorrománico, Pero hoy sabemos que no, que es del siglo VI, VII, de época hispano visigoda. ¿Y esto qué significa, Nieves? Que por fin tenemos la prueba arqueológica de que efectivamente la monarquía asturiana de Oviedo estaba copiando a la Toledo visigoda. Ya no eran sólo las fuentes. El hecho de que haya aparecido esto es muy importante. Casi no nos quedan restos de la corte hispano visigoda. El que tengamos este edificio en Toledo del siglo VI, que es casi igual a Santa María del Naranco en asturias, del siglo IX, corrobora el relato de las crónicas asturianas y el interés de la monarquía astur por reproducir Toledo en Oviedo.
A
¿Y San Miguel de Lillo? ¿Tenemos sorpresa también con San Miguel de Lillo?
F
Bueno, en este caso sí era una iglesia, era la capilla palatina, es decir, formaba parte del mismo conjunto arquitectónico que Santa María del Naranco. En este caso el nombre viene porque estaba dedicado al arcángel San Miguel y queda una parte muy pequeñita, el pórtico, con unas cámaras laterales que alojan unas escaleras que permitían subir a la tribuna donde asistía el rey al oficio religioso. Luego, pues un trocito de la nave también era parte del palacio, en este caso como iglesia, para que el monarca de manera privilegiada pudiera escuchar la misa. ¿Sorpresa? No mucha. Como siempre, lo mejor para la corona.
A
Se van a quedar ellos con lo malo, ni lo dudes. Pero bueno, esto ha sido lo que yo decía al principio. La única verdad en toda la farsa de la reconquista es el arte que nos ha quedado y que menos mal que estás tú aquí para contarlo. Magistral como siempre. Muchas gracias, Ana.
F
Gracias, Nieves.
B
El invitado con Jesús Pozo.
A
Momento de Jesús Pozo y su invitado, en este caso experto en historia medieval y al que ya hemos mencionado solo de pasada, Alejandro García Sanjuán, profesor en la Universidad.
G
De Huelva, reconocido y reputado como uno de los mejores medievalistas españoles y autor de la conquista islámica de la Península Ibérica y la tergiversación del pasado. Vamos sin dilación a contrastar y confirmar datos. Primero, sobre la imposibilidad de reconquistar nada.
C
La relación entre ese concepto Reconquista y el concepto de España es problemática, independientemente de que podamos aceptar que existe una dimensión política en esa noción medieval de España, sin duda hay muchos elementos que lo indican, pero lo que es cierto es que la lucha frente a los musulmanes durante el período medieval no se realiza en nombre de España, ni tampoco va a dar lugar a un concepto de unidad nacional perfectamente definido. Quizás aquí es donde radican de los problemas derivados de esa perspectiva decimonónica que ha tenido una influencia muy importante, en algunos casos incluso hasta la actualidad. Ahora, sobre Pelayo, en fuentes del siglo VIII no aparecen menciones a este personaje, son muy posteriores, son del siglo IX y están envueltas en el marco de unos relatos de carácter fuertemente providencialista. Se trata de enfatizar de cierta forma el carácter milagroso de su historia frente a los musulmanes. En realidad, hoy día ningún historiador académico podría afirmar que existía una continuidad ininterrumpida entre la figura de Pelayo, fuese quien fuese personaje, y los reyes católicos en 1492. Es decir, entender el periodo medieval de la península en un sentido de una continuidad ininterrumpida entre Pelago y los Reyes Católicos es una gran simplificación que como he dicho, es propia de ese relato tradicional de la Reconquista.
G
Y llegamos a los Reyes Católicos.
C
El reinado de los Reyes Católicos sin duda es un momento muy importante en la historia de la península ibérica por muchos factores. Es el momento de esa unión dinástica entre la Corona de Castilla y la Corona de Aragón que no tiene una dimensión nacional como desde esa historiografía más tradicional se vino sosteniendo durante mucho tiempo. Pero como he dicho, hoy día la historiografía actual se maneja con unas perspectivas que están alejadas de esas narrativas nacionales que han sido hegemónicas. Bueno, hasta quizás no hace demasiado tiempo.
G
Terminamos de centrar el tiro. ¿Toda esta etapa es la Edad Media, pero cómo era el territorio y la vida realmente?
