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Crea un pequeño nuevo espacio diferente, que es este que estás a punto de escuchar. Bienvenido, bienvenida al buzón de Psicología al Desnudo. Son capsulitas más cortas que buscan responder algún comentario, mensajito, experiencia o secreto que ustedes me dejen en el buzón de mensajes. Me parece apasionante poder leerles, escucharles y pensar juntos qué propuestas tiene la psicología para decir sobre esos dolores que nos recorren todos los días. Escuchemos entonces el mensajito que me dejaron en el buzón del día de hoy. Sebastián de Quito, envía este Hola Marina, me gustaría que hables sobre manipulación. Es un tema del que siento que no tenemos demasiada información y sería bueno poder identificar cuándo una persona nos está manipulando. En mi caso, tuve que convivir con un padre manipulador y posteriormente, de adulto tuve una relación de pareja donde también hubo mucho de eso. Lo peor de todo es que solamente pude darme cuenta mucho tiempo después hablándolo con amigos y en terapia. Me cuesta mucho aceptar el hecho de que una persona que supuestamente te quiere, puede ser manipulador. Contigo soy Marina Mamolitti, psicóloga clínica. Clínica. Esto es Psicología al Desnudo, el podcast de salud mental de Psi Mamoliti. En el episodio de hoy, manipulación. La definición de diccionario de manipulación es la acción y efecto de operar con las manos o con un instrumento, manosear algo, intervenir con medios hábiles para distorsionar la realidad al servicio de intereses particulares. Viene del latín manipulus y se usaba antes para referirse a los militares que eran manejados o dirigidos por algún líder o alguna organización determinada. En cualquier caso, si, si hablamos de manipulación, hay algo que es evidente, que es el ejercicio del poder de uno por sobre otro que no tiene ningún poder de decisión. ¿Pero ¿Por qué ninguna decisión? ¿Por qué esta diferencia en cuanto a quién ejerce el poder y quién solamente queda víctima de él? No podemos decirle que no a la manipulación. Sí, obvio, obvio que podemos. No somos presos de quien nos manipula. Pero la trampa acá es que la mayoría de las veces la manipulación suele ser sutil, nos engaña. No es tan fácil darnos cuenta de que estamos siendo manipulados. Sea como sea, lo peligroso de la manipulación es que siempre hay una víctima o alguien que está siendo engañado. No se trata de un acuerdo mutuo o sea de algo consensuado, sino que hay alguien que sufre incluso sin saberlo. En la manipulación emocional se pone en juego la culpa, el chantaje emocional, el miedo. Si alguien que manipula quiere lograr que el otro haga algo, esto se hace a costa de su bienestar, como si el fin justificara los medios. En el episodio del buzón de hoy vamos a aprender sobre manipulación y sus características para identificarlas y salir de ahí a tiempo. Para saber bien de qué hablamos cuando hablamos de manipulación, lo primero que tenemos que hacer es diferenciar a la manipulación de la persuasión. En la persuasión se intenta convencer a alguien de hacer algo o de cambiar de opinión de manera voluntaria. Es decir que se presentan todas las razones, los motivos y las justificaciones para que esa persona elija lo que yo quiero que haga. En muchas publicidades, por ejemplo, el principal objetivo es persuadir, es decir, te doy todas estas razones para que compres mi producto. Hasta ahí está todo OK, porque sos vos quien tiene la palabra final. Es decir, yo te busco persuadir, pero vos elegís, vos tenés el poder de elegir. Ahora, en la manipulación, si bien el objetivo también es convencer al otro de algo, el medio que utilizo para lograrlo no es mostrarte todas las opciones que tenés, sino que es el engaño, la confusión. La información en la manipulación puede ser tergiversada, desdoblada, poco clara, misteriosa, algo como oculto, claro. Eso hace que quien reciba el mensaje no sea completamente consciente de que está siendo manipulado, probablemente no se dé cuenta. En la persuasión yo soy consciente de lo que quiere el otro, de su intencionalidad. Yo veo, es evidente que me está intentando convencer de algo y va a estar en mi poder de decisión si quiero o no quiero comprar esa idea. En la manipulación no puedo verlo, no soy consciente de la intención que tiene el otro. Entonces, el primer paso para identificar si estoy siendo o no manipulado puede ser responder a la siguiente ¿Está claro que la otra persona me quiere convencer de algo? Es muy evidente. Si yo fácilmente puedo responder que sí, quizás es porque del otro lado me están queriendo persuadir. Acá no hay muchos riesgos porque tenemos