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Quería vivir todas las vidas posibles. Vivir en todos los lugares, viajar un montón, probar todas las comidas, tocar todos los instrumentos y practicar todos los deportes. Quería conocer todo lo que puedo y vivir todas las experiencias posibles antes que me muero.
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Lo que estás por escuchar es un audio real. Lo contó alguien más, pero podría ser tu historia o la mía. Soy Marina Mamolitti, psicóloga, y esto es Psicología al Desnudo, el podcast de salud mental de Psy Mamolitti. Otra semana más, otro episodio más en el que nos encontramos acá, en este rinconcito. Vienen llegando mensajes muy hermosos de todo el mundo y hoy nos vamos a ir hasta Italia para escuchar el audio de nuestra oyente.
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Hola, Hola, Marina, soy Sofía. Te envío este mensaje desde Italia y mi español no es perfecto, pero espero que vas a entender todavía. Acabo de escuchar el episodio sobre la agenda llena y al final me quedé a pensar mucho porque creo que en mi caso mi agenda está rellena porque que quería vivir todas las vidas posibles. Entonces, por ejemplo, vivir en todos los lugares, viajar un montón, probar todas las comidas, tocar todos los instrumentos y practicar todos los deportes y etcétera porque quería conocer todo lo que puedo y vivir todas las experiencias posibles antes que me muero. No sé si es algo que tiene sentido y si es algo saludable, porque por ende, al final no puedo descansar.
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Bueno, primero otro gran abrazo enorme virtual para vos. Y muy bien ese castellano. Súper bien. Se reentendió. Bueno, gracias por el mensajito. La verdad es que el tema que traes me encanta. Me encanta primero porque es algo que veo mucho en consulta, pero también porque me vi muy reflejada en tu audio. Yo siento que era la representación de esto que hoy llamamos FOMO. En mi adolescencia y hace no tanto, tuve muchos años de mucho FOMO. Creo que tu audio está directamente relacionado a eso. Así que vamos a ir a hablar un poquitito de qué se trata esto del FOMO, que tiene algo que ver con este miedo que aparece de perdernos de algo. Sus siglas en inglés significan Fear of Missing Out, que traducido es este miedo a perdernos de algo. El gran antídoto, vamos a decir, contra el FOMO es el showmo o jomo con jota, digo, se cambia la F por la J, porque la palabra que reemplaza al miedo es shoi, que es disfrute Ahora, claro, llegar a este antídoto que se llama showmo no es nada fácil, porque la mayoría de nosotros valoramos mucho esto de estar todo el tiempo conectados, activos, presentes en mil lugares a la vez. También está mucho esta idea de que lo ideal es probarlo todo, vivirlo todo, viajar, tener vínculos increíbles, cocinar comida exótica, meditar, escalar profesionalmente, incluso aprender muchísimos idiomas. Y si quiero tener hijos, bueno, tener hijos y además educarlos de manera cool y novedoso, tener una casa increíble con plantas orgánicas, el skincare para la piel brillante. Digo, es mucho, es realmente mucho. Todas las exigencias del hacer todo y vivir todas las vidas posibles. Esto es muy nuevo porque hace algunas décadas se pienso en la época de mi abuela, por ejemplo, el menú de las vidas posibles era más acotado, ¿No? Era más chiquito. En cambio hoy, las opciones son infinitas. Y el tema es que eso que parece una gran libertad, una conquista de nuestros tiempos, en realidad puede ser una trampa, porque nuestro tiempo y nuestra energía no son infinitos como las opciones que vemos en redes. No podemos vivir todas las vidas posibles. Lo cierto es que hay una especie de creencia colectiva que venimos alimentando constantemente y es esto de que realmente vivir la vida, vivirla con todas las letras, tiene que ver con esto de haberlo experimentado todo, con lo que vos traes en el audio, con no perdernos de nada, con abarcar la mayor cantidad de experiencias y espacios posibles, aún si dejamos la vida en eso, en el intento. Ahora vamos a frenar un segundito y bajemos un poco el acelerador. En el fondo queremos vivir todas las vidas posibles porque está detrás esta idea de que si no estamos desperdiciando la vida. Porque si es así. Esta idea hace que se me vengan varias cosas a la cabeza. En primer lugar, que el descanso, que hoy lo tenemos como muy desestimado, no es algo extra que va pasando mientras estamos a la espera de hacer alguna otra cosa