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Nieves
En la Cadena SER. Cualquier tiempo pasado fue anterior. Con nieves con costrina. 20 de noviembre de 1820. En mitad del Pacífico, el ballenero Hexes divisa un gran banco de cachalotes. Y al capitán le hacen los ojos chirivitas. También eso era un banco de dinero. En cuanto capturaran, descuartizaran y vendieran dos o tres de esos bichos, los marineros lanzaron las barcas balleneras al agua y con los arpones dispuestos, comenzaron a hostigar a los cachalotes. Uno de ellos, sin embargo, plantó cara. Era enorme, con una descomunal cabeza. Emergió pasar pasó de las barcas y como era un valiente, se fue contra algo de su tamañ a por el exes. Embistió primero con su cabezota, arreó luego un par de certeros coletazos y lo hundió. Luego se perdió en las profundidades del océano. El naufragio del Exes se hizo muy famoso y trajo muchas consecuencias que no vienen al caso, pero la más importante de ellas fue la literaria. Aquel cachalote inspiró al escritor estadounidense Herman Melville para escribir 30 años después, la novela Moby Dick. Y las ballenas pasaron a ser unas asesinas. Se las convirtió en monstruos, cuando aquí el que tenía razón era el cachalote. El hombre disparó primero. Hasta que nos dimos cuenta de que había que salvar a las ballenas y liberar a Willy, a los dos Willys. Estos cetáceos han cargado durante siglos con el San Benito de ser los monstruos del mar, cuando en realidad prácticamente nadie había visto a estas gigantescas criaturas que se dan sus garbeos, océano arriba, océano abajo, a su bola, sin meterse con nadie. Si, nadie se mete con ellas. El 99,9999 % de la humanidad no había visto una ballena en su vida. Solo las conocían por referencias literarias, por dibujitos. Pero antes de que llegara la fantasía de la ballena asesina con la novela Moby Dick, a los humanos más crédulos ya les habían metido el miedo en el cuerpo con los monstruos marinos que aparecen en la Biblia, en el Corán y en la Torá. Siempre son los mismos monstruos, porque ya saben que las religiones se copian los cuentos entre ellas. La ballena mala, malísima, que se comió a Jonás representaba a Satanás, el malo de la película. En los tres libros supuestamente sagrados Y Jonás era el incrédulo infiel que al final fue salvado de las tripas de la ballena por los tres Yahvé, Alá y Jehová. Cuando volvió a la senda de la fe de las tres fes, cuando dijo que sí, que vale, que me lo creo todo, vinieron los dioses, ordenaron a la ballena que escupiera a Jonás y todos contentos. Es decir, que los pobres cetáceos arrastran mala fama sin necesidad desde que los guionistas lo señalaron como tragaprofetas.
Emma Vallespinós
Fois sur ton chemin la main oubliée.
Nieves
Gare étonne leur la main pour les.
Pepe Rubio
Mener vers d' autres landes Donner vers.
Emma Vallespinós
D' autres landes sans cœur de Dieu.
Nieves
Y aunque lo parezca, el programa de hoy resulta que no va de ballenas. Todo esto ha sido la intro, porque hoy vamos de los monstruos que nos inventamos los humanos para meternos miedo entre nosotros. A este cualquier tiempo pasado fue anterior. No viene un monstruo a vernos. Vienen varios, todos de mentira menos uno. Y precisamente el único cierto, el único que de verdad existió, guardaba bajo su aspecto monstruoso un ser humano que salía a borbotones cada vez que abría la boca. A lo largo del programa pasará por aquí y les va a encantar conocerlo. Ahora vamos a los monstruos que nos gustan, los que dan miedito y fascinan a partes iguales, pero que no existen. Porque los monstruos, queridos niños, no existen. Sirven para entretener, para engañar, para ganar, fieles a una causa, para meter miedo. Y traemos a uno que sirvió para todo eso a la al dragón. Pero no un dragón cualquiera, que hay muchos y nos perderíamos. Nos centramos en el más conocido de Españ en el dragón de San Jorge. ¿Cómo llegó el dragón a la vida de San Jorge o San Jorge a la vida del dragón? Porque aquí pasa como con lo del huevo y la gallina. De entrada se complica un poco saber que fue primero, puesto que los dos son ficción. Pero si nos vamos al principio, a lo mejor nos aclaramos un poco. Y el principio hace mucho. Necesitamos una época, necesitamos a un malvado y necesitamos una víctima. Y lo tenemos todo. El momento es el siglo cuarto, muy al principio, recién estrenado. El malvado, por supuesto. Un emperador romano, Diocleciano. Y la víctima, un mártir cristiano. Jorge, George, Georgius, Jordi. Vamos a ello. Al emperador Diocleciano dicen que se le fue la cabeza martirizando y matando cristianos que se negaban a renunciar a su fe. Uno de aquellos asesinados fue un tribuno romano, un aristócrata que atendía por Georgius Jorge. Hasta aquí lo normal de acuerdo a la cuando trincaban a un cristiano, lo martirizaban y se lo cargaban. Y eso hicieron con Georgius. Lo dejaron en calzoncillos, lo torturaron, lo decapitaron y lo enterraron en una ciudad de Israel donde ahora enseñan una tumba que se inventaron muchos siglos después. Pero bueno, da igual, aceptemos pulpo de momento. Lo importante es que ya tenemos un cristiano menos y un mártir más. Y a partir de aquí se fue liando la pelota. Los detalles de su martirio empezaron a correr. Cada uno que lo contaba añadía un detallito más. A cada paso se aumentaban los suplicios. Cada cual que lo contaba lo hacía a su manera, hasta convertir a Georgius en un megalomártir. Un gran mártir. Un mártir del copor. Lo más de lo más en mártires. Estaba claro que a este hombre había que declararlo santo. Y así se hizo. En el siglo V, San Jorge pasó a engrosar el santoral y ya nadie le hizo el mayor caso, entre otras cosas porque se desconocían sus méritos. No tenía ninguna historia apasionante que respaldara su presunta santidad, salvo un vulgar martirio. No le habían sacado los ojos como a Santa Lucía, ni lo habían hecho a la parrilla como a San Lorenzo, ni le habían sacado los dientes como a Santa Apolonia, ni le habían cortado las tetas como a Santa Ana. Para Águeda faltaba chicha martirizadora. Pero en estas que llegaron los cruzados a dar la bronca por Tierra Santa, siglo XI, y un grupito de ellos empezó a correr la voz de que