en claro la intención del otro y depende de nosotros al fin y al cabo, elegir sí quiere que vaya a tal lado, sí quiere venderme tal producto, sí está intentando convencerme de que tal cosa es mejor que otra, pero al fin y al cabo soy yo quien elijo al final. Ahora, si la respuesta es que no, no está tan claro que el otro me quiere convencer de algo, es confuso y además está como un poco mezclado con culpa o con miedo. Entonces acá tenemos que detenernos un poquitito para evaluar si efectivamente quizás estemos hablando de manipulación. Y ojo acá, como la manipulación es engañosa, sutil, identificarla no es tan fácil. Veamos cuáles son las cuatro principales tácticas o estrategias de una persona que manipula. Número Aprovecharse de la intimidad. La persona que tiende a tener conductas manipuladoras va a usar la intimidad a su favor. ¿Qué quiere decir esto? Que va a aprovecharse de la confianza que el otro le entregó porque eso lo vuelve vulnerable. Es decir, las personas cercanas a nosotros, en quienes confiamos, nos conocen, conocen también nuestros puntos débiles. Bueno, en la manipulación se usan esos puntos débiles, esos puntos que nos duelen para conseguir algo que la persona que manipula quiere conseguir. Quien manipula se va a aprovechar de toda esa información valiosa para lograr lo que busca y también se va a aprovechar de la confianza que la otra persona deposita en él o en ella. Y acá hay algo triste pero cierto. Muchas veces la manipulación viene de personas de nuestro círculo más cercano, quienes más saben de nosotros. Quiero contarte un caso extremo, pero que sirve para ilustrar esta idea. Fue un caso súper famoso de manipulación que se dio en Estados Unidos. Es el caso de Dee Dee Blanchard y su hija Gypsy Rose. Cuando yo la escuché, realmente me dio escalofríos. Fue algo así Gypsy era una bebé que nació sin ningún tipo de complicación de Salud, una bebé 100 % sana. Pero su madre, Dee Dee, la convenció durante años de que ella padecía todo tipo de alteraciones cromosómicas, distrofia muscular, retraso madurativo y leucemia, y la hacía tomar todo tipo de medicamentos que ella en realidad no necesitaba y que además le hacían sentir muchísimo dolor. Gypsy fue creciendo y más o menos a eso de sus 18 años empezó a sentir curiosidad por sus enfermedades. Y entonces empezó a buscar cosas en Internet. Empezó a acceder a la búsqueda de información en Internet. Y después de mucha búsqueda y de incluso empezar a darse cuenta de que sus síntomas un montón de veces no coincidían con lo que le decían los médicos, por primera vez se animó a pensar en la remota posibilidad de que quizás ella no estaba enferma. Pero sería una locura, ¿No? ¿Cómo su mamá le iba a hacer eso? ¿Cómo iba a inventar todo eso? Gypsy vivió una pesadilla durante casi 20 años en silla de rueda y con casi ningún contacto con el mundo exterior. Ella fue víctima de una manipulación terrorífica y por parte de su propia mamá. Dee Dee utilizó el vínculo madre hija para manipularla. Como mamá, ella tenía un acceso único a la vida y a la salud de Gypsy, y usó esa relación para controlar y moldear la percepción de su hija sobre su propia salud y sobre el mundo. La aisló por completo, la mantuvo en un entorno completamente controlado por ella para reducir la posibilidad de que otras personas cuestionen sus afirmaciones, y además la crió siendo absolutamente dependiente de ella, de su mamá, para que la necesitara. Dee Dee usó todas las tácticas de manipulación emocional y psicológica que existen para imponer su visión de la realidad. Creó una prisión mental para su hija que duró 20 años. Pero no todos los casos tienen que ser tan extremos como este. También podríamos ver esto en situaciones más cotidianas, como por ejemplo, en una relación de pareja, en la que quizás uno usa información personal para manipular al otro. Por ejemplo, una pareja podría aprovecharse de inseguridades o de traumas previos del otro para controlarlo. Si una persona sabe que su pareja tiene miedo al rechazo o le da mucho miedo a la soledad por su historia, podría usarlo para obtener favores o para cambiar el comportamiento de esa persona, haciendo que se sienta culpable o que tenga miedo, por ejemplo, de perder la relación y entonces haga todo lo que esa persona le pide. Ese tipo de manipulación puede hacer que la persona se sienta súper atrapada e insegura, incluso si no se trata de una situación tan dramática como fue el caso de Didi y de gypsy. Táctica número 2 No respetar los límites Si hay un antídoto contra la manipulación, esa es la capacidad de poner límites. La persona que manipula siempre está buscando transgredir