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Nieves
Ser podcast. En la Cadena SER. Cualquier tiempo pasado fue anterior. Con Nieves con costrina. Agosto de 1496. Los vecinos de Laredo y Santoña, dos villas cántabras donde las anchoas están que se te saltan las lágrimas, ven partir con más alivio que congoja aquella inmensa flota de más de 100 buques con 6000 tíos a bordo camino de Flandes. Era la armada más poderosa y exagerada que habían fletado los Reyes Católicos. Pero, la verdad, no iban a pegarse con nadie. Esa despampanante flota iba escoltando a la adolescente infanta Juana camino de su boda con el archiduque Felipe de Austria. Decir que todo lo que pasó antes, durante y después de aquella boda fue una calamidad es quedarse muy corto. Murió casi la mitad de las tripulaciones, se hundieron varios barcos a la ida y a la avenida, gran parte del lujosísimo ajuar que llevaba la nena se perdió, El novio dio plantón, el obispo que tenía que casarlo se murió. Y eso sin entrar en que la pareja acabó como el rosario de la aurora y sin que los novios sospecharan que aquella boda daría lugar al mayor imperio de Occidente y que su hijo Carlitos acabaría siendo uno de los tipos más poderosos que ha dado la historia universal, pese a haber nacido en un váter de Flandes. Va a ser verdad que la mierda trae suerte.
Emma Vallespinós
Voy a perder la cabeza por tu amor.
Ana Baltierra
Porque tú eres agua.
Emma Vallespinós
Porque yo sí fuego.
Nieves
Antes de nada, para que quede claro, vamos a hablar de la infanta Juana, la que acabó siendo Juana I de Castilla y a la que no me voy a referir con el nombre que todo el mundo tiene en la cabeza, porque lo que hicieron con esta mujer fue sacarla de quicio, que es muy distinto. Respecto al novio, el guaperas de Felipe, a este le encaja el sobrenombre, al menos de acuerdo con los canones de belleza de la época, aunque yo siempre lo veo con cara de pájaro. Y ellos son los protagonistas de este cualquier la infanta Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos y el archiduque Felipe de Austria, hijo del emperador Maximiliano. Esa boda fue un acuerdo político entre las coronas firmado en Amberes el 20 de enero de 1495, cuando la nena Juana tenía 15 años recién cumplidos y el nene Felipe, 16. Isabel y Fernando eran unos máquinas a la hora de llegar a acuerdos para enredar a sus hijos e hijas con las parejas adecuadas de otras casas reales europeas. Los hijos de los Reyes Católicos sólo eran los peones en el juego político de sus padres. Y el interés en aquel último cuarto del siglo XV, estaba en casar a toda la prole con los hijos e hijas de los reyes de Portugal, del emperador Maximiliano de Austria y con herederos al trono de Inglaterra. El objetivo era hacerle la pinza a Francia, rodearla para que no pudiera ni moverse y no tuviera al lado ningún aliado. Isabel y Fernando diseñaron una estrategia de matrimonios impecable. A estas dos las colocamos con herederos portugueses, a estos otros dos con los austriacos, a esta otra con el futuro rey de Inglaterra. Y ya está. No nos va a toser ni Dios, y menos en francés.
Emma Vallespinós
Dos gardenias para ti. Con ella quiero.
Nieves
Te quiero, te adoro. En realidad, el acuerdo selló una doble Juana se casaría con Felipe y otro hijo de los Reyes Católicos, el príncipe Juan, el llamado a heredar las coronas de Castilla y Aragón, se casaría con otra hija del emperador Maximiliano, con Margarita. Las dos bodas se realizaron primero por poderes la del príncipe Juan en Castilla. Mientras en Flandes se casó Felipe con un señor que se llamaba Francisco de Rojas, haciendo de Juana, o sea que Felipe se casó con Paco. Celebrados los matrimonios civiles, sin que los novios hubieran visto las caras, porque solo se conocían por los retratos intercambiados, el plan era que la infanta Juana viajara a Flandes para la boda fetén y con una flota que quitara el hipo. Por mucho emperador que fuera Maximiliano, por mucho archiduque que fuera su hijo Felipe, por mucho que vacilaran de brilli brilli en la corte flamenca, se iban a enterar esos austriacos del poderío castellano. Que pa flamencos nosotros. Esa misma flota que partió de Laredo el 22 de agosto de 1496, sería la encargada de, a su regreso, traer a Margarita para que se encontrara con su marido, el príncipe Juan, y celebrar la boda guay con obispos y misas y demás zarandajas. Ahí el que estuvo listo fue el emperador Maximiliano, que se iba a ahorrar el viaje de la niña aprovechando la vuelta de la armada castellana. ¿Por qué tanto barco? ¿Por qué tanta tropa y tanta artillería? ¿Por qué aquel exagerado gasto que fue una millonada, paso de decir la cantidad? Porque como está en maravedíes y ducado, pues nos vamos a quedar como estábamos. Fue mucho, muchísimo. Fue una pasta. Castilla iba camino de ser un pedazo de potencia económica porque Cristóbal Colón ya estaba yendo y viniendo de unas nuevas tierras que la reina Isabel escrituró a su nombre. Pero además del poderío que había que demostrar en aquellos tiempos, la cosa estaba muy malita y te podía venir un ataque por donde menos lo esperaras. Y no solo iban barcos de guerra, porque la escolta se aumentó con muchas naves mercantes en las que también iban tíos armados hasta los dientes. En total, ya lo hemos dicho, más de 100 buques y 6000 personas a bordo, a las que, por supuesto, había que dar de comer a la ida y a la vuelta. Se aprovisionaron de bizcochos en Sevilla, de vinagre, aceite, habas, garbanzos y sal en Jerez. De vino, cecinas, pescados, vacas, carneros y todo lo demás en Betanzos y demás puertos de Galicia. Y de harina en Laredo. Yo insisto, mira que estar en Laredo y no llevarse anchoas. La niña Juana, además, viajaba con un ajuar propio de una hija de reyes en joyas y vestidos, lo más grande y espejos, escribanías, sillas de montar, cuberterías, baterías de cocina de cobre. ¿Qué pasa, que tenía que hacerse ya los cocidos? ¿Y en Flandes no tenían cacharros? Esta parte no la entiendo. Sigo. Perfumes, membrillos, confituras, peines, arcas, arcones, almohadas, mantas, cabeceros, mesas. Yo que se. Llevaban de todo. Y encima el hermano de Juana, el príncipe Juan, el que todavía esperaba que le llevaran a su Margarita, quiso tener un detallito con su cuñado Felipe y le envió en el mismo convoy 12 caballos enjaezados a todo lujo y con sus correspondientes lacayos. Y es que en esa descomunal flota, además de los miles de soldados y personal marinero y los encargados de intendencia, viajaba toda la servidumbre y familiares de las damas y asistentes que acompañarían a la infanta Juana en su vida flamenca. Ahí faltaban sólo palmeros y cantaores. Sólo para la niña Juana. La tropa era de más de 200 personas, desde su repostero hasta el cura plasta, pasando por un tesorero, un catacaldos para que no la envenenaran, camareros, que todo esto lo sé porque se lo he leído al medievalista Miguel Ángel Ladero, porque si alguien me lo contara le diría anda ya, exagerao.
