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De 'Critters 2' a 'Spider-Man 2', Juanama González desgrana los aciertos de aquellas secuelas que lograron eclipsar a las películas iniciales. En este fragmento de audio, los colaboradores de un programa de radio, entre los que se encuentran Juanma, Felipe e Isaac, abren un interesante debate sobre aquellas secuelas cinematográficas que han logrado superar a sus obras originales. El punto de partida de la conversación es Critters 2, una película de bajo presupuesto que, a juicio de los tertulianos, supo potenciar el humor y el gamberrismo de la primera entrega de Critters. Durante la charla, recuerdan con nostalgia la época de los videoclubes y destacan la dirección de Mick Garris, un realizador muy querido dentro del cine de terror en los Estados Unidos, célebre por sus adaptaciones de las novelas de Stephen King, a pesar de que algunas de ellas resultaron fallidas. El diálogo avanza hacia una de las producciones más exitosas de los últimos años: Top Gun: Maverick. Todos los participantes coinciden de manera unánime en que esta continuación supera con creces a la Top Gun original de Tony Scott. Los colaboradores explican que el gran acierto de la película radica en que no sitúa el romance como el motor principal de la historia, sino que se centra en una búsqueda personal de redención del protagonista. Entre risas, bromean sobre la fuerte tensión homoerótica que caracterizaba a la cinta de los años ochenta y debaten con pasión sobre cuál de las dos películas tiene la escena deportiva playera más icónica, si el partido de voleibol clásico o el nuevo juego de fútbol americano al ritmo de la canción Playing with the Boys. Posteriormente, el grupo analiza Bad Boys II, conocida en España como Dos policías rebeldes 2. Los locutores coinciden en que este filme de Michael Bay es una secuela absolutamente desatada y políticamente incorrecta, que rompe con cualquier tipo de decoro cinematográfico. Con un colosal presupuesto de 140 millones de dólares, la película representa el exceso más puro de Hollywood, algo que los tertulianos celebran. Destacan la genial interpretación del actor español Jordi Mollà en el papel de un mafioso cubano, el excelente doblaje al castellano de Martin Lawrence y Will Smith, y las espectaculares y absurdas secuencias de acción, en especial la persecución en la autopista y los tiroteos que bordean el absurdo. La siguiente parada en el análisis de las grandes secuelas es Evil Dead II, titulada en España como Terroríficamente muertos y dirigida por Sam Raimi. Los tertulianos califican esta obra como una genialidad que explota de forma magistral los recursos visuales y sonoros del cine. Resaltan la soberbia actuación física de Bruce Campbell, a quien comparan con mitos de la comedia como Charlie Chaplin debido a su capacidad para gesticular y realizar acrobacias slapstick, como en la célebre escena donde lucha contra su propia mano poseída. Asimismo, debaten sobre la naturaleza de la película, que funciona simultáneamente como secuela y como un sofisticado remake cómico de la cinta original, Posesión infernal, consagrándose como una de las cumbres de la comedia de terror. El cine de acción y espionaje tiene su espacio con la disección de The Bourne Supremacy, conocida en el mercado hispanohablante como El mito de Bourne, la secuela de The Bourne Identity (El caso Bourne). Los analistas examinan cómo el director Paul Greengrass revolucionó la industria de Hollywood al implementar una estética de cámara en mano y un montaje frenético heredado del cine documental, conocido popularmente como shaky-cam. Esta decisión técnica, sumada a la excelente dirección de segunda unidad de Dan Bradley, redefinió por completo el cine de acción de la era posterior al 11 de septiembre, influyendo en innumerables películas posteriores a través de secuencias tan memorables como la persecución automovilística por las calles de Moscú. Para cerrar la sección, los locutores dedican un análisis pormenorizado a Spider-Man 2 (2004), también de Sam Raimi. Destacan la profundidad psicológica con la que se aborda la crisis de identidad de Peter Parker, quien llega a perder temporalmente sus poderes debido al estrés emocional y existencial que sufre. Los colaboradores elogian la imponente interpretación de Alfred Molina como el Doctor Octopus y la espectacularidad de la icónica escena del tren. En contraste, lamentan la deriva que tomó la franquicia en Spider-Man 3 por la excesiva interferencia de los productores y la acumulación innecesaria de villanos, lo que resalta aún más la perfección de la segunda entrega dentro del cine de superhéroes.