los límites de una u otra manera. Poder poner límites es lo que nos permite decir no cuando sentimos que algo sobrepasa nuestra barrera de seguridad. Cuando algo no está bien para nosotros. Y el objetivo principal de quien está manipulando va a ser justamente borrar, eliminar toda barrera que se interponga entre él y el poder total de controlar al otro. Cada vez que pienso en este punto se me viene a la cabeza la película El diablo viste a la moda, que si no la viste aviso que acá viene un spoiler, así que si no querés escuchar, podés adelantar este episodio unos segunditos. Andy, que es la protagonista de la peli, es una periodista que empieza a trabajar como asistente personal de una editora de moda súper importante que es Miranda Priestly, que es interpretada por Meryl Streep. Y a medida que van pasando los días, Miranda, su jefa, va haciéndola sufrir un montón de desprecios y maltratos y va cruzando siempre los límites de Andy. Andy se convierte en una especie de esclava de las demandas de Miranda. Toda su vida personal está completamente invadida por el trabajo y sus propios límites y sus necesidades quedan súper desdibujadas en un segundo plano. Andy empieza a perder su identidad y sacrifica todo su bienestar con tal de cumplir las exigencias de Miranda. Otra vez, no todos los casos tienen que ser tan extremos. También la verdad es que podríamos verlo en situaciones cotidianas, como en una relación de pareja en la que uno de los miembros constantemente está traspasando los límites personales del otro. Por ejemplo, empieza a cruzar los límites de su pareja ignorando su necesidad de espacio personal. Entonces le vive mandando mensajes, lo vive llamando durante su tiempo libre o incluso mientras está trabajando, sin respetar que esos momentos la persona necesita o concentrarse o relajarse o reprocharle cosas como querer controlar cómo la persona tiene que pasar su tiempo o exigirle que esté disponible para ella, cuando la otra persona necesita ese tiempo para sí mismo, por ejemplo para hacer algún hobby o lo que fuera. Tercera tá Generar culpa Una característica muy común en la manipulación es que la persona manipulada sienta culpa, sienta que hizo algo mal. Quien manipula nunca asume la responsabilidad de sus actos, sino todo lo contrario, se posiciona en el lugar de víctima y de repente el otro siempre tiene la culpa. Tuve una consultante que sufrió un montón de tiempo manipulación psicológica por parte de su ex pareja, que cada vez que ella salía de su casa por trabajo o para reunirse con amigas o por cualquier situación, él la llamaba diciéndole que se sentía muy mal, que estaba mareado o perdido y que sentía que se iba a desmayar. Claro, ella volvía súper rápido a su casa, dejaba de hacer todo lo que estaba haciendo para ir a cuidarlo, pero apenas ella volvía, él en general siempre se sentía mejor. Después de un tiempo y de varias veces de pasar lo mismo, a ella le empezó a resultar raro que en el momento en el que ella llegaba a casa, su malestar desaparecía casi como por arte de magia. Y él nunca quería ir a médicos, era un hospital, nada. Y peor todavía, él seguía saliendo, seguía trabajando, seguía haciendo sus cosas. Únicamente se sentía mal cuando mi consultante tenía que salir de casa. Claro, eso a ella le trajo un montón de problemas en distintas áreas de su vida y se fue alejando de todo. Poco a poco se fue aislando de amistades, de familiares, y cuando ella quiso blanquear esta situación fue un desastre. ¿Cómo podía ella dudar de él, de su pareja? ¿Cómo él iba a mentir con algo así? Que si tanto le molestaba estar con él cuando se sentía mal, entonces que no se preocupara, que él se las iba a arreglar solo. Cuarta táctica de manipulació Gaslighting El gaslighting es una forma de manipulación psicológica donde quien manipula hace que su víctima cuestione su propia percepción de la realidad, su memoria o su juicio. Este término viene del clásico film de Hollywood llamado Gaslight, donde el protagonista manipula a su mujer para que ella crea que está loca y poder robarle todo su dinero. Esta es una de las formas de manipulación más difíciles de identificar porque es un trabajo de hormiga. Quien manipula va realizando pequeños modificaciones en la realidad que parecen inofensivas al principio. Por ejemplo, puede negar haber dicho algo que la otra persona claramente recuerda, o decir que sus emociones son exageradas. Con el tiempo, esas pequeñas acciones se van acumulando y el manipulador refuerza constantemente estas afirmaciones falsas o minimiza las experiencias de la víctima o o le da explicaciones alternativas que parecen súper reales. El