Emma Vallespinós
La mer.
Nieves
Qu' on voit danser le.
Emma Vallespinós
Long des golfes clair a des reflets.
Nieves
D', argent, la mer.
Emma Vallespinós
Des reflets changeants.
Nieves
Y arrancó la excursión camino de Flandes. Es de suponer que los más o menos 2.500 vecinos de aquel entonces en Santoña y Laredo respirarían aliviados cuando vieron largarse aquella masa de gente que estuvo meses revolucionándolo todo, yendo, viniendo, alborotando, voceando. Seguramente los vecinos sacaron sus rendimientos de todo aquel ajetreo, sin duda, pero esto es como cuando estás deseando que llegue una visita, pero luego estás deseando ver el momento de que se vaya la travesía. Bueno, bien, lo que se dice bien no fue. Tardaron 18 días en llegar a Middelburgo, que era en donde se supone, y ahora explico lo de se supone, su hermoso novio estaría esperándola. La Armada que trasladaba a la infanta Juana se encontró de todo en el tormentas, tempestades, vientos endiablados. Yo imagino a esa pobre y a su finolis servidumbre, que supongo sólo habrían navegado por los campos de trigales castellanos echando la pota y poniendo perdido el mar del Norte. Toda la flota tuvo que refugiarse en el puerto inglés de Portland hasta que pasara lo peor. Menos mal que todavía nos llevábamos bien con Inglaterra, porque de refugiarse en algún puerto francés, vamos, ni de coña. Francia era el enemigo más encarnizado de las coronas castellana y aragonesa en aquel siglo XV. En ese tormentón se perdió algún barco y murió más de un tripulante. Gajes del oficio. Pero aún faltaba llegar a Midelburgo, que tenía lo suyo, porque navegar allí es para conocerlo todo. Está lleno de canales y recovecos y bancos de arena y es facilísimo embarrancar. Bueno, y embarrancaron. Tuvieron que cambiar a la infanta a una nave más segura. Otra en la que iba parte de su ajuar se fue al fondo y también murieron más miembros de la tripulación. Pero bueno, seguían siendo hogajes del oficio.
Emma Vallespinós
Yo soñaba cada día poder alcanzar la.
Nieves
Playa y ahora está tan cerca, casi.
Emma Vallespinós
Ya la puedo leer y espero cada.
Nieves
Vez más próximo al final ya puedo.
Emma Vallespinós
Sentir tierra seca tras la arena mojada.
Nieves
Y no me Y por fin llegaron. Y se supone que allí debería estar una nutrida delegación diplomática con el novio Felipe a la cabeza para recibir como se merecía a la infanta castellana. Que digo novio, pero en realidad ya estaban civil y políticamente casados por poderes. Bueno, pues allí había esperando apenas cuatro gatos y con evasivas para justificar la ausencia del guapo. Aquella espectacular flota entrando majestuosamente engalanada y total paná. Vamos, que alguien debió pensar a ver, a ver si nos hemos equivocado de puerto y nos están esperando en otra parte. Pero no, fue un plantón en toda regla. Los cuatro gatos de la corte flamenca que recibieron a la infanta Juana, diplomáticos de segunda fila, intentaban disimular como podían que el novio no estuviera allí y que ni siquiera hubiera alguna primera figura de la corte imperial. No sé, al menos su cuñada Margarita o un primo. No, nadie. Juana estaría mosqueada, pese a su juventud. Pero la mayor preocupación la tenía la delegación castellana. ¿Aquí qué está pasando? Porque los pretextos que les daban no tenían ninguna lógica. Tremenda tensión de glúteos hubo porque los Reyes Católicos habían diseñado una estudiadísima política de alianzas para tener controlados a los franceses que andaban amenazando Sicilia muy seriamente. Y todo se podría ir al garete. Es que Sicilia era aragonesa Si el archiduque Felipe, el hijo del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, no había ido a recibir a su archiduquesa. Ahí estaba pasando algo. ¿Y sí, claro que pasaba? Que estaban malmetiendo. Resulta que había una facción flamenca que no estaba de acuerdo con aquel matrimonio y anduvieron maniobrando para ver cómo rompían el compromiso de Juana con Felipe y de Juan con Margarita. Y acabaron consiguiendo que el guapo no acudiera a recibir a Juana para ganar tiempo y poder convencer al padre, a Maximiliano, de la inconveniencia de casar al primogénito del emperador con una infanta castellana de ese territorio tan abajo de Europa con una chavala procedente de una corte tan añeja, tan reprimida y tan represora. Ese era el clasista punto de vista centroeuropeo. Y es que esa facción de la corte flamenca contraria a la boda estaba más por la labor de buscar alianzas con Francia que no de sellar acuerdos con Castilla contra los franceses. Dio igual. Al final no pudieron evitar la boda porque el emperador Maximiliano mantuvo firme su acuerdo con los Reyes Católicos. ¿Es que también se rompería el compromiso de su hija Margarita con el príncipe Juan, heredero al trono de Castilla y Aragón? Y eso no era ninguna tontería. El caso es que los glúteos se relajaron tras casi un mes de tiras y aflojas y de escuchar excusas tontas sobre compromisos inexistentes del archiduque o viajes imprevistos al Tirol con unos amigotes. La espera de Juana se produjo entre Amberes y Lier, ciudad prevista para la boda ahora en Bélgica. Y en Lier es donde por primera vez se vieron las caras Juana y Felipe. El encuentro podría haber sido tenso, muy tenso. Ya te vale, tío, que llevo esperando desde el 10 de septiembre y estamos a 19 de octubre. Se me están quitando las ganas de casarme mañana. Pero es que se vieron y se gustaron. Ella estaba a punto de cumplir 17 y era monísima. Él acababa de cumplir 18 y estaba estupendo, aunque yo sigo viéndole cara de pájaro. Era alto, muy deportista, con uñas siempre impecables, como escribió el cronista Padilla. Aunque también decía que no tenía buena dentadura, que de vez en cuando se le salía la rótula y tenía que colocársela empujándola contra una pared, y que su piel