De 'Top Gun: Maverick' a Javier Bardem en 'Huevos de oro': el equipo de Felipe Couselo llena de cine y humor la noche radiofónica de esRadio. El programa nocturno de esRadio, Prohibido contar ovejas, conducido por Felipe Couselo, ofrece una velada llena de humor, complicidad y debate cultural. En esta edición, Couselo está acompañado por sus habituales colaboradores: Juanma González, Dani Palacios y Alma Espinosa. La noche comienza con las habituales bromas y reproches amistosos sobre los horarios de entrada y las prolongaciones de los programas precedentes, estableciendo el tono desenfadado y dinámico que caracteriza a este espacio radiofónico, donde la complicidad entre los presentadores es evidente desde el primer minuto. El primer bloque temático de la noche corre a cargo de Dani Palacios, quien presenta una divertida sección titulada "Karaoke y Cine". Palacios propone un viaje nostálgico y humorístico a través de diez escenas memorables de la historia del cine donde el karaoke es el protagonista absoluto. Comienza analizando la película Duets, donde podemos escuchar a Gwyneth Paltrow y Huey Lewis interpretando el clásico Cruisin' de Smokie Robinson. A continuación, rescata una escena de Balls Up en la que Mark Wahlberg y Paul Walter Hauser cantan a dúo Somebody That I Used to Know, desatando las risas en el estudio. No se olvida de la mítica interpretación de Jim Carrey en The Cable Guy (Un loco a domicilio), dirigida por Ben Stiller, donde el actor canadiense borda el tema Somebody to Love de Jefferson Airplane. La lista de Palacios continúa con My Best Friend's Wedding (La boda de mi mejor amigo), detallando la incómoda pero entrañable escena en la que Cameron Diaz es obligada por Julia Roberts a cantar a pesar de su pésimo oído musical. Otro momento cumbre es el de Bill Murray en Lost in Translation cantando More Than This de Roxy Music ante la atenta mirada de Scarlett Johansson. La selección se completa con títulos como 500 Days of Summer (500 días juntos), la película de terror I Know What You Did Last Summer (Aún sé lo que hicisteis el último verano), la aclamada Project Salvation (Misión de salvación) y la española Golden Eggs (Huevos de oro), en la que Javier Bardem ofrece una desternillante actuación musical vestido con un bañador y una chaqueta de animal print. El broche de oro lo pone Mike Tyson en The Hangover (Resacón en Las Vegas) cantando In the Air Tonight de Phil Collins. Por su parte, Alma Espinosa toma el testigo con su sección dedicada a las series musicales basadas en la vida de artistas reales o ficticios. Espinosa destaca el auge de los biopics musicales en la televisión actual, comenzando por Luis Miguel: La serie, una producción de Netflix que cautivó al público al revelar los detalles más oscuros y polémicos de la vida del artista, como la misteriosa desaparición de su madre o la tiránica relación con su progenitor. La interpretación de Diego Boneta es alabada por su exigente transformación física y vocal. Espinosa continúa su repaso con Daisy Jones & The Six (Todos quieren a Daisy Jones), disponible en Prime Video, una ficción fuertemente inspirada en la tumultuosa historia de la banda Fleetwood Mac y la relación entre Stevie Nicks y Lindsey Buckingham. También analiza la serie de Disney+ Pistols, dirigida por Danny Boyle, centrada en la legendaria banda de punk Sex Pistols desde la perspectiva de su guitarrista Steve Jones. El recorrido finaliza con la aclamada comedia dramática Mozart in the Jungle, protagonizada por el mexicano Gael García Bernal en el papel de un excéntrico director de orquesta en Nueva York, y Empire, un drama familiar centrado en el imperio de una discográfica de hip-hop. Finalmente, Juanma González asume el control del tramo final del programa para presentar una selección de secuelas cinematográficas que, a su juicio, superan a las películas originales. El debate se inicia con Critters 2, una cinta de terror de serie B dirigida por Mick Garris que, según González, supera en diversión y presupuesto a su predecesora. A continuación, el colaborador defiende apasionadamente Top Gun: Maverick frente a la mítica obra de Tony Scott, argumentando que la versión protagonizada por Tom Cruise en 2022 ofrece una narrativa más sólida, un desarrollo de personajes superior y unas escenas de acción aérea verdaderamente revolucionarias para el cine contemporáneo. González también destaca Evil Dead 2 (Terroríficamente muertos) de Sam Raimi, valorando su transición del terror puro de la primera entrega hacia una comedia física y de estilo gore magistralmente interpretada por Bruce Campbell. La lista se completa con The Bourne Supremacy (El mito de Bourne), donde el director Paul Greengrass redefinió el cine de acción moderno con su uso de la cámara en mano, y Spider-Man 2, también de Raimi, considerada unánimemente como una de las mejores películas de superhéroes de la historia. El programa cierra con la adrenalina de Michael Bay en Bad Boys II (Dos policías rebeldes II), poniendo fin a una hora de radio caracterizada por la pasión por el cine y el entretenimiento de calidad.

De Billy Joel a Nirvana, las canciones de la producción de Vought parodian con saña la telebasura y la corrección política actual. En una nueva entrega de Prohibido contar ovejas en Es Radio, el presentador Felipe Couselo nos sumerge en el universo musical y narrativo de la aclamada serie de televisión The Boys, centrándose especialmente en su tercera temporada. La producción destaca por su ácida crítica hacia la hipocresía corporativa y el mercantilismo de la cultura "woke" que promueve la multinacional Vought International. Couselo analiza cómo la música sirve de contraste perfecto para desenmascarar las mentiras del relato oficialista de los superhéroes, quienes en realidad actúan como un oligopolio corrupto y desalmado protegido por las élites mediáticas y políticas. La temporada arranca con el clásico Uptown Girl de Billy Joel, que ilustra la aparente felicidad de la pareja formada por Hughie Campbell y Annie January, conocida como Starlight. Sin embargo, bajo esta fachada de optimismo y colores pastel, se esconde la siniestra realidad de una clase política manipuladora y totalitaria personificada en la congresista Victoria Neuman, una aparente defensora de los derechos ciudadanos que oculta oscuros secretos. Este contraste musical ejemplifica a la perfección cómo la serie ridiculiza las narrativas buenistas diseñadas para adormecer a la población frente al abuso de poder estatal y corporativo. Uno de los momentos más singulares de esta temporada está protagonizado por Kimiko, quien experimenta una fantasía musical al ritmo de Dream a Little Dream of Me, interpretada tanto por la propia actriz Karen Fukuhara como en su versión larga de Anne Reburn. Couselo destaca la genialidad de esta escena, donde la crudeza de la violencia y el escapismo mental de un personaje que anhela la normalidad se fusionan con la música clásica norteamericana, demostrando el extraordinario abanico de recursos narrativos con el que cuenta la serie para dotar de alma a sus personajes en medio de la barbarie. El programa continúa