objetivo es que la persona dude de sí misma y crea que se está volviendo loca. Este proceso puede extenderse por meses o incluso años, y hasta toda una vida. Y mientras la víctima se va sintiendo cada vez más confundida, la idea de que su percepción de la realidad está un poco equivocada se vuelve cada vez más creíble. Y en algún momento, y acá está la parte más terrible, la víctima, la persona que recibe el gaslighting, llega a un punto en el que duda de su propia cordura y acepta la versión de la realidad impuesta por el manipulador. En ese estado, la víctima internalizó la manipulación al punto de poner en duda sus propias percepciones, sus propios sentimientos. Y este es el momento en el que el manipulador gana el control absoluto. Ningún vínculo sano debería hacernos sentir miedo, culpa o confusión, incertidumbre. Las consecuencias de ser crónicamente manipulados son graves e impactan directamente en nuestra percepción sobre nosotros mismos, en nuestra autoestima. Si me hacen dudar de mí mismo, si poco a poco me aíslo de mi red de apoyo, si desacreditan mis emociones y soy culpable por cada decisión que tomo, y si siento que no tengo control de mi propia vida, no voy a poder nunca tener una autoestima fuerte. Ahora, conocer estas cuatro técnicas ya te hace estar en ventaja, porque el conocimiento es poder, diría Foucault. Ahora, cómo la manipulación en casos extremos puede causarnos un montón de daños, quiero regalarte algunas herramientas para que puedas reconocerla y ponerle fin enseguida. Primera Insistir en poner límites. No importa cuántas veces tengas que decir que no, los límites son un recurso muy poderoso para mantenernos seguros. Si vos percibís que alguien quiere cruzar ese límite que vos ya trazaste, remarcalo. Hacele saber al otro que eso no es posible, por más incómodo que resulte al principio. Y si no pusiste límites todavía, siempre estás a tiempo de hacerlo. Y acá una recomendación que es el episodio 32 de la primera temporada de psicología al Desnudo, que se llama Cómo establecer límites. Segunda Buscá apoyo de otras personas. Vamos a imaginar que estás dudando de que otra persona te está manipulando. Bueno, lo mejor que podés hacer es no pasar demasiado tiempo a solas con esa persona. Intentá que cada tanto haya más personas con vos. Activá tu red de apoyo para que ellos también puedan estar alertas frente a cualquier cosa que te resulte media rara. Hablá de lo que sentís que puede ser manipulación. Preguntá. Pregúntale al otro qué piensa involucrá a otras personas. Eso va a hacer que no estés sola interpretando la realidad. Tercera Retiro estratégico y contacto cero. Si ya estás seguro de que hay manipulación y ya pudiste identificar que la persona que la ejerce recurre a ella una y otra vez, entonces lo mejor que puedes hacer es tomar distancia. Las relaciones marcadas por la manipulación nunca terminan bien. No hay posibilidad de un vínculo sano si se basa en estos términos. Nada bueno puede resultar de eso. Así que si tienes la posibilidad de alejarte, lo mejor es hacerlo. Yo sé que a veces no es fácil el contacto cero. Por diferentes razones, nos toca seguir relacionándonos con una persona que nos manipula o intenta manipularnos. En ese caso, lo mejor va a ser aplicar el retiro estratégico. ¿Cómo funciona? Bueno, cuando identificamos que efectivamente la otra persona está intentando manipularme, corto en seco, me voy de ahí, o sea, no le permito seguir avanzando. Puedo literalmente irme de la habitación en la que estoy o decir yo no voy a seguir con esta conversación. Lo que sea que impida a esa persona avanzar. OK, pasemos a la parte pre de este episodio. Te voy a proponer tres ejercicios diferentes que si venís escuchando estos episodios, seguramente sepas. Un ejercicio es para que hagas hoy, otro para que hagas durante la semana y otro para hacer de ahora en adelante. Para hoy te propongo que te tomes un momentito del día para pensar. Quiero que busques en tus recuerdos alguna situación en la que creas que otra persona te manipuló. Si podés, anotala. ¿Reconoces en ese momento alguna de las técnicas que mencioné antes en el episodio? Este ejercicio es súper útil para empezar a observar lo que antes quizás pasaba desapercibido. Te va a ayudar mucho a prestar atención para situaciones futuras. Dos es para hacer esta semana. Armá tu propia lista de límites personales. La idea es que dur siete días, pienses diferentes límites que consideras fundamentales para estar seguro, segura. Anótalos y aunque te resulte raro, léelos en voz alta, es decir, que resuenen. Y para hacer de ahora en más, tiene que ver con prestar atención. Si