parecía del Atleti, blanca y roja. Y yo insisto, la nariz parecía un pico y los morritos ahí recogidos y gorditos. Eso sí, tenía pelazo. El caso es que con esas edades monos y con las hormonas disparatadas, se vieron, se gustaron y a Juana se le pasó el mosqueo un minuto y medio. Y en cuanto vio lo guay que era aquella corte, pues menos mosqueo aún. Aquel episodio del plantón se disimuló luego como se puede pudo, hasta distribuyendo noticias falsas para intentar borrarlo de la historia, como si nunca hubiera pasado. El emperador Maximiliano, para camuflar el desaire que se hizo a la delegación castellana, encargó la elaboración de un libro en donde se veía un grabado de la llegada y desembarco de la infanta Juana en Midelburgo. Y ahí estaba el archiduque Felipe recibiéndola y acompañado de las primeras autoridades de la corte flamenca. Mentira cochina. Era una escena fabricada. La mentira fue muy burda. Fueron con ello a ver si colaba. Eran de la misma escuela que el trío Inda, Ferreras y Pastor. ¿Puede que alguien esté preguntándose y mientras en Castilla y Aragón qué? Pues si, la tensión de glúteos fue regia en Flandes. Ni les cuento en la corte de los Reyes Católicos que desde que zarpó la majestuosa flota en agosto no tenían noticias. No era como ahora que puedes poner wasan en cuando llegas y dices ya estamos aquí, ya hemos llegado. La mamá Isabel sin noticias de su niña, el príncipe Juan esperando que le trajeran a Margarita y el rey Fernando nerviosito porque necesitaba el regreso de la armada de Flandes para trasladarla al Mediterráneo e irse a Nápoles. Resulta que a primeros de octubre se había muerto el rey de Nápoles sin descendencia, y Fernando quería llegar cuanto antes para hacer valer sus derechos y ver si se la podía quedar. En fin, que todo el mundo esperando noticias y las noticias no llegaban desde Flandes. Se suponía que sólo se deberían haber empleado entre dos y tres meses en el viaje de ida y vuelta. Es decir, si la flota partió el 22 de agosto, como mucho a mediados de noviembre ya estaría asomando por el horizonte del Cantábrico. Pero entre el retraso por los temporales de la ida, el plantón de Felipe, una sucesión de tormentas que impedían zarpar, enfermedades, problemas de aprovisionamiento, total que La Armada no inició regreso hasta febrero de 1497, seis meses después de haber zarpado de Laredo. Y volvieron muchos menos de los que se fueron. Hubo muchas muertes por frío, porque pasar embarcados diciembre y enero con el viruji que corre en ese mar del Norte no es nada recomendable. El escorbuto y otros males acabaron con muchos hombres y otros muchos murieron por hambre, porque las provisiones previstas para un tiempo se fueron terminando y abastecerse en Flandes era carísimo. Ni había presupuesto, ni nadie se ocupó de las carencias y las necesidades de ese contingente de hombres que había conducido la pomposa flota para impresionar a una corte imperial que ni siquiera salió a recibirlos. Los investigadores han calculado que murieron unos 2.600 hombres en aquella expedición. Uno de los que no volvió fue el obispo de Jaén, Luis Osorio de Acuña, que fue a Flandes a celebrar la boda y acabaron celebrando su entierro. No se apuren, esta gente siempre lleva repuesto. Y al final los casó el suplente Diego de Villaescusa. Si alguien está esperando alguna buena noticia que trajera la boda de la infanta Juana y el archiduque Felipe, que se olvide. Ni siquiera el regreso de la flota lo fue cuando fondearon en Santander, porque a bordo venía, además de los supervivientes, la peste. Seis mil personas, dos tercios de la población, murieron en la villa de Santander en los siguientes meses por culpa de la peste que llegó con la armada de Flandes. Vale, pero al menos Margarita pudo llegar a los brazos del príncipe Juan. Sí, eso sí. Pero bueno, tampoco es que eso saliera redondo. No nos caben más malas noticias por ahora. Dejamos las otras para el final. Historias con sonido cara A, con Emma Vallespinós. Y vamos con la música. Hola, Emma.
Emma Vallespinós
Hola, Nieves. En el programa de hoy no llamaremos Loca Juana, pero hablaremos de la locura. A lo largo de la historia, siempre que una mujer no ha cumplido con los cánones, ha roto corsés o simplemente no ha sido ni ha hecho lo que se esperaba de ella, ha sido tratada como loca, excéntrica o rara. Ha sucedido con personajes históricos de todo tipo, que en el mejor de los casos acabaron siendo unas incomprendidas y en el peor, encerradas. Y en cuanto a la música, la lista de mujeres consideradas bichos raros es larga, pero vamos a quedarnos con una de las más Amy Winehouse. A lo largo de su vida, corta, porque murió a los 27, los hubo que se pusieron las botas retransmitiendo sus miserias, sus adicciones y su vida privada. Hoy escucharemos uno de sus temas más populares, back to black, de su último álbum de estudio.
Nieves
Maravilloso. ¿La escuchamos?
Emma Vallespinós
And my tears dry get on without my guide You went back to what you know so far removed from all that we went through and I a troubled track My odds are st. I go back to bleach circle By words I died a hundred times You go back to her and I go back to. I go back to earth I love you much, it's not enough You love glow and I love how And light is like a pie and I'm a tiny penny rolling up the walls ins. We only settle by With words I died a hundred times You go back to her and I go back home. We always circled by words I died a hundred times You go back to her and I go.
Nieves
Contarte el arte. Ana Baltierra. Ana Baltierra, doctora en Historia del Arte. Más allá de los típicos retratos propios de una reina, qué bien le han venido al arte y a los artistas los bulos y las desinformaciones sobre la reina Juana de Castilla, pero quien mejor lo sabe eres tú, estoy segura. Hola, Ana.