habían encontrado la tumba de San Jorge. Pasados un par de siglos más, la noticia del supuesto hallazgo de la presunta tumba del apócrifo mártir ya se había instalado en la vieja Europa y había empezado a mezclarse con leyendas populares medievales. Y así empezó a extenderse el bonito cuento que viene a continuación. Érase una vez un reino en el que había un lago muy grande donde vivía un dragón apestoso que tenía atemorizados a los lugareños. La única forma de mantenerlo contento era alimentarle con ovejas. Menuda novedad. A mí me dan una paletilla de cabrito al horno y también me tienen ganada. Pero las ovejas se acabaron. Y para que el dragón no se mosqueara, tuvieron que empezar a echarle humanos elegidos por sorteo. Hasta que un mal día salió la papeleta de la hija del rey. Sí, ya sabemos que es raro que la hija del rey entrara en el sorteo para dar de comer al dragón. ¿Pero qué quieren? Esto es un cuento. Y si no existen los dragones, tampoco existen los reyes demócratas. El caso es que allá que te fue la princesa como solomill para el dragón. Cuando aquel bicho verde con fauces terroríficas, alas de murciélago, garras mortíferas, ojos amarillos y un aliento que echaba para atrás estaba a punto de zamparse a la muchacha, apareció un tipo muy guapo, con brillante armadura y montado en un caballo blanco. Aquel tipo a caballo, según unos redujo al dragón con una lanza, según otros con una espada. Da igual si fue con un tirachinas. Lo que cuenta es que dominó al monstruo, pero sin matarlo. Le dijo entonces el caballero a la princesa que se quitara el cinturón, que lo atara al cuello del dragón a modo de correa, sin olvidar las bolsitas para las cacas por si al dragón le entraban ganas en el camino, y que así, sometido, como si fuera un caniche, lo condujera hasta el pueblo. Los habitantes del pueblo, absolutamente cuajados, vieron llegar a un tipo encima de un caballo blanco, a la princesa tirando del dragón y al dragón tan contento moviendo la colita. El caballero tranquilizó a los aterrorizados vecinos. No pasa nada, no temáis. Dios me ha traído hasta aquí para libraros de este monstruo. Creed en Cristo y en cuanto estéis todos bautizados me lo cargo. Por supuesto, todos se bautizaron porque ahí no había nada que negociar. Y entonces el tipo mató al dragón, a la chica la dejó plantada y se largó. Si se hubieran negado, el caballero habría soltado al dragón para que se merendara todo el pueblo. El asunto podría haberse quedado en uno de los muchos cuentos medievales cristianos que corrían por centro Europa, si no llega a fijarse en esta fábula el famoso obispo de Génova llamado Jacobo della Vorágine, que escribió un libro llamado La Leyenda Áurea. Seguro que han oído hablar de él. Era una recopilación de vidas de santos. Y como hemos quedado en que San Jorge carecía de una vida apasionante que contar, el obispo cogió el cuento del dragón, la princesa, el caballero con espada y el caballo blanco y lo encajó todo en la biografía del santo.
Emma Vallespinós
Aleluya.
Nieves
Evidentemente, esta peripecia de tintes caballeresco se convirtió en la más divertida del libro. Y así fue como San Jorge se convirtió en el rey del mambo del santoral. Resumiendo, que San Jorge, además de ser el santo patrón del chantaje, por aquello de os bautizáis todos, os suelto al dragón para que os coma, pasó de ser aquel tal Georgius, vulgar mártir, peatón martirizado en calzoncillos, a un santo caballero andante de éxito. La Leyenda Áurea fue un exitazo de ventas, uno de los libros más reproducidos de la Edad Media, puesto que no existía la imprenta, porque aún estamos en el siglo XIII, el libro iba copiándose y mejorándose, o sea, corrigiéndose y aumentándose, porque un caballero, un dragón y una princesa dan mucho juego y estéticamente no tienen rival. Es decir, la iconografía de todos los santos es muy aburrida, casi todos con las túnicas, con cara de pasmo, como en trance, mirando al cielo. Pero San Jorge no. Él iba a caballo, con armadura con lanza, cargándose a un dragón de color verde que echaba fuego por la boca. Era la imagen perfecta para que a partir de la historia que escribió el obispo, todos los artistas se recrearan reproducié pintores, escultores, miniaturistas, iluminadores de libros, todos fascinados y centrados en San Jorge, que era santo, era guerrero y era muy guapo. El camino del éxito estaba abierto y ya fue un no parar. El santo caballero adquirió mucha fama, la devoción popular se disparó, los reyes empezaron a endosarle hazañas y San Jorge acabó convertido en protector de los buenos ante los malos, o sea, los dragones. A los reyes de la Corona de Aragón, qué cosas se les empezó a parecer San Jorge cuando luchaban contra los musulmanes en plena Reconquista, al más puro estilo de Santiago Matamoros. De la misma manera que unos decían que se les aparecía Santiago por el norte, a los aragoneses se les aparecía San Jorge por el levante cuando se pegaban contra el musulmán y por el centro cuando estaban a tortas con los castellanos. Era el santo perfecto para la guerra, porque por algo iba con armadura y espada. Y así fue como el rey Martín I declaró a San Jorge patrón e intercesor de la Casa de Aragón a mediados del siglo XV. Alguien estará preguntá. ¿Y Barcelona celebra en Sant Jordi la Fiesta del Libro? Porque el santo se hizo famoso gracias a la leyenda áurea del obispo novelista. No, nada que ver. Lo que pasa es que la UNESCO declaró el 23 de abril Día Mundial del Libro. Y ese día es San Jorge. Si en vez del 23 hubiera señalado para la fiesta el 22 en Barcelona, las librerías saldrían a la calle por San Cayo, un santo soso que ni montaba caballo, ni salvaba princesas ni mataba dragones. Y por cierto, el tal Cayo era sobrino del emperador Diocleciano, el que se cargó a Georgius. Lo que pasa es que no hubiera sonado igual de bien. Sant Jordi, fiesta del libro. San Cayo, fiesta del libro. No, no suena.
Santi Balmes
IG.
Jesús Pozo
Historias con sonido cara A con Emma.
Nieves
Vallespinós En cada programa buscamos dos historias con sonido. Bueno, en realidad las busca esta Emma Vallespinos. Hola, emma.
Santi Balmes
Hola, Nives.
Nieves
¿Quién protagoniza hoy nuestra cara hoy?
