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Nieves Con Costrina
Ser podcast.
Emma Vallespinós
En la Cadena SER Cualquier tiempo pasado fue anterior Con Nieves con costrina.
Narrator / Host
Abril 1728. Un grupo de británicos empadronados en España y liderados por el noble inglés Philip Wharton solicitan a la Gran Logia de Inglaterra que les dé permiso para fundar una en Madrid. Y sí, les dieron el permiso y fundaron la Logia Matritense, la primera no sólo de España, sino la primera de la Europa continental. Al principio sólo la integraban extranjeros, claro, porque los españoles la única reunión a la que estaba bien visto que acudieran era la de los domingos en misa. De la mano de los ingleses entró en España la masonería moderna del gusto de progresistas, liberales, librepensadores, científicos. De hecho, las logias masónicas modernas surgen al calorcito intelectual de la Ilustración del siglo de las luces. ¿Significa eso que los ilustrados y los intelectuales y los científicos y los políticos liberales eran todos masones? No, no nos liemos. Significa que se apuntaba el que quería. Significa que el que pensaba por su cuenta decidía si se sumaba o no a una logia masónica alejadas de dogmas y en donde sus miembros disfrutaban de libertad de conciencia. Es decir, un masón podía y puede ser cristiano católico, cristiano protestante, ateo, agnóstico, admirador de Buda o seguidor de los Hare Krishna. Nos vamos a dar solo un paseo ligero por la masonería. ¿Se trata de saber de dónde salen, cómo surgen en la Edad Media, qué hacían, cómo evolucionaron, cuándo empezaron a organizarse los malos para volcar sacos y sacos de fake news sobre los masones, quiénes ensuciaron con bulos las logias para envenenar a la sociedad contra ella hasta obligar a sus miembros a refugiarse en la clandestinidad? ¿Pues quién va a ser? Los de siempre, deduzcan. Los intolerantes, los fanáticos, los de conmigo o contra mí, los fabricantes de mentiras, los hinchas de ese club con sede central en Roma. Y los que se cebaron especialmente fueron dos Clemente XII, que promulgó el primer decreto contra la masonería, y el paranoico León XIII, empeñado en desenmascarar lo que fuera. Y como no había nada que desenmascarar, se lo inventaron. Y luego, ya saben, En España el que estaba enfermo de odio contra la masonería era el dictador Franco, que sacó una ley específica en 1940 para la represión de la masonería y el comunismo. Hala, venga. Todo junto. Porque este tipo malo era muy mala gente, pero también muy idiota. La primera pregunta ¿Por qué unos señores que empiezan construyendo catedrales para la multinacional acaban inspirando a otros señores señalados como demonios por la misma multinacional? Bueno, pues porque estos últimos señores eran heterodoxos y librepensadores. ¿A que todos hemos oído hablar de masones y de masonería? ¿A que salvo los que participan en alguna logia o conocen a alguien que pertenezca a ellas, los demás están más perdidos que un pulpo en un garaje en este asunto? ¿A que muchos se creen que los masones y las masonas son unos seres oscuros, malignos, conspiradores con cuernos, rabo y tridente? Pues salgan de ahí, aunque sólo sea para no sentirse ridículas, víctimas de la desinformación y la ignorancia. Las logias masónicas son grupos humanos que se reúnen y practican sus propios ritos, que comparten una espiritualidad o una filosofía de vida o como lo quieran llamar. La gente que monta estas cosas, los humanos, somos animales gregarios. Necesitamos pertenecer a grupos donde hay una jerarquía y unas normas a seguir. Algunos se apuntan a un club de yoga o de ganchillo. Otros se hacen tirabuzones y se van a hablar con un muro de piedra. Otra gente se mete en una logia, otros montan una peña, otros pegan la nariz al suelo los viernes mirando a la Meca. Los de más allá se apuntan a un club que se reúne los domingos con un señor con faldas que hace magia y transforma el vino en sangre y el pan en carne. Lo importante es que cada uno vaya al club que le dé la gana. Pero sobre todo que cada uno se pague su fiesta y deje en paz la fiesta de los demás. Así que vamos al principio para saber cuándo y por qué unos decidieron meter las narices en la fiesta del otro. Y primero aclaremos la terminología para entender de qué hablamos. Mason, francmason, mason, freemason, mason. Todos lo mismo. Y todo significa lo albañil libre, o sea, un constructor no sujeto al vasallaje de nadie. Los albañiles libres nacen con la construcción de las catedrales con el esplendor del gótico. Y para hacer catedrales hacían falta carpinteros escultores, herreros, vidrieros, peones, pintores, canteros. El jefazo de todos ellos, el que dirigía un equipo de 200 o 300 personas, era el masón, que en francés escrito con cedilla significa que constructor, albañil. Y como estos tipos eran autónomos, sin empresario que los mangoneara, profesionales nómadas que ofrecían su trabajo aquí o allá, luego los llamaron freemason, francmason, constructores libres. Pero eso de libres lo pusieron después en la Edad Media. Eran masones a secas. Y ya está. Ese es el origen de la palabra. Otro detalle a tener en los maestros constructores medievales guardaban con celo los secretos de su oficio. Lógico para proteger su negocio, ¿O es que Martín Berasategui va contando por ahí cómo hace su plato estrella? Pues lo mismo. Y un detalle más. El compás y la escuadra eran herramientas indispensables de los maestros albañiles. Por eso ha pasado a ser el más conocido logotipo de las logias masónicas. Bueno, y hasta hasta aquí los únicos puntos en común de los masones medievales con los masones modernos. Los secretitos y la simbología. Ya está. ¿Pero claro, fíjense, aquí faltaba guión, no? Aquí hacía falta armar un cuento, inventarse un origen mistérico para aglutinar al grupo alrededor de una misma historia, para dar sensación de pertenencia, de que todos se creen lo mismo. Las logias masónicas no son religiones, pero bueno, manejan códigos parecidos porque también celebran ritos y ceremonias con montajes muy peliculeros. Pero los masones quisieron tener su propio guión y cuando tuvieron que armarlo, qué mejor que tirar de otro guión ya hecho para adornarlo luego a su gusto. Así que metámonos en ese novelón titulado Sagrada Biblia. Érase una vez, hace más o menos 3.000 años, que un maestro constructor llamado Hiram Abif llegó a Jerusalén para construirle a Salomón su templo. Conviene insistir, por si todavía queda algún despistado por ahí, que el templo no existió y que ni mucho menos se construyó por orden de Salomón. Es sólo un pasaje de la novela. Y hasta aquí lo que dice