Ana Baltierra
Hola, Nieves. Bueno, así es. Juana I de Castilla es quizá una de las reinas más famosas de toda la historia de España. Todo el mundo cree conocerla, pero se nos ha enseñado de manera tradicional, con muchísimas falacias sobre ella. Su apodo muy conocido, Juana la Loca, ha funcionado tan bien, tan bien, que ha ahorrado siglos y siglos de explicaciones. ¿Por qué, Nieves? ¿Para qué complicarse con política, herencias, estrategias de poder, conflictos dinásticos, cuando podemos resolverlo todo con una palabra muy cómoda y apropiada para designar a una mujer poderosa que te quieres quitar de en medio? Loca. Ya está, arreglado.
Nieves
Simple.
Ana Baltierra
Ves la pintura, como suele ocurrir, y bien sabes, no ha sido una espectadora inocente, ha sido cómplice y bastante eficaz, además. La imagen que hoy tenemos de Juana no es la de la reina del siglo XVI, sino la de una mujer imagina mucho después, sobre todo en el siglo XIX. No es la Juana histórica la que vemos colgada en la mayoría de los museos. Es una construcción visual pensada para que toda esta historia encaje.
Nieves
¿Y cómo eran los retratos de época de Juana?
Ana Baltierra
Pues no tenemos muchos retratos oficiales de Juana hechos en vida, pero desde luego ninguno la muestra como una mujer loca. Ninguno. La locura no se va a pintar en el siglo XVI, se inventa en el siglo XIX. Y te puedo poner ejemplos. Por ejemplo, Juan de Flandes pinta a Juana y a su marido en dos retratos que están en el Kung Historia. Lo que vemos es que es un palabro difícil.
Nieves
¿Cómo se puede llamar un museo así? Es imposible. Nada, nada, nada, nada.
Ana Baltierra
Bueno, lo que vemos es una mujer joven, guapísima, de cabello rubio, de piel pálida. Seguramente fueron hechos estos dos retratos al inicio de su matrimonio con Felipe, al llegar a la corte borgoñesa. Y no hay signos de locura, no hay nada extraño. También tenemos otro tríptico que no me voy a aventurar a decir el nombre, pero que está en el Museo Real de Bellas Artes de Bruselas. Y ahí está de cuerpo después de la experiencia. Y ahí está de cuerpo entero, seria y ricamente vestida. Este retrato guarda muchísimas similitudes con uno que conservamos más cerquita en el Museo de Escultura Valladolid, atribuido tal vez al maestro La vida de San José. Se cree que son retratos realizados poco después de la muerte de su madre Isabel, la llamada católica, y que con ello se pretendía difundir la imagen de esta nueva y flamante reina. Y por eso está seria, bien vestida, guapa y poderosa.
Nieves
Y si en su época se la representaba así de bien, de guapa, de apañada, ¿Qué pasó para que la cosa se torciera?
Ana Baltierra
Pues que en el siglo XIX Juana empieza a aparecer en todas partes en la pintura se va a convertir en la candidata perfecta para escenificar un drama histórico. Una mujer encima reina, supuestamente desbordadas emocionalmente. Era un plan sin fisuras dentro de la mentalidad del XIX. El ejemplo más conocido es el famosísimo pintura de Francisco Pradilla de 1877. Seguro que la tienes en la cabeza, esa Juana icónica Juana vestida de negro, inmóvil, aislada, incluso rodeada de gente acompañando el féretro de Felipe el Hermoso. No habla, no actúa, no decide. Esto es importante. Mira el vacío con esa cara como salida desencajada y está recorriendo España con el cadáver de Felipe, que no ha querido pernoctar en un monasterio femenino por celos a que las monjas le quiten a su marido. Lo cierto es que este señor Felipe era de todos menos un señor, era de bragueta fácil. Así que aunque muerto, pues esta idea está muy basada en hechos reales. Yo estoy en el team Juana siempre la pintura insiste una y otra vez en el mismo Juan amaba demasiado Felipe el Hermoso que aparece como el centro absoluto de su vida, incluso después de muerto. Y todo va a girar en torno a ese amor desbordado que casualmente explica o intenta justificar por qué no la pudieron dejar reinar. Claro. ¿Sabes? La locura funciona aquí, Nieves, como un argumento perfecto porque invalida sin necesidad de destronar. Es que es maravilloso y además desplaza el problema del terreno político al personal. Es decir, no es que la estén apartando del poder, es que no puede gobernar, no puede. Ellos son unos santos, no como Carlos II u otros reyes masculinos que estaban estupendos todos para gobernar Juana no, Pero el resto estaban maravillosos. Y bueno, pues en el siglo XIX con ese tema se hizo el cóctel perfecto para los pintores, porque era un amor no correspondido, celos, necrofilia, infidelidades. Es que te sale una serie todo.
Nieves
Atado y bien atado. La pintura del siglo XIX hizo es repetir ese mensaje de la locura de Juana hasta la saciedad.
Ana Baltierra
Sí, sí, bueno, y además de manera muy explícita, porque sustituó una fascinación enorme entre los pintores de la época y además fueron muy pocos útiles. Ejemplo, Lorenzo Vallés pintó La demencia de Juana de Castilla, es el título de la pintura. Para que veas. En esta pintura, la reina está de pie junto al lecho donde reposa el cuerpo sin vida de su marido. Está girando la cabeza y hace un gesto firme a unos señores que se han acercado para que ellos se callen. No quiere que despierten a su esposo. Pero claro, Nieves, su esposo está muerto. Estos señoros, porque son señoros, que son dos nobles y un clérigo, gesticulan para que cese el absurdo y entre en razón. Y además hay que fijarse en una cosa muy importante en estas pinturas, en esta estancia donde está la reina, porque no es casual que muchas imágenes de Juana, como esta pintura que decimos, la sitúen en espacios cerrados, oscuros y casi vacíos. No va a haber tronos, ni símbolos de poder, ni salas de gobierno, a pesar de que era re. Se omite la mención al pequeño detalle de que fue reina.
Nieves
Pequeñísimo detalle. Estas pinturas del siglo XIX están en el Museo del Prado, que además es un lugar perfecto para hacer un recorrido por la supuesta locura de Juana.
Ana Baltierra
Así es. Y hay más todavía. Tenemos otra de Francisco Pradilla, La reina Juana la Loca recluida en Tordesillas con su hija, la infanta Catalina. ¿Como ves?