Santi Balmes
Santi Balmes, el cantante y compositor del grupo indie Love of Lesbian. La música es una de sus facetas, pero tiene más. Por ejemplo, la escritura. Debutó en 2011 con un libro infantil. Yo mataré monstruos por ti. Una historia que protagonizaba una niña, Martina, que no puede dormir por las noches por el miedo que tiene a los monstruos. Lo que ya no sabe es que bajo su cama se esconde un mundo de monstruos en el que una pequeña llamada Anitram teme a los humanos. Hasta que una noche, al quedarse dormidas, Martina y Anitram unen sus manos. Desde sus camas, la niña humana y la niña monstruo dejan de temer. Temerse la una a la otra cuando por fin se conocen. Es lo que tiene el miedo, que se alimenta de ignorancia. Vamos a escuchar una de las canciones de Love of Lesbian.
Nieves
Club de fans de John Boy y Anitram. Es Martina al revés. Qué curioso. Sí, la escuchamos todos los raros.
Pepe Rubio
Fuimos al concierto de Gran Telepata de Dublín. Media hora antes invadimos el metro. Yo iba obligado y tú en éxtasis. Y tantos. Daba 8 como 80 a los fanáticos. Frente al estadio ya cantaba. Y sus temas. Primeras filas, vuestra obsesión. Decíais que John Boy enamoré al algo ambiguo y de infancia gris. Sinceramente, yo lo detestaba hasta morir. La luz se desmayó. ¿Con cuál van a empezar? A ti te da igual. Dijiste afortarla ¿Cómo es posible que haya estado en tus infiernos? Es imposible, ¿No? Misterio. Y que tuvieras un don sería posible Conocerte más por dentro no lo conseguiré Saber más de ti Yo soy fan. Otro fan. De aquellas masas Era el gran inicio. Tiene poderes, llegaste a decir. Creo que lleva media vida huyendo. Quizás le pasa lo mismo que a mí. Había expandido su emisión global desde Lima hasta Reyvic y sin embargo a quien tenía cerca no podía transmitir mi gana universal de alcance personal. Me hipnotizó por fin con su verso natal. ¿Cómo es posible que haya estado en sus infiernos? Es imposible ¿O no? Misterio. Y que tuviera sedo sería posible Conocerte más por dentro no lo conseguiré Nunca sab. Si yo no tengo su don. Si yo no tengo su don. Y ahora ya soy. Y ahora ya lo soy. Y ahora ya soy Otro fan de Ya. Soy. Y ahora ya lo soy. Y ahora.
Jesús Pozo
Nuevos descubridores con Jesús Pozo.
Nieves
Quién da la vez para hablar de monstruos, pues otro monstruo, Jesús Pozo, que nos trae a alguien que de esto además entiende mucho.
Jesús Pozo
Sí, traigo a Pedro Cabezuelo, que es psicólogo clínico y además padre importante, por eso entiende tanto, porque los monstruos están en la cabeza y asustan primero a los niños. Así que vamos a comenzar por el principio.
Pedro Cabezuelo
Un monstruo no es más que una representación, es un símbolo que engloba significado, difíciles de entender, difíciles de ver, y que a veces no hay ni siquiera palabras para ellos. Se puede encarnar lo peor, los más bajos instintos, las pasiones más ocultas, más bajas del ser humano, representadas de alguna forma que el sujeto lo identifique de golpe como algo terrible.
Nieves
Perfectamente explicada la teoría, la teoría del monstruo.
Jesús Pozo
Y ahora vamos, pues ahora vamos a la práctica. Pero atención, la práctica tradicional, la que la mayoría de nosotros hemos conocido.
Pedro Cabezuelo
A los niños siempre se les ha asustado con el coco, con el hombre del saco, cosas que encarnaban esa parte oscura, maligna y realmente repugnante del ser humano. Había un tal Sacamanteca, que era uno que mataba niños para extraerles la grasa, porque la grasa simbolizaba la eterna juventud. Creo recordar algo así. Entonces, a raíz de ello se empezó a utilizar para hacerles volver a casa antes de que anocheciera. El monstruo se utilizaba Que viene el coco, que viene el monstruo. El hombre del saco. Hay una mezcla entre folclore y realidad. El nombre del saco es una encarnación para asustar a los niños que vuelvan a casa a su hora.
Nieves
Los padres resulta que han sido unos torturadores. Mete miedo. Luego que si los niños salen mal. En fin. Pero supongo que las cosas, como todo, han cambiado.
Jesús Pozo
Vamos a ver si nuestro psicólogo nos aclara algo.
Pedro Cabezuelo
Los monstruos de hoy en día, ya te digo, no son como los monstruos aque típicamente un dragón, pues nadie creería en un dragón. Pero sí hay otro tipo de monstruos que aparecen en videojuegos, que aparecen en el día a día, cachopo. Ese es un monstruo. Alguien que encarna esa capacidad de destripar a una persona, descuartizarla, incluso extraerle las prótesis mamarias. Hay que tener una capacidad de separarte de lo que es una vida, llamémosle normal, y ser capaz de hacer eso con frialdad. Un psicópata asesino, de alguna manera es un monstruo actual.
Jesús Pozo
Pero no sólo hay monstruos físicos. Aquí nos presenta Cabezuelo también algunos de los que él considera los monstruos sociales.
Pedro Cabezuelo
Que una forma de mantener a la población bajo control es mediante monstruos. Y los monstruos de hoy en día, sociales, ¿Cuáles serían? Mira, yo creo que la pobreza. La pobreza y la marginación es uno de los monstruos en los que, como no queremos vernos reflejados, tragamos muchas cosas, porque mira cómo están esos que están mucho peor. Ese es el monstruo, el que probablemente tengamos miedo. La pobreza, la guerra, la sociedad crea monstruos. Sí, y uno de ellos es el consumismo.
Nieves
Un monstruo que te obliga a comprar, tirar, comprar y que te come. Claro, y la tarjeta también te la come.
Jesús Pozo
Exactamente, con cotrina. El monstruo del consumismo, que además es atontecedor. Vamos a los monstruos buenos, que también los hay.
Pedro Cabezuelo
Seguro que los hay. También el de la película. Un monstruo viene a verme. Un monstruo es poderoso, puede encarnar cualquier aspecto de la vida, entre ellos la sabiduría. Los monstruos pueden encarnar esa parte sabia y por tanto, a veces inspiradora de temor, que saben mucho.
Jesús Pozo
Mira, vamos a escuchar en qué se basaron los diseñadores del monstruo D, David Martí y Montse Rivet. Lo que quería expresar el director Juan Antonio Bayona y lo que piensa el monstruo árbol. Liam Neeson, por boca de su doblador.
Emma Vallespinós
Nos teníamos que basar mucho en dioses griegos para que fuera algo muy potente, con mucha fuerza.