la Biblia de este señor. Ya está. Y a partir de ahora empiezan las versiones y cada uno corrige y aumenta. La leyenda masónica para dar más entidad a este personaje constructor. Dice que el pobre Hiram fue asesinado por tres envidiosos que no conseguían arrancarle los secretos de su oficio. Y esto estuvo muy feo. Por eso los masones lo usan como ejemplo de que las cosas no se hacen así, a lo bestia. Para alcanzar la sabiduría no puedes coger a un profesional por el pescuezo para que te cuente cómo se hace lo que sea. Hay que recorrer el camino del conocimiento con esfuerzo, con humildad, con perseverancia, empezando como aprendiz hasta llegar a ser maestro, si es que llegas. Y llega también el momento de que aparezcan los templarios, a los que también han metido en su guión algunos masones. Aunque esta relación templaria masónica tiene la misma base documental que la Biblia, ninguna sostiene esta versión. Que los templarios medievales aprendieron el arte sagrado de la construcción en Tierra Santa, pero que cuando el Papa ordenó la disolución de la Orden del Temple y la condena de todos ellos porque ya no le servían, los templarios se diseminaron. Muchos de ellos fueron a parar a Escocia, donde se mantenían en la clandestinidad como antiguos templarios, pero disimulando y agrupados en gremios de constructores integrados por un lado por aprendices que tenían que pasar por una iniciación, por otro lado por los compañeros o hermanos de oficio que ya sabían de qué iba la cosa y por último, por un maestro venerable. Allí en Escocia sitúan algunos el nacimiento de la masonería, con sus secretitos sobre técnicas de construcción, con sus juramentos de preservar la integridad del grupo y la defensa de sus trabajos para evitar el intrusismo. Si todo esto se va adornando con leyendas, con ceremonias, con símbolos, con vestimentas, ya tenemos un complejo grupo humano que se ha montado su película y candidato perfecto para ser perseguido por las sectas religiosas o por cualquier otro grupo de control. A los que no les gusta que otros se organicen porque hacen peligrar su negocio. A ver, tampoco intenten que les encajen todas las piezas de este puzle de leyendas, ritos, cuentos bíblicos y versiones adaptadas que se ha ido armando a lo largo de los siglos. Mírenlo como lo que un batiburrillo indescifrable. Para enlazar un poco mejor este asunto templario masónico, tiremos de un ejemplo. En Teruel, concretamente en Mora de Rubielos, tienen un castillo impresionante, muy chulo, que reconstruyó el que era dueño de aquella zona. Ya por el siglo XIV un tío listísimo y cultísimo que se llamaba Juan Fernández de Heredia. Este tío era la repera, escritor, traductor de clásicos, militar, diplomático, asesor de papas y reyes y Gran Maestre de la Orden Hospitalaria de San Juan, o sea, un caballero hospitalario que era muy parecido a los caballeros templarios. Esas órdenes empezaron siendo religiosas y acabaron siendo militares, por eso iban siempre cuajados de cruces, pero no se bajaban del caballo. Bien, pues el señor Fernández de Heredia se trajo del sur de Francia a masones, a maestros canteros, para reconstruir el castillo. Y ahí ven muchos la explicación de que esa fortaleza esté salpicada de simbología masónica. Algún proyecto hay por ahí para revalorizar aún más turística y culturalmente esa dimensión masónica del castillo de Mora de Rubielos. Por ejemplo, hay una escalera de caracol interior que baja al sótano, con 36 escalones y repleta de simbología que los que saben de estas cosas interpretan como guiños masones. En cada escalón un símbolo, salvo en los tres primeros, donde no hay nada, porque quizá representen al aprendiz, al compañero y al maestro venerable. En los otros escalones, distintas señales que simbolizan el perdón, la obediencia, la compasión y otras virtudes que marcan el recorrido del masón hasta alcanzar la plenitud de la sabiduría. En otro escalón hay una estrella de ocho puntas. En otros, los signos del principio y el final, alfa y Omega. En otra estancia hay antorchas esculpidas y las antorchas se identifican en la masonería como la purificación por iluminación, sol y fuego. En fin, yo que sé, Esto es lo que interpretan quienes entienden de esto. Bien, pues una vez visto, aunque solo sea por encima, cómo fueron armando una indemostrable relación de los constructores masones con distintas leyendas bíblicas y templarias, y tras conocer que el celo profesional del gremio de canteros, donde sus miembros tenían que jurar no hablar de sus técnicas de construcción, ha acabado derivando en un supuesto secreto misterioso, tenemos que llegar a la masonería moderna, es decir, la que asoma la patita. En el siglo XVII, en Inglaterra, con todo el relato anterior, los señores urbanitas, los londinenses, los de alto standing, intelectuales, sobre todo científicos, empezaron a crear asociaciones, o sea, logias. Como dato, sepan que la Real Sociedad Científica de Londres, que se fundó en 1660, empezó con 12 miembros y al menos 5 de ellos eran masones. Aquellos masones del siglo XVII y hasta principios del XVIII se reunían donde podían, sobre todo en las tabernas, hasta que en 1717 cuatro logias de Londres oye, ¿Y si nos juntamos para organizarnos mejor? ¿Y si hacemos esto más protocolario y ponemos por escrito las condiciones para aceptar nuevos miembros y normas para saber lo que debemos o no debemos hacer? Por ejemplo, nada de hablar de religión, Dios que se quede fuera, que siempre la acaba liando. Si queréis que haya un Dios porque si no estáis como pollos sin cabeza, nos inventamos otro al que llamaremos Gran Arquitecto del Universo, ¿Vale? Bueno, pues venga, vale. Y tampoco hablamos de política, o hablamos poco, venga, vale también. Y así fue como el 24 de junio de aquel 1717, fiesta de San Juan Bautista, aquellas cuatro logias crearon una Gran Logia. Y entonces se acabó lo de reunirse en los bares. Empezaron a tener sus propios locales, que los masones llaman templos, adornados con simbología, donde se pronuncian textos a coro, juramentos de nuevos miembros con rituales, teatreros con la cabeza tapada, ceremonias de iniciación en salones muy decorados con estandartes, triángulos, con un ojo dentro, muchos candelabros, columnas, soles. Tal y como lo vemos desde fuera, eso nace como un divertimento, quizás con ciertas inquietudes culturales o filosóficas o espirituales o filantrópicas, o todo junto, ellos sabrán cómo quieren llamarlo. Una reunión de amigos que se ponen delantal en sus ceremonias, pieza fundamental de la vestimenta masona, porque delantal llevaban los maestros constructores, y que deciden hacer