repasando la banda sonora con el tema original Rock My Kiss, interpretado por el personaje Supersonic y su antigua banda juvenil de la corporación Vought. A través de este tema y del concurso televisivo diseñado para elegir a los nuevos integrantes de Los Siete, la serie lanza una brutal parodia de la telebasura y los "reality shows" modernos, donde el talento es lo de menos y todo se decide bajo estrictos criterios de mercadotecnia, cuotas de diversidad y manipulación de la opinión pública, una práctica habitual en los medios de comunicación progresistas de nuestros días. Por otro lado, la lucha individualista por la justicia se encarna en la figura de Billy Butcher, interpretado magistralmente por Karl Urban. Desesperado por destruir al tiránico Homelander, Butcher recurre a una sustancia experimental llamada V24 que le otorga superpoderes temporales a un altísimo coste para su salud. Al ritmo de You Really Got Me de The Kinks, la serie subraya la decisión moral extrema de combatir al monstruo convirtiéndose en uno de ellos, una metáfora de cómo los principios individuales a menudo se quiebran cuando el ciudadano se enfrenta a un Estado omnipotente e impune. La búsqueda de un arma definitiva lleva al grupo a descubrir el turbio pasado de los superhéroes de los años ochenta, el grupo Payback, liderado por el legendario Soldier Boy. Couselo nos presenta temas hilarantes de esta subtrama como Chimps Don't Cry, interpretado por la Condesa Carmesí, una parodia descacharrante del activismo ecológico impostado y desconectado de la realidad. Asimismo, el presentador analiza la aparición de Soldier Boy, encarnado por Jensen Ackles, un remedo reaccionario del Capitán América que representa los vicios y virtudes de una masculinidad tradicional hoy perseguida por el discurso oficial de la corrección política. No se puede obviar la magistral parodia del vídeo viral que las celebridades grabaron durante la pandemia de COVID-19 cantando Imagine de John Lennon. En la serie, es el personaje de The Deep quien impulsa esta iniciativa hipócrita con el fin de limpiar su imagen pública. Couselo elogia esta burla sin paliativos hacia el falso altruismo de las celebridades de Hollywood, quienes desde sus mansiones pretenden dar lecciones de moralidad y empatía a los ciudadanos de a pie, demostrando una total desconexión con los problemas reales de la sociedad. El clímax de acción tiene su acompañamiento musical con la versión de Maniac de Michael Sembello, que sirve de fondo para una de las escenas de combate más violentas y coreografiadas de Kimiko. Para finalizar el análisis de la temporada, el programa rescata clásicos ineludibles como Heart-Shaped Box de Nirvana, Goodbye Yellow Brick Road de Elton John y Never Tear Us Apart de INXS. Couselo despide el espacio invitando a los oyentes a reflexionar sobre cómo esta obra maestra televisiva utiliza la música no solo para entretener, sino para desarmar los mitos del pensamiento colectivista y ensalzar la rebelión del individuo frente a la tiranía organizada.

Desde Cinema Paradiso hasta el terror de Demons, Felipe Couselo repasa cintas que rompen la cuarta pared y convierten el visionado en un rito único. Felipe Couselo arranca una nueva semana en Prohibido Contar Ovejas, el programa de esRadio dedicado a la cultura y el séptimo arte. En esta ocasión, el espacio se sumerge en una profunda reflexión sobre la sala de cine como espacio protagónico, analizando aquellas películas que no solo cuentan historias, sino que rinden homenaje al lugar físico donde se proyectan y a la liturgia que rodea la experiencia del espectador desde tiempos de la infancia. Junto a sus colaboradores Dani Palacios y Juanma González, Couselo explora la nostalgia de los cines de antaño, recordando las colas interminables, el olor de las palomitas y el ritual de apagar el teléfono móvil. La conversación se inicia con la banda sonora de The Rocky Horror Picture Show y su emblemático tema Science Fiction/Double Feature, que evoca las sesiones dobles de cine de barrio centradas en monstruos, alienígenas y terrores atómicos. Uno de los puntos clave del análisis es Cinema Paradiso, la obra maestra de Giuseppe Tornatore. Los tertulianos destacan cómo la película conecta con la sensibilidad española a través de su carácter mediterráneo y latino. Rememoran escenas icónicas como la de Alfredo proyectando la película sobre la fachada de un edificio para aquellos que no podían entrar en la sala, un homenaje a la magia del cine que trasciende las paredes del local y se convierte en un evento comunitario, especialmente en los cines de verano de los pueblos. El repaso continúa con La invención de Hugo, de Martin Scorsese, una cinta que reivindica los orígenes del cine y la figura de Georges Méliès. Los colaboradores señalan el poder de la imagen pura frente al diálogo, subrayando que el cine mudo posee una fuerza visual que a menudo se pierde en las producciones actuales. Se menciona la capacidad de directores como Murnau o Fritz Lang para narrar historias complejas utilizando exclusivamente el lenguaje visual y trucos artesanales que sentaron las bases de los efectos especiales modernos. La figura de William Castle y su influencia en el cine de terror ocupa un lugar destacado mediante la película Matinee, dirigida por Joe Dante. En ella, John Goodman interpreta a un productor que utiliza artimañas para aterrorizar al público en la sala, como los asientos vibratorios o la contratación de enfermeras en la entrada para atender supuestos infartos. Esta interacción física con el espectador buscaba convertir la proyección en una experiencia inmersiva única, algo que los tertulianos comparan con la pasión casi evangélica por el espectáculo. En un tono más oscuro, el programa analiza Demons (Dèmoni), producida por Dario Argento. Esta película juega con el concepto del cine dentro del cine, donde la trama de la pantalla se traslada a la realidad de la sala. Con una banda sonora cargada de heavy metal y temas de artistas como Billy Idol o Mötley Crüe, Demons es recordada como una de las experiencias más inmersivas y brutales del cine de terror de los años ochenta, donde el espectador se siente atrapado junto a los personajes. También se dedica un espacio a la cinematografía española con Angustia, de Bigas Luna. Esta cinta es calificada como una joya por descubrir que utiliza la hipnosis colectiva y un complejo juego de espejos visuales. Los colaboradores explican el efecto túnel de salas dentro de salas, creando una atmósfera de inseguridad donde el espectador llega a dudar de si él mismo está siendo observado desde la penumbra de su propia butaca. Finalmente, el programa cierra con El último gran héroe (Last Action Hero), protagonizada por Arnold Schwarzenegger. A pesar de su fría acogida inicial en 1993, se reivindica como una de las mejores parodias del género de acción, rompiendo la cuarta pared de forma magistral. Con música de AC/DC y su tema Big Gun, Couselo y sus invitados concluyen que, sea mediante la comedia o el terror, ir al cine sigue siendo un acto mágico que ninguna plataforma digital puede replicar con la misma intensidad emocional.