Nieves
Yo creo que es bonito que el monstruo sea real y que la mano que agarra a Connor o que el pie que toca, o la gran cabeza que se le planta delante de su ventana.
Pedro Cabezuelo
Cada una de las emociones que todos hemos experimentado alguna vez, eso es el monstruo.
Nieves
Hay muchos monstruos. Además, El diccionario da seis definiciones y dos de ellas son buenas. ¿Te contó algo más Pedro Cabezuelo?
Jesús Pozo
Pues sí. Para finalizar me contó qué hacer si los niños andan liados con monstruos por.
Pedro Cabezuelo
Las noches a base de principios de realidad. Siempre pongo el ejemplo de cómo mis niñas cuando los primeros momentos nunca han sido muy miedosas, cuando decían tengo miedo, tengo miedo por la noche. Los monstruos no existen, hija. Los monstruos son una invención para soltar a los niños. Lógicamente cuesta. Si un niño ve una película en que aparezcan monstruos y símbolos para ella muy potentes, un niño no puede abstraerse, no tiene la capacidad adulta de abstraerse. Entonces, quitarles ese miedo, pues es cuestión de trabajo y tiempo. Pero. Y normalmente con la maduración del niño, en cuanto hablas un par de veces con él poquito a poco se lo vas quitando sin relativos problemas.
Nieves
Exactamente. Los monstruos malos no existen. Los buenos sí. Pedro Cabezuela es un monstruo. Cabezuelo. ¿He dicho cabezuela? Pedro Cabezuelo es un monstruo como padre y como psicólogo. Y tú eres un monstruito que va a volver de aquí a un rato.
Jesús Pozo
Vale. Cualquier. Y el tiempo pasado fue anterior, con Nieves con costrina.
Nieves
Joseph Merrick. ¿Les suena así por el nombre? Seguro que a muy pocos. Si digo el Hombre elefante, quizás algunos recuerden la película que dirigió David Lynch con John Hart y Anthony Hopkins. Pero Joseph Merrick no es ficción. Existió. El Hombre Elefante fue real. Vivió en la Inglaterra de finales del siglo XIX y sufrió una enfermedad demoledora que lo desfiguró hasta darle un aspecto monstruoso. Los científicos parecen estar de acuerdo en que padeció el síndrome de Proteus en su estado más grave, que provoca que los músculos, los huesos, huesos, la piel, todo crezca a su bola, anárquica y desmesuradamente. A Joseph Merrick fue envolviéndole un cuerpo deforme y como llegó a crecerle una especie de trompa en la cara, le pusieron eso de hombre elefante. Ahora fue una persona extraordinaria, extraordinaria del todo. Dulce, culta, inteligente, cariñosa, sin un ápice de odio. Empleó todos sus esfuerzos en hacerse querer, en demostrar que debajo de esa envoltura fea, monstruosa, que daba miedo a la gente, había una persona que nunca mostró resentimiento, pese a las burlas y las humillaciones. Rozó la locura porque se vio solo en el mundo indefenso y en la indigencia. Menos mal que un médico se hizo cargo de él y lo acogió hasta que la enfermedad degenerativa venció a Joseph Merrick con sólo 27 años. Aquel hombre fue un ser fantástico, extraordinario y tan monstruosamente grande en cualidades que entró en la historia de la medicina por padecer la enfermedad más desconcertante y en la historia de la humanidad por ser una de las personas más dignas que ha pasado por este mundo. Nadie entiende aún cómo discurrió por la vida sin soltarle un guantazo a alguien. Contarte el arte, Ana Baltierra. Llegan los monstruos del arte de la mano de nuestra Navaltierra, doctora en Historia del Arte. ¿A cuál de las muchas criaturas monstruosas que pululan por el mundo artístico nos has traído? Muy buenas, Ana.
Ana Baltierra
Hola, Nieves. Pues ha sido difícil elegir porque tenemos un repertorio muy bueno y he traído uno que es muy particular. Se trata de Medusa, un ser terrorífico que convertía en piedra a todo aquel que se atreviese a mirarla. Casi nada. En el mundo griego, romano. Se la representaba muchísimo en los templos, la cerámica, tumbas, escudos de los guerreros, los mosaicos de las casas. Bueno, aparece por todas partes. Lo curioso es que siempre aparece representada de frente. Esto es algo rarísimo, porque si tienes en mente una cerámica griega, Nieves, lo habitual era que las figuras estuvieran de perfil, como en Egipto. Pues la excepción era Gorgona o la Medusa, porque como su poder estaba en los ojos, con ello mataba. Siempre nos va a parecer representada de frente la excepción de todas las representaciones. Paradójicamente, además, por este motivo, por este poder, por este matar en los ojos, se convirtió en un poderosísimo amuleto protector para todo el que tenía una Medusa, ya fuera en la puerta de su casa, pintada, lo que fuera. Y lo explico Imagínate, Nieves, que yo soy una guerrera y tú vas a luchar contra mí. Estamos en combate. Yo pongo mi escudo para protegerme con una representación de Medusa de frente. Al luchar las dos en combate, los ojos de Medusa, ¿A quién están mirando?
Nieves
A ti. A ti.
Ana Baltierra
Con lo cual, como los ojos de Medusa petrifican, te petrifican a ti, que eres mi enemiga. Con quien estoy luchando. Entonces, ¿Va a funcionar esta Medusa, estos ojos de la Medusa, como un talismán mágico? Es una idea que siga existiendo hoy de los ojos como amuletos, como podemos seguir viendo en muchas zonas del mundo.
Nieves
Los ojos contra el mal de ojo. Mira tú de dónde vienen estas ideas.
Ana Baltierra
Pues en el caso de Medusa, la mitología griega, que ya sabes que tenía una imaginación absolutamente desbordante, todos los de detrás se fueron copiando. Además, en este caso cuenta cómo existían unos monstruos terribles y despiadados llamados Gorgonas, que tenían un gran poder que ya hemos mencionado. Todo aquel que las mirase se convertía en piedra. Eran capaces, Nieves, de matar con la mirada. Incluso, fíjate qué importante, después de su muerte, este superpoder les hizo que fueran monstruos muy muy temidos. Eran tres hermanas gorgonas que se llamaban Medusa, Esteno y Euríale, pero dos de ellas eran inmortales y sólo una era mortal, que es Medusa. Medusa además era famosa por su temida cabellera, que estaba compuesta por serpientes que siempre estaban en actitud de ataque. Imagínate, ya era el colmo del terror. Y el mito continúa hablándonos de cómo un joven llamado Perseo un día se vino arriba y prometió llevar al rey Polidectes la cabeza de Medusa cortada. Valiente, no, o loco, no sabemos. Bueno, partió a la aventura, pero contó con ayuda de los dioses y aconsejado por ellos, lo que va a hacer es un par de paradas en el camino para conseguir varias cosas. Va a conseguir un zurrón mágico en el que poder guardar la cabeza de Medusa. Esto es importantísimo, Nieves, porque hemos dicho ya que después de muerta, los ojos de Medusa seguían matando. Tenías que tener un sitio donde no valía.