Nieves
Sí, siempre cero se utiliza. Sí, sí, lo coloco.
Ana Baltierra
La pintura cuenta el momento en que la soberana está recluida en el castillo de Tordesillas, en Valladolid. Por un momento, Juan abandona la lectura del libro que tiene entre las manos, mira hacia el espectador y no está haciendo caso a su hija Catalina, que es una niña que intenta llamar su atención. La infanta quiere jugar con la madre, pero ésta no le hace caso. Y Pradilla acentúa esa idea de mala madre, porque el suelo está lleno de juguetes pintados. Además es un detallismo precioso. También va a retratar a sus acompañantes femeninas, dos mujeres que tejen con gesto de paciencia, resignada. Y al fondo, esto hay que fijarse bien, pero hay una puerta entreabierta. Y otra vez, fíjate, el féretro de Felipe, del que ella no se quiere separar, como es todo nos lleva al mismo sitio, todo el rato lo mismo. Juana, enamoradísima, ha perdido la cordura, no asume que Felipe está muerto, no quiere separarse de su cadáver. Realmente los pintores que conocieron a Juana o que trabajaron en su entorno inmediato no vieron a una mujer fuera de sí, es decir, vieron a una princesa y una reina que es, como decíamos en esos retratos de época, perfectamente reconocible dentro de los códigos de su tiempo. La Juana joven no es una anomalía, es una mujer seria, contenida, digna. Con lo cual aquí, Nieves, la pregunta en arte antes no debería ser ni siquiera si estaba cuerda o no, sino cuándo empezó a ser representada como una loca. Y la respuesta además es que es tremendamente incómoda, porque como siempre son unos cobardes. Cuando ya no tenía voz, cuando llevaba siglos encerrada, cuando su imagen podía ser utilizada sin riesgo.
Nieves
Increíble. Otra vez poniendo Ana, como has hecho siempre, poniendo los puntos sobre las íes. Absolutamente clarificador lo que nos cuentas. El arte como magistral arma de propaganda contra la reina Juana. Y magistralmente contado. Muchas gracias, Ana.
Ana Baltierra
Gracias siempre a ti, Nieves.
Nieves
El invitado con Jesús Pozo.
Emma Vallespinós
¿Qué harías tú si tuvieras ruta por?
Nieves
¿Viene nuestro invitado de la mano de Jesús Pozo y bajo el brazo trae su último libro que coincide plenamente con nuestra historia de hoy, porque evidentemente lo hemos hecho coincidir aquí, nada es casualidad? Es el profesor Eduardo Juárez, que tiene a punto de salir un magnífico libro, Juana de Castilla, título contundente. Hola Jesús.
Jesús Pozo
Hola con costrina, con un subtítulo muy Conspiración, locura y poder en la Castilla medieval. Juárez, ya sabemos, es experto en las monarquías y dinastías españolas de todo pelo y condición y recordemos que es profesor de la Universidad Carlos III y divulgador de Historia y también Cronista oficial del Real Sitio de San Ildefonso en Segovia y escritor, muy buen escritor.
Eduardo Juárez
El libro es mi interpretación de las fuentes primarias para comprender la realidad histórica que subyace debajo de uno de los mitos más grandes que hay de la historia de España, que es la locura de doña Juana de Castilla y la existencia de una mujer que teóricamente fue incapaz, estuvo permanente, permanentemente sometida a todos los hombres que rodearon su existencia. Es que es una mujer que fue triturada por un proceso político insostenible, indefendible, que es la construcción de la Monarquía Hispánica, que es completamente ajeno a la voluntad de los que la proclaman, es decir, los que proclama la Monarquía Hispánica. Doña Juana es un actor secundario que se convierte en protagonista sin ninguna intención de actuar en aquella tragedia. El reinado de Juana de Castilla es uno de los momentos claves en la constitución de ese gran monstruo que entendemos hoy como la Monarquía Hispánica.
Jesús Pozo
Comencé preguntando a Juárez, la madre de todas las ¿Estaba loca? ¿Juana?
Eduardo Juárez
No se puede estar loco y ser rey, porque tenemos ejemplos en la historia de la monarquía, no sólo española, pero especialmente española, de gente absolutamente demente, es decir, de personas que han ostentado y han detentado la monarquía en España, que tenían comportamientos absolutamente erráticos y algunos que estaban diagnosticados evidentemente como enfermos mentales de manual. El caso de Felipe V es tremendo. Aquí sí que influye siempre mucho la idea de que por ser mujer se la trata de esta manera en la memoria. Pero hay un punto que es así, el demostrar que quitando a Isabel la Católica, que era lo que decían un virago, es decir, un hombre en el cuerpo de una mujer, las demás mujeres que han ostentado o que han recibido el ejercicio de la monarquía eran débiles, eran incapaces o en el caso de esta mujer estaba loca, perdida, sobre todo.
Nieves
Cuando un maltrato continuado de tu propia familia te empuja a perder los estribos, los nervios y el norte, pues eso.
Jesús Pozo
Parece maltrato, sobre todo por ambición política de los demás. Esto explica Eduardo Juárez porque en determinados.
Eduardo Juárez
Momentos de su vida no está loca, es decir, es muy válida para tomar estas decisiones y luego ya no. Es decir, para muchos aristócratas no estaba loca, para otros sí. Para unos, por ejemplo, para algunos de los biógrafos de la propia reina Isabel la Católica, como es Pedro Mártir, no valía para nada la reina, pero para Gómez de Fuensalida, que era el embajador ante el emperador de Fernando el Católico, era inteligentísima y súper válida. Entonces por cada mensaje que tienes de locura de la reina, tienes un mensaje de validez, de capacidad y de gran personalidad en el ejercicio del poder. Por tanto, estudiaba Juana de Castilla no debe radicar, debe centrarse en si estaba loca o no, sino en aquel mogollón que se forma en torno a ella, aquella crisis política constante que Castilla, aquellos errores que cometen los Reyes Católicos que están siempre ocultados bajo esta bruma de la locura de la infanta, de la princesa y luego de la reina, que nada tienen que ver. Para hacernos olvidar que un grupo político lo que hace es usurpar el trono de la reina, encerrarla en Tordesillas durante más de 40 años y tirar la llave a tomar por saco.
Jesús Pozo
Es que ella no pensaba ser reina. Efectivamente, y tampoco pensaba que su marido fuera su peor enemigo.