Tras su paso por Colombia, el conjunto post-punk ultima su próximo trabajo discográfico y analiza el apoyo de la comunidad musical independiente. Los integrantes del grupo Alcalá Norte han visitado los estudios de esRadio para compartir los detalles de su meteórico ascenso y la preparación de su próximo trabajo discográfico. Carlos y Álvaro, miembros de la formación, comentaron cómo están viviendo este momento de éxito tras regresar de actuar en Colombia y pasar por el festival Estaciones Sonoras de Cascante. En la charla, destacaron la importancia de mantener una conexión directa con el público a través de una propuesta que mezcla la crudeza del post-punk con una identidad muy marcada por sus raíces madrileñas. Durante la entrevista, explicaron que se encuentran sumergidos en el proceso creativo de su segundo álbum, el cual estiman que está completado en un 65 por ciento. Los músicos compartieron cómo ha sido el trabajo en el estudio durante esta última semana, logrando desbloquear composiciones que llevaban meses estancadas. Según explicaron, el proceso de composición a veces surge de forma natural y otras requiere de un esfuerzo consciente de improvisación hasta que las piezas encajan, buscando siempre un sonido que les defina sin caer en los clichés del mercado actual. Uno de los puntos clave de la conversación fue la reivindicación de su origen en el barrio de Ciudad Lineal. El nombre de la banda, que proviene del conocido centro comercial del distrito, no es casualidad, sino una declaración de intenciones sobre la autenticidad vecinal que desean proyectar. Los artistas señalaron que, aunque el éxito les ha llevado a escenarios internacionales, su esencia sigue ligada a las calles de Madrid y a la cotidianidad de los barrios, algo que consideran fundamental para que su música resulte honesta y cercana a sus seguidores. En cuanto a las etiquetas musicales, bromearon sobre cómo algunos diagramas de internet los han clasificado dentro del tontipop o el indi español. Sin embargo, ellos se sienten más cómodos en una estética post-punk que ha experimentado un repunte de popularidad tras la pandemia. Mencionaron influencias de bandas como Molchat Doma y cómo la viralidad en redes sociales como TikTok ha ayudado a que un género antes considerado de nicho llegue ahora a una audiencia mucho más joven y transversal, permitiéndoles llenar salas en toda España. El sentido del humor es otro pilar fundamental en las letras de Alcalá Norte. Los músicos defendieron que "la risa es una cosa muy seria" y que no temen mezclar referencias intelectuales a filósofos como Heidegger con situaciones jocosas o bromas internas. Esta dualidad entre lo culto y lo popular les permite no encasillarse en una imagen de banda excesivamente sobria o pretenciosa, algo que en ocasiones ha sido motivo de debate interno, pero que finalmente se ha convertido en una de sus señas de identidad más apreciadas por la crítica y el público. La agenda de la banda para los próximos meses está repleta de compromisos. Han anunciado fechas en Gijón, Ourense (en el Ourensound), Jaén (en el festival Oliosónica) y Huesca, además de su esperada participación en el Azkena Rock Festival en Vitoria. Para Alcalá Norte, actuar en este tipo de eventos es una oportunidad para conquistar nuevos fans que quizás no llegarían a ellos a través de las listas de reproducción convencionales. También destacaron su próxima cita en el Palacio de los Deportes de Madrid en febrero, lo que supondrá un hito en su carrera al enfrentarse a un recinto de tales dimensiones. Finalmente, los artistas hablaron sobre la excelente relación que mantienen con otros grupos de la escena actual, citando a Camellos, Carolina Durante o Depresión Sonora como mentores y amigos. Consideran que existe una comunidad de apoyo mutuo entre las bandas que han surgido o se han consolidado en los últimos años, lo que facilita el crecimiento del sector frente a las exigencias de las multinacionales. Antes de concluir, invitaron a los oyentes a escuchar su último adelanto, El Hombre Planeta, y a estar atentos a las novedades de su próximo álbum, que promete seguir la estela de esRadio en su apoyo a la cultura y la música nacional.