C
Un periodo sobre el que se han proyectado imágenes muy contrapuestas por un lado visiones muy negativas, muy oscuras, un periodo de extrema violencia, y por otro lado, en cambio, tenemos también visiones muy edulcoradas que están vinculadas a esa idea romántica de la caballería o a esa visión también idealizada, que sin duda ha existido, sobre todo en el caso de la península ibérica, de una tolerancia idílica que sin duda nunca llegó a existir. La realidad siempre se encuentra probablemente en un punto intermedio de esas visiones tan negativas o tan idealizadas. No es lo mismo la vida en el siglo VIII o en el siglo XV, no es lo mismo la vida de una persona que podía vivir en una zona fronteriza en la que el conflicto podía ser una realidad más cotidiana, que personas o comunidades que vivían en zonas más alejadas o más remotas en las que ese conflicto apenas se percibía o apenas se hacía presente. Probablemente cualquiera de nosotros, pues si nos pusieran en medio del periodo medieval, intentaríamos salir corriendo lo antes posible. Si pudiéramos creer.
A
Yo también lo creo. Cada vez que me preguntan eso de si tuvieras una máquina del tiempo, ¿A qué época te gustaría viajar y qué época te gustaría vivir? Vamos, ni de coña, ninguna época, mucho menos siendo mujer. Yo no me muevo de aquí del siglo XXI.
G
Yo pienso igual, porque creo que no vivían bien ni los ricos ni los obispos. Pero vamos a lo que vamos. ¿Quién se ha empeñado en que hubo Reconquista?
C
El franquismo fue un lavado de cerebro masivo de la sociedad española durante varias décadas. Y dentro de ese lavado de cerebro, pues estuvo toda esta narrativa tradicional asociada a la visión épica y romántica de la Edad Media y de la Reconquista, como esa lucha de liberación nacional. Esto es lo que vemos que hoy día está volviendo. Esa narrativa que estaba muy asociada al franquismo, entró lógicamente en un desprestigio académico después de la desaparición de la dictadura. Ocurre, sin embargo, que a partir de mediados de los 90 llegó esta doctrina del choque de civilizaciones, en la que el Islam volvió a adquirir el papel de antagonista de la civilización occidental. Y entonces aquí este relato de la Reconquista, de alguna forma pudo volver a recontextualizarse. Y ahí creo que está un poco la clave de esa intervención muy célebre del presidente José María Aznar en la Universidad de Georgetown, al hilo de los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004, cuando comentaba o afirmaba el problema de Al Qaeda con España no había empezado con la guerra de Irak, sino que había que remontarse a la invasión musulmana de España y a la Reconquista.
A
Lo que hizo Aznar no sé si fue solo fruto de su ignorancia y de su fanatismo patriotero o de la maldad, no me cabe otra cosa en la cabeza, o de todo a la vez. Todo el mundo ha visto a Aznar disfrazado del Cid. Con eso está todo dicho.
G
Pues sí, efectivamente. Y fíjate qué bien explica el profesor la importancia del uso de las emociones y por qué se empeñan en el relato de los Reconquista.
C
Las historias nacionales son historias que apelan a las emociones o narrativas que apelan a la épica de la nación, de los héroes del pasado. Todo esto tiene un público receptivo, porque además están también asociados a proyectos políticos determinados y eso hace que sean relatos muy persistentes, que sean relatos que son difíciles de contrarrestar porque, como he dicho, no se fundamentan o no se basan en un análisis crítico del pasado. Hay una tergiversación del pasado asociada a la proyección de conceptos o de identidades en el pasado que resultan anacrónicas, que no se corresponden con las realidades de esa época. Por eso decía antes que es importante, muy importante, diferenciar entre el concepto moderno de Reconquista como una lucha de liberación nacional y lo que fueron los ideales medievales de recuperación del territorio, que son dos cosas diferentes pero que tienden con frecuencia a confundirse y que aparecen completamente mezcladas dentro de ese relato tradicional de la Reconquista.
A
Desde luego, lo que se aprecia durante los últimos años es que esa tergiversación y esa manipulación de la historia se da con total impunidad. A veces cuenta con cómplices y esos cómplices son algunos historiadores muy tramposos.
G
Pues como imaginarás, también le pregunté a García San Juan sobre esta suerte, que.
C
Hoy día, de forma mayoritaria, los historiadores, los medievalistas, trabajan con unas categorías y con unos conceptos que para nada tienen que ver con esos relatos o con esas narrativas tradicionales. Pero que es cierto que, por un lado existen sectores académicos que todavía permanecen apegados a ese relato más tradicional de la Reconquista, bueno, por ejemplo, en historiadores que trabajan en universidades privadas católicas, por ejemplo, esto habitualmente, y que también, por supuesto, hay crecientes sectores sociales que se sienten atraídos hacia estas narrativas, Esencialistas que, como decíamos, apelan a la ética, apelan a la identidad, apelan a las emociones. Y este es un. Creo que es un desafío muy importante al que los historiadores debemos ser capaces de responder. Lo que ocurre es que muchas veces trabajamos en inferioridad de condiciones porque los medios de los que disponemos no son comparables a los, por supuesto, puede la audiencia, la que puede alcanzar un político, por ejemplo, o incluso algunos de estos divulgadores que trabajan o pseudo divulgadores que trabajan en las redes sociales. Entonces, muchas veces este es un problema que también nos afecta a los historiadores.
