Loading summary
A
Nunca somos las mismas personas después de atravesar una relación y después de atravesar una pérdida. A veces creemos que la ruptura nos quita algo. Pero hay separaciones que no vienen a sacarte, vienen a devolverte. Y el problema no es que terminen, el problema es insistir en quedarnos viviendo en versiones de nosotros que ya no nos hacen bien. Estás escuchando Psicología al desnudo, un podcast de Psiva Molitti. Seguí adelante, dale, ya pasó tiempo, no da seguir hablando de lo mismo. No llores más por alguien que ya no está. Bloqualo, soltá. Cerrá ese capítulo. ¿Por qué no salís con alguien nuevo y listo? El mundo entero parece tener instrucciones clarísimas de cómo superar una ruptura amorosa. Y vos asentís. Decís, sí, obvio, ya pasó. Intentás cumplir, pero después estás sola, sol en tu casa, y los recuerdos vuelven y la tristeza te destruye. Entonces llega la segunda ¿Qué me pasa que no puedo superar esto? ¿Por qué sigo así? Si ya pasó tanto tiempo, ¿Qué problema tengo yo? Cuando una relación de pareja termina, nos enfrentamos al final de una historia y eso nos expone a un proceso de duelo de aquello que alguna vez nos permitió sentir que la vida tenía un sentido y experimentar felicidad. Las rupturas de pareja se viven de manera desgarradora. Se estima que todos nosotros vamos a atravesar un promedio de siete duelos a lo largo de nuestra vida. Mirá si no es importante aprender a lidiar con eso. Hoy vamos a hablar de por qué duelen tanto las rupturas, por qué a veces el dolor se estira más de lo necesario y de qué hacer cuando sentís que ya hablaste mil veces de lo mismo pero todavía no sanó. Cuando termines de escuchar este episodio vas a entender cómo atravesar una ruptura de la manera más sana posible. Ajustate el cinturón que vamos a explorar las ocho herramientas que nos da la psicología para atravesar sanamente una ruptura amorosa. Hace un tiempo una paciente entró a sesión y después de saludarme, enseguida se largó a llorar. Ay no, perdón, que lloro apenas hablo, no lo puedo evitar. Esto de la separación me tiene muy triste. No le voy a llevar eso de nuevo a Marina porque seguro ya está harta de escucharme siempre con lo mismo. Yo sé que hablamos de esto mil veces, me siento una tonta volviendo siempre a lo mismo, pero te juro que no puedo. Ese comentario me llamó muchísimo la atención, no por el llanto ni por la tristeza, eso es lo esperable, sino por la culpa. Ahí decidí que esto merecía un episodio entero y ahora te voy a contar por qué. Las rupturas amorosas son, aunque simbólicas, muertes. Con el final de una relación se dan sucesivas pequeñas muertes que nos van estrujando el corazón, los proyectos que teníamos con esa persona, nuestro rol de pareja y el rol que se lleva consigo la otra persona, las rutinas compartidas, todos los planes que teníamos juntos. Y el cuerpo lo sabe, El cerebro, de hecho lo registra como una pérdida real, como una muerte real. De hecho se activan las mismas zonas del cerebro que se activan frente al dolor físico. Por eso duele, cuesta respirar, cuesta dormir, cuesta concentrarse, y por eso suelen aparecer síntomas de abstinencia muy similares a los que sufren las personas adictas a las drogas. Nuestro cerebro necesita tiempo para destejer y volver a retejer, para entender a nivel profundo que esa persona ya no está, que ese nosotros dejó de existir, Tiene que transitar ese proceso de asimilación, de la muerte, de todo eso que ahora queda atrás. Es el cierre de un ciclo y el inicio de una etapa nueva. Y eso no se hace de un día para el otro. De hecho, lo raro sería no sentir dolor frente a la pérdida. Si no hay dolor, quizás es porque no queríamos tanto a esa persona, o quizás hay una negación y un nivel de shock tal que mejor revisar, porque eso puede hacer del duelo algo mucho más complicado después, porque el amor construye una ilusión muy potente, la de completud, la sensación de