productiva. Y tampoco es un premio por haber hecho mucho, no es un lujo. El descanso es una necesidad. Y si tenemos que perdernos de algo con tal de descansar, entonces, bueno, ojalá que lo perdamos. Porque no sirve de nada probar todos los sabores del mundo si no tenemos energía para disfrutarlo porque se nos fue, se nos filtró la energía en esas miles de cosas que queremos hacer. No sirve de nada, estar en todos lados y no podemos estar presentes. Y te decía que me sentí muy identificada con este audio porque mira, un día me pasó algo que fue como un clic. Yo tenía tres cumpleaños una noche me habían invitado a los tres, dos eran de dos amigos a los que quiero un montón y otro de una persona súper especial para mí. Y claro, yo no le quería fallar a nadie, así que dije sí, voy a los tres. Hice lo que venía medio haciendo hacía muchos años sin cuestionarlo mucho, agarré la noche y la dividí en tres. Entonces fui media hora a un primer cumpleaños, una hora y un poco más a otro y después me fui al tercero. Pero claro, iba apurada todo el tiempo mirando el reloj pendiente de bueno, no me voy a quedar demasiado en uno porque si no, no voy a llegar al siguiente. Entonces claro, ¿Qué pasaba? Iba al lugar, sonreía, brindaba un poco, charlaba con una persona, con otra y después enseguida era como bueno, me pedía un taxi para ir al siguiente cumpleaños. Y así esa noche me pasé toda la noche yendo de un lado al otro. Yo creo que perdí más tiempo en los taxis que en lo que estuve en los cumpleaños. Ahora, algo que me pasó fue que lo pude ver después cuando volví a casa, que en realidad no estuve realmente en ninguno de los tres lugares. Llegué a mi casa agotada, filtrada y ahí fue que me cayó la ficha. No había estado de verdad en ningún lado por querer estar en todas, no estuve presente en ningún lugar. En realidad eso lo traigo porque siento que fue algo de lo que me enseñó a esto de que si queremos estar en todos lados y no deselegir nada, bueno, medio que tenemos tres opciones posibles. En primer lugar, o nos clonamos a nosotros mismos, cosa que todavía no se inventó, o duplicamos las horas del día, entonces que no tenga 24, que tenga muchísimas más, que tampoco se puede, o vivimos así agotados, corriendo de un lugar al otro sin disfrutar de nada. Claro, yo me di cuenta que sin darme cuenta yo estaba eligiendo eso último y ese día me hizo un clic y fue el día que decidí parar, porque no es lindo andar por la vida como contra el reloj, además no es heroico ni admirable y es una forma de ir medio perdiéndonos la vida. Entonces tenemos que aprender a elegir y por ende a deselegir y a bancarnos el duelo de lo que no vamos a poder vivir. Por lo que sí elegimos vivir. Es así. Todo no se puede. Hablando de las vidas posibles, nuestro universo de posibilidades es muy chiquito. Muy chiquito en comparación a los millones de posibilidades que vemos en las redes. Y frente a ese mar de esas millones de posibilidades, es muy difícil, sino imposible, no sentir que nos estamos perdiendo de algo. Es decir, ¿Qué quiero decir con esto? Que lo vas a sentir. Vas a sentir siempre que te estás perdiendo de algo. Porque hay muchas opciones. La cuestión va a estar en que eso no decida por vos. Es decir, que esta idea de que me voy a perder de algo no te haga correr desesperada a lugares que quizás después ni disfrutás. La cosa está en no hacerlo a costa de. A costa de mi salud física, a costa de mi salud mental. Aunque nos cueste, tenemos que aceptar que vamos a perdernos de miles de cosas en la vida. Y eso está bien. Tenemos que aprender a tolerar eso para que deje de generarnos ansiedad. Porque además, estar siempre con la sensación de estar perdiéndonos de algo y buscando esa manera de pertenecer y de estar en todos lados, es agotador y terminamos completamente abrumados. Y además hay otra cosa que pasa con esto de perdernos algo, que nos cuesta verlo así, pero quizás sirve para pensar. Y es que cuando nos perdemos de algo, también estamos ganando otra cosa. No lo vemos a simple vista, porque nunca nos detenemos a pensar qué ganamos. Siempre es que pierdo al no ir o al no elegir esa vida. Ahora pensemos un poco. ¿Qué ganamos cuando elegimos no abarcarlo todo? Cuando elegimos quedarnos en casa en vez de ir a algún lugar, quizás ganamos. Calma. Ganamos la libertad de hacer lo que se me plazca, lo que tenga ganas. Y si para eso tengo que pagar el costo de perderme de algo, y bueno, que así sea. Porque otra cosa es que tu vida no vale por cuántas