vos identificás manipulación, usá las herramientas de este episodio. Apropiátelas. Podés volver a escuchar este episodio cada vez que lo necesites. La manipulación es una dinámica compleja que tiene un impacto súper profundo en nuestra realidad. Cuando no se manifiesta de manera agresiva o muy evidente y es más bien sutil y gradual, es peligrosa Por eso necesitamos conocerla para protegernos. La clave para defendernos es conocer nuestros límites y mantenerlos firmes. Reconocer también las señales de manipulación, que son las que te conté en este episodio. Eso es esencial en un mundo que está lleno de tácticas manipulatorias. Nuestra mejor defensa es la claridad y el autocuidado. Sé consciente de esto y tomá el control para evitar la manipulación antes de que se vuelva un problema en tu vida. Si te reconociste a vos mismo siendo víctima de manipulación, espero que este episodio te sea útil. Y si conoces a alguien que lo sea, compartíselo. Le puede servir Psicológico. Cuando empecé Psicología al Desnudo me di cuenta que hay muchas personas que quieren aprender más sobre psicología, salud mental, bienestar. Pero buscan no solo contenido teórico, sino experiencias que los transformen desde adentro. Por eso, con el equipo de Cinamolity creamos un nuevo espacio para acceder a información validada de alta calidad, pero de una manera diferente, más profunda, más dinámica, mucho más interactiva. Así que después de tanto trabajar por hacerlos realidad, ahora sí, y con muchísima emoción, puedo contarles que ya están disponibles los cursos de Psi Experiencias súper Transformadoras. Encontrás toda la información en la descripción de este episodio. Hasta acá el episodio de hoy. Te recuerdo que Psicología al Desnudo es un podcast de Psima Moliti. Si disfrutás de este podcast, seguinos. Rankeanos. Compartí estos episodios con alguien más. Es lo que más nos ayuda a seguir generando este contenido. Podés conocer más del universo de Psimolity en nuestra página web o encontrarnos como psmamoliti en YouTube, TikTok, Instagram o tu red social favorita. Nos escuchamos prontito.
Host: Marina Mammoliti (Psi Mammoliti)
Fecha: 14 de octubre 2024
En este episodio breve y conciso del buzón de Psicología al Desnudo, la psicóloga clínica Marina Mammoliti responde a la inquietud de Sebastián de Quito sobre cómo reconocer, diferenciar y salir de la manipulación emocional, una dinámica dañina y común pero a menudo difícil de detectar. El episodio profundiza en las tácticas del manipulador, los efectos en la víctima y herramientas prácticas para detectar y poner fin a estos comportamientos, promoviendo la gestión emocional y el autocuidado como claves para un bienestar duradero.
[03:10]
“En la manipulación, si bien el objetivo también es convencer al otro de algo, el medio que utilizo para lograrlo es el engaño, la confusión.”
— Marina Mammoliti [05:18]
[07:00]
[09:00]
"Dee Dee utilizó el vínculo madre-hija para manipularla... Creó una prisión mental para su hija que duró 20 años."
— Marina Mammoliti [12:25]
"El objetivo principal de quien está manipulando va a ser justamente borrar, eliminar toda barrera que se interponga entre él y el poder total de controlar al otro."
— Marina Mammoliti [17:28]
“Quien manipula nunca asume la responsabilidad de sus actos, sino todo lo contrario, se posiciona en el lugar de víctima y de repente el otro siempre tiene la culpa.”
— Marina Mammoliti [21:40]
“El objetivo es que la persona dude de sí misma y crea que se está volviendo loca... Y este es el momento en el que el manipulador gana el control absoluto.”
— Marina Mammoliti [25:41]
[28:00]
[30:00]
“Los límites son un recurso muy poderoso para mantenernos seguros.”
— Marina Mammoliti [30:40]
"Las relaciones marcadas por la manipulación nunca terminan bien."
— Marina Mammoliti [32:22]
[34:00]
“La manipulación es una dinámica compleja que tiene un impacto súper profundo en nuestra realidad.”
— Marina Mammoliti [35:08]
"Nuestra mejor defensa es la claridad y el autocuidado."
— Marina Mammoliti [36:55]
"El conocimiento es poder, diría Foucault."
— Marina Mammoliti [28:56]
Este episodio sirve como una guía concisa pero profunda para identificar cuándo estamos siendo manipulados y cómo empezar a protegernos. Se recalca el valor tanto del conocimiento como del autocuidado y los límites saludables. Mammoliti invita a sus oyentes a compartir el episodio con personas que puedan necesitarlo, reforzando la importancia colectiva del bienestar emocional.
Para más herramientas y recursos, puedes revisar episodios anteriores (recomienda especialmente el episodio 32 de la primera temporada: “Cómo establecer límites”).