ahora sí estoy seguro, y cuando se va, volvemos a quedar como huérfanos ante el mundo, aunque esto no sea así, se siente así. Hoy sabemos, gracias a la psicología y a la investigación científica, que existen modos sanos de transitar una separación, formas de atravesar este momento que no niegan lo que duele, pero que evitan que el sufrimiento se vuelva caótico, autodestructivo, interminable. Y esas formas no hablan de superar lo rápido, ni de distraerse, ni de hacerse el fuerte. Se trata de aprender a atravesar, a quedarse. Así que quédate escuchando este episodio, porque vamos a recorrer paso a paso las herramientas concretas que nos da la psicología para transitar una ruptura con más cuidado, más claridad y menos daño. En varias de las etapas del duelo post ruptura, el dolor puede ser muy intenso. Por eso usamos frases como Me duele el corazón, Siento como si me hubieran clavado un puñal en el pecho. Esto no es solo una metáfora. El cuerpo duele. La ruptura se sufre con el cuerpo entero. A ver, no es que elegimos atravesar estas etapas. Si estás en el medio de una ruptura amorosa, inevitablemente las vas a atravesar. Es decir, no podés elegir si vas a pasar o no por ellas. Lo que sí podés elegir es cómo lo vas a hacer. Va a depender de vos hacerlo de manera sana o no. Y pausita acá para recordarte que no tenés que atravesar esto solo. La terapia suele marcar una diferencia abismal. Pregúntale a cualquier persona que haya atravesado un duelo solo y con terapia. Por otro lado, hay un abismo de diferencia, así que te super recomiendo. Si querés hacer terapia con nosotros, podés contactarnos haciendo clic en el link que vas a encontrar en la descripción del episodio. Somos un equipo grande de psicólogos y psicólogas con mucha experiencia clínica y también con formación específica en procesos de duelo. Pero ahora sí, volvamos al episodio. Para transitar mejor una ruptura, tenemos que conocer las etapas que nos esperan, porque eso nos va a dar un mapa para orientarnos. Es súper importante estar atentos a cómo se va desarrollando ese duelo, el paso por las etapas, porque si quedamos prolongadamente fijados en una de ellas, o cuando el proceso se vuelve rígido o sin elaboración, el duelo se puede complicar. En esos casos hablamos de un duelo complejo, en el que el dolor no se transforma ni se integra, sino que se cronifica y empieza a intervenir con la vida cotidiana de la persona, en los vínculos, en su bienestar general. Y atravesar un duelo así suele ser mucho más difícil si se hace en soledad. Por eso, identificar a tiempo estas señales es clave para pedir ayuda y para acompañar este proceso de una manera más amable con vos. Si querés profundizar en eso, o saber cómo se ve un duelo bloqueado, te recomiendo escuchar el episodio 62 de la temporada 1, que se llama Duelos bloqueados. Es un gran episodio. Antes de pasar al qué hacer, quiero detenerme un momento en algunas ideas clave sobre las rupturas en primer lugar, solemos creer que toda relación que es larga en el tiempo es buena. Y que toda relación que es corta o que duró poco es mala. La relación larga fue buena, la corta mala. ¿Lo asociamos así? ¿Quién nos dijo esto? ¿Quién nos Dijo que es mejor una relación de 20 años en la que no sos feliz a una relación de un año súper intensa que sacó lo mejor de nosotros? Conocimos nuestra mejor versión con esa otra persona y después por equis motivos o causas decidimos separarnos. ¿Cuál es mejor de esas dos relaciones? ¿Tenemos que soltar esa creencia? Porque esa creencia nos lleva a quedarnos y aguantar en relaciones caóticas o disfuncionales donde no somos felices solamente porque si dura mucho es bueno. ¿De verdad vamos a seguir creyendo que porque la relación es más larga es mejor? Las relaciones no son mejores ni peores según el tiempo. No se miden en años. La calidad del vínculo se mide en crecimiento, en coherencia con quienes somos en ese momento de