Eduardo Juárez
Ella generalmente es una mujer bastante explosiva, lo cual demuestra que es una mujer depresiva. Cae en profundas depresiones, probablemente primero por la vida que ha tocado vivir, porque es una chica que jamás en la vida, jamás pensó que llegaría a ser reina de nada. Tenía los hermanos por encima y los hijos que pudieran tener sus hermanos. Es decir, es una mujer que carece de esas ambiciones porque se ve en su vida y en su vivir. Cuando muere Isabel la Católica y ella es proclamada reina de Castilla, asume todo lo que hacen con ella, porque Felipe el Hermoso la quiere encerrar en cuanto es la primera decisión que toma cuando le nombran rey de Castilla en las Cortes de Valladolid de Miguel, la decisión que toma es encerrarla en Mucientes, que se levanta ahí el condestable castellano y dice ¿Que infamia es esa de encerrar a la reina? Que él jamás en la vida va a aceptar eso. La vida es muy dura en esta mujer, pero en los momentos en que tiene que asumir liderazgo, los lo hizo.
Nieves
Desde luego. Está claro que ella estaba dispuesta a gobernar y que tenía apoyos además para hacerlo.
Jesús Pozo
Y tanto. Y casi lo consigue la reina.
Eduardo Juárez
Cuando le cuentan lo que está pasando es que la reina se agarra un rebote del carajo, porque ni siquiera le habían dicho que se había muerto su padre, se entera por los sirvientes. Tampoco le habían dicho que su hijo se hacía llamar rey cuando la reina era ella, que es una cosa que la enfurece de cojones, para cerrarme la presión. Y luego, cuando llegan los comuneros y le proponen, claro, porque el rey está fuera y ha nombrado a un extranjero, a un guiri, ha nombrado gobernador regente de Castilla y Aragón. Y entonces, pues obviamente ella accede, y esto es sorprendente, que no aparece en ningún libro, accede a formar un gobierno en el que participan los caballeros y los nobles castellanos y que tiene además el asesoramiento de dos personas, que dice ella, reunión semanal para toma de decisiones. Esto es lo que decide con los.
Nieves
Comuneros que tanto molestaban a su hijo y a su padre y a los.
Jesús Pozo
Que tenemos que dedicar pronto uno de.
Eduardo Juárez
Estos programas, el episodio de los comuneros. Si no hubieran caído en Villará, si el Pedro Girón los hubiera traicionado y se hubiese llevado las tropas y hubiesen caído las tropas comuneras en la batalla de Villal, pues probablemente ese gobierno habría sido un gobierno provisional que habría salido adelante y ella habría sido la reina de aquello.
Jesús Pozo
Sigamos con el sucedido que más se ha usado para destacar la locura de Juana, la muerte y traslado a Granada.
Eduardo Juárez
De Felipe, su madre, Felipe el Hermoso, Felipe este, yo digo el asqueroso, pero bueno, Felipe el Hermoso en la corte de Valladolid sale corriendo porque avisan de que ha llegado la peste, que hay casos de peste bastantes en Valladolid, y se va primero a Tudela de dueño, se larga a Burgos, o sea que se va al otro lado de Castilla y aún así la peste pues le persigue. Claro, esa historia de que bebió y que le dio tal es porque lo dice el médico, es que hizo deporte con mucha fruición y tal, pero luego te explica cómo está muriéndose y no se ha muerto de un corte de digestión, se ha muerto de un problema evidentemente pulmonar. La primera mitad del siglo 16 hay que asociarlo a esto, a unas pestes, sobre todo en Castilla. Y esto obliga obviamente al movimiento de personas. Tampoco te crees que eso te das explicaciones de por qué no quieren bajar y subir y andan controlando el movimiento de la reina.
Nieves
Felipe el Asqueroso está bien, ¿Verdad? Estoy de acuerdo, estoy de acuerdo. En consecuencia, ¿Que diría Pedro Sánchez? La reina también tendría la peste.
Jesús Pozo
Tenía la peste y más cosas. Y una necesidad testamentaria de llegar a Granada con el cadáver del asqueroso.
Eduardo Juárez
Para empezar, ella está enferma porque ella ha cogido la peste como el marido, cosa que nadie dice, lo dice el médico. Está preñada, tío, pero preñadísima. Cuando muere el otro, ella tiene una barriga, de hecho nace la niña Catalina en mitad del camino. Y luego otra cosa muy importante que todo el mundo obvia, es lo que pone en el testamento de Felipe de Austria. Felipe de Austria cada vez que venía a la península, como era muy listo, hacia testamento por lo que le pudiera pasar. Entonces, en el último viaje, él obviamente en enero, hace testamento antes de montarse en un barco y venirse para Castilla. Bueno, pues en ese testamento él lo que dice es si muero y muero en España, que me entierren con mi querida madre, la reina de Castilla. Entonces lo que él pide en su testamento es ir a Granada, viaje complicado.
Nieves
Porque era el momento oportuno para quitarla de en medio, objetivo fundamental de sus.
Jesús Pozo
Enemigos, sobre todo de su padre, el católico, que no quería que tuviera el apoyo de los nobles Andalucía.
Eduardo Juárez
Ella va con un séquito, va con los cartujos, va con su casa, que son todo damas, va con algo de guardia para protegerla, pero es susceptible de ser agarrada, capturada y retenida por cualquiera de esos nobles castellanos que puedan ser de uno de los tres partidos que te he dicho. Entonces ella va esquivando determinadas poblaciones, porque en esas poblaciones están algunas de las personas que ella ha expulsado de su casa. El rey Fernando el Católico en todo momento va intentando controlar y que no llegue hasta Granada, porque en el sur de España, y esto es muy importante, que tampoco se dice, es donde está el núcleo de la resistencia. Fernando de Aragón, el duque de Medina Sidonia y todos estos nobles andaluces que llaman andalusíes. Estos son todos contrarios a Aragón a muerte, precisamente por la competencia económica y en el Mediterráneo específicamente.
Nieves
Y claro, ya no extraño nada, acaba encerrada 40 años en Tordesillas.
Jesús Pozo
¿Y por qué? Porque era uno de sus feudos teóricamente más seguros, pero allí también fue maltratado.