Nieves
Una bolsa de plástico no valía, no.
Ana Baltierra
Porque transparentaba y te podía ir convirtiendo en piedra de todo y la liabas. También un casco que volvía invisible a quien lo llevara puesto. Unas sandalias aladas para poder huir a toda prisa. Porque recordemos que las dos hermanas de Medusa no eran mortales. Y seguro que no les iba a hacer gracia este tema. Iban a buscar venganza para salir pitando, vamos. Y además se hizo con una hoz muy afilada con la que cortar la cabeza y un escudo muy pulido y brillante que le servía de España. Con esta guisa, imagínate las pintas, se introdujo Perseo en la gruta donde vivían las gorgonas mientras dormían. Como llevaba puesto el casco de invisibilidad, no le podían ver. Se acercó a Medusa mirándola a través del reflejo del escudo, no directamente, para no convertirse en piedra, para evitarlo con la hoz. Le cortó la cabeza, la metió en el zurro mágico y salió huyendo a toda velocidad gracias a las sandalias.
Nieves
Bueno, yo veo que todo lo gore ya les gustaba a los colegas clásicos. Y que todo lo sangriento tuvo mucho éxito en el arte. Sangre, sangre, sangre.
Ana Baltierra
No, no. Pues sí, Nieves tiene razón. Y mucho. Les gustó mucho. Quizá la obra más famosa sea Perseo y la cabeza de Medusa de Benvenuto cellini, realizada entre 1545 y 1554. Se trata de una escultura hecha en bronce que representa Perseo desnudo, con un casco, con alas en la cabeza, en vez de los tobillos, las alas, y pisando el cuerpo decapitado de la Medusa. Tú imagínate ya la escena, ¿No? Este está en Florencia. Efectivamente, este está en Florencia. Es una de las grandes obras que podemos ver en la ciudad. Bueno, con la mano derecha sostiene una gran espada y con la izquierda levanta en alto la cabeza cortada. Nos la enseña de Medusa, que acaba de matarla. Y sabemos que acaba de matarla porque de su cuello todavía salen los chorretones de sangre.
Nieves
Por eso me acuerdo yo.
Ana Baltierra
Sale la sangre todavía borbotones, que es muy impactante. Esta obra fue encargada por Cosme I cuando tomó posesión de Florencia como duque, y en realidad era una advertencia de lo que le podía pasar a sus enemigos si se enfrentaban a él. Cosme primero representa este Perseo que aniquila a todos sus enemigos más poderosos. Y lo que está haciendo Chelin en realidad es versionar obras antiguas. Tenemos pinturas en frescos romanos de Pompeya bastante parecidos. Claro que es que como Cheline era un genio, lo hace de manera magistral y se va a convertir en un referente para muchos artistas que lo que van a hacer después es representar el mismo tema pero versionado. Uno de los ejemplos más cercanos que tenemos es Salvador, dado que va a esculpir un Perseus como homenaje a Cellini. Otros, en cambio, Nieves, van a preferir pintar solo la cabeza cortada de Medusa.
Nieves
Es que pintar todo da mucho curro. ¿Quiénes disfrutaban más pintando este invento tan truculento?
Ana Baltierra
Bueno, pues sobre todo los barrocos, que lo hicieron sin ningún tipo de tapujos. La obra que más impresiona para mi gusto, siempre que esto sobre gustos no hay nada escrito, es La cabeza de Medusa de Caravaggio, que la hace hacia 1597 y que está en Florencia también en la Galería de los Uffizi, o sea que podemos hacer una ruta monotema de Medusa allí casi. Bueno, es un óleo de visita. Bueno, se trata de que se hace sobre lienzo, pero que el pintor va a montar en un escudo redondo de madera. Va a emular así las imágenes de estos guerreros griegos que hablábamos al principio, que la ponían la imagen de Medusa, pero no es un escudo de guerra, sino que es un escudo ceremonial. Bueno, en esta imagen sólo está la cabeza de Medusa, con la sangre brotando del cuello, también a lo bestia el cabello y con las serpientes enzarzadas. Lo espeluznante de esta pintura es que Caravaggio representa el momento exacto en el que le acaban de cortar la cabeza. Claro, sus ojos lo que reflejan es el terror de su propia muerte, de ser consciente de que está muriendo, la boca se entreabre para chillar de dolor. Esta pintura transmite de manera brutal el sentimiento, bueno, la cara que se le debe quedar a una cuando le corta la cabeza por sorpresa, de cuajo, que lo sabemos todos, lo que se siente y por eso lo puedo explicar. Bueno, en la época este óleo fue muy criticado porque se consideraba que hería la sensibilidad del espectador por la crueldad de la imagen, como las películas. Hoy, Nieves, que no hemos inventado nada.
Nieves
Pero cuéntanos cómo era ese poder de Medusa, eso de seguir matando con la mirada hasta después de muerta.