algo en común, pero añadiendo escenografía y echándole teatro. Y que les gusta celebrar al menos dos pedazos de banquetes al año en torno a la fiesta de San Juan Bautista en junio y a la de San Juan Evangelista en diciembre, o sea, párense a pensar, vamos a reunión, colegas, delantales, comilonas. Si la logia te la monta un vasco, lo llama sociedad gastronómica y ya se acabó. Las logias empezaron a proliferar en Gran Bretaña y no iban a tardar mucho en saltar a la Europa continental. La primera que se creó, la que hemos citado al principio, la de Madrid, la Logia matritense, fundada en 1728 por el noble inglés Philip Wharton. Después llegó la francesa, fundada en París en 1732 con el nombre Logia Santo Tomás. Las logias europeas empezaron a ser asociaciones de gente ilustrada, progresista, donde se reunían políticos liberales. Pero hay amigo en la Gran Bretaña de mayoría anglicana. Poco podía hacer el Papa. Pero en España y Francia, naciones con monarquías de obediencia católica, el Papa se puso chulo. Las logias no tenían el más mínimo peligro, salvo que invitaban a pensar por tu cuenta. Y era el refugio del librepensamiento. Y eso al Papa no le gustaba. A ninguna religión les gustan los librepensadores porque el pensamiento crítico les desmonta el chiringuito. Los masones eran gentes inofensivas que estaban a su bola a sus tertulias, a sus ceremonias. A mí me llevaron un día por error de pequeña una catequesis y aquello estaba lleno de gente mucho más peligrosa. En la masonería había dos corrientes. Estaban los teístas de Teo, que aceptaban la existencia de la divinidad. Pues muy bien. Y la otra corriente era la laicista, la de los que pensaban por su cuenta y pasaban de rollos religiosos. Ni unos ni otros le gustaban al Papa. Unos, aunque fueran católicos, porque no controlaba lo que hacían ni lo que decían en esas reuniones secretitas donde se hablaba de ética, de ciencia, de filosofía. Y los otros, los laicos, porque no creían en ningún dios. Así que en 1738, sólo 10 años después de fundarse la primera logia en Madrid, Clemente XII promulgó el primer decreto contra la masonería. Declaró herejes a todos los masones y los excomulgo. Fueron condenados a golpe de bula, de forma arbitraria, sin argumentos, sin pruebas de ni una sola de las acusaciones que les hicieron. Condenados sólo por salirse de la intolerante linde que deben seguir los católicos. Y ya saben que cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba y el tonto sigue. En su bula in eminenti, Clemente XII alertaba a los católicos de que el mayor peligro de la masonería radicaba en que era un colectivo abierto a todos los hombres con independencia de su credo religioso. Y a partir de este Papa canalla ya no hubo ni uno que no la emprendiera con los masones, incluido el que acaba de morir, Ratzinger, que antes de dimitir como un cobardica, ratificó la excomunión para los masones. Y hablando de mala gente, el dictador Franco era un paranoico obsesivo con la masonería. ¿Recuerdan al noble Philip Wharton, el que hemos mencionado como fundador de la primera logia española? Pues este hombre acabó enterrado en el monasterio de Santa María de Poblet, en Tarragona. Y en una visita que hizo el dictador, que sabía que allí estaba enterrado, el masón británico exigió al abad que sacara a ese hereje de la iglesia, quemara sus huesos y destrozara la lápida. El abad no lo hizo primero porque ya no quedaban ni huesos y le pareció feo romper una lápida. Lo que sí hizo fue sacarla fuera. Si pasan por Poblet de visita, dense una vuelta por el exterior y búsquenla pegada a la girola. Allí está la lápida del fundador de la primera logia de Madrid, de España y de la Europa continental.
Emma Vallespinós
Con sonido cara A, con Emma Vallespinós.
Narrator / Host
Vamos con la primera historia con sonido de hoy. Hola, Emma.
Nieves Con Costrina
Hola, Nieves. Hoy nuestras cara A y B tienen bibliografía recomendada. El libro Historia oculta de la música de Luis Antonio Muñoz, editado en La Esfera de los Libros, que analiza la relación de la música y los músicos con el ocultismo, la magia o las sociedades secretas. Entre los masones a los que cita está el protagonista de nuestra cara A, Louis Armstrong, que perteneció a la logia de Montgomery, la capital de Alabama. En Estados Unidos la masonería tuvo otros miembros jazzistas célebres como Kumbasi, Duke Ellington o Nat King Cole. Vamos a escuchar el tema Dream a little dream of me, interpretado por el masón Louis Armstrong y por el Afitzgerald.
Narrator / Host
No sabía yo que había tantos masones en el jazz. Qué bueno. La.
Louis Armstrong (singer)
Night breezes seem to whisper I love you Bird singing in the sycamore tree Dream a little dream of me Sit nighty night and kiss me. Just hold me tight and tell me you'll miss me while I'm alone And blue as can be Dream a little dream of me.
Ella Fitzgerald (singer)
Stars fading but I linger on day Oh, how you linger on Still craving your kids How you crave my kids. Now I'm longing to linger till down.
Jesús Pozo
There.
Ella Fitzgerald (singer)
Just saying this.
Louis Armstrong (singer)
Give me a little kiss wee hee hee hee. Dreams till sunbeams find you Sweet dreams that leave all worries behind you But in your dreams whatever they.
Narrator / Host
Dream a.
Louis Armstrong (singer)
Little dream of me.
Ella Fitzgerald (singer)
Fading when I linger on, dear, still graving your kid, Yeah, I'm longing to wringle till down, dear, just saying this.
Emma Vallespinós
Contarte el arte. Ana Baltierra.
Narrator / Host
La masonería ha tenido mucho que decir en el arte. Y si hay arte, viene Ana Baltierra, doctora en Historia del Arte, a contárnoslo. Por supuesto. Hola, Ana. ¿Hoy que toca?
Ana Baltierra
Hola, Nieves. Pues hoy traigo algo precioso. Vamos a viajar a Canarias. Allí hay. Sé que te gusta. Allí hay muchas obras de arte que tienen simbología masónica. Por ejemplo, el ajedrezado de la Catedral de La Laguna, el Calvario de Orotava, la Basílica de Candelaria, el retablo mayor de El Salvador en Santa Cruz de La Palma, las techumbres de la Iglesia de Santo domingo en Gran Canaria. Bueno, como ves, podemos varios recorridos por el arte y el patrimonio canario masón, pero nos vamos a centrar, Nieves, en una de las obras más interesantes que conservamos allí el jardín y el mausoleo de la Quinta Roja, que están en el municipio de La Orotava, al norte de la isla de Tenerife. La promotora de esta construcción es Sebastiana del Castillo, así que es un ejemplo precioso, de esos que me encantan, sobre arquitectura y jardinería masónica patrocinada por mujeres en las Islas Canarias.