G
Y por esto el propio García Sanjuán insiste en la importancia que tiene la divulgación desde la propia universidad.
C
Hace falta una mayor divulgación académica. Es el problema de la transmisión de la complejidad. Los historiadores académicos intentamos, trabajamos con la complejidad del pasado y la divulgación exige la capacidad de simplificación, exige la capacidad de síntesis y de ser capaz de transmitir unas ideas claras, unas ideas bien definidas en las que esa complejidad muchas veces queda diluida. Entonces este es probablemente el reto más importante que supone la divulgación, pero que es hoy día una tarea insoslayable también para los historiadores académicos. Entre otras cosas, como he dicho, porque toda esta pseudo divulgación mediática que se realiza a través de las redes sociales pues genera una enorme intoxicación, sobre todo, como decía, particularmente creo que entre la.
A
Gente más joven, sobre todo en Twitter, además ahí disfrutan chapoteando como cochinos en lodazal los manipuladores de la historia.
G
Y tienen mucho peligro, Nieves, porque todo está cargado y lleno de intereses.
C
Hoy día, como sabemos, los jóvenes se manejan sobre todo a través de las redes sociales, obtienen mucha información y hay una gran proliferación de una serie de pseudo divulgadores, que normalmente suele ser gente con una. Hay excepciones, por supuesto, hay grandes divulgadores que operan a través de las redes sociales. Por ejemplo, yo personalmente me gusta mucho el trabajo que hace Mikel Herrán, más conocido como Puto Miquel, pero desgraciadamente no es quizás el caso más habitual. Lo que nos encontramos normalmente son personas con una muy escasa o nula preparación, pero que cuenta muchas veces con grandes medios y con una gran capacidad de penetración a través de plataformas muy mediáticas. Y estos pseudo divulgadores hoy día hacen una labor de difusión, prestan una gran atención al periodo medieval porque saben perfectamente que ese relato épico de la Reconquista tiene un público muy receptivo también entre la gente joven.
A
Magníficas explicaciones del profesor medievalista Alejandro García San Juan. La verdad da gusto. Y más gusto da aprender con su libro Apunten La conquista islámica de la Península Ibérica y la tergiversación del pasado de la editorial Marcial Pons. Qué necesarias son voces así. Así que gracias, Jesús, y gracias al profesor García San Juan por sus reflexiones.
G
Adiós.
B
Esto era un gato con los pies de trapo y la cabeza al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
H
Cuéntame un cuento, Viv. Verás que contento me voy a la cama y tengo lindas señas. Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama y tengo lindos sueños.
A
Solo por ver ahí plantada la Mezquita de Córdoba, esa maravilla casi indescriptible, ya mereció la pena que los Omeyas decidieran empadronarse en la península. La mala noticia es que esa maravilla la desgració un obispo cazurro en el siglo XVII y han continuado desgraciándola en el siglo XXI con la connivencia de una Junta de Andalucía gobernada por ese PSOE de derechas de Susana Díaz y la complicidad de su consejera de In Cultura, Rosa Aguilar. Ellas, saltándose la legalidad y las propias leyes andaluzas de protección de patrimonio, permitieron que se desmantelaran las celosías de una de las puertas de la Mezquita para que entren y salgan con holgura esas carrozas que pasean muñecos lujosos en semanas. Una profanación producto de la supina ignorancia y la pésima gestión política. Tuvieron que venir los más altos tribunales a revocar la ineptitud de la Junta. Pero la verdad es que el daño ya estaba hecho. Como dice el tango. Qué falta de respeto, qué atropello a la razón. Qué falta de respeto, qué atropello a la razón.
B
Cuál cualquiera es un señor, cualquiera es.
G
Un ladrón mezclado con Estraviki, Badon, Bosco.