la vida. En segundo lugar, el objetivo de tener una relación no es el amor para toda la vida, hasta que la muerte nos separe a cualquier costo. Ese mandato sale muy caro. El objetivo de estar en pareja es evolucionar, sanarnos, convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos, mejorarnos mutuamente, potenciarnos, volvernos mejores personas, aprender más sobre mí, sobre mis mecanismos, elevar mi responsabilidad afectiva. De hecho, la pareja es aquella persona que me hace de espejo para que yo pueda ver mi lado más oscuro, cosas que quizás yo solo no podía ver, para poder aceptarlo, trabajarlo. Y de la misma forma yo también soy eso para la otra persona. Ahora, ojo con esto, nadie puede sanar por vos lo que vos no estés dispuesto a trabajar. Una pareja puede ayudar si vos querés sanar, pero vos tenés que hacer ese trabajo. El otro no te puede sanar más allá de que te muestre quién sos. Y en tercer lugar, tenemos que saber que toda ruptura es un momento de transformación. Nunca salimos igual, nunca somos las mismas personas después de atravesar una relación y después de atravesar una pérdida. Antes de ese vínculo éramos alguien, y ahora después somos otra persona. Cambiamos porque este vínculo que se fue nos permitió construir herramientas que no teníamos antes. Entonces, la pérdida no te va a sacar el dolor de la ausencia, pero sí te va a dejar algún nuevo aprendizaje. Por eso lo esperable sería que siempre la relación que venga después sea mejor que la que tuviste antes. Por qué aprendiste. Aprendiste sobre vos, sobre lo que no querés repetir y lo que sí. Aprendiste cómo comunicarte diferente una próxima vez, entre muchas otras cosas. Pasemos ahora a la parte práctica del podcast. Porque no alcanza con ponerle onda, necesitamos estrategias que ayuden al sistema nervioso a reacomodarse para atravesar una ruptura. ¿Qué hacemos para hacerlo de la mejor manera? Recomponernos y avanzar. Vamos a las 8 estrategias. Herramienta número uno de todo proceso de aceptar. Aceptar la pérdida y dejar de pelearnos con la realidad. La aceptación radical es un gran pilar del duelo que implica asumir lo que pasó. Entonces, para hacerlo, date tiempo para descansar, permitite un tiempo de soledad, de no hacer nada si está a tu alcance. Yo siempre recomiendo que incluso si tienen la posibilidad, el privilegio de elegir, te tomes un día libre en el trabajo o en la tarde cuando volvés a casa para dormir, llorar, caminar sin rumbo, simplemente no hacer nada productivo, darte tiempo para aceptar. La herramienta número dos es expresar lo que sentís, porque lo que no se dice se enquista. Hablá con personas que consideres valiosas y en quienes confíes, amigos, amigas, familiares, quien sea, sobre el tema. Contales lo que sentís después de la pérdida o tené un diario de cómo te sentís y vas escribiendo todo lo que te pase. Escribir sin filtro, lo que extrañás, lo que te enoja, lo que no entendés, es muy poderoso. Hay algo muy mágico que pasa cuando volcamos al papel cómo nos sentimos. Expresá tus sentimientos tantas veces como sea necesario. Pedí ayuda, incluso hacerlo es una habilidad superpoderosa que tenemos que poder usar en un momento así. La herramienta número 3 es cambiar algo de la rutina que tenías con esa persona. La idea es empezar a construir un territorio que vuelva a ser tuyo. Si pensás que no podés vivir en la casa en la que vivías con esa persona, por ejemplo, en ese espacio que compartían porque te recuerda mucho a ella, podés, por ejemplo, hacer algún cambio, un nuevo color en las paredes, cambiar los muebles de lugar. Intentá hacer de ese lugar, tu lugar, un lugar tuyo. Cambiá algo de la rutina para que no tenga que ver con esa persona. Si siempre desayunaban juntos, puede ser empezar a desayunar en otro horario o en otro lugar, dejar de ir por un tiempo a ese barcito, a esa plaza o a ese café que era de ustedes, solo por un tiempo, hasta que pase el momento agudo del dolor. La herramienta número 4 es reconectarte con vos. Volvé a conectar con esas actividades que disfrutabas hacer antes de tu relación. La soledad en ese momento puede ser súper reparadora. Podés retomar alguna actividad que habías dejado, gimnasio, danza, dibujo, lectura, cerámica, lo que fuera, o empezar por hacerte algunas preguntas simples ¿Qué me gusta a mí? Quizás ni siquiera lo sé. ¿Qué necesito hoy hacer? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué me gustaría? La herramienta número 5 es eliminar por por un tiempo todo lo que te despierte un recuerdo doloroso, todo lo que reabra la herida, al menos hasta que sientas que tu proceso de duelo avanza. Esto es para las primeras etapas de la ruptura. Es recomendable, por ejemplo, sacar las fotos o los mensajes con tu ex, no mirarlos para no seguir regodeándote en el dolor. Quizás sea saludable para vos dejar de seguir a tu ex en redes sociales para dejar de verlo, al menos por un tiempo, sí te parece que eso es una acción de autocuidado. Suena drástico quizás, pero muchas veces ayuda a sanar, al menos en las primeras etapas del duelo. Ante el impulso de escribirle a esa persona, si ya tomaste la decisión de cerrar el ciclo, quizás lo mejor antes de escribirle es escribir en borradores, en las notas del teléfono o en un papel el mensaje que querías mandar, leerlo y recién después elegir si lo querés mandar o si mejor lo guardás o lo eliminas. Si preferís optá por un diario, escribilo a mano en vez de agarrar el teléfono. Es súper importante tomar perspectiva para esto, alejarnos para ver el panorama completo. Por eso te digo que antes de seguir metiéndonos y poniendo energías en intentar volver a lo que fue antes, volvamos la energía a nosotros. La regleta número 6 es soltar la esperanza. Y acá voy a ser drástica. La esperanza mal puesta es uno de los principales obstáculos de todo duelo. Si todo lo que haces, cuidarte, recomponerte, tiene como objetivo secreto que la otra persona vuelva, el duelo no avanza, queda en pausa. Necesitamos soltar esa esperanza para continuar con el proceso de duelo y avanzar. Hacerlo libera energía para focalizarla en nosotros y para seguir nuestra vida. La herramienta número siete es aprender. ¿A qué me refiero con esto? Aprendé qué te dejó esa relación, qué cosas querés repetir en el futuro, cuáles no querés repetir, para qué pasó por tu vida esta persona. Aprendé también a soltar ese vínculo, pero aprendé lo que te dejó. Todas tus relaciones son un reflejo de tu amor propio. Si algo se terminó, seguro hay cosas que aprender de eso. Y si no, podés hacerlo solo o sola. Si te cuesta ese paso de aprender, podés consultar a un profesional psicólogo. Te voy a proponer que hagas lo siguiente. Hacé dos listas escribí qué sí quiero repetir en una próxima relación y qué cosas no quiero volver a vivir qué no quiero volver a repetir. La herramienta número 8 es establecer metas propias. Esto es, plantearte proyectos a corto, mediano y largo plazo para vos. Esto contribuye en el camino hacia la mejoría porque te da objetivos claros hacia los cuales vos querés dirigirte, que además son 100% tuyos. Y antes de cerrar me gustaría dejarte algunas recomendaciones de libros. Para mí leer y escribir son dos refugios enormes en momentos de crisis. Son dos formas de volver hacia adentro cuando todo afuera se desarma o tambalea. Son recursos a los que yo suelo volver una y otra vez cuando estoy atravesando momentos difíciles y especialmente cuando hay un duelo de por medio. La lectura y la escritura no borran el dolor y está bien que no lo hagan, pero sí lo ordenan y nos acompañan y un montón de veces incluso le dan sentido. Nos permiten poner palabras donde antes había caos y también nos permite aprender de la mirada de otras personas que pasaron por algo parecido y lograron atravesarlo. Así que si estás atravesando una ruptura o si estás acompañando