Narrator / Host
Qué curioso. ¿Y quién era esta masona llamada Sebastiana del Castillo?
Ana Baltierra
Pues era una señora excepcional. Era la séptima marquesa de la Quinta Roja, una familia noble muy importante de las Islas Canarias. Vivió en el siglo XIX, era viuda y sólo tuvo un hijo. Este dato es Diego Ponte del Castillo. Este Diego. Este hijo fue diputado provincial y miembro de varias logias masónicas de la época, como la Logia del Teide número 53. También fue venerable maestro de la de Taoro número 90 gra elegido de caballero K del Consejo Aeropágico del Águila Blanca y Negra. Parece una película de Star Wars. Lo sé. Él era el perejil de todas las salsas masónicas canarias, Nieves, como estás viendo. Pero bueno, también era una persona con muchos problemas de salud. Tenía tuberculosis pulmonar y murió a los 39 años.
Narrator / Host
Ah, mira. Este pasó al Oriente eterno antes de.
Ana Baltierra
Tiempo, al aeropágigo del Águila.
Narrator / Host
¿Y Qué pasó entonces? ¿Qué pasó?
Ana Baltierra
Pues al morir su hijo Sebastián Adel Castillo quiso inhumarle en el mausoleo familiar donde ya estaba enterrado su marido, que era un cementerio cristiano. Pero el párroco de La Concepción de La Orotava no le dejó le negó Nieves cristiana sepultura por ser masón. Así que ni corta ni perezosa, decidió hacerse un Juan Palomo y mandó construir un mausoleo ahí en el jardín de su casa, en el centro municipio de La Orotava. Como el cura le había puesto pegas por ser masón, pues debió no querías caldo, pues vas a tener dos tazas. Iba a llenar toda esta tumba, este mausoleo, toda esta construcción, estos jardines de símbolos y frases alusivas tanto a la masonería, atentos, como a la intolerancia religiosa que habían impedido que su hijo fuera sepultado en Camposanto. De hecho, en una revista de la época se dice que lo manda construir, abro comillas, su señora madre, deseando perpetuar la memoria de aquel hijo único y acaso también la de uno de los hechos más culminantes de la intransigencia clerical en nuestro país, cierro comillas.
Narrator / Host
Ya sabemos que en su interminable lista de intolerancias tiene a la masonería. La Iglesia no parece sorprendida. No, para nada. Lo de los masones es una cosa, Pero bueno, ¿Cómo estaba este asunto en Canarias?
Ana Baltierra
Bueno, las relaciones entre masones canarios y la Iglesia católica eran más que tensas a finales del siglo XIX. A este respecto, Nieves, hay una anécdota muy esclarecedora que recoge Dulce María Loinaz, la poetisa cubana que se alojó allí. Ella cuenta que el párroco llamaba de vez en cuando a la puerta de la Quinta cuando vivía Diego Ponte del Castillo, para, según este párroco, salvar su vida del pecado, pero siempre salía al servicio y le decía el Señor nos recibe. ¿Así que cuando llegó la hora de su entierro, este mismo párroco se puso en la puerta del cementerio diciéndole al muerto eso el Señor no recibe, no? Bueno, sí, yo no sé mucho, pero la venganza yo estoy segura de que es pecado.
Narrator / Host
Bueno, buenísimo, buenísimo. ¿Qué mandó construir la marquesa?
Ana Baltierra
Pues mandó construir un jardín y un mausoleo en honor a su hijo, que se convirtió, como decíamos, en un símbolo a la intolerancia religiosa en La Orotava a finales del siglo XIX. Es curioso porque hoy se conoce como Jardín o mausoleo del Marqués de la Quinta Roja en masculino. Sin embargo, es fruto del mecenazgo de esta mujer que se enfrentó a todos los estereotipos de la época para poder enterrar a su hijo. En la época de su inauguración. En los periódicos aparece mencionado como el jardín de la marqués y el investigador que más ha ahondado en este tema, que se llama David Martín, habla de esta obra como de matronazo masónico, es decir, está diseñado por Sebastiana del Castillo, a pesar de lo cual le ponen normalmente el nombre masculino como jardín decíamos Marqués de la Quinta Roja. En fin, que se convierte en otro ejemplo más de la invisibilización del papel de las mujeres como mecenas y artistas a lo largo de la historia.
Narrator / Host
¿Una muesca más sorprendida también, no? Exactamente. ¿Qué es lo que construye?
Ana Baltierra
Construye unos jardines en cuyo diseño va a intervenir de manera directa Sebastiana del Castillo y en la parte alta de estos jardines puso el panteón en honor a su hijo. Este mausoleo físicamente lo construye Adolphe Croquet, un reputado arquitecto francés que también era masón, concretamente era miembro de la logia Asyle Duché de Lyon. Y para llegar a este mausoleo había que recorrer un jardín que tenía carácter iniciático. Ya lo has contado tú antes, eran siete terrazas llenas de símbolos masón para alcanzar la iluminación.
Narrator / Host
En este caso, ¿Qué símbolos había en esas terrazas?
Ana Baltierra
Estaba lleno. En la primera terraza había una fuente con una flor de loto, símbolo del origen de la vida. También unos bancos circulares con columnas que serían la portería del templo. Para los masones esta portería simbolizaría lo exterior de su personalidad, que no debía entrar en el templo, se tenía que quedar fuera, como una piel que dejábamos fuera. Esta simbología marcaría por tanto el inicio de este camino hacia la iluminación. También Nieves en esta primera terraza y a lo largo de todo el jardín hay símbolos geométricos, formas que representan el yin y el yang o la unión de contrarios.
Narrator / Host
¿Y cómo se hacía este viaje iniciático por los jardines?
Ana Baltierra
Pues como ves, de manera muy simbólica. A la entrada había una gruta hecha con piedra sin pulir que hacía alusión a que el masón se iniciaba, todavía no estaba pulido. Y al final estaban las construcciones con la piedra totalmente lisita y pulida que aludían a la perfección que ibas alcanzando según ibas subiendo por estas terrazas o negras niveles.
Narrator / Host
La sabiduría.
Ana Baltierra
Tan lejana. Bueno, todo ese camino estaba salpicado de símbolos masones, como por ejemplo un pelícano, a veces se ha dicho que es un cisne sobre una tortuga. El pelícano lo usaban los cristianos también representándolo rasgándose el pecho para dar de comer a sus hijos. Es decir, es símbolo del sacrificio por la sangre. La tortuga, que también aparecía por ahí, era símbolo de la evolución. Debajo de ella se ponía un lirio que representaba la pureza y que muchas veces lo vemos con la Virgen. En la última terraza encontramos unas flores de David muy bonitas en las rejas también has hecho mención a ella. Son flores de seis pétalos y que serían la representación simbólica y esquemática de la cruz de David que has mencionado hace un ratito.