A
Y Gamiñón, Don Chicho y Napoleón, Carrera y San Martín. Y les he dado esos datos actuales de la pifia de la Junta de Andalucía en la última etapa del PSOE porque entronca con lo ocurrido 500 años antes. Leo un extracto del bando que publicó en 1523 el alcalde de Córdoba, Luis Mesía, de la ciudad cuando se enteró de los planes terroristas de un obispo cierra bares para hacer obras y encajar una catedral en todo el centro de la Mezquita de Córdoba. Ordenó el corregidor que ningún albañil, ni cantero, ni carpintero, ni peón, ni otra persona sean osados de tocar, deshacer ni labrar cosa alguna, porque la obra es de calidad, que no podría volver a hacerse en la perfección que está hecha. Y añadía más adelante el alcalde en su bando que se aplicaría pena de muerte a quien tocara un pelo a la mano. Mezquita. Bien, pues esta defensa de un monumento tan majestuoso y espectacular que fue la mezquita de Córdoba le costó al alcalde la excomunión Y lamentablemente la mezquita quedó desgraciada para los restos cuando la rompieron para encajar una catedral que es una caga ruta medio gótica, medio barroca, más fea que el obispo que la parió. Anda que no había terreno en Córdoba para hacerse la catedral. Pero no, el obispo pisacharcos Alonso Manrique quería hacérsela en todo el centro de la mecánica mezquita, destrozando esa belleza única en el mundo. Si nos situamos en aquella época de conquistas en la que además de la lucha por el territorio había una guerra de religión, se puede entender, aunque no se comparta, que los cristianos, cuando iban tomando las ciudades de Al Ándalus, transformaran las mezquitas en iglesias para borrar la huella musulmana. Se hizo en Toledo, en Granada, en Jaén, en Sevilla. Ahí está la maravillosa Giralda, que era el minarete de la mezquita, tuneado luego como un campanario. Pero la mezquita de Cordero, el templo en el corazón del califato, no era comparable a la de ningún otro lugar. La mezquita era un monumento tan majestuoso, tan mágico, que hasta los cristianos, pero bueno, cristianos con dos dedos de frente, evitaron tocar ni un ladrillo de la mezquita. La afearon mucho porque colgaron cristos y vírgenes y vendieron espacios para instalar capillas funerarias y llenaron todo el suelo de muertos, que esto sí que fue una guarrería. Pero romper, lo que se dice romper, no rompieron nada. Cuando El rey Fernando III conquistó Córdoba, consagró la mezquita como templo cristiano y pasó a ser la Catedral de Santa María Madre de Dios. Pero no la rompió, sólo cambió el nombre y colgó unos cuantos adornos cristianos. Luego llegó su hijo Alfonso X el Sabio. Que ¿Como era eso, sabio? Al que toque un pelo a la mezquita de Córdoba lo crujo. Los más horteras fueron los Reyes Católicos, que añadieron el pastiche de una nave gótica, pero sin destruir nada. Hasta que apareció el kamikaze de Alonso Manrique, que parece mentira que fuera hermano de Jorge Manrique, autor de la obra capital de la literatura medieval, Coplas a la muerte de su padre, pues ese padre también era padre del borrico del obispo. Alonso Manrique contó con la oposición frontal de las autoridades civiles de Córdoba, con el alcalde a la cabeza, Luis Mesía de la Cerda, que intentó defender la mezquita hasta el último momento, amenazando hasta con la condena a muerte a quien tocara una columna, una puerta, una celosía. Pero lamentablemente el cretino del obispo contaba con el apoyo del borrico mayor del reino, el emperador Carlos V, que le autorizó a destruir 11 naves de la mezquita para edificar una catedral con una gran capilla mayor, crucero, nave del coro y todo adornado con dorados y volutas brilli brilli. Y por supuesto, la catedral tenía que elevarse, sobresalir por encima de las naves de la mezquita. El cenutrio del obispo quería que entrara luz porque decía que aquello estaba muy oscuro. Pues claro que estaba oscuro, porque esa mezquita tenía un exclusivo juego de sombras pensado para ser admirado con luz tenue, con recogimiento y desde abajo, porque el musulmán reza mirando en horizontal, el cristiano mirando arriba. Pero da igual, miren donde miren, no hay nada. Dios no está en ninguna parte. ¿Cómo de fea es la iglesia? ¿Que hizo el pollino que hasta Carlos V quedó espantado? Cuando en 1526 el emperador pasó por Córdoba camino de Sevilla para casarse con Isabel de Portugal, decidió parar a ver cómo iban las obras del obispo en la mezquita. Y ahí fue cuando soltó lo que dicen que soltó. Si yo tuviera noticia de lo que hacía, des no lo hiciera. Porque lo que queréis labrar hayas en muchas partes, pero lo que teníades no lo hay en el mundo. Dicho más catedrales había para aburrir, pocas tan feas como la de Córdoba. Y el cretino Alonso Manrique había destruido lo que era único en el mundo para poner en su lugar lo que se podía ver en todas partes. Pero Alonso Manrique, además de cazurro, terrorista, kamikaze, cierra bares, borrico, pisacharcos y cretinos, era lo peor que puede ser uno Obispo pecador. El gamberro tuvo tres hijos.