Felipe Couselo y su equipo analizan en esRadio la actualidad cultural, del indie de Michigander al teatro premiado de María Velasco. Felipe Couselo dirige una nueva entrega de Prohibido Contar Ovejas en esRadio, un espacio que combina el análisis de la cultura popular, la música alternativa y las últimas novedades cinematográficas. En esta ocasión, el equipo habitual compuesto por Juanma González, Dani Paraceos, Isaac Piscaíno y Alma Espinosa desglosa una variada oferta cultural y sonora que marca la agenda del fin de semana. La sección musical arranca con Dani Paraceos, quien presenta el proyecto Michigander, liderado por Jason Singer. Su tema Freaking Out sirve de anticipo para su próximo álbum, It Will Never Be Before You Know It, previsto para finales de julio. Paraceos destaca la capacidad del artista para crear melodías que parecen diseñadas para bandas sonoras cinematográficas, manteniendo una esencia indie muy marcada. Asimismo, se analiza el impacto de The Last Dinner Party con su sencillo Big Dog, subrayando su cuidada estética visual y potencia en directo, cualidades que las han posicionado como una de las bandas revelación del año tras recibir prestigiosos galardones en el Reino Unido. Isaac Piscaíno toma el relevo para introducir sonidos más experimentales y electrónicos. Destaca el regreso de Boards of Canada con Prophecy 1420 MHz, un corte que forma parte de su esperado trabajo Inferno. La conversación deriva hacia el uso de los productores fantasma en la industria, a raíz de la colaboración entre Idris Elba y Sio en el tema The Drum. Los colaboradores debaten con humor sobre la autoría real en la música de baile y la figura del actor británico en su faceta como DJ en Ibiza, cuestionando si su implicación en la producción es tan profunda como en su carrera interpretativa. En el ámbito de las artes escénicas, Alma Espinosa recomienda la obra Vendrán los alienígenas y tendrán tus ojos, escrita por María Velasco, Premio Nacional de Literatura Dramática 2024. La pieza, que se representa en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares, explora de forma cruda y humorística la búsqueda del amor después de los cuarenta. Velasco utiliza la metáfora de un encuentro alienígena para describir la complejidad de las relaciones modernas marcadas por el ghosting y las aplicaciones de citas, logrando un montaje que mezcla danza, performance y música en directo. Juanma González ofrece su habitual crítica cinematográfica con tres títulos destacados. En primer lugar, analiza Jugada maestra (How to Make a Killing), un remake de una comedia británica de la productora Ealing que, protagonizado por Glen Powell, traslada la acción al mundo corporativo de Nueva York. Aunque González valora el carisma del actor, señala que la cinta no termina de arriesgar lo suficiente en su tono de comedia negra. También revisa la nueva versión musical de El beso de la mujer araña, con Jennifer Lopez y Diego Luna, destacando el despliegue visual de los números musicales, aunque critica cierta falta de profundidad en la trama política argentina del relato original. Para cerrar el bloque de cine, González comenta Movida celestial (Good Fortune), dirigida por Aziz Ansari. A pesar de contar con Keanu Reeves interpretando a un ángel, el colaborador de Libertad Digital califica la película como un pinchazo debido a la falta de química entre sus protagonistas. Según González, la pretensión de cine indie termina lastrando una premisa que podría haber sido mucho más divertida, quedándose en un intento fallido de comedia sobrenatural. El programa culmina con una entrevista a los miembros de Alcalá Norte, Carlos y Álvaro. La banda madrileña comenta el éxito de su sencillo Los llamados pitagóricos y reflexiona sobre su rápido ascenso en la escena nacional. Discuten la etiqueta de post-punk que se les ha asignado, citando influencias de bandas como Molchat Doma y reivindicando un estilo propio que huye de las fórmulas comerciales convencionales. Los músicos adelantan detalles de su gira por localidades como Gijón, Ourense y Jaén, preparando el terreno para su gran concierto en el Movistar Arena de Madrid el próximo febrero, lo que supondrá un hito definitivo en su trayectoria profesional.