Narrator / Host
¿Y el panteón ¿Cómo era?
Ana Baltierra
Pues si vamos en orden, subiendo las escaleras para ubicarnos como si lo estuviéramos visitando, lo primero que nos encontraríamos sería la entrada a la cripta, a la que nunca se llegó a trasladar el cadáver del hijo de la marquesa. La planta tiene forma de de la letra T, seguramente como una alusión a la Orden del Templo, pero también, Nieves, por una cuestión práctica, la T tiene tres lados y eran tres integrantes en la familia, la marquesa, su esposo y su único hijo. Pues un lado para cada uno y ya está. Y así no discuten tampoco en el más allá, que no coinciden. Si seguimos subiendo, en la entrada del mausoleo están representados el sol y la luna, que simbolizan el principio y el fin. También aparece el árbol de la vida, símbolo de la existencia terrenal, la flor de lis y la corona del marqués, aludiendo a la nobleza del difunto. Y la letra griega omega, la última letra del abecedario, símbolo del final de la vida y de la perfección. También es curioso que algunas cosas se quedaron sin terminar, Nieves.
Narrator / Host
¿Algunas cosas? ¿Como qué cosas?
Ana Baltierra
Pues una muy curiosa. En el panteón, en la parte de arriba, hay tres hornacinas. Las hornacinas son huecos que se hacen en el muro normalmente para colocar estatuas. Parece ser que la marquesa no llegó a ponerse de acuerdo con el arquitecto y se quedaron vacías. Eso sí, fíjate que en una de ellas Nieves metió una inscripción en latín que traducida sería, abro comillas. Otra su madre, la señora Sebastiana del Castillo, dedica este monumento como consuelo dado a la nostalgia de una persona tan querida y como compensación de la injuria que la intolerancia religiosa intentó inferir a un cristiano bondadoso, dotado de ingenio y noble ya muerto. Y cierro comillas. Ahí queda esa casi nada se quedó a gusto. Sí, efectivamente. Bueno, Sebastiana del Castillo, como ves, fue una gran promotora del arte masón y gran defensa de la libertad de creencias, porque su hijo era cristiano, como ella decía ahora, no con la medida exacta que pretendía el dichoso párroco que se atrevió a negarle la sepultura.
Narrator / Host
La Iglesia católica, tan amorosa siempre con el prójimo, tan tolerante ella los de conmigo contra mí. Muchísimas gracias, han sido una historia estupenda y fantástica.
Ana Baltierra
Gracias, Nieves, muchas gracias.
Emma Vallespinós
El invitado con Jesús Pozo.
Narrator / Host
Llega Jesús Pozo con su invitado, uno de nuestros favoritos, por no decir nuestro favorito, el profesor de la Carlos III, Eduardo Juárez, cronista oficial del Real Sitio de San Ildefonso, segoviano de pro y maestro en mil materias, también en masonería. Hola, Jesús.
Jesús Pozo
Hola. Y también con 20 años de experiencia o más en varias universidades nacionales e internacionales, decenas de publicaciones académicas y sus 18 libros dan fe de ello. Y precisamente en uno de los últimos habla de qué son este tipo de sociedades secretas y o discretas como la.
Eduardo Juárez
Masonería, como sociedades y como tal, pues es un entorno magnífico para desarrollar intelectualmente la integración del individuo en la sociedad, cosa que no ocurre con las religiones. Las religiones en que tienen ese punto de culpa, de castigo, que no existe dentro de la masonería. Es decir, tú eres un mal masón, eres expulsado, no hay un peligro ni una condena eterna, lo que has hecho que no vas a poder escapar de ella. Por tanto, desde ese punto de vista, y quizás también por eso han sido tan perseguidos y estigmatizados, específicamente, ya te digo, en el caso de España, por la Iglesia Católica y esos informes que presentó la Inquisición a principios del XIX con el contubernio infernal en el que incluye iluminados, a masones, a radicales, liberales y demás. Y luego, por supuesto, en cualquier momento en que un régimen antiliberal se ha desarrollado en España, que son muchos, pues en todos esos momentos se ha perseguido la masonería precisamente porque es la bandera.
Narrator / Host
Del liberalismo político, la España antiliberal e inquisidora. Magnífica descripción la que ha hecho el profesor Juárez.
Jesús Pozo
Sí, sí. Y nos explica ahora cómo se desarrolló la masonería en España.
Eduardo Juárez
¿Ha habido masones en España en el siglo XVIII? Sí, los ha habido, pero lo que no hay es logias masónicas en España. La logia matritense, por ejemplo, o la logia española unificada aparece en el siglo XIX, cuando ya lo fomenta la llegada de los franceses. Claro que nosotros somos así también. Yo diría de pueblerinos, como lo traen los franceses. Los franceses eran los enemigos. Y aquí se desarrolla un liberalismo patriota que no hay quien lo comprenda. La obediencia principal, el Gran Oriente, es decir, la masonería británica, la masonería francesa. Pero es cuando llegan los franceses, cuando llega el gobierno napoleónico, el régimen napoleónico, España, es cuando se desarrolla esa masonería.
Jesús Pozo
Y en Europa había reyes masones y miembros de otras sociedades. En España, sin embargo, seguían a las órdenes del Vaticano.
Eduardo Juárez
Hay muchos monarcas que son masones en Europa en el siglo XVIII. Lo que ocurre es que, por ejemplo aquí en España es muy complicado porque eran justo lo contrario. Por ejemplo, Fernando VI era jansenista. Era esta secta, esta herejía propia del cristianismo, que no cree en la libertad esta del individuo, en el libre albedrío, sino que todo está predeterminado. Y también eran galicanistas, ellos pensaban. Los Borbones, por supuesto, eran regalistas. Ellos querían controlar la Iglesia Católica y querían decidir quiénes eran los obispos, quiénes eran. Y que no fuese a través de un país extranjero, que es lo que era el Vaticano. Entonces el catolicismo siempre impone ese modelo de herejía a cualquier desviación del pensamiento que pueda afectar al control del privilegio. Efectivamente, los monarcas entran, por ejemplo, en la Orden de los Iluminados y en los rosacrucianos también hay monarcas. Porque nunca olvidemos este carácter elitista que tiene para burguesía y aristocracia, este tipo de sociedades donde se reúnen para hablar libremente y sin tapujos y como iguales. No nos olvidemos que la alta burguesía y la aristocracia, ¿Qué tienen que hacer en la vida? ¿Si son dilettantes? Son gente que no tienen que hacer absolutamente nada. Venga, vamos a una secta, vámonos a una sociedad secreta y a pasárnoslo bien y luego fiesta.
