
En este episodio de El Dollop, Eduardo le cuenta a Bryan la absurda historia de William Riker, un predicador, estafador, supremacista blanco y autoproclamado líder espiritual que convirtió su culto en una ciudad completa conocida como Holy City, una mezcla entre secta religiosa, parque turístico, negocio de carretera… y completo caos humano. Entre matrimonios raros, seguidores explotados, propaganda ridícula, discursos racistas, perros más inteligentes que su dueño y una ciudad “santa” que terminó siendo una atracción extraña en medio de California, esta es una de esas historias donde cada decisión parece peor que la anterior.
Loading summary