Isaac sugiere joyas del dance-punk y ritmos sintéticos de Bloc Party o Wet Leg para triunfar en festejos lejos de los circuitos comerciales. En una nueva entrega musical en esRadio, el equipo del programa ha abordado una petición muy especial recibida a través del correo electrónico. Un joven oyente de veinte años, que trabaja como pinchadiscos en eventos para costearse sus estudios, solicitaba ayuda para confeccionar una selección musical destinada a una boda de cuarentañeros. El desafío radicaba en ofrecer una lista de temas de rock que fueran eminentemente bailables, alejándose de los circuitos más comerciales o convencionales para satisfacer a un público con gustos indie y modernos. La propuesta comienza con un viaje a la Nueva York de principios de los años 2.000, rescatando el tema Me And Giuliani Down By The Schoolyard de la banda !!! (pronunciado Chk Chk Chk). Este tema de 2003 es un claro ejemplo de la estética bailable que buscaba el oyente, con un ritmo marcado por el four-to-the-floor. La canción encierra una crítica velada a Rudolph Giuliani, el entonces alcalde de la ciudad, quien aplicó con rigor una antigua ley de cabarés de 1926 que limitaba severamente el baile en los locales que no contaran con una licencia específica y costosa, lo que afectó profundamente a la vida nocturna neoyorquina. Siguiendo con la estela de la Gran Manzana, el resumen destaca la influencia de la escena independiente liderada por el sello DFA Records. En este contexto, se menciona a The Rapture y su icónico House of Jealous Lovers. Esta pieza, producida por James Murphy, supuso una revolución al fusionar guitarras punzantes con bases propias de la música house. El sonido resultante, etiquetado en su momento como dance-punk, es ideal para levantar cualquier pista de baile, combinando la energía del punk con una estructura rítmica infalible. James Murphy vuelve a ser protagonista con su proyecto personal, LCD Soundsystem, y el éxito Daft Punk Is Playing At My House de 2005. La canción nace de una broma interna en su sello discográfico, imaginando a grandes bandas de la electrónica tocando en sótanos o salones de casas particulares. Con su característica base de post-punk y sintetizadores analógicos, Murphy consiguió definir el sonido de una generación en Nueva York, convirtiéndose en una figura capital de las mezclas y la producción de principios de siglo. El repaso musical también incluye a Le Tigre con su tema Deceptacon, en su versión remezclada de 2002. Esta banda, de marcado carácter punk y actitud contestataria, se autoprodujo un sonido low-fi que asentó las bases del electroclash. Es una propuesta que destaca por su fuerza rítmica y que fue fundamental para el desarrollo de la música de baile con guitarras que dominaría las salas alternativas durante los años siguientes. La selección cruza el Atlántico para recalar en el Reino Unido con Franz Ferdinand y su sencillo No You Girls, perteneciente a su tercer álbum editado en 2009. El grupo escocés, siempre hábil en la creación de himnos para la pista de baile, intensificó en este disco su faceta más festiva. Con remezclas de artistas como Vince Clarke, miembro original de Depeche Mode, la banda demostró su capacidad para adaptar el rock a los ritmos sintéticos sin perder su esencia original. Uno de los momentos más comentados de la sesión es la aparición de The Killers con Somebody Told Me. El programa no deja pasar la oportunidad de señalar, con cierta ironía, que esta formación es la preferida del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El tema, que narra las dificultades de ligar en una discoteca, se ha convertido en un clásico moderno gracias a su estribillo coreable y sus potentes guitarras, factores que lo hacen indispensable en cualquier evento que busque animar a un público de cuarenta años. Continuando con el post-punk revival británico, se recomienda Banquet de Bloc Party. Este tema de 2004 destaca por su batería acelerada y el diálogo constante entre las guitarras, elementos que imprimen una velocidad vertiginosa a la composición. El cantante Kele Okereke, que posteriormente desarrollaría una carrera en la electrónica, ya mostraba aquí su inclinación por los sonidos diseñados para el movimiento constante. Desde Leeds, llegan Kaiser Chiefs con Everyday I Love You Less And Less. El programa lanza una advertencia humorística sobre este tema: si los novios se dedican esta letra en una boda, el matrimonio podría empezar con mal pie, dado que el título se traduce como "cada día te quiero menos". Pese a ello, su estructura de himno de festival y su ironía lírica la convierten en una pieza muy divertida para el momento álgido de la fiesta. Para cerrar la propuesta, se rescatan clásicos y nuevas sensaciones. Disco 2000 de Pulp aporta el toque de nostalgia del britpop de los noventa, con una historia de amistad y paso del tiempo que siempre conecta con el público. Por otro lado, se introduce a las británicas Wet Leg con Chaise Longue, un éxito reciente de 2021 que demuestra que el estilo de bajo minimalista y voces susurrantes sigue teniendo un hueco importante en la modernidad actual. Finalmente, el toque español lo pone la banda sevillana Pony Bravo con su tema Ibitza (escrito con zeta). Esta canción es una sátira de la cultura de club y la escena electrónica de la isla blanca, mezclando italiano y español sobre una base de sintetizadores y ritmos muy bailables. Es el cierre perfecto para una lista que combina calidad técnica, humor y una selección de temas que garantizan que el público no abandone la pista de baile en toda la noche.