Narrator / Host
El último libro de Eduardo Juárez es sobre los Illuminati, que algo tiene que ver con lo que nos ocupa. Es de la colección de Historia de la editorial Almuzara. Se titula. Eso no estaba en mi libro de historia de los Illuminati. ¿Hubo iluminados por estos lares? Jesús.
Jesús Pozo
Aquí era imposible con Cotrina, con el control de la Inquisición, imposible. Ni se les ocurría aparecer por España.
Eduardo Juárez
A la orden iluminada. Alcanzó Francia, alcanzó el norte de Italia, lo que hoy en día es Alemania, Austria, parte de Polonia, algo del Reino Unido. Pero aquí no llegó. Aquí no llegó porque había un control férreo, total y absoluto de la Iglesia Católica. Que había Inquisición. ¿Cuando se desarrolla aquello? Aquí ni siquiera hay masonería. En el siglo XVIII no hay masonería en España. ¿Por qué? Porque la Iglesia Católica tiene un control férreo y absoluto de la sociedad y tiene una herramienta de castigo y de persecución que es obviamente la Inquisición española. Entonces, ¿Cuándo pudo haber llegado la orden iluminada a España? Cuando llegan los franceses.
Jesús Pozo
Pero tampoco te creas que tuvieron mucho recorrido en Europa porque los iluminados fueron un poco torpes.
Eduardo Juárez
Te voy a decir una cosa. Siempre cuando leo esto pienso la película de Cofaldas a lo loco al final lo de no vale perfect, nadie es perfecto. Entonces es que hay que ser tonto para tener una sociedad secreta, ponerlo por escrito, dárselo a los inicios y que esto lo vean distribuyendo para hacer proselitismo. Cuando llega Adolf von Nigge, que es el aristócrata ex masón que entra y transforma los Illuminati y provoca su éxito a la vez su caída, porque se expanden rápidamente, porque lo convierte en una moda entre la aristocracia y la alta burguesía. Y precisamente por eso, al distribuir los principios básicos y objetivos de los Illuminati, provoca precisamente su persecución y su erradicación. Bueno, pues este tío impide que se haga eso. Pero bueno, ¿Qué tipo de sociedad secreta es esta en la que vamos divulgando de forma escrita los principios? Y además es que luego Adam Bayshaupt, el fundador de los Illuminati, el líder supremo, también escribía un montón, tiene un montón de escritos acerca de los principios básicos de los iluminados.
Narrator / Host
Estuvieron muy torpes. Efectivamente, pocas luces tenían los iluminados.
Jesús Pozo
Es que eran diletantes. Escucha cómo me explicó Eduardo Juárez por qué de todo este tipo de sociedades solo se mantienen realmente las religiones y su organización paralelas.
Eduardo Juárez
La única que pervive de este tipo de sociedades que se basa en la asunción de un credo y el respeto de unas normas dogmatizadas que rigen un comportamiento y un aspecto ante la vida, chicos, son las religiones. Es decir, las organizaciones que lo que pasa que no son secretas, son en algunos aspectos discretas, pero siguen siendo todas las religiones que cubren el mundo. Obviamente la masonería como tal, pero ha perdido ese impacto porque la sociedad actual ya no se basa tanto en la creencia o en el mañana. Las sociedades actuales viven del día, pendientes del corto plazo, del súper corto plazo. Y en esa necesidad de que todo lo que hagamos tenga un éxito absolutamente inmediato. ¿De qué nos sirve una creencia en la que vamos a apoyarnos en nuestros hermanos, compañeros, que nos van a ayudar en un futuro a alcanzar un conocimiento que nos va a hacer ser mejores, más justos, que va a transformar la sociedad? Mira, quita, déjate de tonturas. Yo lo que quiero es que esto funcione. Ya, ya, y déjame de bobadas. Que sí, muy bonita la religión, muy bonita la masonería, me pongo el delantal, me pongo el gorrito, voy en un asiento, me pongo una silla o en otra diferente dentro del templo. Muy bonito todo, tradiciones muy interesantes, pero yo quiero resultados hoy.
Narrator / Host
¿Es que donde pinches están? Y además es que no dejan que crezca la hierba a su alrededor.
Jesús Pozo
Bueno, vamos a cambiar. En su libro Los Illuminati, Eduardo Juárez también habla de otra organización y otras sectas, como por ejemplo los Pitas y veneraban los números.
Eduardo Juárez
Esto sí que es una auténtica secta. Por ejemplo, tenían prohibido comer cualquier tipo de producto, de alimento que tuviese forma de un órgano humano. Y cuenta la leyenda que saliendo por patas de una ciudad, efectivamente, porque eran una secta y eran expulsados, Pitágoras se negó a cruzar una plantación de judías porque las judías tienen forma de riñones. Y entonces por eso le matan. Es una chorrada. Moriría por otra cosa, por ser tan imbécil. ¿Quién es tan tonto de no cruzar un campo de judías y preferir morir en estas circunstancias? Bueno, en realidad sí que eran una secta como tal. Obligaban a cumplir una serie de procesos de entrada, de asunción de los preceptos básicos del conocimiento y a adorar los números. ¿Hombre, a mí me gusta la matemática, pero qué quiere que te diga? No sé, el adorar un teorema que va a responder, a describir el resto de mi vida. Pues no me veo yo así.
Narrator / Host
El teorema de Pitágoras. Bien, con sus catetos y con su hipotenusa. El flipe que tenía. Vale, algo se metía en los pitagóricos.
Jesús Pozo
Los pitagóricos y todos los demás. Mira cómo lo explica Eduardo Juárez.
Eduardo Juárez
Esta gente consumía todo tipo de estupefacientes, porque para hacer creer estas cosas es normal. ¿Quién cree estas ideas? ¿Por qué quemamos y consumimos este tipo de plantas alomáticas en una iglesia o en un templo, en los procesos de largo arrez o de larga oración para estar colocados? Entonces un tío que está 10 horas seguidas, 5 horas seguidas rezando en una iglesia que tiene los altos reales, ¿Cómo no se va a mover la Virgen? ¿Cómo no va a mirarte? ¿Cómo no Va a mover un brazo? Tienes un pedo que no puedes con tu vida. Entonces yo pienso siempre en San Juan de los Reyes, ese ábside que tiene ese altar con alto relieves, estás aquí de rodillas tres horas rezando sin moverte. Cuando miras, anda que ha movido un brazo del santo, la virgen o la madre que lo trajo al mundo. Entonces, básicamente es esto. Cómo asumían que los números respondían a todo en la vida, pues aparte de esos procesos de iniciación basados en la toma de estupefacientes, en la alucinación permanente, que es lo que tiene el coach.