a alguien que está en ese proceso, estos libros pueden extender una mano. El primer libro es Comer, rezar, Mar de Elizabeth Gilbert. Este es un clásico del viaje hacia adentro. Narra el proceso de una mujer que atraviesa un divorcio muy doloroso y se embarca en una búsqueda profunda de autoconocimiento. Me gusta porque es un libro que acompaña cin dar recetas y que puede resonar mucho cuando todo parece medio desordenado. Amor, libertad y soledad de Hoyo es otro. Este libro me gusta porque pone palabras a preguntas muy profundas ¿Qué es amar? ¿Qué es estar solo? ¿Qué diferencia hay entre soledad y estar con uno mismo? ¿Por qué hoy en día tanta gente se siente sola o qué es realmente el amor? Es ideal para repensar vínculos sin romantizarlos ni demonizarlos. Amar o depender de Walter Rizzo. Este es un libro claro y directo que nos ayuda a diferenciar el amor sano de los vínculos que tienen dependencia. Es súper útil para entender qué pasó en una relación, que terminó y cómo evitar repetir patrones. Me cuesta tanto olvidarte es un libro de Mariela Michelena que es sensible, es empático, acompaña en momentos especialmente difíciles, cuando soltar se siente casi imposible. El fin del desamor de Desiré Zara. Es un libro muy honesto sobre el final de los vínculos y todo el proceso interno que eso implica y cómo sobrevivir a una ruptura de Vicente Garrido. Es más práctico, es ideal para quienes están en el bueno, ¿Y ahora qué hago? Es como una guía concreta para atravesar el día a día después de una separación. Otro libro se llama Aprende a quererte, un manual práctico para tu autoestima. Es un libro que habla del trabajo personal de la autora en su proceso de ruptura. Habla de cómo hacemos para aprender a querernos y volver a poner la energía en nosotros. Bien, hasta acá las recomendaciones. Espero que te sirvan. No te olvides que toda ruptura, por más dolorosa que sea, es un muy buen momento para aprender más sobre nosotros mismos. A veces creemos que la ruptura nos quita algo, pero hay separaciones que no vienen a sacarte, vienen a devolverte. Te devuelven preguntas que habías postergado, límites que habías corrido, te devuelven una voz interna que estaba hablando bajito porque el vínculo hacía mucho ruido. Hay amores que no fracasan, se completan, cumplen su función, dicen lo que venían a decir y se van. Y el problema no es que terminen, el problema es insistir en quedarnos viviendo en versiones de nosotros que ya no nos hacen bien. Además, las rupturas son actos de honestidad brutal de la vida. Te muestran sin anestesia quién sos cuando el otro ya no está. Y eso nos puede asustar. Pero también ordena, porque después del derrumbe aparece la posibilidad de elegir algo distinto. No todas las relaciones están hechas para durar para siempre, pero casi todas sí. Vienen a transformarnos. Y si hoy esta historia terminó, no significa que fue un error, significa que cumplió su función en tu historia. Entonces, el desafío ahora no es olvidar rápido, sino integrar lo vivido y seguir adelante eligiéndote siempre. Hasta acá el episodio de hoy. Nos vemos la semana que viene.
Host: Marina Mammoliti (@psi.mammoliti)
Episode Release: May 21, 2026
Main Theme:
This episode explores the emotional pain of romantic breakups and offers eight practical, psychology-based strategies for healing a broken heart. Clinician and host Marina Mammoliti addresses why breakups hurt so deeply, common misconceptions about loss, and healthy ways to process grief, ultimately guiding listeners to self-understanding and personal growth.
The episode's core message: heartbreak is a universal pain with deep psychological and physiological roots, but it also offers opportunities for personal growth and transformation. Mammoliti demystifies the grief process, dispels myths about breakups, and provides concrete, research-backed tools to help listeners move through loss with kindness and clarity.