Eduardo Juárez
Minan en Tordesillas, porque Tordesillas pertenece a lo que se llamaba el Infantado, que son ciudades, villas, poblaciones y tierras que los monarcas, desde la Corona de León, habían creado una especie de bolsa de recursos para que las mujeres de la casa real pudiesen asentarse allí. Ella intentó quitarse la vida varias veces. De hecho ella era consciente de esto, porque si ella se muere, genera un problema en Castilla del carajo. Ella jugaba con su vida porque es el único valor que tenía, es decir, ella la única fuerza que tenía era pues me mato y los den por saco. Entonces cada vez que pedía algo y no ocurría, dejaba de comer. Tiene varios carceleros. El primero, que es un aragonés, verás, este lo que hace es atarla, la ata de manos y la alimenta a la fuerza. Entonces él en una de las cartas pide perdón, sacarlo primero al hijo por decir que no le ha quedado más remedio. Como la reina no quería comer que darle cuerda, latan las manos y la abren la boca y la meten la comida a saco Paco, porque si no se muere. Pero esto lo hizo muchas veces. Protestaba con el encierro, Pues no comiendo, no bebiendo, no aseándose, no confesándose de ninguna de las maneras, no oyendo misa. Enton, si hubieran querido que muriese, había sido muy fácil. Pero claro, marqués de Denia tenía orden de mantenerla vivo.
Nieves
Madre mía. El culebrón es impresionantemente atractivo. La reina Juana es un personaje atractivo a tope. Fíjate, estaba pensando que ya me gustaría que el gran realizador y guionista Javier Olivares, que ya conoce bien a la reina Hombre, Isabel la Católica, se pusiera de acuerdo con el profesor Eduardo Juárez y hacer una de esas series a lo grande que le salen a él. Lo iban Fantástico siempre, Eduardo. Y fantástico tú por cazarlo, Jesús. La reina Juana, próximamente en sus librerías, como se suele decir que es un libro apasionante, fiel matatópicos y muy entretenido. Así es. Gracias.
Jesús Pozo
Adiós.
Nieves
Esto era un gato con los pies de trapo y la cabeza al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
Emma Vallespinós
Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama, tengo lindas sueñas. Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama y tengo lindos sueños.
Nieves
Para no mantener por más tiempo la tensión, por si hay alguien preocupado por Margarita, sepan que ella fue mucho mejor atendida en Castilla que la infanta Juana en Flandes. Porque el príncipe Juan, lejos de dar plantón a su novia, ahí estaba el chaval deseando pillarla y esperándola con su papi Fernando en un pueblito cercano a Santander. Fue un encuentro agradable el de aquellos dos jovencitos. Él mucho menos agraciado que su hermoso cuñado Felipe, con labio leporino, tartamudo, flojeras, pero parece que era un tipo afectuoso y amable. La pareja celebró una ceremonia de esponsales civiles, otra en aquel pueblico villa Seville, y después se emprendieron camino de Burgos para que los casara el cardenal Cisneros. Y llevan tres bodas, esta vez con todos los arreos cristianos. Y parece que fueron felices durante los cinco meses que pudieron serlo, porque a principios de octubre de aquel 1497 el príncipe Juan cascó con sólo 19 años, pero al menos pudo morirse diciendo eso de que me quite lo bailao, porque en todos los textos se achaca su muerte a los excesos sexuales con Margarita, no sé yo, porque el chaval era debilucho desde que nació y si ya estuvo a punto de morirse varias veces de pequeñito, a ver por qué le echan la culpa ahora al sexo. Se murió porque era un enfermizo animalito. Pobre Margarita. Por segunda vez se quedaba sin pareja porque la comprometieron cuando solo contaba tres añitos y la enviaron a Francia para ser la futura esposa del rey Carlos VIII. Pero el compromiso se rompió, la repudiaron y la devolvieron con su padre a Flandes. De allí la enviaron a Castilla, la casaron con Juan, se queda viuda y embarazada, pierde el niño, la empaquetan a Flandes, la vuelven a casar, vuelve a enviudar, le buscan otro marido y dice mira, ya vale, estoy jartita, iros todos a pastar. Margarita de Austria tiene un historión detrás y no sólo por las anteriores peripecias matrimoniales, sino porque fue una política hábil y una gran negociación. Su padre, el emperador Maximiliano, acabó poniendo en sus manos el gobierno de los Países Bajos, se ocupó de la educación de su sobrino, el futuro emperador Carlos V, firmó tratados de paz y comerciales, o sea, era una tía valiosísima. A lo mejor hasta le vino bien enviudar. Tanto a la que no le vino bien enviudar, pero por muy distintas razones, fue a la reina Juana I de Castilla. Porque sí, aquella adolescente infanta que viajó a Flandes en 1496 para convertirse en archiduquesa austriaca por su matrimonio con Felipe, llegó después a reina de Castilla y Felipe a rey, pero a rey consorté, que la titular era ella.
Emma Vallespinós
Yo te puedo mostrar cosas maravillosas.
Nieves
Ven, princesa y déjate llevar.
Emma Vallespinós
Un mundo ideal. Un mundo ideal.
Nieves
No nos ocupa en este programa el reinado de Juana y Felipe, porque esta pareja da para mucho y ya irá cayendo. A lo que íbamos y a lo que vamos es a la boda, al gamberrismo de Felipe y al cuento de hadas que debió vivir al principio, muy al principio, la ya archiduquesa Juana de Austria, deslumbrada por un marido guapo en la corte flamenca del brilli brilli. Y Juana también lo era. Guapa, digo, pero con carácter. Felipe habría llevado mal que la novia que le cayera en suerte fuera poco agraciado, porque estaba acostumbrado a ligar mucho y con quien quisiera. Y eso fue lo malo, que Felipe era un mujeriego a cuatro manos. Estaba claro que el tiempo que esta pareja fuera a estar junta en esta vida, Juana se las iba a pasar espantando mosconas e intentando atar corto al moscón de su marido. Si Carlos V nació en un retrete del palacio Prisenhof en Gante, durante la celebración de una fiesta, fue porque Juana, embarazadísima, se negaba a quitarle el ojo de encima. Felipe, y aunque tuviera dolores de parto, aguantaba en el guateque hasta el final para vigilar que su marido no se despistara. La princesa venía de una Castilla rígida, austera, con el rosario a cuestas todo el día, un confesor en la chepa y varios curas o monjas que no dejaban de dar la turra todo el día con Dios, con el pecado, con el infierno y con las demás mamandurrias religiosas. Así que cuando Juana se instaló en Flandes, en esa corte distendida y cosmópolis, con cenas de gala y bailes, moda suntuosa, ciudades modernas, le encantó su nueva vida. El destino de Juana era ser archiduquesa y princesa en Flandes, llegar incluso a emperatriz consorte del Sacro Imperio cuando le tocara a Felipe, suceder a su padre, parir muchos niños, vivir a cuerpo de reina y espantar flamencas. Y cumplió, porque Juana no paraba de parir, que era su principal cometido. Pero como resulta que la vida es eso que pasa mientras tú haces planes, todo se fue torciendo. A Juana le pasó lo mismo que luego le pasaría a Carlos III, que eran los últimos de la fila, pero por carambolas de la vida y de la muerte, acabaron siendo los primeros y muy capacitados para los cometidos a los que fueron llamados. Nadie podía imaginar que primero se fuera a morir el príncipe Juan, destinado a heredar los tronos de Castilla y Aragón, y que después muriera la siguiente en el escalafón, su hermana Isabel. Así fue como Juana saltó a la primera línea y se cortó la risa flamenca del brilli brilli. Fíjense que al principio de esta historia parecía que el negociazo lo había hecho ella al casarse con el heredero del Sacro Imperio Romano Germánico. Y al final resulta que el braguetazo lo dio él por casarse con la heredera de Castilla. Y no la llamen como la han llamado toda la vida. A la reina Juana la sacaron de quicio entre unos y otros, con intrigas y acosos. Primero su marido, luego su padre, después el cardenal Cisneros. Y por último, su hijo Carlos. Y eso no hay Dios que lo ag.