Jesús Pozo
Tipo de creencia, se desata, se desata.
Narrator / Host
Es que me encanta, Me ha encantado. ¿Cómo no se va a mover la Virgen si tiene un que la está viendo, tiene un pedo con el incienso que no puede con su vida? En fin, las creencias y sus alucinados.
Jesús Pozo
Y el poder y el dinero. Vamos a acabar con nuestro invitado, con la estrella de todas las organizaciones sectarias, los templarios.
Eduardo Juárez
Y los templarios, en una sociedad de aristócratas, que es una secta total, que entregan los tíos todas sus pertenencias las entregaban al ingresar en la orden templaria. Y luego los tíos, como empezaban a controlar rutas comerciales increíbles allí en Oriente Próximo, en lo que era Palestina, se hacen millonarios, macho. Se convierten en un poder militar, pero sobre todo en un poder económico increíble. Es un banco con un ejército, tío, para trincar todo lo que se pueda. Y cometen el error estúpido y absurdo de prestarle dinero a un rey. ¿Quién presta dinero a un rey? Los reyes no pagan nunca. Los reyes pagan con la voz, con la palabra, con el prestigio, pero no te devuelven un duro. Y cuando tú les dicho, has haces comprender que tienen que devolver el dinero, acaban contigo. Que lo que les pasa a los templarios con Felipe IV el Hermoso, el rey de Francia, que los funde vivos precisamente por no pagarles un duro, ya había hecho lo mismo con los judíos, que los había expulsado de parte para no pagarles un duro. Eran una auténtica secta. Secta dentro del cristianismo. Hay muchas dentro del cristianismo.
Narrator / Host
Bueno, fantástico como siempre, Eduardo Juárez. Fantástico. Muchísimas gracias por su generosidad con este programa. Programa. Y gracias a ti por la conversación con él.
Emma Vallespinós
Sí esto era un gato con los pies de trapo y la cabeza al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
Narrator / Host
Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama y tengo lindas señas. Cuéntame un cuento y verás que contento me voy a la cama y tengo lindos sueños. Ni los masones ni las logias masónicas están ya perseguidos en España porque muerto el perro Franco se acabó la rabia franquista. Por eso ya no son asociaciones secretas sino asociaciones discretas. Todavía les queda ahí ese poso de haber estado mal vistos y acusados de cosas que nunca hicieron. Por eso tampoco es que vayan por ahí sí soy masón, ¿Qué pasa? Sobre todo porque dado el desconocimiento general, hacer esa afirmación tiene un riesgo y es que el de enfrente te diga ¿Y eso qué es? ¿Para qué sirve? Y vuelta a contarlo. Yo creo que aquí el curioso o la curiosa lo que tiene que preguntarse es por qué la Iglesia Católica criminalizó la masonería acusándola de las cosas más absurdas que se puedan imaginar. Y por qué los reyes de España desde Fernando VI, o sea, Borbones, como son todos unos pavos sin dor de dos de frente, prohibían y condenaban lo que la Iglesia les decía que prohibieran y condenaran. Carlos III, por ejemplo, al que erróneamente se le califica como buen rey sólo porque era un poco más listo que los demás, persiguió la masonería sin saber lo que perseguía porque sólo la conocía de oídas. Pero se permitió calificarla como ese gravísimo negocio o perniciosa secta para el bien de nuestra santa religión y del Estado. El Papa de Roma y sus esbirros Borbones a lo que tenían pánico era el librepenso. Aquello había que desarticularlo cuanto antes. ¿Cómo? Pues imputándoles delitos, crímenes, aberraciones. Inventando un cuento de terror. Los católicos tienen prohibido Si el Papa dice una cosa, se cree y punto. Ya saben, es infalible. Si el Papa ordena algo, se cumple y punto. Ya saben, es el ventrílocuo de Dios. Si el Papa decía que la Revolución Francesa fue un plan masónico. Amén y punto. Si el Papa se inventaba que los masones estaban compinchados con los judíos para acabar con el cristianismo, se aceptaba y punto. Y si el Papa decía que el socialismo había salido de una logia masónica y que los comunistas eran más masones, pues no había nada que discutir. Los católicos decían amén. Semejante ideario sólo puede salir de una mente enferma de odio. Escuchen una frase del dictador Franco, pero no intenten entenderla, sólo escuchen. La frase estaba incluida en su último discurso que pronunció ya babeando y Temblón el 1 de octubre de 1975 para responder a una ola de protestas en Europa contra España. Porque hacía dos semanas que Franco había fusilado a cinco hombres. Dijo Franco, todo obedece a una conspiración masónica izquierdista de la clase política en contubernio con la subversión terrorista comunista. Que aquel dictador dijera semejante gilipollez sin saber lo que decía no era tan grave como los miles de espectadores que aplaudían en la Plaza de Oriente sin entender qué demonios estaban escuchando y que además sólo proferían las consignas dadas por la uterina derecha. No somos muchos, pero somos machos. Gritaban. Madre mía. Y mucho más grave aún que en aquel balcón junto al dictador y asintiendo como marionetas, estuvieran los príncipes cómplices de la Juan Carlos de Borbón, ahora prófugo, y Sofía, la profesional consentidora. Y quién dio pie, quién abrió la veda para empezar a criminalizar la masonería fue el Papa León XIII que en 1884 hizo un llamamiento en estos té arrancad a la masonería la máscara con que se cubre y mostradla tal cual. Y ahí dijeron los cató a por ellos, porque lo ha dicho el Papa. Y si no encontramos nada, pues venga, nos lo inventamos. La campaña de odio que partió desde el Vaticano contra la masonería es difícil de creer y su principal brazo armado fue un tipo francés llamado Gabriel Jouran, pero conocido por su seudónimo Léo taxil, que con 30 años se enteró del llamamiento del Papa y puso manos a la obra de inmediato. Era periodista y al más puro estilo Ferreras dijo Esto va a quedar muy burdo, pero voy con ello. A ver si cuela y a ver qué tal. Léo Taxil, que se calificó como anticlerical y blasfemo, dijo haber pertenecido a una gran logia masónica francesa, pero que estaba muy arrepentido y había decidido volver al catolicismo. Primera mentira que calaba en las mentes más ignorantes porque ser masón no era incompatible con ser católico. A partir de aquí consiguió atención mediática y sólo tuvo que propagar bulos para