Desde Aerosmith hasta Seal, el espacio explora cómo himnos melódicos humanizaron cintas de superhéroes y explosiones durante décadas en Hollywood. En una nueva entrega de su sección en esRadio, Juanma González y sus colaboradores analizan un fenómeno cinematográfico tan recurrente como eficaz: el uso de baladas románticas para cerrar películas de acción desenfrenada. Bajo el sugerente título de 'canciones ñoñas que terminan películas machirulas', el espacio explora cómo grandes éxitos del pop y el rock han servido de contrapunto emocional a explosiones, persecuciones y dosis masivas de testosterona en la gran pantalla. La primera parada obligatoria es el clásico de 1986 Take My Breath Away, interpretado por Berlin para la película Top Gun. Esta pieza, producida y compuesta por el legendario Giorgio Moroder, no solo se alzó con el Oscar y el Globo de Oro a la mejor canción original, sino que definió una época. Los tertulianos de esRadio recuerdan que el tema estuvo a punto de ser interpretado por el grupo Blondie y comentan cómo su éxito internacional supuso paradójicamente el inicio del fin para la banda Berlin, debido a las tensiones internas surgidas por el drástico cambio de estilo hacia el pop más comercial. El recorrido continúa con Kiss From a Rose, el éxito de Seal que formó parte de la banda sonora de Batman Forever. A pesar de que la cinta dirigida por Joel Schumacher recibió críticas mixtas por su tono colorista, la canción se convirtió en un auténtico himno. En el estudio se destaca el acierto de los ejecutivos de Warner al rescatar este tema del segundo álbum del cantante para reforzar la promoción del filme. La conversación deriva hacia el concepto de Power Ballad, un género que dominó las listas de ventas durante los años noventa y que permitía a los espectadores procesar la acción vivida minutos antes. No podía faltar en este análisis la figura de Michael Bay y su superproducción Armageddon. La canción I Don't Want to Miss a Thing, interpretada por Aerosmith, representa el cénit de este fenómeno. Los colaboradores comentan cómo la voz rasgada de Steven Tyler acompaña el sacrificio del protagonista, logrando que una película de acción pura y dura concluya con un clímax de emotividad desbordada. La estética de Bay, caracterizada por su ritmo frenético, encuentra en este tipo de baladas el equilibrio necesario para humanizar a sus héroes de acción. El repaso incluye también There is a Bridge, la colaboración entre Joe Cocker y Bekka Bramlett para la película Blown Away, titulada en España como Volar por los Aires. Protagonizada por Jeff Bridges y Tommy Lee Jones, la cinta es recordada por sus espectaculares efectos especiales en Boston. Juanma González subraya que esta canción de Cocker aporta una profundidad humanista necesaria tras dos horas de tensión y detonaciones constantes, demostrando que incluso el cine de género más explosivo busca una conexión sentimental con su público al llegar a los títulos de crédito. El toque épico y romántico llega de la mano de I Want to Spend My Lifetime Loving You, el dueto de Marc Anthony y Tina Arena para La Máscara del Zorro. Dirigida por Martin Campbell y con Steven Spielberg en la producción, la película consolidó el estrellato de Antonio Banderas. En esRadio se destaca el papel del fallecido compositor James Horner, quien tras el éxito de Titanic se convirtió en el referente absoluto para crear melodías románticas de gran calado que supieran elevar el tono de las producciones de aventuras más ambiciosas. Para cerrar la sección, los tertulianos se detienen en la música de la saga Avatar de James Cameron. Aunque se menciona el título de la futura entrega Avatar: Fire and Ash, el análisis se centra en temas como Nothing Is Lost (You Give Me Strength) de The Weeknd. A pesar de que la repercusión de estas canciones actuales parece menor que la de los clásicos de los ochenta y noventa, los colaboradores coinciden en que la industria de Hollywood sigue confiando en voces potentes y arreglos orquestales para asegurar que el espectador abandone la sala con una sensación de trascendencia emocional.

Desde el trauma infantil de los gnomos hasta el post-punk neoyorquino, Couselo y su equipo ofrecen una noche de nostalgia y cultura pop en esRadio. En una nueva entrega de Prohibido Contar Ovejas, el espacio nocturno de esRadio, Felipe Couselo y su habitual equipo de colaboradores han desplegado una propuesta cargada de nostalgia, humor y una cuidada selección musical. El programa ha comenzado con una distendida tertulia sobre el atuendo de Isaac Vizcaíno, comparado por sus compañeros con personajes tan dispares como Tony Stark, un cura vicario de la serie Friends o un historiador exiliado. Esta atmósfera de camaradería es la seña de identidad de uno de los programas más frescos de la parrilla de Libertad Digital. La primera gran sección de la noche ha corrido a cargo de Juanma González, quien ha presentado un monográfico sobre lo que él denomina canciones ñoñas que cierran películas machirulas. González ha analizado cómo grandes éxitos de acción terminan con baladas románticas que buscan suavizar la carga de adrenalina del espectador. El primer ejemplo ha sido el clásico Take My Breath Away de la banda Berlin, producida por Giorgio Moroder para Top Gun. Los colaboradores han recordado cómo esta canción, ganadora del Oscar, supuso irónicamente el fin de la banda debido a las tensiones internas que generó su éxito masivo. El repaso musical de Juanma ha continuado con Kiss from a Rose de Seal, un tema que, aunque no fue compuesto originalmente para el cine, alcanzó la fama mundial gracias a su inclusión en la banda sonora de Batman Forever. También se ha destacado I Don't Want to Miss a Thing de Aerosmith para la cinta Armageddon, señalando la paradoja de que una película de Michael Bay, conocida por sus explosiones, culminara con una de las baladas más recordadas de los años 90. Juanma ha subrayado que este tipo de temas lograban que el público saliera del cine con una sensación de emotividad tras dos horas de testosterona. La sección ha incluido también rarezas como I'll Be Waiting de Joe Cocker para Blown Away (titulada en España Volar por los aires) y el dúo de Marc Anthony con Tina Arena en I Want to Spend My Lifetime Loving You para La máscara del Zorro. Juanma ha cerrado su intervención con una apuesta muy actual: Baby When We Dream de Miley Cyrus, perteneciente a la banda sonora de Avatar: Fuego y ceniza, destacando la herencia de las grandes baladas orquestales de James Horner en la nueva etapa de la saga de James Cameron. Por su parte, Alma Espinosa ha traído a esRadio una sección dedicada a los dibujos animados que generaron traumas a la generación de los 80 y 90. El punto álgido de la conversación ha sido el final de David el Gnomo, donde los protagonistas se despiden de su zorro Swift para convertirse en árboles. Los colaboradores han coincidido en que ver morir —o transformarse— a sus héroes infantiles de una forma tan poética como cruda fue un choque emocional difícil de procesar a edades tempranas. Alma también ha analizado series de la factoría Cartoon Network como Johnny Bravo, a la que ha calificado como un reflejo de un tipo de masculinidad hoy denostada, y Vaca y Pollo, destacando lo grotesco de sus personajes y la ausencia física de los padres, de quienes sólo se veían las piernas. Otro título mencionado ha sido Agallas, el perro cobarde, una serie que rozaba el género de terror para niños con sus ambientes desolados y criaturas sobrenaturales que, según Espinosa, generaban una ansiedad persistente en los espectadores más jóvenes. Finalmente, Isaac Vizcaíno ha tomado las riendas musicales para responder a la consulta de un oyente que pedía consejo para pinchar música en una boda de cuarentones que buscan rock bailable y dance-punk. Isaac ha propuesto un viaje por la escena de Nueva York de principios de los 2000, destacando el sello DFA Records y la figura de James Murphy. Ha pinchado temas icónicos como House of Jealous Lovers de The Rapture y Daft Punk is Playing at My House de LCD Soundsystem. Para cerrar la noche, Vizcaíno ha incluido en su selección a bandas como Franz Ferdinand con No You Girls y a The Killers con su archiconocido Somebody Told Me. El broche de oro lo ha puesto el toque nacional con Pony Bravo y su tema Ibiza, una canción que utiliza la ironía para retratar la escena de los DJs y la noche, manteniendo el ritmo constante y bailable que caracteriza a las mejores sesiones de indie contemporáneo. Con esta mezcla de análisis cultural y buena música, esRadio despide otra jornada de su programa más insomne.