B
Historias con sonido Cara B con Emma Vallespinós.
A
Y terminamos como siempre, con Rimillo con música.
D
Hemos estado hablando a lo largo del programa de tergiversación, mentiras, farsas, bulos e invenciones históricas. Y terminaremos con una prim segunda de todo esto, el negacionismo que proliferó como un virus, valga la redundancia, durante la pandemia del Covid. Entre los muchos canales que encontraron algunos para desinformar, estuvieron los podcast. Uno de los más escuchados en Estados Unidos conducido por un anti vacunas, Criaturica, acabó provocando que Neil Young abandonara la plataforma Spotify enfadado porque a pesar de la petición de retirada de 200 expertos que alertaban que propagaba desconfianza en la ciudad y la medicina, no lo hicieron. Hoy terminamos con uno de los mejores temas de Heart of Gold, incluido en un álbum de principios de los años 70.
A
Pues la escuchamos enseguida. Antes nos despedimos. ¿Quiénes? ¿Quién va a ser el equipo titular? Ana Baltierra, Jesús Pozo, Emma Vallespinós, Pepe Rubio, María Jesús Rodríguez y yo misma. Nieves con Costina Ala ea. Hasta la próxima.
H
I wanna give I've been a miner For a heart of gold It's these expressions I never give that Keep me searching for a heart of gold And I'm getting old Keep me searching for a heart of hope And I'm getting old. I've been to Hollywood I've been to Redwood I cross the ocean For a heart of gold I've been in my mind It's such a fine line that keeps.
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Host: Nieves Concostrina
Production: SER Podcast
Date: 25 February 2024
This episode, with the witty and sharp style of Nieves Concostrina, confronts one of the most persistent Spanish historical myths: the idea of the "Reconquista." Concostrina and her guests—historians and art experts—deconstruct the narrative of a centuries-long Christian crusade to "recover" Spain from the Muslims. They explore how this story was constructed, why it serves certain ideological purposes, and the true complexity and messiness of Spain’s medieval past. The program also critiques the role of institutions like the Real Academia de la Lengua and Catholic figures in perpetuating such myths.
Opening Rant by Concostrina
Historical Context
Nieves Concostrina [03:13]:
“Pelayo no fue rey. Es mentira. La batalla de Covadonga fue una bronca local de las que había a diario. Y la muñeca es un fraude que ahí sigue cumpliendo su función de sacacuartos. […] No hay ni una prueba que confirme semejante fábula.”
Nieves Concostrina [09:06]:
“La Reconquista no existió. Es una farsa más grande que el Imperio español en sus mejores tiempos. Porque no se puede reconquistar lo que nunca se ha tenido.”
Nieves Concostrina [17:32]:
“Los franceses no necesitaron inventarse reyes llamados Pelayo, ni apariciones de muñecas disfrazadas de virgen, ni apóstoles montados en caballos blancos...”
Ana Baltierra [24:26]:
“Ellos [los asturianos] se van a considerar los herederos directos de la monarquía hispano visigoda, ya desaparecida. Así que van a intentar restablecer sus sedes regias emulando la corte toledana.”
Alejandro García Sanjuán [33:28]:
“Hoy día ningún historiador académico podría afirmar que existía una continuidad ininterrumpida entre la figura de Pelayo […] y los Reyes Católicos en 1492. […] es una gran simplificación…”
Alejandro García Sanjuán [37:04]:
“El franquismo fue un lavado de cerebro masivo de la sociedad española durante varias décadas. Y dentro de ese lavado de cerebro, pues estuvo toda esta narrativa tradicional asociada a la visión épica y romántica de la Edad Media y de la Reconquista…”
Alejandro García Sanjuán [42:39]:
“Hoy día, como sabemos, los jóvenes se manejan sobre todo a través de las redes sociales, obtienen mucha información y hay una gran proliferación de una serie de pseudo divulgadores...”
The episode provides a thorough, critical view of the "Reconquista" narrative, demonstrating its origin as a political invention rather than a historical fact—and how it is still deployed for ideological purposes. Through storytelling, expert interviews, and even forays into art history and monument vandalism, Concostrina and her guests invite the audience to abandon legendary tales for a more nuanced, less glorified, but more truthful understanding of Spain’s medieval past.
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For listeners who want a lively, myth-busting take on Spanish history, this episode delivers both entertainment and a call for historical rigor.