"A veces creemos que la ruptura nos quita algo. Pero hay separaciones que no vienen a sacarte, vienen a devolverte." (00:20, Marina Mammoliti)
"Las rupturas amorosas son, aunque simbólicas, muertes... El cuerpo lo sabe, el cerebro, de hecho, lo registra como una pérdida real, como una muerte real." (03:00)
"El mundo entero parece tener instrucciones clarísimas de cómo superar una ruptura amorosa. Y vos asentís… pero después estás sola… y la tristeza te destruye." (01:10)
"Las relaciones no son mejores ni peores según el tiempo. No se miden en años. La calidad del vínculo se mide en crecimiento..." (11:55)
"Nadie puede sanar por vos lo que vos no estés dispuesto a trabajar." (14:42)
"Lo raro sería no sentir dolor frente a la pérdida... si no hay dolor, quizás hay negación..." (07:15)
1. Acceptance (19:04)
Radical acceptance of reality is foundational. Allow yourself to rest, be, and mourn without pressure for productivity.
"La aceptación radical es un gran pilar del duelo que implica asumir lo que pasó... permitite un tiempo de soledad, de no hacer nada si está a tu alcance."
2. Express Your Feelings (20:45)
Expressing pain is crucial; what isn’t shared can become stuck inside. Talk to friends, write honestly in journals—name your emotions.
"Lo que no se dice se enquista. Hablá con personas... o tené un diario de cómo te sentís..."
3. Change Up the Routine (22:08)
Reclaim your environment by changing routines or spaces associated with your ex.
4. Reconnect with Yourself (23:12)
Rediscover activities and passions outside the relationship.
Ask yourself: "¿Qué me gusta a mí? ¿Qué necesito hoy?"
5. Remove Triggers (24:21) Temporarily avoid reminders (photos, chats, social media) that perpetuate pain, at least in the acute phase.
"Es recomendable, por ejemplo, sacar las fotos o los mensajes con tu ex..."
6. Let Go of (False) Hope (26:06) Misplaced hope blocks recovery. If your self-care is just meant to “win them back,” true healing is impossible.
"La esperanza mal puesta es uno de los principales obstáculos de todo duelo. Necesitamos soltar esa esperanza para continuar."
7. Learn from the Relationship (27:25) What did you gain? What patterns do you want or not want to repeat? Making lists helps clarify lessons and promote growth.
"Aprendé qué te dejó esa relación… escribí qué sí quiero repetir en una próxima relación y qué cosas no quiero volver a repetir."
8. Set Personal Goals (28:47) Establish short, medium, and long-term goals to re-anchor your future in your own dreams and direction.
(29:40) Marina suggests reading and journaling as healing practices and offers several book recommendations:
Breakups as Radical Honesty:
"Las rupturas son actos de honestidad brutal de la vida. Te muestran sin anestesia quién sos cuando el otro ya no está." (31:48)
Not Failure, But Fulfillment:
"No todas las relaciones están hechas para durar para siempre, pero casi todas sí. Vienen a transformarnos. Y si hoy esta historia terminó, no significa que fue un error, significa que cumplió su función en tu historia." (32:34)
Choosing Yourself:
"El desafío ahora no es olvidar rápido, sino integrar lo vivido y seguir adelante eligiéndote siempre." (33:00)
| Segment | Timestamp | |--------------------------------------------|--------------| | The pain of breakups & why it hurts | 00:00–08:00 | | Common misconceptions & beliefs | 11:00–16:00 | | Stages and risks of complicated grief | 08:00–11:00 | | Eight psychological tools for healing | 19:04–28:47 | | Book recommendations & "integration" | 29:40–33:00 |
Marina emphasizes that while breakups are inherently painful, they offer a transformative opportunity for self-discovery, integration, and growth. The true task is not to forget quickly but to honor what was learned and move forward with deeper understanding and self-compassion.
For further resources, episode 62 on "Duelos bloqueados" explores complex grief in depth.