desenmascarar a los masones, tal y como había pedido el Papa León XIII, al que también le sacó dinero en apoyo de su cruzada antimasónica. El tío era listísimo. Contó que los masones asesinaban a quienes querían denunciarlos. Que los ritos iniciáticos se hacían sacándole el corazón a una oveja, que existían alfabetos masónicos para comunicarse en secreto, que se fabricaba un veneno especial para deshacerse de los católicos. Contó que en las logias se practicaba el rito paládico, que él definió como el culto al diablo. Ese rito, agárrense, conseguía que el demonio se presentara en el templo de la logia con aspecto de cocodrilo y tocando el piano. Los obispos de media Europa recogieron y aplaudieron sus testimonios y la prensa más seria reproducía sus invenciones sin contrastar que nada de lo que contaba era cierto. Más de 10 años se tiró Leo Taxil propagando bulos a cuál más loco, Pero a la Iglesia le venía muy bien el sentimiento antimasónico que se instaló en Europa con esas fake news que los periodistas recogían puntuales. Hasta que unos obispos alemanes A ver, esto huele. Esto ya empieza a pasar de castaño oscuro. Y antes de que lo pillaran, Leo Taxil salió y sí, todo es mentira, pero he conseguido lo que querí ganar dinero a costa de los crédulos, ridiculizar al clero y a los católicos incautos y hacerme famoso. Me lo he inventado todo. Idiotas, que sois unos idiotas. Efectivamente, efectivamente. Los obispos que se comieron los bulos de Taxil quedaron en ridículo. La prensa dio una imagen grotesca. Se callaron muchas bocas. El sentimiento antimasónico se relajó, pero en las mentes más indoctas e impresionables anidó la idea del masón diabólico come niños que algunos aún mantienen. Quedó demostrado que cuando falta pensamiento crítico. Los distribuidores de bulos triunfan por la buena disposición de los ciudadanos a recibirlos y a ser engañados. Umberto Eco, en su novela El cementerio de Praga, pone en boca de Leo Taxil una frase la característica principal de la gente es que está dispuesta a creérselo todo.
Emma Vallespinós
Historias con sonido cara B con Emma.
Narrator / Host
Vallespinos Y terminamos como siempre, con música.
Nieves Con Costrina
Con nuestra cara B y con una ópera masónica. Como explica el autor de nuestra bibliografía recomendada de las historias con sonido de hoy, el músico involucrado Luis Antonio Muñoz, Se trata de La flauta mágica de Mozart, que fue iniciado como masón a mediados de diciembre de 1784 en una logia vienesa. Muñoz explica que los mensajes ejemplarizantes de esta ópera siempre están relacionados con el número 3, un número que se manifiesta también en la tonalidad. Y aquí cito La tonalidad de mi bemol mayor, predominante en la ópera, tiene como armadura tres bemoles, un triángulo que representa al Gran arquitecto del universo. ¿Como te quedas cuajada al cubo? Pues hoy acabamos con una de las áreas más conocidas de La flauta mágica. Perdonadme, alemán oyentes, por favor. Allá voy. Derjole rachekoch. Pues ya lo he dicho.
Narrator / Host
Danke shen. Que sepas que eres muy grande.
Ana Baltierra
Gracias.
Narrator / Host
¿Has publicado, para quien no lo sepa, el libro? No, lo haré. Bien. ¿Que es? Un manual de instrucciones contra el autoboicot y la inseguridad de las mujeres talentosas. Talentosas como tú. Pero bueno, como un tomate. Ahora sí. Pues tómate un vasito de agua fría, pero de Enma. En toda la Cadena Ser. Pero en este programa especialmente. Todos sabemos que todo lo hace bien en todas partes.
Nieves Con Costrina
Gracias, Nieves.
Narrator / Host
Así que escuchamos enseguida la canción, la música. Antes les recordamos que este programa ha sido posible gracias al trabajo de Ana Baltierra, de Jesús Pozo, de Enma, de Ma. Valle Espinos, de Pepe Rubio y de nuestra técnico de sonido María Jesús Rodríguez. Y gracias también a mí misma que he venido. Nieves con costrina. Adiós.
Nieves Con Costrina
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Narrator / Host
Google Podcast y YouTube.
Nieves Con Costrina
Cadena Ser, la radio.
Host: Nieves Concostrina (SER Podcast)
Date: March 26, 2023
This episode offers an irreverent yet deeply informative tour through the history of Freemasonry—its medieval origins, its transformation during the Enlightenment, the myths spun around it, and the virulent intolerance it sparked from religious and dictatorial powers. Nieves Concostrina and her collaborators dissect the truth and legends of the masons, expose the orchestrated campaigns against freedom of thought, and profile their surprising presence in art, music, and European society.
Introduction and Historical Foundation:
Nature of Masonry:
Legend and Myth-Building:
Templar Connection and Scottish Roots:
Birth of Organized Modern Masonry:
Tensions with Catholicism:
Guest: Ana Baltierra, PhD in Art History
Masonic Symbolism in Canary Islands Art:
The Marquesa Sebastiana del Castillo:
Initiatic Journey Through the Gardens:
Guest: Eduardo Juárez, Professor, Historian of Masonry and Secret Societies
Masonry as a Civil Space:
Development in Spain:
The Illuminati and Secret Societies:
Pythagoreans and Religious Rituals:
The Templars:
The Church and Franco’s Paranoia:
Leo Taxil’s Hoax:
Masons in Jazz:
Mozart’s The Magic Flute:
Nieves Concostrina (01:38):
“Un masón podía y puede ser cristiano católico, cristiano protestante, ateo, agnóstico, admirador de Buda o seguidor de los Hare Krishna.”
Eduardo Juárez (34:17):
“...precisamente porque es la bandera del liberalismo político.”
Nieves Concostrina (45:36):
“...todo obedece a una conspiración masónica izquierdista… Que aquel dictador dijera semejante gilipollez...”
Ana Baltierra (28:10):
“Se convierte en otro ejemplo más de la invisibilización del papel de las mujeres como mecenas y artistas...”
Nieves Concostrina (50:59):
“Me lo he inventado todo. Idiotas, que sois unos idiotas.” (quoting Leo Taxil)
The episode unpacks the reality and legend of the Masons: an evolving intellectual society born from medieval craft traditions, persistently smeared by religious and authoritarian powers threatened by tolerance and free thought. Through humor, scholarship, and vivid storytelling, the program unmasks a history twisted by ignorance but redeemed by the enduring hunger for reason and liberty.