experiencias acumules. No necesitamos vivir todas las experiencias como si estuviéramos llenando un álbum de figuritas. Cuantas más experiencias vivimos, mejor. No necesitamos mostrar que estamos aprovechando cada segundo. Porque la vida no es una carrera. Y no quiero decir que renuncies a tus sueños, para nada. Pero sí estoy diciendo que tu valor no está en la cantidad de cosas que haces. Tenemos que poder permitirnos dejar de correr atrás de la varita de la validación de otros, de las redes, del sistema, de lo que es cool hacer, para ser exitosos, un poco para ser más auténticos, para recuperar nosotros la autenticidad. Además, ¿Quién define qué es el éxito? ¿Quién dijo que el éxito es escribir un libro, tener millones de seguidores, hacer mil viajes por el mundo mundo y tener tres hijos y tener una pareja estable y la piel perfecta a los 50? Quizás el punto no sea cuánto hacemos, sino desde donde vivimos, eso que hacemos, si vivimos desde la obligación o más bien desde la elección, desde la presión de hacer las cosas o desde la autenticidad. Quizás un poco para resumir lo que charlamos hoy, empezar a practicar el yo en nuestras vidas, que tiene que ver con este placer de perdernos de algo, diría esto de permitirnos descansar y considerarlo una necesidad básica como cualquier otra. Esto de que cuando perdemos o nos perdemos de algo, hay alguna ganancia y algo que estamos ganando no es todo pérdida. Y también que nuestra vida no depende de la cantidad de cosas que hacemos, sino de hacer lo que tenga sentido para nosotros. Lo que traje hoy al episodio no es fácil porque implica ir un poco a contracorriente, pero tampoco tengo dudas de que si lo haces, si empezás a disfrutar esto de perderte de cosas, vas a ganar algo muy único que es seguir tu propio ritmo, seguir tus propios tiempos y eso te empodera un montón, es de las ganancias más grandes. Y ahora me gustaría preguntarte a vos que estás del otro lado, ¿Escuchaste, escuchando? ¿Cuántas veces sentiste que si te perdías de algo estabas desperdiciando tu vida? Me encantaría que me lo cuentes en comentarios, porque estoy muy segura de que nuestra querida amiga en Italia no es la única en sentirse así. Ahora sí, llegamos al final de esta mini capsulita y quiero que sepas que este espacio también está disponible para vos, así que si tenés alguna reflexión, alguna pregunta, alguna duda, algún secreto del que te gustaría que conversemos, puedes enviarme un mensaje grabado en el link de la descripción. Y también contarte que Psicología El Desnudo es un proyecto que crece gracias a todo el amor de esta comunidad. ¿Así que si te gusta lo que hacemos, si este episodio te hizo pensar un poco, te tocó alguna fibra? Compartilo, compartilo porque nada nos ayuda más que eso para seguir sosteniendo este proyecto con mucho amor y con mucha conciencia. Nos encontramos la próxima.
Fecha: 8 de septiembre de 2025
Host: Psi Mammoliti (Marina Mammoliti)
Tema central:
Este episodio explora la dificultad de decir "no", las raíces emocionales del miedo a perdernos experiencias (el FOMO), y la importancia de aprender a priorizar y descansar sin culpa en una realidad saturada de opciones.
La psicóloga Marina Mammoliti responde al audio de una oyente italiana, Sofía, que comparte su frustración por querer vivir todas las experiencias posibles, llenando su agenda y terminando agotada. El episodio profundiza en el fenómeno del FOMO, la presión social de “aprovechar” todas las oportunidades, el duelo implícito en renunciar a algunas experiencias, y la importancia del descanso consciente. Marina propone un enfoque alternativo: aprender a disfrutar el no estar en todos lados (JOMO) y redefinir el éxito y el valor personal desde la autenticidad, no desde la cantidad de experiencias vividas.
Marina concluye invitando a la audiencia a reflexionar sobre cuántas veces han sentido que desperdician la vida por perderse algo, y a compartir sus experiencias. Recalca que la autenticidad, el disfrute y la gestión emocional están en aprender a elegir, a perderse cosas, y a descansar con conciencia, recuperando el propio ritmo y la paz personal.
En palabras de Marina:
"Si empezás a disfrutar esto de perderte de cosas, vas a ganar algo muy único: seguir tu propio ritmo, seguir tus propios tiempos y eso te empodera un montón." (Marina Mammoliti, 14:40)
Podcast recomendado para quienes sienten culpa al descansar, se presionan por “hacerlo todo” o buscan mayor bienestar emocional a través de elecciones más conscientes.