Ana Baltierra
Bueno, es una de las cosas más curiosas, es el poder excepcional que tenía Medusa, porque era un monstruo que estaba ligado a los poderes de la tierra. De hecho, Medusa va a crear casi más problemas, la pobre muerta que viva. Esto es porque Perseo la metió en su zurrón, como habíamos dicho, y a nada que discutía por cualquier cosilla con alguien sacaba la cabeza del zurrón. Vamos, Nieves, imagínate que la va a usar casi como si fuera como arma de destrucción masiva. Por ejemplo, a la vuelta de su aventura matamonsstruos, se presentó la corte de Polidectes, que era, recordemos, aquel para que había emprendido esta misión suicida. Sacó la cabeza y se la enseñó a toda la corte, que se convirtió en. También la usó para petrificar a Fineo, un señor que quiso impedir que Perseo se casara con Andrómeda. Este era un francotirador, Este era un peligro público. Este era un peligro público, eso sí. Bueno, además en el caso de Fineo sí que es llevar al extremo, Nieves, eso de que hable ahora que cayó para siempre, ¿Verdad? Fineo cayó y cayó bien. Esto para que vuelvas a decir que no me case con quien yo quiera. Este momento además aparece mucho. La pintura lo va a representar, por ejemplo, Luca Giordano en 1670 o ritmo en torno a 1751-710 incluso. Fíjate qué curioso, porque tiene referencia a cosas de hoy en día. Nuestro un mito cuenta cómo Perseo se cruzó con Atlas, que era un titán que fue castigado por el dios Zeus a sostener la bóveda celeste. Vamos, Nieves, para que no se nos cayera el cielo encima. Claro, que esta es la lógica de la antigüedad. Bueno, Perseo y Alda se cruzaron, empezaron a discutir, una cosa llevó a la otra, ya sabes que estas cosas se complican. Y Perseo acabó sacando la cabeza de Medusa del zurdo, convirtiendo a Atlas en piedra. Claro, como Atlas era muy grande, muy grande, muy grande, pues Titán pues sería una gigantesca piedra que casi tocaría el cielo porque lo estaba sujetando. Es a día de hoy lo que conocemos como cordillera de Atlas, un sistema montañoso que mide nada más y nada menos que 2.400 kilómetros y que está al noroeste de África y recorre las actuales Túnez, Argelia y Marruecos. Fíjate que es la explicación mitológica del origen de esta cordillera. Haber mirado a los ojos a Medusa. Ya sabes, Nieves, que hay miradas que matan. Y en el caso de nuestro monstruo artístico es que es literal, literal.
Nieves
Además, ahora me quedo yo con la cosa de saber qué fue primero, Medusa o las medusas No sé yo. Y ahora entiendo por qué las medusas siguen picando después de muertas.
Ana Baltierra
Las muy canallas serán las hijas.
Nieves
Muchas gracias, Ana.
Ana Baltierra
Gracias a ti, Nieves.
Jesús Pozo
Turistoria. Un viaje al pasado con Jesús Pozo.
Emma Vallespinós
¿Por qué las hadas existen aunque muchos no sepan verlas? De hecho, pueden pasar por tu lado.
Nieves
Y que no te des ni cuenta. Vuelve Jesús Pozo para llevarnos de ruta con una magnífica guía que además nos va a enseñar lugares que conocieron interesantes monstruos nacionales.
Jesús Pozo
Así es, así es. Me fui con la compañera periodista Mónica Arrizabalaga por alguno de los sitios de los que habla en su interesante y recomendable libro españ la historia imaginada.
Nieves
Más que recomendable, además, doy fe porque lo he leído. Mónica hace un recorrido fantástico en los dos sentidos del término, por la historia de las leyendas, los personajes, fabulosos seres extraños. Ha hecho una investigación de 10. ¿A dónde nos lleváis primero los dos?
Jesús Pozo
Vamos a comenzar por Jaén para conocer a un enorme reptil, el lagarto de la mal. El terrorífico animal que devoraba a todo el que se acercara a un manantial que protegía.
Emma Vallespinós
Lo que cuentan es que hay un preso que a cambio de que le liberen de su condena, se ofrece para acabar para siempre con la bestia. Pide que le den unos panes calientes, un bicho, un cordero, un animal al que le mete unas ascuas hirviendo dentro. Va hasta la fuente, espera que salga lo último, pues suelta al animal, que el lagarto lo engulle y claro, con las ascuas hirviendo, pues revienta. Así revientes, como el lagarto, así revientes.
Nieves
Cuentan que en la iglesia de San Ildefonso de Jaénse exhibió durante años la piel de un reptil que decían que era bueno, El lagarto de la Malena.
Jesús Pozo
Y no sólo allí, en Medina de Rioseco, en Valladolid hay otra, porque estos monstruos proliferaron por varias provincias con Cotrina. Escucha ¿Por qué Que eso de las pieles de los reptiles colgadas en la.
Emma Vallespinós
Iglesia era uno de tantos que trajeron los indianos porque resultaba un bicho curioso aquí? Y luego Juan es la Bagalán me decía que también los cocodrilos tenían un valor simbólico en las iglesias que esa historia desconocía porque se creía antiguamente que era el único animal que era mudo. Era como una manera de decir a los fieros que se estuvieran calladitos en la misma.
Nieves
En la catedral de Sevilla tienen colgado un cocodrilo. Y en una iglesia de Córdoba y en otra de un pueblo de Soria también lo he visto. Y en un seminario de Valencia también está. Hay tropecientos cocodrilos colgados por ahí.
Jesús Pozo
Sí, ya lo sabes, para que te calle. Para que te calle y nos siga hablando. Y ahora vamos a pasar de lagarto y nos vamos con otro monstruo más divertido y enigmático. El caso del hombre pez de Liérganes.
Emma Vallespinós
Hay un día que va la madre a buscarlo, que se lo encuentra como siempre, nadando y ya se enfada. Ahí te vuelvas pez que desaparece. El caso es que unos años después, de él nunca se sabe nada más, lo dan por muerto. Y unos años después aparece en Cádiz. Pescan a un hombre lleno de escamas y la única palabra que suelta cuando lo atrapan es la palabra Liérganes. Un cántabro que hay por allí les dice que es un pueblo que hay en Cantabria. Se ponen en contacto con el pueblo y sí, sí, pues está la descripción sólo encaja con este hombre que desapareció hace cuatro o cinco años de allí y no hemos sabido de él.
Jesús Pozo
Sí, pero el hombre pez regresó a Liérganes y su caso se estudió científicamente. Así lo cuenta en su libro y ahora nos lo cuenta Mónica Rezabalaga.
Emma Vallespinós
Gregorio Marañón estudió su caso y lo que venía a decir es que una ictiosis, una enfermedad que era un tipo de dermatitis y que además afectaban parte al cerebro, que no era un chico normal. Por eso sus comportamientos extraños también con la comida, con su vida social. Lo curioso de todo también es que los contemporáneos que vivieron, hay muchos que dan fe de ellos, que lo han visto, que conocen a alguien, que ha conocido a alguien. Ahora, unos años antes había habido otro hombre pez también por Cataluña, que es una historia que le deja cuando arraigaba en algún sitio.
Nieves
Ya decía Einstein que es más fácil desintegrar un átomo que una mentira o que una idea preconcebida o algo así. ¿Mónica te ha contado algo de dragones?
Jesús Pozo
Claro. ¿Y qué sería un país sin un dragón? Bueno, aquí nosotros. Lo que nos cuenta Mónica es el caso de la coca de Redondela, en Pontevedra.