Emma Vallespinós
But the more I do The crazier I turn into. Pacing flows and up and indoors hoping he'll walk through and save me boy Because I'm too. Crazy for you. Crazy.
Nieves
Historias con sonido. Cara B con Emma Vallespinós. Y acabamos, como siempre, con la gran Emma y con música.
Emma Vallespinós
Si, los guionistas de series para público adolescente tienen material de sobra para encontrar inspiración en el programa de hoy. Recapitulemos. Padres que eligen pareja por ti. Travesías, digamos, complicadas. Plantón inicial. Lo que sería el precursor del ghosting contemporáneo. Un mes esperando al chaval que no llega y que al final llega y el mosqueo se le pasa porque está de buen ver. Alto, cachas y pelazo, ¿Decías? Pues qué queréis que os diga, Con mucho menos. Hay guionistas que se han marcado tres temporadas en Netflix. No sé yo si una serie sobre Juana y Felipe tendría más de Élite, Sex Education o The Stranger Things. Pero lo que sí sé es que la primera temporada tendría muchas escenas de dos rombos. Para ilustrar todo esto, pondremos una de las canciones de la banda sonora de una de las series para adolescentes de más éxito en los últimos tiempos. El verano en que me enamoré. El tema sonó en uno de los capítulos de la última temporada. Se trata de Sign of the Times, de Harry Styles, canción con la que terminamos hoy.
Nieves
La escuchamos enseguida. Que sepas que se ha notado tu edad con lo de los dos rombos.
Emma Vallespinós
Sí no.
La tuya y la mía.
Jóvenes, busquen.
Nieves
Sí, sí, busquen. Busquen de los rombos. Pero bueno, antes nos despedimos. ¿Quiénes va a ser? Los de siempre. El equipo médico habitual. Ana Baltierra, Jesús Pozo, Emma Valle Espinos, Pepe Rubio, la técnico de sonido, María Jesús Rodríguez y yo misma. Nieves con costrina. Adiós.
Emma Vallespinós
¿Do on your way to the sky You look pretty good down here But you ain't really good We never learned we've been here before Why are we always stuck and running from the bullet The bullet we never know we've been near before? ¿We gotta get away from here We gotta get away from here Just stop you crying It'll be all right.
Nieves
They.
Emma Vallespinós
Told me that the end is near We gotta get away from here Just out you crying Every time of your life Breaking through the atmosphere Things are pretty good from here Remember Everything will be all right We could meet again Somewhere somewhere Far away from here We never know We've been in before Why are we always stuck around in front? ¿The bullets, the bullets We never before Why we always talking from the bullet, the bullet Just stop you crying It's the sun of the times We gotta get away from here We gotta get get away from me Stop me crying, baby It'll be alright Told me that the end is near We gotta get away from here We never were before Why are we All we're stuck in front? ¿We never heard We've been near far Why are we always looking on it? ¿We don't talk enough We should open up before It's all to us? ¿Will we ever we've been given before? It's time what we know. Stop me crying, baby It's the sign of the time We gotta get away We got to get away We got to get away We got to get away We got to get away. We got to we got to we got to we got to we got to we got to.
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Podcast: Todo Concostrina
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Episode: Cualquier tiempo pasado fue anterior | Juana y Felipe, la boda que empezó mal y terminó peor
Date: February 2, 2026
In this episode, Nieves Concostrina and her collaborators recount the disastrous wedding and turbulent story of Juana I de Castilla (known commonly, though debatably, as "Juana la Loca") and Felipe de Austria (“Felipe el Hermoso”). With her trademark irreverence, Concostrina dismantles the myths around Juana’s supposed “locura” and explores how political interests shaped her fate and her legend. Alongside the historical deep-dive, the episode offers sharp commentary on royal marriages as tools of power, the disastrous trans-European journey for the wedding, and the long-lasting cultural and artistic reinterpretations of Juana’s life.
Setting the Stage:
Everything Goes Wrong:
Political Chess and Royal Marriages:
The Journey:
Plantón – The No-Show Groom:
Compromised Boda and Aftermath:
Emma Vallespinós on “La locura”:
Ana Baltierra on Artistic (Mis)Representation:
Pure Political Sidelining:
Key Episodes of Isolation and Resistance:
Margarita de Austria:
Juana & Felipe’s Short-Lived Fairytale:
Modern Pop References and Satire:
On Fate and Power:
On the Construction of Madness:
On Gender and Power in Monarchy:
On Artistic Propaganda:
On Royal Marriages as Series Material:
The episode masterfully blends historical narrative, irreverent commentary, and critical analysis of political, artistic, and gendered mythmaking. Nieves and her guests encourage the audience to rethink simplistic, patriarchal accounts of Juana’s life, illuminating how power structures required her to be “the crazy one” for others to rule. The cast’s humor, passion for digging into primary sources, and pop-culture savvy make for a fresh, accessible, and thought-provoking retelling of a foundational episode in Spanish — and European — history.