Jack Quaid junto a Karl Urban lideran este relato sobre corrupción de Vought, usando clásicos del rock para desenmascarar a supuestos salvadores. En esta nueva entrega de Prohibido contar ovejas en esRadio, Felipe Couselo nos sumerge en el universo sonoro y argumental de The Boys. Esta serie, disponible en Amazon Prime Video, es una adaptación del cómic homónimo de Garth Ennis y Darick Robertson, bajo la batuta del showrunner Eric Kripke. El programa propone un análisis detallado de cómo la música se entrelaza con una trama que subvierte el género de superhéroes, presentándolos como celebridades corruptas al servicio de una corporación multinacional. Couselo comienza destacando que The Boys no es la típica historia de héroes altruistas. Aquí, los seres con poderes son productos comerciales gestionados por Vought International, una empresa que prioriza el margen de beneficios y el marketing sobre la ética. Para ilustrar esta atmósfera, el presentador introduce el tema Stop de Jane's Addiction, cuya letra subraya la influencia que estas figuras ejercen sobre las masas y, especialmente, sobre los niños, funcionando como modelos de conducta tóxicos. El núcleo de la primera temporada gira en torno a Hughie Campbell, interpretado por Jack Quaid, cuya vida cambia trágicamente cuando su novia muere a manos de A-Train, el hombre más rápido del mundo. Couselo utiliza London Calling de The Clash para ambientar la entrada en escena de Billy Butcher, el carismático y oscuro líder de los muchachos, interpretado por Karl Urban. Butcher es un exmilitar británico obsesionado con desenmascarar la verdadera naturaleza de los superhéroes, a quienes considera una panda de depravados. La selección musical del programa también se detiene en Annie January, conocida como Starlight. Acompañada por el clásico Barracuda de Heart, se narra su decepción al ingresar en Los Siete, el grupo de élite de la corporación. Couselo explica cómo el tema de Heart refleja el enfado de las hermanas Wilson ante el sensacionalismo de la industria discográfica en 1977, un paralelismo perfecto con el uso mercadotécnico de la imagen femenina que sufre Annie en la serie. El análisis prosigue con el resto de integrantes de Los Siete, una parodia mordaz de la Liga de la Justicia de DC Comics. Homelander, o el Patriota, representa una versión narcisista y sociópata de Superman; Queen Maeve es una Wonder Woman desencantada y The Deep funciona como un alivio cómico patético que parodia a Aquaman. Estos personajes viven alienados en un mundo de excesos y depravación, protegidos por el inmenso poder de Vought y la ignorancia de una sociedad indulgente. Un momento curioso del programa es la mención al éxito de 1987 de Rick Astley, Never Gonna Give You Up, asociado en la ficción al personaje de Mother's Milk o Leche Materna. Este miembro de los muchachos intenta equilibrar su vida familiar con la clandestinidad, aportando un toque de humanidad y orden frente al caos de Butcher. Couselo resalta que, a pesar de la oscuridad de la trama, existen anclajes morales que evitan que la serie caiga en un nihilismo absoluto. Couselo no evita la polémica al abordar las críticas que la serie ha recibido recientemente, calificándola algunos sectores de excesivamente woke. No obstante, desde la perspectiva de esRadio, se señala que la producción reparte estopa en todas las direcciones, mofándose especialmente de la falsa cultura inclusiva y de cómo las corporaciones utilizan causas sociales únicamente para generar ingresos, una crítica mordaz a la hipocresía contemporánea. Hacia el final del audio, el programa se centra en el arranque de la segunda temporada y la incorporación de Stormfront, cuya llegada coincide con el tema Sympathy for the Devil de los Rolling Stones. También aparece el CEO de Vought, Stan Edgar, interpretado por Giancarlo Esposito, un hombre de negocios frío que representa el poder corporativo absoluto capaz de tutear incluso al temible Homelander. El programa concluye con una reflexión sobre la fe y el uso de la religión en Estados Unidos, personificado en la canción Never Truly Vanish interpretada por la propia Erin Moriarty en un funeral. Couselo cierra esta primera parte del especial con Dream On de Aerosmith, recordándonos que en un mundo de grises y traiciones, la lucha de los muchachos es una búsqueda desesperada de justicia en un sistema que la ha olvidado por completo.