Emma Vallespinós
Se lleva a todas las chicas jóvenes y se siembra el terror ahí en el pueblo. Una del pueblo las oye en una isla cercana. Entonces organiza una batida con todos los jóvenes más valientes y se arman ahí hasta los dientes y aparecen por sorpresa, rescatan a las doncellas, se cargan al bicho, llevan ahí como trofeo a Redondela y coincide con la fiesta del Corpus cuando tiene lugar esto. Y entonces dicen que hay un baile en Redondela por el Corpus, que son unas niñas que bailan encima de unas mujeres y es un baile muy curioso, que sólo lo hay ahí y que bueno, pues que sería la celebración de esa victoria. Y por eso pasean a ese dragón por las calles el día del Corpus.
Nieves
Otra apropiación de un cuento ancestral para cimentar una fiesta religiosa posterior.
Jesús Pozo
Claro, si ya sabes, primero te callas en la misa que te saco el lagarto y si sigues empeñado te saco el dragón en la calle. Esto está más claro que el agua. Se trata de controlar a la población. Hablé con Mónica Rizabalaga también de Y escucha lo que era, lo que lo tiene.
Emma Vallespinós
Yo tampoco creo que la gente medieval fuera más tonta que nosotros. Y seguramente oían muchas leyendas y sabían que eran leyendas. Las leyendas siempre han funcionado porque son útiles, porque reflejan miedos, esperanzas, anhelos, lo que sea, y porque son eficaces, porque haces que la gente vaya por un camino que tú pretendes. También se crean una historia o al menos duden sobre la veracidad de algo. Y hoy en día las fake news están al cabo de la calle.
Jesús Pozo
Y hablando de bulos y de Internet también le pregunté si ahí están los monstruos más reconocibles en la actualidad.
Emma Vallespinós
Pero yo creo que hoy en día los monstruos que viven en nuestra imaginación tienen más que ver con los peligros de Internet. Esos juegos que hacen a los niños que acaben suicidándose y que parece que no puedes evitarlo, que atrapan la imaginación de nuestros pequeños. Y la ballena azul, entonces o ahora, este que hay, Momo, por ejemplo. Yo creo que nuestros monstruos van más por ahí, esos desconocidos en la red que no sabemos muy bien cómo se accede, que aparecen, que se cuelan en nuestra vida, como ya no es la culebra que se colaba en el retrete de antes, sino que se cuelan en nuestros ordenadores.
Nieves
Españ La historia imaginada de Mónica Arrizabalaga, de la editorial Espasa. Magníficamente escrito, estupendamente documentado y muy entretenido. Entretenidísimo. Muchas gracias por haberla traído hasta aquí. Adiós, Motrua.
Jesús Pozo
Ale. Hasta la próxima, moctrua.
Nieves
Esto era un gato con los pies.
Jesús Pozo
De trapo y la cabeza al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
Pepe Rubio
Cuéntame un cuento y verás que contento Me voy a la cama y tengo lindas sueños Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama.
Nieves
Y tengo lindos sueños Cuando el hombre intenta crear a otro hombre, por lo general le sale un monstruo, porque viene con muchos defectos de fábrica. Le pasó al Dr. Frankenstein con su criatura. Y les pasó lo mismo a los judíos de Praga con su golem. Repito, para que se queden con el Golem, con G y terminado en M. Así llamaban a un personaje alto, grandote, poderoso, hecho de barro y sin alma. Hay mucho cine y mucha literatura sobre el golem. Y quien haya visitado Praga se habrá topado con referencias a él a cada paso. El golem de Praga fue creado por un rabino judío para defenderse de las amenazas cristianas, porque a los fanáticos cristianos de la Edad Media les dio por inventarse que los judíos secuestraban niños para sacrificarlos y hacer rituales con ellos, mentiras que cuajaron en las mentes flojas y manipulables de los cristianos medievales. El caso es que para evitar ser víctimas del cuento cristiano de los sacrificios infantiles, los judíos se inventaron el cuento del golem. A continuación viene la fascinante y fantástica historia de los libelos de sangre que dieron lugar al monstruo. La verdad no existe Vamos a contar mentiras Si la verdad no sirve, deja.
Emma Vallespinós
Paso a las mentiras.
Ana Baltierra
No quiero sinceridad.
Unknown Singer
No quiero tu corazón Ni saber quién.
Nieves
Eres Ni saber quién soy No quiero los libelos de sangre o calumnias de la sangre. Eran mentiras las noticias fake de la Edad Media que propagaba la jerarquía cristiana para intoxicar a la plebe y ponerla en contra de los judíos, provocar su persecución y su ejecución. La noticia falsa que se difundía era que en tal o en cual sitio, un grupo de judíos había secuestrado a un niño, cristiano, por supuesto, para martirizarlo, sacrificarlo y organizar ritos con su sangre, como mojar hostias consagradas para luego arrojarlas a los ríos y envenenar sus aguas. La gente se creía estas cosas se les iba la pinza y pedían el linchamiento y la ejecución de los 8, 12 o 16 judíos implicados en el supuesto ritual. Está claro, todo era mentira, porque ni los niños existían ni nunca aparecían los padres de los supuestos críos secuestrados. Estos libelos de sangre se dieron por toda Europa. Y en España también cuajaron. Ahora nos preguntamos cómo es posible que engañaran a la gente tan fácilmente y se creyeran semejante cuenta. Pero lo peor es que muchos se lo siguen creyendo porque no han salido del medievo. Se creen que siguen una tradición y seguramente no tienen ni idea de lo que celebran. En España se inventaron muchas calumnias de la sangre, pero tres de ellas fueron especialmente famosas porque provocaron muchas ejecuciones. Y estas ocurrieron de verdad. Fueron las de Santo Dominguito del Val en Zaragoza, del Niño Santo de Sepúlveda en Segovia y del Santo Niño de la Guardia en Toledo. Estos tres libelos de sangre inventados por cristianos fanáticos y por la Inquisición, el último de ellos precisamente, salió de la mente enferma de Torquemada para conseguir de los Reyes Católicos la expulsión de los judíos. Estos cuentos, digo, provocaron lo que se llevar a unos cuantos a la hoguera y al potro de tortura. Ejecutaron judíos a cascoporro a cuenta de niños que no existieron. Y como no hubo pueblo o ciudad de la supersticiosa Europa medieval que se librara de estas fe, el cuerpo llegó a Praga, en la actual República Checa. Y por eso un rabino creó al Golem. En la Praga del siglo XVI acusaron a los judíos de haber secuestrado a un niño cristiano para sacrificarlo y usar su sangre durante la celebración de la Pascua. Un rabino se fue a orillas del río Moldava y allí dio forma a un hombre de barro muy grande, muy tosco, parecido al increíble Hulk, pero en vez de ser verde, era de color marrón fango. En la frente del Golem escribió el rabino la palabra emet, que en hebreo significa verdad. Y en ese momento la criatura de barro cobró vida y recibió un que buscara al niño cristiano y que lo llevara al juicio que se estaba celebrando contra los judíos acusados de haberlo asesinado. Así lo hizo el Golem. Y así fue como el niño llegó al juicio en brazos de aquel tierno monstruo de barro y confesó que había sido obligado por su padre a esconderse en el sótano de su casa para conseguir la ejecución de los judíos. No hará falta explicar que si lo de los secuestros y sacrificios de niños fueron leyendas cristianas, también lo de los distintos Golem que surgieron fueron leyendas judías. Ambos cuentos saltaban de pueblo en pueblo, de siglo en siglo, porque se copiaba mucho entre ellos. Y si la leyenda del Golem de Praga ha triunfado sobre las demás es porque se publicaron varios relatos sobre ello a partir del siglo XIX. Después de que el Golem de Praga salvara a la comunidad judía, comenzó a vivir en ella. Pero pasado el tiempo, y además de que la criatura no dejaba de crecer, cada vez iba más a su bola y era más violenta. Claro, como era un cuerpo sin alma, pues qué ibas a hacer. El Golem fue acusado de matar a varios hombres, de aterrorizar Praga. Hay que ver lo que nos recuerda todo esto a Frankenstein. Pero ¿Verdad? El rabino, el padre creador de aquel gigantesco hombre de barro, tuvo que plantearse acabar con su Golem. Y lo mató con la misma facilidad que lo creo. De la frente donde le había escrito la palabra emet, borró la primera e y dejó la palabra met. Muerte. Y el Golem fue y se murió. Hala. En resumen, que a los niños los carga el diablo, que los fanáticos religiosos traspasan siglos y fronteras y lo más importante, que las mentiras matan, las fake matan y los fanáticos siguen ahí. Cuidadín, colorín colorado.
Jesús Pozo
Historias con sonido cara con Emma Vallespinós.
Nieves
Vamos terminando y lo hacemos como siempre, con música. Vamos con nuestra cara B de los monstruos.
Santi Balmes
Pues hablabas antes del hombre elefante, un hombre que casi se vuelve loco por el rechazo que provocaba su físico. Nosotros vamos a acabar con la banda sonora de Wonder. Una película basada en la novela La lección de August que triunfó en la Navidad de 2017. La película ha sido usada en muchas escuelas para trabajar el tema del bullying. La protagoniza un niño nacido con una malformación facial y que a los 10 años, tras su periplo por hospitales y tratamientos varios, empieza. Empieza a ir al colegio. Ogi emprende entonces una lucha contra los prejuicios, contra el rechazo y contra la crueldad que sufren a menudo los que no son como el resto. La peli, ojo, spoiler, tiene final feliz como nuestro que vamos a escuchar la canción We Are Going to Be Friends de The White Stripes.
Nieves
Pues eso es todo, amigos. El programa monstruoso de hoy ha sido posible gracias a Jesús Pozo, a Ana Baltierra, a Emma Vallespinós, a Pepe Rubio, a nuestra técnico de sonido, María Jesús Rodríguez. Y yo también que pasaba por aquí. Nieves con COSTRINA.
Unknown Singer
Walk with me soothingly through the park and by the tree We will rest upon the ground and look at all the bugs we found Safely walk to school without a sound Safely walk to school without a sound. Here we are, no one else We walked to school All by ourselves deserted on our uniforms From chasing all the ants and worms We clean up and now it's time to learn.
Pepe Rubio
We clean.
Unknown Singer
Up and now it's time to learn. Numbers Let us learn to spell nouns and books and show and tell playtime we will throw the ball back to class through the hall Teach him, mox I'll hide against the wall Teacher mocks I hide against the wall. We don't notice any time pass.
Pepe Rubio
We.
Unknown Singer
Don'T notice any We sit side by side in every class Teacher thinks that I sound funny But she likes the way you sing tonight I'll dream while I'm in bed When silly thoughts go through my head About the bugs and Alphabet When I wake tomorrow I'll bet that you and I will walk together.
Ana Baltierra
Again.
Unknown Singer
I can tell that we are gonna be friends I can tell that we are gonna be friends.
Episode aired 1 January 2023 | SER Podcast
Host: Nieves Concostrina
Main theme: Los monstruos no existen – un repaso histórico y cultural sobre cómo los humanos han inventado monstruos (reales e imaginarios), su uso social y las figuras que son monstruos solo en apariencia.
En este episodio, Nieves Concostrina y su equipo abordan la figura del monstruo: desde las criaturas marinas y los dragones medievales hasta los “monstruos” creados por la sociedad moderna y los que nacen en nuestra imaginación infantil. El recorrido va desde la historia real de Joseph Merrick (“el hombre elefante”), pasando por mitos como Medusa y leyendas populares españolas, hasta llegar a monstruos sociales actuales y la poderosa fuerza de las fake news. Todo, bajo el característico tono irónico, didáctico y desenfadado de Concostrina.
[00:05 – 03:49] Nieves Concostrina
[03:49 – 11:16] Nieves Concostrina
[15:00 – 19:16] Emma Vallespinós & Santi Balmes
[19:44 – 24:34] Jesús Pozo & Pedro Cabezuelo
[25:16 – 27:34] Nieves Concostrina
[27:34 – 37:14] Ana Baltierra & Nieves
[37:22 – 44:18] Jesús Pozo, Emma Vallespinós, Mónica Arrizabalaga
[44:38 – 51:27] Nieves Concostrina
[51:37 – final] Santi Balmes, Nieves
“Los monstruos, queridos niños, no existen. Sirven para entretener, para engañar, para ganar fieles a una causa, para meter miedo.”
– Nieves Concostrina ([03:49])
“Un monstruo no es más que una representación, es un símbolo que engloba significados difíciles de entender, y que a veces no hay ni siquiera palabras para ellos.”
– Pedro Cabezuelo ([19:56])
“Las leyendas siempre han funcionado porque son útiles, porque reflejan miedos, esperanzas, anhelos, y porque son eficaces.”
– Mónica Arrizabalaga ([42:43])
“Las mentiras matan, las fake matan, y los fanáticos siguen ahí. Cuidadín.”
– Nieves Concostrina ([50:13])
Un episodio entretenido, ácido y reflexivo que invita a revisar nuestros propios miedos y los monstruos –reales o inventados– que nos rodean.